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	<title>control mental &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>control mental &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 3&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 May 2026 08:42:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[5 Tal y como había sugerido, Patricia esperó a estar sentada y que el Ave saliera para comenzar a hablar. Confieso que me sorprendió que. en vez de tratar el tema de Rosa, la pelirroja preguntara primero qué tipo de hombre había sido el difunto. Pensando que estaba haciendo tiempo antes de entrar en el asunto en sí, contesté que mi amigo había sido serio, pero cariñoso. Entregado y leal, aunque un tanto estirado. Difícil de convencer y que siempre quería imponer su opinión, a pesar de que le hicieras ver que estaba equivocado.&#160; &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―Era tenaz, exigente y a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading">5</h1>



<p>Tal y como había sugerido, Patricia esperó a estar sentada y que el Ave saliera para comenzar a hablar. Confieso que me sorprendió que. en vez de tratar el tema de Rosa, la pelirroja preguntara primero qué tipo de hombre había sido el difunto. Pensando que estaba haciendo tiempo antes de entrar en el asunto en sí, contesté que mi amigo había sido serio, pero cariñoso. Entregado y leal, aunque un tanto estirado. Difícil de convencer y que siempre quería imponer su opinión, a pesar de que le hicieras ver que estaba equivocado.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Era tenaz, exigente y a veces agresivo. Llevaba muy mal que le llevases la contraria, pero a la vez era un líder en el que podías confiar― añadí sin saber muy bien a qué venía ese interrogatorio.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Dentro del ejército, ¿cuál era su función? Solo sé que al contrario que tú nunca fue al frente.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Xavi era una rata de escritorio. Prefería mantenerse en segundo plano e investigar sobre nuevas estrategias de persuasión que coger un fusil y asaltar una loma.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Cuándo has usado el término persuasión hablas de guerra psicológica o de tortura? Perdona que sea tan franca.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con él muerto, no debía mantener en secreto su labor y sin extenderme en demasía, respondí que ambas. Y sin usar ninguno de esos términos, dejé caer que entre sus cometidos había estado el organizar un grupo de psiquiatras y sicólogos que iban a aplicar unas nuevas teorías. Teorías que de tener éxito facilitarían el poder obtener información de nuestros posibles enemigos.</p>



<p>―Sé que te puede resultar rara la pregunta: ¿lo tuvieron? ¿Tuvieron éxito?</p>



<p>―Xavi era muy reservado, pero&#8230; según los rumores que corrían por el Estado Mayor&#8230; así fue.</p>



<p>&nbsp;Aunque mi afirmación carecía de sustento sólido, le hizo asentir y durante casi un cuarto de hora, se mantuvo en silencio. No fue hasta que el tren había dejado atrás Zaragoza, cuando sin poder contener la furia, comentó:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_011_3e79.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Sé que era tu amigo, ¡pero ese cerdo era un psicópata!</p>



<p>Que una mujer tan prudente como ella, hablara tan mal de Xavi, más que molestarme me intrigó y sin exteriorizar mi evidente molestia, pregunté en que se basaba para afirmar tal cosa. Sin cortarse un pelo, me habló de lo que había pasado en el Mercedes y como la pobre de Rosa se había corrido dos veces sin necesidad de que la tocara.</p>



<p>― ¿No pensarás que es algo normal o que realmente te adora tanto que solo con un par de mimos pudiste conseguir llevarla a esas cotas de placer?</p>



<p>― ¡Por supuesto que no! Me pareció totalmente desproporcionado y carente de sentido que llegase al orgasmo solo con mi voz. Quizás por ello y para librarla de un posible maltratador, Xavi insistió en que cuidara de ella.</p>



<p>― ¿No lo ves? – con ganas de hacerme reaccionar, espetó: ― ¡Está condicionada! ¡El maltratador fue su marido! Para tenerla bajo su poder y que nunca se le rebelara, ¡ese malnacido aplicó en ella los resultados de los experimentos de su sección!</p>



<p>― ¡Eso es imposible! ― exclamé sin darle credibilidad alguna a sus sospechas.</p>



<p>―Sí que lo es. En su locura, convirtió a una mujer de nuestros días en una sumisa medieval. Creo que, de alguna forma, su padre lo sabía y por eso está tan contento y ha insistido tanto en que te hagas cargo de ella y de su nieta. Sabiendo el monstruo que había educado, vio en ti y en mí la perfecta solución a sus problemas. ¿Cómo fueron las palabras que me dijiste que usó para definirte? ¡Ah! ¡Sí! Dijo que eras un hombre honesto y cabal.</p>



<p>Dentro de mi mente, todas las piezas del puzle fueron encajando en su sitio. La carta con la que me las encargaba sin darme posibilidad alguna de discutir. El cambio sufrido por Rosa y como de un día a otro pasó de ser una abnegada y fiel esposa a una hembra necesitada de sexo y cariño que era capaz de entregar a su hija para conseguir cumplir los deseos póstumos de su marido.&nbsp;</p>



<p>―Si es verdad, ¡eso significa que realmente Rosa no nos ama! ― gritando exclamé.</p>



<p>―Te equivocas, el amor que siente por ti y por extensión por mí, es real. Si en algún momento siente que la rechazamos, podría suicidarse.&nbsp; El lavado de cerebro que ha sufrido ha sellado en su mente una total dependencia de nosotros. Empecé a sospechar cuando se puso histérica en el andén. Por eso no vi otro método que apaciguarla y que se quedara. Por un lado, la castigué con el tortazo y por el otro, la premié con la promesa de que este miércoles sería tuya.</p>



<p>―Por dios, ¿sabes lo que le has ofrecido? ― pregunté horrorizado al verme incapaz de acostarme con ella si confirmábamos la realidad de su estado.</p>



<p>―Sí, ¡sé que está enferma! Pero también que el único medio por la que siga viva es que hagamos cómo si no supiésemos nada y mientras buscamos una solución que la retrotraiga a la situación inicial, se sienta amada.</p>



<p>―No sé si podré― suspiré.</p>



<p>―Por supuesto qué lo harás y yo, ¡te ayudaré! Si no puedes por ella, ¡hazlo por Lara!</p>



<p>La sola mención a mi ahijada demolió mis reparos y poniendo por fin mi cerebro a funcionar, comprendí que para curar a un enfermo además de tratar los síntomas había que saber cuál era exactamente su padecimiento. Asumiendo que, a pesar de mi puesto en el Estado Mayor, la información de su trabajo estaba fuera de mi alcance al ser secreta, me puse a pensar en el carácter de Xavi. En cómo su minuciosidad hacía que se llevara las labores pendientes fuera del despacho y que se pasara horas trabajando en casa hasta que terminaba.</p>



<p>― ¡Pero qué imbécil soy! ¡Debemos ir a su piso!</p>



<p>Mi exabrupto llamó la atención de Patricia y me exigió saber por qué había dicho que teníamos que ir al dúplex que la pareja compró en Mirasierra.</p>



<p>―Su muerte fue dentro de lo que cabe imprevista y puede que haya dejado información de lo que hacía en la oficina que tenía montada ahí.&nbsp;</p>



<p>― ¿Cómo alguien tan brillante puede perder su tiempo jugando a los soldaditos? ― se preguntó mientras me besaba.</p>



<p>Sabiendo que la inteligencia de esa mujer sobrepasaba en mucho la mía, acepté su cumplido y riendo la tomé entre mis brazos. De no estar rodeados de gente, en ese momento le hubiese hecho el amor en mitad del vagón. Aun así, la pasión que demostramos despertó las suspicacias de nuestros compañeros de tren antes de que la cordura nos hiciera frenar.</p>



<p>―Para o no respondo― suspiré al sentir su mano extremadamente cerca de mi erección.</p>



<p>Mi ruego la hizo entrar en razón, pero antes de soltar su presa me hizo prometer que esa noche la compensaría. Mordiendo el lóbulo de su oreja, no solo se lo juré, sino que muerto de risa le aseguré que al día siguiente no podría ni andar.</p>



<p>Su encantadora carcajada retumbó en el tren&#8230;</p>



<p>Aunque habíamos pactado que iríamos a mi casa para recoger el juego de llaves que Xavi me había dado en custodia y que de inmediato volveríamos a marcharnos, lo cierto es que no fue así. Nada más cerrar la puerta, la agarré de la cintura y la besé. Es más, al sentir mis manos desabrochando su falda, se lanzó contra mí, desgarrando mi camisa. Sus dientes se apoderaron de mi pecho mientras intentaba desabrochar mi pantalón. Increíblemente excitada, gimió al ver mi sexo totalmente inhiesto saliendo de su encierro:</p>



<p>―Te deseo, ¡mi valiente soldadito!</p>



<p>El brillo excitado de su mirada nubló mi mente y apoyando su espalda contra la pared, desgarré sus bragas.</p>



<p>― ¡Ámame! ― sollozó mientras abrazaba mi cintura con las piernas.</p>



<p>En plan capullo, me puse a jugar con mi glande en su sexo. Patricia no pudo esperar y forzando sus labios, se empaló lentamente, gritando de placer al sentir como mi extensión se introducía centímetro a centímetro dentro de su cueva.</p>



<p>―Fóllame, cabrón― gritó descompuesta al notar que la cabeza de mi pene chocaba contra la pared de su vagina.</p>



<p>&nbsp;Cómo si esa orden proviniese de mi superior jerárquico, obedecí y comencé a cabalgar usándola de montura. Mi pene erecto era el puñal con el que quería matar su necesidad de ser tomada.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_027_0cea.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me enloquece ser tuya― bramó moviendo sus caderas mientras se echaba hacia atrás para darme sus pechos como ofrenda.</p>



<p>&nbsp;La visión de sus pezones, contraídos por la excitación, fue el acicate que necesitaba el doctor Jekyll de mi interior para convertirse en Mr. Hyde. Completamente dominado por la lujuria, usé una de mis manos para poner su pecho en mi boca. Mi novia sollozó al notar que mis dientes se cerraban sobre su pezón y agarrando mi cabeza, me pidió que no parara. La humedad que manaba entre sus piernas y que permitía que mi pene se deslizara fácilmente en su coño me informó de la cercanía de su orgasmo.</p>



<p>―Córrete para mí, te lo ordeno― murmuré en su oído como pocas horas antes había hecho con Rosa.</p>



<p>Aunque en su caso no fue inmediato, lo cierto es que espoleó su placer y acelerando la velocidad de sus caderas, explotó derramando su flujo sobre mis piernas. Su clímax me dio la libertad de buscar el mío y como un garañón montando una yegua, galopé en busca de mi orgasmo. El recuerdo de nuestros problemas era un tema olvidado. Ya no me importaban la información que debía buscar en casa de Xavi. En mi cerebro solo existíamos ella y yo. Mi hembra y su semental. Siguiendo el dictado de mis hormonas, solo podía pensar en esparcir mi simiente en su fértil campo.</p>



<p>― ¡Si paras te mato! ― con el coño completamente mojado, gritó al verse ensartada una y otra vez mientras su gozo estaba siendo sensualmente prolongado por la insistencia de mi pene.</p>



<p>Presa del placer, clavó sus uñas en mi espalda y me rogó que me corriera, que necesitaba sentir mi eyaculación en su interior. El dolor no impidió que advirtiera que estaba gozando por segunda ocasión y aguijoneado por ese triunfo, quise que su derrota fuera completa. Acelerando el compás, me aferré a sus pechos para incrementar al mismo tiempo la profundidad de mis ataques. Con su sexo convertido en mi frontón particular, mi glande golpeó la pared de su vagina mientras la escuchaba exteriorizar su gozo. Consciente que mi novia estaba disfrutando los embates de un nuevo orgasmo pude relajarme y que mi pene explotara dentro de ella.</p>



<p>― ¡Me encanta! ― aulló al notar que detonaba y aumentando todavía más el ritmo de sus caderas, buscó y consiguió exprimir su placer antes de que mi virilidad menguara totalmente exhausta.</p>



<p>Lentamente nos dejamos caer al suelo y ya sobre la alfombra nos seguimos besando como si fuésemos niños y ese encuentro hubiera sido nuestra primera vez.</p>



<p>―Te odio por lo mucho que te quiero― susurró en mi oído mientras una sonrisa iluminaba su cara.</p>



<p>―Yo en cambio te quiero por lo mucho que me odias― contesté y riendo añadí: ―Solo espero que me sigas odiando toda la vida&#8230;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Creo que jamás se esperó esa tierna confesión. Confundida y maravillada, buscó reanudar hostilidades pidiéndome que la llevara a la cama. Pero recordándole nuestro pacto inicial, insistí en que debíamos irnos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Aguafiestas― murmuró mientras se acomodaba la ropa: ― ¡Esto no quedará así! ¡Pienso vengarme!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con un suave azote en su trasero, repliqué si me debía tomar eso como una amenaza.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¡Tómatelo como te salga de los huevos! ― rugió enfadada mientras abría la puerta: ― ¡Me has dejado a medias!</p>



<p>Viendo su cabreo, me abstuve de comentar que iba a salir a la calle sin bragas&#8230;</p>



<p>Sintiendo que estaba traicionado la memoria de mi amigo, entré a hurtadillas en su casa y en compañía de Patricia, me dirigí directamente a su despacho. A pesar de que tenía todo bajo llaves, no me costó abrir los archivos donde guardaba sus expedientes al saber que Xavi las escondía dentro de un jarrón. El verdadero problema que nos encontramos fue la cantidad de información que atesoraba allí.</p>



<p>―No tenemos prisa― recalcó la pelirroja al ver mi desesperación.</p>



<p>Siguiendo su consejo, me puse a escudriñar cajón a cajón bajo la atenta mirada de mi novia. Desechando todo lo burocrático de su trabajo, me concentré en hallar algo que hiciera referencia a las investigaciones de su equipo. Como a la media hora de revisar documentos, estuve a punto de rendirme cuando no encontré nada.</p>



<p>―A lo mejor, me he equivocado― comenté pensando que esa invasión en la privacidad de la pareja había sido en vano.</p>



<p>―O quizás estemos buscando donde no es. Piensa que por ejemplo yo tengo las joyas en una caja de galletas en la cocina.</p>



<p>Sus palabras me dieron de qué pensar y repasando mis vivencias en esa casa, recordé que había sido habitual ver entrar a Xavi con expedientes al servicio. Con ello en mente, me puse a revisar el baño de cortesía que tenían al lado del salón y no tardé en hallar una trampilla disimulada en su techo. Al abrirla, encontré una caja de expedientes.</p>



<p>―Puede ser esto― exterioricé mientras la sacaba.</p>



<p>Con Patricia a mi lado, supe que había descubierto algo que él no quería que nadie hallara, cuando reconocí información catalogada de secreta que en ningún caso debería haber sacado del ministerio. Si por si eso fuera poco, no tardé en comprender que cada carpeta contenía lo relativo a una persona en particular a pesar de que sus etiquetas estaban en clave y que eran muchas las personas de las que tenía datos. Por ejemplo, la que contenía información sobre Rosa estaba bajo el nombre de la discoteca donde la conocimos, la de su jefe bajo el nombre del apodo que le había puesto por su carácter vengativo y que solo usábamos entre nosotros: “Osito pendenciero”.</p>



<p>Como no deseaba permanecer mucho tiempo ahí, no fuera que alguien nos sorprendiera, cargando la caja sin revisar salimos del piso rumbo al mío. Ya en el coche, mi novia preguntó si me veía capaz de leer su contenido. Sabiendo que su pregunta se refería a la posibilidad de que tras revisarla mi amigo se despeñara del pedestal en que lo tenía subido, respondí:</p>



<p>―No me queda otra si quiero ser capaz de mirar a la cara a su viuda. Necesito saber si nuestras sospechas son verdad o, por el contrario, todo son elucubraciones sin base alguna.</p>



<p>Por la expresión de su rostro, comprendí que la pelirroja no tenía duda alguna de lo que íbamos a hallar en esos papeles. La verdad es que tenía razón porque al llegar a casa y ponernos a examinar el de su esposa, no tardé en encontrar un diario donde detallaba su relación con ella antes y después de aplicar los resultados del estudio de sus subordinados. Así me enteré que la pareja había estado a punto de separarse y que esa había sido la razón que lo llevó a experimentar con Rosa.</p>



<p>―Nunca lo hubiera sospechado, para mí eran una pareja perfecta― mascullé entre dientes mientras se lo mostraba a su novia.</p>



<p>Patricia me pidió que no anticipase conclusiones hasta haber estudiado con detenimiento esos documentos:</p>



<p>―Por ahora, lo que has leído solo refleja un marido deseando recuperar a su mujer.</p>



<p>Aceptando su sugerencia, me puse a revisar el resto de su expediente y desgraciadamente, la imagen que tenía de Xavi quedó hecha añicos al comprobar que con su puño y letra detallaba el proceso que había llevado a cabo para convertir a su esposa en un ser sin más voluntad que la suya.</p>



<p>&nbsp;― ¡Usó la sumisión química con ella! ― exclamé indignado tras leer que todas las noches la dopaba añadiendo a su café una droga experimental que su equipo había desarrollado en secreto.</p>



<p>―Tranquilízate y sigue leyendo. Hay bastante más― comentó consciente de lo que iba a encontrar ya que debía ser lo mismo que ella estaba hallando en el dossier que había elaborado sobre su jefe.</p>



<p>Completamente exasperado por la maldad que reflejaba en sus escritos, leí que mi amigo no había tenido reparo alguno en usar diferentes técnicas de persuasión coercitiva en su mujer. Técnicas que el público en general aglutina bajo el término único de “lavado de cerebro”.</p>



<p>― ¡Por dios! Usó con ella también un procedimiento de inducción sensorial nuevo y del que nunca había oído hablar.&nbsp;</p>



<p>Horrorizado leí que olvidando qué era su esposa, Xavi la había llevado a un estado disociativo completo donde Rosa era incapaz de discernir que era un recuerdo real y cual era inducido.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_036_2a8a.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―La reprogramó para que lo viera como un Dios. Un ser al que debía de adorar, amar y obedecer sin límite― concluí desesperado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp; ―Y no solo a ella. Según esto, el General Aguado fue un cachorrito en sus manos. Por lo que pone aquí, lo convirtió en su acólito. Para él, Xavi era una especie de profeta que iba a salvar a España y al que debía pleitesía.</p>



<p>Con la imagen de mi amigo ya por los suelos, dejé el expediente de Rosa y acojonado me puse a buscar uno que hiciera referencia a mí. Al hallar una carpeta bajo el nombre de “comedor de Fuet”, supe que era el mío y dándoselo a Patricia, le pedí que lo revisara antes que yo.</p>



<p>―Léelo tú, yo no me veo con fuerzas de descubrir que a mí también me ha manipulado.</p>



<p>Comprendiendo mis reparos, tomó el dosier y comenzó a estudiarlo. Seguí atentamente la expresión de su cara por si me revelaba algo. Muy a mi pesar, descubrí que mi novia debía ser una estupenda jugadora de póker cuando nada en ella me indujo a vislumbrar qué estaba encontrando en esos papeles. Durante casi un cuarto de hora me quedé espiando cómo pasaba las hojas hasta que, cerrando el dosier, me miró diciendo:</p>



<p>―No cuenta nada que te deba angustiar, pero sí mucho que quizás no te deje dormir.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;―Podrías ser un poco más específica y decirme lo que has hallado― con ganas de estrangularla, repliqué.</p>



<p>―Cuando ese malnacido se enteró de su enfermedad, decidió que tú debías seguir su obra y preparó el camino para que los hombres y mujeres que tenía controlados te vieran a ti como su heredero.</p>



<p>― ¿De qué coño hablas?</p>



<p>―Sabiendo que iba a morir, imprimió en sus mentes que te siguieran con la misma obediencia ciega que a él. Y no solo la grabó en Rosa&#8230; Esa es la razón por la que los padres de tu amigo han aceptado con tanta naturalidad que lo sustituyeras en la cama de su nuera. Antes de morir, les dejó dicho que debían verte y tratarte como a él.</p>



<p>― ¿Me estás diciendo que experimentó con sus propios padres?</p>



<p>―Así es. Preocupado de que las discusiones con don Pere terminaran con él desheredado, cortó por lo sano e hizo que le traspasase el cien por cien de su patrimonio. Pero no se quedó ahí, en su retorcida forma de ver la vida, creyó que la mejor forma de vengarse de ese santurrón y de su madre, era convertirlos en una pareja cegada por el sexo. Fue él quien les obligó a buscar una amante e involucrarse con ella en un juego de dominación y sumisión parecido al que él hacía con su esposa.</p>



<p>― ¡Eso es aberrante! ― escandalizado exclamé al imaginarme a esos ancianos a merced de una loba.</p>



<p>Dándome la razón, tomó el resto de los expedientes y comenzó a leer sus tapas por si los Nicks bajo los que ocultaba la personalidad de sus víctimas me decían algo. Así me enteré que ese psicópata había sumado a su alrededor a gran parte de nuestros mandos, a todos nuestros compañeros de promoción además de otro gran número de personas que no pude reconocer por sus apodos.</p>



<p>―Todo formaba parte de un plan por el que se quería entronizar como una especie de dictador― dije a la pelirroja viendo que se había allanado el camino hacia la jefatura de todos los ejércitos.</p>



<p>―Desgraciadamente, así fue. Y ahora todos esos mandos, te ven a ti como el profeta que va a salvar la civilización occidental.</p>



<p>Desplomándome en el sillón, pregunté a Patricia lo que debía hacer.</p>



<p>―Por ahora, mantener silencio. Si alguien de las altas esferas se entera del poder que te ha traspasado este loco, te haría desaparecer. Muerto el perro se acabó la rabia.</p>



<p>La prudencia que destilaban sus palabras era tan evidente que no pude objetar nada y siguiendo su recomendación, guardé a buen recaudo las carpetas que hallé en casa de Xavi y la invité a cenar fuera de casa.</p>



<p>―Cariño, antes de pensar en irnos, tenemos que hablar con Rosa para que sienta que no nos hemos olvidado de ella.</p>



<p>― ¿Lo crees necesario? ¿Qué vas a decirle? ¿Cómo me debo comportar con ella ahora? – las preguntas se acumulaban en mi mente.</p>



<p>Sonriendo, replicó:</p>



<p>―Lo que te dije, también le afecta a ella. Hasta que no sepamos cómo revertir su estado, ella tampoco debe saber nada.</p>



<p>Viendo que aceptaba su sugerencia, Patricia me llevó al cuarto donde sin darme opción a intervenir contactó con la morena a través de su Ipad. Bueno al menos eso intentó por qué quien realmente contestó a la llamada fue Lara.</p>



<p>―Hola Paty, ¿ya estás en Madrid con mi padrino?</p>



<p>―Sí, amorcito. Ya estamos en casa.</p>



<p>Saludando a la pequeñaja, le pregunté que habían hecho.</p>



<p>―La abuela me enseñó a hacer “Mel i Mató”.</p>



<p>&nbsp; Sabiendo que era un postre catalán a base de miel y queso fresco y que por tanto no necesitaba fuego, le pedí que la próxima vez que nos viéramos debía de hacerlo. La alegría que mostró al contestar que estaba deseando cocinar para mí fue tal que supe que ese dulce se iba a convertir en parte de mi dieta en el futuro.</p>



<p>― ¿Tu mamá? ― pregunté.</p>



<p>―La tengo a mi lado y quiere hablar contigo, pero antes quiero que me enseñes mi cuarto.</p>



<p>Con el Ipad en mi mano, recorrí el pasillo hasta la habitación que su madre y Patricia habían reservado para ella. Al verla, enfurruñada, quiso saber dónde estaban los juguetes.</p>



<p>―Tranquila, princesita― la pelirroja intervino a mi espalda: ―Cuando llegues estará lleno de muñecas.</p>



<p>― ¡Quiero un tanque como el que me regaló papá! ― protestó la nena ante el estupor de mi novia.</p>



<p>Tomando el mando, me comprometí en comprarle un Leopard como el del ejército español, pero entonces sorprendiéndome me informó que ese blindado estaba anticuado y que quería un Dragón. En su ignorancia, Patricia creyó que hablaba del animal mitológico y le prometió comprar uno que rugiera y batiera las alas.</p>



<p>―Paty, el Dragón es un vehículo de combate con el que defendernos ante un ataque del enemigo ― desternillada respondió usando palabras impropias de una niña de su edad.</p>



<p>Que una criatura tan pequeña supiese de armas letales, despertó a la anti belicista que escondía la pelirroja e indignada susurró en mi oído que no veía apropiado que nuestro bebé jugara a masacrar gente. Conteniendo la risa, le dije si acaso prefería que le comprara un fusil de asalto.</p>



<p>― ¡Menos! ― explotó de muy mala leche: ―Lo sensato será comprarle juegos educativos que no tangan nada que ver con lo militar.</p>



<p>―Perfecto― respondí a carcajada limpia: ―Yo compraré lo que ella quiere y tú lo que crees que es más sano. Luego veremos con lo que mi ahijada juega.</p>



<p>Interviniendo, Rosa cogió la Tablet y nos preguntó si la habíamos echado de menos. La respuesta de la pelirroja me cogió con el pie cambiado y es que tras sugerir que dejara a la pequeña con la abuela, contestó que se fuera a su habitación y que nos llamara desde ahí.</p>



<p>― ¿Qué te propones? ― quise saber al ver que colgaba.</p>



<p>Luciendo una sonrisa, me urgió a darme prisa y a acompañarla. Sospechando que tenía una razón oculta, la seguí al baño donde si aclararme nada se puso a preparar el jacuzzi.</p>



<p>―Desnúdate― me pidió mientras dejaba caer su vestido.</p>



<p>La belleza de su cuerpo lleno de pecas me azuzó a acercarme y comenzarla a besar. Pero rechazando mis mimos, me ordenó que contuviera mis bajos instintos hasta que ella dijera. Comprendí que esa arpía sin alma me estaba devolviendo lo de la tarde y de muy mala leche, me metí en la bañera. Viendo mi mutismo, se echó a reír y entrando a mi lado, llamó a Rosa. Como es lógico, la viuda abrió los ojos de par en par al ver que estábamos desnudos y rodeados de espuma.</p>



<p>―Perdona que te haya cortado antes, pero no podíamos demostrarte lo mucho que te habíamos echado de menos con la niña enfrente― casi con un susurro le informó mientras le pedía que pusiera la pantalla en la mesilla de noche.</p>



<p>&nbsp;Una sonrisa iluminó el rostro de la morena al oírla y obedeciendo colocó la Tablet tal y cómo le había ordenado. Al comprobar la rapidez con la que había obedecido, la pelirroja sonrió y con tono cariñosa, le ordenó que se fuese desabrochando uno a uno los botones de la camisa y que lo hiciera con toda la sensualidad que supiera.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa orden desbordó mis previsiones y removiéndome incómodo en el agua observé que llena de alegría llevaba las manos a su ropa y se ponía a obedecer. Al despojarse de la blusa advertí el tamaño que bajo el sujetador habían adquirido los pezones de la morena y sin poderme contener, le pedí que quería vérselos. El tono de mi suplica debió de advertirla de mi creciente calentura y despojándose de esa prenda, nos mostró la exuberancia de sus atributos delanteros.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Si estuvieras con nosotros, me encantaría darles un pellizco― comentó Patricia con voz melosa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asumiendo lo que deseaba de ella, acercó los pechos a la pantalla y gimiendo se puso a agasajarlos con sendos pellizcos de sus dedos. Juro que para entonces no podía más que seguir el juego y participando en él, le ordené que se los chupara. Tal y como había oído, Rosa se cogió una teta y estirándola hasta los labios comenzó a mamar de su areola.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Quítate las bragas y muéstranos el trasero que el miércoles nos vas a dar―añadió la pelirroja al escuchar los sollozos de la morena.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuevamente frente a la pantalla, se despojó del tanga negro que llevaba para acto seguido girarse y poner a disposición de nosotros la rotundidad de sus nalgas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Separa los cachetes con tus manos y enseña a nuestro marido el tesoro con el que vas a sellar nuestra unión― insistió mi novia mientras posaba una de las suyas en mi entrepierna.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al descubrir la erección que para entonces lucía, sonrió y comenzando una silenciosa paja, urgió a Rosa a darse prisa. No sé qué me puso más bruto, si las maniobras de Patricia o ver a través de la Tablet el rosado ojete de la morena. Pero lo cierto, es qué echando mano a la pelirroja, comencé a masturbarla.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Túmbate en la cama y demuéstranos lo mucho que nos has echado de menos― reprimiendo las ganas de comenzar a gemir, ordenó.</p>



<p>Sin cortarse en lo más mínimo, Rosa se echó sobre las sábanas y separando las rodillas nos enseñó la humedad que destilaba su coño con esa imprevista experiencia.</p>



<p>―No he podido dejar de pensar en vosotros y en la hora en que acabe mi sufrimiento ― sollozó la morena mientras se ponía a acariciar sin esperar que se lo pidiésemos.</p>



<p>Alucinando todavía con el juego, vi como separaba los pliegues de su sexo y hurgando con dos yemas en él, se apoderaba de su clítoris.</p>



<p>―Cariño, ¿te das cuenta lo guapa que es nuestra putita? – me preguntó Patricia sin dejarme de pajear.</p>



<p>―Preciosa― respondí al oír el gozo con el que desde el otro lado de España Rosa recibía el insulto.</p>



<p>―Dime que no te apetece hundir tu estoque entre sus piernas― rugió mi novia mientras aceleraba el ritmo con el que me masturbaba.</p>



<p>―No puedo, ¡sería mentir! ― contesté mientras hacía lo mismo con ella.</p>



<p>En la pantalla, pudimos observar el efecto que esa conversación tenía en la viuda y es que, sumergiendo un par de dedos en su interior, comenzó a follarse chillando de placer. Disfrutando de la escena, Patricia se encaramó sobre mí y dejándose caer, se empaló lentamente comentando a la morena el pedazo de trabuco que pronto campearía en su interior.</p>



<p>― ¿Es tan enorme cómo me imagino? ― quiso saber ya fuera de sí mientras gemía de placer.</p>



<p>―Te llenará por entero ― replicó al tiempo que se ponía a cabalgar usándome de montura.</p>



<p>El chillido que pegó Rosa al visualizarse con mi pene en su vagina nos informó de la cercanía de su orgasmo y queriendo aumentar la calentura que ya la dominaba, tomé los pechos de Patricia entre mis manos mientras le decía lo mucho que iba a disfrutar cuando tomara posesión de ella.</p>



<p>―Mi amor, mi señor&#8230;―suspiró sin apartar la mirada de la Tablet observando embelesada a su “rival” disfrutando.</p>



<p>―Guarra, más que guarra. ¿Y yo qué? ¿No te apetece hundir tu sucia boca en mi coño? ― exclamó descompuesta y quizás celosa la pelirroja.</p>



<p>―No veo el momento en que mi dueño me tome mientras mimo a mi señora― sollozó temblando de placer al sentir la dureza de sus palabras.</p>



<p>―Córrete para nosotros y anticipa lo que vas a sentir cuando mi lengua retoce entre tus piernas― gritó exasperada mi novia.</p>



<p>La imagen de ellas amándose me impactó, pero contrariamente a otras veces no me molestó, sino que me excitó y mientras veía cómo Rosa se corría desde Cataluña, comenté a mi novia que quizás le pidiera a la morena que le preparara su culo para mí.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_051_66d3.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me encantará sentir como hurga en mi ojete mientras esperas con tu pito tieso― replicó la pelirroja sin dejarse intimidar.</p>



<p>―A mí me volvería loca el hacerlo y poder ver cómo la enculas― desde su cama balbuceó la viuda retorciéndose presa del placer.</p>



<p>Aunque era consciente de que su gozo era en gran parte impuesto por el adoctrinamiento al que le sometió su marido, me alucinó observar cómo arqueaba su espalda al correrse. Y queriendo quizás que olvidara el sufrimiento que había padecido, le ordené a través de la video llamada que su orgasmo no menguara hasta que yo se lo dijera.</p>



<p>―Mi dulce señor― musitó mientras con más fuerza se entregaba sobre las sábanas.</p>



<p>Viendo cómo colapsaba uniendo un clímax tras otro, me centré en Patricia. Alzándola y dejándola caer, me puse a empalarla con decisión. Sus gritos recibiendo mis asaltos me alentaron a seguir y acelerando la velocidad de los mismos, convertí su coño en el receptáculo donde saciar mi lujuria.</p>



<p>―Cabronazo, ¡me estás matando! ― chilló al notar las sensaciones que se iban acumulando en su cuerpo.</p>



<p>―Ponla a cuatro patas y ¡hazle saber quién manda! ― babeó de envidia, la morena: ― ¡Qué sepa que eres nuestro dueño!</p>



<p>Que esa mujer tan tierna y cariñosa me azuzara de esa manera, me dejó helado. No en vano por sus palabras daba a entender que se sentía de mi propiedad y mi dominio sobre ella lo hacía extensivo a mi novia. Mi sofoco mental se incrementó cuando Patricia respondió a sus palabras colocándose en la postura que había pedido y no contenta con ello, me gritó que la domara.</p>



<p>―Demuéstrale que soy tuya.</p>



<p>Por el temblor de su voz comprendí que la pelirroja no era la que hablaba sino sus hormonas, pero esa certeza no me contuvo y tomando su melena como riendas, la penetré con violencia mientras la conminaba a moverse con sonoros azotes sobre su culo.</p>



<p>― ¡Pártela en dos! ― Rosa aulló desde la masía.</p>



<p>Aguijoneado por los gemidos de ambas, me lancé desbocado en busca del placer. Curiosamente, cada vez que mi glande chocaba contra la vagina de mi novia, eran dos gritos los que oía.</p>



<p>―Fóllate a tus dos putas― gimió mi novia al advertir que la viuda sentía que era su coño el que recibía mi pene en su seno.</p>



<p>Desbordado por la pasión que mostraban esas mujeres, obedecí y tirando de su roja melena, machaqué su interior con mi virilidad sin contener mi violencia. Ese frenético cabalgar mandó al garete su cordura y berreando como cierva en celo, rogó que esparciera mi simiente en su interior.</p>



<p>―Preña a tu esclava― desde la pantalla, oí a Rosa contestar.</p>



<p>Que nuevamente adjudicara a Patricia el mismo estatus que se otorgaba a ella, me preocupó. Debatiendo entre aclarar el asunto y continuar, primó mi lado animal y sin contenerme ya más, exploté. Mi novia se estremeció al sentir mi semen inundando su cueva:</p>



<p>―Me encanta cuando eres un bestia.</p>



<p>Ese berrido me desconcertó y más cuando comprobé que en la Tablet, Rosa lloraba de alegría. No sabiendo qué hacer, ni cómo actuar, seguí acuchillando su interior hasta que exhausto me dejé caer en la bañera. Los continuos sollozos de la viuda me hicieron recordar que debía liberarla y mientras la pelirroja se abrazaba a mí, permití que su placer terminara.</p>



<p>―Gracias, gracias, gracias. Nunca olvidaré mi primera vez contigo― sollozó la viuda un segundo antes de que la comunicación entre nosotros se cortara&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">6</h1>



<p>Esa noche y asumiendo que debíamos seguir estudiando esos papeles, no salimos a ningún sitio a cenar. Poniéndome en faena, Patricia preparó unos sándwiches con los que calmar el hambre. Cuando retornó con ellos, me vio con la cara desencajada:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Tan malo es? ― preguntó sentándose a mi lado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―El Xavi que conozco no es el que aparece en estos papeles― señalé casi sin poder contener la furia: ― ¡Nunca me imaginé que todo en él fuera una fachada!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asumiendo que mi cabreo se debía a que había sacado a la luz otro desmán del difunto, rogó que se lo contara:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Aunque suene conspiratorio, creó una organización secreta con el único objeto de tomar el poder. Según estos documentos, tenía preparado su meteórico ascenso y que el próximo gobierno lo nombrara ministro. Tenía controlado a medio gabinete actual y a gran parte de la cúpula del partido de la oposición.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La gravedad del asunto la preocupó, pero lo que realmente le puso los pelos de punta fue cuando le mostré un pequeño papel que nos había pasado inadvertido en el primer examen y que resumía una reunión que había organizado una semana antes:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Como supuse&#8230; ¡te nombró sucesor al frente de su gente!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Conteniendo mi enfado, le expliqué que según sus anotaciones habían sido cinco los participantes en la misma:</p>



<p>―Sé que fueron tres hombres y dos mujeres, pero nada más. Solo escribió sus iniciales.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Conjeturando con ellas, alucinó al escuchar que sospechaba que entre los asistentes podía estar un vicepresidente de las cortes, varios políticos e incluso uno de los responsables de la seguridad del Rey.</p>



<p>―No nos dejemos llevar por la histeria. Es imposible que haya llegado tan lejos en su locura.</p>



<p>―Espero que tengas razón, pero me temo que esa organización ha permeado en todos los estamentos del Estado.</p>



<p>La pelirroja se quedó muda al oírme y se puso a pensar. Tras unos segundos en los que el silencio se podía masticar, expuso el hecho que me negaba a aceptar:</p>



<p>―No tardarás en conocer su alcance. Lo más lógico es que alguno de sus subordinados dé el paso de presentarse para que puedas tomar el control tal y como su anterior jefe había establecido.</p>



<p>Con esa certeza machacando mi cerebro, nos fuimos a descansar.</p>



<p>Como todo el mundo considerará normal o evidente, esa noche dormí poco y medité mucho. La responsabilidad que el malnacido al que consideraba mi amigo había puesto sobre mis hombros no me permitió conciliar el sueño. Cada vez que intentaba cerrar los ojos, me imaginaba presidiendo el consejo de ministros escoltado por una plebe de acólitos incapaces de llevarme la contraria.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Qué voy a hacer?», dando vueltas en la cama, pensé al ver que me consideraban una especie de mesías al que adorar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por eso, amanecí de pésimo humor. Ni siquiera la luz del día pudo darme la claridad que necesitaba para enfrentar ese futuro. Indignado y apesadumbrado por igual, dije adiós a Patricia y me fui a trabajar. Al llegar al edificio donde ejercía mi puesto, mi estado mental me hizo ver en cada camarada de armas un miembro de las huestes de Xavi y desesperado me encerré en mi despacho.</p>



<p>Rumiando sobre lo que sabía de ellos, comprendí que el difunto los había organizado siguiendo la estructura de una logia masónica. De ser así, sería altamente jerarquizada y sus integrantes solo debían conocer a su mando inmediato y a una pequeña parte del resto.</p>



<p>«Yo así la hubiese diseñado», medité para mí: «Si alguien descubriera una fracción y la saca a la luz pública, el resto no correría peligro». Tampoco me pasó inadvertida la semejanza que tendría ese tipo de organización con la que había adoptado la ETA con sus tristemente famosos “comandos autónomos” a raíz de las últimas detenciones.</p>



<p>Seguía enfrascado en mis problemas cuando mi teléfono comenzó a sonar. Al contestar, el sargento Pavón me informó que tenía una llamada del general Álvarez desde el Líbano. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>―Pásemelo― dije a mi secretario mientras me preguntaba el motivo por el cual ese mando me llamaba.</p>



<p>Juro que pensé que quizás era para ponerse a mi disposición y por eso respiré cuando me dijo que la base Cervantes había sido objeto de un atentado:</p>



<p>―Gracias a su aviso, no hemos sufrido bajas entre nuestras tropas y los únicos muertos fueron los suicidas. ¡Quería ser el primero en decírtelo!</p>



<p>―Se lo agradezco, pero solo cumplía mi deber― respondí azorado por el reconocimiento del militar y que, olvidando la diferencia de rango, hubiese tomado el teléfono para notificármelo.</p>



<p>―Ojalá, tuviésemos muchos oficiales como usted en el ejército― añadió antes de despedirse incrementando mi sonrojo.</p>



<p>Al colgar, me sentía eufórico y preocupado. Eufórico por haber sido el responsable de salvar tantas vidas y preocupado por si eso conllevaría mi traslado a ese país árabe. Sin tiempo de pensar en sus consecuencias, recibí un email donde me requerían de inmediato en la oficina del subsecretario de Defensa. A pesar de la velocidad en que se estaban desarrollando los acontecimientos no olvidé que tenía programada una reunión con mi jefe y el resto de la sección de contraespionaje en la que trabajaba. Por eso, toqué la puerta del general Terán para hacerle saber que me habían puesto un compromiso al que no podía faltar.</p>



<p>―Juan, ya me lo han comentado. Vete y a tu vuelta pasa por mi oficina para que te informe del desarrollo del comité.</p>



<p>Aunque no me lo dijo, supe que ese bonachón estaba intrigado y que al retornar preguntaría cómo me había ido con el subsecretario. Asumiendo que yo lo haría si uno de mis ayudantes era citado por ese político, me despedí de él y con el maletín bajo el brazo, tomé el taxi que me llevaría a la sede del ministerio. Tras pasar el control de seguridad de ese edificio de la castellana, directamente me dirigí a la tercera planta donde estaba la oficina de Pedro Alboz.</p>



<p>&nbsp;Al presentarme ante el panel de secretarias, que como perros de presa velaban ante la puerta de su jefe, me hicieron pasar sin tener que pasar por la habitual sala de espera.</p>



<p>―Señor subsecretario, soy el teniente coronel Urbieta― cuadrándome, lo saludé al verlo acompañado de otras tres personas.</p>



<p>― ¡Por Dios! ¡Don Juan! ¡Soy yo quien debo mostrarle respeto! ― contestó mientras se levantaba y ante mi pasmo, besaba mi mano.</p>



<p>Ese saludo mafioso lo repitieron sus acompañantes haciéndome ver que todos ellos eran parte de la organización.&nbsp; Todavía con rubor en mis mejillas, hicieron alarde de su fidelidad a mí, deseando que bajo mi mandato Europa recuperara la hegemonía que nunca debió perder. Escuchándolos comprendí que los tentáculos de Xavi se habían extendido por todo el continente y que controlar España era solo la primera fase de su plan. Anonadado por el descubrimiento y porque el político me cediera su lugar frente a la mesa, me senté observándolos.&nbsp; Aunque sus caras me resultaron familiares, no los reconocí hasta oír sus nombres y sus cargos.</p>



<p>«¡Son la élite de los burócratas de este país!» exclamé para mí removiéndome incómodo en mi asiento al enterarme que todos ellos formaban parte de lo más alto de los estamentos del estado.</p>



<p>Particularmente me sorprendió la presencia entre ellos de Consuelo Mercado, una de las pocas mujeres miembro del Consejo de Estado. Sabiendo de la dureza de esa oposición y que solo una mente brillante podía aprobarla, concentré mi mirada en ella, desconociendo la reacción que esa rubia tendría al sentirse observada.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_054_7a29.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«No puede ser», recuerdo que pensé al ver que bajo la blusa sus pezones se erizaban.</p>



<p>El tamaño de sus atributos me hizo sospechar que el control que había ejercido el difunto sobre ella incluía el sexual y reconozco que en mi interior alabé el buen gusto de Xavi.</p>



<p>«¡Está buena!», me dije dándola un repaso con la mirada a su estupendo cuerpo.</p>



<p>Mi insistencia incrementó el nerviosismo de la dama y creí intuir que estaba a punto de correrse. Aceptando que tendría tiempo de comprobar qué tipo de dominio tenía sobre ella, pregunté a los presentes para qué me habían llamado. Tomando la voz cantante, Alboz respondió:</p>



<p>―Grande entre los Grandes, tenemos un problema.</p>



<p>Sorprendido por el título con el que se había referido a mí, pero sin perder la compostura, pregunté qué pasaba:</p>



<p>―El general Álvarez ha requerido sus servicios y sabiendo que su lugar es en Madrid me he tenido que inventar una excusa para evitar su traslado.</p>



<p>Asumiendo que no me iba a gustar, pedí al político que me informara del pretexto que había puesto. Sonrojado hasta la médula, respondió:</p>



<p>―Le he dicho que la ministra iba a nombrarlo subdirector del CNI.</p>



<p>Aunque ese puesto suponía un espaldarazo a mi carrera, no terminé de creérmelo y haciendo extensivas mis dudas a todos, únicamente señalé que era un empleo que debía ser ratificado por la ministra.</p>



<p>―Por eso, no se preocupe. Doña Paloma se quedó impresionada con usted y aunque no forme parte de la hermandad, no creo que ponga ningún reparo a firmar su nombramiento. Ya lo tengo preparado y solo espero su conformidad, para que esta misma tarde sea efectivo.</p>



<p>Debatiéndome entre la rabia que sentía al saber del poder de la organización, la certeza de que Lara y su madre me necesitaban y la ilusión que me hacía formar parte de ese organismo, decidí aceptar ese puesto como mal menor.</p>



<p>«Trabajando en el templo máximo del espionaje español me será más fácil descubrir hasta donde llega la “hermandad”», concluí mientras los únicos miembros que conocía me daban la enhorabuena.</p>



<p>Siendo todas entusiastas, la que me caló hondo fue la de Consuelo, ya que obviando la presencia de los demás, no tuvo empacho en restregarse contra mí mientras me la daba. Esa forma tan peculiar de felicitación ratificó mis sospechas de que mi ex colega había pasado por su alcoba. Queriendo confirmar ese extremo, al despedirme, le pedí que me acompañara a la salida.</p>



<p>En la soledad del ascensor y mientras la abogada me comía con los ojos, me acerqué a ella y susurré en su oído:</p>



<p>―Zorra, córrete para tu dueño.</p>



<p>Tal y como había pasado con Rosa, la abogada se puso a gemir presa del orgasmo que mi voz le había inducido, orgasmo que la acompañó mientras caminábamos hacia la puerta del ministerio.</p>



<p>―Mi señor― la escuché sollozar mientras intentaba disimular el placer que la consumía.</p>



<p>Confieso que me divirtió ver sus problemas para permanecer en pie y actuando como un cerdo, le pedí el teléfono antes de liberarla. Tecleando con dificultad en mi móvil mientras no dejaba de gozar, me lo dio.&nbsp; Guardándolo en la memoria, quise tener una prueba de su entrega y permitiendo que se tranquilizara, añadí que esa noche debía mandarme un video haciéndose una paja.</p>



<p>― ¿No prefiere ver en persona cómo su acólita obedece? ― preguntó con los ojos brillando de lujuria.</p>



<p>Que se autodenominara así resaltó más si cabe la clase de sumisión que Xavi le había obligado a acatar y extrañamente complacido al sentirme su dueño, repliqué que lo pensaría mientras levantaba el brazo llamando a un taxi.</p>



<p>―Cuando don Xavi murió, creí que nunca podría sustituirlo en mi corazón a pesar de haber un nuevo Grande entre los Grandes. Pero ahora que lo conozco sé que mi existencia tomará un nuevo impulso bajo su mando.</p>



<p>Esas palabras martirizaron mi vuelta a la calle Vitrubio. Aun así, confieso que cuando llegué a la oficina del General a informarle de mi ascenso, estaba contento. Tal y como me habían anticipado, antes de terminar la jornada, Alboz me anticipó que mi nombramiento saldría publicado al día siguiente en el BOE y que, por tanto, podía ya considerarlo efectivo. Sin siquiera agradecerle su intervención, salí rumbo a casa donde había quedado con mi novia. Sintiendo que era la única confidente en la que podía confiar, le expliqué lo sucedido y que tal y como ella había anticipado había conocido a cuatro de los integrantes de la organización.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Te lo dije.</p>



<p>Aceptando que era así, exterioricé mi sorpresa de lo rápido en que se habían dado a conocer y a ponerse a mis órdenes, cuando a todos los efectos yo era alguien ajeno.</p>



<p>―Para ellos no. Piensa que a buen seguro su conocimiento de la estructura de la hermandad es escaso y han dado por supuesto que eras el segundo en el escalafón tras tu amigo.</p>



<p>―Ex amigo― recalqué mientras le reconocía parcialmente avergonzado la forma en que confirmé con Consuelo que el dominio de Xavi sobre las féminas de su secta incluía el sexual.</p>



<p>&nbsp;Lejos de enfadarse, se partió de risa al escuchar cómo la había hecho correrse en mitad del ministerio. Su falta de celos azuzó mi sinceridad y sin entrar en mucho detalle, le conté la orden que había dado a la mujer y su respuesta.</p>



<p>―Llámala y dile que venga― tanteando el terreno, me pidió.</p>



<p>Al preguntar el motivo de su pedido, contestó:</p>



<p>―Si quieres desmontar la hermandad, necesitarás mi ayuda y la mejor forma de llevarlo a cabo es que sus miembros sepan que después de ti, ¡estoy yo!</p>



<p>Juro y pongo la mano en el fuego que no vi nada extraño en sus palabras y que solo creí que el sentido práctico de la ejecutiva era el que la había impulsado a decírmelo. Por ello tomando el móvil, marqué el número de la abogada y le exigí que presentase de inmediato ante nosotros.</p>



<p>Mientras esperábamos su llegada, Patricia me comentó si consideraba a Rosa capaz de erigirse en la tercera pata de la hermandad para que entre los tres controláramos a la totalidad de sus integrantes.</p>



<p>―Lo dudo― respondí pensando en el carácter de la viuda y que bastante tenía con educar a mi ahijada y llevar la casa.</p>



<p>―Entonces, tendremos que buscarnos a otra. ¿Y qué opinas de la zorrita que me vas a presentar? ¿Crees que tiene la capacidad de gestionar esa responsabilidad?</p>



<p>―Para llegar donde está con solo veintisiete años tiene que ser un cerebrito. Lo que no sé es si tiene los arrestos suficientes.</p>



<p>―No tardaremos en saberlo― contestó con una sonrisa al oír que alguien tocaba el timbre.</p>



<p>Asumiendo que era la rubia fui a abrir acompañado por Patricia. Lo que nunca preví fue que Consuelo apareciera vestida como una puta y menos que al presentar a la pelirroja como mi segunda, la mujer se echara a sus pies jurándole fidelidad. Tras unos segundos de turbación, mi novia la levantó del suelo y demostrando lo bien que se había recuperado de la sorpresa, afianzó el lugar en la organización mordiendo los labios de la recién llegada.</p>



<p>―Segunda Grande entre los Grandes― suspiró al sentir los dientes de su señora mientras temblaba de alegría.</p>



<p>&nbsp;La entrega que mostró esa mujer me impactó y por eso solo pude seguirlas cuando fueron al salón. Una vez ahí, señalando el mini bar, mi novia le ordenó que nos pusiera una copa. De inmediato, obedeció y mientras nos la servía, Patricia aprovechó para pedirme que la siguiera la corriente.</p>



<p>― ¿Qué vas a hacer?</p>



<p>Sin alzar la voz, comentó:</p>



<p>―Cariño, por ahora, piensa que esta zorrita acaba de perder la razón de su existir y que por su adoctrinamiento se siente desamparada. Debemos demostrarle quién manda y que, a nuestro lado, no tiene nada que temer.</p>



<p>Desconociendo cómo se lo iba a aclarar, di mi consentimiento. Ajeno a lo que la prueba a la que la iba a someter, recogí de manos de Consuelo el whisky y observé cómo después le daba a Patricia el suyo. Nada más ponerlo en su poder, la rubia se quedó aguardando una orden que no tardó en llegar:</p>



<p>―Desnúdate para que tus dueños puedan comprobar la mercancía― escuché a mi novia decretar.</p>



<p>Cuando ya creía que la abogada iba a protestar, sonrió y denotando una clara satisfacción, se puso a desabrochar la blusa que llevaba con estudiada sensualidad.</p>



<p>«Esto no me puede estar pasando», pensé mientras veía caer un botón tras otro de la prenda.</p>



<p>Poniendo a prueba mi capacidad de sorpresa, Consuelo parecía realizada al ir descubriendo lentamente su escote, pero lo que me dejó paralizado fue la determinación que leí en los ojos de mi novia al ver ese striptease.</p>



<p>«Parece un ave de presa oteando a su próxima víctima», sentencié para mí, impresionado mientras la mujer dejaba caer al fin la camisa.</p>



<p>Dotada de unas ubres que para sí quisieran muchas actrices porno y mirándonos con total adoración, la abogada se llevó las manos al corchete de su sujetador.</p>



<p>―Detente. Antes de verte las tetas, quiero comprobar su textura― levantándose del sofá, le anticipó la pelirroja.</p>



<p>Siguiendo al pie de la letra sus palabras, Patricia llegó hasta ella y se puso a valorar con las dos manos el pecho de la mujer.</p>



<p>―Para ser una picapleitos, tienes una delantera decente― comentó mientras le pegaba sendos pellizcos en los pezones.</p>



<p>―Gracias, mi señora― alcanzó a musitar al sentir las yemas de la que consideraba su superiora jugando con sus areolas.</p>



<p>Desde mi asiento observé, que no contenta con ello, mi novia fue la encargada de liberar esas dos maravillas para acto seguido decirle que se aproximara a mí para que yo también pudiese apreciar la naturaleza de los pechos que nos ofrecía. A pesar de saber que esa mujer había sufrido un lavado de cerebro y que por tanto nunca podría rehusar la orden, me sorprendió ver tanto la rapidez con la que llegó ante mí, como la felicidad que mostró al darse cuenta que no era inmune a sus encantos.</p>



<p>―Soy su leal servidora― declaró mientras ponía los senos al alcance de mi boca.</p>



<p>Rompiendo la moralidad de la que hacía siempre gala, me vi recorriendo con la lengua las areolas de la mujer mientras ella gemía de gozo.</p>



<p>―Zorra, tienes prohibido correrte antes que alguno de tus dueños te dé permiso.</p>



<p>El insulto en vez de apaciguar la calentura de Consuelo la incrementó y mordiéndose los labios, se quedó temblando mientras yo terminaba de explorar la totalidad de sus pechos. Queriendo participar, Patricia se acercó y en vez de usar la lengua para recorrer esas dos maravillas, se dedicó a dar mordiscos en ellas mientras menospreciaba la calidad de las mismas:</p>



<p>―Pareces una vaca suiza. No me imagino el tamaño que adquirirán estas ubres cuando mi marido te preñe como vulgar ganado.</p>



<p>Increíblemente esos reiterados insultos provocaron una extraña alegría en su rostro y casi sin poder respirar de la emoción, la abogada sollozó:</p>



<p>―Mi vagina, mi útero y mi cuerpo son de mis dueños&#8230; y nada me haría más feliz que los usaran para tener descendencia.</p>



<p>Que una profesional como ella, asumiera que todo su ser era nuestro me reveló la profundidad del adiestramiento al que había sido sometida y curiosamente me pregunté cuántas como ellas tendría a mi disposición.</p>



<p>&nbsp;―Ya basta de premios, ¡puta! Sepárate y muéstranos el resto de nuestra propiedad― pegándola un empujón, mi novia le espetó.</p>



<p>En mi ingenuidad vi un rastro de celos en esa violencia y por eso preferí quedarme callado y no mostrar mi disgusto. No tardé en saber que me equivocaba porque, mientras Consuelo comenzaba a deslizar la falda, mi novia susurró en mi oreja que no debía mostrarme tan magnánimo con la sumisa o perdería mi autoridad.</p>



<p>― ¿Tú como lo sabes? ¿Acaso has practicado esto antes? ― pregunté.</p>



<p>―Cariño, me eduqué en una comuna donde todo el mundo era libre de mostrar el tipo de sexualidad que le gustaba. Y por supuesto que había, entre la gente que vivía ahí, personas que necesitaban un amo o una dama que los dirigieran.</p>



<p>Alucinado con esa confidencia, reconocí interiormente mi total desconocimiento sobre el asunto y la dejé al mando. Para entonces, la rubia se había quedado en bragas, si es que se puede llamar braga al trozo de tela que cubría parcialmente su sexo dejando expuesto la totalidad de su trasero. La belleza de esas nalgas me impresionó y babeando observé como el propio exhibicionismo de Consuelo la hacía exponer sus virtudes ante nosotros.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/377/77783820/77783820_117_7f12.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Tiene un culo demasiado flácido para mi gusto― señaló la pelirroja cuando sin previo aviso le soltó un sonoro azote.</p>



<p>A pesar de la rudeza del mandoble, los cachetes de la rubia apenas temblaron confirmando ante mis ojos que esa apreciación carecía de fundamento.</p>



<p>«Tiene un culo cojonudo», excitado concluí al percatarme de las ganas que tenía de hincarle el diente.</p>



<p>Siguiendo las órdenes de mi novia, la chavala se despojó de la última prenda que conservaba y demostrando que tenía carácter a pesar de sentirse y saberse nuestra, se encaró ante la pelirroja diciendo:</p>



<p>―No encontrará un solo vello que le impida ver mi coño en plenitud.</p>



<p>Descojonada por la rebeldía de su víctima, Patricia se echó a reír:</p>



<p>―Desde tan lejos, tu amo no puede comprobar esas palabras.</p>



<p>Mientras recorría la distancia que le separaba de mí, Consuelo no dejó de sonreír y segura de que apreciaría el esmero con el que se había depilado antes de verme. Ya a mi lado, usó sus yemas para separar los pliegues que daban entrada a su coño. Lo que nunca previó fue que llegando por detrás Patricia aprovechara para insertarle dos yemas en su sexo y menos que mordiendo su oreja, le ordenara que se corriera.</p>



<p>Esa invasión de su intimidad y la orden causó un maremoto al que no fue inmune y gruñendo como una cerda, su cuerpo colapsó ante mis ojos. No comprendí las risas de mi novia cuando me rogó que le pasara mi vaso y menos que bebiéndose de un trago el whisky, se lo diera a la mujer para que se lo rellenara.</p>



<p>―Tu amo no quiere alcohol, sino tu flujo. Exprime tu coño y no pares hasta que rebose― le ordenó al ver que se dirigía al minibar.</p>



<p>Completamente pasmado, observé que la abogada se tumbaba en el suelo y se ponía a pajear pegando gritos de placer. Si ya eso era suficientemente excitante, Patricia lo hizo más cuando despojándose de su vestido me rogó que le hiciera el amor. Como impulsado por un resorte, la tomé entre mis brazos y tras desgarrar el tanga que llevaba todavía, liberé mi erección.</p>



<p>―Amor, demuestra a nuestra sierva, que es a mí a quien amas― musitó mientras se dejaba caer sobre mi pene.</p>



<p>La humedad con la que me recibió fue una muestra más de que la situación la había puesto cachonda y ya sin recato alguno, mordí sus pechos al verla empalada.</p>



<p>― ¡Dios! ¡Cómo me gusta que me folles con alguien mirando! ― gritó al tiempo que comenzaba a moverse sus caderas.</p>



<p>Al ser eso algo que ya habíamos hecho con Rosa, no tuve a mal complacer su deseo. Llevando las palmas de mis manos a su trasero, forcé su entrega profundizando las embestidas mientras oía el chapoteo que provocaban los dedos de Consuelo al pajearse.</p>



<p>―Zorra, observa como el Grande entre los Grandes hace disfrutar a su esposa― consciente de su presencia, la espetó.</p>



<p>Resultado de esa observación, la rubia cayó en una especie de trance y temblando de lujuria, siguió rellenando el recipiente sin dejar de babear. Confieso que me preocupé al reparar en que la rubia tenía los ojos en blanco, pero entonces muerta de risa Patricia me aclaró lo que pasaba:</p>



<p>―Aunque me habían hablado de que ocurría entre las sumisas siempre creí que era una exageración.</p>



<p>― ¿De qué hablas? ― exclamé exasperado creyendo que la abogada estaba sufriendo.</p>



<p>―Del éxtasis de la esclava― replicó desternillada.</p>



<p>― ¿Qué coño es eso? ― insistí mientras la pelirroja volvía a empalarse con decisión.</p>



<p>Denotando que en cuestión de sexo me daba mil vueltas, contestó:</p>



<p>―Es el estado sumun del placer y que, según los versados en la materia, solo alcanzan las almas sumisas. De ser cierto, Xavi no la convirtió en lo que es. Solo intensificó lo que traía de fábrica.</p>



<p>Si ya eso me traía confundido y excitado, lo que realmente demolió cualquier rastro de moralidad que me quedara, fue oírla decir que teníamos el deber de premiar a nuestra esclava tomando posesión de ella al terminar de hacer el amor entre nosotros.</p>



<p>― ¿Estás insinuando que debo follármela?</p>



<p>―Sí y no. Me da igual cuál de sus agujeros uses, pero debe sentirse premiada por ti mientras calma la sed en mi coño.</p>



<p>La imagen de Consuelo bebiendo de ella despertó su ya exacerbada lujuria y acelerando la velocidad con la que cabalgaba sobre mí, se lanzó en persecución del placer gritando que se corría. No pasaron más que unos segundos antes de que advirtiera en ella las señales de un orgasmo tan brutal como buscado y contagiándome del mismo, mi pene explotó llenando de semen su interior. Sentirse llena, no apaciguó su calentura y reanudando con alegría su galope, buscó y consiguió exprimir hasta la última gota de mis huevos. Momento en el cual, descojonada, me informó que era el turno de Consuelo.</p>



<p>Con mi pene exhausto, pedí que me dejara descansar y me diese tregua. Riendo casi a empujones me obligó a pasar al otro sofá, dejando el grande a su entera disposición.</p>



<p>―Zorra, dale el vaso a tu dueño y ven conmigo.</p>



<p>La rubia incapaz de ocultar su felicidad me dio la cosecha que había conseguido reunir entre sus piernas y pacientemente esperó a que la probara.</p>



<p>―Está riquísimo― afirmé dando un primer sorbo.</p>



<p>Una sonrisa iluminó su cara al oírlo y recordando la orden de Patricia, se giró hacia ella.</p>



<p>―Tengo el coño rebosando de la semilla de tu señor― señaló mientras le mostraba el blanco producto de nuestra lujuria que lucía entre las piernas: ― ¿Te apetece probarla?</p>



<p>―Sí, señora― musitó con alegría al ver en qué consistía su premio.</p>



<p>―Pues ven y date un banquete. Devora todo lo que puedas mientras me lo comes.</p>



<p>No hizo falta que insistiera y hundiendo la cara entre sus muslos, se puso a recolectar con gran ansia ese blanco manjar. Desde mi asiento, miré como mi novia y esa mujer se entregaban a Lesbos. Y aunque siempre me había parecido un tema que no iba conmigo, de pronto mi pene renació con fuerza al ver las blancas nalgas de Consuelo expuestas hacía mí.</p>



<p>Actuando como un mirón mientras intentaba conciliar el dictado de mis hormonas con mi renuencia a hacer un trio, no me quedó otra que callar y observar. Desde el otro sofá, fui testigo del profundo gemido que salió de la garganta de Patricia al notar el aliento de la abogada cerca de su pezón.</p>



<p>― ¡Sigue! ¡Me vuelve loca! – gritó descompuesta cuando, recogiendo su areola entre los labios, Consuelo empezó a mamar de su pecho mientras comenzaba a torturar su clítoris.</p>



<p>Sin dejar de masturbarla, durante unos minutos alternó de un pecho a otro y con la confianza que le daba los berridos de la pelirroja, hasta que decidió que era tiempo de volver a probar a qué sabía el sexo de su señora. En silencio, con lentos besos fue bajando por su torso mientras mi novia se retorcía.</p>



<p>― ¡No pares! ― aulló cuando tomando un descanso, nuestra nueva sumisa cesó de deslizarse y es que su calentura era tal que incorporándose y casi chillando, exigió que continuara.</p>



<p>Por raro que parezca, sonreí al comprobar lo mucho que Patricia deseaba que le comiera el coño y por eso, interviniendo di un azote en el culo de la rubia repitiendo su orden:</p>



<p>― ¡Comételo de una vez! ¡So puta!</p>



<p>No sé si fue el azote, la orden o el insulto, pero me dio lo mismo. Descojonado, observé que había conseguido mi objetivo al verla recorrer los pliegues de mi pareja con su lengua. El agudo chillido con el que Patricia nos regaló al experimentarlo fue suficiente estímulo para que Consuelo perdiera los estribos y se lanzase a devorar su coño como posesa. Usando sus dedos para follarla mientras su boca se regocijaba recogiendo mi semen entre los labios y el atormentado botón, no tardé en comprobar que la pelirroja se corría dando gritos. No queriendo inmiscuirme todavía pero totalmente excitado, me levante para ver mejor cómo disfrutaban del amor lésbico.</p>



<p>―Grande entre los grandes, fóllate a nuestra putita― suspiró mi novia.</p>



<p>Escuchando que se refería a mí usando el título con el que me conocían en la hermandad, comprendí que su intención era cimentar nuestro dominio sobre la burócrata y mientras Patricia se debatía entre un clímax tras otro, decidí dejar a un lado los reparos de participar. &nbsp;Además de ello, viendo el modo en que la rubia meneaba el culo al comerse ese coñito, comprendí que, además de ser su deber, Consuelo me estaba invitando. Por ello, finalmente cedí y le incrusté de un solo golpe mi pene en su interior. El chillido de la rubia al experimentar mi avasallador ataque, provocó que la pelirroja abriera los ojos para ver qué pasaba y al comprobar que estaba poseyéndola, con voz llena de lujuria, me soltó:</p>



<p>― ¡Dale su premio a nuestra guarra! ¡Se lo merece!</p>



<p>Aunque para entonces no me hacía falta su aprobación, me alegró saber que estaba de acuerdo y con mayor énfasis, cabalgué sobre mi nueva montura. El ritmo brutal que imprimí, junto con la excitación que ya acumulábamos los tres, hizo que no tardáramos en corrernos y mientras derramaba mi simiente en su interior, escuché los aullidos de la abogada:</p>



<p>―Mi amo y señor, disfrute de su esclava.</p>



<p>Impresionado con su entrega, seguí galopando sobre su grupa hasta que ordeñé por completo mis huevos y mi verga perdió su dureza. Agotado, me dejé caer al suelo mientras sobre el sofá mi novia y nuestra recién estrenada amante se besaban sin parar.</p>



<p>Os confieso que creí que ahí acababa todo y que la presencia en casa de la joven ya no tenía sentido, pero entonces cogiéndola de la mano, Patricia me soltó:</p>



<p>― ¿Nos acompañas al cuarto?</p>



<p>Intrigado, pregunté para qué.</p>



<p>La puñetera pelirroja me lo aclaró diciendo:</p>



<p>―Me toca comerle el coño… y que, al terminar, me des el mismo tratamiento.</p>



<p>Alucinado abrí los ojos de par en par y cuando creía que nada me podía sorprender, muerta de risa, añadió:</p>



<p>―Aunque todavía no lo hemos hablado, puede que esta guarra tenga el carácter que necesitamos para ser la tercera pata de la organización.</p>



<p>Y girándose hacia ella, le preguntó si se sentía capacitada de dirigir una facción de la hermandad. La chavala necesitó unos segundos antes de contestar:</p>



<p>―Soy capaz y estoy dispuesta.</p>



<p>En su tono descubrí que quería algo a cambio. Que fuera capaz de plantear condiciones a pesar de su adoctrinamiento me hizo saber que era la elegida y directamente pregunté qué deseaba. Hablándome por primera vez de tú, contestó:</p>



<p>―Nunca me atreví reconocérselo a nadie, pero no me sentiré totalmente realizada hasta que me desvirgues el culito.</p>



<p>Mi carcajada resonó en el pasillo&#8230;</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/377/77783820/77783820_105_a4b4.jpg" alt="" width="505" height="758"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 2&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 May 2026 08:31:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[dominación]]></category>
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					<description><![CDATA[3 De madrugada, me despertó una presencia. Confieso que me aterró que fuera Rosa y que hubiese decidido que ya estaba preparada para entregarse a mí. Por eso, respiré y de qué manera cuando comprendí que era mi ahijada la que se había metido entre mis sábanas. Al saber que era la cría, dejé que se acomodara junto a mí y seguí durmiendo hasta que a la mañana siguiente finalmente abrí los ojos para descubrir a Rosa mirándonos embelesada. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―Que se haya cambiado de cama, demuestra lo mucho que te quiere― susurró luciendo una sonrisa de oreja a oreja. [&#8230;]]]></description>
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<h1 class="wp-block-heading">3</h1>



<p>De madrugada, me despertó una presencia. Confieso que me aterró que fuera Rosa y que hubiese decidido que ya estaba preparada para entregarse a mí. Por eso, respiré y de qué manera cuando comprendí que era mi ahijada la que se había metido entre mis sábanas. Al saber que era la cría, dejé que se acomodara junto a mí y seguí durmiendo hasta que a la mañana siguiente finalmente abrí los ojos para descubrir a Rosa mirándonos embelesada.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Que se haya cambiado de cama, demuestra lo mucho que te quiere― susurró luciendo una sonrisa de oreja a oreja.</p>



<p>&nbsp;Que no mostrara rastro de celos por que la hubiese dejado en mitad de la noche para dormir conmigo, me reveló que no me veía como alguien que le quisiese robar el cariño de su hija sino como aquel con el que compartiría la paternidad de su retoño.</p>



<p>―Creo que debemos hablar― respondí mientras evitaba mirar más allá de sus ojos verdes.</p>



<p>Creyendo quizás que iba a pedirle que me dijera cuando preveía que sería capaz de convertirse en mi amante, me abrazó y poniendo mi cara entre sus pechos, me pidió nuevamente qué le diese un respiro.</p>



<p>―Siempre te he deseado, pero tengo demasiada reciente la muerte de Xavi.&nbsp; Me urge quizás más que a ti que me des tu cariño y ser tu mujer, pero te ruego que no insistas.</p>



<p>Que me ratificase que no solo estaba de acuerdo con los designios de su marido, sino que era algo que veía como la culminación de un deseo que había mantenido oculto, me dejó helado y balbuceando señalé si estaba seguro de lo que decía.</p>



<p>―Desde que me quedé viuda no he hecho otra cosa más que pensar en lo que Xavi me dijo cuándo sabía que iba a morir.</p>



<p>― ¿Qué te dijo? ― pregunté intrigado y preocupado por igual.</p>



<p>Acariciando mi pecho como había hecho la noche anterior, contestó:</p>



<p>―Me aseguró que no debía de sufrir con su ausencia, porque había hablado acerca de mí contigo y que te habías comprometido a cuidarnos.</p>



<p>Mi cara de sorpresa debió ser total porque mirándome a los ojos quiso saber si su marido le había mentido. No pude faltar a la verdad y tuve que confesar que nada sabía del tema hasta que leí la carta. Pero que ni entonces ni cuando su suegro me lo confirmó, lo había creído.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_030_4e25.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;― ¡Qué vergüenza! – comenzó a sollozar mientras intentaba taparse con mis sábanas: ― ¡Debes pensar que soy una puta!</p>



<p>La humillación que leí en ella ratificó en mí el convencimiento de que ambos habíamos sido víctima de un engaño y abrazándola, susurré que para mí nada había cambiado y que seguía viéndola como mi mejor amiga. Mi compresión añadió otro clavo a su condena y desmoralizada intentó zafarse de mí. Cuando ya casi se había liberado de mi abrazo, supe que si la dejaba marchar nunca volvería a verla y por eso reteniéndola con fuerza, me vi forzado a decir:</p>



<p>―Desde ahora me ocuparé personalmente de ti de Lara y nada os faltará.</p>



<p>― ¿Solo eso? ―levantando la mirada, preguntó.</p>



<p>Recordando lo que me había dicho su suegro sobre ella, añadí:</p>



<p>―Tendrás en mi un faro al que agarrarte y si veo que te desvía, sabré devolverte al camino.</p>



<p>Increíblemente, se tranquilizó y con los pezones marcándose bajo el camisón, me pidió que le prometiera hacerle ver no solo cuando se equivocaba sino también cuando estuviera molesto con ella.&nbsp; La ilusión de su tono me hizo reír y soltándole una sonora nalgada, bromeé pidiéndole que me trajese el desayuno o me cabrearía con ella. Debo de decir que me quedé pasmado al ver la alegría con la que se levantaba mientras se sobaba el trasero.</p>



<p>―Ahora vuelvo― comentó antes de salir corriendo por el pasillo.</p>



<p>&nbsp;Al quedarme solo, comprendí lo que había hecho y que, aunque no lo quisiera reconocer había dado motivos para que esa mujer pensase que llegaría el día en que se convertiría en algo más que una amiga.</p>



<p>―Soy un imbécil― murmuré molesto conmigo mismo.</p>



<p>Seguía lamentando lo sucedido cuando Lara despertó y estirándose sobre la cama, me preguntó si ya era hora de levantarse. Cuando le reconocí que era tarde, esa endemoniada criatura me comentó si me iba a bañar con ella.</p>



<p>―Papá siempre lo hacía― musitó al ver la extrañeza con la que recogía la pregunta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Sonriendo, me levanté y preparé la bañera mientras la enana seguía tirada en la cama. Queriendo que esa vez fuera de su agrado y así hacerle olvidar, aunque fuera momentáneamente, que era huérfana, esperé que se llenara de espuma antes de decirle que ya estaba lista. Como la bebé de tres años que era, tuve que ayudarla y despojándole de la camiseta, dudé si hacer lo mismo con sus bragas. Aunque era su padrino, y no había nada malo, preferí dejárselas para que su madre no pudiese nunca echarme en cara ese acto tan carente de segundas intenciones.</p>



<p>―Vamos. Báñate conmigo― lanzándome agua me pidió.</p>



<p>Que esa mocosa hubiese tenido el temple de atacar antes de declararme la guerra me hizo reír y metiéndome en calzoncillos, respondí a la agresión expulsando con los mofletes un buen chorro sobre su cara. Mi contrataque despertó su espíritu combativo y sin dejarse intimidar, buscó venganza repitiendo el gesto con tan mala suerte que no impactó en mí, sino en su madre que llegaba con una bandeja.</p>



<p>―Mamá. Entra con nosotros.</p>



<p>Girándose hacia mí, Rosa buscó mi aprobación. Haciéndole ver que llevaba ropa interior, se la di. Al fin y al cabo, era como si llevase un bañador. Lo que nunca anticipé fue que iba a descubrir que no llevaba nada bajo el camisón, cuando lo dejó caer y totalmente desnuda, se metió en la bañera.</p>



<p>«Por dios, ¡qué peras!», exclamé para mí al ver los dos portentos con los que la naturaleza la había dotado y que a pesar de su enorme volumen se mantenía firmes y duros, aunque no fuera una adolescente.</p>



<p>Curiosamente la admiración que leyó en mis ojos le dio la seguridad que necesitaba y sin ocultar a mi vista el tamaño que habían adquirido sus pezones, comenzó a restregar a Lara con una esponja.</p>



<p>―Padrino, los domingos cuando papá tenía tiempo de bañarse con nosotras era él quien enjabonaba a mamá.</p>



<p>Indeciso de cómo actuar miré a mi comadre. Ella misma me informó qué hacer cuando me dio el jabón.&nbsp; Cortado y excitado por igual comencé a recorrer la piel de su cuello con la pastilla sin atreverme ir más allá. Haciéndome ver que no ponía límites a mis caricias, llevó mis manos hasta sus pechos en silencio. No pude rechazar la tentación y cogiendo esas dos maravillas entre mis dedos, tanteé su peso antes de atreverme a regalarle un suave pellizco en una de sus areolas. El dulce gemido que pegó con esa caricia fortaleció la erección que ya lucía entre mis piernas, pero no por ello me quedé ahí. Bajando por su espalda, llevé mis yemas hasta su culo y me puse a amasar sus nalgas sin pudor alguno.</p>



<p>―Pensaba que nunca volvería a sentir esto― sollozó mientras involuntariamente rozaba mi trabuco con el muslo.</p>



<p>Al advertir mi dureza, se puso roja y bajando todavía más el tono de su voz, me preguntó si era por ella. No pudiendo negar era la responsable de dicha erección, le pedí perdón por haberme dejado llevar y avergonzado hui de ahí, dejando a la madre y a la hija solas. Rosa no hizo intento alguno por detenerme, pero cuando a los cinco minutos salió del baño envuelta en el albornoz y yo ya estaba vestido, no le importó acercarse a mí. Obviando que mi ahijada iba a aparecer por el cuarto, musitó en mi oído:</p>



<p>―No tenías que haberte ido. Para mí, ha sido importante saber que te atraigo y que cuando me entregue a ti, no solo cumplirás con tu compromiso, sino que lo harás por gusto.</p>



<p>Juro que no supe qué decir y menos qué hacer cuando ratificando sus palabras me besó restregando su cuerpo todavía mojado contra mí.</p>



<p>― ¡Para! ¡No ves que Lara podría vernos! ― le advertí preocupado.</p>



<p>Estremeciéndose entre mis brazos, levantó la cara y con el deseo impregnando su mirada, contestó:</p>



<p>―Conozco tu intención de que guarde luto y que antes de plantearme disfrutar de ti, debo demostrar que estaré a tu altura. Pero no sé si podré resistir la atracción que siento y temo defraudarte.</p>



<p>Que tergiversara la situación y me achacara a mí la decisión de postergar su entrega, me dio la oportunidad que estaba buscando y acariciando brevemente su culo mientras le mordía la oreja, comenté:</p>



<p>―Como bien dices, debes hacerte acreedora a mis desvelos y mientras no me convenzas de que te mereces mi cariño, no volveré a tocarte.</p>



<p>El suspiro de placer que brotó de su garganta al sentir que la ponía a prueba me alertó de que me había equivocado de estrategia aún antes de escucharla contestar entre dientes:</p>



<p>―Ahora ya tengo claro lo que deseas&#8230; ¡tengo que hacer que te enamores de mí!</p>



<p>Por si fuera poco, posando su mano en mi entrepierna, musitó:</p>



<p>―Desde ahora te prometo que te voy a mimar como ninguna de las zorras que acostumbras visitar lo habrá hecho.</p>



<p>La llegada de su retoño hizo inviable que corrigiese el error y diese marcha atrás. En vez de eso, me dirigí a comer algo. En el comedor de la masía, su dueño me estaba esperando con una sonrisa. Mientras desayunábamos pan con tumaca y un café, el anciano me dio las gracias por haber cambiado de actitud con su nuera y sugirió que le acompañara a ver la fábrica de embutidos. Comprendiendo que de alguna forma se había enterado del baño que había compartido con Rosa, preferí no tocar el tema y acepté ir a visitar su empresa.</p>



<p>De esa forma, diez minutos después estábamos saliendo de la masía. A pesar que los manjares que elaboraban allí formaban parte de mi dieta desde hacía casi dos lustros gracias a mi amigo, jamás en mi vida había visitado esas instalaciones y por eso me impresionó que una fábrica tan moderna estuviese situada en mitad del campo. Pero lo que me dejó totalmente descolocado fue que me fuera presentando a los operarios que laboraban allí como el nuevo dueño diciéndoles además que me consideraba su hijo. Sé que muchos de ellos consideraron o más bien asumieron que yo era fruto de una relación extramarital del anciano al ver sus caras y sin decir nada, lo seguí entre las máquinas.</p>



<p>Como todo es susceptible de empeorar estábamos visitando el laboratorio cuando don Pere recibió una llamada y su rostro mutó entre la indignación y la sorpresa. Intrigado, esperé a que colgara para preguntar qué ocurría. Conteniendo la ira, el payes contestó:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_070_2b1c.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Chaval, se te están acumulando los problemas.</p>



<p>― ¿De qué habla?</p>



<p>―Por lo visto, tienes visita. Una tal Patricia ha llegado a la masía y quiere verte.</p>



<p>No tuve que ser un genio para comprender que la pelirroja había decidido darme una sorpresa. Asumiendo que se había presentado como mi novia, comencé a tartamudear una disculpa haciéndole ver que nada tenía que ver con su presencia. Esperando una gran bronca de su parte, juro que me quedé mudo al oírle contestar:</p>



<p>―Te aconsejo que ates cortas a tus pupilas o terminarán peleándose entre ellas. Sé que antes de hacerte cargo de mi nuera tenías una vida y por eso no puedo criticarte. Pero ahora, tendrás que hablar con ellas y definirles las funciones que esperas de cada una. Te lo digo por experiencia. Un hombre debe saber establecer unas reglas básicas si quiere que su hogar sea feliz</p>



<p>― ¿Qué me sugiere? ― repliqué al darme cuenta de que veladamente me estaba insinuando que podía quedarme con las dos.</p>



<p>―Eso depende. En mi caso, Nuria aceptó que una vez a la semana durmiera en la cama de mi querida y que un par de veces al año, pasáramos un fin de semana los tres juntos. Pero hay otras soluciones y eso es decisión tuya.</p>



<p>Alucinando con esa confesión tan íntima, pregunté qué otras había. Descojonado el puñetero viejo, respondió:</p>



<p>―Los árabes normalizan la situación viviendo con todas sus mujeres en la misma casa.</p>



<p>Confieso que a pesar de mi conocida voracidad sexual apenas había protagonizado un par de tríos y por eso su postura me escandalizó:</p>



<p>―No creo que ni Rosa ni Patricia se merezcan algo así y menos que lo aceptaran.</p>



<p>Definiendo sin recato alguno que pensaba al respecto, don Pere rebatió mis palabras diciendo:</p>



<p>―Hijo, la vida es demasiado corta para dejarse imponer unas reglas morales que no existen en la naturaleza. ¡La monogamia es producto de la cultura occidental! Si la vida te da la oportunidad de disfrutar de varias mujeres, no veo porqué debes conformarte con una sola.</p>



<p>Sin llegar a entender al viejo, contesté que lo pensaría y que ya le diría algo.</p>



<p>―A mí, no. ¡A ellas! ― replicó muerto de risa mientras insistía en que debíamos volver a la masía y así evitar que mi novia o su nuera aprovecharan mi ausencia para sacar las uñas.</p>



<p>&nbsp;El descaro de don Pere dando por sentado que finalmente me quedaría con ambas me intrigó y de retorno a su mansión, no pude dejar de pensar en cómo era posible que se tomara con tanta tranquilidad mi dilema. Meditando al respecto comprendí que, lejos de ser un hombre moderno, por su forma de pensar era un machista empedernido que consideraba a las mujeres consideraba poco más que un útero con el que prolongar su estirpe.</p>



<p>«Puedo ser un golfo, pero no un cerdo» me dije mientras recorríamos los campos de vuelta.</p>



<p>Reconozco que estaba acojonado cuando entré a la casa y que no sabía qué me iba a encontrar. Había barajado desde que Rosa la hubiese puesto de patitas en la calle, a qué Patricia se hubiese marchado furiosa al enterarse de que la viuda de mi amigo barajaba entregarse a mí. Pero lo que jamás pasó por mi cabeza fue verlas charlando animadamente y en bikini en la orilla de la piscina.</p>



<p>«¿Qué ocurre aquí?» me pregunté al comprobar que el ambiente entre ellas era distendido.</p>



<p>No sabiendo cómo actuar las saludé desde la escalinata. Al oírme Patricia corrió hacia mí y pegando sus tetas a mi pecho, murmuró lo mucho qué me había echado de menos mientras me besaba.</p>



<p>―Podías haberme avisado de tu llegada― le recriminé sin alzar la voz.</p>



<p>―Quería darte una sorpresa― contestó y alegremente añadió: ―Este sitio es una maravilla y tus amigos son un encanto.</p>



<p>Parcialmente aliviado de que la hubiesen recibido bien, fui donde Rosa y le di las gracias. Marcando el terreno por primera vez a la que consideraba su rival, me dio un beso en la comisura de los labios preguntando únicamente qué me había parecido la fábrica.</p>



<p>―Impresionante― contesté cortado mientras de reojo observaba la reacción de mi novia.</p>



<p>O no se dio cuenta del breve pico o no le dio la menor importancia, ya que señalando que no venía preparado para la piscina, sugirió que me fuera a poner un bañador.</p>



<p>―Por mí, puedes nadar desnudo― comentó la morena sin recato alguno.</p>



<p>Avergonzado, no respondí y me fui a cambiar. Mientras iba hacia mi cuarto, doña Nuria me informó de que iban a llevar a su nieta a la playa para dejarnos solos. No pude más que asumir que esa setentona y su marido querían darme la oportunidad de hablar de nuestro futuro sin que nadie nos perturbara. Lejos de alegrarme, me preocupó. De cierta forma, consideraba que su presencia era un parapeto bajo el que escudarme para no enfrentar mis problemas.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_086_9d25.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Coño, debo ser capaz de lidiar con ellas yo solo», pensé mientras me cambiaba.</p>



<p>De vuelta, a la piscina, estaban tomando el sol medio dormidas. Eso me dio la tranquilidad de observarlas sin que se percataran de mi examen. Comparándolas no supe decir cuál era más atractiva. Rosa con su piel morena era un poco más voluptuosa al tener unos pechos más grandes y unas caderas más prominentes, pero Patricia no le iba a la zaga. Dueña de unas facciones bellísimas, aunaba un cuerpo de fantasía con un trasero duro y respingón que me volvía loco.</p>



<p>«Definitivamente, son el sueño de todo hombre», concluí mientras abría una cerveza.</p>



<p>&nbsp;Pegando un sorbo a la botella, volví a meditar sobre la postura del anciano y por primera vez, comprendí que la idea de quedarme con ambas me resultaba atrayente.</p>



<p>«Estoy cachondo», me dije mientras me terminaba la bebida y me lanzaba al agua.</p>



<p>La temperatura de la piscina no me bajó el calentón y comencé a hacer largos, con la esperanza de olvidar a los dos portentos que estaban tomando el sol. Poco a poco, conseguí relajarme y sintiendo que ya podía entablar una conversación con ellas, me acerqué a ver si querían algo.</p>



<p>― ¿Me puedes echar crema? ― abriendo los ojos, Patricia contestó.</p>



<p>Asumiendo que si no lo hacía podía despertar sus sospechas, cogí el bronceador y empecé a extenderlo por su espalda sin buscar nada sexual en ello. Pero lo cierto fue que la vergüenza que sentía hizo que recorriera su piel con delicadeza y que la pelirroja sintiera que la estaba acariciando.</p>



<p>―No pares― musitó en voz baja mientras involuntariamente alzaba el trasero sobre la hamaca.</p>



<p>&nbsp;Conteniendo la respiración, llené mis manos de aceite y me puse a extenderlo por sus piernas evitando sus nalgas. El suspiro que pegó al sentir mis yemas recorriéndole los muslos, me avisó de su creciente calentura y preocupado por lo que pudiese pensar Rosa, la miré de soslayo. Me quedé pasmado al ver el brillo de sus ojos mientras me observaba y que por increíble que me pareciera, no lucía molesta sino excitada.</p>



<p>«No es posible», balbuceé para mí al advertir su estado cuando a mi lado, la pelirroja me rogó que no me olvidara de echarle bronceador a su trasero.</p>



<p>Nuevamente, me percaté que, con insano interés, la viuda de Xavi estaba esperando mi reacción. Deseando quizás demostrarle quién era mi novia, lentamente y ya con el propósito de ponerla en su lugar, fui recorriendo los cachetes de Patricia sin perderle ojo. Para mi sorpresa, las areolas de mi amiga se erizaron al ver como amasaba el estupendo culo de su rival.</p>



<p>«¿En serio?», exclamé mentalmente al ver que lejos de tratar de esconder su excitación Rosa se regalaba sendos pellizcos en los pezones.</p>



<p>&nbsp;Que fuera capaz de tocarse sin disimulo mientras nos espiaba, me escandalizó y calentó por igual. Todavía hoy no comprendo por qué lo acepté como un reto. Y menos que, intensificando mis caricias, disimuladamente me pusiese a agasajar a mi novia metiendo una yema bajo la braga de su bikini. Por un breve instante, Patricia se quedó helada hasta que ilusamente creyó que dado el sitio donde mi amiga estaba tomando el sol era imposible que viera que la estaba tocando de esa forma y pegando un suspiro, se relajó. Al comprobar que separaba las piernas, decidí continuar y ya sin embozo alguno, comencé a masturbarla.</p>



<p>Nuevamente, miré a la viuda y por segunda vez, ratifiqué la lujuria de su mirada observando la escena. Pero fue al reparar en la humedad que crecía entre sus muslos cuando di carpetazo a mis rígidos conceptos morales y con una seña, le exigí que se tocara.</p>



<p>Comprendí que Rosa había interpretado el gesto no como una orden, sino como un permiso cuando sonriendo se puso a pajearse. Su calentura despejó mis dudas y reanudando unas caricias que nunca debía haber empezado, Patricia fue el objeto donde descargué la lujuria que asolaba mi cuerpo.</p>



<p>Increíblemente, mi novia gimió de placer al notar que uno de mis dedos recorría los bordes de su esfínter mientras con la otra mano seguía torturando el botón que escondía entre sus pliegues. Azuzado por su entrega, inserté mi yema en el interior de su ojete sin saber que esa exploración iba a provocar que se corriera moviendo las caderas frenéticamente. Al ver sus meneos, me giré hacia Rosa y comprobé con estupor que, contagiándose del gozo de la pelirroja, la viuda se retorcía de placer en la tumbona.</p>



<p>«¿Qué he hecho?», me pregunté al saber que esa escena quedaría grabada en el cerebro de ambas y que, si no me andaba con cuidado, las dos darían por sentado que buscaba convencerlas de hacer un trio.</p>



<p>Con esa certeza rondando en mí, me separé de Patricia y fui por otra cerveza. Al volver con ella en la mano, las descubrí mirándose entre ellas y como un cobarde, me zambullí en la piscina para evitar que pudiesen pedir mi opinión sobre lo sucedido&#8230;</p>



<p>Al terminar de nadar, salí a enfrentarme con ellas soñando que la media hora que había pasado haciendo largos hubiese mandado al olvido mi desliz y que ninguna quisiera tocar el tema por vergüenza. Brevemente fue así y tanto Rosa como Patricia evitaron sacar a colación la paja a tres bandas que habíamos protagonizado. Y cuando digo a tres bandas, se debe a que era y me sentía responsable no solo de masturbar a la pelirroja sino también del placer que obtuvo la viuda mientras nos espiaba.</p>



<p>―Señora, la comida está lista― saliendo de la masía, informó la cocinera.</p>



<p>Actuando como anfitriona, Rosa nos preguntó si nos apetecía comer en la mesa del porche ya que así no tendríamos que cambiarnos de ropa. A mi novia, la idea le pareció estupenda y solo comentó que necesitaba ir al baño.</p>



<p>―Tienes ahí uno― señalando la casa de invitados, contestó Rosa.</p>



<p>Sin saber lo poco que me apetecía quedarme solo con la morena, Patricia me dio un beso y se fue al servicio. Apenas se había alejado unos metros, cuando mi amiga de la juventud me hizo saber qué pensaba de haberla puesto en semejante trance.</p>



<p>― ¡Dios! Jamás supuse que serías tan guarro de pedirme que me tocara― comentó.</p>



<p>Confieso que me llamó la atención que estuviese contenta y que encima no mostrara signo alguno de celos y señalándoselo, le pregunté el porqué.</p>



<p>―Mi marido nunca me ocultó que tenía sus amiguitas, pero jamás me hizo partícipe de sus momentos con ellas. En cambio, tú&#8230; no tienes miedo de mostrarte cómo eres ante mí y reconozco que me ha encantado. Me he sentido sucia, pero feliz y estoy deseando que me digas que puedo entregarme a ti― añadió mientras tomaba mi mano.</p>



<p>La felicidad de su rostro me dio el coraje de indagar desde cuando sabía qué Xavi tenía amantes:</p>



<p>―Desde siempre he sabido que un hombre necesita desfogarse fuera de casa y al igual que se lo acepté con naturalidad, cuando ya sea tu mujer no pondré impedimento a que lo hagas siempre que al volver cumplas conmigo.</p>



<p>No pude quedarme callado y elevando la apuesta, pregunté qué opinaría si un día metía a otra en nuestra cama. Riendo a carcajada limpia, contestó:</p>



<p>―Siempre que sea tan guapa como Patricia y me dejes participar, no tendré problemas.</p>



<p>Con el corazón a mil por hora, me quedé pensando en lo que acababa de oír y cayendo en la tentación, premié a la morena con una caricia en su pecho. El sollozo que brotó de su garganta fue la prueba irrebatible de que acudiría desnuda en cuanto se lo pidiera.</p>



<p>―Gracias, mi amor –suspiró al ver que retiraba la mano sonriendo.</p>



<p>Siendo la primera vez que se refería a mí con ese apelativo, me quedé cortado y cambiando diametralmente de tema, pregunté a qué colegio pensaba llevar a Lara.</p>



<p>―He pensado que el mejor para nuestra hija es el liceo francés, pero si quieres llevarla a los jesuitas como tú me parecerá bien.</p>



<p>Pasmado es poco para definir como me sentí al oír que además de quererme de pareja, deseaba que ejerciera de padre de su pequeña. Y es que a pesar del cariño que sentía por mi ahijada, no me veía ejerciendo su paternidad. Es más, estaba a punto de recalcarle que solo era su padrino cuando mi novia llegó y tuve que dejar esa aclaración para otro momento.</p>



<p>Su llegada provocó un silencio incómodo entre nosotros, silencio que rompió mi novia preguntando cuándo y cómo nos habíamos conocido.</p>



<p>―Conocí a Juan el mismo día que a mi marido. Como eran los dos cadetes más guapos de la academia, tuve que abrirme paso a codazos para saltarme la fila de lobas que hacían cola para que alguien se las presentara.</p>



<p>&nbsp;Recordando ese momento, comprendí que no mentía porque esa noche al menos conocí a siete monadas, dos de las cuales pasaron por mí cama.</p>



<p>― ¿Quieres ver una foto de lo que hablo? ― añadió sacando el móvil.</p>



<p>No tuvo que repetírselo para que Patricia insistiera en que quería verme con diecinueve por que no se me imaginaba siendo un niño.</p>



<p>―Menudo pibón― exclamó señalando la foto.</p>



<p>Al escuchar el piropo, me hinché como un gallo.</p>



<p>―Es Xavi, mi marido –con un deje de tristeza, respondió bajándome los humos.</p>



<p>Desternillada de risa, tomó mi mano y hurgando en la herida, comentó a la morena que en su caso ella hubiese elegido al mismo.</p>



<p>―Cariño. Tú también eras un galán, pero ese hombretón debía provocar desmayos a su paso.</p>



<p>Echándose a reír, Rosa me dio el lugar diciendo:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_102_208b.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Te reconozco que en ese momento me daba igual cual me hiciera caso y si terminé con mi marido fue porque él fue más rápido.</p>



<p>―Según veo, fuiste feliz en tu matrimonio.</p>



<p>―Muchísimo. Mi vida junto a Xavi fue un sueño, pero demasiado breve― casi llorando replicó: ―No sé qué hubiese sido de mí si Juan no estuviera apoyando&#8230; ahí donde me ves, soy una insegura que necesita alguien que la guie y que la levante cuando se ve hundida.</p>



<p>Confieso que hasta el último vello de mis brazos se erizó al ver el rumbo de la conversación, pensando que esa confesión iba a despertar las suspicacias de Patricia. Pero entonces, abrazándola, la pelirroja comentó que si necesitaba otro hombro en el que llorar podía usar el suyo. El cariño que mostró mi novia con ella, desarboló las defensas de Rosa y con lágrimas en los ojos, agradeció que fuera tan comprensiva con ella mientras insistía en que gracias a mí el futuro de su hija estaba asegurado. Como sabía que mi difunto amigo me había nombrado administrador de sus bienes, no vio nada extraño y denotando que, además de estar buena, era una persona maravillosa ofreció su experiencia profesional en los negocios para auxiliarme.</p>



<p>Justo en ese momento, aparecieron por la puerta Lara y su abuelo. Mientras Lara se subía a mi regazo presenté al viejo a mi pareja. Comprendí que el zorro había escuchado al menos el final de la conversación cuando sin encomendarse ni a dios ni al diablo preguntó a Patricia en qué trabajaba.</p>



<p>―Actualmente, soy Senior Manager en EY.</p>



<p>Al oír que ejercía su profesión en Ernest &amp; Young, el payés abrió los ojos de par en par:</p>



<p>―Esa empresa es quién nos audita.</p>



<p>―Mi función es distinta. Soy consultora. Me dedico a analizar empresas para descubrir o bien la razón de sus problemas o cómo pueden mejorar.</p>



<p>Ese fue el inicio de un interrogatorio que hubiese hecho palidecer a cualquier prisionero, pero lejos de molestarla Patricia contestó con soltura todas sus preguntas. Así me enteré no solo de que esa mujer había sido la primera de su promoción sino de que sus padres eran hippies y que se había criado en una comuna hasta que ya adolescente se fugó para ir a vivir con la abuela.</p>



<p>― ¿Por qué te fugaste? ― quiso saber Rosa: ― ¿No te llevabas bien con tus padres?</p>



<p>―Al contrario, los quiero muchísimo. Pero la vida ahí me parecía demasiado limitada para mis aspiraciones.</p>



<p>Al escucharla, don Pere preguntó cómo era esa comuna. Entrando al trapo y sin ocultar nada, la pelirroja explicó que llevaban una existencia sencilla casi medieval, viviendo de la tierra y donde la electricidad era un lujo que no podían pagar. Viendo el interés que había causado, se extendió comentando que vivían sin tabús y que todos sus miembros eran partidarios del amor libre.</p>



<p>―Debió ser difícil para una niña ver a sus padres con otras parejas― comentó la viuda de mi amigo.</p>



<p>&nbsp;―Para nada. Piensa que fui educada en ese ambiente. Considero que el poliamor es algo natural y en mi caso, me veo capaz de amar a más de una persona con independencia de su sexo.</p>



<p>&nbsp;Anonadado con esa íntima confesión observé como las mejillas de Rosa se tornaban coloradas, pero lo que realmente me trastocó fue que su suegro sonriera. No tuve que machacarme mucho el cerebro para comprender que según su punto de vista esa forma de ver la vida facilitaba el futuro que él y su hijo habían planeado para nosotros. La confirmación de que era así, llegó de sus propios labios cuando alabando a Patricia, me comentó:</p>



<p>―Muchacho, tu novia además de brillante es preciosa. De tener cincuenta años menos, la querría para mí.</p>



<p>Doña Nuria que se había mantenido en segundo plano se echó a reír:</p>



<p>― ¡Qué vergüenza! ¡Va a pensar que eres un viejo verde!</p>



<p>&nbsp;Descojonado, el anciano replicó a su mujer mientras le daba un cariñoso azote:</p>



<p>―Si lo piensan, es porque lo soy y esta noche pienso de demostrártelo.</p>



<p>Esa demostración de amor otoñal y la conversación en su conjunto llamaron la atención de mi ahijada, que sin caer en lo que decía, preguntó a Patricia si ella iba a ser su segunda madre. Durante un instante, el silencio se adueñó de todos, pero entonces haciéndole una carantoña la pelirroja contestó:</p>



<p>―Por ahora y siempre que tu madre me dé permiso, seré tu madrina.</p>



<p>Confieso que respiré al escuchar esa respuesta tan acertada y por eso no comprendí que Rosa avivase mi estupor diciendo:</p>



<p>―Sé que eres importante para Juan y eso te convierte en parte de esta familia.</p>



<p>La chavalita no esperó a cambiarme por Patricia y abrazándola, comentó si esa noche podía dormir con ella. Nuevamente, mi novia demostró su buen hacer al responder el abrazo con un beso:</p>



<p>―Si a Juan no le importa, por mí encantada.</p>



<p>Las risas del payés incrementaron mi zozobra:</p>



<p>―Muchacho, te compadezco. Tu novia se ha aliado con el enemigo.</p>



<p>Creo que Patricia no entendió a lo que se refería el viejo porque, en vez de preguntarse de qué hablaba, riendo contestó mirándome que tenía una ahijada que era un sol. El resto de la tarde, Lara se pegó a ella como una lapa y a pesar de no estar acostumbrada a la presencia de una cría siempre a su alrededor, no mostró molestia alguna. Al contrario, jugó y se rio con fue ella hasta que, poco antes de cenar, su madre se la llevó a cambiar.</p>



<p>Imitándolas, me fui con Patricia al cuarto a ponernos algo de ropa. Pero la pelirroja me hizo ver que tenía otros planes. Ni siquiera esperó a que cerrara la puerta, poseída por una pasión sin igual, comenzó a intentar quitarme el bañador y sacando mi miembro, quiso mamármelo. No la dejé, dándole la vuelta, le bajé el suyo y sin más prolegómeno, la ensarté violentamente. La pelirroja chilló al experimentar mi sexo campeando en ella y facilitando mis maniobras, movió sus caderas mientras gemía de placer.</p>



<p>― ¡Qué ganas tenía! ― rugió y apoyando sus brazos en la pared, me rogó que continuara.</p>



<p>Desde el inicio, mi pene se encontró con su sexo encharcado y por eso no me costó que entrara y saliera de ella libremente mientras se derretía a base de pollazos. Es más, gritando en voz alta, se corrió cuando yo apenas acababa de empezar y desde ahí, encadenó un orgasmo tras otro mientras me imploraba que no parara. Asiéndome a sus pechos, forcé mi ritmo hasta que su vulva se convirtió en un frontón donde no dejaban de rebotar mis huevos.</p>



<p>― ¡Dios mío! ― aulló al sentir que, cogiéndola en brazos, la llevaba hasta mi cama sin sacar de su interior mi extensión y ya totalmente entregada, se vio lanzada sobre las sábanas.</p>



<p>Al caer sobre ella, mi pene se incrustó hasta el fondo de su vagina y lejos de revolverse, recibió con gozo mi trato diciendo:</p>



<p>― ¡Fóllame hasta dejarme muerta!</p>



<p>No tuvo que insistir y pasando sus piernas a mi cuello, levanté su trasero y la seguí penetrando con más intensidad. Fue entonces cuando susurrando en mi oído me pidió que no me girara antes de hacerme saber que alguien nos estaba espiando. Supe de inmediato que era Rosa la que nos observaba y quise parar. Pero ello no solo me lo impidió, sino que exigió que continuara.</p>



<p>Comprendiendo que le excitaba el que la viuda estuviese mirando, incrementé la velocidad de mis ataques y por eso no me sorprendió que, dominada por el cúmulo de sensaciones que asolaban su cuerpo, la pecosa se desplomara sobre las sabanas llena de placer. Verla disfrutando de ese imprevisto orgasmo mientras sabía que la viuda de mi amigo estaba en la puerta azuzó el ritmo de mis caderas y preso de una insana lujuria, seguí hundiendo mi estoque en su interior.</p>



<p>― ¡Me vuelves loca! –uniendo un clímax con otro sollozó mientras su cuerpo se retorcía de gozo.</p>



<p>Preguntándome cómo saldría de semejante aprieto, me dejé llevar y derramando mi simiente en su interior, me corrí sonoramente mientras oía cerrarse la puerta. Agotado, me tumbé a su lado y fijándome en ella, descubrí que sonreía con los ojos cerrados.</p>



<p>―Lo siento, hablaré con ella para que entienda que esto no está bien― susurré en su oído en un intento de zafarme de la responsabilidad de lo ocurrido.</p>



<p>― ¡Ni se te ocurra! ― exclamó al oírme: ― ¡Solo conseguirías humillarla! Acaba de perder a su marido y es lógico que envidie nuestra relación.</p>



<p>―Pero&#8230;― comencé a contestar.</p>



<p>―Te prohíbo que la molestes. Bastante tiene con lo que está sufriendo para que le añadas más dolor.</p>



<p>Acariciando su rojiza melena, quise que recapacitara y me permitiera, aunque fuera el recomendarle que fuese a un psicólogo porque su comportamiento no era normal.</p>



<p>―No ha hecho mal a nadie― replicó y tomando mi moribundo pene entre sus manos buscó reanimarlo mientras decía: ―Además me ha puesto como una moto que nos espiara.</p>



<p>Reculando al ver su comprensión, prometí jamás sacarle el asunto mientras en mis piernas, mi trabuco volvía a crecer. Sonriendo al ver que había resucitado y mientras lo usaba para empalarse, añadió:</p>



<p>―Por cierto, eres un capullo. Nunca me habías hablado de que la viuda de tu amigo estaba enamorada de ti.</p>



<p>No quise ni pude responder a tal afirmación y posando las manos, en su trasero, la obligué a amarme por segunda vez&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">4</h1>



<p>Cumpliendo a rajatabla su orden, durante la cena me abstuve de hablar de lo sucedido. Aun así, me costó asimilar la actitud de mi novia ya que, a pesar de saber ya que Rosa se podía convertir en su rival, no solo no le echó en cara el habernos espiado, sino que se mostró con ella y con su hija especialmente cariñosa.&nbsp; Y es que además de reír todas las gracias de la chiquilla, no tuvo reparo alguno en ratificar a la madre que podía contar con ella para todo, que tenía en ella una amiga en quien confiar. Sin quererlo, con ello conquistó a sus suegros y hasta doña Nuria cayó prendida de sus encantos. Prueba de ello y ante mi estupor, la invitó a pasar con ellos el verano. Su marido no se quedó atrás y demostrando que era su más rendido admirador, le preguntó por qué no se quedaba en la masía el resto de la semana.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No puedo, tengo trabajo― respondió y tomándome de la mano, les informó que nuestro tren salía al día siguiente a las tres.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Madrina, ¿no puedes quedarte más? ― llena de tristeza, Lara le insistió.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Enternecida, Patricia la besó y demostrando lo bien que sabía tratar a los chiquillos, le prometió compensarla llevándola al zoo en Madrid.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Me gustan los gorilas― llena de ilusión con la promesa, contestó la niña.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mirándome divertida, mi imprudente y encantadora novia añadió:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―A todas las mujeres nos atraen. Y si van de uniforme, ¡mucho más!</p>



<p>Dándome por aludido, comencé a golpear mi pecho mientras vociferaba como ese animal.&nbsp; La primera en echarse a reír fue mi ahijada. Su madre no tardó en seguirla, pero en su caso comentando si acaso estaba marcando el territorio para que ningún macho se acercara a mis hembras. Nada más decirlo, se percató de que sus palabras podían ser malinterpretadas y que Patricia podía tomarlas mal. Aunque estaba esperando una reacción hostil, la pelirroja soltó una carcajada diciendo que como el resto de los primates los hombres estaban condicionados por el sexo. Al ver mi cara, sonrió:</p>



<p>―Cariño, lo niegues o no, todo alfa sueña con tener un harén.</p>



<p>Rojo como un tomate, comprendí que mi novia o me estaba llamando mujeriego o acababa de darme permiso para acoger a Rosa en nuestra cama. Preferí pensar que era lo primero y que veladamente me estaba echando en cara mis múltiples conquistas. Por eso, defendiéndome como gato panza arriba, respondí que no necesitaba buscar otra y que estaba satisfecho con lo que ya tenía. &nbsp;Mientras Patricia me llamaba mentiroso, bajo la blusa de Rosa afloraron sus pezones. Eso me hizo ver que se había sentido incluida y que había tomado mis palabras como la confirmación de que me bastaba con ellas dos. Quizás por ello, al terminar de cenar y mientras los abuelos desaparecían de escena, preguntó a la pelirroja si quería ser ella quien acostara a la pequeña.</p>



<p>―Me encantaría― respondió y subiendo con la mocosa hacia el cuarto, nos dejó solos en el comedor.</p>



<p>Preguntándome el verdadero motivo de sus actos, me debatí entre quedarme o salir huyendo. Todavía iban por la escalera, cuando a mi espalda, escuché:</p>



<p>―Amor mío, ¿te apetece que vayamos al salón y te ponga una copa?</p>



<p>Sin otra opción que aceptar, la acompañé. Una vez en esa habitación, me derrumbé en el sofá que había frente la tele y la encendí mientras veía cómo la viuda de Xavi servía tres whiskys. Sabiendo que uno era para ella y otro para mí, di por sentado que el tercero era para mi novia. Deseando que ésta llegase pronto, tomé mi vaso y le pegué un buen sorbo. Sorbo que se me atragantó cuando sentándose a mi lado, Rosa me preguntó cómo íbamos a organizar lo nuestro y que cuando finalmente se entregara a mí, si íbamos a vivir los tres juntos.</p>



<p>Confieso que pensé que hablaba de mi ahijada y por eso sin entrar en materia le dije que jamás podría separarla de Lara.</p>



<p>―Tonto, me refiero a Patricia― respondió sacándome del error.</p>



<p>Atónito, en vez de negar de plano tal posibilidad, balbuceé que no sabía y que tenía que pensarlo.</p>



<p>―Lo que tú decidas, estará bien― suspiró mientras posaba la cara en mi pecho.</p>



<p>&nbsp;La sorpresa no me dejó reaccionar y estaba todavía meditando en cómo pedirle que se separara cuando mi novia entró y nos pilló en esa postura. Curiosamente al vernos, la pelirroja sonrió. Sin demostrar cabreo ni celos, tomó su copa y sentándose del otro lado, apoyó también la cabeza en mí mientras me preguntaba qué película estábamos viendo. Mirando hacía la televisión reconocí el film y me quedé tranquilo al ver que era “Hechizo de Amor” una comedia de amor protagonizada por Nicolás Cage y Cher. Como ya la había visto, se acurrucó y sin importarle compartir mi pecho con Rosa, comenzó a hablar con ella alabando lo encantadora que era la nena. Esa situación me llevó a un estado de nervios que no quiero ni para mi peor enemigo y más cuando rieron e incluso lloraron juntas viendo los problemas de la protagonista al enamorarse de alguien más joven.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_110_76a0.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Nunca me imaginé que pudiesen llevarse tan bien siendo tan distintas. Pensando en ello, comprendía que la seguridad de Patricia apaciguaba las dudas de Rosa y al revés, el sosiego del ama de casa parecía complementar a la agitada ejecutiva. Aun así, era evidente que en algún momento competirían por mi cariño y eso era algo que me traía jodido, al saber que irremediablemente alguna saldría herida.</p>



<p>Por eso, tras apagar la tele, dejé caer que estaba cansado y que necesitaba dormir. Aceptando mi sugerencia subimos a la planta donde estaban las habitaciones y dejándonos en la mía, la viuda de mi amigo se despidió de la pelirroja con un beso en la mejilla, pero al hacerlo conmigo me lo dio en los labios. Aunque fue un breve pico, me quedé mudo previendo problemas con mi novia. Pero quizás gracias a la educación recibida de sus padres, Patricia no le dio mayor importancia y pasamos al cuarto donde Lara dormía a pierna suelta.</p>



<p>Al ver a la chiquilla, comprendí que Patricia había decidido cumplir la promesa de que durmiese con nosotros y acercándome a ella, la abracé dándole las gracias por ser tan comprensiva.</p>



<p>―Desde hoy, también es mi ahijada― sonrió y quitándose la ropa, se puso un sugerente camisón.</p>



<p>Preguntándome cómo era posible que un tipo como yo pudiera haber encontrado un tesoro como ella, me desvestí sabiendo que esa noche no podríamos hacer nada. La presencia de Lara hizo que contra lo que era habitual en mí, esa noche durmiese en pijama.</p>



<p>Al tumbarnos dejando la niña entre los dos, Patricia me preguntó si el día que tuviésemos una hija sería tan encantadora como nuestra ahijada. En ese momento supe que la pelirroja quería que lo nuestro fuese sine die y que deseaba fundar conmigo una familia. Riendo al darme cuenta que albergaba sus mismos sentimientos, respondí:</p>



<p>―Siento decirte que no. Ya tenemos una muñeca, a ti te haré un gorila.</p>



<p>―Te amo, mi King Kong― ilusionada susurró antes de cerrar los ojos&#8230;</p>



<p>A la mañana siguiente, Rosa tocó nuestra puerta diciendo que venía por su hija. Mi novia que tiene el sueño más ligero fue quien le abrió y la hizo pasar comentándole lo bien que se había portado durante la noche.</p>



<p>―Mientes. Seguro que te ha dado alguna patada― preocupada señaló la viuda.</p>



<p>―Al menos una docena― sonriendo, Patricia contestó mientras yo me desperezaba bajo las sábanas.</p>



<p>Acercándose a Lara que seguía completamente frita intentó despertarla.</p>



<p>―Vamos, que es tarde y te tienes que bañar.</p>



<p>La criatura se quejó de que era temprano y por eso su madre tuvo que cogerla en brazos y llevarla hasta la bañera mientras ésta intentaba escaparse. Viendo las dificultades de Rosa, mi novia acudió en su ayuda y las dos juntas comenzaron a enjabonar a la rebelde. La acción coordinada de las mujeres consiguió amortiguar la resistencia de mi ahijada, pero no su boca y gritando, me rogó que la salvara de esas malvadas. Como tenían razón las mayores, en vez de apoyarla, preferí ponerme una bata y bajar a desayunar.</p>



<p>En el salón, me encontré con los abuelos de la criatura y sentándome, comenté la rabieta que se había cogido su nieta con el baño y que Patricia se había quedado ayudando a Rosa.</p>



<p>―Lara ha salido peleona como Xavi― rugió don Pere muerto de risa.</p>



<p>En cambio, su esposa no dijo nada y corrió al piso superior, por si necesitaban algo de ella. Al vernos a solas, el viejo creyó conveniente darme un último consejo.</p>



<p>―Muchacho, has hecho bien. Aunque veas en alguna ocasión que Lara tiene razón y sus madres no, nunca les lleves la contraria. Cuando te vayas al trabajo, ellas serán las que tengan que lidiar con ella.</p>



<p>El machismo que destilaban sus palabras no pudo ocultar que el anciano ponía a mi novia a la misma altura que a su nuera dando por hecho que había resuelto no solo quedarme con las dos, sino que formaríamos una sola familia. No queriendo argumentar nada con él, le di las gracias por el consejo y empecé a desayunar.</p>



<p>Su nuera, inconscientemente, ratificó la postura del anciano cuando cinco minutos después apareció totalmente empapada y todavía con la cría llorando:</p>



<p>―Juan, dile algo a tu hija. Tiene tal berrinche que ha sido capaz de sacarnos a Patricia y a mí de las casillas. No comprende que estamos para educarla y no solo para mimarla.</p>



<p>Al ver el camisón mojado de la pelirroja comprendí la batalla que habían protagonizado, pero también que incluso el destino se había aliado en mi contra. Tomando el toro por los cuernos, regañé con dulzura a la enana y la obligué a pedirles perdón. A regañadientes, Lara se disculpó. Pero demostrando que iba a entablar una guerra a largo plazo y queriéndose vengar quizás de su progenitora, dijo a mi novia:</p>



<p>―Paty, ¿me das tú de desayunar? &nbsp;</p>



<p>―Claro, princesita. ¿Qué quieres?</p>



<p>―Un vaso de leche y muchas galletas.</p>



<p>El menosprecio de esa criatura no consiguió el efecto que deseaba, porque Rosa no se dio por aludida y sentándose junto a mí, me informó que se quedarían hasta el miércoles en la masía.</p>



<p>―Me parece bien― contesté.</p>



<p>―Llegaremos sobre las cinco y como sabemos que estarás trabajando, Patricia va a recogernos para llevarnos a casa.</p>



<p>&nbsp;Contento de librarme de ese marrón, únicamente comenté que luego pasaría por ellas para sacarlas a un restaurant.</p>



<p>―Cariño, no hace falta. Como llegarás cansado, ya hemos quedado que voy a preparar una cena ligera y así puedas irte a dormir mientras nosotras acostamos a la niña en su nuevo cuarto.</p>



<p>― ¿Su nuevo cuarto? ― pregunté con la mosca detrás de la oreja.</p>



<p>Sin dejar de dar de desayunar a Lara, Patricia soltó el obús que tanto temía:</p>



<p>―Perdona que no te lo hayamos dicho antes, pero hemos decidido que lo mejor es que vivamos los cuatro juntos y que Rosa no vuelva a su piso.</p>



<p>Mi mundo se hundió al escucharla, pero quien definitivamente lo enterró fue don Pere cuando decidió celebrar que fuésemos a formar una sola familia descorchando una botella de cava. Mientras el anciano servía las copas, no pude contener la ira y casi a rastras, las llevé al jardín:</p>



<p>― ¿Se puede saber a qué jugáis? ― pregunté gritando.</p>



<p>Previendo mi reacción, las dos arpías habían pactado lo que iban a decir y tomando la voz cantante, la pelirroja contestó:</p>



<p>―Creo que está claro. Ambas te amamos y estamos dispuestas a compartirte. Mientras decides si eres lo bastante hombre para las dos, ¡nos mudamos a tu casa!</p>



<p>Que me impusieran su presencia y que encima pusieran en duda mi hombría me indignó y sintiendo que mi única salida era hacerles ver que era una insensatez, tomé a Rosa de la cintura y violentamente la besé. Juro que creí que con ello la haría reaccionar, pero cuando mi lengua forzó su boca la morena se derritió y se puso a restregarse en mí ante la atenta mirada de mi novia. Viendo que con ello no era suficiente, tirando de Patricia, la acerqué a nosotros y con igual violencia mordí sus labios.</p>



<p>―Amor mío― sollozó mientras buscaba no solo mis besos sino también los de Rosa.</p>



<p>Al contemplar que la viuda de Xavi respondía con pasión sin que a ninguna le importase lo que yo opinara al respecto, me separé de ellas y hecho un energúmeno acepté que vivieran en la casa, pero que me negaba a dormir con ellas dos.</p>



<p>―Perfecto, lo haremos en días alternos―casi al unísono ambas contestaron tergiversando mis palabras.</p>



<p>Derrotado por goleada y sin otro argumento que poner sobre la mesa, mencioné a Lara:</p>



<p>―Además de que me parece aberrante lo que proponéis, menudo ejemplo daríamos a la niña.</p>



<p>―Por ella no te preocupes. Estará encantada de tener un padre y dos madres que cuiden de ella― su verdadera progenitora concluyó con una sonrisa en su rostro.</p>



<p>Dándolas por imposibles, volví con el rabo entre las piernas a la masía. Sabiendo lo que había ocurrido, ni don Pere ni su esposa quisieron añadir más leña al fuego. Al contrario, viendo que necesitaba tiempo para digerir la decisión de esas arpías, me dieron mi espacio y permitieron que rumiara sobre mi futuro nadando en la piscina. Largo tras largo, pensé en Xavi y en la carta que me había dejado. Reconociendo que el difunto se había aferrado a mi sentido de la responsabilidad para encasquetarme a su esposa y a su niña, me puse a meditar sobre Rosa. Ya tenía claro que, mientras Xavi vivía, mi amiga había conseguido ocultar a todos menos a él el amor que sentía por mí y que una vez muerto había acogido con entusiasmo su decisión. Por ello, me pregunté qué era lo que yo sentía por ella. No pudiendo negar la atracción que ejercía en mí, medité sobre mis sentimientos y sorprendentemente, concluí que mi cariño por ella era mucho más profundo que una amistad.</p>



<p>«¿Por qué no lo supe hasta ahora?», fue la siguiente pregunta que me hice.</p>



<p>En este caso, la contestación fue rápida y escueta:</p>



<p>¡Era la esposa de mi mejor amigo!</p>



<p>Con esos dos aspectos resueltos, pasé a Patricia. En su caso, lo que me planteé primero si debía dar carpetazo a lo nuestro o por el contrario seguir con ella. Solo pensar en dejarla, hizo que perdiera el resuello y me tuviese que agarrar a la escalera de la piscina para no ahogarme. Al percatarme de que lo que había empezado como un juego se había convertido en mi razón de vivir, deseché por completo el cortar con ella y decidí darle una oportunidad a lo nuestro.</p>



<p>Fue entonces cuando entré en lo que en realidad me corroía:</p>



<p>¿Qué es lo nuestro?</p>



<p>Sabiendo que, por su forma de ver la vida, mi novia consideraba normal un matrimonio de tres y que a su manera Rosa también aceptaba que formáramos ese tipo de unión, traté de visualizarme casado con las dos y desgraciadamente no pude. Los principios morales en los que había sido educado no me permitían hacerlo. Podía imaginarme compartiendo cama individualmente con cada una de ellas, pero el hacerlo todos a la vez me parecía fuera de lugar.</p>



<p>¡Las quería y respetaba demasiado para obligarlas a hacerlo!</p>



<p>Con ello en mente, salí del agua sin saber que Rosa estaba esperándome con una toalla. Al ver su dolor, anticipé lo que quería decirme y callando su boca con mis besos, le comuniqué mi decisión. Mi amiga se echó a llorar de felicidad al escuchar de mis labios que quería ser tanto suyo como de Patricia, pero que debían darme tiempo.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_120_4d00.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Venía a pedirte que no dejaras a tu novia por mí, que prefería quedarme sola a ser la responsable de que la dejaras― sollozó mientras se abrazaba a mí.</p>



<p>―Te amo, pero también a ella― reconocí mirando las lágrimas de sus ojos verdes.</p>



<p>―Con eso me basta― sonrió: ― No necesito más para saberme tu mujer.</p>



<p>La pelirroja que se había mantenido agazapada tras un arbusto añadió:</p>



<p>―Rosa habla por las dos cuando dice que, por ahora, con eso nos conformamos.</p>



<p>Supe que ese “por ahora” era el problema, pero me abstuve de comentarlo y les pedí que fuéramos con mi ahijada.</p>



<p>&nbsp;―No es tu ahijada, sino nuestra hija. Mi amor― musitó en mi oído Patricia mientras se apoderaba de una de mis nalgas con la mano.</p>



<p>Haciéndome ver que eran iguales, Rosa la imitó adueñándose de la que había dejado libre:</p>



<p>―Tenemos pendiente todavía lo del colegio. Como madre, ¿a qué colegio crees que debemos llevarla? ― preguntó a la pelirroja.</p>



<p>―A cualquiera menos a uno de curas― desternillada respondió: ―No quiero que nuestra nena se convierta en un ser tan cuadriculado como Juan.</p>



<p>Aunque ese era el menor de los problemas, decidí responder a ese menospreció a mi figura diciendo:</p>



<p>―Por mí no hay problema, siempre que termine en la academia de Zaragoza.</p>



<p>― ¡Por encima de mi cadáver! – exclamó la anti militarista.</p>



<p>Demostrando lo complicado que sería nuestra vida en común, Rosa le recriminó:</p>



<p>―Mi deseo es que sigas viva para entonces. Pero si sigue la tradición familiar será general.</p>



<p>―En todo caso, ¡generala! ¡Qué es mujer!</p>



<p>Pasando de ellas, las dejé discutiendo sobre el futuro mientras me iba con nuestro retoño. Conscientemente, no me separé de Lara el resto de la mañana. Puede sonar absurdo, pero temía quedarme solo y que Rosa me exigiera amarla como mujer. Aunque ya hubiese comprendido y sobre todo aceptado lo que sentía por ella, el recuerdo de Xavi me seguía resultando un obstáculo insalvable. Meditando sobre ello, supe que debería mantener en secreto durante un tiempo mi relación con ella si quería progresar en mi carrera. En el ejército nadie vería con buenos ojos que convirtiera en amante a la viuda de un compañero.</p>



<p>«Sería un escándalo», me dije mientras calculaba que lo más prudente era esperar al menos seis meses antes de hacerlo público.</p>



<p>Apenas lo había decidido, cuando caí en la cuenta de que si seguía con las dos esa precaución sería inútil, ya una relación de ese tipo sería vista por los mandos como un peligro, al hacerme susceptible de chantaje y más cuando en mi caso hacía funciones de contra espionaje. Esa certeza me hizo ver que si quería progresar en mi carrera era imperativo buscar otra solución. Rumiando sobre ello encontré una tan imaginativa como inmoral. Aprovechando una ley que había sido aprobada por el gobierno socialista: ¡Rosa y Patricia debían casarse entre ellas! De ser así, nadie se escandalizaría cuando me viera con ellas e incluso, ante mis superiores aparecería como el padrino responsable que estaba velando por la educación de la hija de un militar. Sintiéndome un mierda, un libertino sin escrúpulos, no vi otro medio con el que salvar mi progresión profesional.</p>



<p>«Tendré que hablar con ellas y convencerlas», sentencié.</p>



<p>Ajenas a la resolución que había tomado, Patricia se había encerrado con don Pere a revisar los números de la empresa mientras Rosa ayudaba a su suegra preparando el almuerzo. Una ejecutiva y la otra ama de casa. Al ver que ambas estaban ejerciendo las mismas funciones que desarrollarían en nuestro hogar si finalmente lo nuestro se consolidaba, pude evadirme y ponerme a jugar con mi ahijada con un balón.</p>



<p>La pequeña resultó ser una fiera que, con tres años, chutaba e incluso regateaba con la pelota.</p>



<p>―Vas a terminar jugando en el Real Madrid― exclamé orgulloso</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¡Padrino! ¡Soy del Barcelona! ― indignada contestó.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Por ahora, mi niña― dije sin cabrearme dados los antecedentes culés de Xavi― Ya me ocuparé yo de devolverte al buen camino.</p>



<p>Su tierna edad impidió que se percatara de mi aversión a lo que representaba ese equipo de la ciudad condal, que para mí y mis antepasados sería una afrenta tener una hija del Barça. Pensando en los domingos con ella en un palco del Bernabéu y sin advertir que poco a poco me estaba convirtiendo en su padre, sentencié:</p>



<p>«Lo primero que haré en Madrid será sacarle el carnet de madridista. ¡Aunque le joda al abuelo!».</p>



<p>&nbsp;Como nuestro tren salía a las tres, a medio día, Patricia y yo tomamos un refrigerio en compañía de Rosa. La buena sintonía entre ellas me seguía resultando extraña, pero reconozco que no dudé en fomentarla repartiendo mi cariño por igual y dejando en sus manos el peso de la conversación. Mi prudente actitud les permitió foguearse en lo que sería nuestra relación y sin que yo pudiese intervenir, distribuyeron las distintas estancias de mi casa según su entender.</p>



<p>―Juan seguirá durmiendo en la habitación principal con la que le toque. La otra en la que está al lado y Lara en la del fondo del pasillo― señaló la morena.</p>



<p>Patricia no puso objeción alguna y aduciendo que necesitaba un despacho, se adjudicó para ella la habitación de servicio:</p>



<p>―Así cuando tele trabaje, podré concentrarme sin molestaros ni a ti ni a la niña.</p>



<p>&nbsp;Sintiendo que debía defender mi territorio, exigí el lado derecho de la cama y el lavabo junto a la ventana. Mientras Rosa acató mis deseos a la primera, la ejecutiva protestó:</p>



<p>―El lado en la cama me da igual, pero lo otro es inaceptable. ¡Necesitamos luz para maquillarnos!</p>



<p>Ese dato en el cual no había caído hizo que la viuda cambiara de bando y demostrando su carácter embaucador, entornó los ojos mientras me traicionaba:</p>



<p>―Cariño, Patricia tiene razón. ¿No querrás que tus nenas vayan hechas unos adefesios? Para afeitarte no te urge la ventana, mientras a nosotras sí.</p>



<p>Recalcando lo mucho que representaba para mí ese lavabo, cedí. Aunque realmente me la traía al pairo, creí que así la siguiente vez podría sacar ventaja. No tardé en darme cuenta de mi error, cuando ese par de arpías se apropiaron de casi la totalidad del vestidor, relegando mi ropa de civil al armario del pasillo.</p>



<p>―Siempre vas de uniforme― usando ambas las artimañas de su sexo, musitó Rosa regalándome un beso en compensación mientras su socia en mi desalojo me acariciaba bajo la mesa.</p>



<p>Atacado por el aquelarre al completo no pude más que pactar una honrosa rendición exigiendo poder seguir fumando en casa.</p>



<p>―No faltaría más. Podrás fumar hasta un puro siempre que lo hagas en la terraza.</p>



<p>«A este paso, tendré que volver a casa de mis viejos», murmuré para mí mientras daba un primer bocado al bocata de butifarra que tenía en frente. Al probarlo reconocí en voz alta lo bueno que estaba.</p>



<p>Su orgullosa autora aprovechó la feliz circunstancia para mandar un misil a mis defensas y es que con todo el erotismo que atesoraba, mordió mi oreja diciendo:</p>



<p>―Siempre te ha gustado mi cocina, pero lo que te va a entusiasmar es lo ardiente que seré en tu cama.</p>



<p>Las risas de la pelirroja al ver el color de mis mejillas resonaron en el comedor mientras bajo el pantalón mi pene se alzaba. Añadiendo más artillería al ataque de su aliada, la muy bruja comentó eso habría que verlo. Girándose hacia ella, Rosa añadió:</p>



<p>―Este miércoles no podrás verlo. ¡Pero lo oirás! Pienso gritar como una loca cuando cumpla mi sueño y finalmente me entregue a él.</p>



<p>― ¡De eso nada! Voy a poner una silla para estar en primera fila cuando te desvirgue ese culazo.</p>



<p>Desternillada, la morena no se amilanó y sin negar la virginidad de su trasero, replicó:</p>



<p>―Por mí serías bienvenida, pero dudo que el soso de nuestro marido te lo permita.</p>



<p>Aunque era una alusión directa, no contesté. Bastante tenía con asimilar que tendría el placer de ser el primero que hoyara su exuberante trasero. No podía llegar a entender que mi difunto amigo lo hubiera dejado salir indemne tras siete años de matrimonio.</p>



<p>«Yo al menos lo hubiese intentado», pensé con el corazón a mil por hora mientras terminaba de comer.</p>



<p>Ya listos, nos despedimos de mi ahijada y de sus abuelos y en compañía de la madre y de Patricia me puse al volante del Mercedes para ir a la estación. La hora que tardamos en llegar a Sants fue aprovechada por mis dos bellas acompañantes para terminar de definir los flecos de nuestra convivencia en común y así pude enterarme que entre mis futuras obligaciones estaría proveer con el treinta y tres por ciento de los fondos que necesitaría nuestro hogar, así como, realizar otras labores de intendencia como era ocuparme de la compra los sábados. Pareciéndome algo justo, únicamente señalé que el costo de la guardería de Lara debía ser sufragado de igual manera. Ante las protestas de su progenitora diciendo que era cosa suya, la pelirroja me apoyó:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/28/96178102/96178102_125_6edd.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Juan, tiene razón. Para que lo nuestro tenga futuro, Lara y los demás que tengamos con Juan serán responsabilidad de todos.</p>



<p>Aceptando lo acertado de ese punto de vista, Rosa comentó que siempre había querido tener más hijos.</p>



<p>―Dímelo a mí. Soy hija única y siempre vi con envidia las familias numerosas.</p>



<p>― ¿Cuántos quieres tener?</p>



<p>―Al menos cinco&#8230; y eso sin contar con los que tú me des― declaró Patricia muerta de risa mientras, encaramándose en el asiento, la besaba.</p>



<p>&nbsp;Confieso que palidecí al escuchar sus previsiones. Viéndome ya con un equipo de futbol, me fijé en la pasión con la que se comían los morros y por primera vez, no vi nada pecaminoso en ello sino una muestra de amor.</p>



<p>«Lo hacen para agradarme», me mentí para no reconocer que su atracción era verdadera.</p>



<p>Aun así, no pude dejar de espiarlas excitado hasta que volviendo al asiento la puñetera pelirroja se echó a reír.</p>



<p>&nbsp; ―Amor mío, mira a nuestro gorila. Observando el tamaño de su trabuco, creo que pronto dormiremos las dos con él.</p>



<p>Posando la mano sobre mi erección, Rosa valoró su dureza mordiéndose los labios:</p>



<p>― ¡Dios! ¡Cómo me urge que llegue el miércoles!</p>



<p>Estuve a punto chocar el coche de su suegro cuando sin cortarse empezó a pajearme y haciéndole ver el peligro que corríamos, intenté rechazar sus mimos.</p>



<p>―No seas malo. Dale un aperitivo a nuestra mujer― desde la parte de atrás, murmuró su compañera.</p>



<p>Sintiendo su apoyo, liberó mi pene y sin poder hacer nada para evitarlo, vi que abría los labios medio segundo antes que se lo incrustara hasta el fondo de la garganta. La calidez de su boca asoló mis reparos y concentrado en no perder el rumbo, comprobé que no había mentido cuando hablaba de su necesidad de entregarse a mí. Aun así, me sorprendió la maestría con la que embadurnó mi tallo y la fogosidad con la que amasó mis testículos mientras se lo metía y sacaba de la boca.</p>



<p>Por si fuera poco, a través del retrovisor, vi que la pelirroja miraba entusiasmada la mamada sin dejar de masturbarse. Recordando la conversación de antes, supe que Patricia iba a insistir en estar presente cuando la hiciera mía e imaginarla sentada en frente mientras poseía a Rosa, curiosamente me impactó. Olvidando cualquier tipo de recato, llevé la mano derecha hasta el trasero de la morena y comencé a acariciarlo.</p>



<p>Mis dedos recorriendo sus nalgas convirtieron al ama de casa en una loba en celo y gimiendo de placer, me rogó que parara el coche y que la amara al borde de la autopista. Mentiría que no estuve tentado a hacerlo, pero comprendí que nuestra primera vez no debía ser un polvo rápido.</p>



<p>―Calla y termina― contesté con tono duro.</p>



<p>Juro que, de inmediato, lamenté el autoritarismo de mi voz. Pero entonces, Rosa se corrió como si hubiera estado esperando esa orden para dejarse llevar. A pesar de parecerme de lo más extraño, comprendí que esa mujer había entendido mal mis palabras e interpretó mi exigencia de terminar como que quería ver su orgasmo. Tanteando ese extremo, al ver que su placer menguaba, probé mi teoría:</p>



<p>― ¿Quién te ha permitido parar? ¡Córrete otra vez!</p>



<p>El movimiento de sus caderas y sus berridos ratificaron mis sospechas. Pensando en la razón por la que usando solo con el sonido de mi voz había conseguido que la viuda de mi amigo gozase, me pene explotó y llené su cara con mi simiente. Llena de alegría, la morena se lanzó a devorar el manjar como si fuera el último alimento sobre la tierra. Dominada por su calentura, no paró hasta ordeñar hasta la última gota y no contenta con ello, cuando se percató de que me había dejado seco, se puso a recoger el semen de sus mejillas.</p>



<p>―Gracias, gracias― susurró mientras se echaba a llorar de felicidad: ―Necesitaba saber que todavía era una mujer.</p>



<p>Anonadado, miré a Patricia y descubrí en su rostro que estaba tan confundida como yo. Sabiendo que cuando nos quedásemos solos, podríamos comentar lo sucedido, únicamente repliqué que no solo era una mujer sino ¡nuestra mujer!&#8230;</p>



<p>Ya en el andén, Rosa parecía en las nubes. Con la mirada perdida, aguardó a que abrieran las puertas del vagón para echarse en nuestros brazos llorando y pidiendo que la dejásemos ir con nosotros. El dolor que mostraba me dejó catatónico y tuvo que ser Patricia la que le hiciese entrar en razón de una forma que jamás hubiese previsto. Cruzándole la cara con un tortazo, la conminó a tranquilizarse para acto seguido, besándola con inusual cariño, recordarle que eran solo tres días y que debía volver a cuidar a nuestra hija. Como por arte de magia, dejó de llorar y mientras se restregaba la mejilla, suspiró.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Piensa que el miércoles tendrás a Juan para ti sola y que bajo su mando tu placer alcanzará unos límites que jamás has sentido ni sentirás con nadie que no sea yo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sonriendo por fin, buscó mis brazos y susurrando en mi oído, me dio las gracias por amarla sin tomar en cuenta sus rarezas. Desconociendo realmente a qué se refería, mordí sus labios y prometí que siempre cuidaría de ella. Supe que mis palabras habían tenido efecto cuando dirigiéndose a la pelirroja le pidió que cuidara de su marido y sin mirar atrás, se marchó.</p>



<p>Todavía no había desaparecido de nuestra vista cuando escuché a mi lado:</p>



<p>―Juan, tenemos qué hablar.</p>



<p>Comprendiendo que iba a ser una conversación larga y dura, pedí que esperara a que estar ya subidos en el tren&#8230;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/28/96178102/96178102_132_7e28.jpg" alt="" width="530" height="795"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 1&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Wed, 27 May 2026 08:13:00 +0000</pubDate>
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<h1 class="wp-block-heading">1</h1>



<p>De antemano aviso que el principio de esta historia puede llevar a confusión y que quizás penséis encontrar en esta historia la vida de una mujer entregándose al mejor amigo de su marido. Aunque finalmente eso fue lo que ocurrió y no lo niego, la verdad es que tras leer nuestras vivencias disculpareis nuestra actitud y descubriréis que, aun traspasando los límites que marca la moral, lo nuestro es una historia de supervivencia mutua.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para empezar, debo presentarme. Me llamo Juan de Urbieta. Mi nombre quizás no os diga nada o por el contrario os suene por la calle de Madrid, pero lo cierto es que mis padres tampoco se devanaron mucho el seso el día en que lo eligieron. Soy el décimo tercero en llevarlo. Mi familia desciende de un militar guipuzcoano que pasó a la historia por haber apresado a Francisco I, rey de Francia y desde entonces los primogénitos somos bautizados como él. Además, otra ley no escrita es que desde que nacemos sabemos que nuestros destinos es servir en el ejército.</p>



<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Por qué he introducido este dato antes de empezar a narrar mi vida?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se debe a que, durante mi estancia en la academia de Zaragoza, donde estudié para oficial del ejército de tierra, fue cuando conocí a Xavi, el hombre que es el verdadero protagonista de esta historia. Habiendo hecho esta aclaración, voy a empezar el relato con mi llegada a esa institución militar:</p>



<p>Con dieciocho años y deseando servir a mi país, entré por las puertas de la academia cargando un macuto y el pelo recién cortado, pero todavía vestido de civil. Tras presentar mis credenciales al sargento encargado de darnos la bienvenida, me asignó un pabellón y cargando mi equipaje, marché raudo a enfrentar mi futuro. Allí, la primera persona que me encontré fue con Xavi, un catalán de pura cepa, devorando un fuet casero que había traído con él. Como durante el viaje apenas había probado bocado, miré ese embutido con auténtica envidia. El hambre que sentía no le pasó inadvertida a ese muchachón de casi dos metros y cortando un trozo, me invitó a compartirlo.</p>



<p>―Soy Juan― conseguí balbucear mientras devoraba ese manjar.</p>



<p>―Lo sé― contestó señalando el cartelito de la cama donde había dejado mis cosas.</p>



<p>Mirando al suyo, leí que mi benefactor se llamaba Xavi Vilas Salat. Su acento y el origen de sus apellidos me informaron que me hallaba en presencia de un culé y descojonado le di las gracias por el obsequio mientras le reconocía mis preferencias por el Real Madrid.</p>



<p>―Estupendo, así tendré de quien reírme cuando mojemos la oreja a los merengones.</p>



<p>&nbsp;Así era ese gigantón y nunca me defraudó. Era capaz de ver siempre en las diferencias un aspecto positivo y por eso nos hicimos los mejores amigos. Juntos pasamos los rigores de la instrucción, sobrevivimos a los malos momentos y disfrutamos de buenas juergas hasta que al tercer año se ennovió. Reconozco que al principio me cabreó perder al compañero de correrías y que estaba celoso de la preciosa chavala que le había echado el guante, pero poco a poco la ternura con la que lo trataba y el amor que lucía en su rostro cuando lo miraba me fueron conquistando y terminé aceptándola como amiga.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_033_b299.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Hija de militar como yo, nos unían demasiadas cosas para que nos lleváramos mal, pero no penséis mal. Por aquel entonces, Rosa para mí era un ser asexuado al ser la pareja de mi amigo. No es que no fuera consciente de su impresionante cuerpo, o que de vez en cuando no recreara la mirada en su trasero con forma de corazón, sino que para mí era tema tabú y jamás pasó por mi cabeza el darme un homenaje con ella. Mi cuadriculada mente solo me permitía valorar de vez en cuando el pedazo de hembra que se había agenciado mi colega, pero nada más. Era territorio vedado a pesar del contraste de sus ojos verdes con su tez morena. Aun así, no puedo ocultar que, de no estar saliendo con él, a buen seguro hubiese hecho el intento de seducirla.</p>



<p>Pero no fue así y mientras yo saltaba de cama en cama, ellos fueron afianzando su relación de modo que al acabar la carrera y mientras estábamos esperando destino, se casaron. Todavía recuerdo y es algo que sin duda me reconcome, la alegría de esa mujer al decir el “sí quiero” a mi amigo. Y él no se quedaba corto, totalmente enamorado de ese primor de mujer, se sintió realizado al convertirse en su marido.</p>



<p>Seguían de luna de miel cuando llegó a mi casa la carta informándome de mi incorporación a la base que el Grupo de Operaciones Especiales del ejército tiene en Alicante. Como ese era el destino que había soñado desde niño lo primero que hice fue llamar a Xavi y contarle la buena nueva. Tras felicitarme, el hombretón me pasó a la que ya era su esposa y para mi sorpresa no le gustó mi destino al saber por su padre, un general, que los GOES iban a ser desplegados a Bosnia, donde en ese momento había guerra.</p>



<p>―Por favor, cuídate. No soportaría que Xavi perdiera a su mejor amigo.</p>



<p>Asumiendo que era su cariño el que hablaba y no la mujer de un militar, le prometí no hacer locuras y evitar en lo posible arriesgar mi vida más de lo que marcasen las circunstancias. Tras insistir en que me cuidara, se despidió de mí casi llorando. Extrañado por su reacción, anoté ese hecho en mi cerebro y me marché a la antigua Yugoslavia. Aunque la misión en esas tierras duró veintitrés años, yo solo me pasé allí cinco. Tiempo durante el cual mi carrera creció como la espuma al igual que mi cuenta corriente, gracias a la generosa prima de peligrosidad que nos pagaban. Así, el mismo día en que me convertí en padrino de Lara, la hija de mis amigos, me compré un piso en lo más selecto del barrio de Salamanca (con la inestimable ayuda del ricachón de mi viejo que aportó el noventa por ciento de la entrada).</p>



<p>Reconozco que fueron unos años felices, en los que sin nada que me atara, deambulé sentimentalmente de una mujer a otra convertido en un semental. Mi vuelta a Madrid como uno de los comandantes más jóvenes y más condecorados de mi promoción no menguó mi ardor por las féminas. Lo único que varió fue el origen de las mismas. Las eslavas pasaron a segundo plano y me centré en el producto genuinamente español.</p>



<p>Así fueron los siguientes dos años y coincidiendo con el ascenso a Teniente Coronel, llamé a la pareja para darles la buena noticia y celebrar con ellos mi promoción.&nbsp; Aunque llevaba menos de dos meses sin ver a Xavi, me sorprendió su deteriorado estado, pero aun así me abstuve de preguntar si estaba enfermo y preferí que fuera él quien me lo contara. La delgadez de mi compadre era evidente. Al menos había perdido veinte kilos en el tiempo que no nos veíamos, pero aun así esa noche no me dijo nada quizás para no enturbiar mi éxito con sus problemas.</p>



<p>Preocupado al llegar a casa apenas pude dormir y por ello a la mañana siguiente decidí tomar el toro por los cuernos y llamar a Rosa.&nbsp; La pobre, que había conseguido mantener la entereza durante la cena, se desmoronó al oír mi pregunta a bocajarro. Y olvidando que su marido detestaba que la gente supiera de su enfermedad, me reconoció que le habían diagnosticado un cáncer muy agresivo y que se tenía que someter a quimioterapia semanalmente. La confirmación de su enfermedad me cogió con el pie cambiado, pero reaccionando de inmediato, me puse a sus órdenes para todo aquello que necesitara. Así, de la noche a la mañana, me convertí en el guardián de mi ahijada, en la cuidadora que la recogía de la guardería cuando su madre no podía e incluso en el paciente profesor con el que hacía la tarea al volver a casa. Aunque mi presencia debió de alertar a Xavi de que conocía la existencia del carcinoma que estaba devorando su cuerpo, jamás me dejó entrever que lo sabía y a pesar de las horas que pasaba metido en su hogar cuidando de Lara, jamás me dio las gracias. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>¡Ni falta que hacía! ¡Era mi obligación!</p>



<p>Aunque era raro el día que no me pasaba por su piso y su deterioro crecía a pasos agigantados, me sorprendió la llamada cuando apenas habían pasado seis meses informándome de su ingreso en Urgencias y de que las cosas no pintaban bien. Como es lógico, pidiendo permiso a mi superior, dejé la oficina y corrí al Hospital Gomez Ulla donde le trataban el cáncer. Al llegar a su habitación, sorprendí a su mujer llorando. Consciente de su gravedad, nunca esperé que mi amigo hubiese fallecido sin haber tenido la oportunidad de despedirme de él. El puñetazo que pegué a la pared al contemplar sus ojos sin vida resonó por el pasillo y el doctor Mendoza, uno de nuestros compañeros de profesión, entró a ver qué había pasado.</p>



<p>Os parecerá imposible pero acostumbrado a lidiar con la muerte en las diversas misiones que me habían encargado, no comprendí el fallecimiento de mi amigo. Habiendo perdido a hombres bajo mi mando, su muerte me pareció una completa injusticia y derrumbándome en el sofá del cuarto, me eché a llorar en vez de intentar consolar a su viuda. Rosa, haciendo gala de sus genes castrenses, fue la que acudió a mi lado para abrazarme. Mi dolor se incrementó al oírla susurrar que tenía que ser fuerte y que si su marido me había ocultado la gravedad de su estado era por lo mucho que valoraba mi amistad.</p>



<p>―Lo sé― respondí secándome las lágrimas con la manga de mi uniforme mientras me echaba en cara no haber tenido el valor de hablar hombre a hombre con él de su enfermedad.</p>



<p>―Xavi no quería que nadie le mostrara compasión y menos tú. Deseaba que lo recordaras como el amigo que nunca se amilanó ante nada y no como un enfermo.</p>



<p>Sabiendo que así era y que ese cabezota era incapaz de reconocer que iba morir, me quedé junto a la viuda toda la noche velando el cuerpo de su amado sin verla desmoronarse en ningún momento. Durante el entierro de Xavi fue otra cosa. Al ver la bandera de España y la de Cataluña sobre su ataúd, la morena debió comprender al fin que no volvería a verlo y buscando mi apoyo se pasó llorando toda la ceremonia cogida de mi mano mientras Nuria, su suegra, era la que cargaba a Lara. Con tres añitos, mi ahijada no entendía el alcance de lo ocurrido. Solo sabía que su papá se había ido y que la cuidaría desde el cielo. Prueba de ello, fue que cuando el oficio terminó y el sepulturero cerró la tumba, la chiquilla pidió a su abuela que la dejara en el suelo y corriendo hasta su madre, le preguntó por qué lloraba. Rosa no tuvo fuerzas de contestar y hundiendo la cara en mi pecho, se preguntó cómo podría educar a esa niña ella sola.</p>


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<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_052_fe96.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No estarás sola. Estaré yo allí para ayudarte― me salió del corazón decir sin que con ello quisiera insinuar un sentimiento por ella.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Tienes a tus múltiples conquistas y pronto te olvidarás de nosotras― contestó sin alzar la voz, pero segura de lo que decía.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Indignado, repliqué que siempre estaría para lo que necesitara y que podía descargar toda la responsabilidad sobre mis hombros sin necesidad de preguntar, que además de padrino de Lara, era su amigo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Y qué opinara Maria de que su novio se pase tanto tiempo en otra casa? – señaló mencionando el nombre de la pareja que había tenido antes que la actual.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin reconocer que lo habíamos dejado y que en ese momento salía con Patricia, le dije que me daba igual lo que pensara y que desde el momento en que había bautizado a su hija había empeñado mi palabra en que nada le faltara. Mi determinación le hizo sonreír y dándome las gracias, desapareció en compañía de los padres de Xavi rumbo al coche&#8230;</p>



<p>Esa tarde hubo un responso en honor de Xavi en su casa. Sabiendo la amistad que me unía con el difunto, Patricia se ofreció a acompañarme consciente de mi dolor, pero no pude aceptar su oferta y fui solo. No podía confesarle que me avergonzaba presentársela a Rosa y confirmar así que era un empedernido mujeriego incapaz de mantener una relación a largo plazo. Ajena a los verdaderos motivos de mi negativa, la pelirroja prefirió no insistir y pensando que quería pasar el duelo solo, me invitó desde el otro lado del teléfono a pasar la noche con ella.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Gracias, cariño. Ahí estaré― prometí mientras me desprendía del uniforme y me metía a bañar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al salir de la ducha, me puse una corbata negra y vestido de civil salí hacia la casa de mi amigo donde me encontré que solo yo y la familia más cercana íbamos a asistir a ese rezo. Un tanto fuera de lugar en un evento tan íntimo, saludé a la viuda y a sus suegros. El dolor de Rosa apenas le dejó musitar un hola, pero no fue así en el caso de don Pere, el padre de Xavi, que dándome un afectuoso abrazo me pidió si podía hablar conmigo a solas. Incapaz de rechazar su pedido, seguí al payés por el pasillo. El anciano al entrar en la cocina me informó que su hijo me había nombrado albacea en su testamento y que por eso debía estar yo al día siguiente en la apertura del mismo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No se preocupe, no faltaré― respondí sorprendido de que Xavi confiara tanto en mí que hubiese concedido el honor de verificar el correcto reparto de sus bienes.</p>



<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con una honda tristeza, don Pere me dio las gracias y volviendo al salón donde el cura iba a comenzar la escueta ceremonia de adiós, me senté al lado de mi ahijada. Lara es una niña tan cariñosa que no dudó en subirse sobre mis piernas mientras yo y el resto de los presentes orábamos por el alma de su padre. Acabábamos de terminar cuando exteriorizó la pregunta que rondaba en su infantil mente:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Padrino, ahora que papá ha muerto. ¿Voy a ser tu hija?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Reconozco que, con su tierna voz, esa criatura involuntariamente me llenó de angustia al saber que crecería sin una referencia paterna. Queriendo pasar el mal trago cuanto antes, susurré en su oído que siempre sería la niña de mis ojos. Curiosamente, esa respuesta la hizo feliz y bajándose de mi regazo, corrió a su madre diciendo que en cuanto llegara a su escuela diría a las amigas que tenía un nuevo padre. Rosa, que había permanecida atenta a nuestra conversación, no la corrigió y regalándome una sonrisa, me hizo saber que había escuchado nuestra conversación y entendía esa respuesta. Aun así, no me dejó tranquilo la naturalidad con la que esa morena se tomó la ocurrencia de su hija. Pensando que veía moros con trinchetes y que solo era la reacción lógica de una madre no queriendo hacer daño a su retoño, esperé a que los invitados comenzaran a marcharse para huir de ahí y acudir a mi cita.</p>



<p>En el coche, repasé lo ocurrido una y otra vez hasta que deseché por completo que Rosa me viera como el sustituto lógico de su esposo. El poco tráfico de esa tarde en Madrid me permitió llegar antes de tiempo a casa de Patricia y que la pillara recién salida de la ducha. Si eso la molestó, no lo demostró. Nada más cerrar la puerta de su apartamento dejó caer la toalla en la que se había envuelto diciendo si me apetecía hacer ejercicio antes de cenar. Mi respuesta fue la que buscaba y tomándola en volandas, la llevé hasta su cama mientras me iba desembarazando de la ropa. Una vez la había dejado sobre la cama, no le di cuartelillo y separando sus rodillas, hundí toda mi hombría en su interior. La humedad que destilaba me avisó de que de algún modo había anticipado ese tipo de llegada y tomando impulso, le hice el amor con decisión.</p>



<p>―Dios, ¡me encanta cómo me tomas! ― gritó con alegría a pesar de lo imprevisto de mi asalto.</p>



<p>La rapidez con la que había pasado del coche a la hogareña recepción de su vagina me hizo olvidar el duelo que me consumía y acelerando mis caderas, me concentré en darle placer mientras mi novia azuzaba ese comportamiento pellizcando sus pezones. Verla torturando sus areolas, exacerbó mi lívido y sin ningún freno tomé sus pechos como agarre de mis incursiones.&nbsp;</p>



<p>―Sigue, cerdo mío. Fóllate a tu puta― rugió descompuesta al sentir mi pene chocando contra la pared de su vagina a una velocidad inusitada.</p>



<p>Su entrega sobrepasó la de otras veces y decidido a aplacar mi dolor entre sus piernas, le di la vuelta y poniéndola a cuatro patas sobre la cama, comencé a cabalgar sobre ella hundiendo mi estoque cada vez más rápido. Los gemidos que pegaba cada vez que sentía mi verga entrando a cuchillo en ella me excitó. Olvidando el cuidado que había tenido las dos semanas desde que éramos amantes, con un sonoro azote, le reclamé que se moviera. El aullido que pegó al sentir mi mano sobre su cachete lleno de pecas no fue de dolor sino de placer. Viendo que me quedaba pegado por la vergüenza de lo que había hecho, Patricia se echó a reír:</p>


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<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_085_2011.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Ya aprenderás que me vuelven loca las nalgadas.</p>



<p>Esa confesión diluyó mis remordimientos e iniciando una serie de las mismas, repartí mis sonoras caricias a ambos lados de su trasero mientras le exigía que meneara más rápido sus caderas.</p>



<p>―Así lo haré, mi general― bramó elevándome de escala militar antes de obedecer.</p>



<p>Lejos de reclamar que parara, si abrió su boca fue para exigirme que no fuera tan condescendiente con ella y que la tratara como si fuera una soldado bajo mis órdenes. Comprendiendo que sus intenciones no eran otras que excitarme, me abstuve de decir que jamás abusaría de mi puesto de esa forma y cumpliendo sus deseos, convertí mi galopar en frenético. Maximizando la profundidad y la velocidad con la que la montaba, cogí su rojiza melena como riendas y cabalgué hacia hacía el placer.</p>



<p>―Me corro― escuché que decía segundos antes de desplomarse sobre el colchón en mitad del orgasmo.</p>



<p>Su caída no calmó mis ansias de poseerla y reduciendo el tiempo entre mis penetraciones, la llevé de un clímax a otro sin que el cansancio hiciera mella en mi cuerpo.</p>



<p>―No puedo más― chilló agotada, pero solo obtuvo un nuevo azote reclamando más pasión.</p>



<p>Pocas veces, o quizás ninguna, había sido tratada de esa forma, pero lejos de indignarla que menospreciara su entrega aumentó su excitación y bramando como cierva en celo, convirtió su trasero en una máquina de placer que no paró de menear en busca de su objetivo. Es más, he de reconocer que al sentir que me derraba en ella, siguió insistiendo con intensidad hasta que consiguió ordeñar hasta la última gota de semen que atesoraba en mis huevos. Entonces y solo entonces, se permitió el lujo de sugerir que esperaba que pudiese recuperar fuerzas durante la cena porque esa noche pensaba dejarme seco.</p>



<p>―No creas que me basta con esto― añadió con una sonrisa: ―Para quedarme saciada, necesito al menos otros tres polvos.</p>



<p>Su amenaza no se quedó sin respuesta y mordiendo los labios de la pelirroja, le avisé que yo en cambio no me iba a conformar con su coño.</p>



<p>― ¿Insinúas que quieres que te haga una mamada? – rugió divertida: ― ¿O acaso pretendes que te entregue el culo?</p>



<p>Sin dejar de bromear, contesté:</p>



<p>―Si me das a elegir, opto por lo segundo.</p>



<p>Patricia no solo no puso mala cara, sino que meneando el trasero camino de la cocina, respondió que si no había aprendido en el ejército de que nunca se debe avisar al enemigo que vas a tomar algo por asalto. Creo que jamás supuso que reaccionara de esa forma y menos que, sin dejar que descansara, corriera tras ella y aplastándola contra la mesa, le obligase a permanecer quieta mientras me ponía a embardunar su ojete con aceite.</p>



<p>― ¿Qué haces? ― suspiró al sentir mis dedos forzando su entrada trasera.</p>



<p>―La mejor forma de evitar la respuesta de un oponente, es tomarlo por sorpresa― contesté mientras sustituía las yemas por mi pene.</p>



<p>El sonido de su alarido cuando empotré mi trabuco hasta el fondo de sus intestinos me azuzó a continuar y sin prisa, dejé que se acostumbrara a la invasión antes de empezar a hacer uso de su culo. Tras el dolor inicial, poco a poco, la lentitud de mis incursiones le fue tranquilizando hasta que pasado menos de un minuto ella misma me pidió que acelerara diciendo:</p>



<p>― ¿Qué esperas para romperme en dos? No ves que lo estoy deseando.</p>



<p>No tuvo que repetírmelo y acatando marcialmente sus deseos, marqué un ritmo rápido a mis caderas y lo mantuve al observar el gozo con el que mi novia recogía cada empujón por mi parte.</p>



<p>―Cabrón, ¡qué polla tienes! ― gritó al experimentar que su cuerpo entraba en ebullición y yo seguía sin aminorar el compás con el que la estaba sodomizando.</p>



<p>Reconociendo en su respiración lo cerca que estaba de alcanzar otro orgasmo, le exigí que se masturbara mientras volvía a incrementar la velocidad de mis ataques. Como la recluta que decía ser, obedeció a su superior torturando su clítoris mientras cada vez más rápido mi sexo campeaba en su trasero.</p>



<p>― ¡Te deberían dar la medalla al mejor amante! ― vociferó pegando un chillido al verse nuevamente presa del placer.</p>



<p>No contento con haber ganado esa escaramuza, decidí vencer la guerra y sacando mi pene de su culo, lo incrusté hasta el fondo de su vagina. Su gozo fue evidente y tras un par de empellones, retorné a mi lugar original y volví a sodomizarla. Repitiendo una y otra vez la experiencia, la hice encadenar placer y dolor en una progresión creciente hasta que, rindiéndose a mis pies, me rogó que la dejase descansar.</p>



<p>―Puta, no te he dado permiso de parar― reclamé sin dejarla de encular.</p>



<p>Mi insulto la insufló nuevos ánimos y pegando un berrido, me aseguró que se vengaría mientras se ponía a menear el pandero al ritmo que le marcaba apretando alternativamente sus pechos. Mi estado de forma me permitió alargar ese combate hasta que con ella ya exhausta llené sus intestinos con mi simiente. Al notar su ojete rebosando de leche, se echó a reír en plan histérica y cuando le pregunté qué ocurría, la muy cretina me reconoció que nadie había plantado su pica con anterioridad en su trasero. Abochornado por no haber tenido la precaución de preguntar si era virgen y de no haberle dado el trato de una primeriza, le pedí perdón y prometí que no volvería a intentar aprovecharme de ella de esa forma.</p>



<p>No comprendí su carcajada hasta que muerta de risa me sugirió que dejara de ser tan caballeroso con ella y que no me preocupase:</p>



<p>―Me ha encantado que me trataras como una zorra y solo espero que esta noche vuelvas a comportarte así&#8230;.</p>



<h1 class="wp-block-heading">2</h1>



<p>La reunión en el notario era a las cuatro. Previendo que quizás Rosa necesitaría alguien que la llevara en coche, la llamé. Una voz metálica me informó que tenía su teléfono apagado y asumiendo que en su caso yo tampoco lo encendería, decidí no insistir.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_087_6a4b.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Debe estar harta de contestar llamadas de pésame», me dije mientras iba a hablar con mi mando para decirle que esa tarde no podía contar conmigo.</p>



<p>El general Terán no solo no puso ningún impedimento a que me ausentara, sino que incluso me sugirió que me tomara unos días libres.</p>



<p>―Juan, ¿hace cuánto tiempo que no tomas vacaciones? La situación está tranquila y puedo pasarme un par de semanas sin ti― añadió.</p>



<p>Manteniéndome en posición de firme, le agradecí el detalle y prometí que lo pensaría.&nbsp; El andaluz comprendió que esa respuesta era una cortés negativa y que jamás le pediría ese permiso.</p>



<p>―Muchacho, la vida no es solo el ejército. Deberías hacerme caso e irte unos días a la playa. Acabas de perder a tu mejor amigo― insistió.</p>



<p>―Señor, ya le he dicho que lo pensaré― recalqué antes de preguntar si tenía algo para mí.</p>



<p>Dándome por imposible, se abstuvo de insistir y me encomendó revisar los informes de inteligencia sobre el Líbano que le acababan de llegar. Conociéndolo, supe que esa encomienda no era casual y que cómo uno de los pocos oficiales del ejército que hablaba correctamente árabe quería saber mi opinión no solo sobre lo que reflejaban esos documentos sino incluso sobre el sentido que podía haber obviado el traductor al convertirlo en español.</p>



<p>―Esta mañana tendrá mi informe― contesté mientras me despedía.</p>



<p>Ya en mi despacho de la calle Vitruvio, me puse a leer el dossier. Lo primero que me preocupó fue un mail que el CNI había interceptado donde un cabecilla del ISIS urgía a llevar la guerra santa a Al Ándalus y así castigar a los apóstatas. Recordando que para esos fanáticos el pueblo español había renegado del islam y que por tanto el deber de todo buen musulmán era acabar con nosotros, me puse a indagar sobre el autor de esa proclama, un tal Ibrahim Zarqai. Al descubrir que ese exaltado se había convertido solo unos pocos años antes y que antes de su conversión había sido un reputado profesor de la Universidad Complutense de nombre Fernando Gastón, decidí mandar un mensaje a mi enlace dentro del Centro Nacional de Inteligencia para que me mandaran todo lo que sabían del sujeto.</p>



<p>«No hay nada más peligroso que un converso», me dije mientras seguía estudiando el resto de documentos.</p>



<p>Las continuas referencias a la base “Miguel de Cervantes” que teníamos en ese país árabe también me llamó la atención y meditando sobre ello, escribí en mi informe una recomendación para decretar la situación ámbar en dicha instalación no fuera a ser objeto de un atentado.</p>



<p>«Aunque sea una exageración, mejor prevenir», concluí sabiendo que lo más probable era que la ministra rechazara mi petición. A pesar de su valía, esa mujer tenía alergia a que la opinión pública se le pusiera en contra y una medida así, sería todo menos popular.</p>



<p>Con mi informe ya elaborado, miré el reloj:</p>



<p>«Tengo tiempo de comer algo», pensé al ver que apenas eran las dos.</p>



<p>Con ello en mente, salí del edificio del Estado Mayor y me dirigí al restaurante donde habitualmente almorzaba. Al verme entrar, la camarera se acercó y saludándome con un beso en la mejilla, me llevó hasta la mesa de siempre. La cercanía con la que me trataba iba más allá de la que otorgaba a un cliente habitual y sabiéndolo, le comenté que ese día estaba preciosa mientras me sentaba. Evelin se sonrojó al escuchar mi piropo y meneando el trasero, fue por una cerveza para mí mientras me ponía a revisar la carta.</p>



<p>―Amor, ¿ya sabes lo que vas a comer? ― con su acento típicamente venezolano preguntó al volver con ella.</p>



<p>Cumpliendo el ritual al que la había acostumbrado y que a ella le volvía loca, contesté que, además de una caraqueña, ese día me apetecía el gazpacho y el lenguado del menú. Asumiendo que era una diablura sin mala intención, la morena se quejó que nunca pasaba de ahí y me preguntó cuándo la invitaría a cenar.</p>



<p>―Te tengo miedo. Eres demasiada mujer para mí― respondí muerto de risa mientras le echaba un vistazo a las impresionantes ubres que lucía bajo el delantal.</p>



<p>Lejos de enfadarle el riguroso examen al que la sometía, sonrió y haciéndome una breve carantoña en la mejilla, desapareció a notificar mi orden a la cocina. Mientras la veía marchar, me quedé pensando que en cuanto lo mío con Patricia terminara, buscaría consuelo entre sus brazos.&nbsp; Al hacerlo caí en la cuenta de que Rosa tenía razón cuando sostenía que era un inmaduro incapaz de buscar en una mujer algo que no fuera un polvo.</p>



<p>«Todavía no he encontrado la mujer ideal», me traté de disculpar sin hacer ningún intento de cambiar.</p>



<p>Lo quisiera reconocer o no, daba lo mismo. Me encontraba a gusto con mi soltería y no veía un motivo por el que variar de vida. Tenía un trabajo que me entusiasmaba, una ahijada a la que quería como una hija y multitud de mujeres con las que saciar mi exacerbada fogosidad.</p>



<p>«¿Qué más puede un hombre desear?», concluí mientras daba cuenta del estupendo gazpacho que mi próxima conquista me había traído&#8230;</p>



<p>Una hora después aparecí por la notaría de la calle Altamirano el primero y tras personarme ante la recepcionista, me hizo pasar a la sala de espera. Eso me dio la ocasión de observar a los presentes y tal y como me había habituado desde que me ocupa de labores de inteligencia, inconscientemente me puse buscar en sus actos la razón por la que habían llegado hasta ahí. Así, por ejemplo, di por sentado que una pareja joven de mirada ilusionada había acudido a firmar la compra de su primera casa, mientras que el vejete que tenían enfrente era el vendedor. De igual modo, di por sentado que el trajeado que los acompañaba era el representante del banco que les proveería de fondos y con el que irremediablemente estarían en deuda los siguientes veinticinco años.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estaba tratando de dilucidar los motivos de la presencia de una cincuentona cuando Rosa apareció por la puerta y me saludó sentándose a mi lado. No contenta con haberse separado de su familia, tomó mi mano y susurrando en mi oído, me preguntó cómo había pasado la noche.&nbsp; Sin poderle reconocer el combate cuerpo a cuerpo que había protagonizado con Patricia, únicamente pude contestar que había dormido poco.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_091_b3e0.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―A mí, me pasó igual. No pude dejar de pensar en que Xavi nos había dejado y que nunca vería crecer a Lara.</p>



<p>Avergonzado, me quedé callado mientras la viuda, usando mi hombro, se echaba a llorar. Comprendiendo y compartiendo su dolor, apreté su mano y en un intento de confortarla le dije que su marido velaría por ellas desde el más allá.</p>



<p>―Sé que lo hará― sollozó desmoronándose.</p>



<p>Justo en ese momento, el oficial del notario dijo nuestros nombres y levantándonos, pasamos una sala de juntas donde su jefe, Antonio Regules, nos esperaba. A pesar de que ese hombre era amigo de mis padres, no me saludó y comenzando con el asunto nos hizo saber que el finado había elevado testamento con él solo quince días antes de fallecer y dirigiéndose en especial a su viuda, nos preguntó si alguien sabía de la existencia de unas últimas voluntades posteriores a la que nos iba a leer. Rosa tomó la palabra y cuando lo hizo, lo único que declaró fue que no, que estaba segura de que no había otra, ya que, entre otras cosas, ella había estado presente cuando se firmó.</p>



<p>Haciendo especial mención a esa posible salvedad, el notario comenzó a narrarnos el contenido del mismo, empezando por mi nombramiento cómo albacea y que siguiendo el derecho catalán designaba a su hija Lara como su hereu, su heredera universal, dejando el usufructo del cincuenta por ciento a su esposa. Al ser lo habitual, apenas presté atención al anciano hasta que de improviso lo escuché decir que Xavi había determinado, con la aquiescencia de su mujer, que fuera yo el administrador de los bienes de mi ahijada hasta su mayoría de edad.</p>



<p>Asustado por la responsabilidad que había arrojado sobre mis hombros, miré a su viuda. La cual con una sonrisa teñida de tristeza únicamente señaló que su esposo no se fiaba más que de mí. Juro que no entendí que mi amigo no hubiese tomado en cuenta mi opinión antes de lanzarme un lastre que me tendría ocupado los próximos quince años y mirando a su viejo, busqué lo que pensaba de ello.</p>



<p>«No puede estar contento con la decisión de su hijo», exclamé para mí al ver su cara de satisfacción cuando sabía que don Pere había le traspasado las acciones de su compañía y que incluso la masía familiar estaba a nombre de Xavi.</p>



<p>Pero lo peor estaba por llegar y es que al firmar en conformidad todos los presentes, don Antonio me pidió que me quedara porque tenía que darme un encargo personal del finado. Sin saber que me haría entrega de una carta, pedí a Rosa que me esperara y pasé con él a su despacho, intrigado.</p>



<p>Una vez ahí y sin mayor prolegómeno, puso en mi mano un sobre. Al abrirlo, reconocí su letra y me puse a leer en silencio:</p>



<p><em>Juan:</em></p>



<p><em>Si estás leyendo esta misiva es que he muerto y abusando de la amistad quiero pedirte un favor. Como sabrás ya, te he nombrado albacea de mi herencia y administrador de mis bienes hasta que mi niña pueda valerse por sí misma. Sé que te preguntarás qué me ha llevado a hacerlo. La respuesta es sencilla. Además de buen amigo eres el hombre más honesto que conozco. Rosa, mi mujer, está de acuerdo porque se ve incapaz de gestionar su vida sin tu ayuda. Cuando digo su vida, no me refiero solo al dinero. Lo he hablado con ella en estos mis últimos días. Me ha reconocido que necesita la presencia de un hombre que le dé la seguridad que yo le daba y que deseaba que hombre fueras tú. Aunque no me lo ha dicho y sé que me amaba, mi esposa ha estado secretamente enamorada de ti.</em></p>



<p><em>Comprendo perfectamente, la turbación que debes sentir al leer estas letras, pero quiero que sepas que no solo no te guardo rencor, sino que confío es que seas capaz de corresponderla y eduques a Lara como tu hija.</em></p>



<p><em>&nbsp;Contigo, siempre</em></p>



<p><em>Xavi</em></p>



<p>Tras leer el contenido de esa misiva, las preguntas se acumularon en mi mente. La primera que me hice fue hasta qué grado era verdad lo que acababa de leer o si eran solo los desvaríos de un moribundo. Revisando los años que había pasado con la pareja, no pude hallar ningún atisbo de lo que hablaba. El trato de Rosa conmigo había sido intachable y la dedicación que había demostrado a su marido había sido total. Es más, conociendo a Xavi, de ser así tampoco me cuadraba que me hubiese abierto su casa o que me hubiese nombrado padrino de su hija:</p>



<p>«Yo al menos no dejaría que mi rival deambulara alrededor de mi esposa», medité mientras me inclinaba a pensar que producto de su enfermedad ese hombretón se había aferrado a esa ilusión para no tener que asumir que las dejaría solas.</p>



<p>Por ello, antes de salir de la oficina del notario, ya había decidido mantener en secreto el desbarre de mi amigo para no enturbiar mi relación con su esposa y así poder cumplir con la labor de administrar su herencia.&nbsp;</p>



<p>«Rosa no debe saberlo nunca», concluí dando por sentado el dolor que le produciría saber lo que su esposo había compartido conmigo.</p>



<p>Aun así, he de reconocer que salí preocupado por si había algo de veracidad en ese disparate. Cuando llegué donde la viuda, ésta me preguntó qué era lo que me había informado don Antonio en privado. Piadosamente mentí sonriendo:</p>



<p>―Xavi me pedía que hiciera lo posible para que Lara no entrara en el ejército.</p>



<p>―Siempre fue un machista― respondió y creyéndose el embuste, añadió: ―Eso lo decidirá ella y desde ahora te digo que no haré nada por evitarlo.</p>



<p>Parcialmente aliviado contesté que yo tampoco, señalando además que las mujeres eran tan aptas como los hombres para servir a la patria. El padre del difunto, que hasta entonces se había quedado en segundo plano, aprovechó para decirme que debíamos hablar mientras me daba una carpeta:</p>



<p>―Para que puedas administrar los bienes de la familia, lo primero es que los conozcas. Como sabía de antemano los deseos de mi hijo, he preparado unos pequeños informes de la situación real de la empresa y de los demás intereses de los que deberás hacerte cargo.</p>



<p>Pequeños, ¡mis huevos! La documentación que me había hecho entrega era tan voluminosa como pesada. Asumiendo que ese bonachón necesitaba una respuesta, respondí qué precisaría de tiempo para analizar esa información.</p>



<p>―Lo sé. Por eso, he pensado que sería bueno que este fin de semana acudas a la masía y así poderte resolver las dudas que tengas.</p>



<p>Con esa invitación y sin desearlo me había chafado el viaje que había programado con Patricia. Asumiendo que de nada servía excusarme y que debía de acudir, quedé en que la tarde del viernes llegaría a Barcelona.</p>



<p>―Entonces, no se hable más. Nos vemos― siendo parco de palabras, contestó mientras desaparecía con su nuera del brazo hacía la calle.</p>



<p>Al haber informado al General que no acudiría esa tarde a la oficina, me dirigí directamente a casa donde sin más premura me puse a estudiar el legajo que había puesto en mis manos. Así me enteré que Xavi no solo había sido rico, sino millonario y que solo con los dividendos que anualmente producían sus inversiones la viuda y Lara podrían llevar una vida de lujo.</p>



<p>«No sabía el alcance de su riqueza», reconocí al leer que además de ser dueño de la empresa líder del sector del embutido catalán, gracias al buen hacer de don Pere, sus intereses eran diversos y que incluían un gran patrimonio inmobiliario.</p>



<p>«¡Qué callado se lo tenía!», pensé al leer que una consultora había valorado su herencia en una cifra impensable para el común de los mortales. Solo como ejemplo, he de decir que entre naves, oficinas y pisos mi ahijada había heredado casi cincuenta millones de euros.</p>



<p>«Solo con que conserve el valor de sus activos, habré cumplido de sobra como administrador cuando le pase el mando», sentencié abrumado nuevamente con la labor que me había caído encima&#8230;</p>



<p>Al día siguiente, al aparecer por el Estado Mayor, me informaron de una cita en el Ministerio de Defensa a la que acudiría la propia ministra. Que doña Paloma fuese a participar en la misma no era lo habitual y por eso no dudé en llamar al general Terán por si podía anticiparme algo.</p>



<p>―Parece ser que tu recomendación ha causado conmoción en el ministerio― señaló mi superior antes de decir que, aunque chocara frontalmente con la de sus asesores, mi punto de vista coincidía con el del CNI, y que por eso quería verme en persona.</p>



<p>El protagonismo que había echado sobre mí el escrito que redacté la tarde anterior me preocupó. No queriendo parecer un inepto y que la ministra me pillara en un renuncio, me puse a repasar la información que me había llevado a esa conclusión. Al volverla a estudiar, confirmé el peligro que corrían nuestros hombres y más cuando desde inteligencia respondieron mandándome la información de Fernando Gastón, el fanático que ahora se hacía llamar Ibrahim Zarqai. Según los datos que me hicieron llegar, ese sujeto era uno de los responsables políticos de Al Qaeda y aunque no se le conocía responsabilidad militar alguna, se daba por hecho que era una de las personas que marcaban los objetivos a la organización.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_098_78f7.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«O mucho me equivoco o en estos momentos se está preparando un atentado contra nuestras tropas», concluí ya seguro.</p>



<p>Por eso, cuando el chofer me avisó que debíamos irnos, supe que era mi deber insistir en que se elevara la alerta en la base “Miguel de Cervantes” u ocurriría una desgracia. Meditando sobre ello llegué a la sede del ministerio dispuesto a debatir con quien tuviese en frente esa recomendación. Lo que jamás me esperé fue que al llegar a la reunión entre los asistentes estuviera el general Álvarez, un militar que recientemente había sido nombrado jefe de la misión de la ONU en el Líbano. Intimidado por su hoja de servicios, me cuadré ante él antes de pasar a la sala donde vería por primera vez a la política que mandaba en Defensa.</p>



<p>―Descanse, Urbieta y explíqueme en que se basa para hacer tal afirmación― me ordenó.</p>



<p>Obedeciendo le hablé del error que había cometido el traductor al subestimar el riesgo de nuestra gente y que para mí no era la clásica bravuconada a la que nos tenían acostumbrados los islamistas y que la consideraba un peligro real.</p>



<p>&nbsp;―No ha tomado en cuenta quién lanzó la proclama ni que, en vez de hablar genéricamente de atacar los intereses españoles, hacía referencia directa a la base Cervantes al recordar el cautiverio del escritor en tierras argelinas.</p>



<p>―Es un aviso a navegantes y creo que debemos darle la importancia que merece― añadí haciendo hincapié en que, si nos dejábamos guiar por el tiempo verbal que el autor había usado, el ataque sería casi inmediato.</p>



<p>―Lo mismo opina mi intérprete― sentenció mientras entrábamos a la sala.</p>



<p>Satisfecho de que un alto oficial como Álvarez diese credibilidad a mis sospechas, me senté en la única silla que seguía vacía cuando entré. Cosa que agradecí al estar bastante alejada de la que ocupaba la ministra. En persona, esa mujer parecía más joven que en la tele, pero no por ello me dejé engañar por su juventud, dada la prudencia y buen hacer que había demostrado desde que estaba en el cargo.</p>



<p>―Teniente Coronel, he leído su recomendación y aunque en un principio estuve tentada de desecharla, me han convencido de escuchar en persona porqué gente muy cualificada considera que debemos hacerle caso.</p>



<p>Con esa alusión directa, me estaba ordenando que expusiera la cadena de hechos que me habían llevado a tal conclusión y repitiendo el mismo razonamiento que al general, inserté en mi exposición la información que me había llegado acerca del autor de la proclama. El cabreo de doña Paloma al escuchar esos datos que le debían haber notificado a ella antes que nadie fue tan evidente que nadie se atrevió a rebatir frontalmente mi postura. Eso llevó a que desde el ministerio se diese la orden de fortificar más si cabe las instalaciones españolas en ese país. Que incluyeran la embajada en Beirut fue prueba la credibilidad que dieron a mis palabras.</p>



<p>―Muchacho, dime. ¿Cómo es posible que domines tan bien el árabe? – quiso saber Álvarez antes de despedirse.</p>



<p>―Esa cultura siempre me interesó, pero a raíz de mi estancia en Bosnia fue cuando empecé a estudiarlo para no depender de un traductor cuando interveníamos los escritos que algún imán extremista dirigía a sus huestes. El tiempo era oro en estado de preguerra― respondí.</p>



<p>Supe que su pregunta no era baladí y que mi conocimiento de ese idioma me hacía candidato a ir al Líbano, pero como acaba de ser promocionado y estaba cursando un curso en el Estado Mayor, deseché la idea de un futuro traslado al menos en fechas próximas. Aun así, no estaba tranquilo, por las dificultades que me acarraría tal oportunidad teniendo en cuenta que además de mi carrera tenía que fungir como el administrador de mi ahijada.</p>



<p>«No tendría tiempo de velar por sus intereses», rumié mientras volvía a mi despacho. Mi labor diaria como principal asesor del general Terán no me dejó seguir dando vueltas al tema y lanzándome en picado a resolver el día a día, lo olvidé completamente hasta que a la salida del trabajo me reuní con Patricia.</p>



<p>Como tenía que explicarle la razón por la que debíamos postergar nuestro viaje a Londres, directamente le conté la sorpresa que había recibido durante la lectura del testamento, obviando por supuesto todo lo relativo a la carta manuscrita de Xavi en la que insinuaba con claridad que su esposa era partidaria de cambiar el tipo de relación que me unía con ella.</p>



<p>Curiosamente y quizás gracias a su profesión, esa ejecutiva no solo comprendió que me tuviese que ocupar de Lara, sino que incluso lo vio como una muestra de mi valía más allá del ejército y se comprometió en prestarme toda la ayuda que necesitara para interpretar los balances que me habían dado. Lo único que me molestó fue cuando quiso saber si cobraría un sueldo:</p>



<p>―No lo sé, ni me importa― repliqué asumiendo que ese fin de semana me enteraría.</p>



<p>Tal y como había quedado, el viernes tomé un Ave a Barcelona y gracias a la velocidad de ese tren, llegué a la ciudad Condal cuando el reloj de la estación de Sants todavía no había marcado las ocho. Cargando mi troley, me reuní con el padre de Xavi que se había tomado la molestia de desplazarse para ir conmigo en coche hasta su masía. Comprendí que su presencia encerraba un motivo de alcance cuando apenas había encendido el flamante Mercedes, el payés comenzó a alabar el buen tino que había tenido su hijo al nombrarme.</p>



<p>―Como es evidente, no soy un niño y con casi ochenta años, no puedo esperar que mi vida sea muy larga. Por eso respiré cuando mi chaval me preguntó qué opinaba de que tú te encargaras de que nada le faltara a su familia.</p>



<p>Juro que me quedé petrificado por el tono con el que dijo esto último, ya que de algún modo parecía saber la última encomienda que mi amigo me había hecho en la carta. Refutando tal posibilidad ya que un padre nunca admitiría de buen grado que, estando todavía caliente el cuerpo de su hijo, la viuda lo sustituyera por otro, me vi forzado buscar otra razón.</p>



<p>«Como empresario es un hombre práctico y ve a largo plazo. Esta solución le da la tranquilidad que necesita para seguir trabajando», me dije mientras salíamos del casco urbano.</p>



<p>Al ser final de primavera, todavía era de día y por eso de camino, pude contemplar la riqueza de esas tierras y no sintiendo como propia la finca de los Vilas, dejé que el anciano se vanagloriara de la fecundidad de la misma mientras nos acercábamos a la masía. Lo que jamás preví fue encontrarme con la magnificencia del centenario palacete que apareció ante mí y menos que en su&nbsp;&nbsp; puerta me estuviera esperando la familia al completo. Aunque me esperaba la presencia de Nuria, su mujer, nunca sospeché que Rosa y Lara hubiesen dejado Madrid pocas horas antes que yo.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_126_cfaa.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Es lógico― contestó al señalárselo: ―Vamos a tratar la herencia de Xavi y lo que aquí decidamos será básico en el futuro.</p>



<p>No pudiendo revelar al payés la incomodidad que me causaba estar en la misma habitación que la viuda desde que su marido murió, me bajé a saludarla. Siendo cortés su respuesta a mi saludo, la noté fría, como si estuviese tanteando mi reacción. Su actitud fue distante hasta que mi ahijada se lanzó a mis brazos y me llenó de besos. Entonces y solo entonces, cambió por completo. Tomando mi mano y ejerciendo de cicerone, me llevó hasta el cuarto donde dormiría ese fin de semana.</p>



<p>Por lo poco que conocía de la cultura catalana, supe que esa habitación era la del “Hereu”, la del primogénito y un tanto cortado, le pregunté el porqué de ese honor.</p>



<p>―Mis suegros lo decidieron. Para ellos, representas la continuidad de su legado y por eso han creído necesario hacértelo saber&#8230; además “la niña de tus ojos” insistió. Quiere que duermas cerca para que después de cenar le leas un cuento.</p>



<p>Me llamó la atención que se refugiara en el cariño de Lara a la hora de explicarse, pero sin dar la menor importancia al dato dejé el equipaje y fui con ella a visitar el resto de la mansión familiar. El impresionante interior del palacete no menoscabó el idílico jardín que lo rodeaba. Impresionado por lo que estaba viendo, comprendí nuevamente lo humilde que había sido mi amigo al no hacer nunca gala de ser dueño de semejante patrimonio.</p>



<p>&nbsp;«Lo raro es que haya terminado de militar», pensé para mí asumiendo las presiones que debía haber sufrido al ingresar en la academia por parte de sus viejos: «Lo más normal es que se hubiese puesto al frente de la empresa».</p>



<p>Meditando sobre ello, mi admiración por su esposa creció. Cualquier otra no se hubiese conformado con vivir del sueldo que nos pagaban y hubiese exigido una vida distinta. Al comentarlo, la morena entornó los ojos y me contestó:</p>



<p>― ¿Crees que derrochando su dinero hubiese sido más feliz?</p>



<p>Esa respuesta me dejó sin argumentos y lamenté incluso habérselo planteado, no fuera ver en mi comentario un interés monetario que no tenía. Reculando de inmediato, le di la razón y no volví a hablar de ello hasta la cena. Y no fui yo quien lo sacó a colación sino don Pere cuando haciendo una exhibición de poderío económico nos dijo que había abierto una cuenta con nosotros dos como cotitulares para que sufragáramos cualquier gasto que pudiese surgir.</p>



<p>―Gracias, suegro. Pero no hacía falta. Tenemos la casa pagada y la pensión que recibo es suficiente para llevar una vida digna.</p>



<p>―Tonterías, el dinero sirve para no pensar en el dinero― señaló el anciano mientras nos mostraba el saldo que había ingresado en dicha cuenta: ― ¡A mi nieta que no le falte de nada!</p>



<p>Al ver que había hecho una transferencia desorbitada, Rosa enmudeció. Fue entonces cuando interviniendo, doña Nuria añadió:</p>



<p>―Como abuelos tenemos el deber de mimar a Lara y sois vosotros los que tenéis la responsabilidad de educarla, poniendo los límites que consideréis prudentes.</p>



<p>Que me incluyera a mí, iba mucho más allá del papel de administrador y abriendo los ojos, dejé claro mi turbación cuando contestando también en mi nombre Rosa argumentó que no pensábamos hacer de su hija una mimada y que debía crecer como una niña normal.</p>



<p>―Contamos con ello― insistió su suegra mirándome: ― Confiamos en que hagáis de ella una mujer de provecho.</p>



<p>Me costó asimilar sus palabras y que nuevamente me otorgase un papel predominante en la educación de Lara. Cuando lo hice, creí prudente dejar caer que me comprometía en ayudar a la madre en todo lo que necesitara. La otoñal pareja acogió mi promesa con satisfacción. En especial, doña Nuria que me pidió que la dejase de hablar de usted y la tuteara:</p>



<p>―Hijo. No te olvides que somos familia y tanta formalidad me hace sentir vieja.</p>



<p>Las risas de su marido contrastaron con el terror que me había atenazado al escuchar a su mujer y cayendo en el más absoluto de los mutismos, preferí cenar a hablar. Sentía que caminaba entre tierras movedizas y no queriendo mostrar mi inquietud, me quedé observando cómo Rosa les pedía permiso para pasar las vacaciones de verano en la masía.</p>



<p>―Esta es vuestra casa y tanto tú como Juan siempre seréis bienvenido en ella.</p>



<p>Alucinado comprendí que nos concebían como un todo y que pensaban que lo normal es que pasáramos juntos el periodo estival:</p>



<p>«No puede ser. ¡Sospechan que no tardaremos en convertirnos en novios!», exclamé para mí mientras la viuda de su hija les daba las gracias y les anticipaba que hablaría conmigo para definir las fechas.&nbsp;</p>



<p>Sin llegar a entender que se prestara a ello y que diera por sentado algo que desde ese momento me negaba hacer, bebí de un trago la copa de vino que tenía enfrente en un intento de calmar mi creciente aturdimiento. Ese acto fue en vano y elevando la voz, señalé que lo intentaría pero que quizás no podría pasar las vacaciones allí dejando caer mi posible traslado al Líbano. Juro que jamás me esperé que Rosa se echase a llorar al oír que me podían enviar a Oriente Medio y menos que cogiendo a Lara, desapareciera rumbo a su cuarto. Sé que ni siquiera me oyó cuando añadí que era una posibilidad lejana y por eso agradecí que doña Nuria se levantara diciendo que no me preocupase y que intentaría calmarla. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Don Pere esperó a que nos quedáramos solos para echarme en cara ser tan insensato de soltar esa noticia de esa forma:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/23/84222589/84222589_120_feaf.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Muchacho, te creía más inteligente. ¿Todavía no te has dado cuenta de la necesidad que tiene de tu compañía? Si al final se da ese traslado y decides aceptarlo, debes llevarte a Rosa y a mi nieta contigo.</p>



<p>―No somos pareja― contesté al confirmar que nos veía así.</p>



<p>―Todavía no, pero lo seréis. Si no te dejas llevar por un falso orgullo, comprenderás que tu lugar es junto a ella. Desde que Xavi nos la presentó, mi esposa y yo supimos qué Rosa era la mujer ideal que tanto habíamos soñado para nuestro hijo― y sin dejarme intervenir, añadió: ―Por eso cuando nos enteramos de su enfermedad, además de preocuparnos por él, entramos en crisis por lo que sería de ella cuando muriera.</p>



<p>―No entiendo a qué se refiere― reconocí colorado por el rumbo que estaba tomando la conversación.</p>



<p>―Como te decía&#8230; al saber la gravedad de su cáncer, me reuní con él y le hice ver la urgencia de buscar un plan alternativo para el día que faltara.</p>



<p>―Señor, le juro que me he perdido― de nuevo lo interrumpí.</p>



<p>― ¡Por dios! Déjame acabar o esto además de duro se hará eterno. En esa conversación de padre a hijo, le hice ver que dada la personalidad de su mujer tenía que anticiparse y buscar alguien cabal que lo pudiese sustituir cuando ya no estuviera entre nosotros. Por eso me alegró que me dijera que tú, su mejor amigo, serías quien se ocupara de su mujer y de su hija.</p>



<p>A pesar de haber prometido no volver a interrumpir, no tuve opción de permanecer callado y directamente le pregunté de lo que hablaba, ya que su nuera era capaz de desenvolverse ella sola.</p>



<p>― ¡Qué poco la conoces! ― se echó a reír el anciano: ―Acostumbrada desde cría a un padre dominante, buscó en mi hijo un hombre igual y ahora que no está, tendrás que ocuparte de dirigirla porque no puede ni debe vivir sola.</p>



<p>Confieso que me quedé paralizado al escuchar lo que estaba insinuando y sin llegarme a creer su afirmación, comencé a repasar las vivencias que habíamos tenido juntos y como si cayese el velo que me había mantenido ciego, comprendí que el desvelo y el cariño con el que había tratado a Xavi rallaba la sumisión.</p>



<p>― ¡No puede ser! ―exclamé de viva voz sin darme cuenta.</p>



<p>Con una triste sonrisa en los labios, el payés se levantó de su silla y mientras se marchaba rumbo a su cuarto añadió:</p>



<p>―Como hombre sé que mi hijo te hizo un favor cuando te puso en bandeja su más valiosa posesión y como padre, me alegro que haya tenido el coraje de comentármelo. Llevo dos meses sabiendo que tendríamos esta conversación y desde ahora te hago saber que cuentas con mi beneplácito. No me opondré cuando me comuniques que al fin has aceptado a mi nuera como mujer y a mi nieta como hija.</p>



<p>Completamente conmocionado, lo vi marchar antes de dirigirme al mini bar para servirme una copa que me ayudara a digerir lo que esa noche había escuchado. Tras sacudirme un par de whiskys, supe que debía hablar con Rosa para aclarar el malentendido. Disculpando a su marido por enfermo y a sus suegros por viejos, creí que había llegado el momento de poner las cosas en su sitio y hacerle ver que mi apoyo sería total, pero que no podía pedirme que éste incluyera la cama.</p>



<p>Como no estaba seguro de nada, empezando porque fuera consciente de los planes de su marido y que estos contaban con la aprobación de sus suegros, toqué a su puerta para tantear el terreno antes de decir algo.</p>



<p>―Pasa, Juan. Lara está esperando su beso de buenas noches.</p>



<p>Entrando al interior del cuarto, descubrí que mi amiga y comadre se había cambiado y despojándose de la ropa, se había puesto un camisón casi transparente. Cortado al reparar en sus pezones a través del encaje, me acerqué pensando en que no se había dado cuenta del detalle y que no tardaría en taparse al advertirlo. Pero en vez de usar la sábana para protegerse, me dio un libro y abriendo hueco en la cama, me rogó que me tumbara y le contase a Lara el cuento que le había prometido. Repartiendo la mirada entre el libro y el profundo canalillo que lucía entre los pechos, comencé a leer sabiendo lo poco apropiado que era mi estancia ahí.</p>



<p>Mi consternación se elevó a términos nunca experimentados cuando como si fuera algo habitual entre nosotros, Rosa apoyó la cara sobre mi pecho mientras cerraba los ojos. Su postura no solo era la de una esposa con su marido, sino que al reposar la cabeza así, el escoté se le abrió dejando al descubierto la totalidad de sus senos.&nbsp; La belleza de sus oscuras areolas despertó al infame que vivía entre mis piernas y olvidando el propósito inicial que me había llevado hasta su habitación, me removí incómodo mientras narraba a mi ahijada la historia de la bella durmiente.&nbsp;</p>



<p>Sin poder aceptar la realidad, aduje a la amistad su comportamiento y que tal como me había ocurrido mientras Xavi vivía, esa mujer no veía en mí un hombre sino un amigo.</p>



<p>«Estoy condicionado por la conversación y realmente busca en mí un apoyo», me dije a pesar de que en ese momento me estuviera acariciando tímidamente.</p>



<p>Temiendo que mi ahijada se percatara de que algo ocurría, aceleré el cuento para terminar al notar que Rosa metía los dedos bajo mi camisa intensificando así las caricias. Afortunadamente, la cosa no llegó a mayores y aprovechando que la cría se había quedado dormida, me fui a despedir de ella con un beso en la mejilla, pero en el último momento giró la cara y plantándomelo en los morros, susurró hasta mañana.</p>



<p>Aunque había sido apenas un roce, fue evidente que lo había hecho a propósito. Recordando lo que me había llevado hasta allí y sin alzar la voz para no despertar a Lara, como un autómata le repetí el discurso que había preparado en el que cortésmente rechazaba el convertirme en su amante para no enturbiar nuestra amistad. Las lágrimas que brotaron de sus ojos me hicieron creer que iba a montarme un escándalo. Pero entonces abrazándose a mí empezó a darme las gracias por ser tan comprensivo con ella y darle tiempo a acostumbrarse a la ausencia de Xavi:</p>



<p>―Te juro que, cuando esté preparada, seré quien te lo haga saber.</p>



<p>Ni que decir tiene que había malinterpretado mis palabras y que no había visto en ellas la negativa que encerraban, sino una tregua para que pasara el luto. Con su agradecimiento machacando mi cerebro, llegué al cuarto y me acosté.</p>



<p>Como todos comprenderán, esa noche me costó dormir ya que cada vez que trataba de conciliar el sueño, la imagen de Rosa acudiendo desnuda a mi cama aparecía en mi mente. Lo que con otra protagonista hubiese sido algo que hubiese disfrutado, se convirtió en pesadilla al ver su llegada como una traición a la memoria de mi amigo y por eso decidí que al día siguiente aclararía con ella nuestra relación.</p>



<p>«Debe darse cuenta de lo inmoral que resultaría que nos liáramos», concluí antes de que el sopor me llevara en volandas y finalmente me quedara dormido.</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/23/84222589/84222589_107_1576.jpg" alt="" width="523" height="785"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>El cambio de mi vida: De auditora a puta (POR GOLFO Y VIRGEN JAROCHA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 17:53:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
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					<description><![CDATA[Antes de nada, la foto que ilustra este relato es REAL. Patricia existe, es la autora que me ayudó en este relato. Solo esta foto es suya el resto es de una modelo. Se mantendrá subida solo el tiempo que ella quiera, &#160;podeis escribirla a la cuenta que ha abierto para responderos: virgenjarocha@hotmail.com &#160; Nunca debí iniciar ese juego. Me pareció fácil provocar a ese hombre, negando la existencia de sus poderes y ahora estoy en sus manos.&#160; Antes de explicaros lo que me pasó y como caí en las manos de ese tipo, quiero presentarme. Me llamo Patricia y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; text-align: center;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i><br />
Antes de nada, la foto que ilustra este relato es REAL. Patricia existe, es la autora que me ayudó en este relato. Solo esta foto es suya el resto es de una modelo. Se mantendrá subida solo el tiempo que ella quiera, &nbsp;podeis escribirla a la cuenta que ha abierto para responderos:</i></b></span></span><br />
<span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i>virgenjarocha@hotmail.com</i></b></span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: center;" align="center"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;"><b><i>&nbsp;</i></b></span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nunca debí iniciar ese juego. Me pareció fácil provocar a ese hombre, negando la existencia de sus poderes y ahora estoy en sus manos.&nbsp; Antes de explicaros lo que me pasó y como caí en las manos de ese tipo, quiero presentarme. Me llamo Patricia y soy una chava mexicana que habiéndome reído, desde niña, de la gente que creía en facultades paranormales, llegué&nbsp; una desdichada tarde a una conferencia que daba él con unas amigas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Todavía recuerdo el recelo con el que escuché su discurso donde no solo aceptaba que hubiese personas superdotadas capaces de manipular la mente de los demás sino que casi al final de su conferencia, reconoció ante el público que el mismo poseía ese poder. Ahora me arrepiento pero ante semejante insensatez fui incapaz de reprimir una carcajada al oírlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Parece que entre el público tenemos una escéptica- respondió bastante enfadado- ¿Puede pasar al estrado?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Confiada en la inexistencia de esos poderes, subí los cuatro escalones riéndome.&nbsp; En mi fuero interno estaba nerviosa pero fingiendo un aplomo que no sentía, me enfrenté con descaro a su presencia. Todavía recuerdo que ese día me había vestido con un vestido rojo con un escote que hacía las delicias de todos los que me miraban. Fernando no fue una excepción, al verme subir se me quedó mirando el canalillo como ya habían hecho mis compañeros de trabajo esa mañana.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se equivoca señorita si cree que soy un farsante- me dijo nada más llegar a su lado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Disculpe si no le creo- respondí con una sonrisa en mis labios y tratando de hacerme la dura, le pregunté si sabía lo que estaba pensando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mirándome con desprecio, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Pídame algo más difícil. Cuando subió, se fijó en el modo en que la miré y decidió que era igual que sus subordinados del departamento de auditoría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Reconozco que me quedé perpleja de que supiera a que me dedicaba pero pensando que conocía a alguien de los que me acompañaban, di por sentado que ese cabrón había hecho trampa. Ya enfadada, me planté frente a él y le pedí que me dominara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El muy cabrón soltó una carcajada y dirigiéndose a su audiencia, les preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Desean una demostración?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Unánimemente, el gentío respondió que sí y entonces el orador se dio la vuelta y mirándome a los ojos, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Señorita, ¿Da su email personal al primero que se lo pida?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Indignada, contesté que no. Tras lo cual, destornillándose de risa, me preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Entonces ¿Por qué me lo acaba de gritar?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No lo he hecho- respondí ya francamente enojada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me lo ha dado mentalmente- contestó luciendo una sonrisa- ¿</span><a href="mailto:Virgenjarocha69@hotmail.com"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">virgenjarocha@hotmail.com</span></a><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"> no es el correo que usa para sus andanzas?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"><br />
<img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acczZXGE.jpg" width="424" height="636">Ya aterrada traté de negarlo pero todo el mundo se percató que mentía y por eso casi huyendo, volví a mi asiento. Hundida en la miseria, me senté mientras trataba de averiguar cómo era posible que ese sujeto conociera ese mail porque solo lo utilizaba en casa y para meterme en foros de sexo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sin darme cuenta del paso de los minutos, la conferencia terminó y entonces perdiendo la oportunidad de escapar, Fernando se acercó a mí, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Le pido perdón por si me he pasado pero es que llevo muy mal que la gente se ría de mis poderes.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Quise contestarle una fresca pero al mirarle a los ojos, no fui capaz y disculpando su falta de tacto, le dije que no pasaba nada. Ahora me doy cuenta que ese patán se aprovechó de su físico y consciente de que le había examinado a fondo, me preguntó si me molestaría que él me escribiera de vez en cuando. Ante mi cara de pavor, siguió diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Patricia no tienes nada que temer. Yo vivo en Madrid y tú en Xalapa. Ya que no crees que tenga las facultades de las que hablo, los ocho mil kilómetros que no separan serán tu garantía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aturdida por lo sucedido pero sobre todo por qué me hubiese pillado intentando averiguar si el bulto que lucía bajo su pantalón era o no una erección, ni siquiera me digné a contestarle y cogiendo mi bolso, salí despavorida del lugar. Ya en mi carro, me di cuenta que me había llamado por mi nombre y todavía con más confusión en mi mente, me fui directamente a la cantinita, un bar de mi ciudad donde suelo ir a despejarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más entrar, pedí al mesero una cerveza y con ella en la mano, me senté a recapacitar sobre ese extraño suceso. Ya en la mesa, traté de comprender como sabía tanto de mí e increíblemente empecé a pensar en él como hombre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“Está bueno y nada más” me dije para convencerme que la atracción que sentía por ese desconocido no tenía nada de paranormal. Desgraciadamente bajo mis pantaletas, mi sexo opinaba diferente e intentando evitar que alguien me notara que estaba cachonda, cerré mis piernas. Fue un error porque al hacerlo y mis muslos apretar mis labios, sentí que me venía. “¡No puede ser”, exclamé mentalmente al notar los primeros síntomas del orgasmo y ya totalmente acalorada tuve que refrescar mi vulva con el frio de la botella de Corona.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Eso fue mi perdición, al sentir la dureza del cristal, me imaginé que era su pene y sentada en esa butaca mientras me tapaba con la falda, me masturbé pensando en ser suya. No me reconozco en la mujer que esa noche se corrió en público y menos en esa muchacha asustada que tratando de olvidar el placer que acababa de sentir, se lanzó a bailar y a coquetear con los presentes.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Afortunadamente, uno de los ejecutivos que estaban en ese lugar al verme tan “desenvuelta”, intentó aprovechar la feliz circunstancia y mientras hacía que bailaba conmigo, me tocó el trasero. Al notar su mano en mi nalga, se rompió el embrujo y sumida en el llanto, salí corriendo rumbo a mi departamento. Me avergüenza confesar que ya en la seguridad de sus paredes me tumbé en mi cama a llorar pero al hacerlo y buscar un motivo a mi actitud, volví a pensar en ese oscuro sujeto y nuevamente me volví a excitar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Tratando de calmar la calentura que recorría mi entrepierna,&nbsp; me fui a duchar. Bajo el chorro de la regadera, seguí pensando en ese tipo e involuntariamente, dejé que mis manos acariciaran mis pechos. Como si fuera una película, le vi desnudándome lentamente y separando mis rodillas, soñé que era él quien me estaba tocando. Al sentir mis yemas separando los pliegues de mi sexo y mis propios dedos dentro de mi vulva, comprendí que estaba perdida si en verdad ese hombre tenía los poderes de los que hablaba. Sin ser capaz de reprimir el deseo que me corroía, me apoderé de mi hinchado botón y jadeando bajo la ducha, me corrí por segunda vez en una hora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Intento averiguar cosas de él y eso fue su entrada.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Después de una noche en vela, en la que apenas pude dormir, me dirigí más cansada de lo normal a las dependencias de gobierno donde trabajo. Una vez allí, me encerré en mi despacho y con la soledad que eso me confería, decidí descubrir como ese capullo había sabido mi nombre, mi mail y mi chamba. Alguien debía de habérselo contado y por eso lo primero que hice fue llamar a cada una de las amigas con las que había acudido a ese salón de conferencias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Después de una hora, estaba totalmente confusa al haber recibido puras negativas. Ninguna de las chavas con las que fui aceptó ser ella la que hubiese hecho esas confidencias. Encabronada por minutos, colgué el teléfono a la última con el convencimiento de que mentían y olvidándome de la rutina, me puse a bucear en internet con la intención de averiguar algo más de ese hombre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Desgraciadamente, la web tampoco me sirvió de nada. Lo único que encontré fue su biografía y varios artículos en los que le tachaban de farsante. Por lo visto Fernando Alcázar había sido un reputado catedrático de psicología de Universidad hasta que sus novedosas ideas sobre el comportamiento de masas habían provocado una dura polémica por lo que el rector de esa institución creyó conveniente cesarle. En ellas, Alcázar sostenía que solamente con televisión se podía manejar a un país a su antojo, nadie podría llevar la contraria al gobierno si utilizaba las técnicas que él proponía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Su cese fue contestado por una gran mayoría de los estudiantes a su cargo y tras unos disturbios en lo que hubo hasta un muerto, el profesor decidió pedir una excedencia. Ya fuera de la universidad, empezó a dar conferencias y parecía ser que había creado un grupo de opinión que todo el mundo consideraba una secta. Había recibido&nbsp; muchas denuncias por parte de las familias de sus adeptos. Según ellas, Fernando Alcázar no era más que un gurú que había lavado el cerebro a sus hijos. Lo cierto es que si leías sus ideales, parecía una panda de fanáticos antisistema.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Bastante desilusionada, decidí zanjar el asunto y olvidarme de ese sujeto. De forma que la rutina del trabajo y los problemas que me estaba causando una auditoria a la secretaria de seguridad pública, me hicieron aparcar en un rincón de mi mente a tan extraño individuo. Durante todo ese día, estuve francamente atareada y fue al terminar de trabajar cuando volví a pensar en él y en la rara excitación que me produjo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Afortunadamente, de mi mente había desaparecido por completo dicha atracción y ya más relajada, me fui a tomar unas birras con un amigo. Como Alberto era un encanto, esa noche fue muy agradable y tras varias cervezas y unos tacos en “El Asador”, decidí volver a casa. Había estacionado mi carro en Ávila Camacho y por eso le dije a mi conocido que no hacía falta que me diera un aventón. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Iba tranquilamente caminando por sus aceras al no ser tarde, cuando de pronto vi bajar a ese tipo de un destartalado Malibú. Alucinada por encontrármelo en ese sitio, le pregunté si me estaba siguiendo. El sujeto me miró como si estuviera loca y bastante enfadado, contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Seño, a usted no la conozco-.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Me quedé aterrada, aunque estaba convencida que era él, su voz tenía un marcado acento chilango que para nada se parecía al tono duro que los españoles tienen al hablar. Creyendo que me estaba tomando el pelo, insistí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿No es usted Fernando Alcázar?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se confunde. Mi nombre es Aurelio Valle.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/acogwIca.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Confusa y desconcertada, abrí mi auto y casi histérica, me metí en él. Durante unos minutos fui incapaz de arrancar. No me podía creer que me hubiese confundido pero el modo en que se había reído de mí al ver mi error, me hizo dudar. Os juro que llegué a pensar que todo era una broma. Con los nervios de punta, manejé hasta mi departamento y ya en él, me encerré. El sonido de los cerrojos me dio una tranquilidad ficticia que no tenía y acomodándome en el sofá del salón, me puse a ver la tele. En el canal de las estrellas, estaban pasando una telenovela y sin ganas de tragarme ese aburrimiento, decidí encender mi computadora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al abrir el Outlook, hallé que Alcázar me había escrito y con una mezcla de asombro, espanto y curiosidad, vi que era un archivo de video.&nbsp; Nada más empezar, me encontré que era un primer plano de ese hombre donde se dirigía a mí, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Patricia, me he tomado el atrevimiento de contactar contigo de esta manera porque sigo creyendo que la escritura en menos personal y mas fría. Me imagino que ahora mismo tendrás dudas sobre si tengo o no poderes. ¿Verdad?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Para entonces, un sudor frio me recorría de arriba abajo. Estuve a punto de apagar pero algo me obligó a continuar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Siento que tenga que ser de esta forma. Me hubiese gustado que te hubiera acercado a mí con respeto pero teniendo en cuenta tu descortesía, tendrás que perdonar la mía. Cómo ya habrás descubierto, no solo eres incapaz de dejar de pensar en mí sino que estoy seguro que me estás empezando a ver en todas partes. Lo siento pero va a ir a peor, llegará el momento que todos los hombres con los que te encuentres tendrán mi cara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El muy cabrón tomó un sorbo de agua para continuar:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-El castigo a tu osadía, consistirá también en que te vas a encontrar en un estado permanente de excitación y solamente masturbarte pensando en mí, podrá aliviar el escozor de tu entrepierna. Pero como no soy un ser perverso, si deseas que acabe, solo tienes que pedírmelo personalmente. Te espero en Madrid.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Tras lo cual, Fernando Alcázar me lanzó un beso a través de la pantalla. Indignada, cerré la computadora y fuera de mí, maldije a ese malnacido mientras me estremecía por la sentencia que escondían sus palabras.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">“¿Quién narices se cree ese condenado para hablarme así?” pensé mientras me iba a la cama y tratando de convencerme de que había usado un doble para hacerme caer en una trampa, me reí de su amenaza. “Tengo que reconocer que se trabajó la broma”,&nbsp; me dije buscando un sentido a lo ocurrido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Esa excusa, me permitió dormir aunque en mitad de la noche, ese mentalista se introdujo en mi sueño y sin poderlo evitar me vi con él entre las sábanas:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Estoy soñando!- exclamé en mi sueño al sentir sus manos acariciándome los pechos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Tú crees?- contestó muerto de risa mientras sus dedos se apoderaban de mis pezones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aunque era consciente que nada de eso era real, sentí un latigazo en mi entrepierna al notar su caricia. La forma tan sensual con la que me pellizcó mis aureolas, asoló mis defensas y convencida que no había ningún peligro en dejarme llevar por mi imaginación, sentí su lengua recorriendo los bordes de mis pechos mientras sus manos bajaban por mi espalda.&nbsp; </span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La temperatura de mi cuerpo subía por momentos. Ese tipejo era capaz de calentarme&nbsp; a distancia con sus besos y yo los sentía tan reales que incluso me daba miedo. Rendida a sus encantos, gemí al sentir que sus dedos se hacían fuerte en mi trasero. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Traté de despertarme al sentir que si ese sueño se prolongaba iba a correrme:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No quiero- grité temiendo que mi cabeza sería incapaz de pensar con claridad, si seguía tocándome.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Patricia, ¡Relájate!- me soltó en voz baja ese Fernando irreal- soy parte de tu imaginación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Estoy nerviosa y tengo miedo- contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Lo sé, pero no tienes nada que temer –dijo sonriendo- ¡Estoy al otro lado del mundo!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sus palabras no consiguieron tranquilizarme y por eso cuando separándome el pelo, Alcázar me mordió en la oreja,&nbsp; me estremecí. Mi amante ficticio no se quedó ahí y bajando sus labios por mi cuello, lo recorrió lentamente, poniéndome cada vez más nerviosa pero también más excitada. Su mano había vuelto a apoderarse de mi pecho y lo acariciaba rozándolo con sus yemas. Fue entonces cuando puso mis manos en su cintura y me ordenó que le quitara la ropa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que obedecí y desbocada por la pasión, me mordí los labios al verle con el dorso descubierto. Apreciando mi calentura, me agarró y me sentó sobre él a horcajadas. Sin casi poder respirar, le miré pidiendo una tregua.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Lo estas deseando- me soltó – Desde que me viste, deseas ser mía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No es cierto!- exclamé a la defensiva.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te voy a follar, putita- susurró a mi oído -¡Desnúdate para mí!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No!- contesté con la voz pero mis manos desobedeciendo a mi mente, desabrocharon mi camisón y sacándomelo por la cabeza, me quedé en pelotas sobre el colchón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tragando saliva, esperé su siguiente paso. Fernando me miró&nbsp; y cogiéndome de la cabeza,&nbsp; acercó su boca a la mía mientras ponía su mano en mi pecho, ahora desnudo y con una sonrisa en sus labios, escuchó el gemido que salió de mi garganta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tienes una tetas perfectas- dijo satisfecho de mi entrega mientras su lengua se volvía a apoderar de mi erecto pezón. Al verle bajar por mi cuerpo comprendí cual iba a ser su siguiente paso y por eso sabiéndolo estaba más nerviosa me ponía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Tranquila, vas a disfrutar como nunca- me soltó sabiendo de mis reparos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; ¡Esto no es real!- exclamé al sentir noté una mano bajando por mi estómago mientras la otra me acariciaba los muslos. Al percatarme de que me estaba separando las rodillas, traté de evitarlo pero una orden directa suya evitó que las cerrara. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue&nbsp; entonces cuando su mano derecha bajó por el ombligo y rozó el interior de mis muslos. Al sentirlo, temblé de placer y ya dominada por la excitación, quité todos mis reparos. Ese hombre, comprendió su victoria y separando con&nbsp; sus yemas los pliegues de mi sexo, acarició mi humedad. Al&nbsp; escuchar mi suspiro, sonrió y me hizo mirar a sus ojos mientras sus dedos&nbsp; no dejaban de torturar mi clítoris. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Intenté morderle como un último intento de evitar sus caricias: </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No puedes hacer nada por evitarlo… -dijo muy seguro: -Lo quieras o no, ¡Vas a ser mía!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Por favor, ¡No!</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acr6golH.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Seguía negando que estaba cachonda pero aun así separé mis muslos ofreciéndome por completo. Fernando Alcázar no se hizo de rogar y deslizándose por mi cuerpo, me besó los bordes de mis pliegues&nbsp; mientras volvía a recoger mi botón entre sus dedos. Al escuchar mi nuevo gemido, se dejó de prolegómenos y lo acarició, sorbió y lamió todo el tiempo que quiso. Completamente excitada, comprendí que&nbsp; no podría seguir aguantando mucho más. Al borde del colapso, moví mis caderas deseando que llegara. Fernando lo notó y acelerando el ritmo de su lengua, me llevó desbocada hacia mi primer orgasmo con su lengua mientras, avergonzada, me agarraba a las sábanas y trataba de que no lo notara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tienes un conejito muy rico – me soltó relamiéndose los labios.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Eres un cerdo!- contesté a ese hombre producto de mi imaginación</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">A modo de respuesta, Alcázar metió con suavidad dos dedos en mi coño,&nbsp; provocando un nuevo suspiro y sin dejarme de mirar con una sonrisa en sus labios, me susurró:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Aunque lo niegues, ¡Me deseas!-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Siendo cierto, no se lo podía confirmar por mucho que la humedad de mi entrepierna me traicionara. Asustada y deseosa, le vi incorporarse y cogiendo su pene entre sus manos, acercarlo a la entrada de mi chocho: </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Hijo de perra! ¡Ni se te ocurra!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi lenguaje soez y mi negativa espolearon su lujuria y colocando la punta de su enorme glande en la entrada de mi cueva, la forzó lentamente, de forma que pude sentir el paso de toda la piel de su tranca rozando mis adoloridos labios, mientras me llenaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">¡Dios Mío!- aullé &nbsp;al mismo tiempo que el magnífico pene chocaba con la pared de mi vagina. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No tardé en sentir sus huevos rebotando contra mi culo al ritmo de sus embestidas. Con mi coño convertido en un frontón, sollocé dominada por el placer. Mi captor, conocedor de mi total sumisión, siguió &nbsp;apuñalando mi interior con su estoque. Mi orgasmo fue brutal, desgarrador al coincidir con el suyo. Su templado semen me quemó al sentirlo rellenando conducto. Cada una de las descargas con las que regó mi interior, me produjo un estertor y licuándome al sentirlo, chillé y lloré a los cuatro vientos mi placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue entonces cuando diciéndome: &#8211; ¡Hasta mañana! ¡Putita mía!- se despidió de mí, desapareciendo de mi lado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Avergonzada por añorar su presencia, me desperté sola entre mis sabanas. No sé si lloré dando gracias porque todo había sido un sueño o del dolor que sentí al percatarme que nada había sido real.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su dominio se extiende:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin haber casi descansado, me desperté ese viernes con la sensación de que mi vida estaba hecha pedazos. No podía dejar de pensar en él y aunque me doliera reconocerlo, estaba cachonda. Al recordar el sueño, mi entrepierna se llenó de humedad y con una mezcla de disgusto y de terror, terminé de vestirme combatiendo las ganas de masturbarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“¡No es posible!” exclamé al hacer la cama y ver en la sábana una enorme mancha de flujo que asemejaba una corrida. “¡Alcázar no ha estado aquí!”, me dije mientras la quitaba y la llevaba a la lavadora.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Temblando, desayuné mientras deseaba que todo quedara en una siniestra pesadilla producto de mi subconsciente.&nbsp; Agarrando las llaves de mi carro, salí del departamento. Ya en el ascensor, me reí histérica de mis miedos y más confiada por la luz del día, salí al portal.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pedro, el conserje, estaba limpiando los cristales. Al verme, me saludó como hacía todos los días pero al voltearme a devolverle el saludo, la cara que me sonreía&nbsp; tras ese uniforme, no era la suya sino la de ese pérfido sujeto.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Se encuentra bien Doña Patricia?- preguntó el portero extrañado de la cara de espanto con la que le miré.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No pude contestarle y saliendo a trompicones hacía el aparcamiento, me subí en mi coche. Hecha un mar de nervios, arranqué y hui despavorida de allí. Aal llegar a las dependencias de gobierno donde trabajaba, respiré aliviada al ver que mis compañeros seguían siendo ellos y que esa maldición todavía no me había afectado hasta esos extremos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tratando de conseguir ayuda, recordé que “Golfo”, un amigo de la web vivía en Madrid. “Quizás él sepa algo de ese maldito”, pensé ya que ese autor de relatos eróticos estaba bien conectado en la ciudad donde Fernando Alcázar, tenía su base. Y saltándome una norma auto impuesta que me prohibía usar mi mail personal en el trabajo, nada más acomodarme en mi silla, entré en Hotmail y le escribí pidiendo su auxilio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Golfo, ¡Necesito tu ayuda!” tecleé en el título, tras lo cual brevemente le expliqué que me ocurría y al acabar, le rogué que me averiguara si sabía de casos semejantes al mío o como combatirlo, tras lo cual le día al enviar. No había terminado de salir, cuando ya me había arrepentido:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Va a creer que estoy loca!- maldije en silencio, pensando que de recibir yo un correo semejante, eso sería lo que pensaría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cómo no podía hacer nada más, decidí ponerme a trabajar y llamando a mi asistente, le pregunté si ya había llegado mi visita. Esa mañana había quedado con el Coronel Ramirez, un sujeto poco recomendable sobre el que tenía pocas dudas. Era un corrupto pero estaba bien relacionado. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No, señora. Ha llamado que llega tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su retraso me permitió repasar el expediente. Ese militar tenía que aclarar una serie de gastos de difícil justificación pero aunque le había pillado, debía de andar con pies de plomo porque su padrino era el Secretario de Seguridad Pública del Estado. Conociendo que en estos casos había que nadar guardando la ropa, decidí que si ese hombre no podía justificar esos montos, haría&nbsp; dos únicas copias del informe, una que se la mandaría a mi jefe y otra que guardaría bajo buen recaudo. Si de ese escrito se deducía una imputación, que fuera mi superior quien lo acusara. La política en México, además de sucia, es peligrosa.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abq9RnL0.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sobre las diez de la mañana, mi secretaria me avisó de su llegada y previendo problemas, le pedí que le llevara a una sala de reuniones. Antes de encontrarme con ese “servidor del orden” pedí a un subalterno que me acompañara. No quería quedarme a solas con él, no fuera a ser que aprovechara la oportunidad para amenazarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al entrar en la habitación con Miguel, volvió por tercera vez la pesadilla. En vez del gordo seboso de Ramirez, era Fernando Alcázar el que estaba cómodamente sentado en una de las sillas.&nbsp; Supe de quien se trataba al estar vestido de militar y fingiendo una tranquilidad que no tenía, me acomodé frente a él. Con un sudor frio recorriendo mi cuerpo, empecé a exigirle que me aclarara los dispendios de su departamento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El sujeto francamente alterado, me soltó que él solo tenía que rendir cuentas a su superior y negando mi autoridad en ese asunto, se levantó encabronado y pegando un portazo, abandonó la sala. Respiré aliviada cuando lo hizo y mirando a mi ayudante, le pedí que hiciera un acta de lo sucedido, tras lo cual, le dejé haciéndolo y sin levantar sospechas me dirigí al baño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Una vez encerrada en uno de sus compartimentos, me eché a llorar. No solo mis alucinaciones iban de mal en peor sino que con ansiedad recordé que mientras estaba con ese corrupto, me había excitado porque en vez del gordo quien me había devuelto la mirada era el maldito mentalista. Al cabo de un rato, volví a mi despacho completamente desmoralizada. Si tal y como había predicho ese hijo de perra, en pocos días solo vería su cara en los demás hombres, me sería imposible conservar un mínimo de cordura. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al mirar mi email, Golfo me había respondido. Creyendo que podría ser importante, dejé todo a un lado y abrí su email.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Querida Virgenjarocha- me contestaba. –Me sorprende que me preguntes si conozco a Fernando Alcázar. No recuerdas que hace más de dos meses, te envié un video con una de sus conferencias y a raíz de ello, hemos discutido sus teorías.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al leerlo, un escalofrío recorrió mi espalda. Y sabiendo que mi amigo no ganaba nada mintiéndome, releí los correos que me había cruzado con él durante el último mes. Cada vez más aterrorizada, descubrí que durante los últimos treinta días, Golfo y yo habíamos polemizado sobre la verosimilitud de sus planteamientos ya que&nbsp; Alcázar, antes de dejar la universidad, sostenía que se podía lavar el cerebro a gran escala a una multitud solo con imágenes subliminales.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis prejuicios me habían hecho negar esa posibilidad y por eso, Golfo me había estado mandando toda la información que pudo recopilar. Según el historial de mi computadora, había visualizado al menos dos docenas de sus conferencias.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No me acuerdo!- exclamé totalmente confundida. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pero lo que realmente me dejó aterrorizada fue mi último mail. En él, le decía a mi amigo que esa tarde iba a acudir a con una amigas a verlo in situ y muerta de risa, le informaba que pensaba desenmascararle.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ten cuidado. Ese tipo es un mal bicho- me había contestado mi amigo desde Madrid.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Para entonces, mi estado de nervios era tal que no podía seguir trabajando e inventándome que estaba enferma, volví a mi departamento. Nada más llegar, me tomé un tranquilizante y tumbándome en la cama, me quedé dormida hasta bien entrada la tarde. Al despertar, estaba hambrienta y como no tenía comida en casa, decidí irme a un restaurante. Os juro que al salir de la seguridad de mi hogar, temí que se volviera a reproducir la pesadilla pero al ver en la portería que era Pedro quien estaba leyendo el periódico y no ese maldito, respiré más serena.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Lo único que necesitaba era descansar- pensé mientras salía a la calle.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Y en la acera, miré a mi alrededor. Nada parecía ir mal, los sujetos con los que me cruzaba eran personas anónimas con sus rostros y no la siniestra cara de ese jodido español. Con una alegría desbordante, entré al centro comercial de Las Américas y ya en él, me decidí por un Sanbor´s. como tenía hambre, pedí una arrachera con nopales y me puse a comer.&nbsp; Recapacitando sobre lo ocurrido en los últimos dos días, comprendí que de no solucionarse, iba a tener que acudir a un psiquiatra.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me estoy volviendo loca!- exclamé en voz alta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al terminar, pagué la cuenta y como todavía eran las seis, decidí tomarme una cuba en una de las terrazas del centro comercial. Reconozco que la primera no me duró casi nada porque tratando de aguar mis penas en alcohol, me la bebí de un tirón. Ya con relajada por el Ron y mientras pedía al mesero que me trajese otra, me puse a mirar a mi alrededor. En una esquina descubrí que un bellezón de hombre me observaba. Al sentir su mirada, me entró una calentura brutal y obviando cualquier tipo de decoro, lo invité a mi mesa. Víctor no se hizo de rogar y acercándose a donde yo estaba, se sentó a mi lado. El sujeto resultó que además de estar bueno era un encanto y por eso tras otras dos cubas, lo invité a mi casa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Estas segura?- preguntó dotando a su voz de un tono pícaro: -Si voy, ¡Seré muy travieso!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eso espero- respondí pasando&nbsp; mi mano por su entrepierna.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La dureza que hallé bajo su pantalón, me hizo suspirar de gusto anticipando el placer que iba a obtener. Mi acompañante, también excitado, pagó la cuenta y </span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">llevándome hasta su coche, me besó con pasión.&nbsp; Afortunadamente, ese centro comercial estaba cerca porque de haber tardado dos minutos más, me lo hubiera tirado en mitad de la calle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más entrar a mi departamento, me lancé a su cuello y restregando mi seco contra su cuerpo, descubrí una verga enorme y dura.&nbsp; Atenazada por los nervios, me agaché y desabroché su bragueta.&nbsp; Su polla salió disparada como por un resorte y al verla tan rígida frente a mí, me relamí los labios al imaginarme cómo me sentiría con ella en mi boca.&nbsp; Deleitándome de antemano con su sabor, me levanté y abriéndome el vestido, le ofrezco mis pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sonriendo, el desconocido rozó mis pezones con la punta de sus dedos y pegando un suspiró, observé a sus manos metiéndose por mi escote. Ya con sus dedos sopesando mis chichis, bajó su cara y besó mis pechos. Fue delicioso sentir su lengua lamiendo mi pezón. El gemido que salió de mi garganta, azuzó sus caricias y ya sin ningún recató, se puso a mamar alternando de un seno a otro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ya totalmente dominada por la lujuria, me quité las pantaletas y desesperada, le pedí que me follara.&nbsp; Con mis niveles de excitación al máximo, me apoye contra la mesa del comedor y separando mis rodillas, sonreí al ver que cogía su pene entre las manos y acercándolo a mi sexo, se disponía a penetrarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El tipo colocó su polla a la entrada de mi coño, recreándose en esos últimos instantes previos y pegando un suave empujón, comenzó a penetrarme lentamente. Nunca había estado tan excitada y por eso al sentir ese enorme maromo abriéndose camino en mi interior, deseé que se diera prisa y rellenara mi estrecho conducto con su extensión. Viendo mi entrega, me la enterró por completo, lo que me hizo pegar un grito que tuve que ahogar mordiéndome el labio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Te gusta putita!- me dijo satisfecho.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al mirarle, me quedé gélida al descubrir que era Fernando Alcázar el que me estaba follando. Mi primera reacción fue de rechazo y pegándole un empujón me zafé de su acoso. El sujetó creyó que era parte de un juego y atrayéndome nuevamente, volvió a meter su miembro en mi interior. Llorando le pedí que no siguiera pero él no solo no me hizo caso, sino que acelerando el movimiento de sus caderas, forzó mi sexo con salvajes penetraciones. Tratando de huir, le clavé mis uñas en su espalda. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al sentirlo, sonrió y retorciendome el brazo, me dio la vuelta mientras me decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Te gusta la violencia!- y sin hacer caso a mis suplicas, me separó las nalgas con sus manos y de un solo empujón, desfloró mi virginidad trasera. Aunque intenté protestar, el desconocido me embistió con su cuerpo, penetrándome. Mis gritos no se hicieron esperar. Sentía que me estaba rompiendo por dentro. El dolor era insoportable y por mucho que le imploré que parara, no lo hizo y como un energúmeno, empezó a moverse con su verga clavada en mi interior. Mi culo, mientras tanto, se resistía a ser invadido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">–Me encanta lo estrecho que lo tienes- me soltó sin compadecerse de mis lágrimas y tomándome de la cintura y buscó una mejor posición para seguir forzando mi culo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mis alaridos eran tales que para evitar que llamaran la atención de algún vecino, ese sujeto me tapó la boca con su mano mientras aceleraba el ritmo de sus penetraciones. Incapaz de soportar el dolor, pataleé tratando de escapar de ese suplicio. Pero entonces pegándome una dura nalgada, dijó con tono amenazador:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¡Quédate quieta! ¡Puta!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Inmovilizada contra la mesa, no pude hacer nada ante su agresión por lo que cediendo, dejé de protestar y cerré los ojos mientras deseaba que todo pasara con rapidez. Sabiendo que no iba a hacer caso a mis suplicas, me quedé quieta. Mi agresor creyó ver en mi parálisis una aceptación que no existía e imprimiendo a su voz con el orgullo de un macho triunfante, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">–¿Te gusta cómo te rompo el culo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fui incapaz de responder porque el dolor me había dejado muda. Entonces, me obligó a abrir un poco más las piernas mientras seguía penetrándome sin para. Con mi ano ya totalmente destrozado, consiguió meterlo por completo y usándome con una tiranía atroz, tiró de mí clavando su estoque hasta el fondo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">¡Me duele!- grité</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Como siempre, me ignoró y machacando sin cesar mi entrada trasera, buscó su placer. El dolor seguía siendo agudo y a lágrima viva, eché la culpa al mentalista de estar siendo sodomizada por ese sujeto. Mi triste situación se prolongó durante largos minutos mientras mi violador disfrutaba de mi desdicha. Supe que faltaba poco para que terminara esa torturo al sentir que me mordía el cuello. La explosión de su miembro no me cogió desprevenida y por eso al notar que eyaculaba en mi interior, recibí agradecida su semen.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al terminar de eyacular, ese sucio tipo se limpió los restos de mierda que embadurnaban su verga con mis cortinas y con la satisfacción de haber cumplido como hombre, dejó mil pesos en la mesa, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Cuando quieras, ¡Repetimos! Ya sabes dónde encontrarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asqueada, tardé una eternidad en moverme. Me sentía la puta que ese sujeto creía que era y llorando mi desgracia, me tomé una ducha en un vano intento de quitar la degradación que impregnaba todos mis poros. Al salir del baño, había decidido que no podía seguir viviendo así y aunque me resultara humillante, iría a ver a Fernando Alcázar a Madrid.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Mi encuentro con ese maldito:</span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;"><br />
<img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/absguMRh.jpg" width="424" height="636">Por una vez me sonrió la suerte y encontré un vuelo que partiendo de Veracruz, salía al día siguiente rumbo a la capital española. Por eso, me levanté temprano y con mi carro, me acerqué al aeropuerto</span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">General Heriberto Jara. Las dos horas que tardé en llegar hasta esas instalaciones me sirvieron para hacerme una idea de mi desgracia y por eso no me sorprendió al estacionar en el parking, que todos los hombres con los que me cruzaba tuvieran la cara del maldito por el que iba a hacer más de ocho mil kilómetros.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">El mesero, el portaequipajes e incluso el policía que me selló el pasaporte, todos lucían el mismo rostro. La belleza de sus facciones no aminoraban el odio que corroía mi cuerpo al contemplarlos y por eso recibí como una bendición que mi acompañante durante el vuelo, fuera una gorda. Al menos, al girarme, me encontraría con una mujer y no con el clon de ese capullo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Ya en mi asiento, me puse a recordar la llamada que hice la noche anterior a mi amigo “Golfo”. Contando mi situación con todo lujo de detalles, le pedí ayuda para localizar al mentalista. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No me será difícil, tengo un amigo en su secta- respondió y anticipándome que ese tipo era un verdadero hijo de perra, me preguntó si quería que él me acompañase a la entrevista.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Te lo agradecería- le dije antes de echarme a llorar conmovida por su gentileza, tras lo cual y a duras penas pedí verle en su casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿No prefieres que te vea en el aeropuerto?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No- respondí, explicándole que temía no ser capaz de reconocerle.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asumiendo que tenía razón, me dio su dirección de tal forma que quedé con él, al día siguiente.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Nada más despegar me chuté un somnífero para no seguir sufriendo la angustia de verme rodeada de tantos Alcázares y por eso no me enteré nada del vuelo, hasta que aterricé en Barajas. Por el cambio horario, eran las seis de la mañana del domingo y debido al retraso de las maletas y a los pesados de la aduana española, agarré el taxi que me llevaría a Madrid, cerca de las ocho.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Para entonces, el no distinguir un hombre de otro me parecía hasta normal y por eso no me molestó dar la dirección al gemelo taxista de mi acosador. La ausencia de tráfico me permitió llegar a la casa de “Golfo” en quince minutos. Aunque había supuesto que mi conocido estaba montado en el dólar, por el modo tan desenvuelto con el que hablaba de dinero, aun así me sorprendió toparme con que vivía en una mansión. El enorme jardín y el tamaño de la casa debían de haberme advertido de que no era normal pero quizás debido al jet-lag del vuelo, tampoco caí cuando una rubia despampanante, me abrió la puerta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Acomplejada por su belleza, fue entonces cuando me percaté que solo conocía su Nick de internet y bastante cortada, pregunté por “Golfo”. La muchacha sonrió y dejándome pasar, dijo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me imagino que eres Patricia, has llegado ante de tiempo y el jefe todavía sigue en la cama.&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No hay problema, espero- contesté sintiéndome una piltrafa por resultar una molestia al hombre que se había ofrecido a ayudarme sin pedirme nada a cambio.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">La mujer cumpliendo como exquisita anfitriona, me llevó hasta un salón y antes de dejarme sola, preguntó si quería un café:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Se lo ruego- contesté necesitada de cafeína en mis venas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Al irse, me senté en un sofá a esperar pero al cabo de cinco minutos, decidí levantarme y chismear a mi alrededor. Reconozco que la curiosidad me pudo y tratando de averiguar algo sobre mi amigo, me puse a mirar unas fotos que había en una de las repisas. Eran imágenes tomadas a un grupo y con un escalofrío descubrí a mi captor en mitad de todas ellas. Se veía a la legua que los restante eran parte de su grupo y no solo por su lugar prominente sino por el modo en que le miraban.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fue entonces cuando caí en que había conocido de la existencia de cabrón a través de “Golfo” y creyendo que me había metido en la boca del lobo sin saberlo, agarré mi bolso y me dirigí hacia la puerta. Desgraciadamente, en ese momento apareció ese sujeto. Sin saber si era mi supuesto amigo o el mentalista, me quedé paralizada y temblando pregunté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Eres Golfo?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Sí- respondió muerto de risa- pero también me conoces por Fernando Alcáraz.&nbsp;&nbsp; </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Aterrorizada, traté de huir pero entonces, tomando asiento, me lo impidió diciendo con voz dulce:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-No tienes donde ir. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Sentí sus palabras como una sentencia de muerte y retrocediendo sobre mis pasos, me enfrenté a él pidiéndole explicaciones. Soltó una carcajada al oír mis reproches y señalando un hueco a su lado, me ordenó que le acompañara a desayunar. Juro que intenté desobedecer pero no pude llevar la contraria a esos ojos negros que me taladraban con la mirada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Querida Patricia. Espero que no lo hayas pasado muy mal pero como te dije en Xalapa, odio que alguien me lleve la contraria.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Cabreada y sacando fuerzas de mi interior, le pedí perdón por haber dudado de él para acto seguido exigirle que me liberara y me dejara volver a mi rutinaria vida. Riéndose de mí en mi cara, me&nbsp; respondió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Perdonarte? No tengo nada que perdonar. Tenía razón cuando me dijiste que no tenía poderes.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿Entonces? ¡Porqué he sufrido estas alucinaciones!, ¡Porqué le veo en los rostros de todos con los que me topo!- contesté confusa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Destornillándose de risa, soltó mientras ponía su mano en mi rodilla.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Te he lavado el cerebro por medio de mis teorías. Cada vez que veías una de mis conferencias, quedaba impresa en tu mente la necesidad de servirme. Valiéndome de imágenes subliminales he dispuesto que seas mía.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Asustada e indignada por igual, le recordé su promesa:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Me prometió que si le pedía perdón en persona, me dejaría en paz.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Frunciendo el ceño, me dio la razón pero poniendo una sonrisa de oreja a oreja, me propuso un trato:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Durante los próximos diez minutos, me quedaré sentado frente a ti sin tocarte. Si luego quieres que te libere, lo haré encantado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">No creyéndome la suerte contesté sin pensar que aceptaba, pero nada más salir la conformidad de mi boca, me di cuenta que esa oferta escondía gato encerrado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-¿En qué va a consistir?- pregunté sabiendo que habría una prueba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Vas a sentir placer- contestó tranquilamente y chasqueando los dedos, dijo: ¡A partir de ahora!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Como un huracán, me vi envuelta en un mar de sensaciones que naciendo de mis entrañas se extendió por todo mi cuerpo. Una a una, todas mis células explotaron en un clímax que me desarboló por completo. Sin ser capaz de asimilar tanto gozo, me vi lanzada a una vorágine que me llevó en volandas de un orgasmo a otro sin pausa. Convulsionando sobre la alfombra, sentí que moría y renacía un millar de veces antes de alcanzar un éxtasis, donde yo era suya y él era mío. Los diez minutos se alargaron hasta parecerme una eternidad y cuando habiendo transcurrido el periodo prometido fui echada de ese paraíso,&nbsp; caí a sus pies diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">-Por favor, “Golfo” quiero seguir siendo tuya.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt;">Fernando Alcázar, mi supuesto amigo, se levantó de su asiento y ordenándome que lo siguiera, me llevó hasta su cama. Allí me hizo su feliz esclava y más obediente servidora. Desde entonces vivo entre sus brazos y aunque soy inmensamente dichosa, sigo añorando mi libertad perdida.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><span style="font-size: 14.44444465637207px;">&nbsp;</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><b>S<img decoding="async" class="aligncenter" src="http://i.imgbox.com/acfLFwzp.jpg" width="600" height="400"></b></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;¿Me darías un azote? me rogó Susana 4&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sat, 31 Jan 2026 11:19:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Esther se despertó temprano. Esa mañana mientras se vestía, decidió que debía causar una buena impresión a su maestra y por eso se puso un conjunto color negro casi transparente, tras lo cual eligió unas medias con liguero del mismo color. Al mirarse al espejo, sonrió porque con él puesto&#160; se sentía hermosa y cachonda. De una talla menor a la que sus pechos realmente necesitaban, le marcaban el canalillo de una forma muy sugerente e imaginándoselo, soñó que su futuro amo al verla con ese conjunto, le exigía que le hiciera una cubana entre sus tetas. La sola idea [&#8230;]]]></description>
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<p>Esther se despertó temprano. Esa mañana mientras se vestía, decidió que debía causar una buena impresión a su maestra y por eso se puso un conjunto color negro casi transparente, tras lo cual eligió unas medias con liguero del mismo color. Al mirarse al espejo, sonrió porque con él puesto&nbsp; se sentía hermosa y cachonda. De una talla menor a la que sus pechos realmente necesitaban, le marcaban el canalillo de una forma muy sugerente e imaginándoselo, soñó que su futuro amo al verla con ese conjunto, le exigía que le hiciera una cubana entre sus tetas. La sola idea la puso verraca y llevando una mano a su entrepierna, advirtió que la humedad que sentía en su sexo, había traspasado la tela de su tanga. Dudando si cambiárselo o no, al final decidió no hacerlo y así que Susana supiera de ante mano, como ella y su pareja le ponían.</p>



<p>Al llegar a la casa, la rubia le recibió en la puerta envuelta en una bata de tul bajo la cual iba completamente desnuda. Como empezaba a ser habitual, su saludo consistió en un nuevo beso en los labios, tras lo cual, la invitó a pasar diciendo:-¿Te apetece un café?</p>



<p></p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_002_3c4e.jpg" alt="" width="424" height="729"/></figure></div>


<p>Ni siquiera lo había aceptado cuando vio que Susana se daba la vuelta rumbo a la cocina. Con sus ojos fijos en el maravilloso culo de la iba a ser su profesora, la siguió por el pasillo un poco alterada.</p>



<p>“¡Que buena está!”, pensó sin percatarse de que antes de conocerla, nunca hubiese opinado así de otra mujer.</p>



<p>Al llegar a la cocina, la rubia le pidió que se sentara en la mesa porque tenían que hablar. Por su tono debía ser serio y temiendo que le dijera que no iba a ser su alumna, se sentó de inmediato. Afortunadamente, con ella en su asiento, Susana le preguntó:</p>



<p>-¿Estas segura de que quieres ser la sumisa de mi amo?</p>



<p>En cuanto levantó su mirada y observó por primera vez los rosados pezones que lucía su futura maestra, si tenía alguna duda desapareció como por arte de magia, por lo que sin pensárselo dos veces, le contestó:</p>



<p>-Si estoy segura….- y tratando de mostrarle un respeto que todavía no le había exigido, lo recalcó diciendo- ..Mi señora.</p>



<p>Susana sonrió al escucharlo y poniendo en sus manos, un café le dijo:</p>



<p>-Bébetelo de un trago.</p>



<p>Sin saber si estaba o no caliente, Esther obedeció. Al ver que lo había hecho, su maestra le dio un suave pellizco en una de sus areolas como premio, mientras le decía:</p>



<p>-Ves en esto consiste la sumisión. Gracias a la confianza que me tienes, como sumisa has cedido tu control a mí y te he recompensado con un premio.</p>



<p>-Me gusta lo que he sentido, mi señora- contestó la canaria al sentir que su sexo se había licuado solo con esa breve caricia.</p>



<p>Viendo que estaba lista, la llevó hasta el salón y obligándola a permanecer, le ordenó que se fuera desnudando. Por las prisas o quizás producto de su inexperiencia, Esther se quitó la camisa con rapidez. Como castigo recibió en su trasero el golpe de una regla. Asustada al no comprender su falló, miró a su amiga convertida en dominante.</p>



<p>-Ponte la blusa y empieza de nuevo. Una sumisa debe de ser sensual en todo lo que haga para satisfacer a su amo.</p>



<p>-Sí, señora- contestó iniciando nuevamente su striptease desde el principio pero esta vez, fue botón a botón desabrochando su ropa mientras miraba a los ojos a su maestra.</p>



<p>Supo que lo había hecho bien cuando no recibió un nuevo reglazo y contenta cuando solo le quedaba por quitarse la braga y el sujetador, preguntó satisfecha:</p>



<p>-Ama, ¿Le ha gustado?</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_007_5f05.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Como respuesta recibió dos azotes en el trasero que le escocieron y sin atreverse a preguntar cuál había sido esta vez su error, se la quedó mirando:</p>



<p>-Amo solo tienes uno, yo soy tu maestra y ¡No te he permitido hablar!- tras lo cual le exigió que terminara de desnudarse.</p>



<p>Aleccionada a base de golpes, se despojó de lo que le quedaba de ropa y en silencio, esperó nuevas órdenes. Fue entonces cuando acercándose a ella, Susana le susurró con dulzura:</p>



<p>-Ahora te voy a inspeccionar como hará tu amo. Quédate quieta sin moverte.</p>



<p>Sin darle tiempo a prepararse, la rubia le abrió la boca como se le hace a un caballo y le revisó su dentadura, tras lo cual imitando mi voz ronca, le dijo:</p>



<p>-No está mal para ser una perra africana.</p>



<p>Al no esperarse esa broma, la morena soltó una carcajada por lo que recibió otra dura reprimenda. Sabiendo que había caído en la trampa, no le dio el gusto de quejarse sino que permaneció muda como una estatua aunque su culo le escocía.</p>



<p>Viendo que había aprendido a controlarse, Susana sopesó el tamaño de los pechos de su aprendiz permitiéndose el lujo de darle un pellizco como premio. Tras lo cual le dio la vuelta y separando con las manos los morenos cachetes que formaban el culo de su amiga, descubrió que contenían un tesoro oculto.</p>



<p>-A nuestro amo le va a encantar- le dijo acariciando sus bordes con una de sus yemas.</p>



<p>Esther mordiéndose los labios evitó que de su garganta surgiera un gemido de placer al sentir que la rubia toqueteaba su virginal ojete pero no pudo hacer nada con su sexo que siguiendo los dictados de la naturaleza, se llenó de flujo. Por eso cuando le tocó el turno de inspección a su vulva, Susana se la encontró totalmente empapada.</p>



<p>-Veo que estás cachonda, ¿No es cierto? ¡Puta!</p>



<p>-Es cierto, ¡Lo estoy! ¡Señora!</p>



<p>Tomándose su tiempo, mi sumisa examinó los labios de la morena con lentitud, deteniéndose en el hinchado botón que descubrió entre sus pliegues. La reacción de su aprendiz no se hizo de rogar y pegando un suspiro confirmó su calentura.</p>



<p>-Eres una jodida lesbiana- le dijo Susana para humillarla y viendo que no contestaba, le pellizcó cruelmente su clítoris mientras le decía: ¿Sí? O ¿No? ¡Puta!</p>



<p>-Soy lo que me pida mi amo o mi maestra- contestó con su respiración entrecortada incapaz de reprimir otro gemido.</p>



<p>La respuesta de su amiga le dio pie para dar el siguiente paso y obligándola a arrodillarse en el suelo, le dijo:</p>



<p>-Te voy a enseñar una de las posturas básicas que debe saber una sumisa- tras lo cual, la puso a cuatro patas con su cabeza pegada al suelo y las nalgas hacia arriba.</p>



<p>Retirándose un metro entre ella y su pupila, se la quedó mirando. Aunque estaba bien, le faltaba separar un poco los muslos para que pudiera pasar la inspección de su amo. Usando la fusta, le perfeccionó la postura y ya satisfecha le dijo:</p>



<p>-Para los amantes de la dominación, esta posición se llama “Beso de la esclava”. ¿Sabes para qué sirve?</p>



<p>-No, señora.</p>



<p>Soltando una carcajada, Susana introdujo dos dedos en el interior del sexo de su aprendiz como respuesta. La sorpresa de sentir su sexo hoyado, no fue óbice para que la morena moviendo sus caderas gozara de esa intrusión. Disfrutando del dominio que ejercía, decidió aprovecharlo y abriendo un cajón, sacó un arnés, diciendo:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_004_d6d7.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>-Te voy a follar, ¿Algún problema?</p>



<p>-¡Ninguno!&#8230; Maestra.</p>



<p>Mi sumisa sonrió entre dientes al darse cuenta de la calentura de su amiga y sabiendo que para ella iba a ser su primera vez, jugueteó con la cabeza del consolador entre los pliegues del sexo de la morena antes de siquiera hacer un intento de metérselo.</p>



<p>-Uhmm..- gimió Esther al notarlo.</p>



<p>Ese suspiro le confirmó lo que ya sabía y con una suave presión de sus caderas, le introdujo el glande en su interior. La humedad que ya anegaba ese coño, le permitió irle embutiendo poco a poco el aparato hasta que notó que chocaba contra la pared de su vagina y entonces, Susana con un dulce azote le avisó que iba a empezar a cabalgarla.</p>



<p>La canaria quería decirle que necesitaba que la follara ya pero al no estarle permitido hablar, tuvo que usar su cuerpo para informarla. Por eso meneándose para adelante y para atrás, usó el consolador del arnés como si fuera la polla de su ama. No tuvo ninguna duda que le gustaba sentirlo en su interior e incrementando el ritmo, se lanzó en busca del placer.</p>



<p>-¡Eres una puta calentorra!- gritó la rubia al ver que su aprendiz necesitaba sexo y dándole otra nalgada, empezó a machacar el chocho de la morena.</p>



<p>No llevaba ni un minuto, follándose a Esther cuando ésta pegando un grito, se empezó a retorcer presa de la lujuria. La certeza de que estaba a punto de correrse, la hizo convertir su cabalgata en un galope desbocado y aferrándose a los pechos de su montura, la llevó hasta al orgasmo.</p>



<p>-¡Me corro! ¡Maestra!- aulló con todos sus músculos al borde del colapso.</p>



<p>El enorme trabuco que tenía incrustado impidió a la canaria percatarse de que se estaba corriendo a manos de otra mujer y berreando le soltó:</p>



<p>-¡Me encanta su polla!</p>



<p>Susana al oírla, se calentó y queriendo alargar el clímax de su amiga, siguió penetrándola con ferocidad. Cada vez más entregada, su aprendiz sentía que estaba&nbsp; en el paraíso mientras las barreras de su educación iban cayendo una a una por el placer que estaba asolando su cuerpo. Y descompuesta, se dejó caer en el suelo llena de felicidad y llorando, le pidió a su maestra que la tomara analmente.</p>



<p>Siendo una petición atrayente, Susana le contestó mientras extraía el aparato:</p>



<p>-No, putita. ¡Tu culo es de mi amo! ¡Él será quien te lo estrene!</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_006_44c9.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Aunque ya tenía decidido el siguiente paso, se tomó su tiempo para quitarse el arnés y cuando ya lo había dejado a un lado, obligó a la canaria a ponerse a gatas. La morena obedeció sin saber que venía a continuación pero no tardó en descubrirlo porque Susana sentándose a horcajadas en su espalda, le cogió del pelo y le ordenó:</p>



<p>-Llévame a la cama.</p>



<p>Sirviendo de corcel, Esther empezó a gatear hacía la habitación mientras su mente daba vueltas al advertir lo bruta que le ponía que su amiga la tratara de ese modo y con el coño en ebullición, no le importó que la rubia la llevara así. Lentamente y paso a paso, fue recorriendo los escasos metros que le separaban sin poder dejar de pensar en lo mucho que le apetecía probar el sexo que estaba humedeciendo su espalda.</p>



<p>“Mi maestra está también excitada”, se dijo deseando que su siguiente enseñanza fuera comérselo.</p>



<p>No tuvo que esperar mucho tiempo porque nada más entrar a mi cuarto, la rubia descabalgó y sentándose en el colchón, la llamó diciendo:</p>



<p>-Bésame los pies.</p>



<p>Si alguien le hubiese dicho una semana antes que al escuchar esa orden, se le haría agua la boca, lo hubiese negado. Pero en cuanto oyó la orden, se acercó gateando y con delicadeza, cogió el pie derecho de Susana por el talón y lo acercó lentamente hasta su cara. Nada más acariciarlo se dio cuenta de que era muy suave y retirando su zapato de tacón, llego hasta ella un agradable aroma.</p>



<p>“No es posible”, pensó al advertir que se le acababa de humedecer el sexo al olerlo y sacando la lengua, dio su primera lamida a los dedos de su amiga.</p>



<p>Su maestra sonrió al notar que su entrega y necesitada de caricias, cerró sus ojos mientras Esther se introducía su dedo gordo en la boca. Si en un principio la canaria se mostró cortada, al escuchar el gemido que salió de la garganta de la rubia, se convenció y pasando de un dedo a otro los embadurnó con su saliva.</p>



<p>Instintivamente, Susana separó sus rodillas al sentir que la lengua de su aprendiz iba subiendo por sus tobillos. Al mirar hacia arriba, Esther se quedó pálida al observar el depilado coño de su maestra y lejos de hacerla sentir mal, incrementó su calentura e inundando la habitación con el olor de su celo y se quedó quieta esperando la siguiente orden.</p>



<p>-¡No te he dicho que pares!- chilló la rubia ya necesitada.</p>



<p>La canaria como una zombi controlada por sus hormonas, se vio impelida a acercar su cara hasta ese &nbsp;atrayente sexo. Cuando ya estaba a escasos centímetros de él, el aroma penetrante que desprendía venció todos sus reparos e introdujo por primera vez la lengua en el monte de una mujer. La rubia dio un brinco al notar la acción de sus caricias.</p>



<p>Su inexperiencia le dio miedo y por eso estuvo a punto de dejarlo pero los gemidos callados de su maestra le dieron la seguridad que le faltaba y abriendo con dos dedos sus labios, dejó al descubierto su botón. Como si fuera algo aprendido, con toda la parsimonia del mundo,&nbsp; lo lamió &nbsp;durante un minuto y cuando de la garganta de su amiga salieron los primeros gemidos de placer, se sintió excitada y mordió ese más que erecto clítoris.</p>



<p>Las carantoñas de su boca se fueron profundizando cuando con completo deleite saboreó el flujo que brotaba de ese manantial y ya poseída por la lujuria, su lengua recogió su néctar cuando pegando un grito, Susana se dejó caer sobre el colchón presa de la agitación de su orgasmo.</p>



<p>Para la morena, fue extrañamente dulce ser la culpable de ese placer. Y mientras espatarrada sobre las sábanas, la rubia se corría ante sus ojos pidiendo que no parara, se sintió feliz de ser su pupila. Y demasiado caliente para contenerse, se dio la vuelta y depositando su coño en la boca de su amiga, le exigió que se atiborrara de ella.</p>



<p>-¡Qué maravilla!- aulló al sentir la lengua de su maestra penetrando en su interior y siendo imposible de retener su calentura, se dejó hacer.</p>



<p>Fue entonces cuando, al sentir que Susana le acariciaba el ojete, totalmente empapada, pegó un nuevo grito y temblando, supo que ese asalto era superior a sus fuerzas y se vació en su boca. La rubia prolongó su orgasmo hasta que ya agotada, la acostó a su lado y sin darse cuenta, se quedaron dormidas.</p>



<p><strong>Al llegar a casa, las descubro desnudas.</strong></p>



<p>Nada más cruzar la puerta, descubrí que sin mi consentimiento habían compartido algo más que el adiestramiento, pero en vez de enfadarme, me gustó porque sería así más fácil convertir a esa monada en parte de mi harén. Mirándolas desnudas, comprendí que la sesión de sexo, que sin lugar a dudas habían disfrutado, les había sentado bien.</p>



<p>“Son dos pedazos de mujeres”, tuve que reconocer al observarlas. Mientras la canaria con sus pechos firmes y piernas contorneadas, era un prototipo de mujer mediterránea, mi sumisa parecía alemana. Con su melena rubia y &nbsp;un cuerpo de pecado, su piel dorada hacía resaltar sus ojos azules.</p>



<p>Quizás Esther me oyó llegar o a lo mejor no estaba dormida, lo cierto es que incorporándose sobre las sábanas, me miró aterrada. Mirándola a la cara, descubrí que temía mis celos, no en vano había descubierto que se había acostado con mi novia.</p>



<p>-Tranquila-, le dije, -tengo que hablar contigo, pero antes, ¿Quieres una copa?-.</p>



<p>Me contestó&nbsp; que estaba sedienta. Por lo que le pedí que me acompañara y llevándola hasta el salón, le pedí que se sentara en un sillón mientras se la ponía. Mirándola de reojo, vi que el sudor había hecho la aparición en su frente y haciéndola sufrir, tarde más de lo necesario cuando le serví el cacique con Coca-Cola que me había pedido mientras su mente no podía parar de darle vueltas a que le depararía su futuro inmediato.</p>



<p>Al terminar, se lo di y ella &nbsp;lo cogió con las dos manos, dándole un buen sorbo. Mi actitud serena la estaba poniendo cardiaca, no se esperaba este recibimiento. Fue entonces, cuando poniéndome detrás del sillón, apoyé las dos manos sobre sus hombros. Esther sintió un escalofrío, al notar como mis palmas se posaban sobre ella. Esperé a que se relajara, antes de empezar a hablar, todos los detalles eran importantes.</p>



<p>Si &nbsp;esa mujer quería ser mi sumisa, debía asegurarme de que bebiera de mi mano. Cuando aceptó mi contacto sobre su piel, empecé a acariciarle sus hombros, eran unas caricias suaves casi un masaje, nada parecido a lo que se esperaba y sin saber a qué atenerse, se sintió indefensa.</p>



<p>Mis carantoñas no cesaron cuando, con voz seria, comencé a hablarle al oído:</p>



<p>-Susana me ha dicho que quieres que te hagamos un hueco en nuestra vida y por lo que he visto ya lo has conseguido- intentó disculparse al oírlo pero la corté por lo sano apretando un poco más de lo necesario su cuello. -No sé si sabes realmente lo que eso significa.</p>



<p>-Lo sé amo. Deseo ser suya-&nbsp; contestó con voz temblorosa.</p>



<p>Su respuesta me profundizar mis caricias y bajando despacio por su escote, le dije:</p>



<p>-Susana sería mi favorita y tú la menos querida de mis mujeres, te lo digo por qué no quiero que haya malos entendidos-. En ese momento, mis dedos jugaban con el borde de sus aureolas. Los pezones de la muchacha estaban duros al tacto cuando me apoderé de ellos pellizcándolos tiernamente. La excitación se había extendido ya por su cuerpo cuando me escuchó decir: -De aceptar, sería tu dueño y me debería respeto y obediencia-</p>



<p>-Lo sé y lo deseo… Amo.</p>



<p>Al escuchar sus palabras, la levanté del sillón y abrazándola, dejé que &nbsp;mis labios rozaran los suyos. Esther me respondió con pasión besándome mientras me despojaba de la camisa. Sus manos no dejaron de recorrer mi pecho, cuando su boca mordió mi cuello ni cuando sus caderas buscaron la cercanía de mi sexo.</p>



<p>Estaba como en celo, el adiestramiento de Susana, la atracción que sentía por ella y mis arrumacos se le habían acumulado en su cabeza, y necesitaba desfogar ese deseo. Sin más preámbulos, se arrodilló abriéndome el pantalón, dejando libre de su prisión a mi pene.</p>



<p>-¿Puedo? Amo.</p>



<p>-Puedes, putita.</p>



<p>Sonrió al ver su tamaño, le hizo sentirse una mujer deseada. No se había dado cuenta de lo que añoraba a un hombre que le protegiera hasta que se lo había oído decir a su amiga. Yo podía ser ese hombre y no iba a desperdiciar la oportunidad.</p>



<p>Su lengua empezó a jugar con mi glande, saboreando por entero, a la vez que su mano acariciaba toda mi extensión. Era una gozada verla de rodillas haciéndome una felación, notar como su boca engullía mi sexo, mientras sus dedos acariciaban mi cuerpo.</p>



<p>Pero ahora quería más, por lo que obligándola a levantarse, la tumbé encima de la mesa y empecé a jugar con su clítoris.</p>



<p>-¿Te gusta?, verdad putita-, le dije mientras proseguía con mis maniobras.</p>



<p>-¡Sí!-, con la voz entrecortada por la excitación, -¡Amo!</p>



<p>Estaba en mis manos, con un par de sesiones más esta mujer sería un cachorrito en mi regazo. Sabiendo que con la ayuda de Susana la convertiría en esclava de mis deseos, decidí calmar la fiebre que sentía. Separando sus labios con mis dedos, puse la cabeza de mi glande en la entrada de su cueva, a la vez que torturaba sus pezones con mi boca.</p>



<p>-Por favor-, me gritó pidiéndome que la penetrara.</p>



<p>Muy despacio, de forma que la piel de mi sexo fuera percibiendo cada pliegue, cada rugosidad de su vulva, fui introduciéndome en su cueva, en un movimiento continuo que no paró hasta que no la llenó por completo. Esther entonces empezó a mover sus caderas, como una serpiente reptando se retorcía sobre la tabla, buscando incrementar su placer. Gimió al percibir como mi pene se deslizaba dentro de ella incrementando sus embistes y gritó desesperada al disfrutar cuando mis huevos golpearon su cuerpo como si de un frontón se tratara.</p>



<p>-¿Sabes que es la hipoxia?- pregunté al reparar en que estaba a punto de correrse.</p>



<p>-No, amo- contestó</p>



<p>Sin dejar de penetrarla le expliqué que era una práctica por la cual uno de los amantes le corta la respiración al otro y la falta de aire incrementa el placer que siente.</p>



<p>-¡Confío en usted!</p>



<p>Incrementando el ritmo con el que la estaba follando, llevé mis manos hasta su cuello y empecé a estrangularla. Aunque me había dado permiso cuando sintió que no podía respirar, se revolvió tratando se zafarse de mi abrazo. La diferencia de fuerza se lo impidió y aterrorizada, ya creía que la iba a asesinar cuando desde su interior, una enorme descarga eléctrica subió por su cuerpo, explotando en su cabeza.</p>



<p>-¡Dios!- gritó estremecida por la amplitud de su orgasmo.</p>



<p>Con una intensidad nunca sentida, &nbsp;su cueva manó haciendo que su flujo envolviera mi pene. Al sentirlo, descargué dentro de ella toda mi excitación, mientras Esther se desplomaba sobre la mesa. Exhausta pero feliz de lo que había experimentado.</p>



<p>-Veo amo que la ha aceptado- desde la puerta me dijo Susana.</p>



<p>Por el color de sus mejillas y el brillo de sus ojos, debía de llevar largo rato mirando. Aunque estaba contento con ella, comprendí que esperaba un castigo porque de algún modo me había fallado al no poderse contener y por eso, le dije:</p>



<p>-¿Quién te dio permiso para usar mi mercancía?-.</p>



<p>-Nadie-, me contestó y sin necesidad de que le dijera nada más,&nbsp; se arrodilló en la alfombra, dejando su trasero en pompa, de forma que facilitara el correctivo. Su amiga canaria intentó protestar pero al ver mi mirada, decidió callarse no fuera a recibir el mismo tratamiento. Saqué entonces de un cajón una fusta y cruelmente le azoté el trasero. Recibió la reprimenda sin quejarse, de su boca solo surgieron disculpas y promesas de que nunca me iba a desobedecer otra vez. Las nalgas temblaban, anticipando cada golpe, pero se mantuvo firmemente sin llorar hasta que decidí que era suficiente.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_005_f550.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Esther estuvo todo el rato callada, en su cara se le podía adivinar dos sentimientos contradictorios, por una parte estaba espantada por la violencia con la que había fustigado a la mujer, pero por otra no podía dejar de reconocer que algo en su interior la había alterado, ver a la muchacha que la había consolado en posición de sumisa, y sus nalgas coloradas por el tratamiento, había humedecido su entrepierna.</p>



<p>Acercándome y acariciando ese trasero que tantas alegrías me había dado, no pude dejar de sentir pena y cesando en la reprimenda, le di un beso en la esa adolorida nalga.</p>



<p>-Dame tu copa- pedí a la morena.</p>



<p>La canaria me la dio enseguida y derramándola sobre el trasero de la rubia, le ordené que bebiera. Obedientemente, Esther empezó a sorber del líquido que goteaba del culo de mi sumisa. SI en un principio se sintió reacia a hacerlo, al oír los gemidos de placer que empezó a dar Susana al notar la lengua calmando sus adolorido cachetes, se convenció y su lametazos se fueron haciendo cada vez más profundos hasta que ya claramente excitada, con sus manos, le separó las dos nalgas para que le resultara más recuperar con su boca lo que se había deslizado por ese canalillo.</p>



<p>Al ver que ambas estaban excitadas y listas, pregunté a mi sumisa:</p>



<p>-¿Te apetece volverte a correr?-</p>



<p>-Sí, amo-, me contestó con la voz entrecortada por el calor que sentía.</p>



<p>Recolocándolas en el suelo, puse su sexo en disposición de ser devorado por la morena. No hizo falta que se lo ordenara de viva voz, en cuanto intuyó mis intenciones, se lanzó como una fiera sobre él y separando con los dedos los labios inferiores de su amiga, se apoderó del su clítoris. Susana estaba recibiendo el premio a su fidelidad después de su merecido castigo.</p>



<p>Fue entonces cuando al agacharse la canaria descubrí un tesoro. Ajena a ser observada, Esther no se percató de que me estaba enseñando su esfínter virgen y deseando ser yo quien lo estrenara, busqué algo que me sirviera de lubricante.</p>



<p>Al hallar &nbsp;sobre la mesa del comedor una botellita con aceite de oliva, decidí que me servía y sin preguntar, cogí esas nalgas y separándolas, dejé caer un buen chorro por su raja. Ella al sentir el contacto de mis manos pero sobre todo la frescura del aceite, levantó su trasero sabiendo que era inevitable. Con mis lo extendí, concentrándome en su agujero virgen. Como quería desgarrarlo, lo fui relajándolo con un masaje. Masaje al que Esther respondió como una loca mis caricias pidiéndome que me diera prisa.</p>



<p>-Cállate puta, ¡Nadie te ha dado permiso de hablar!</p>



<p>Al no hacerle caso y seguir untando su culo con el lubricante, sus dientes se apoderaron del botón de placer de Susana y sometiéndole a una dulce tortura, penetro con dos dedos el sexo de su amiga. &nbsp;Con mi sumisa a punto de explotar, decidí que era hora de romperle por primera vez su esfínter, por lo que poniendo mi pene en la entrada trasera de la mujer, de una sola embestida introduje mi extensión dentro de ella.</p>



<p>Esther gritó de dolor, pero no intentó zafarse de mi agresión. Y tras breves momentos en los que dejé que se acostumbrara a mi grosor dentro de ella, comencé con mis embestidas. Completamente llena, se había olvidado que tenía que seguir consolando a Susana, por lo que ésta tirándole del pelo, volvió a acomodar la boca de la mujer en su sexo.</p>



<p>Sintiéndose nuestro objeto de placer, no pudo dejar de lamer y mordisquear el clítoris de mi amante, mientras yo estrenaba su culo. Babeando notó que Susana se iba a correr en su boca, por lo que aumentó el ritmo de sus caricias y como si estuviera sedienta, re recibió ansiosa el río ardiente de la mujer y como posesa buscó no desperdiciar ni una gota de ese líquido.</p>



<p>Mientras tanto su propio cuerpo más relajado dejaba de sentir dolor y paulatinamente comenzó a disfrutar de&nbsp; mis incursiones. Ya satisfecha, mi sumisa se levantó para ayudarme con la muchacha y sentándose en el suelo, separó sus labios, introduciéndole dos dedos en su vulva.</p>



<p>Esther nunca había sido sodomizada y follada a la vez y una vez repuesta de sentir sus dos agujeros asaltados, nos pidió no paráramos. Sus caderas se movían sin control, buscando el placer doble que le provocaban los dedos de su amiga sobre su clítoris y mi pene rompiéndole su virgen culo.</p>



<p>Marcándole el ritmo a base de azotes, conseguí que se coordinara conmigo y como era una buena aprendiz, rápidamente logró seguir el compás de mis manos sobre su trasero. Incrementando la cadencia, nuestro galope se convirtió en una carrera sin freno. Susana sin dejar de follar&nbsp; con sus dedos a su aprendiz, empezó a jugar con mis testículos cada vez que estos se acercaban a su lengua.</p>



<p>Esther, apoyó su cabeza contra la mesa, cuando desde su interior como si fuera una llamarada su cuerpo se empezó a convulsionar de placer y mientras derramaba un torrente de flujo por sus muslos, cayó agotada. Al sentirme que ya era el dueño absoluto de esas dos, exploté dentro de la morena mientras besaba a la rubia.</p>



<p>Satisfecho por ser propietario de esas dos bellezas, en cuanto me hube recuperado un poco les pregunté:</p>



<p>-Me voy a dar un baño, ¿Quién quiere acompañarme?</p>



<p>¡Las dos quisieron!</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/32379582/32379582_012_e963.jpg" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Prostituto 14 Mi novia  me traiciona con un abuelo&#8221;  (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Nov 2025 15:05:00 +0000</pubDate>
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<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-04.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-04.jpg" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Estoy cabreado, jodido y hundido. Mi novia me ha dejado por un tipo de setenta años y no he podido hacer nada por evitarlo. No tiene puta madre, hacíamos una pareja perfecta pero el destino y mi profesión han querido separarnos. Nunca pensé que mi mulata me traicionaría de ese modo. Siempre creí que el hecho de ser una pareja enamorada era suficiente para ser felices y continuar juntos, pero no fue así. Tara, mi princesa, me abandonó por un anciano. Os preguntareis cómo es posible que esa preciosidad haya preferido las caricias de un vejestorio a la pasión que, con mis veinticuatro años, yo le ofrecía. Sé que yo tengo gran parte de la culpa y que si hubiera cedido a sus ruegos, todavía seguiría conmigo pero aun así duele. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Nuestra idílica relación empezó a entrar en barrena, el día que la convencí de quitarse el collar de esclava. Para los que no lo sepáis, gracias a un trueque me hice con esa belleza. Desde el primer momento intenté liberarla pero ella se negó diciendo que prefería ser la sierva del hombre que amaba a una mujer libre. Tampoco ayudó que juntos descubriéramos que durante su esclavitud, uno de sus amos le había lavado el cerebro, de forma que no pudiera negarse a cumplir las órdenes de quien ella considerara su dueño. Cualquier otro, hubiera usado esa información para abusar de ella y en cambio yo la aproveché para darle placer y más placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Quizás fue, aunque ella siempre lo negó, que acostumbrada a sobredosis de orgasmos artificiales cuando solo obtuvo los que con ahínco le proporcionaba, le parecieron poco y por eso buscó a alguien que no tuviera inconveniente en emplear su aleccionamiento para hacerla gozar. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Otro aspecto determinante en su decisión fue que con el paso del tiempo, llevó cada vez peor que nuestro altísimo nivel de vida se debiera a que noche tras noche, la dejara sola y me fuera a satisfacer las necesidades de otras mujeres por dinero. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Y por último tampoco puedo negar que mi querida Tara quería formar una familia. Educada con rígidos conceptos morales, deseaba limpiar su reputación y así poder volver algún día a su casa con la cabeza bien alta.</span></div>
<div style="background: white; border-bottom: solid windowtext 1.0pt; border: none; mso-border-bottom-alt: solid windowtext .75pt; mso-element: para-border-div; padding: 0cm 0cm 1.0pt 0cm;">
<div style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Vosotros mis fieles lectores, decidiréis al terminar de leer mi historia si Tara me abandonó por liberarla, por mi profesión o por que encontró en ese viejo, la seguridad y el nombre que conmigo nunca tendría. </span></div>
<div style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border: none; padding: 0cm; text-align: justify;"></div>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El collar:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Llevábamos tres meses viviendo juntos cuando una mañana, me despertó Tara con ganas de cachondeo. Aunque eran casi las doce, realmente me acababa de acostar hacía dos horas porque la noche anterior había tenido una cita con una clienta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Déjame dormir- le pedí al sentir que cogiendo mi pene entre sus manos lo empezaba a masajear con la intención de reactivarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo, su esclava está bruta y necesita un buen meneo- contestó obviando mi cansancio mientras deslizándose sobre las sábanas, aproximaba su boca a mi miembro –Usted descanse que yo me ocupo de todo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Todavía medio dormido, sentí sus labios devorando mi extensión mientras con sus dedos masajeaba mis testículos. Su maestría hizo que en pocos segundos, mi pene se alzara completamente recuperado y entonces sentándose sobre mí, se lo fue introduciendo poco a poco hasta absorberlo por completo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me encanta!- gritó mientras se empezaba a mover.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cabreado por perturbar mi descanso, decidí darle una lección y haciéndome el dormido, dejé que me cabalgara sin moverme. Mi mulata cada vez más excitada, imprimió a su cuerpo una velocidad inaudita mientras se pellizcaba los pezones buscando su placer. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Que cachonda estoy!- chilló completamente alborotada sin dejarse de empalar. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No tardé en sentir su flujo recorriendo mis piernas pero en contra a lo que la tenía acostumbrada, seguí haciéndome el dormido</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Necesito correrme!- gritó con el ánimo que le dijera que podía hacerlo pero habiendo resuelto castigarla, me mantuve con los ojos cerrados y en silencio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tara, totalmente verraca, se metía y sacaba mi falo mientras gemía escandalosamente buscando que diera una orden que la liberara.</span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-05.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-05.jpg" width="480" height="640" border="0"></a></span></div>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo, ¡Por favor!- gritó al sentir que mi pene explotaba regando de simiente su sexo: -¡Déjeme hacerlo!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Decidida a obtener mi permiso, ordeñó mi miembro al convertir sus caderas en una batidora. Retorciéndose sobre mi cuerpo, buscó inútilmente mi beneplácito. Era tal su calentura que levantándose, volvió a meterse mi maltrecho falo en su boca y tras unos minutos al ver que estaba erecto, sin dudar se lo insertó por el culo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Ahhh!, ¡Que gozada! Me enloquece cómo mi amo me coge- aulló con todas sus fuerzas mientras rellenaba su intestino con él.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No hacía falta que me lo dijera, a mi querida mulata le encantaba sentir mi falo en su entrada trasera y sabía que reservaba el sexo anal para las ocasiones en las que más bruta estaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dele duro a su zorra!- berreó cogiendo mis manos y llevándoselas a sus nalgas. -¡He sido mala!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Completamente descompuesta, maldijo cuando se dio cuenta que en vez de darle los azotes que me pedía, dejaba caer mis brazos como muertos sobre la cama. Cada vez más excitada y cabreada, llevó sus manos al clítoris y mientras lo torturaba con sus yemas, gritó creyendo que así me iba a hacer reaccionar:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo, su perversa esclava se está masturbando sin su permiso-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Todo su cuerpo le pedía correrse pero el adiestramiento inducido durante sus años de esclavitud, solo le permitía hacerlo con la venia de su dueño. Reconozco que disfruté viéndola desesperada buscando el orgasmo. Con el sudor recorriendo su pecho y con el coño totalmente empapado, era incapaz de llegar a él por mucho que se lo propusiera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Casi llorando, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Joder, amo, déjeme correrme-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue entonces cuando abriendo los ojos, le contesté sonriendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No puedes correrte porque eres esclava, si quieres te libero para que lo hagas-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Jamás!- chilló desolada con todas sus neuronas en ebullición: -Soy suya y quiero seguir siéndolo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Pues entonces termina lo que has empezado y cuando consigas que me corra, comienza de nuevo. Quiero dos orgasmos más antes de desayunar – le solté volviendo a cerrar mis ojos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Indignada, se calló y sumisamente, obedeció. Una vez había conseguido realizar mi capricho, se levantó de la cama y me dejó dormir. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Eran más de las dos, cuando amanecí. Al ver que mi mulata se había levantado, la busqué por la casa. Fue en la cocina donde la encontré&nbsp; llorando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Qué te ocurre?- pregunté al ver las lágrimas de su rostro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo, usted sabe lo que me pasa y que necesito- contestó enfadada. –Llevo dos horas intentando calmarme pero estoy peor que antes-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Haciéndome el propio, respondí:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://4.bp.blogspot.com/-MkdFvbouYGY/Ue1XgJCddTI/AAAAAAAAAVg/DSIzFkg0xH4/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.png"><img decoding="async" src="http://4.bp.blogspot.com/-MkdFvbouYGY/Ue1XgJCddTI/AAAAAAAAAVg/DSIzFkg0xH4/s640/Sin+t%C3%ADtulo.png" width="476" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Pues si es así, yo también debería estar cabreado. Te quiero y me jode que prefieras ser mi esclava a mi novia- y metiendo el dedo en la llaga, le solté: -Voy a darte gusto por última vez, la próxima o eres libre o no tendrás más placer –</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tara me miró asustada e incapaz de llevarme la contraria, esperó mi orden.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Córrete!- le grité con dolor al ser consciente de lo artificial de nuestra relación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Destrozado, la observé llegar al orgasmo sin necesidad de tocarla. “¿Cómo es posible que quiera esto?” pensé maldiciendo mi suerte y dejando a mi querida mulata convulsionando sobre el frio mármol, me puse a desayunar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ese día supe que si quería que nuestra relación tuviese futuro, debía convencer a Tara de la necesidad de recobrar su libertad. Era un tema tan importante que decidí que tenía que ser ella quien diera el primer paso. Enfrascado en un encargo, me pasé toda la tarde pintando, olvidando momentáneamente el asunto pero la cuestión volvió con toda su crudeza después de cenar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue la propia mulata quien lo sacó al irnos a la cama. Acababa de acostarme cuando la vi salir del baño, llorando. Al preguntarle qué pasaba, se negó a contestarme y tumbándose a mi lado, me empezó a besar. No creáis que fue algo apasionado, se notaba que mi pareja estaba destrozada y que algo la turbaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te quiero, preciosa- le susurré al oído tratando de consolarla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis palabras, lejos de apaciguar su llanto, lo incrementaron y durante cinco minutos, no pude más que acariciarla mientras ella se desahogaba.&nbsp; Interiormente conocía el motivo de su pena pero convencido que era necesario que ella sufriera su propia catarsis personal, no insistí. Un poco más tranquila pero sin mirarme a la cara, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tengo miedo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿De la libertad?- pregunté dotando a mi tono de todo el cariño posible.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sí y no. Me aterra pensar que si me libera después de tanto tiempo, sea incapaz&nbsp; de ser mujer-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No te comprendo- respondí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reanudando su llanto, me soltó avergonzada:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo, jamás he hecho el amor sin collar y no sé si podría-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Comprendí su temor. Tara, consciente que hasta entonces su adiestramiento como esclava le había permitido gozar, estaba aterrorizada de no ser capaz de sentir placer y deseo sin su ayuda. Por eso y tratando de ayudarla a dar el paso, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te propongo lo siguiente: Déjame hacerte el amor sin collar y te prometo que si no consigo espantar tus fantasmas, seré yo mismo quien te lo vuelva a colocar-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras unos momentos de duda y con gruesos lagrimones recorriendo sus mejillas, me respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Me lo promete-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Si- contesté.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Amo- dijo llorando- quiero ser suya como mujer libre, ¡Quíteme el collar!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Por segunda vez desde que nos conocimos, desprendí el broche que la maniataba y sin esperar a que se acostumbrase a no ser esclava, la empecé a besar con ternura. La pobre Tara recibió mis caricias temblando, no en vano desde el punto de vista psicológico iba a ser su primera vez. Asumí que debía ser todo lo tierno y cariñoso que pudiera, ya que, la mujer que tenía entre mis brazos era tan inocente y pura como una adolescente y para ella, esa noche, iba a perder la virginidad.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-14.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-14.jpg" width="476" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cuidadosamente, la fui mimando a bases de caricias, piropos y besos mientras ella esperaba expectante que su cuerpo empezara a reaccionar. Al advertir que se había tranquilizado y que poco a poco iba incrementándose la pasión de sus labios, llevé mis manos a los tirantes de su coqueto conjunto y deslizándolos por sus hombros,&nbsp;&nbsp; lo fui bajando. Acababa de descubrir sus pechos cuando con alegría observé que sus pezones habían adquirido una dureza impresionante y eso que ni siquiera los había tocado. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Satisfecho por su respuesta, me los llevé a la boca y jugando con ellos, conseguí sacar su primer gemido de deseo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Te quiero mi amor- la oí decir cuando sin dejar de mamar de sus pechos, mis manos llegaron a su entrepierna.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mis dedos al recorrer los pliegues de su sexo, lo hallaron empapado pero en vez de tocarlo, decidí bajar por su cuerpo y con la lengua incrementar su lujuria. Ella al sentirme cerca de su clítoris, me rogó que la tomara pero sabiendo que era su momento y no el mío, &nbsp;me negué. Tiernamente, le separé los labios y cogiendo su botón entre mis dientes, me dediqué a mordisquearlo mientras mi ya novia se deshacía en suspiros.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Alonso, hazme tuya- imploró al sentir los primeros síntomas de un orgasmo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Supe interpretar el incremento de flujo y su respiración entrecortada y asumiendo que era un partido en el que debía de vencer por goleada, aceleré la velocidad de mi lengua. Me alegró escuchar su auténtico clímax y saboreando su placer, me dediqué a beber de él mientras mi amada convulsionaba sobre las sábanas sin la ayuda de su collar. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sigue- me pidió sorprendida de poder llegar siendo una mujer libre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Metiendo un par de dedos en su sexo, prolongué su éxtasis &nbsp;hasta que agotada me pidió que parara. Tumbándome a su lado, la besé con pasión y fue entonces cuando ella, deshaciéndose de mi abrazo, se puso a horcajadas sobre mí y metiéndose mi pene en su vagina, me pidió que la dejara hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fue maravilloso, ver su cara de deseo y más aún percatarme que habiéndose empalado por completo, mi querida novia me empezaba a cabalgar mientras reía como una loca al demostrarse que tras largos años de esclavitud, no solo era libre sino que seguía siendo una mujer completa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con genuina alegría, buscó su placer y cuando lo obtuvo, cayó sobre mí diciendo con felicidad:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Gracias- y poniendo un tono pícaro, prosiguió: -pero siento comunicarte que vas a tener que esforzarte, porque esta hembra quiere más de su macho-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Solté una carcajada cuando la escuché porque no me pidió sino me exigió con su recién conseguida libertad que la satisficiera y durante toda esa noche, alimentamos con sexo y más sexo &nbsp;a nuestro amor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Los celos:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-09.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-09.jpg" width="476" height="640" border="0"></a><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Una vez vencidos sus miedos, retomamos nuestra relación con más intensidad si cabe. A todas horas dábamos rienda a nuestra pasión sin importarnos cuándo ni dónde. Tara, mi bella Tara, me pedía sexo con una frecuencia tal que de no ser por mi juventud, difícilmente hubiese podido aguantar. Le daba igual que acabase de llegar de estar con otra, al verme entrar por la puerta me esperaba desnuda y sin dejarme descansar, me exigía que le hiciera el amor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-A la primera que debes satisfacer es a mí- me respondía si se me ocurría quejarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Era como una obsesión, si se enteraba que había quedado con una clienta, no me decía nada pero se notaba que le enfadaba. Siempre era igual cuando Johana me llamaba, como presa de un arrebato extraño, se acercaba a donde estuviera y sin mostrar reproche alguno, me rogaba que la tomara. Su actitud fue empeorando con el paso de las semanas y tuvo su culmen cuando coincidimos en un restaurant.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Esa noche, me había contratado una explosiva rubia para acompañarla a una recepción pero, a última hora, cambió de planes y me pidió que la llevara a cenar. Todavía recuerdo que al salir, mi novia con cara larga me informó que aprovechando que yo tenía que ir a trabajar ella había quedado a cenar con unos compañeros de la ONG donde se había puesto a colaborar. El destino hizo que mi clienta eligiera el mismo local que sus amigos. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Todavía recuerdo su gesto de dolor cuando al entrar en el salón, me vio morreándome con esa mujer. Me hubiese pasado desapercibida su presencia de no ser porque pegando un grito, se dio la vuelta con tan mala suerte que se llevó por delante a un camarero con bandeja incluida. El estrepito me hizo mirar y os juro que me quedé helado al ver su rostro. Tirada en el suelo y mientras sus conocidos la intentaban levantar, mi novia lloraba incapaz de reaccionar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La carcajada de mi acompañante al ver a la cría espatarrada, incrementó aún más su sufrimiento y aunque me levanté a ayudarla, rehusó mi ayuda y con cajas destempladas abandonó el local. Os juro que quise ir tras ella pero no podía dejar tirada a la mujer que había pagado por tenerme esa noche. Lo que sí os tengo que confesar es que me amargó toda la velada, por mucho que me intentaba concentrar en la tipa que tenía a mi lado, su recuerdo me lo hizo imposible.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">A la mañana siguiente cuando llegué a casa, Tara no estaba. Preocupado intenté localizarla pero me resultó imposible y por eso hecho un manojo de nervios, esperé&nbsp; su llegada durante horas hasta que cerca de las dos de la tarde, apareció por la puerta:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Lo siento- dije nada más verla. –No sabía que ibais a ir a ese sitio- me traté de disculpar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Por mucho que intenté entablar una conversación con ella, me resultó imposible. Estaba con tal cabreo que se encerró en su habitación y se puso a llorar. Creyendo que se le pasaría la dejé desahogarse y ya en la cena, le pregunté donde había dormido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-En casa de mi jefe- respondió con arrogancia – si tú puedes pasar toda una noche con otra, no te quejes si yo hago lo mismo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Os reconozco que al decirme donde había estado, me tranquilicé al recordar que ese tipo era un santurrón de avanzada edad que después de vender su empresa por una fortuna había fundado esa organización para ayudar a emigrantes del tercer mundo. Queriendo hacer las paces, la besé pero ella se negó de plano por lo que ese día fue la primera vez que dormí con ella sin ni siquiera tocarla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sé que debí mosquearme por eso, pero nunca imaginé que ese vejete representara peligro alguno porque, aunque se mantenía en forma y en un asilo sería un don Juan, tenía más de setenta años.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El puto viejo</span></b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-11.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-11.jpg" width="478" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Desgraciadamente para mí, los hechos me demostraron lo equivocado que estaba. La presencia de John se fue haciendo cada vez más habitual en nuestras vidas y cuando yo salía a trabajar, Tara quedaba con él. Siempre supuse que el cariño entre ellos era como el de un abuelo con su nieta. Tan cegado estaba que cuando ella me avisaba que iba a salir, me reía diciéndole que me estaba poniendo celoso.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Deberías- me contestó en una ocasión –John es un hombre bueno y varonil que es capaz de hacer feliz a la mujer que se proponga-.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Qué sea bueno, no lo dudo, pero conozco a muchos eunucos más machos que ese anciano- respondí con sorna sin percatarme de que por él perdería a mi amada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tampoco vinculé con John, un extraño ingreso que un día apareció en mi banco. Sin venir a cuento, alguien me había depositado treinta mil dólares en mi cuenta corriente. Al preguntar, el director de la sucursal me informó que había sido un depósito en efectivo y que si nadie pedía la retrocesión del mismo en dos meses, podía considerarlo mío.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Haciendo memoria, recuerdo que al llegar a mi apartamento, le conté a Tara lo ocurrido y ella al oírme, sonrió sin hacer ningún comentario al respecto. Ese día fue la última vez que la vi. Cuando al caer la tarde me despedí de ella con un beso, se pegó a mí y con lágrimas en los ojos, me dijo adiós. Aduje su tristeza a los celos y sabiendo que no podía hacer nada por evitarlos, partí a cumplir con mi trabajo como tantas otras noches.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: small;">Al retornar a casa, ya no estaba. Sobre una mesa encontré un&nbsp;</span><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif;">vídeo</span><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: small;">&nbsp;con una carta manuscrita. Al leerla me quedé de piedra, en ella, Tara se despedía de mí diciéndome que cuando la leyera, ya se habría casado con John y que no la buscara porque jamás volvería a mi lado. Hundido en la desesperación entré a su cuarto para descubrir que su ropa había desaparecido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No puede ser!- grité con el corazón encogido por el dolor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: small;">Fue entonces cuando recordé que junto a su despedida había dejado una cinta</span><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: small;">&nbsp;y tontamente deseé que todo fuera un órdago y que en ella, Tara hubiese dejado sus condiciones para volver. Temblando, lo cogí y sin pensar en lo que me iba a encontrar lo metí en el reproductor, pero en vez de ser de ella el mensaje, era de su recién estrenado marido:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Alonso, no me guardes rencor. Yo no te lo guardo- Creí morir al ver que era ese anciano el que aparecía en la televisión. Gracias a ti, he conseguido no solo la mujer más maravillosa del mundo sino la esclava que siempre soñé-.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">De estar junto a&nbsp; mí, lo hubiese matado sobre todo cuando alegremente ese cabrón me informó que hacía un mes que viendo lo mucho que Tara sufría por mi profesión, le había pedido matrimonio y que después de mucho dudar, había aceptado con la condición de que me reintegrara el dinero que me había costado sacarle de las garras del traficante.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Los treinta mil dólares de tu cuenta son el pago que ella me exigió por ser mía. Disfruta de esa pasta como yo te juro que disfrutaré toda las noches con su compañía y por si tienes alguna duda de mi hombría, he grabado nuestra noche de bodas-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Lo creáis o no, ese malnacido había inmortalizado el momento en el que mi bella Tara se arrodillaba a sus pies y sumisamente le pedía que le pusiera el collar que con tanto esfuerzo, yo quité. En ese instante, el viejo miró hacía la cámara, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Alonso, no te preocupes por ella, la trataré bien y gracias a mi apellido, cuando muera podrá volver a su pueblo con la cabeza bien alta- y dirigiéndose hacia su recién estrenada posesión, le pidió que se corriera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi adorada mulata pegó un grito de satisfacción y berreando como una cierva en celo, se corrió ante mis ojos. Sé que debí de apagar en ese momento la tele pero no sé si fue el dolor o la necesidad de convencerme de su traición, me quedé mirando cómo Tara iba de un orgasmo a otro bajo la atenta mirada de ese capullo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El sumun de su deslealtad fue verla cómo gateando hacia su nuevo amo, le desabrochaba la bragueta y sin importarla el ser grabada, meterse su falo hasta el fondo de la garganta. &nbsp;Fui testigo mudo de la forma tan brutal con la que ese viejo, una vez con el pito tieso, la enculó. Pero con gran sufrimiento, también me percaté que en la cara de mi amada, era el placer y la satisfacción de volver a ser esclava lo que se reflejaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Henchido de dolor, no resistí ver más cuando habiéndose corrido el viejo, le preguntó si se arrepentía de ser suya y mi querida mulata con una sonrisa en los labios, le respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No, mi dulce amo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><br />
</span></p>
<div><b>Si quieres ver un reportaje fotográfico más amplio sobre la modelo que inspira este relato búscalo en mi otro Blog: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href="http://fotosgolfas.blogspot.com.es/">http://fotosgolfas.blogspot.com.es/</a></b></div>
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</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-06.jpg"><img decoding="async" src="http://img1.xnostars.com/fotos/marie-luv-posando-desnuda/marie-luv-posando-desnuda-06.jpg" width="478" height="640" border="0"></a></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 10. La batalla final + epílogo&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-tara-de-mi-familia-10-la-batalla-final-epilogo-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Oct 2025 07:10:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[interracial]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[no consentido]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[A pesar que compartía con Wayan su punto de vista, los días fueron pasando sin que Tecalco ni su gente hicieran acto de presencia. Durante una semana, solo conseguimos atisbar que nos espiaba cuando sentíamos su influjo al hacer el amor. Solo en esos momentos, experimentábamos retazos de ella al notar que alguien nos observaba en plan voyeur. Al contrario que yo, mi concubina estaba tranquila porque según ella, nuestra oponente se estaba convirtiendo en una olla a presión. ―Tecalco ignora todo lo relativo al sexo. Cuanto más nos espía, más necesita volver a sentir las mieles del placer― me [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>A pesar que
compartía con Wayan su punto de vista, los días fueron pasando sin que Tecalco
ni su gente hicieran acto de presencia. Durante una semana, solo conseguimos
atisbar que nos espiaba cuando sentíamos su influjo al hacer el amor. Solo en
esos momentos, experimentábamos retazos de ella al notar que alguien nos
observaba en plan voyeur.</p>



<p>Al contrario
que yo, mi concubina estaba tranquila porque según ella, nuestra oponente se
estaba convirtiendo en una olla a presión.</p>



<p>―Tecalco ignora
todo lo relativo al sexo. Cuanto más nos espía, más necesita volver a sentir
las mieles del placer― me dijo al preguntarle por la calma con la que se tomaba
esa espera.</p>



<p>Sus razones me
parecieron sensatas pero no por ello, dejaba de estar nervioso. Mis recelos
eran muchos pero lo que realmente me tenía acojonado era que esa mujer hubiese
podido dominar a Wayan a tan larga distancia. Yo mismo nunca habría podido
hacerlo por lo que no me quedaba duda alguna de su poder.</p>



<p>«Si es tan
fuerte, ¿cómo haremos para vencerla?», era el pensamiento que no dejaba de
torturarme.</p>



<p>Por otra parte,
también estaba el otro tema. Si el cardenal había realmente muerto: ¿quién me
había mandado el fax del hotel? </p>



<p>Entre las
multiplex explicaciones que había elucubrado, solo dos eran posibles. El
primero y menos plausible, que hubiera sido la propia Tecalco quien se hubiera
auto descubierto pero entonces: ¿Cuál eran sus motivos? Pero lo que realmente
me daba más miedo era que no hubiese sido ella y fuera un tercero el
responsable. De ser así, todavía tendríamos que lidiar con un desconocido,
cuyas intenciones al intervenir en nuestra pelea no alcanzaba a conocer.</p>



<p>Increíblemente,
estaba pensando justamente en ello, cuando una voz en mi mente, me alertó que
por fin Tecalco se había decidido a actuar:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-2.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofn/796882692.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Gonzalo, avisa
a Wayan que tiene que estar preparada. La quinta titánide ya viene por ti.</p>



<p>Al tratar de
averiguar quién era ese benefactor, nuevamente en mi cerebro, escuché:</p>



<p>―Todavía no
puedes saberlo.</p>



<p>A pesar de ser
anónimo, supe que su aviso era real y eso me hizo reaccionar. Llamando a la
morena, le expliqué lo que había pasado. La mujer al oírme, únicamente sonrió y
levantándose a lavarse la cara, me dijo con voz tranquila:</p>



<p>―Esa niña ya no
puede aguantar siendo virgen.</p>



<p>La serenidad
con la que se tomaba su llegada me parecía inconcebible y al hacérselo saber,
con gesto serio, me contestó:</p>



<p>―Su
inexperiencia va a ser su perdición.</p>



<p>Tal y como me
habían avisado no tardé en notar la presencia de&nbsp; un titán que se acercaba. El odio que
transpiraba era tan enorme que, por primera vez, temí por mi vida. La certeza
que se avecinaba un enfrentamiento directo con esa mujer se incrementó al
experimentar el desprecio que manaba de su ser. </p>



<p>Sabiendo que de
nada servía huir, dejé abierta la puerta de la habitación y llamé a Wayan a mi
lado. Juntos esperamos la aparición de Tecalco, cogidos de la mano, mientras
aparentábamos una tranquilidad que no existía.</p>



<p>«Aunque
consigamos vencerla, nunca se pasará a nuestro lado», medité dando por perdida
esa rama titánide. El sonido del ascensor abriéndose nos anticipó su entrada y
aunque suene exagerado, los veinte segundos que tardó en hacer su aparición me
parecieron una eternidad. </p>



<p>Curiosamente
todas mis ideas preconcebidas se vinieron al suelo cuando la líder de esa secta
de fanáticos traspasó la puerta. Había imaginado diferentes opciones de su
comportamiento pero jamás que sin siquiera hablar, buscara aposento frente a
nosotros y acomodándose en el sofá, se nos quedara mirando. Al hacerlo, tanto
mi concubina como yo, cerramos a cal y canto nuestras mentes, a pesar que ambos
dudábamos de poder mantener nuestras defensas mucho tiempo ante un escrutinio por
su parte.</p>



<p>«¿Qué está
haciendo ésta loca?», me pregunté al descubrir que no estaba intentando indagar
en nuestro cerebro sino que contra toda lógica su examen fue mucho más físico. </p>



<p>Tecalco, sin
cortarse un pelo y después de estudiar minuciosamente la anatomía de mi
concubina, me soltó:</p>



<p>―Godo, no sé
qué has visto en esta zorra. Te vanaglorias de ser un dios y eliges a un ser
inferior como compañera.</p>



<p>Asumí que ese
absurdo ataque buscaba descentrarnos y al percatarme que, en el caso de la
asiática, lo había conseguido, decidí no contestar para mantener así el control
de la situación. Wayan no aguantó el menosprecio hacia su figura y sin perder
la sonrisa, la replicó:</p>



<p>―Si tanto te
disgusto, explícame porque llevas una semana observando todos mis movimientos.
¿O crees que no he notado que me espiabas incluso en la ducha?</p>



<p>―Mero interés
científico. A mi lado eres poco más que una chimpancé― y olvidándose de ella,
dirigiéndose a mí, insistió: ―Es cierto que os he estado observando pero no por
el motivo que presume esta pendeja. Quería averiguar si eras digno de unir tus
genes a los míos…</p>



<p>Cabreada hasta
la médula, mi compañera la interrumpió diciendo:</p>



<p>―¿Quieres
acostarte con él? ¡Te lo presto! Y quizás cuando te dé unos azotes, ¡te sientas
mujer!</p>



<p>Testigo mudo de
esa pelea de gatas, esperé interesado la respuesta de Tecalco. Por lo que sabía
de ella, debía haber sentido como un insulto que la llamara mujer y así fue,
durante un segundo el rencor brilló en sus ojos pero reponiéndose, únicamente
contestó hablando solamente conmigo:</p>



<p>―Al contrario
que su mascota, no siento ningún interés carnal&nbsp;
más allá de lo meramente teórico. He venido a usted a sellar un pacto.
Tal y como que tuvo el descaro de anunciarme, su presencia en mi imperio se
debe a que desea que unamos nuestras estirpes y después de haberle analizado,
no encuentro ningún candidato más idóneo para inseminarme.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofw/1157364566.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>El obús que me
había soltado llenó de ira a Wayan que, fuera de sí, le espetó:</p>



<p>―¿Te preparo la
cama para que te pongas a cuatro patas? o cómo la zorra que eres prefieres
hacerle primero una mamad…―ni siquiera pudo terminar de hablar, con un teatral
gesto de manos, la ordenó callar y por mucho que la neozelandesa intentó
zafarse del bozal mental que su rival le había colocado, no pudo. </p>



<p>Tras lo cual y
fijando su mirada en la mía, preguntó:</p>



<p>―¿Cuál es su
respuesta?</p>



<p>Si cedía y
aceptaba su proposición, cumpliría a medias mi misión al conseguir que las
cinco herederas de los viejos imperios de la tierra llevaran mi simiente pero
comprendí también que crearía un problema de insondables consecuencias para el
futuro. Una heredera con mis genes y los de esa poderosa mujer sería un rival
formidable para Gaia, mi hija. Por ello no tuve duda alguna al contestar:</p>



<p>―Primero tienes
que jurar fidelidad a mi esposa, como matriarca y aceptar ser&nbsp; mi concubina.</p>



<p>Tal y como
esperaba, no aceptó mis condiciones y soltando una carcajada, me espetó:</p>



<p>―Una diosa no
pide, exige― sonrió― solamente estaba jugando contigo. No he venido a someterme
a un godo, sino a vengar a mis ancestros y tomar como siervo al descendiente
del rey que los conquistó― y usando por primera vez el tuteo, proclamó: ―A
partir de hoy eres mi vasallo.</p>



<p>Apenas conseguí
sostener mis defensas ante su abrumadora embestida. Usando todos mis recursos
defendí la integridad de mi cerebro pero no pude repelerlo y menos lanzar un
contra ataque. Confieso que estaba impresionado por la capacidad mental de esa
mujer. Tecalco, por su parte, no se esperaba que tanta resistencia. Pero en vez
de ponerla nerviosa el empate técnico en el que estábamos instalados, sonrió y
dijo:</p>



<p>―Eres todavía
mejor de lo que me esperaba. Bajo mi mando, dominaremos el mundo.</p>



<p>Me costó
comprender porque estaba tan contenta, si había fallado. Pero, justo entonces,
vi a Wayan levantarse de mi lado y dirigirse a la ventana. Noté por su paso
vacilante que no era voluntad suya y por eso me aterró ver que abriéndola hacía
un ademán de tirarse al vacío. Justo cuando la mitad de su cuerpo ya estaba
fuera, escuché a mi oponente decir:</p>



<p>―Ríndete o te
quedas sin mascota.</p>



<p>Asumiendo
que cumpliría esa amenaza, abrí las puertas de mi cerebro permitiendo que
Tecalco entrara en él….</p>



<p>Desconozco
todavía hoy cuanto tiempo estuve sin conocimiento. Lo único que sé es que me
desperté con un insoportable dolor de cabeza y atado en una habitación que no
supe reconocer. Al intentar abrir mis ojos, la luz golpeó inmisericorde mis
pupilas y un pinchazo recorrió mis sienes con una intensidad que me hizo
boquear.</p>



<p>«¿Dónde estoy y
cómo he llegado hasta aquí?», quise saber al verme sin ropa mientras intentaba
zafarme de los grilletes que me tenían retenido a la pared.</p>



<p>Mi indefensión
actuó como un velo impidiendo que fuera consciente que no estaba solo y no fue
hasta que mi vista se acostumbró a la claridad cuando me percaté de la
presencia de Wayan en la habitación.</p>



<p>―¡Despierta!―
grité al verla tumbada en la cama― ¡Te necesito!</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofl/298939715.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Mi petición de
ayuda cayó en saco roto sin conseguir su objetivo, lo que me hizo temer por su
vida. Asustado, me concentré en ella para descubrir que aunque no estaba
muerta, su cuerpo parecía un cascarón vacío. Su estado me recordó al de Kumiko
y de Carmen cuando entre Xiu y yo involuntariamente las poseímos. </p>



<p>―¡Tecalco!―
vociferé buscando venganza al reconocer los síntomas.</p>



<p>Ese alarido si
tuvo respuesta pero no la deseada porque acudiendo a mi llamado, el cuerpo de
mi amada concubina, completamente desnudo, se levantó de la cama y se acercó al
rincón donde me hallaba. Reconocí al instante que no era ella sino mi rival la
que con paso seguro llegó hasta mí por el brillo perverso de su mirada.</p>



<p>―¿Qué has hecho
con Wayan?― inquirí con el corazón encogido.</p>



<p>La frialdad de
su risa confirmó mis temores. Recreándose en mi infortunio se sentó sobre mis
piernas y sin que pudiera hacer nada por evitarlo, esa bruja comenzó a
acariciar mi pecho con sus manos.</p>



<p>―¡Maldita!
¡Esto es entre tú y yo! ¡Déjala a un lado!― exclamé al comprender sus
intenciones.</p>



<p>Obviando mis
quejas, la titánide acomodó su cuerpo contra el mío y con el sexo de la que
tenía poseída frotó el mío, malignamente, mientras me decía:</p>



<p>―Tu zorrita no
ha podido aguantar su destino y ha preferido huir&nbsp; a ser mi esclava.</p>



<p>Por el tono de
sus palabras percibí que no mentía y fue entonces cuando caí en la cuenta que
esa demente realmente desconocía lo que le había pasado a Wayan.</p>



<p>―La has
poseído― espeté en su cara.</p>



<p>―Puede ser pero
es algo que no me preocupa ― contestó sin ningún remordimiento. Acto seguido y
mientras con las manos comenzaba a estimular mi alicaído pene, comentó: ―Te
puedo decir que hasta me viene bien para experimentar sin riesgo en mi parte
animal.</p>



<p>El significado
de sus palabras cayó como una losa sobre mí. Mientras estuviera en ese cuerpo,
no podría usar todo mi poder sin destruir como efecto colateral a mi
compañera.&nbsp; </p>



<p>«Sabe que no me
arriesgaré a causarle ningún daño», mascullé entre dientes al tiempo que
intentaba rechazar su acoso con la mente. Tecalco tomó mi mutismo como una
claudicación y deslizándose entre mis piernas, buscó mi miembro.&nbsp; </p>



<p>Os juro que
intenté escapar de su abrazo pero esa mujer, haciendo uso de la fuerza innata
de su cerebro, me inmovilizó. Por mucho que quise librarme de las correas
mentales, no me fue posible y agotado, le grité que me dejara en paz.</p>



<p>―Ya te lo dije:
serás mi esclavo― contestó al atestiguar que había dejado de debatirme. Tras lo
cual, ya segura de mi sumisión, cogió mi sexo y mientras me obligada a
permanecer paralizado, esa perturbada acercó su boca a su presa y ante mi
estupor, se dedicó a lamerla cada vez más interesada.</p>



<p>«No me puedo
creer que me esté violando», me dije mientras sentía que su boca engullía mi
pene. El miedo y la frustración me paralizaron y sin darme cuenta, asumí que no
tardaría en colaborar con mi captora al ver cómo iba creciendo mi erección.</p>



<p>Ajena a mis
sentimientos, la poderosa muchacha sonrió al ver que sus maniobras iban
teniendo resultado y separando sus labios, introdujo brevemente mi glande en su
boca.</p>



<p>―Es una pena
que no pueda hacerlo en persona― comentó excitada al descubrir que le estaba
gustando. Tras lo cual, consiguió introducirse mi verga totalmente en el
interior de su garganta mostrando, al arañar con sus dientes mi falo, su
inexperiencia.</p>



<p>Reteniendo un
gemido de dolor, aluciné cuando esa mojigata&nbsp;
consiguió engullirlo por completo y más cuando buscando en alguna otra
mente los recuerdos que necesitaba, recomenzó su mamada pero esta vez de manera
prodigiosa. Olvidando las premuras, lentamente extrajo mi verga de su boca y
reteniendo mi capuchón entre sus labios, se dedicó a mordisquearlo mientras con
una de sus manos amasaba delicadamente mis huevos.</p>



<p>«No puede ser»,
protesté al observar que con el cambio de actitud, mi erección volvía en toda
su plenitud.</p>



<p>Tecalco pareció
disfrutar de mi dureza porque pegando un sollozo, se inclinó hacia adelante y
usando su lengua, recorrió mi glande hasta que sonriendo y sin dejar de mirarme
a los ojos, se la embutió a cámara lenta&nbsp;
nuevamente.</p>



<p>«¡Mierda! ¡Me
estoy calentando!», a mi pesar comprendí que esa puta no tardaría en conseguir
mi semen.</p>



<p>Recreándose en
su mamada, una y otra vez repitió la misma estratagema. Su ritmo lento y la
profundidad de sus mamadas siguiendo se fueron acrecentando mientras yo
intentaba evitar caer en su trampa. Desgraciadamente, demostró que tenía bien
aprendido el manual porque cuando ya creía que iba a poder contener ese
estímulo, cambió de táctica, convirtiendo su garganta en un torbellino que en
el que mi verga se vio zarandeada de un modo atroz.</p>



<p>«No aguanto
más», rezumé disgustado al advertir los primeros síntomas del orgasmo. Por
mucho que intenté repelerlo, el placer no aplazó su llegada y contra mi
voluntad, me vi explotando en el interior de esa maldita.</p>



<p>―¡Si tanto lo
quieres! ¡Ahí lo tienes!― grité tratando de humillarla pero siendo consiente
que esa perra me había vencido.</p>



<p>Mi enésima
sorpresa fue cuando sin darse por aludida, Tecalco usó sus manos para
terminarme de ordeñar mientras se tragaba todo mi semen y habiéndolo
conseguido, en plan zorra, se puso al limpiar con la lengua cualquier rastro de
mi eyaculación con la lengua.</p>



<p>Supuse que con
ello se había acabado todo pero me equivocaba, porque sin darme tiempo a
descansar, poniéndose a cuatro patas frente a mí, puso su sexo en mi boca.
Haciendo acopio de fuerzas, me negué a complacerla. Fue entonces cuando sin
hablar, esa guarra llevó una mano hasta mis testículos y mientras me los
apretaba cruelmente, me dijo:</p>



<p>―No necesito mi
mente para obligarte a satisfacerme, ¿no es verdad?</p>



<p>Temiendo por mi
hombría y forzado por las circunstancias, hundí mi cara entre sus muslos. El
aroma familiar del coño de Wayan me embriagó y ya sin reparo, separé sus labios
y usando mi lengua como si de mi pene se tratara, empecé a penetrarla mientras
que con mis dientes torturaba su botón.</p>



<p>―Así me gusta―
exclamó dichosa al sentir mi rendición.</p>



<p>La calentura de
esa mujer, además de impregnar de humedad mis mejillas, mancilló mi orgullo
cuando a los pocos minutos,&nbsp; llegó al
orgasmo solo con la acción de mi boca. Disfrutando como la zorra que era,
Tecalco se retorció de gozo al saberse dueña de mis destinos. Tras lo cual, ni
siquiera esperó a reponerse para coger mi sexo entre sus manos y sin pedirme
opinión, ensartarse con él de un solo golpe.</p>



<p>―¡Bestia!―,
aullé al sentir como lo forzaba hasta extremos impensables.</p>



<p>Es difícil de
expresar con palabras, la manera en la que esa loca me violó apuñalando su
vagina con un ritmo infernal. Violenta, atroz, cruel, todos los adjetivos se
quedan cortos para definir la forma en que esa puta se empaló sin pausa.
Parecía como si su vida dependiera de ello y necesitara de mi simiente para
sobrevivir.&nbsp; Lo único que puedo deciros
es que no cejó en su empeño hasta que por segunda vez, descargué en su
interior.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Oft/951143055.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Satisfecha
después de haber conseguido su objetivo, me dijo mientras desaparecía por la
puerta:</p>



<p>―He decidido
que la próxima vez, usaré mi cuerpo.</p>



<p>Agotado y
nuevamente solo, lloré deshonrado al saberme un mero objeto en la lujuria de
esa mujer. Con Wayan como rehén, supe que no podría rebelarme al temer que mi
insubordinación tendría consecuencias desastrosas para mi concubina. </p>



<p>Estaba todavía
reconcomiéndome en mi desdicha cuando a mi mente llegó la presencia abrumadora
de mi desconocido benefactor. Su fuerza era tan invasiva que diluyó mis miedos
antes de susurrar en el interior de mi cerebro:</p>



<p>―Aunque no lo
sepas, tu victoria está cercana.</p>



<p>No comprendí
sus palabras porque desde mi óptica nada podía ir peor. Atado, indefenso&nbsp; pero sobre todo desmoralizado, repliqué:</p>



<p>―¿Quién eres?
¿Vas a ayudarme?</p>



<p>Sin responder a
mi primera pregunta, esa fantasmal aparición dijo con voz paternal:</p>



<p>―No, ¡debes ser
tú quien la venza! Solo te digo, tienes todas las armas para convertir su
rencor en amor. Recuerda: Tecalco no es más que una niña inexperta.</p>



<p>Tal y como
llegó, sin despedirse, desapareció de mi cerebro, dejando un deje de esperanza
que me puse a analizar. Durante largo tiempo, busqué un sentido a esa
afirmación.</p>



<p>―¿Niña? ¡Mis
huevos! Es una zorra sin alma― reclamé en voz alta, intentando que ese ser me
oyese desde el lugar en que se encontrara.</p>



<p>Quizás ese
grito me sirvió de catarsis porque, tocando a mi puerta, una idea comenzó a
fraguarse en mi interior al recordar que, algo muy parecido, me había dicho mi
neozelandesa:</p>



<p>«Su
inexperiencia va a ser su perdición», pensé, « fueron sus palabras exactas»</p>



<p>Dando vueltas
al tema, se abrió ante mí que me hallaba ante una paradoja:</p>



<p>«Es tanto el
odio que siente ante mis antepasados que solo sometiéndome, puedo vencerla».</p>



<p>Agradeciendo el
empujón de ese desconocido, esperé la vuelta de mi captora resuelto a hacerle
frente de una forma que nunca su retorcida mente pudiera prever. Tan seguro
estaba de esa decisión que no me impacienté con el trascurrir de las horas y
por eso, aunque ya el sol se había ocultado en el horizonte cuando ella volvió,
tuve que ocultar a su escrutinio los verdaderos motivos de la&nbsp; alegría que sentí al verla entrar acompañada
del cuerpo sometido de mi amada.</p>



<p>Por la
expresión de su rostro, comprendí que mi transformación alertó sus defensas y
por ello, abriendo mi cerebro de par en par, declaré mi sumisión usando el
lenguaje grandilocuente al que estaba acostumbrada:</p>



<p>―Señora, mi
señora, mi gran señora. He comprendido que de nada me sirve oponerme a sus
dictados.</p>



<p>Tecalco me miró
llena de sospechas y sin acercarse a mí, usó sus poderes para estudiar con
detenimiento mis pensamientos. Mientras examinaba cada una de mis neuronas,
agradecí en un rincón de mi cerebro las enseñanzas del difunto cardenal, porque
gracias a ellas tras largos minutos horadando en mis recuerdos, esa mujer se
aproximó a mí y mientras me retiraba las esposas de mis muñecas, me soltó un tanto
nerviosa:</p>



<p>―Ahora que he
comprobado que no hay traición en ti, quiero sentir sin intermediarios las
delicias de la carne.</p>



<p>Arriesgando con
ello el perder su confianza, me atreví a pedirle:</p>



<p>―Señora, una
primera vez de una reina es demasiado para un solo titán. ¿Podría liberar a su
otra sierva para que entre los dos la sirvamos?</p>



<p>Alagada por mi
mansedumbre, la mexica no vio inconveniente y con un breve pensamiento, logró
traer de vuelta a Wayan hasta su cuerpo. La recién llegada tardó unos segundos
en darse cuenta de donde estaba y al comprobar que estaba desnuda, intentó
tapar sus pechos y su sexo con las manos. </p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alargando mi brazo, la atraje hacia
mí y haciendo como si la tranquilizaba, acaricié su mejilla mientras le
susurraba:</p>



<p>―Nuestra reina
nos ha hecho el inmenso favor de elegirnos para ser nosotros los primeros en
amarla.</p>



<p>Wayan, que no
era idiota, comprendió al vuelo mis intenciones y arrodillándose ante la
titánide que la había mantenido retenida, mostró su pleitesía diciendo:</p>



<p>―Permítanos
cumplir tan ansiado deber.</p>



<p>Curiosamente la
perspectiva de verse adorada por nosotros dos,&nbsp;
gustó a la mexica y sin esperar a que mi compañera se levantara, tiró de
ella y dándole un sensual morreo, se pusieron a bailar sobre la alfombra. Con sus
sexos pegados, las dos mujeres no dejaron de moverse lentamente mientras con
sus manos se acariciaban cada vez con mayor intensidad. Esa ancestral danza fue
subiendo enteros y obviando mi presencia, Wayan bajó los tirantes que sostenían
el vestido de la otra titánide.&nbsp; Me encantó ver como cogía los pechos de
Tecalco y sacando la lengua empezaba a jugar con sus pezones. </p>



<p>La cara de
deseo de esa mujer me informó que íbamos en buen camino pero lo que realmente
me confirmó ese extremo, fue más escuchar sus gemidos de placer al sentir los
labios de mi compañera sobre sus pechos.</p>



<p>«Esta zorra no
sabe dónde se ha metido», me dije y por eso me quedé esperando mientras, entre
ellas, se iban estrechando los lazos mutuos con los que obtendría m victoria.</p>



<p>La verdad es
que no tardaron en entrar en calor. Cómodamente sentado en mi asiento fui
testigo de cómo Wayan la desnudaba y tras unos minutos bailando desnudas,
Tecalco no puso inconveniente en dejarse llevar hasta la cama mientras se
besaban sin parar. Tengo que reconocer que, por mucho que ese fuera mi plan,
ver a nuestra captora&nbsp; separando sus
rodillas siguiendo las directrices de mi amada, me excitó. </p>



<p>«Sigue así»,
alenté mentalmente a la neozelandesa cuando comprobé admirado la ternura con la
que se metió entre sus muslos.</p>



<p>Azuzada por mí,
la oriental se dedicó a darle besos en los tobillos mientras le decía lo bella
que era. Su inexperta partenaire fue incapaz de retener un sollozo cuando
experimentó por primera vez, la lengua de otra mujer subiendo por sus piernas y
separándolas aún más, colaboró con ella impresionada del calor que le producía
el sentir el húmedo surco que iba dejando sobre su piel.</p>



<p>Cada vez más
excitada, Tecalco pidió a su teórica súbdita que se diera prisa pero Wayan
disfrutando del suave dominio que ejercía sobre ella, ralentizó más si cabe la
velocidad de sus caricias, de forma que cuando su boca ya estaba a escasos
centímetros del sexo de la otra titánide, ésta no pudo evitar empezar a gemir
mientras con los dedos pellizcaba sus pezones.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-4.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofr/929672172.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Por favor―
rogó descompuesta por la lentitud de mi concubina.</p>



<p>Fue entonces cuando la oriental,&nbsp; levantando la mirada, sonrió y dirigiéndose a
mí, me pidió que le ayudara.</p>



<p>―¿Qué quieres
que haga?― pregunté no queriendo marchitar con mi presencia el nacimiento de
esa unión. </p>



<p>―¡Adórala!―
exigió mientras volvía a ocupar su lugar entre sus piernas.</p>



<p>Os juro que en
ese momento, creí me pedía ayuda para excitarla y por ello, me tumbé a su lado.
Lo que no sabía pero no tardé en descubrir fue que, a Wayan, la idea de someter
con placer a esa presuntuosa le había sobre excitado y por eso cuando vio que
con mi mano acariciaba los pechos de la mexica, se volvió loca y cogiendo entre
sus labios el clítoris de su víctima empezó a masturbarla con verdadera ansia.</p>



<p>―¡Sí!― chilló
la mujer asolada por las sensaciones que estaba experimentando y llevando&nbsp;
un pezón hasta mi boca, me lo dio como ofrenda, mientras me decía: ―Hazme
sentir una mujer.</p>



<p>Aunque temía
que la inocencia de esa muchacha en cuestión de sexo fuera un hándicap, no me
hice de rogar y abriendo mis labios, me apoderé de su negra aureola. Ella al
sentir la humedad de mi boca justo en el momento en que la oriental le
introducía un par de dedos en su interior, fue más de lo que pudo soportar y
pegando un chillido, se corrió sonoramente sobre las sábanas. </p>



<p>El impacto de
su mente gozando provocó que a nuestro alrededor se creara un ambiente de
lujuria del que no me vi libre y como por arte de magia, mi pene se alzó
dolorosamente. A Wayan le ocurrió algo parecido, su sexo se anegó y no
queriendo parar,&nbsp; golosamente siguió
saboreando del placer que le estaba obsequiando.</p>



<p>―¿Le gusta a
nuestra reina?― preguntó mientras prolongaba el orgasmo de esa novicia al
torturar su botón con una serie de suaves mordiscos.</p>



<p>Ambos pudimos
comprobar como la aludida convulsionaba de gusto mientras le contestaba:</p>



<p>―Síííííí.</p>



<p>Abducida por el
placer, no puso ninguna objeción cuando Wayan,&nbsp;
intercambiándose las posiciones, llevó la cara de Tecalco hasta su
propio sexo. </p>



<p>«Para ser
virgen, esta niña es de lo más puta», pensé al ver que la nueva postura la
dejaba con el culo en pompa y a mi disposición. </p>



<p>Mi concubina,
asumiendo que nuestra víctima estaba dispuesta, me pidió que la tomara. No me
lo tuvo que pedir dos veces. Poniéndome a su espalda, acerqué mi miembro y
esperando permiso, me puse a juguetear con sus labios inferiores. La que se
creía una diosa al sentir mi glande acariciando su vulva, gimió de deseo y
usando toda la fuerza de su cerebro, me exigió que la adorara.</p>



<p>La potencia de
su mandato fue tal que tuve que hacer un esfuerzo para no penetrarla con
brutalidad y tratando de conservar la cordura, busqué&nbsp; con la mirada la aprobación de Wayan.</p>



<p>―Hazlo― dijo la
oriental con lágrimas en los ojos, producto del dolor físico que le estaba
provocando la urgencia de esa mujer.</p>



<p>Comprendí lo
que mi concubina estaba sufriendo y por ello,&nbsp;
intentando hacerlo con lentitud, fui metiendo mi pene en el interior de
Tecalco. Su himen cayó limpiamente traspasado sin que su dueña sintiera dolor.</p>



<p>―¡Me encanta!―
gritó la mexica al experimentar mi intrusión.</p>



<p>El placer de
esa mujer al ser penetrada, curiosamente relajó a la neozelandesa y ya sin
pedir su opinión, forzó el contacto de esa boca contra los pliegues de su coño,
presionando con sus manos la cabeza de inexperta titánide. Ésta, sobre
estimulada y ansiosa por sentir en carne propia lo que había disfrutado
mentalmente, se concentró en el clítoris de la morena mientras yo, por mi
parte, iba acelerando lentamente la velocidad de mis caderas. </p>



<p>Conociendo de
antemano que debía ser ella quien se atara al cuello su perdición, en silencio,
seguí machacando una y otra vez, el chocho de la mexica mientras ella no paraba
de berrear. Alertado por sus gritos que esa mujer recibía con agrado mis incursiones,
seguí galopando sobre ella a un ritmo creciente.</p>



<p>Cuando su sexo
ya rezumaba de flujo y arriesgándome a un rotundo fracaso, incrementé su morbo
al decirle mientras le daba un sonoro azote:</p>



<p>―Muévete o
tendré que obligarte.</p>



<p>No acostumbrada
a recibir órdenes y menos con&nbsp; tanta
violencia, Tecalco se quedó paralizada y por eso repitiendo mi órdago, le volví
a dar otra nalgada gritando:</p>



<p>―O colaboras o
tendré que violarte.</p>



<p>La idea que
alguien se opusiera a su poder perturbó a la muchacha pero aún más el oír que
Wayan, a la que creía sometida,&nbsp; dándome
la razón dijera:</p>



<p>―Fóllate a esta
puta sin contemplaciones.</p>



<p>La complicidad
de mi amada me dio alas y agarrando a esa mujer de las caderas, profundicé en
mis embestidas. Tecalco no estaba preparada a que usando mi pene cual cuchillo,
apuñalara su sexo con ferocidad. Mi nuevo ímpetu desbordó sus defensas y por
primera vez se sintió poseída por otra persona. </p>



<p>―¡Para!― gritó
tratando de zafarse del ataque. </p>



<p>Para su
desgracia, su cerebro no pensaba bien por tanta estimulación y por eso no pudo
rechazarme cuando usando todo lujo de violencia, mordí su cuello mientras
aporreaba su interior. El dolor se mezcló con el placer en su mente y eso elevó
la cota de su excitación hasta límites nunca antes experimentados.</p>



<p>―¡Por favor!―
bufó la mujer indefensa.</p>



<p>Aprovechando su
confusión, Wayan acercó sus labios a los suyos y con una ternura de la que solo
son capaces las mujeres, la besó mientras le susurraba:</p>



<p>―Disfruta de
ser mujer.</p>



<p>Ese tierno
susurro fue la gota que derramó el vaso de la titánide y sobrepasada por el
cúmulo de sensaciones que se agolpaban en sus neuronas,&nbsp; pegó un impresionante chillido reconociendo
así su derrota.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofk/294458920.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Hazle sentir
el amor de un dios― me dijo la oriental mientras ayudaba a esa mujer a pasar el
trance con suaves besos. </p>



<p>Asumiendo un
riesgo brutal, llené la mente de Tecalco con mis vivencias. La poderosa
muchacha bien podía haber rechazado esa intrusión pero desarmada por la
aglomeración de&nbsp; sensaciones que estaba
experimentando, no pudo más que intentarlas digerir mientras todo su cuerpo
explotaba. </p>



<p>La propia
fortaleza de su cerebro acrecentó el efecto de mis recuerdos y haciéndolos
suyos, en unos pocos segundos, la mexica disfrutó de todos los orgasmos que yo
había ido acumulando durante mi vida.</p>



<p>―¡Ummm!― gimió
al absorber mis experiencias iniciales con&nbsp;
Isabel y con Ana.</p>



<p>Alucinada con
esas imágenes, fue en busca de los episodios que compartí con Xiu.</p>



<p>―¡Qué
maravilla!― murmuró al verse desflorada durante nuestra boda y prendada por el
placer que había compartido con mi esposa, aceleró el flujo de información que
le iba suministrando.</p>



<p>La avidez que
mostró por esas vivencias provocó que de golpe se viera sumergida en una
vorágine de placer donde se convirtió a la vez en todas y cada una de mis concubinas.</p>



<p>―¡Es
demasiado!― aulló al irse acumulando en su mente los placeres.</p>



<p>Novicia en esas
lides y mientras mi pene se recreaba en su interior, como si fueran las capas
de una cebolla, una a una las defensas de Tecalco fueron cayendo ante el
influjo de mis experiencias.</p>



<p>―¡No puede
ser!― sollozó al sentir como suya la derrota de Makeda para acto seguido gozar
de su entrega entre mis brazos.</p>



<p>La
desesperación reflejada en su rostro hizo actuar a Wayan. Preocupada por si
estaba recibiendo demasiados estímulos, cogiendo sus labios entre los suyos, la
besó con ternura. La mexica, fuera de sí, respondió con pasión. Sin saber por
qué, llevó su mano a la entrepierna de la mujer y la comenzó a masturbar.</p>



<p>―Sigue
mostrándole que significa ser una de nosotras― susurró la neozelandesa,
sorprendida al ver hoyado su sexo por los dedos de la joven. </p>



<p>Obedeciendo sus
dictados, deslicé en su cerebro el recuerdo de mi encuentro con Thule y como
había conquistado a esa racista con todo lujo de violencia. La mente, todavía
adolescente de esa niña-diosa, no estaba preparada para asumir que el placer
podía ir unido al castigo y colapsando sobre las sábanas, se vio sobrepasada
por la imagen de la tortura a la que sometí a esa rubia. Su orgasmo coincidió
con&nbsp; el momento en que en su cabeza
sentía como suyos los azotes que descargué sobre las blancas nalgas de la
titánide alemana y presa de una lujuria sin parangón, rogó de viva voz que
quería experimentarlos en sus propias carnes.</p>



<p>―¡Qué
maravilla!― rugió al sentir que la complacía con una de esas duras caricias
mientras aceleraba la velocidad con la que mi pene se hacía fuerte dentro de su
sexo. </p>



<p>A partir de ese
momento, alterné entre sus dos cachetes el objetivo de mis palmadas mientras
Tecalco trataba de digerir tantas sensaciones. Fue al asumir como propia la
sumisión de Thule cuando sin previo aviso en su mente se desató una cruel
lucha. Parte de ella deseaba dejarse llevar por la lujuria recién descubierta,
al tiempo que en lo más profundo de su ser, la indignación por sentirse usada
por el enemigo de sus ancestros trataba de abrirse camino. </p>



<p>Wayan fue la
primera en descubrir su dilema y sin esperar a que yo me percatara, llevó sus
pechos a la boca de nuestra contrincante, diciendo:</p>



<p>―No hace falta
que te rindas al godo, sométete a Xiu como gran matriarca de todas nosotras.</p>



<p>Comprendí al
instante los motivos de esa afirmación y dándola por buena, inyecté en sus
neuronas las noches de ardor que entre Wayan y yo habíamos disfrutado. Azuzada
por tanto gozo, se agarró a la idea propuesta como única escapatoria y dando un
espeluznante aullido, declaró de viva voz:</p>



<p>―Como Tecalco
Moctezuma, Gran Señora de los pueblos indígenas de América acepto la autoridad
de Xiu Song como matriarca― tras lo cual corriéndose, se desplomó sobre la
cama. Sus chillidos casi nos dejaron sordos al tiempo que su sexo dejaba un
reguero de caliente flujo cayendo por sus muslos. </p>



<p>Pero fue cuando
su mente estalló, cuando tanto mi concubina cómo yo nos vimos inmersos en una
oleada de placer sin igual. El impulso psíquico que produjo la novata al
correrse nos llevó en volandas a un éxtasis casi místico donde la explosión de
mi verga rellenando el interior de su vagina fue el desencadenante de un
prolongado y compartido orgasmo entre los tres.&nbsp;
</p>



<p>El tiempo
desapareció de nuestras vidas mientras nuestros cuerpos se fusionaban con
nuestras mentes. La sensualidad dio paso a un estado de felicidad completa
donde el trio que estábamos haciendo se diluyó fundiéndonos en un solo
ser.&nbsp; Sé que es difícil de creer pero me
vi siendo penetrado por mi pene mientras mi boca comía del pecho de Wayan que
también era el mío. Durante una&nbsp;
eternidad nuestras individualidades se vieron disueltas al tiempo que
todas y cada una de nuestras células eran sacudidas por el júbilo hasta que no
pudimos tolerar tanta&nbsp; euforia y los tres
caímos desmayados en el colchón…<br></p>



<h1 class="wp-block-heading"><a>Epílogo</a></h1>



<p>Horas después me desperté aún abrazado a esas dos.
El odio y cualquier expresión de desprecio había desaparecido de la cara de la
joven, la cual permanecía con su cabeza apoyada sobre mi pecho:</p>



<p>―Sigo atontado―
respondí justo cuando sentí que alguien pedía paso en el interior de mi
cerebro.</p>



<p>Sabiendo que
era mi extraño benefactor, intenté cerrar todo acceso pero entonces una honda
ternura se propagó por mi mente al oír claramente:</p>



<p>―Padre, no me
eches. Soy Gaia, tu hija.</p>



<p>Reconozco que
la sorpresa me hizo tartamudear y queriendo aclarar mis ideas, me senté sobre
la cama preso de terror al percatarme que realmente era ella, un bebé que ni
siquiera había cumplido tres meses de gestación, la que me hablaba.</p>



<p>―¿Cómo es
posible? </p>



<p>A pesar de los
ocho mil kilómetros de distancia, pude oír como si estuviera en la misma
habitación a mi hija decir:</p>



<p>―Tú más que
nadie deberías saberlo. Soy producto de una larga selección de genes milenaria
y la culminación de tu obra.</p>



<p>Anonadado
pensé:</p>



<p>«Si estando
todavía en el vientre de su madre, ya es tan poderosa, ¡qué será cuando tenga
treinta años!».</p>



<p>Os juro que
había intentado cerrar ese pensamiento bajo mil candados pero entonces escuché
su respuesta:</p>



<p>―Creo que lo
sabes y lo temes. ¡Seré la dictadora suprema!</p>



<p>Sus
pensamientos eran de una pureza y una bondad plena pero aun así no pude dejar
de sentir un escalofrío al advertir que si alguna vez se pervertía ese poder,
las consecuencias serían nefastas.</p>



<p>―Por eso
necesito a mis hermanas― contestó allende el mar. ― Serán mi contrapeso. </p>



<p>Que un feto
fuera ya consciente de su papel en el futuro ya era alucinante pero que encima
asumiera que necesitaba de las otras súper titánides para controlarse, confirmó
que a su lado yo era un neardenthal.</p>



<p>―Realmente la
diferencia es mayor, querido padre. Los humanos son unos trogloditas al lado de
vosotros, los titanes. Pero mis hermanas y yo estamos mil escalones por encima
de vosotros. </p>



<p>Era como estar
vis a vis con un ser con miles de años de existencia. La serenidad que
transmitía su mente no evitó que el miedo se apoderara de mí al percibir que en
comparación a ellas, éramos unos simios.</p>



<p>―Dime hija,
¿qué será de la humanidad cuando tú estés al mando?</p>



<p>Su respuesta
llena de afecto pero no por ello menos dura, me impresionó:</p>



<p>―Querido Padre: ¡Ya estoy al mando! ¿Quién crees que evitó tu derrota en manos de Tecalco?</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="http://ist1-1.filesor.com/pimpandhost.com/5/4/3/4/54347/1/4/O/f/14Ofx/1275630681.jpg" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 9. Conozco a la última titánide&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-tara-de-mi-familia-9-conozco-a-la-ultima-titanide-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2025 06:55:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[A la mañana siguiente, me desperté sabiendo que era rey consorte porque la preciosa oriental que dormía a mi lado era la soberana de un pequeño pueblo. Aprovechando su descanso, hice un repaso a todo lo que me había ocurrido en los últimos meses, supe que una vez hubiese acabado mi misión acumularía tal poder que nadie en la historia podría rivalizar conmigo. El ser humano normal no sería consciente de ser mi súbdito pero no por ello dejaría de sentir&#160; en sus carnes mi autoridad. Siguiendo las directrices del plan del fallecido cardenal, mi prole gobernaría el mundo y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>A la mañana siguiente, me desperté
sabiendo que era rey consorte porque la preciosa oriental que dormía a mi lado
era la soberana de un pequeño pueblo. Aprovechando su descanso, hice un repaso
a todo lo que me había ocurrido en los últimos meses, supe que una vez hubiese
acabado mi misión acumularía tal poder que nadie en la historia podría
rivalizar conmigo. El ser humano normal no sería consciente de ser mi súbdito
pero no por ello dejaría de sentir&nbsp; en
sus carnes mi autoridad. Siguiendo las directrices del plan del fallecido
cardenal, mi prole gobernaría el mundo y tras una época convulsa, la humanidad
saldrá de su encierro y surcará las estrellas. </p>



<p>Antes
de llegar a Nueva Zelanda, ya había contactado con la rama asiática por medio
de Xiu,&nbsp; con la africana por medio de
Makeda y la europea a través de Thule por lo que en teoría solo me quedaba
descubrir quién era la titánide americana. </p>



<p>Desperezándome
sobre la cama, lo primero que hice fue llamar a Xiu, la más potente de todas
ellas que además ostentaba la jerarquía de la familia. Ella era mi única esposa
mientras las otras tres eran solo concubinas. Por mucho que a mi modo, amara y
respetara a esas mujeres, mi verdadera pareja era esa chinita. Embarazada de
Gaia, mi futura heredera, había tenido que permanecer lejos de mí, para que mi
presencia no perjudicara a nuestra hija ya que el poder que manaba de mi mente
podía malograr su embarazo. Por ese mismo motivo, Thule y Makeda habían tenido
que separarse de mí. Preñadas la misma noche, en cuanto se enteraron de su
estado habían ido a reunirse con mi esposa en Roma.</p>



<p>Me
costó un tiempo localizar a Xiu porque debido al asesinato del cardenal, ella
ahora fungía como regente de la organización en mi ausencia. Cuando lo conseguí
le expliqué que había hallado a la penúltima titánide y que Wayan había
aceptado unirse a nuestra causa.</p>



<p>Esa
noticia cambió su tono y con voz seria me respondió:</p>



<p>―
Te felicito, pero como sabes todavía debes ir en busca de la que falta.</p>



<p>―
Lo sé― respondí― el problema es que no sabemos quién es.</p>



<p>Ante
mis palabras, se rio y me dijo:</p>



<p>―
Creo haberlo resuelto porque he localizado a los dos herederos de los mayores
imperios que han existido en América y solo uno es mujer. </p>



<p>Sabiendo
que solo había dos posibilidades, comenté:</p>



<p>―
¿Dónde tengo que ir a México o a Perú?</p>



<p>―A
México, el heredero Inca es un hombre.</p>



<p>Satisfecho
de conocer al fin mi destino, le pedí que me mandara el dossier por mail para
írmelo estudiando pero cuando ya creía que íbamos a hablar de nosotros, la
chinita me soltó:</p>



<p>―
Pásame a Wayan, tengo que darle instrucciones.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_013_617f.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Gracias
a que esa mujer estaba a mi lado, lo único que tuve que hacer fue pasarle el
teléfono. Tras las normales presentaciones, comprendí que habían entrado en
materia al percatarme del cambio de expresión de la chavala. Tras unos minutos
donde apenas habló, Wayan despidiéndose de su matriarca, dijo:</p>



<p>―
Señora, no se preocupe.</p>



<p>Sin
darme tiempo a despedirme, colgó. Molesto por no haber podido charlar con mi
esposa, solo me quedó preguntar que le había dicho:</p>



<p>―
La matriarca me ha prohibido quedarme embarazada. Por lo visto, es posible que
necesites mi ayuda con esa mujer.</p>



<p>―
No te comprendo― respondí.</p>



<p>Abrazándose
a&nbsp; mi cuerpo, la mujer me lo aclaró
diciendo:</p>



<p>―
Parece ser que la tal Quetzaly es muy peligrosa porque une a su gran poder
mental una sociedad secreta que su bisabuelo fundó hace más de un siglo.</p>



<p>Interesado
por primera vez, seguí su explicación. En ella, Waayan me relató como Manuel
Toribio había fundado una extraña hermandad que se hacían llamar los verdaderos
americanos y aunque su sangre india había sido mezclada con mucha europea,
seguían fieles a la religión de sus ancestros.</p>



<p>―
¡No puede&nbsp; ser!― exclamé― ¡Nadie en su
sano juicio y menos un titán se creerá esas locuras!</p>



<p>―
Según Xiu, miles de ricos potentados de toda América. No solo en México, sus
tentáculos van desde Alaska a la tierra del fuego.</p>



<p>―
¿Me estás diciendo que hundiendo sus raíces en el folclore indígena se han
inventado una religión?</p>



<p>―
Así es. Don Manuel se erigió como representante de todas esas&nbsp; deidades&nbsp;
en la tierra y sus acólitos consideran a su nieta&nbsp; casi una diosa.</p>



<p>Asumí
que solo una formidable&nbsp; rama de titanes
hubieran podido fundar y mantener una estructura así sin que nadie se le
rebelase y por ello, acepté de buen grado toda la ayuda que se me pudiera
prestar. La historia nos había enseñado que cada vez que un titán asumía el
poder, tras una época de prosperidad, venía un río de sangre y si esos sujetos
llevaban más de cien años al mando de una organización así, ¡Eran de temer!</p>



<p>Aleccionado
de mis futuras dificultades, me puse a leer el expediente de esa mujer y lo
primero que me sorprendió fue enterarme que esa mujer estaba ya casada. Si por
si eso fuera poco todo se complicó al enterarme que su marido estaba
emparentado con un antiguo presidente de México. Sobrino carnal de ese
mandatario, su propio padre había sido encarcelado por el asesinato de un
pretendiente a la jefatura del estado.</p>



<p>«
El clásico oligarca», sentencié dando por sentado que se debía tratar de un
matrimonio de conveniencia.</p>



<p>Después
de estudiar profundamente ese informé, me despedí del consejo de los ancianos y
esa misma tarde salimos rumbo a Wellington ya que al día siguiente teníamos
previsto volar rumbo al D.F. </p>



<p>―&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te veo preocupado― comentó la oriental
al llegar a la habitación del hotel ― ¿En qué piensas?</p>



<p>―
No estoy seguro― respondí ― ¡hay algo que no me cuadra!</p>



<p>Tras
lo cual le expliqué que no tenía ningún dato para ser suspicaz, ni tampoco le
podía decir que era lo que no me gustaba del dossier preparado, pero seguía sin
estar convencido que la información recogida fuera la correcta. Waayan que
aprovechó a desnudarse mientras me escuchaba, esperó a que acabase para
decirme:</p>



<p>―
Ya descubriremos qué ocurre en México. Ahora vente a la cama a complacer a tu
mujercita.</p>



<p>La desfachatez
de la morenita me hizo reír y dejándome llevar, me tumbé junto a ella y
levantándola en vilo sobre la cama, forcé su boca con mi lengua. La necesidad
de sexo así como la certeza que íbamos hacia un destino peligroso hizo el
resto. Reafirmando nuestros votos, nos besamos mientras nuestros cuerpos
empezaban a moverse completamente pegados.&nbsp; Mi nueva concubina, al sentir
que sus hormonas se hacían dueñas de su mente,&nbsp;pasó su mano por mi entrepierna
y poniendo cara de puta, me preguntó:</p>



<p>― ¿Me harías el
amor?</p>



<p>― ¡Por supuesto
que sí!― respondí cogiendo uno de sus pechos &nbsp;entre mis labios.</p>



<p>Ella, al notar
mi lengua jugueteando con su aureola, presionó mi cabeza con sus manos mientras
me decía dulcemente en mi oído:</p>



<p>― ¡Hazme tuya!</p>



<p>Sus palabras
fueron el acicate que necesitaba para arrodillarme a sus &nbsp;pies y&nbsp; tras separar sus piernas, quitarle el tanga.
El dulce aroma que recorrió mis papilas cuando lo hice me excitó y por ello,
mientras ella no paraba de gemir, hundí mi boca en el interior de sus muslos.</p>



<p>― ¡Sigue!― rogó
descompuesta al experimentar la caricia de mis dedos mientras separaban sus
labios y cómo mi lengua lamía su botón.</p>



<p>Ya dominado por
la lujuria, cogí entre mis dientes su clítoris y me puse a mordisquearlo al
tiempo que descubría que el flujo encharcaba su coño.</p>



<p>― ¡Qué
maravilla!― gimió como una loca y presionando mi cabeza, me rogó que
continuara.</p>



<p>La pasión de
ese momento no pudo evitar que me quedara embelesado nuevamente al disfrutar de
su depilado coño ni que con mi corazón latiendo a mil por hora, reconociera que
si era pecaminosamente atrayente. Azuzado por ella, me desnudé deseando
eternizar ese momento porque no en vano, no sabía lo que nos iba a deparar el
futuro.&nbsp;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_037_73a7.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>Waayan sonrió al comprobar mi erección y con un
erótico tono en su voz, me llamó a su lado. Teniéndome junto a ella, me cubrió
de besos mientras su cuerpo temblaba cada vez que mis manos la acariciaban:</p>



<p>―
Fóllame―&nbsp; ordenó con la respiración entrecortada.</p>



<p>Excitado
&nbsp;hasta decir basta, contuve &nbsp;mis ansias de obedecerla y contrariando
sus deseos, metí mi cara entre sus pechos. &nbsp;Al hacerlo, &nbsp;su dueña no
paró de pedirme que la hiciera mujer. Manteniendo esa cruel rebeldía, cambié de
objetivo y me concentré en el tesoro que escondía su entrepierna. Ya con las
piernas abiertas y sus manos pellizcando sus pezones, la oriental pegó un
alarido al padecer las caricias de mi lengua recorriendo los pliegues de su
sexo.</p>



<p>― ¡Qué
belleza!― exclamé al disfrutar de su coño.</p>



<p>La que hasta
entonces se había comportado como una tierna amante se convirtió en una hembra
&nbsp;exigente que cogiendo mi pene entre sus manos e intentó forzarme a que la
tomara. Obviando sus deseos, seguí devorando su chocho cada vez con mayor
intensidad. Los lametazos que propiné entre sus pliegues cumplieron su cometido
y completamente dominada por el deseo, mi concubina se retorció dando gritos
sobre las sábanas. Empapando el colchón con su flujo, su sexo se me antojó un
riachuelo al que debía intentar secar pero cuanto para beneplácito de la mujer,
cuanto más lo intentaba era mayor el torrente que manaba de su interior y al
querer absorberlo, prolongué de esa forma su éxtasis, uniendo un orgasmo con el
siguiente.</p>



<p>Fue entonces
cuando con una súplica, me rogó:</p>



<p>― Necesito
sentirte dentro de mí.</p>



<p>Si esperar mi
respuesta cogió mi pene y lo acercó hasta su sexo. La necesidad que demostró
mientras lo hacía, acabó con mis reparos y tumbándola sobre su espalda, le
separé las rodillas mientras le decía:</p>



<p>― En este
momento no pareces una reina sino una puta barata.</p>



<p>― ¡Me da lo
mismo! ¡Hazlo ya!― imploró mientras movía sus caderas intentando meterlo
dentro.</p>



<p>Satisfecho
decidí complacerla y centímetro a centímetro&nbsp;
vi desaparecer mi verga en el interior de su vagina mientras Waayan se mordía los labios con
deseo. Al comprobar que mi concubina había conseguido incrustársela al
completo, di inicio a &nbsp;un lento vaivén, sacando y metiéndola de ese
estrecho conducto mientras la oriental no paraba de gemir. Su entrega me
confirmó que estaba gozando y por eso fui incrementando poco a poco la
velocidad de mis maniobras.</p>



<p>― ¡Me encanta!―
chilló descompuesta.</p>



<p>Su rendición se
tornó en total al asir sus pechos con mis manos y &nbsp;berreando de placer,
gritó a los cuatro vientos su orgasmo.</p>



<p>― ¡Me corro!</p>



<p>Contagiado de
su lujuria, incrementé mi ritmo y mientras por mis piernas se deslizaba su
flujo, seguí&nbsp; martilleando su interior con sus gemidos resonando en mis
oídos. Supe que no iba a poder retener mi propio clímax si seguía así y por eso
bajé mi compás. Ella al notarlo protestó y con voz melosa, me rogó que siguiera
más rápido. El brillo de deseo que descubrí en sus ojos me convenció &nbsp;y
elevando la velocidad de mis penetraciones, golpe a golpe asolé sus pocas
defensas hasta que coincidiendo con sus renovados alaridos de placer, mi
miembro regara de semen su interior. Ya agotados y satisfechos nos quedamos
abrazados e intentamos dormir porque al día siguiente tomaríamos un vuelo hacia
la ciudad de México.</p>



<p>Durante el
viaje que nos llevaría hasta el D.F. Xiu consiguió que los agentes del difunto
cardenal la aceptaran como jefa en mi ausencia y fue a través de ellos que
concertó una cita con la última de las titánides en sus oficinas. De ello me
enteré al aterrizar en el Benito Juárez, el aeropuerto de la capital mexicana
que lleva el nombre del único presidente de ese país con sangre indígena.
Estábamos todavía saliendo del avión cuando dos hombres encorbatados,
presentándose como miembros de “la Espada de Dios”, se hicieron cargo de
nuestro equipaje al tiempo que me hacían entrega de un dossier ampliado de la
mujer que íbamos a ver.</p>



<p>Ya en el
interior de una limusina con los cristales blindados, me puse a leer la
información que habían conseguido sobre Quetzaly Toribio y su extraña secta.
Tras dar un repaso a conciencia a esos papeles, seguía teniendo dudas y más
cuando leí que esa mujer tenía un par de hijos, ya que en teoría las titánides
solo conseguían procrear un único vástago. Si eso era verdad, esa mujer debía
ser poderosa al haber conseguido romper ese maleficio y además teniendo su
propia descendencia nunca accedería a formar parte de nuestro plan sino que
desde un principio se enfrentaría a nosotros. Al explicarle mis suspicacias a
Wayan, la oriental se quedó pensativa y tras unos minutos en los que rumió la
información, me pidió&nbsp; que no me
anticipara y que esperara a conocerla antes de opinar.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_041_6189.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>El sentido
común que manaba de sus palabras, me convenció y tratando de hacer tiempo, me
puse a mirar por la ventanilla del vehículo. Fue entonces cuando me percaté de
la presencia de al menos cinco coches siguiendo al nuestro. Al preguntar a mi
chofer si formaban parte del operativo de la gente del cardenal, preocupado me
contestó que no, mientras me pedía perdón por no haberse dado cuenta.</p>



<p>― ¿Quiere que
los despiste?</p>



<p>― No, sigue
hacia nuestro destino― respondí después de haber sondeado sus mentes y saber
que en caso de peligro, podría hacerme con facilidad de sus voluntades.</p>



<p>Al fijarme en
la sonrisa de Wayan comprendí que ella había hecho lo mismo y que su conclusión
era idéntica a la mía.&nbsp; Adorándola como
mujer, me resultaba difícil recordar que era una poderosa telépata con poderes
semejantes a los míos aunque de menor fuerza.</p>



<p>― Tú sola
podrías con todos ellos― comenté mientras le daba un cariñoso beso en su mejilla.</p>



<p>Alegremente, la
oriental me contestó:</p>



<p>― No sería
digna hija de mi padre si no pudiera.</p>



<p>Tras lo cual y
antes que pudiera hacer nada por evitarlo, provocó un accidente sin víctimas
que cortó en seco el tráfico detrás nuestro, dejando a nuestros perseguidores
anclados en mitad de Reforma. La pericia que mostró en ese momento me confirmó
que de haber problemas, esa pequeña muñeca sería un formidable apoyo con el que
podría contar.</p>



<p>― ¿Cómo lo ha
hecho?― el conductor preguntó al verse libre del acoso de esa gente.</p>



<p>Dulcemente,
Wayan contestó:</p>



<p>― Nosotros no
hemos hecho nada, fue una señora que, al ver que un niño iba a cruzar, dio un
volantazo.</p>



<p>El sujeto no la
creyó pero tampoco insistió y siguiendo su camino, con voz seria nos informó
que nuestro destino era un palacete sito en Polanco y que llegaríamos en unos
quince minutos. Sus cálculos fueron errados al no tomar en cuenta los poderes
de mi concubina, la cual consiguió que un par de policías con sus motos Harley
nos fueran abriendo paso creyendo que escoltaban a un alto cargo del gobierno.</p>



<p>― ¡No te
pases!― la reprendí&nbsp; al saber que quería
impresionarme. ― No debemos hacer uso de nuestras facultades si no es por una
causa justificada y aun así debemos tener cuidado.</p>



<p>La balinesa
aceptó la bronca sin inmutarse y de buen humor, contestó:</p>



<p>― Lo siento
pero es que creía que era lo que deseabas. ¡Te he ahorrado el atasco!</p>



<p>Tenía razón que
no me apetecía tragarme todo esa aglomeración de coches pero eso no era motivo
para su alarde. Estaba a punto de hacérselo saber cuando de pronto llegamos a
nuestro destino, por lo que decidí dejar para un momento más propicio esa
discusión. Nada más aparcar frente a ese afrancesado palacete, salieron de él
un grupo numeroso de hombres armados que sin ningún miramiento nos registraron.</p>



<p>« ¡Tranquila!»,
mentalmente ordené a mi acompañante al leer en su cerebro que estaba indignada
por ese trato. «¿No sientes su presencia?».</p>



<p>El cabreo por
sentirse manoseada le había impedido percibir el poder que se escondía tras
esas paredes:</p>



<p>« Perdona», contestó
usando también la telepatía, « En ese palacete hay al menos un titán».</p>



<p>Haciendo uso de
mi educación, cerré mi mente y en voz baja, le comenté:</p>



<p>― Sube tus
barreras. Además de poderoso, es imprudente. Debía estar sondeándonos&nbsp; o no hubiésemos advertido su presencia.</p>



<p>Dándome la
razón, cerró a cal y a canto sus pensamientos. Al verificar la sólida defensa
que había construido en un instante, me quedé admirado y cogiéndola del brazo,
entré al edificio. Ignorando al equipo de seguridad directamente fui a la
recepcionista y habiendo captado su atención, pregunté por la jefa de todo ese
tinglado:</p>



<p>― ¿A quién
anuncio?― preguntó.</p>



<p>― A Gonzalo de
Trastámara.</p>



<p>Tenía una cita
con esa mujer pero aun así en un ejercicio calculado de mala educación me hizo
esperar media hora antes de atenderme. Sabiendo que tenía por objeto cabrearme,
decidí no hacerme el ofendido pero al cabo de los veinte minutos resolví
actuar. Usando mis capacidades, manipulé a diversos miembros del staff de ese
edificio, de forma que coincidiendo con mi estancia todo empezó a fallar. Se
fueron las luces, sonó la alarma de incendio e incluso el servidor que daba
servicio a esa organización entró en hibernación.</p>



<p>« Así aprenderá
a no jugar conmigo», pensé mientras comenzaba a reinar el caos a mi alrededor.</p>



<p>La tal Quetzaly
supo de inmediato quien era el culpable y por eso mandó a un alto ejecutivo a
recibirnos de inmediato. El tipo en cuestión debía de ser consciente de la
naturaleza de nuestra visita porque desde el inicio se mostró nervioso y
preocupado.</p>



<p>― Disculpen la
tardanza. La señora, mi señora, mi gran señora les recibirá en un instante.</p>



<p>Reconocí en ese
tratamiento al que se daba en la antigüedad a los reyes aztecas y por eso no me
extrañó tanta rimbombancia. Aleccionado que esa organización se creía
descendientes de ese pueblo cuando entré en la sala donde esa titánide iba a
recibirme, no me resultó raro encontrármela vestida a la antigua usanza con un
complejo tocado hecho de plumas y profusamente adornada con multitud de
collares de oro.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_046_65f3.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>La mujer ni
siquiera se levantó de su trono cuando entramos, dando por sentado que se creía
superior a los extranjeros que estaba recibiendo. La adoración que los
presentes sentían por esa rubia, me impidió percatarme que había algo que no
cuadraba. Sentía el poder de una mente colosal en esa habitación y fijando mi
atención en ella, no me costó reconocer que esa supuesta reina era una “humana
normal” y no la persona a la que había venido a buscar. Aunque lo intenté, no
conseguí localizarla por ello decidí obligarla a que se desenmascarara.</p>



<p>Cuando la
usurpadora me preguntó a que se debía mi visita, sonreí mientras contestaba:</p>



<p>― Vengo a tomar
posesión de ese trono.</p>



<p>La reacción de
sus siervos fue soltar una carcajada, acostumbrados quizás al poder omnímodo
con el que su señora mantenía la disciplina de la organización. Carcajada que
se transmutó en mutismo cuando vieron a su reina ir trastabillando hasta
arrodillarse frente a mí. Fue entonces cuando saliendo de un rincón, una
jovencita de apenas veinte años subió hasta donde se ubicaba el símbolo real y
se sentó diciendo:</p>



<p>― Tenía que
llegar este momento― y con un rictus de cólera en su rostro, se presentó
diciendo: ― Soy Tecalco, reina de los pueblos indígenas americanos y la única
descendiente del gran señor Moctezuma. Este es mi trono y nadie más que yo es
digno de sentarse en él.</p>



<p>Durante unos
segundos, nos quedamos mirando uno al otro sin decir nada. La actitud de ambos
era de cautela, sabedores que la persona que teníamos enfrente era enormemente
poderosa. Mi escrutinio no fue físico porque aunque la cría era toda una
belleza, lo que me tenía impresionado era su fortaleza mental.</p>



<p>«Cuidado,
esposo mío. Esta zorra es dura», me estaba comentando telepáticamente Wayan
justo en el instante que el poder de la mexica cayó sobre ella. La oriental se
tambaleó y cayó a sus pies de un modo tan certero que comprendí que nunca me
había enfrentado a una titánide como ella. Su poder rivalizaba no solo con el
mío sino con el del fallecido cardenal.</p>



<p>Asumiendo que
esa mujer se creía dueña de los destinos de su pueblo, mi respuesta a su ataque
consistió en no defender a mi amada sino cargar contra los cerebros de toda su
gente. Los chillidos de terror que recorrieron al unísono las cuatro plantas
del edificio, la hicieron dudar. Momento que aproveché para decirle:</p>



<p>― Suelta a mi
concubina o mataré a tus seguidores. ¡Serás la única responsable de su
holocausto!</p>



<p>La joven
comprendió que mi amenaza incluía a todos los de la faz de la tierra y no solo
a los presentes en ese palacete, por lo que liberando a su víctima, se encaró
conmigo preguntándome quién era:</p>



<p>― Soy Gonzalo
de Trastámara― repetí. –El mayor de los titanes.</p>



<p>La expresión de
su cara me hizo saber que desconocía su origen y por eso dejándole claro que me
sentía al menos su igual, cogí una silla y tomé asiento. La indignación de la
muchacha era total. Nunca nadie había osado a tamaño desplante pero actuando
prudentemente, sonrió mientras me decía:</p>



<p>― ¿Y qué quiere
el titán de la mujer―diosa? ¿Viene a jurar lealtad como su súbdito?</p>



<p>Semejante
despropósito me dejó helado al saber que esa muchacha realmente se creía la
religión que profesaban sus seguidores. Escogiendo con cuidado mis palabras
contesté:</p>



<p>― Mi destino es
otro. Como tú, provengo de una larga serie de semidioses. Mi origen se hunde en
el inicio de los tiempos y como el mayor de nuestra verdadera raza, vengo a
proponerte juntar fuerzas para salvar a la humanidad.</p>



<p>Abriendo mi
mente, dejé que Tecalco leyera el futuro del que queríamos librar al hombre
pero en vez de fijarse en la urgencia de nuestra intervención,&nbsp; descubrió que era descendiente de un rey
español y como según su educación ese pueblo había sido el causante del fin del
reino azteca, me vio como un enemigo y cerrando su cerebro bajo miles de
candados, respondió:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_048_f330.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―&nbsp; ¡Jamás! La tierra de mis ancestros lleva casi
cinco siglos llorando la muerte de su último gran monarca. Antes moriría a
plegarme a tus deseos. ¡Maldito godo!</p>



<p>La cerrazón y
el odio visceral que sentía por todo lo hispano hacía inútil seguir hablando.
Levantándome de la silla, pasé el brazo por la cintura de mi concubina y justo
cuando salía sin despedirme de su presencia, me giré y dije con tono altivo:</p>



<p>― Tú y tu
pueblo se lo pierden. Quien no esté conmigo, estará contra mí. Me quedaré dos
días hospedado en el Four Seasons, si cambias de idea ya sabes dónde
encontrarme― tras lo cual regalé a los aterrorizados adoradores de esa mujer
con las imágenes del exterminio que el rechazo de su reina provocaría sobre sus
familias. </p>



<p>El pánico que
desencadené con ello fue tal que Tecalco tuvo que hacer uso de todas sus
facultades para calmarlos. Mientras por nuestra parte, ni siquiera habíamos
salido del palacete cuando telépaticamente Wayan me preguntó:</p>



<p>« ¿Serías capaz
de tanta infamia?».</p>



<p>« Claro que no,
pero ¡ella no lo sabe!».</p>



<p>Ya en el coche,
llamé a Xiu y le expliqué que se habían equivocado de mujer y que no era
Quetazaly sino una tal Tecalco, la titaníde.</p>



<p>―¿Quién es esa
mujer?― preguntó sorprendida.</p>



<p>―Eso esperaba
que me dijeras― respondí para acto seguido explicar a mi esposa cómo había
descubierto la farsa.</p>



<p>Tras oírme
preocupada por semejante fallo, se comprometió a poner a toda la organización a
averiguar quién era para acto seguido explicarme cómo iba su embarazo. Según
ella, Gaia y las otras bebés iban creciendo demasiado rápido en la panza de sus
madres pero lo que la tenía impresionada no era eso sino que ya se comunicaban
entre ellas.</p>



<p>―¡Si ni
siquiera han nacido!― exclamé alarmado.</p>



<p>―Lo sé y pero
lo más curioso es que lo descubrí de casualidad porque de alguna forma, nos lo
estaban ocultando.</p>



<p>―No te
entiendo, ¿cómo que os lo estaban ocultando?</p>



<p>La matriarca se
tomó unos segundos antes de contestar:</p>



<p>―Gonzalo, me
creas o no, las tres niñas tienen conciencia y comparten información.</p>



<p>Me parecía
imposible pero asumiendo que podía ser cierto, la pregunté cómo se había dado
cuenta.</p>



<p>―Cuando saliste
hacia México, decidí ocultar vuestro destino al resto de las titánides. Pero
por un comentario de Thule, me di cuenta que la alemana lo sabía y al
preguntarle cómo se había enterado, me dijo que se lo había contado Dana, su
hija…― su tono translucía nerviosismo. – y estaba intentando averiguar cómo se
había filtrado esa información, cuando Gaia desde el interior de mi vientre
tomó la palabra y me reconoció que se lo había contado…</p>



<p>―¡No tengo
tiempo para esto!― le solté― Luego me lo explicas. </p>



<p>Siendo un tema
importante era secundario en ese momento y cortando bruscamente el rumbo que
llevaba la conversación, azucé a mi esposa a&nbsp;
ponerse a trabajar. </p>



<p>«¡Qué bruto que
soy!», pensé al colgar, «Xiu intentaba explicarme algo sobre mi hija pero no la
dejé.</p>



<p>Os juro que
estuve a punto de volverla a llamar pero cuando ya tenía el teléfono en mi
mano, cambié de opinión y mirando a&nbsp;
Wayan, la advertí que mientras no supiéramos realmente quien era nuestra
contrincante, deberíamos ser todavía más cautelosos y cortar cualquier contacto
con el resto de las titánides.</p>



<p>―¿No crees que
necesitaremos su ayuda?― preguntó nada conforme con la idea.</p>



<p>Sus reparos
eran lógicos pero algo en mi mente rechazó sus argumentos y la insté a hacerme
caso. Molesto conmigo mismo, repasé mi actuación desde la muerte del cardenal y
aterrado asumí que era como si alguien estuviese guiando mis pasos. </p>



<p>«¡El viejo está
vivo!», farfullé porque de no ser así tenía un adversario desconocido todavía
más formidable que Tecalco.</p>



<p>Acabábamos de
llegar al hotel cuando el conserje me entregó un extenso fax que había llegado
a nuestro nombre con toda la información sobre esa mujer. Dando un breve repaso
a las veinte hojas, en ese dossier se explicaba que esa rama llevaba ya tres
generaciones ocultando quién era en realidad&nbsp;
el titán poniendo un fantoche a la cabeza para así desviar la atención.</p>



<p>«¡Qué
equivocados estábamos!», exclamé en mi interior al leer que el propio fundador de
esa secta no era un titán. Quien realmente ostentaba el poder era su medio
hermano Antonio, un oscuro ayudante que había permanecido en la sombra.</p>



<p>Olvidando todo
lo demás, me concentré en revisar a conciencia esa información al ser
totalmente atípico que uno de los de mi especie dejara que otro asumiera
nominalmente el poder. </p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_051_7511.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―¡Tecalco es su
nieta!</p>



<p>La simplicidad
del plan me dejó alucinado:</p>



<p>«Mis
antepasados hubiesen evitado su muerte de haber pensado en ello. Las revueltas
que habían acabado con sus vidas, hubieran fracasado al matar al tirano
equivocado”.</p>



<p>Una vez terminé
de memorizar hasta la última letra de esas páginas, seguía habiendo algo que no
me cuadraba:</p>



<p>«Es imposible
que Xiu haya descubierto todo este tinglado en media hora». </p>



<p>Fue entonces
cuando certifiqué era una marioneta en manos de un anónimo personaje al fijarme
en la hora que había sido recepcionado dicho fax:</p>



<p>¡El hotel lo
había recibido cuarenta y cinco minutos antes de la conversación con Xiu!</p>



<p>Al contarle a
Wayan lo que había descubierto, noté su nerviosismo al ver las gotas de sudor
que caían por su frente. Compartiendo su congoja, ni siquiera hice el intento
de aparentar una tranquilidad que no sentía y junto con ella, me puse a
analizar nuestros siguientes movimientos.</p>



<p>―Es claro que esa
bruja nos va a atacar― sentenció la oriental― por ello deberíamos anticiparnos.
</p>



<p>―El problema es
cómo― respondí dando&nbsp; por sentado que
tenía razón. –Es un enemigo formidable y cuenta con una estructura sólida de
seguidores.</p>



<p>Fue entonces
cuando haciendo uso de su sentido común, me dijo:</p>



<p>―No te olvides
que no basta con vencerla, tenemos que hacer que se pase a nuestro lado.</p>



<p>―Odia todo lo
que represento― exclamé ―¡lo ha mamado! No ves que para ella soy descendiente
de los que destruyeron su pueblo.</p>



<p>A pesar de mis
razonamientos, la oriental no dio su brazo a torcer e insistiendo, comentó:</p>



<p>―Tenemos que
desbloquear esta situación. Ya que a ti te desprecia, seré yo quien dé el paso.</p>



<p>―No te
entiendo, o mejor dicho, no me gusta lo que propones― respondí al intuir que se
estaba ofreciendo como mediadora― esa tipa está loca y puede usarte como
herramienta para hacerme sufrir.</p>



<p>Mis suspicacias
no iban desencaminadas porque Wayan con gesto serio, al oírme, contestó:</p>



<p>―Lo sé. Es más,
esa es mi idea. Tecalco no podrá evitar caer en la tentación de intentar
llevarme de su lado, pensando que con ello conseguirá una ventaja sobre ti.</p>



<p>―Ahora sí que
me he perdido. ¿Me estás diciendo que tu plan es dejar que te rapte?</p>



<p>―Más o menos―
respondió y ante mi cara de espanto, prosiguió diciendo:― cuando estábamos en
su presencia, noté la intrusión de esa mujer en mi cerebro y sin que se diera
cuenta, dirigí su examen hacía mi sexualidad.</p>



<p>―¿Y?</p>



<p>Muerta de risa,
entornó sus ojos y en plan coqueta, me soltó:</p>



<p>―¡Se quedó impresionada!
Aunque no te lo hayas planteado, esa cría es virgen y al revisar mis recuerdos,
se sintió excitada con lo que descubrió dentro de mí.</p>



<p>―¿Te refieres a
nuestros secretos de alcoba?</p>



<p>Por medio de
una carcajada me informó de lo equivocado que estaba y sin parar de reír, me
desveló&nbsp; un aspecto que no sabía de ella:</p>



<p>―Cariño, no
fuiste el primer hombre de mi vida y si todo sale como tengo pensado, ella
tampoco será la primera mujer.&nbsp; </p>



<p>―¡Serás puta!―
contesté escandalizado al recibir en mi interior parte de los sensuales
recuerdos que esa mujercita me estaba mandando― ¡Te propones seducirla!</p>



<p>Acercándose a
mí, llevó una mano hasta mi entrepierna y mientras me comenzaba a acariciar, me
indicó:</p>



<p>―No podrás
negar que soy una mujer irresistible.</p>



<p>Para entonces,
mi verga ya pugnaba por salir de su prisión. Wayan no contenta con ello, pobló
mi mente de imágenes eróticas de ella con nuestra adversaria. Riendo al ver el
efecto que producían en mí, se arrodilló a mis pies y liberó mi tallo.</p>



<p>―Tú más que
nadie sabe de mi atractivo― susurró justo antes de dar un largó lametazo a
través de mi erección.</p>



<p>El erotismo y
el mimo con el que trató mi pene me hicieron dudar. Admitiendo que el plan era
arriesgado, tuve que admitir que era posible, sobre todo cuando experimenté en
mi propia piel la humedad de su boca.</p>



<p>«¡Dios! ¡Cómo
me pone!», vitoreé en silencio la maestría de esa morena.</p>



<p>Mi entrega le
permitió bajar mis pantalones y recreándose en esa mamada, usó su lengua para
embadurnar mis huevos con su saliva a base de profundas lamidas y calientes
besos. Al percibir lo mucho que estaba disfrutando, sin prisas se dedicó a
recorrer con esa húmeda caricia la distancia que le separaba de mi ano y tras
penetrar unos segundos en esa entrada, volvió tras sus pasos.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_058_b43d.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Eres mala―
balbucí totalmente cachondo al observarla abriendo sus labios y metiendo
lentamente mis testículos en el interior de su boca.</p>



<p>Ocupada como
estaba, su respuesta consistió en jugar con ellos mientras usaba su mano para
pajear lentamente mi pene. Reconozco que en ese momento me había olvidado de mi
misión y lo único que quería es que Wayan continuara. Leyendo mi necesidad, la
morenita usó nuevamente su lengua para lamer lentamente mi verga desde la base
hasta el frenillo. La sensacional mamada me tenía noqueado y por ello, no pude
más que quedarme quieto. Incrementando mi placer, Wayan fue subiendo por mi
miembro con dulces besos hasta llegar a mi glande.</p>



<p>Una vez allí,
se apoderó de él separando sus labios, me dijo:</p>



<p>―Vete contando.</p>



<p>Tras lo cual y
con una lentitud que me pareció excesiva, fue introduciendo mi extensión en el
interior de su boca. </p>



<p>―Una― conté al
sentir como se hundía mi verga hasta el fondo de su garganta. Ni siquiera había
terminado de introducírsela cuando a mi mente llegó la imagen de Tecalco
removiéndose incómoda en su trono.</p>



<p>La integridad
de su plan quedó revelada al notar que su cerebro emitía sin cesar lo que
estaba ocurriendo entre esas paredes. Alucinado por su audacia, no dije nada
cuando su boca fue retirándose.</p>



<p>―Dos― dije ya
siendo cómplice de su programa al notar que mi polla volvía a sumergirse dentro
de ella. Esta vez la estampa de nuestra adversaría incluía a Wayan arrodillada
y separándole las piernas.</p>



<p>Sin saber si
nuestro extraño ataque estaba llegando a Tecalco, vi cómo mi concubina recorría
los muslos de la muchacha con su lengua.</p>



<p>―Tres― numeré
imbuido de lujuria, al observar como si fuera real a la oriental bajando las
bragas de la mexicana.</p>



<p>―Cuatro― dije
tras el primer lametazo en el sexo aún virgen de esa muchacha.</p>



<p>―Cinco― apenas
susurré preso de la pasión por tanto estímulo porque mientras en la habitación
del hotel, la garganta de Wayan se hacía con mi verga, en mis neuronas eran el
coño de Tecalco el que sufría el acoso de su lengua.</p>



<p>―Seis― conseguí
apuntar sin pestañear cuando vislumbré que la morenita incrementaba su ataque,
follando el chocho imaginario con sus dedos.</p>



<p>―Siete― cada
vez más excitado con ese jueguecito, enumeré esa séptima mamada al tiempo que
en nuestros cerebros, las manos de Wayan se apoderaban de las adolescentes
tetas de nuestra oponente.</p>



<p>―Ocho― clamé
preso de un ardor desconocido, al sentir a la vez la boca de mi concubina
sorbiendo mi verga y a sus dedos pegando un pellizco en los pezones de Tecalco.</p>



<p>―Nueve― declaré
con la respiración entrecortada por la cercanía de mi orgasmo mientras en mi
cerebro la mexicana no dejaba de sollozar y gemir. </p>



<p>La fuerza con
la que es imagen se grababa en mi mente, me hizo suponer que podía ser real y
colaborando con Wayan, usé todas mis neuronas como amplificadoras de sus
pensamientos y lanzándolas al aire, exclamé:</p>



<p>―¡Diez!―
mientras mi verga explotaba regando con su jugo la garganta de la oriental.</p>



<p>Aun sabiendo
que era posible, no preví que en ese momento y mientras descargaba mi simiente
dentro de mi amada, nos llegara como un tsunami el clímax de esa novata.
Tecalco sorprendida por ese sinuoso y delicioso ataque, se retorcía en su trono
prisionera del que quizás fuera su primer orgasmo.</p>



<p>―¡No puede
ser!― me dije al escuchar como si estuviera a mi lado, los gritos de placer de
la muchacha mientras su cuerpo colapsaba.</p>



<p>Conectados como
estábamos, el gozo de esa mujer no solo me afectó a mí sino también a Wayan que
sin poderse contener, se empaló con mi miembro en un intento de aprovechar
antes que perdiera su dureza.</p>



<p>―¡Fóllanos a
las dos!― gritó desesperada.</p>



<p>Conociendo que
debía aprovechar ese instante, cogí a mi concubina de las caderas y me puse a
cabalgarla mientras en mi mente era Tecalco la que sufría tal embate. Una y otra
vez, penetré en el interior nunca antes hoyado de nuestra adversaria. La
persistencia de su imagen disfrutando del ataque, me persuadió a seguir
machacando el sexo de la oriental al saber que la mexicana también recibía los
embistes de mi polla.</p>



<p>―Muévete, puta.
Disfruta de tu dueño― grité a ambas.</p>



<p>Wayan al sentir
mi verga rellenando su conducto,&nbsp; empezó
a mover sus caderas como si se recreara con mi monta. Comportándose como una
yegua, relinchó cuando agarré sus dos ubres y empezaba a cabalgarla. Del otro
lado&nbsp; de la ciudad, la mexicana intentaba
romper el contacto pero su mente estaba demasiado ocupada disfrutando del modo
en que apuñalaba sin piedad su sexo con mi pene.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_064_67da.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Sigue
follándonos― chilló mi amante gozando cada vez que mi glande chocaba con la
pared de su vagina. ―¡Úsame como a una de tus putas!― gritó descompuesta al
sentir el chapoteo que producían sus labios cada vez que sacaba mi verga de su
interior.</p>



<p>Los sollozos
que escuché no eran solo los suyos, me parecía estar oyendo también los de Tecalco
y por eso queriendo incrementar el ardor de esa maldita, agarré el negro pelo
de mi concubina&nbsp; a modo de riendas y
azotando su trasero, le ordené que se moviera. Mis azotes&nbsp; la excitaron
aún más y me pidió que no parara. </p>



<p>Disfrutando de
mi dominio, me salí de ella y me tumbé en la cama. Mirándo a los ojos a Wayan,
dije a Tecalco:</p>



<p>―Quiero que
tomes posesión de su cuerpo.</p>



<p>Durante unos
segundos, vi como la oriental luchaba por no ceder su voluntad pero tal y como
había previsto, la mexicana siendo una telépata más poderosa, consiguió
poseerla. Con ella en su poder, me miro y dijo:</p>



<p>―¿Ahora qué?</p>



<p>―Móntate sobre
mí― le ordené sin hacer uso de mis facultades.</p>



<p>Tecalco, dudó
durante unos instantes. Con su respiración entrecortada y mientras no dejaba de
decirme que eso nada significaba, se puso a horcajadas sobre mí y se empaló con
mi miembro.</p>



<p>―Muévete―
insistí al sentir mi glande chocar contra la pared de su vagina.</p>



<p>Sin decir nada,
inició un lento cabalgar. No tardé en deleitarme con la visión de sus pechos
rebotando arriba y abajo al compás de los movimientos de sus caderas. Aunque
eran los de Wayan, ¡Yo solo veía los de la mexicana!</p>



<p>―Bésate los
pezones― la ordené.</p>



<p>La inexperta
muchacha me hizo caso y estirándolos con las manos, &nbsp;se los llevó a su
boca y los besó. </p>



<p>―Bien hecho―
comenté mientras la premiaba con un azote en sus nalgas.</p>



<p>Sobre
estimulada como se hallaba, esa ruda caricia fue el detonante para que naciendo
en el fondo de su ser, el placer se extendiera por su cuerpo y explotase en el
interior de su cueva. Tecalco, al descubrir esas sensaciones desconocidas quiso
más y por ello,&nbsp; aceleró la velocidad de
sus caderas. Parecía como si quisiera ordeñar mi miembro. Ya creía que no iba a
poder aguantar cuando &nbsp;ella empezó a brutalmente correrse sobre mí. </p>



<p>Con su cara
desencajada por el esfuerzo, chilló a los cuatro vientos que me seguía odiando
al decir:</p>



<p>―¡Maldito
genocida!</p>



<p>Su orgasmo
coincidió con el corte de nuestro contacto. Me di cuenta cuando, Wayan me
preguntó:</p>



<p>―¿Tienes
todavía fuerzas para complacer a tu mujercita?</p>



<p>La sonrisa que
lucía en su cara ratificó que nuevamente tenía el control de su propio cuerpo
por lo que soltando una carcajada, la tumbé sobre la cama. Todo en ella era
satisfacción y alegría, al querer averiguar los motivos de tanta felicidad, la
oriental me contestó:</p>



<p>―Has sembrado
en la mente de esa boba la necesidad de ser tuya.</p>



<p>La erección que
todavía mantenía, me permitió agradecer a esa mujer su plan y separando sus
rodillas, introduje centímetro a centímetro mi miembro en su interior. Wayan
disfrutó desde el primer segundo mis incursiones al tener su cueva totalmente
encharcada y sus nervios a flor de piel.</p>



<p>―Te amo― chilló
en cuanto notó que su ser se colapsaba aprovechando la excitación dejada por la
otra mujer.</p>



<p>Dominado por la
lujuria, la agarré de los pechos y profundizando en mi penetración, forcé su
cuerpo hasta sus límites. La reacción de la muchacha&nbsp; no se hizo esperar y
berreando, me pidió que la usara sin contemplaciones. Al oirla tan entregada,
obedecí alargando su clímax con profundas estocadas. Sus chillidos terminaron
por asolar mi resistencia y cogiéndola de los hombros, regué mi siguiente en su
interior. Tas lo cual, caí rendido sobre el colchón.&nbsp;Totalmente exhausto
permanecí abrazado a ella durante unos minutos hasta que habiendo descansando,
pregunté:</p>



<p>―Cariño, ¿me
explicas lo que has hecho?</p>



<p>Muerta de risa
me contestó:</p>



<p>―Tecalco se
esperaba un ataque frontal. Toda su vida se había preparado para ello pero
cuando ella me exploró, pude ver cuál era su punto flaco.</p>



<p>Intrigado,
permanecí en silencio.</p>



<p>―Esa mujer
siempre ha visto a los demás humanos como sus súbditos y al sexo como algo de
animales. Al conocernos y ver que éramos sus iguales, la naturaleza obró en su
contra. ¡No estaba preparada para sentirse hembra de una especie!</p>



<p>―Entiendo―
contesté― pero has fallado. Ya viste que me sigue odiando.</p>



<p>―Lo sé pero en
cuanto germine su sexualidad y te aseguro que lo hará, tendrá que venir por ti.</p>



<p>―¿A matarme o a
follarme?― insistí.</p>



<p>La muchacha
sonriendo, me soltó:</p>



<p>―¡A hacer de ti
su esclavo!― mi cara debió mostrar mi sorpresa porque sin dejar de reír,
prosiguió diciendo: ― Se creé una diosa y como tal le parecerá lo lógico el
dominarte y convertirte en su más rendido siervo.</p>



<p>―Antes
muerto―respondí.</p>



<p>Wayan, abrazándome, contestó antes de
quedarse dormida:</p>



<p>―Entre los dos, conseguiremos hacerle ver que nos necesita…</p>



<p><br></p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/81/47726642/47726642_055_6664.jpg" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico:&#8221;La tara de mi familia 8. la dulce wayan&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/la-tara-de-mi-familia-8-la-dulce-wayan</link>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Oct 2025 11:38:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Capítulo 9. la dulce Wayan Me resultó imposible hablar esa noche con Makeda. Humillada, cabreada y preñada se negó en rotundo a darme la oportunidad de explicar los motivos de mis actos. Por mucho que lo intenté, no solo se negaba a verme sino que incluso cada vez que la llamé por teléfono intentando darle mi versión, sin esperar a que empezara a hablar me colgaba. Testaruda como una mula, creía que la había vendido. No era el hecho de llevar a mi hija en su vientre lo que la había sacado de sus casillas, sino el modo, el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<div style="text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span lang="ES-TRAD" style="font-style: normal;">Capítulo 9. la dulce Wayan</span></b></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span lang="ES-TRAD" style="font-style: normal;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></b></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-style: normal; font-size: 14pt;">Me resultó imposible hablar esa noche con Makeda. Humillada, cabreada y preñada se negó en rotundo a darme la oportunidad de explicar los motivos de mis actos. Por mucho que lo intenté, no solo se negaba a verme sino que incluso cada vez que la llamé por teléfono intentando darle mi versión, sin esperar a que empezara a hablar me colgaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-style: normal; font-size: 14pt;">Testaruda como una mula, creía que la había vendido. No era el hecho de llevar a mi hija en su vientre lo que la había sacado de sus casillas, sino el modo, el método por el cual se había quedado embarazada. Según Thule, me odiaba por no haberla defendido. Le parecía increíble que una mujer que en teoría iba a dar a luz a uno de los gobernantes del futuro, no pudiera haber elegido el momento para hacerlo, y que hubiera sido un anciano el que haciendo uso de su poder, le hubiera obligado a comportarse como una obsesa, consiguiendo a través de diferentes montas forzadas el que mi semen hubiera germinado en su interior.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-style: normal;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_019_2178.jpg" width="460" height="689">El propio nombre que eligió para la niña, era una demostración de su estado de ánimo. Sin pensar en que iba a tenerlo que llevar durante toda su vida, mi querida negra le puso Cloto, una de las parcas, una de las diosas del destino que velan porque el destino de cada cual se cumpla, incluyendo el de los propios dioses. Era una ironía maliciosa, si me había plegado al cardenal en pos de un futuro, ella se vengaba recordándome que </span><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;">Cloto </span><span lang="ES-TRAD" style="font-style: normal;">era quien hilaba las hebras de la vida con su rueca, decidiendo el momento en que nace una persona</span><span lang="ES-TRAD" style="font-style: normal;">.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cambio Thule, se mostraba encantada. Aunque había sufrido la misma degradación que Makeda, su sentido práctico le hacía ver esa casi violación y su producto como una oportunidad. Esa noche quiso pasarla conmigo, y lo hicimos hasta que se empezaron a manifestar los primeros síntomas de su embarazo, estábamos haciendo el amor cuando de su vientre fue creciendo un dolor que nos hizo parar y llamar al puto viejo, que se encargó de controlar la evolución del feto, sincronizando sus poderes.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes de irse de mi lado, le pregunté como quería llamarlo. Mirándome fijamente a los ojos me respondió muy seria que si era niño, Thor, el dios del trueno, y si salía niña sería llamada Dana.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Dana?-,</i> no conocía ese nombre.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>La madre de los dioses en la mitología celta, si tengo una hija será madre del mayor linaje entre los titanes</i>-, me respondió segura y orgullosa de su superioridad racial. Las viejas creencias no desaparecen se transforman pensé al oírla, pero no dije nada por que me parecía una buena elección.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De esta forma, me encontré por segunda noche consecutiva durmiendo solo, y tras acomodarme confortablemente en las sabanas, me quedé dormido al instante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A la mañana siguiente, me desperté temprano y sin despedirme de nadie me fui directamente al aeropuerto donde me esperaba uno de los aviones del cardenal para llevarme haciendo dos escalas a Nueva Zelanda, Dubai y Brunei.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viaje me resultó una completa pesadez , no en vano la distancia entre Aquisgran y Wellinton eran casi los diecinueve mil kilómetros, es decir casi la mitad del contorno total de la tierra, por eso se le llama las Antipodas, o como se dice vulgarmente, está en el culo del mundo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque el jet era una maravilla de última generación, no dejaba de ser una nave de uso privado, estrecha y preparada para llevar quince pasajeros y pasarte siete horas hasta Dubai, ahí hacer una escala de tres horas para tomar nuevamente el vuelo a Brunei con nueve horas de duración, hizo que se convirtiera en el día mas aburrido de mi vida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Había salido de Alemania a las diez de la mañana, me había pasado entre el trayecto y las escalas diecinueve horas de viaje, por lo que eran las cinco de la madrugada hora europea cuando me bajé en Bandar Seri, la capital del emirato de Brunei. La tripulación me informó que no sería hasta el día siguiente cuando despegáramos rumbo a Nueva Zelanda, por lo que tenía todo el día para visitar este pequeño estado, famoso en Europa por las extravagancias de su emir.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al salir del avión, un calor húmedo e insoportable me golpeó en la cara, no en vano eran las doce del mediodía y estaba cerca del ecuador. No habían pasado cinco minutos cuando esperando pacientemente pasar el control de policía, ya estaba totalmente empapado por el sudor. El agente que me tocó en la cola, se puso nervioso al revisar mi documentación y ver que era un pasaporte diplomático. Por medio de un intercomunicador, llamó a su jefe, el cual llegó corriendo con la respiración entrecortada por el esfuerzo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_027_0702.jpg" width="460" height="689">Solícitamente me pidió que le acompañara, que por mi importancia no debía mezclarme con la plebe, y que por favor no informara a sus superiores que me habían hecho esperar en la fila. Me hizo gracia tanto sus reverencias como la forma servil de tratarme, debía de ser norma del sultán que los diplomáticos fueran recibidos con honores, eso o quizás los tentáculos del cardenal eran mas largos que lo que había pensado nunca. Fuera lo que fuese, el resultado fue que antes de darme cuenta estaba en una limusina escoltado por una pareja de motoristas con rumbo al hotel.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hotel elegido era el Empire, un enorme establecimiento de cinco estrellas, campo de golf, ocho piscinas y hasta una playa privada bañada por el mar de China. Cuando se habla de lujo asiático es una fama merecida, mármoles, sedas, y hermosas mujeres todo ello mezclado con la ultima tecnología y el mejor de los gustos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
Decidí desayunar nada mas llegar a mi habitación, por lo que después de una ducha rápida, salí con dirección al restaurante. Lo primero que me impresionó no fue su colorida decoración sino la maitre que atendía en la entrada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era una muñeca oriental, de profundos ojos negros y pelo lacio que con un sonrisa y un perfecto español me acompañó a una mesa con vistas al mar. No me cabía en la cabeza que en solo un metro y cincuenta centímetros cupiera tanta sensualidad y belleza. No era que me hubiera puesto nervioso el verla caminar moviendo su pandero, ni siquiera que su perfume llenara mis papilas con su olor, la mujer tenía algo indefinible que la hacía especial al menos ante mis ojos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando con una finura y educación exquisita, me colocó la servilleta sobre mis piernas, mi cuerpo ya se había olvidado del cansancio del viaje y del hambre que me había hecho bajar a desayunar. Quería comer pero de otra clase de alimento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si se había dado cuenta del efecto que había causado en mí, no lo demostró porque profesionalmente tomó mi comanda mientras yo babeaba mirándola.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude dejarla de observar durante todo el tiempo que tardé en comer, sus movimientos perfectamente estudiados, lo delicado de su maquillaje y hasta el vestido de seda salvaje que portaba, me tenían obnubilado, hasta tal grado que no recuerdo en que consistió mi almuerzo. Solo sé que cuando terminé se había ido, y cabreado sin nada mejor que hacer, decidí dar una vuelta por la ciudad para hacer tiempo hasta la cena donde esperaba volverla a ver.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El portero de hotel, un viejo uniformado con un traje de almirante, al que no le faltaba ni siquiera las medallas ni galones propios de su rango, me consiguió un taxista que hablaba inglés. Era un malayo que llevaba toda una vida sirviendo de guía a los turistas y que nada mas entrar al vehículo, me preguntó si no quería que me llevara a una casa de masajes, manido término para referirse a un prostíbulo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No gracias</i>-, le respondí sin saber muy bien el porque, ya que todo mi ser me pedía relajarme y que mejor forma de hacerlo que con una de las afamadas putas asiáticas, <i>-lléveme mejor a ver la capital-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Molesto quizás por la comisión perdida encaró acelerando la carretera rumbo a Bandar Seri, pero tuvo que frenar al ponerse en rojo un semáforo. Al parar, quedamos frente a una parada, en la que casualmente la jefa del restaurante esperaba el autobús. Consciente de que difícilmente, me iba a ver con una oportunidad parecida, bajé la ventanilla, preguntándole si quería que la llevásemos al centro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras la sorpresa inicial, me reconoció como el cliente que acababa de servir, y confiada entró en el taxi agradeciéndome el favor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su aroma inundó la atmósfera de cubículo, impregnándonos de su olor, creo que hasta el taxista se quedó encantado con la incorporación de la muchacha, porque al momento se puso a hablar entre risas en malayo con ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No saber de que hablaban era incómodo y por eso debí poner una cara de bobo, ya que la oriental al mirarme me explicó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Le he preguntado que donde iban ustedes por si me tocaba de camino, pero el conductor me ha dicho riéndose que debe de ser usted un bicho raro, porque le ha ofrecido llevarle a un tugurio y usted se ha negado</i>&#8211;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé acojonado con la liberalidad que hablaba de puterio, pero caí en que trabajando en un hotel debía ser el pan nuestro de cada día, pero ya que ella había sido quien había iniciado la charla, le pregunté que donde iba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No voy a ningún sitio en particular, quería hacer unas compras, pero si me invita a un café, acepto encantada</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Perdone, pero me acabo de dar cuenta que soy un maleducado, soy Fernando de Trastamara</i>-, me presenté dándole la mano.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella me miró divertida por mi educada trato, y acercando sus labios a mi mejilla me saludo dándome un beso<i>,- Encantada de conocerle, soy Anak Maznar</i>-, y con una seductora risita me preguntó<i>:-¿y el café?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada al escuchar la geta de la mujer, y dirigiéndome al taxista le pedí que nos llevara al mejor lugar de la ciudad. “The jade garden”, contestó convencido que ahora si habría propina, y sorteando los coches, se dirigió al lugar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El hotel estaba a veinte kilómetros de la cuidad, y por eso me dio tiempo durante el trayecto de averiguar que Anak era de una familia de toda la vida de Brunei, pero que había pasado estudiando gran parte de su juventud en Europa, y que esa era la razón por la que hablaba un perfecto español.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El Jardín de Jade era un gran restaurante con varías areas temáticas dedicadas diferentes países, por lo que cuando entramos me dirigí directamente a la zona tipo pub inglés, donde me iba a sentir mas en casa. El jefe de sala saludó con una inclinación de cabeza a la muchacha y sin hacerme caso nos llevó a una mesa colocada en un rincón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en nuestro lugar, galantemente acerqué la silla a la muchacha para que se sentara, ella se lo tomó como algo natural y acomodándose en la silla, le pidió al camarero dos Whiskis.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿No era un café?-,</i> le pregunté.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿No esperaras que con un café, consiga sonsacarte todo lo que deseo saber de ti?</i>-, me respondió entornando los ojos y moviendo coquetamente sus pestañas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me alucinaba el desparpajo y la caradura de esa mujer, no solo me había embaucado para invitarla, sino que con gracia me acababa de decir que estaba interesada en mí.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Qué es lo que quieres saber?, ¿quizas que si soy homosexual al no quererme ir con fulanas?, o ¿el tamaño de mi miembro?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Haciéndose la ofendida, me contestó: &#8211;<i>No creo que seas marica, se te cae la baba cuando me miras, respecto a si estas o no dotado, ya lo averiguaremos mas tarde-,</i> dejándome claro que había posibilidades de terminar con ella en la cama.,-<i>pero lo que quiero saber es que haces tan lejos de casa-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Buscar mi cuarta esposa</i>-, le respondí siguiéndole la guasa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-En serio</i>-, se carcajeó con mi respuesta, &#8211;<i>desde ayer todo el hotel anda alborotado con la llegada de un famoso diplomático europeo, suponíamos que debía ser un anciano, y no el adonis con el que estoy sentada-</i>.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía gracia el asunto, no sabía que resortes había tocado el cardenal, pero estaba claro que debió mover Roma con Santiago, y lo que iba a ser una escala, se había convertido para ese pequeño estado en un tema importante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>No te he mentido, voy camino de Nueva Zelanda a buscar esposa, pero quizás me quede un tiempo en Brunei, porque creo que mi avión va a tener un problema técnico<span style="font-style: normal;">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Qué problema?-,</i> me preguntó mientras por debajo de la mesa sentí como una mano, subía por mis pantalones concentrándose en mi entrepierna.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi pene reaccionó al instante a sus maniobras y gracias a la sangre bombeada por mi acelerado corazón, se irguió en su máxima expresión aun antes que Anak consiguiera bajar la cremallera y lo liberara de su encierro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerrando su palma alrededor de su presa, tanteó su grosor mientras me daba un beso en los labios, susurrándome al oído:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_038_6b13.jpg" width="460" height="689">&#8211;<i>Eres enorme</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y realmente lo era, mi estatura sobrepasaba la de la muchacha en al menos sesenta centímetros, mi peso debía de ser mas del doble que el de ella, y lo mas importante en ese momento, su mano tenía dificultades en rodear la circunferencia de mi pene.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Te da miedo?-,</i> le respondí mordiéndole el lóbulo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si, pero me excita pensar en lo que se debe sentir al tenerla dentro</i>-, y sin decirme nada mas se agachó introduciéndose el glande en su boca, mientras con su mano empezaba a masturbarme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un poco cortado, por que el camarero al traernos la copa nos viera, la retiré diciéndole que esperara a que nos sirvieran, pero ella en vez de hacerme caso se metió bajo la mesa diciéndome:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Tú, ¡disimula!-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y de esa forma tan extraña, en un país lejano, con una muchacha que acababa de conocer, esperé que me pusieran un whisky, siendo mamado mientras tanto. Anak era una experta, la calidez de su boca recorría toda mi piel, y sus dedos me apretaban los testículos sin pausa, en un ejercicio magistral de lo que debe de ser un buen sexo oral.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando acababa de empezar a experimentar los primeros síntomas de placer, llegó el camarero, con la comanda, por lo que me merecí un oscar por mi actuación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ardiendo en mi interior, me mantuve impasible mirando como el hombre vertía la bebida y el hielo en nuestros vasos, no creo que lo hiciera a propósito, pero fue una tortura observar su lentitud al hacerlo, gota a gota, cubo a cubo completó su labor con una pachorra exasperante, mientras a centímetros una hambrienta hembra devoraba mi sexo con fruición.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mis venas inflamadas por la pasión, sentí su lengua recorrer los pliegues de mi capullo, y curiosa pretender entrar en la diminuta abertura de mi glande, en un intento de poseerme. La excitación me iba sorbiendo al ritmo en que me acababa el whisky, y ya sin recato alguno, separé mis piernas y agarrándole la cabeza, le introduje todo mi falo en su garganta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak lo absorbió sin dificultad, y la sensación de ser prisionero en una cavidad tan estrecha hizo que explotara derramándome por su interior , mientras su dueña se retorcía buscando mi placer. Mi semen salió expulsado al ritmo de sus movimientos, pero mi acompañante se lo tragó sin quejarse, y sobre todo sin que al hacerlo disminuyera el compás de sus caricias, de forma que consiguió ordeñarme hasta la última gota, sin que al dejar de hacerlo quedara rastro de mi eyaculación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha salió de debajo de la mesa, con cara de deseo, sus mejillas coloradas me revelaban su excitación y sus ojos negros no hacían mas que confirmar lo que ya sabía, era un hembra con ganas de ser acariciada y amada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Tómate la copa, mientras pido la cuenta</i>-, le dije todavía mas urgido que ella. No podía esperar en poseerla, me apetecía haberla tumbado en la mesa y tomarla en ese momento pero la prudencia se impuso a la lujuria, al ver que la oriental se bebía de un trago su copa y cogiendo su bolso, me arrastraba hasta la entrada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Debió de resultar cómico el ver a una diminuta malaya tirando de un enorme blanco por el interior de un restaurante, yo al menos lo encontré divertido y por eso me fui riendo durante todo el trayecto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fuera del local nos esperaba el taxista que nos había traído, y sin esperar a que le hiciéramos una seña, nos abrió la puerta para que accediéramos al interior del vehículo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Al hotel</i>-, le grité al taxista, abrazando a la mujer, pero ella separándose de mi le dio otra dirección diciéndome: &#8211;<i>Mejor a mi casa-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estuve a punto de negarme, ya que no resultaba prudente el meterte en un sitio desconocido en el extranjero, pero los labios de la mujer cerrando mi boca, evitaron que lo hiciera, y sin pensarlo dos veces me zambullí entre sus brazos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por encima de la blusa, acaricié sus pechos, descubriendo unos senos firmes que excitados esperaban con los pezones duros mis toqueteos. Cuando tratando de que el conductor no nos viera, me apoderé de uno de ellos, y cruelmente lo pellizqué, Anak me regaló un suspiro que me hablaba de la altísima temperatura que había alcanzado su cuerpo, que consiguió romper con las ataduras de mi vergüenza y sin poderlo evitar, le bajé las bragas descubriendo un depilado y cuidado sexo. Su sola visión hizo que casi me corriera de placer, la mujercita no solo estaba buena y era una estupenda mamadora sino que de su coño desprendía un aroma paradisíaco que invitaba a comérselo. Fue una suerte que la niña viviera tan cerca, porque de no ser así, la hubiese penetrado con el coche en marcha, y de esa forma, pude bajarme corriendo del taxi, y lanzándole el dinero por la ventanilla, llegar a su cuarto, todavía vestido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada mas cerrar la puerta, Anak se lanzó a mí y de pie soportándola entre mis brazos, me quité los pantalones y de un solo arreón la penetré hasta el fondo. Chilló al sentirse invadida y forzada por mi miembro, pero en vez de intentarse zafar del castigo, se apoyó en mis hombros para profundizar su herida. La cabeza de mi pene chocó contra la pared de su vagina sin que la totalidad de mi miembro se hubiese acomodado en su interior, y su estrecho conducto presionaba fuertemente mi contorno al hacerlo, en una dolorosa penetración que hizo saltar lágrimas de sus ojos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo lo duro que resultaba, esperé a que se relajara antes de iniciar un galope desenfrenado, pero ella me gritó como posesa que la tomara, que no tuviera piedad. Sus gemidos y aullidos se sucedían al mismo tiempo que mis penetraciones, y en pocos segundos un cálido flujo recorrió mis piernas, mientras su dueña se arqueaba en mis brazos con los ojos en blanco, mezcla de placer y de dolor. No me podía creer lo liviana que me resultaba la muchacha, la enorme facilidad con la que la elevaba para dejarla caer empalándola, me hizo pensar que no debía pesar mas de cuarenta y cinco kilos, pero su poco peso quedaba compensado con creces por su lujuria. Manteniéndola en volandas, disfruté de un orgasmo tras otro, mientras mis cuerpo se preparaba concienzudamente para sembrar su vientre con mi semilla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin estar cansado, pero para facilitar mis maniobras la coloqué encima de una mesa, sin dejarla de penetrar. Esta nueva postura me permitió deleitarme con sus pechos. Pequeños pero duros y con una rosada aureola se movían al ritmo de su dueña, pidiendo mis caricias. Contestando su llamada, los cogí con mi mano, y maravillado por la tersura de su piel, me los acerqué a la boca.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak aulló como una loba, cuando sintió como mis dientes mordían sus pezones, torturándolos. Y totalmente fuera de si, me clavo las uñas en mi espalda, buscando aliviarse la calentura, pero solo consiguió que el arañazo incrementara tanto mi líbido como mis ganas de derramarme en su interior, y que cogiendo sus senos como agarre, comenzara un galope desenfrenado encima de ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al hacerlo, olvidé toda precaución introduciendo mi pene hasta que mis huevos rebotaban como en un frontón contra su cuerpo, de forma que la desgarré dolorosamente y cuando exploté licuándome en su cueva , mi semen se mezcló con su sangre, y mis gemidos con sus gritos de dolor.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado me desplomé sin sacársela, encima de ella sin dejarla respirar, en vez de quejarse siguió moviéndose hasta que la falta de aire y su propia calentura le hicieron correrse brutalmente, gritando y llorando por la tremenda experiencia que le había hecho tener.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_062_d5ef.jpg" width="460" height="689">&#8211;<i>Vamos a la cama</i>-, le pedí en cuanto se hubo recuperado un poco.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De la mano de Anak fui a su habitación. Al entrar en el departamento no me había fijado el lujo y la clase con la que estaba decorado, pero si ese momento, cuando la urgencia por tirármela ya no era un asunto prioritario. “Debe de ser una putita de lujo”, cavilé al recapacitar que un sueldo de Maitre no era suficiente para pagar todo eso. Pero no me importó el pensar que me iba a salir cara la broma, porque la niña valía lo que me cobrara.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cama no me defraudó, sobre una tarima el colchón de dos por dos se me antojaba estrecho, pero suficiente, dadas mis actuales proporciones. Nada mas tumbarnos, la mujer me preguntó si quería algo de beber. Le contesté que si, que me sirviera lo que ella iba a tomar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Desnuda, la vi salir del cuarto, para volver enseguida con una botella de champagne y dos copas. Abriendo el Dom Perignon con la soltura que da la práctica me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Brindemos por habernos conocido</i>&#8211;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que una bebida tan cara iba a incrementar escandalosamente la factura, me dio lo mismo, y alzando mi copa brindé por ella. El champagne estaba a la temperatura perfecta, frío pero no demasiado, de forma que las burbujas cumplieran la función de incrementar el sabor al pasar por las papilas gustativas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak se acomodó sobre el colchón, adoptando una pose sensual. Mirándola tan pequeña e indefensa, pero a la vez tan bella y sugerente, comprendí el porqué la muchacha podía cobrar tan caro como para mantener ese nivel de vida. Intrigado por como había llegado a ese tipo de vida, le interrogué por su infancia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poco a poco me fue desvelando sus primeros años, por lo visto venía de una familia de clase alta, había estudiado en un colegio Anglicano, y sin cumplir todavía la mayoría de edad se había ido a recorrer mundo. Hablaba siete idiomas y tenía dos carreras, y para colmo el Sultán era su padrino.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Y yo que pensaba que eras una puta!</i>-, le solté sorprendido sin medir las consecuencias.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La pilló fuera de sitio mi comentario, tardó en comprender que no era una broma, y al darse cuenta que iba en serio, se levantó hecha una furia, saliendo de la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Corrí tras ella, pidiéndole perdón. Realmente me había pasado dos pueblos, por lo que poniéndome de rodillas, le dije que me merecía un correctivo. Arrodillado y con los brazos en cruz esperando un escarmiento, puse un gesto compungido. Mi pantomima le hizo gracia. Acercándose a mí, plantó un beso en mis labios mientras me decía al oído, que porque había llegado a pensar así.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211; <i>Cariño, no es normal que una camarera viva así</i>-, le contesté mostrando todo el apartamento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Casi se cae al suelo por la risa, &#8211;<i>Soy la dueña del hotel</i>-, me contestó al calmarse.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Pero-, </i>exclamé sacado de onda<i>,-¿que hacías sirviendo mesas?, y sobretodo, ¿por qué te pillé tomando el autobús?-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Estaba en la parada esperando a mi chofer, y respecto a lo de restaurante, me gusta hacerlo-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Ah, no se me ocurrió, perdona el malentendido-</i>, le respondí sabiendo que había metido la pata por dejarme llevar por las apariencias.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Haciendo la paces, le serví una copa. Anak, aprovechando mi vergüenza, me pidió que le dijera que hacía en realidad, a que me dedicaba, porque todo el mundo hablaba de mi, preguntándose que quien era y por que era tan importante.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por supuesto, que le mentí, no podía contestarle que era el titán cuyos hijos iban a dominar el mundo. Engañándola por completo, le expliqué que era un alto ejecutivo de una multinacional con muchos nexos en el Vaticano, y que por eso tenía pasaporte diplomático.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Vale, te creo-, </i>me respondió sin estar muy segura del todo<i>,- pero ¿que has venido hacer aquí?-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Muy sencillo</i>-, tomando aire antes de proseguir le dije<i>:- Uno de mis jefes, un cardenal está interesado en el trabajo que una mujer está realizando en Nueva Zelanda, por lo visto es una especie de misionera que ayuda a los indígenas maoríes de una parte de la sierra-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Cómo se llama ella?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Wayan Bali-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meditando unos momentos, me contestó que ya sabía cual era el castigo que me había elegido. Todo en ella me hablaba de resolución y supe que daba igual el castigo que hubiese pensado, la muchacha me iba a complicar la existencia. Pero ansioso de complacerla le dije que era en lo que había elucubrado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>Aprovechando que tengo que tomar unas vacaciones, te voy a acompañar en tu misión<span style="font-style: normal;">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>“Acompañarme en mi misión</i>”, ahora si que había metido la pata, aunque era cierto que la titánide trabajaba de misionera, no creía que fuera bueno que me viera aparecer con la muchacha justo cuando tenía que convencerle de que debíamos procrear juntos. En ese momento debía de haberme vestido, huyendo a toda velocidad de allí, pero contra lo que me reclamaba la prudencia mas elemental, le respondí que de acuerdo, que podía acompañarme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Encantada por mi respuesta, me llevó a la cama, y no salimos de ella, hasta las seis de la mañana del día siguiente. Ni siquiera tuvimos que ir al hotel por mis cosas ya que mandó que las trajera un propio, por lo que después de desayunar salimos directamente hacía el aeropuerto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak era todo energía, las pocas horas dormidas y el esfuerzo de una noche de pasión no parecían haberla hecho mella. Cantando y riendo incluso antes de desayunar, se me mostraba feliz por la perspectiva del viaje, yo, al contrario sufría una enorme resaca. El control de pasaporte no resultó ningún problema, porque el mismo agente que me había revisado la documentación a la entrada, era el que nos toco a la salida, y en cuanto me vio, nos hizo pasar a una sala vip, donde fuimos atendidos por una azafata mientras hacían el papeleo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Antes de despegar, el capitán nos explicó que el trayecto eran cerca de ocho mil kilómetros, por lo que estimaba un vuelo de mas o menos nueve horas. No me esperaba tanto tiempo, siempre había pensado que ese país estaba al lado de Australia, que casi se podía cruzar a nado el canal que los separa, pero no es así. Entre el continente y Nueva Zelanda hay dos mil kilómetros mas que de Madrid a Berlín. Cuando hablamos sobre un neocelandés solemos asimilarlo a un australiano, pero es como comparar a un mexicano con un colombiano, solo tienen el mismo tronco común pero quitando eso cada uno tiene su propia idiosincrasia .</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Previendo otro coñazo de viaje, nada mas entrar me acomodé en el asiento y tapándome con un manta, me quedé dormido. Creo que ni siquiera aguanté despierto el despegue.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me despertó la risa de Anak. La muchacha estaba charlando con el copiloto de nave, cuando abrí los ojos. Parecía estar pasando un buen rato bromeando con el tipo, mientras éste no dejaba de coquetear con ella. Todas las tonterías que un hombre hace para conquistar a una mujer, las hizo en los pocos minutos que trascurrieron entre mi despertar y cuando ya cabreado por la insistencia del muchacho, me levanté del asiento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me había dado cuenta que estaba celoso hasta que Anak me preguntó que porque estaba de tan mal humor y no pude contestarle, pero lo cierto es que me hervía la sangre, tenía ganas de estrangular al empleado del cardenal y lanzar su cuerpo al vació para que se lo comiesen los tiburones.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_076_6043.jpg" width="460" height="689">Tratando de tranquilizarme me metí en el baño, y meditando el porqué de mis actos saqué tres cosas en claro. La primera es que el copiloto no tenía la culpa, yo hubiese hecho lo mismo de encontrarme en una situación parecida, lo segundo era que no sabía cómo pero estaba colado por la muchacha, de todas las mujeres que conocía solo sentía algo parecido por Xiu, y la tercera era que me daba igual que fuera humana, no pensaba dejarla escapar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con eso en mi mente, salí del aseo, y acercándome a Anak, la abracé dándole un beso.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿ Y eso?, </i>preguntándome por la razón de tanta efusividad.<i></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>Me he levantado con ganas de besarte, ¿acaso no puedo?-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Claro!, si te quieres también te dejo darle un beso a Carlo</i>-, y hurgando en la llaga, prosiguió diciendo<i>,-¡Es tan mono!-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Vete a la mierda!-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Si antes estaba celoso, ahora estaba hecho una furia. Se había percatado de mis sentimientos y los había usado para herirme. Ofendido hasta la medula, me hundí en un silencio total del que no salí, hasta que el avión aterrizó en Wellington.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando tome venganza contra el inocente copiloto, pues nada mas abrir la compuerta, tuvo que salir corriendo un baño del que no saldría y estaba seguro por lo menos en tres horas. Sin que nadie se diera cuenta le había manipulado para que cada vez que intentara levantarse, se viniera por la pata abajo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que había sido totalmente injusto pero con mi ánimo restablecido, aceleré el paso cogiendo del brazo a la muchacha porque me urgía estar lejos de mi competencia y del asqueroso hedor que su diarrea iba a provocar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿No te parece raro que se haya puesto enfermo justo ahora?</i>-, me preguntó al darme el pasaporte. De no ser porque era imposible, hubiese supuesto que se había enterado de mi castigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Quien sabe!, ¿A lo mejor, ha intentado comerse algo que no debía?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Será eso!-,</i> me contestó extrañamente alegre, justo antes de pasar migración.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mr. Williams, el contacto del cardenal nos esperaba a la salida del aeropuerto, tras saludarnos metió nuestras maletas en un Range Rover, el famoso todoterreno inglés que compra la gente bien en España para ir a pasear por la castellana, pero que esta considerado uno de los mejores vehículos de campo del mundo. Por lo visto venía preparado para irnos directamente a nuestro destino, que estaba a cuatrocientos kilómetros de ahí, y encima había que coger un ferry porque estaba en otra isla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Es muy tarde-, </i>protestó Anak al escucharlo<i>, -son las cuatro y llegaríamos de madrugada, mejor dormimos aquí, y salimos mañana temprano-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Para nada, ¡Nos vamos!-</i>, le contesté. A mi tampoco me apetecía pegarme la paliza del viaje, pero si a ella le molestaba hacerlo, <i>“¡mejor!, ¡que se jodiera!”.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Enfurruñada y con cara de pocos amigos, se tiró en la parte trasera del automóvil, y poniéndose unos cascos se aisló del mundo, pero sobre todo de mí. El ferry salía desde el mismo puerto de la ciudad, todo estuvo perfectamente coordinado para que nada mas llegar subiéramos a bordo, de forma que a las cinco el barco ya había zarpado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La duración de la travesía era de tres horas, pero el mal tiempo provocó que llegáramos a Picton con retraso, de manera que el barco atracó pasadas las nueve de la noche. Fue el propio Williams el que haciéndome ver que no era recomendable el meternos en carretera, me convenciera en quedarnos a pasar la noche en esa ciudad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak sonrió viéndome sucumbir y poniendo un gesto de ya te lo decía yo, me preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>A ver listillo, ¿Dónde vas a llevar a una dama a cenar?-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estuve a un tris de responderle que no sabía que hubiera una dama, pero ya no tenía ganas de discutir. Hacía un día que la conocía y ya habíamos reñido dos veces, por lo que bajando las orejas, le contesté.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Qué quiere cenar esta hermosa mujer?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Comida maorí-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tenía ni idea que los indígenas tuviesen una comida propia que hubiese sobrevivido a la colonización inglesa, por eso tras pensarlo me pareció una estupenda idea, &#8211;<i>Pues vamos-</i>, le contesté.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en el restaurante, al llegar el camarero a tomar nota de lo que queríamos para cenar, Anak sin dejarme intervenir pidió Hangi para todos. Creí que se refería al plato típico escocés el Hagis, una especie de morcilla muy especiada, pero gracias a dios me confundí, ya que consistió en una serie de carnes y vegetales guisados en un agujero, poniendo los alimentos sobre una piedras al rojo, de forma que se cocinan al vapor, todo ello con kumara, un tipo de patata dulce.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El plato estaba rico, pero no tanto como parecía al ver a la malaya comer. Parecía un saco sin fondo, poco a poco se tragó toda una fuente, bien bañada con al menos tres pintas de cerveza. Tanto alcohol en un cuerpo tan pequeño tuvo sus consecuencias, como sería su borrachera que al llegar al hotel tuve que cargarla hasta la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Depositándola sobre la cama, la observé descojonado, no es que estuviese bebida, estaba fumigada, roncaba a pierna suelta, pero aún así me gustaba. Cuando la estaba desnudando para meterla entre las sábanas, se medio despertó, pero viendo su estado le pedí que se durmiera, pero ella se negó diciéndome:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tengo frío-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me desnudé abrazándola. Al hacerlo descubrí que Anak no mentía, tenía piel de gallina y no dejaba de tiritar mientras balbuceaba incoherencias. Tratándola de dar calor, comencé a aplicarle un masaje por todo su cuerpo, pero lejos de reaccionar se hundía cada vez mas en un sopor extraño, con los ojos en blanco no dejaba de decirme que me ayudaría a cumplir con mi misión.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_103_69ec.jpg" width="460" height="689">La niña me estaba empezando a asustar ya que parecía que le costaba respirar con naturalidad. Su pequeño cuerpo se debatía entre las sábanas sin reaccionar a mis friegas, y sin saber que hacer la tomé entre mis brazos, llevándola a la ducha.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El agua caliente consiguió estabilizarla, cesando sus temblores y haciéndola recobrar el sentido. Como si fuera un títere se dejó, que la bañara y la secara. En sus ojos descubrí algo mas que agradecimiento, la muchacha me miraba dulcemente sin protestar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en la cama, se acurrucó a mi lado, y en silencio comenzó a acariciarme con sus piernas. Sus pies se restregaban contra los míos, a la vez que con sus rodillas y muslos hacía como si estuviera reptando por mi cuerpo. En un principio, pensé en decirle que se estuviera quieta, pero para cuando quise hacerlo, la pasión ya me dominaba. Acercando su sexo cada vez mas a mi pene, se retorcía excitada, pidiéndome que no me moviera, ya que quería hacerlo ella.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Suavemente se incorporó en la sabanas y agarrando nuestras camisas, ató mis muñecas al cabecero. Enervado por su juego, colaboré quedándome quieto mientras ella me inmovilizaba, y todavía mas cuando usando la funda de la almohada tapó mi ojos, de forma que no viera lo que ella hacía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Oí como se levantaba al baño, buscando algo en su neceser. Sabiendo que iba a ser nuevo lo que iba a experimentar, esperé con nerviosismo su vuelta. No la escuché volver, pero sin previo aviso sentí como sus manos repartían por mi pecho un líquido aceitoso, tras lo cual fue su cuerpo por entero el encargado de extenderlo. Suspiró cuando sus senos entraron en contacto con mi piel, y ya sin ningón pudor se puso encima mío, buscando su placer. Era alucinante sentir como resbalaba y subía, acariciándome por entero, pero sin acercarse a mi extensión que la esperaba inhiesta y dura. De pronto, aprecié como una densa humedad absorbía mi pene, sin llegar a descubrir si era su boca o su sexo, el que poco a poco lo hacía desaparecer en su interior.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con mis venas a punto de explotar, empecé a moverme, tratando de profundizar mas la penetración, pero ella protestó diciendo que era su hora, que tenía prohibido participar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su orden no hubiese sido mas efectiva si hubiera usado un poder mental como el mío, y sin poderme negar la obedecí quedándome inmóvil mientras gemía mi calentura. Nuevamente, sentí que mi pene volvía a penetrar en ella, pero esta vez si supe que parte de su cuerpo estaba usando, al notar las dificultades que tuvo para introducirse mi capullo. Anak se estaba empalando por detrás, su ojete me recibió con dificultad, de manera que pude percibir como sus músculos circulares se abrían dolorosamente mientras su dueña gemía en silencio. Centímetro a centímetro, toda la extensión de mi sexo iba desapareciendo en una deliciosa tortura. No debía de moverme pensé, meditando sobre la diferencia de tamaño, si lo hacía podía provocarle un severo desgarro, y lo que deseaba era darla placer y no dañarlo, por lo que aguanté pacientemente hasta que mis huevos chocaron con su trasero, en una demostración que ya había conseguido metérselo por completo. Parecía imposible que lo hubiese conseguido, pero con un gruñido de satisfacción empezó a menearse con mi falo en su interior mientras que con sus manos se masturbaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Paulatinamente fue resultando para ella mas fácil el empalarse, mi sexo iba consiguiendo relajar su recto, a la par que sus dedos conseguían empapar su cueva con sus toqueteos. No me podía creer lo que estaba sintiendo, su esfínter parecía ordeñarme dándome lo que mas deseaba, que era la completa posesión de esta mujer, pero mi extrañeza fue máxima al oírla gritar diciéndome que ni se me ocurriera correrme, que mi semen era para su boca, que quería disfrutar de su sabor nuevamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Completamente excitada saltaba sobre mi cuerpo, introduciendo y sacando mi pene con rapidez, mojando mis piernas al hacerlo con el flujo que manaba libremente de su sexo cuando empezó a notar los primeros síntomas de que el placer la iba calando. Lejos de esperar a recibirlo, aceleró sus acometidas de forma que sus nalgas sin control se retorcían al ritmo con el que sus dedos torturaban su clítoris al pellizcarlo. Su climax era cuestión de tiempo, con la respiración entrecortada, el sudor impregnando su cuerpo y su sexo anegado por el placer, estaba a la espera de un orgasmo, que llegó al oírme ordenarla que se corriera.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una explosión, Anak gritó su liberación mientras su cuerpo convulsivamente temblaba empalado y su cueva se licuaba derramándose sobre las sábanas. Pensé que se iba a tomar un tiempo mientras se relajaba, pero en vez de ello, cogiendo mi pene entre sus manos, con su lengua lo limpió con premura buscando mi propio placer. Con la punta recorriendo todas la rugosidades de mi glande, fue incrementando sus maniobras mientras con sus manos me apretaba los testículos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para mi, el tiempo se había detenido. Sin poder ver y ni ayudarla al tener mis manos atadas, solo podía disfrutar de sus caricias. Anak se dio cuenta que ya no podía aguantar mucho, y abriendo por entero su boca, se embutió todo mi pene en su interior en espera de mi orgasmo. Con mi capullo empotrado en su garganta, su cabeza buscó mi placer moviéndose de derecha a izquierda, a la vez que sus manos me arañaban el pecho. Con un jadeo premonitorio, conseguir zafarme una de las muñecas y apretando su melena contra mi, me corrí en su interior sin dejarla moverse mientras me derramaba en oleadas de placer por su faringe. La muchacha sin quejarse sorbió toda la simiente, que llenaba su boca hasta que de la punta de mi sexo dejó de brotar el liquido y entonces levantando la cabeza, me premió con una bella sonrisa mientras me decía:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ahora quiero que me tomes por delante-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me reí al escucharla, pero aunque me apetecía la coherencia me decía que era tarde y que al día siguiente tendríamos un largo camino, por lo que dándole una nalgada le dije que había que dormir. Pero mi queridísima malaya creyó que era parte del juego y lanzándose sobre mí intentó reactivar mi lujuria pero lo que consiguió fue que usando las camisas, la atara de pies y manos diciéndola al terminar:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_117_e327.jpg" width="460" height="689">-O te duermes o te saco desnuda al pasillo-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez me obedeció, la amenaza había surtido efecto y colocándose a mi lado para que la abrazara, puso su cabeza sobre la almohada, intentándose dormir. Satisfecho, pase mi brazo sobre ella y en esa postura concilié el sueño.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Durante toda la noche nada me perturbó, y como si me tratara de un niño, conseguí descansar acunado en los brazos de la mujer, solo despertándome cuando la claridad del día hizo acto de presencia a través de la ventana de la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Anak seguía totalmente dormida cuando me levanté al baño. Era una gozada el verla así, desnuda, bella y atada, su indefensión seguía sobrecogiéndome, y no solo por la pinta de sumisa que tenía con las camisas anudadas a sus tobillos y muñecas, era algo mas profundo, todo en ella era atractivo, y lo peor era que no sabía como iba a reaccionar cuando se enterara del verdadero motivo por el que buscaba a Wayan, la titánide de Oceanía. Temía que al saber que mis intenciones eran poseerla, me abandonara y eso me turbaba al darme cuenta que estaba enamorado de esa pequeñaja.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pensando en eso, me metí bajo la ducha, pero ni siquiera el chorro de agua fría recorriendo mi piel consiguió quitarme la certidumbre de que la iba a perder en pocas horas, por lo que después de secarme me acurruque a su lado intentando disfrutar del poco tiempo que me quedaba a su lado. La diferencia de temperatura de nuestras pieles la hizo despertarse al sentir que la abrazaba, colocándome a su espalda.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Buenos días, cariño-, </i>me dijo aún medio dormida<i>,-¿porque no me desatas?-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Vuélvete a dormir, quiero disfrutar de tenerte en mis brazos-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quería tenerla en esa posición eternamente, con su cuerpo diminuto pegado a mi piel, y su cabeza apoyada en la almohada mientras sus nalgas rozaban mi sexo. Pero resultó que ella al sentirme, empezó a restregar su trasero contra mi desnudo pene, consiguiendo sacarlo de su letargo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Quieta-,</i> protesté al notarlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero ella haciéndose la sorda, prosiguió moviéndose hasta que consiguió introducirse mi sexo en su cueva. Estaba atada, pero no indefensa, sentencié al notar como me absorbía en su interior, y viendo que no se iba a quedar quieta, abrazándola con mis piernas, profundicé mi penetración entre los suspiros y jadeos de la muchacha que ya totalmente despierta se retorcía mientras me imploraba que la amara. Su espalda seguía pegaba a mi pecho cuando mis manos acercándose a sus pezones, los descubrieron totalmente erectos esperando mi caricias. La cachondez de esta muchacha no tenía límites, y por eso no me sorprendió que al ponerla a cuatro patas, con su culito en pompa, me pidiera que la penetrara por donde yo quisiera. Estuve tentado de usar su puerta trasera, pero poniendo mi glande en su entrada, la penetré de un golpe hasta que chocó contra la pared de su vagina. Gritó al ser llenada, pero no satisfecha gimió pidiéndome que lo hiciera brutalmente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agarrado su pelo, lo usé como riendas de un cabalgar desenfrenado, penetrando y sacando de su interior mi pene sin compasión mientras ella se derretía sollozando de placer. Me recordó la escena a una día que vi a un jockey en una carrera y al igual que el atizó a su montura con una fusta, yo usé mi mano para obligarla a acelerar sus pasos dándole una fuerte palmada en su trasero. La muchacha berreó como la yegua que era en ese momento lanzándose a un galope cuya meta era es ser regada. El tratamiento le gustó, y chillando su calentura me pidió que no parara. Por supuesto que no lo hice, sino todo lo contrario, al oír que me respondía con un gemido cada vez que la atizaba en una nalga, mis caricias fueron creciendo en intensidad y frecuencia, hasta que con su culo totalmente colorado se desplomó sobre las sabanas mientras se corría. Al caer sobre el colchón me hizo desequilibrar y cayendo sobre su cuerpo mi pene se introdujo abruptamente en su interior provocándole otro orgasmo. Fue entonces cuando surgiendo de mis entrañas un fuerte deseo me sometió y sin ningún tipo de control eyaculé rellenando su cueva con mi semen, mientras ella se retorcía como una perra, diciéndome que terminara. Fue un placer total, todos mis nervios y neuronas disfrutaron de cada una de las oleadas con las que la bañé, pero sobre todo de cada uno de los aullidos que surgieron de su garganta al recibir la ansiada recompensa, de forma que exhausto caía a su lado besándola y abrazándola al saber que quizás esa era la última vez que lo hiciera.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue ella la primera en reaccionar y levantándose de la cama, se arrodilló en el suelo y extendiendo sus manos en plan de broma me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Puede mi amo desatarme?, o es que su esclava no se ha comportado bien y debe continuar su castigo-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerto de risa, deshice los nudos con lo que tenía atadas las muñecas y dándole un beso le repliqué:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Los tobillos te los desatas tú, no vaya a ser que me vuelva a animar y tenga que aplicarte un correctivo-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aproveché ese momento para pedir por teléfono que nos trajeran el desayuno, ya que me crujía el estomago de hambre, y parodiando un viejo chiste pensé “no solo de los frutos del amor sobrevive un hombre”. Entre tanto Anak se había metido a bañar, por lo que al colgar y viendo que no tenía nada que hacer, puse la televisión esperando que el hotel tuviera la CNN porque me apetecía enterarme que había ocurrido por el mundo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La locutora, una mujer de raza negra, estaba dando noticias de carácter económico cuando de improviso le avisaron de una última hora, y sin mediar palabra dio paso a su corresponsal en </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El Vaticano, por lo visto acababan de atentar contra un alto dirigente de la Iglesia y aunque se desconocía el nombre del jerarca muerto, en una pagina de internet los supuestos autores del atentado, unos fundamentalista islámicos, se vanagloriaban de haber acabado con el numero tres de los católicos que para mi sorpresa no era otro que el cardenal Antonolli.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé de piedra al enterarme de ese modo de su muerte, y no solo porque no me lo esperaba sino por lo que significaba, ya que una vez muerto, nada ni nadie podía discutir mi autoridad entre los titanes. Hundido por la responsabilidad que eso significaba hice recuento de cuantos de nosotros conocía, y caí en la cuenta que quitando a las cuatro mujeres, solo sabía los nombres de dos mas, uno era mi padre y el otro la madre de Xiu. Sabía de primera mano que tanto Makeda como Thule eran huérfanas, y según los informes, la tal Mayan tampoco tenía padres. Eso hacia que fuéramos solo siete los titanes conocidos mas tres gestándose, cuando según el propio Cardenal el número nunca había variado en siglos manteniéndose un número constante de catorce, luego me faltaban cuatro y si descontaba el que debía de procrear con la mujer que andaba buscando, y también le restaba la titánide americana y su posible descendencia, todavía había dos por localizar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/116/38470394/38470394_107_268a.jpg" width="460" height="689">Cual sería mi cara, que al salir Anak de la ducha me preguntó que pasaba. Tardé en contestarle por que no sabía que hacer, si volver a Europa a hacerme cargo de mi herencia o continuar mi misión y encontrar a Mayan. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos momentos de confusión, en los que alternaba entre las dos soluciones decidí explicarle que ocurría. La muchacha malaya me escuchó en silencio mientras le relataba una historia que dudaba que creyera, en la que yo me había convertido debido a ese atentado en el jefe de una estirpe muy antigua, y que el problema era si era mejor cumplimentar mi misión antes de volver o postergarla para retornar en un futuro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al terminar de oírme, se levantó de la silla en la que estaba sentada y midiendo sus palabras me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Debes volver!-<span style="font-style: normal;">, la rotundidad de su afirmación me sacó del ensimismamiento en el que estaba, &#8211;</span>sobre todo por que aunque no lo sepas, hace dos días que cumpliste con tu misión-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin dejarme intervenir me explicó que Wayan se había enterado de que los hombres del cardenal la buscaban y que anticipándose a nosotros nos había estudiado y localizado sin que nos diéramos cuenta. Viendo mi desconcierto, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>Soy Wayan Bali, la titánide que buscabas<span style="font-style: normal;">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Imposible!-,<span style="font-style: normal;"> le grité sin creérmelo cuando de repente sentí que su mente se abría a la mía y como si de un abrazo se tratara se fundía conmigo, mostrándome que había querido conocerme sin descubrirse, porque si debía entregarse a un hombre, este debería amarla por quien era y no por lo que era.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía desconcertado le dije que yo la amaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Lo sé!, amado mío<span style="font-style: normal;">-, y leyendo en mi mente el ritual prosiguió diciendo: </span>Como Wayan Bali, descendiente de Badung, príncipe de Bali, entro a formar parte de tu familia, despojándome de toda mi riqueza y posición. A partir de ahora seré llamada Wayan Song, concubina de Trastámara-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te acepto en nombre de mi esposa Xiu y en el mío propio-, <span style="font-style: normal;">y sin darme casi cuenta formalicé nuestra unión de esa forma.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Solo te queda una cosa por hacer mi querido esposo, antes de que vayamos a Europa<span style="font-style: normal;">-, me dijo Wayan.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intrigado por la forma tan misteriosa en la que habló, le pregunté que era.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: normal;">&#8211;</span>A partir de hoy deberás convertirte en el rey legítimo de mi pueblo y para ello deberás vencer en una lucha ritual ante los ancianos-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues mientras me enfrento a esos viejos, déjame practicar haciéndote el amor-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No vístete, que tenemos prisa<span style="font-style: normal;">-, me contestó librándose coquetamente de mi abrazo.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que no tenía mas remedio que hacerle caso, me vestí mientras ella hacía lo mismo, de manera que en cinco minutos ya estábamos en la recepción de hotel esperando a Mr. Williams. Cuando este llegó, Wayan le explicó que había pedido su helicóptero, por lo que ya no hacía falta seguir disimulando. El viejo respiró aliviado e hincando su rodilla en el suelo, se despidió diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi reina<span style="font-style: normal;">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedó claro como se había enterado de nuestras intenciones por anticipado, el contacto del difunto cardenal era un topo de ella en nuestra organización. Debería estar molesto pero mirando al tipo me di cuenta que no le tenía ningún rencor, porque gracias a él había conseguido conocerla sin saber que era mi objetivo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Y como no podía ser de otra forma, Wayan me tenía reservada otra sorpresa ya que al llegar al pequeño aeródromo de la ciudad, esperaba que un piloto fuera el que nos llevase a su pueblo, pero nada mas entrar en el aparato, se puso a los mandos de la nave, y aturdido observé, que ella era quien iba a llevarlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Medio muerto de miedo, me subí abrochándome el cinturón nada mas posar mi trasero en el asiento, esa iba a ser mi primera vez y el nerviosismo me atenazaba. Con la tez blanca por el terror que sentía le supliqué:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Sabrás manejarlo?-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como única respuesta sentí que mi estómago se daba la vuelta, al ella despegar del suelo, soltando una carcajada. Si ya era malo de por sí el pensar que estaba en sus manos, todavía fue peor cuando equilibrando el vuelo, el aparato seguía inclinado hacia delante de forma que veía pasar las copas de los árboles a mis pies. Wayan tuvo que explicarme que un helicóptero volaba de esa forma, que la cola siempre se mantenía por encima de la cabina, y que las aspas debían estar inclinadas para avanzar, ya que solo cuando se eleva o desciende horizontalmente se ponen paralelas al suelo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El vuelo se prolongó durante media hora, tiempo en que la mujer intentó que entretenerme mostrándome la belleza de su isla, de sus montañas y selvas, intento infructuoso porque tuve que hacer grandes esfuerzos para no vomitar en su interior de forma que nada más aterrizar, y con los motores parados, me bajé a hacerlo mientras ella se destornillaba al verme en ese estado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando ya repuesto, conseguí fijarme en las personas que venían a recibirnos, vi que venían ataviado con sus mejores galas, en pantalones bermudas y sin camisa de forma que los tatuajes de sus cuerpos pudieran ser observados por la concurrencia. Todo estaba milimétricamente preparado, los hombres portaban un palanquín en el que se subió Wayan, entre el júbilo de su pueblo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentada en su trono, ocho enormes maories lo izaron y a hombros la llevaron al palacio, el cual era una réplica del palacio real de Bali. Mientras tanto yo tuve que seguirla a pie, pues hasta que no me ganase el título no era mas que un extranjero en esas tierras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los ancianos nos estaban esperando en la plaza, y tras una breve ceremonia, que no entendí, vi como dos hombres me despojaban de mi ropa, y me dejaban medio desnudo enfrente de la muchedumbre, solo tapado por los boxers que llevaba. Según me había contado la mujer, no debía de preocuparme ya que me iba a enfrentar a un solo hombre, pero alucinado vi que no era verdad y que quien se iba a enfrentar a mi era un nutrido grupo de tatuados guerreros. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al protestar en voz alta, uno de los ancianos me explicó que debido a mi estatura y fortaleza el consejo había decidido que para que fuera justa la batalla debía de pelear con cinco de los mejores luchadores de la aldea. Sabiendo que de haber continuado con mi reproche lo único que hubiese conseguido hubiera sido quedar como un cobarde, decidí ver que me deparaba mi futuro inmediato.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardé en descubrirlo ya que poniéndose en formación y con unas mazas en las manos, mis contricantes comenzaron a realizar una Haka, la danza guerrera maorí en la que con grandes gritos y aspavientos tratan de intimidar a su enemigo. Los occidentales conocemos este baile por el rugby, es famosa la forma en que la selección neocelandesa lo ejecuta antes de cada partido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso fue mi salvación, por que al verlos los imité solo que en este caso, saltando y gesticulando mientras usaba mi poder, les manipulé haciéndoles verme como un Dragón y a los escupitajos que les lancé como grandes bocanadas de llamas, por lo que antes de empezar ya estaban vencidos al estar profundamente aterrorizados por enfrentarse conmigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La batalla subsiguiente no tuvo historia, ya que uno a uno los fui desarmando y noqueando con la única arma de mis manos. Solo el mas experimentado de ellos me puso una leve resistencia, intentándome golpear con la maza, pero esquivando su golpe, le respondí con un puñetazo en la barbilla que fue la señal y banderazo de salida para el caos en que se sumió el publico. Un griterío ensordecedor salió de sus gargantas y como si fueran uno, la plebe se lanzó alzándome sobre sus hombros y llevándome a donde estaban los ancianos. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estos parecían contentos, cosa que me pareció extraña, ya que habían preparado una pelea desigual en la que contra todo pronóstico había vencido. Fue Wayan, mi dulce Anak, la que me sacó de mi error.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Somos un pueblo guerrero, mi gente espera que sus reyes al igual que hicieron mis antepasados luchen hasta la muerte por ellos, y es por eso por lo que te los has ganado, no solo te has enfrentado contra cinco sin temor, sino que además los has vencido. Ellos no buscaban que ganaras, solo querían saber si tenías el valor suficiente de entablar la pelea-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No entiendo!-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mi bisabuelo Bandung se lanzó a una batalla que sabía perdida, era su deber, y por eso tuvo una muerte gloriosa recordada por todos-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Fue un suicidio!-, le repliqué buscando un sentido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No!, mi familia, hombres , mujeres y niños regaron con su sangre nuestra tierra, para darnos la oportunidad de seguir vivos sin ser esclavos<span style="font-style: normal;">-, me respondió indignada</span>.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me callé al ser consciente de que estaba andando por arenas movedizas, cualquier paso en falso hubiese podido suponer un agravio a la memoria de sus antepasados. Reconocía en mi fuero interno el valor de su sacrificio, pero dudaba de su practicidad.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento, el mas viejo del consejo se acercó a mí con una corona de flores y tras ponérmela en la cabeza gritó a los asistentes:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-style: normal; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Pueblo he aquí vuestro rey!, ¡Rey he aquí vuestro pueblo!. ¡Nuestras vidas son suyas!, ¡su vida es nuestra!, y así por siempre-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="font-family: arial;">Un rugido unánime respondió a mi entronización, mientras Wayan sonreía satisfecha.</i></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/116/38470394/38470394_125_aac1.jpg" width="752" height="502"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 7. Inseminación forzada&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Oct 2025 01:18:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
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					<description><![CDATA[Capitulo 8. Inseminación forzada. Esa noche obligué a Thule a dormir a los pies de la cama, por lo que tuve para mí la totalidad del colchón por primera vez en semanas. En un principio me resultó raro no tener que compartir con nadie las sábanas, pero tras esos momentos iniciales, redescubrí la comodidad de dormir solo. No tuve pesadillas, ni premoniciones, quizás no tanto por lo anterior como por el cansancio acumulado de tantas noches de insomnio. El hecho es que eran más de las once de la mañana cuando Makeda me despertó, al levantar las persianas de la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif;"><span style="font-size: 14pt;"><b><span lang="ES-TRAD">Capitulo 8. Inseminación forzada.</span></b></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa noche obligué a Thule a dormir a los pies de la cama, por lo que tuve para mí la totalidad del colchón por primera vez en semanas. En un principio me resultó raro no tener que compartir con nadie las sábanas, pero tras esos momentos iniciales, redescubrí la comodidad de dormir solo. No tuve pesadillas, ni premoniciones, quizás no tanto por lo anterior como por el cansancio acumulado de tantas noches de insomnio. El hecho es que eran más de las once de la mañana cuando Makeda me despertó, al levantar las persianas de la habitación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba de muy buen humor, según ella por estar de vuelta a mi lado, pero no consiguió engañarme. La realidad fue que lo que le alegró fue descubrir que contra los que ella se había supuesto, Thule se había pasado la noche en el suelo. Y ya no cupo de gozo al leer el mensaje que la alemana tenía grabado en su piel. La negra era una mujer avispada, y por eso no me preguntó que es lo que había pasado, por que lo supo en cuanto vio el tatuaje.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Thule, tráele un café a Fer</i>nando-, le ordenó sin mirarla, y dirigiéndose a mí me dijo: &#8211; <i>Te traigo buenas noticias, Xiu ya se puede levantar y me manda que te dé un beso de su parte-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Me alegro y ¿la niña?-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Bien creciendo, y tú, ¿que tal?-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/307/64967470/64967470_004_0263.jpg" width="460" height="634">Concisamente le informé de nuestro plan de utilizar al partido neonazi, reformándolo como la punta de lanza de nuestra toma de poder en Europa, y como el Cardenal había organizado todo. Makeda se mantuvo en silencio mientras le expliqué el resultado de mi investigación y solo cuando hube terminado se atrevió a preguntar refiriéndose a la germana:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Te fías de ella?-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Ahora sí, y si no me crees, haz la prueba-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Lo haré, pero antes de nada debo de cumplir con Xiu</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me contestó sentándose en la cama.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Espera un momento-,</i> le bromeé<i>, -¿Qué te dijo que me dieras un beso de su parte o en mis partes?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Que bruto eres!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> se hizo la indignada. Pero si le había molestado, no lo demostró porque besándome en los labios fue bajando por mi pecho, mientras que con su manos desabrochaba mi pijama. </span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento Thule hizo su aparición con el café. La muchacha al verla de pié, desnuda, esperando nuestras instrucciones, se rió y cogiéndola de un brazo le dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Deja que lea lo que pone</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cruelmente, humillándola hizo que pusiera su pubis a escasos centímetros de nuestras caras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Me gusta, pero considero que es un poco pequeño, debía ser mas grande, para que se viera mejor-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La alemana lejos de ofenderse, le contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Pues Fernando me dice que me queda muy sexi, y eso es lo que me importa</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soltó una risotada al escuchar la respuesta, y volviendo a besarme me dijo al oído:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Ya la has usado?-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Si la he usado, pero si lo que me preguntas es si ya la he penetrado, entonces, ¡no!-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se alegró al escucharme decir que la había esperado para hacerlo, aunque la verdad es que la hubiese tomado el día anterior si no hubiese descubierto su traición.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Eso se arregla en un momento-</i>, me dijo guiñándome un ojo. Y cogiendo a la mujer de los pelos, la colocó en su entrepierna mientras se apoderaba de mi sexo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una delicia sentir como introducía lentamente mi pene en su boca, como la humedad de su lengua fue mojando toda mi extensión y como mis testículos eran masajeados por su mano, mientras veía como la rubia torturaba su hambriento clítoris. Makeda jadeó cuando Thule abriendo sus hinchados labios, introdujo el primer dedo en su vagina, pero se volvió una perra en celo cuando sin pedir permiso y sin dejar de mordisquear con sus dientes el botón de placer, penetrándole a la vez, la mujer le dio el mismo tratamiento a su agujero trasero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Retorciéndose como un pez que ha mordido el anzuelo, y dejando que la lujuria la dominara, la etiope cogió sus pechos con sus manos y brutalmente empezó a pellizcarlo, mientras gritaba a la muchacha que no parase. No me importó que dejara de mamarme, la escena que estaba disfrutando con mi negrita gimiendo mientras la rubia le hacía una mezcla de sexo oral, penetración y sodomización a la vez, valía la pena. Con el ambiente caldeado por la excitación a tres bandas, me levanté de la cama, y poniéndome detrás de la muchacha, le abrí sus nalgas. Ella suponiendo que le iba a volver a forzar su ojete, se me adelantó mojándolo con parte del flujo de la negra.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero esa no era mi intención, y sin mediar palabra, de un solo golpe me introduje en su cueva, sacando un suspiro de satisfacción de la alemana. Mi extensión totalmente incrustada en su interior, golpeaba contra la pared de su vagina mientras mis huevos rebotaban rítmicamente contra su cuerpo. Thule al sentirse llena, aceleró sus maniobras hincando tres dedos en el coño de la negra. Makeda recibió la agresión con alborozo, y gritando con un chillido sordo, le exigió que quería más. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La rubia no se hizo de rogar, y sin saber como, en breves momentos tenía los cincos dedos formando una cuña en el interior de la oscura cueva de mi concubina. Esta sintió que se desgarraba algo en su interior, pero en vez de quejarse, abrió sus piernas facilitando el ataque. Esta nueva posición hizo que la mano se introdujera totalmente, provocándole un orgasmo inmediato que inundó la boca de Thule. Ésta se puso a beber el río que manaba de su interior como si fuera el néctar de los dioses, y fuese su única oportunidad, alargándole el clímax mientras se incrementaba la intensidad del mismo. Los aullidos y la violencia con la que su cuerpo recibía los estertores del placer, me incrementaron la libido y sin importarme si Makeda se había quedado satisfecha o nó, hice que la rubia cambiase de postura y tumbándola en la cama, puse sus piernas en mis hombros, de forma que profundicé hasta el máximo mi penetración.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha me recogió encantada, y gritando que era mía, me pidió que me liberara en su interior. Eso no fue el detonante de mi placer, sino notar como sus músculos interiores se contraían apretando toda la extensión de mi pene mientras ella curvándose en una posición inimaginable se licuaba excitada. Su sexo era una afluente desbordado, su flujo corría libremente por sus piernas, mojando las sabanas, y su garganta, ya ronca por el esfuerzo, no dejaba de gemir cuando sentí las primeras señales de lo que se anticipaba. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/307/64967470/64967470_007_3501.jpg" width="460" height="634">Fue un terremoto que asoló todas las defensas de las dos mujeres, mi orgasmo usó sus mentes como amplificadores y nuestros tres cuerpos se retorcieron al compás de mi simiente brotando como si de una erupción volcánica se tratara del agujero ardiente de mi glande. No fui solo yo, quien disfrutó de mi semen recorriendo en oleadas el conducto alargado de mi sexo, sino que ellas por vez primera, sintieron en carne propia el éxtasis que nos sacude cuando sin aguantar mas la excitación nos derramamos liberando nuestra semilla sobre una mujer.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotado, caí sobre el colchón antes de darme cuenta de su estado, mis dos concubinas yacían sin sentido al borde de la cama, mientras de sus sexos un líquido blanquecino brotaba sin control. Yo ya no estaba dentro, pero en cambio, ellas me seguían sintiendo en su interior, y sus voluntadas cada vez mas menguadas, iban volatilizándose al ritmo de una supuesta penetración mental. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tuve que ir a su auxilio, e introduciéndome en sus mentes, les di mi mano, y sacándolas de su encierro las devolví a la realidad. La primera en recobrarse fue Makeda, que se echó a llorar al ser incapaz de articular palabra, en cambio dos minutos mas tarde, Thule al abrir los ojos, me miró diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>He visto el futuro-, </i>mi cara de incredulidad le obligó a proseguir,<i>-no se explicarte como, pero se me ha presentado como una realidad. Venceremos, y nuestros hijos heredaran la tierra, en un reino que durará mil años-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Tiene razón</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le cortó la negra<i>,-te puedo asegurar que va a ser el mejor periodo de la humanidad, una era en la que los hombres saldremos del encierro del planeta tierra, y nos extenderemos por el universo-.</i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Entonces porqué lloras?-, </span></i><span lang="ES-TRAD">le pregunté escamado.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Porque hasta que llegue, se van a suceder guerras y desastres, y de las ruinas de nuestra sociedad es cuando con Gaia a la cabeza dominaremos el mundo-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La visión de tanta desolación y muerte, que por poco iba a llevar al humano al borde de la extinción era una carga demasiado pesada de llevar para una mujer como Makeda que había consagrado su vida a curar. En franca contradicción con lo que sentía ella, Thule estaba encantada, desde su perspectiva, los titanes éramos la solución, la esperanza y encima como ella había soñado desde niña, el poder que iba a dirigir con mano férrea los destinos de miles de millones de hombres hacia un destino común. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">A mitad de camino de las dos, su premonición, me acojonó en un principio pero después de meditar sobre las consecuencias y viendo que nuestra sociedad se dirigía inexorablemente hacia ese abismo, me reafirmé en nuestra misión, éramos un mal menor, necesario, quizás por eso existíamos. Dios, los dioses, o quizás unos seres superiores, cuya naturaleza no conseguía concebir, llevaban milenios haciendo una selección de determinados especimenes humanos, con un claro objetivo, que cuando hiciera falta levantar de sus rescoldos lo que quedase y formar una sociedad nueva.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Hay algo mas-, me dijo la etíope sacándome de mi ensoñación.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué?-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Has cambiado!, ¡tu pelo ha encanecido de golpe!-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustado por que significaba que mi transformación no se había detenido, corrí a un espejo a ver que me había deparado esta vez. La imagen que me devolvió el cristal al mirarme era alucinante, no solo mi cabeza estaba coronada por una espesa cabellera blanca, sino que mi propia piel había adoptado una coloración morena con tonalidad dorada, parecida a la que se obtiene después de un mes tomando el sol en la playa. Al verme supe hacía donde me dirigía, con cada proceso de cambio me estaba acercando al la imagen que los griegos tenían de Atlas, el titán mitológico que fue condenado por su arrogancia a sostener sobre sus hombros al mundo. Cruel paradoja. Fuera quien fuese, el que desde la sombra estaba dirigiendo mi metamorfosis, tenía un pésimo sentido del humor. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Thule rompió el silencio que se había acomodado en la habitación, diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Pues a mi me gusta, no conozco a ese dios, pero Makeda, ¡no podrás negar que le da un aire regio!-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La risa de las muchachas, quitando hierro al asunto, me hizo sonreir. “No hay mal que por bien no venga”, pensé tratando de encontrar algo positivo a mi nueva imagen. Pero al ir a vestirme, me di cuenta de algo en que no habíamos caído, no solo había encanecido y mi piel estaba adoptando una tonalidad dorada sino que mi cuerpo había crecido y nada de mi ropa me quedaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Makeda, ven y ponte a mi lado-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La mujer obedeció poniéndose a mi vera, descalza, su cabeza me llegaba al hombro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Cuánto mides?- le pregunté preocupado por que mis medidas resultaran exageradas y me estuviese convirtiendo en un personaje de feria.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Uno setenta y ocho, mas o menos-, me contestó.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Calculé que le llevaba al menos treinta centímetros, por lo que mi estatura debía de rondar los dos metros diez, lo que me hizo recordar que Atlas, no solo era un ser fornido sino que había sido el rey de los gigantes en las míticas guerras olímpicas. Resignado a mi destino, solo me cabía esperar el no seguir creciendo, puesto que todavía tenía unas dimensiones razonables, enormes pero humanas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue Thule la que puso el sentido práctico y cogiendo un metro me tomó medidas, y se llevó de compras a la negra mientras yo me devoraba un espléndido desayuno.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba terminado de desayunar cuando recibí la llamada del cardenal, informándome que la reunión iba a ser a las cuatro, y que había conseguido que el quórum fuera los suficientemente representativo del centro y la derecha alemana. Le dejé hablar, le permití que se extendiera, explicándome quien eran los políticos que iban a asistir y cuales eran los planes que iba a poner en práctica, antes de exponerle mis temores.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Don Rómulo, le puedo hacer una pregunta</span></i><span lang="ES-TRAD">-, por mi tono supo que era algo importante, y manteniéndose en silencio me dio entrada, y explicándole el sueño de las dos mujeres le dije: <i>-Estoy seguro que usted mismo se lo ha planteado alguna vez, no somos mas que peones de ajedrez manejado por alguien que no conocemos. ¿Quién ha podido tener tanto interés, para elaborar una selección genética a tan largo plazo?-.</i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tomándose un tiempo para responderme, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No lo sé, pero por sentido común me he convencido que hay solo dos posibilidades. Para que durante mas de mil años, haya tutelado a la humanidad solo puede ser o un inmortal o una civilización alienígena, y como no creo en extraterrestres, solo me cabe suponer que hay un ser que al menos lleva casi dos milenios recorriendo con sus pies la tierra-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces lo supe, y sin esperar a que el me lo dijera, le solté:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No será su verdadero nombre Cayo Octavio Turino</i>-, todo cuadraba el emperador Augusto, sucesor de Julio Cesar, había sido el máximo exponente del poder de Roma, y su reinado coincidió con la Pax Augusta, el periodo sin guerras mas extenso de su tiempo, y el futuro previsto no era mas que una copia en grande del imperio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al otro lado del teléfono, escuché una carcajada y tras unos instantes me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No creí que tardaras tan poco en descubrirme, pero te equivocas Augusto solo ha sido una de mis personalidades, en otro tiempo también fui llamado Keops</i>-. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentí vértigo, al hacer un cálculo somero de su edad, si Keops había gobernado Egipto durante la cuarta dinastía y se supone que fue en el 2.575 antes de Cristo, Rómulo o como coño se llamase, tenía mas de 4.580 años.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Como te dije, quiero que seas mi heredero, estoy cansado. He estado buscando durante siglos a mi sustituto, por eso cuando estés preparado, por fín podré descansar, poniendo en tus manos el velar por la humanidad-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Me está diciendo que soy inmortal?-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Casi, tu mente te prolongara la existencia mas allá de los límites de lo humano, pero al final morirás como yo, pero antes, verás levantarse y derrumbarse la era Titánica, y deberás prever la evolución humana-. </span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Maldito hijo de puta!</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le contesté colgando el teléfono.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentado en una butaca lloré en silencio mi destino. La conversación con el cardenal resultó ser peor de lo que esperaba. Antes de sacar el tema, estaba encabronado por el hecho de que alguien me manejara como a un títere, pero ahora estaba deshecho. Rómulo se había erigido en mi juez y sin ningún reparo me había comunicado una sentencia capital, que había sido dictada siglos antes de que yo naciera. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siendo culpable de unos hechos impuestos por otros, había escuchado impertérrito el veredicto, Rómulo y mis genes me condenaban a la peor de las penas, mas execrable incluso que una condena a muerte, la sanción que me había sido impuesta era una condena a vida, a seguir existiendo mientras solo polvo y recuerdos quedaran de mis hijos, mis nietos y mis bisnietos&#8230;.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Recordé la frase de mi padre que tanto terror me había causado; “<i>tener ese gen, te condena a una vida solitaria”.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/307/64967470/64967470_010_dc5b.jpg" width="460" height="634">Lo que no sabía mi pobre viejo era la longitud y el alcance de la misma, ya que vería nacer y desaparecer países e imperios, sería participe de la exploración de nuevos planetas y contemplaría la extinción de sociedades y la creación de otras nuevas. Y para mi desgracia “solo”. De tener pareja, por mucho que llegasen a viejas, solo representarían un minúscula parte de mi existencia, después de mil años, Xiu, Makeda y Thule no serían mas que un vago recuerdo de una época lejana.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Meditando que iba a ser el padre de una especie, la cual vería morir, que antes de llegar al límite de mi vida, iba a escoger a un pobre desgraciado heredero de mis genes para que contra su voluntad, continuara mi obra, fue entonces cuando admití una verdad que me había estado auto ocultando, el cardenal no era solo mi ancestro, sino el pariente lejano de todos los titanes. El anciano me había mentido cuando dijo que no había tenido descendencia, durante milenios había diseminado su simiente por toda la humanidad. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tuve la tentación de revelarme contra mi destino, pero la certeza del futuro de la humanidad, y la convicción de su casi aniquilación, así como la necesidad que tenía la misma de los titanes, me hizo aceptar, apesadumbrado, la condena.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El ruido de las mujeres volviendo cargadas de la tienda, me sacó del peligroso y masoquista proceso mental en que estaba incurso. Sus risas y sus voces alegres me devolvieron de golpe a la vida, en ese momento sabía lo que ésta me deparaba, pero decidí no pensar en ello, sino disfrutar de las nimias satisfacciones que me diera, y levantándome del asiento fui a unirme a ellas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Te hemos sableado tu tarjeta-, </span></i><span lang="ES-TRAD">me dijo Makeda nada mas verme. </span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cada una de las dos traía al menos cinco bolsas repletas de ropa. Aterrorizado esperé que no quisieran que me la probara toda, porque iba a tardar una eternidad en hacerlo, y era algo que odiaba desde niño, todavía recordaba el suplicio que era acompañar a mi madre al Corte Inglés de la Castellana. Cada seis meses íbamos a Madrid y nos pasábamos al menos tres horas en su interior de una planta a otra, sin pausa pero sin prisa, hasta que ya harto me ponía a llorar, por el cansancio y el aburrimiento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por suerte, teníamos prisa, debíamos prepararnos para ir a la reunión en la finca, sino me hubiesen inflingido el castigo de servir de maniquí mientras ellas observaban. Haciéndoles ver eso, les pedí que entre ese volumen enorme de prendas, me eligieran algo para ponerme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Aquí tienes</i>-, me dijo Thule mientras me extendía una percha con un traje y una camisa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me las quedé mirando con cara de recochineo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿<i>No se os habrán olvidado los calzoncillos o los calcetines?, no es por nada pero es incómodo el no llevarlos-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero habían comprado de todo, por lo que recogiendo la ropa me metí en el baño a cambiarme. Al cabo de diez minutos, salí hecho un perfecto ejecutivo, con un traje príncipe de Gales, camisa blanca, corbata roja y zapatos de cordones. Me vitorearon, aprobando el cambio, según ellas estaba estupendo, pero me sentía disfrazado, y con una soga apretándome el cuello. Ellas también se había vestido para la ocasión, adoptando una vestimenta sencilla pero elegante, olvidándose Makeda de sus trajes africanos y Thule de los uniformes casi paramilitares que solía usar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin mas dilación, salimos de la habitación. En la entrada del Hotel nos esperaba el chofer para llevarnos directamente a la finca que estaba situada sobre la carretera que llevaba a Dusseldorf. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La entrada a la finca era espectacular, una hilera de robles bordeaban el camino de acceso confiriéndole un aspecto majestuoso y señorial, que lejos de desentonar con el palacio que había en el interior, te preparaba anímicamente a la imponencia de sus muros y torres. Situado en lo alto de una loma, la construcción de estilo romántico recordaba ligeramente al castillo de Cenicienta que tan famoso ha hecho la factoría Disney, repleto de colmenas de las que se divisaban los alrededores. Uno podía imaginar a una princesa pidiendo socorro desde uno de los balcones, en espera que un caballero medieval acudiera al rescate. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">“Joder con el cardenal</span></i><span lang="ES-TRAD">”, pensé al bajarme del automóvil,<i> “menudo apartamento”. </i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la puerta nos esperaba un mayordomo con librea, el cual nos hizo pasar rápidamente a una biblioteca. En sus estanterías descansaban miles de libros antiguos dotando al ambiente de un olor a cuero mezclado con pergamino, que resultaba un tanto dulzón. En un rincón, sentado en un enorme sillón orejero nos esperaba el anciano sacerdote. Tardé unos segundos en reconocerle, ya que había dejado colgado sus hábitos en el armario, y se exhibía ante nosotros vestido de seglar, con un traje de calle. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La única que no lo conocía era Thule, que impresionada por lo que significaba estar ante el mas poderoso titán de todos los tiempos, se arrodilló al serle presentado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Levántate muchacha</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le ordenó el viejo, encantado por lo servil de la actitud de la muchacha, y entrando directamente al meollo, al motivo de nuestra visita nos dijo: &#8211;<i>Los invitados llegarán enseguida, por eso, mientras Thule y Makeda se instalan quiero hablar contigo-. </i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era una orden velada, quería estar a solas conmigo y que nadie nos estorbara. Las dos mujeres entendieron a la perfección los deseos del anciano, y excusándose salieron a acomodar nuestro equipaje en la habitación que nos tenían preparada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿<i>Porqué no están todavía preñadas?, ¿acaso no sabes de la importancia que tiene?-, </i>me recriminó duramente, señalándome con el dedo y alzando la voz<i>, -No ves que todavía quedan dos titánides por el mundo, la reunión de hoy es pecata minuta en comparación con tu misión, hubiese preferido que no acudieras a esta cita, a que esos vientres todavía no estén inseminados-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentí que me hervía la sangre al escuchar el tono despectivo con el que trataba a mis concubinas. Quizás no tanto por ellas, sino por que al hacerlo a la vez me humillaba confiriéndome solo el papel de procreador. Le importaba mas mi semen, mi semilla, que todo lo demás. Yo era poco mas que unos huevos y un pene con los que él iba a conseguir una nueva ola de titanes. Enfadado y herido en mi orgullo, le mandé a la mierda.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bajando su voz hasta niveles casi inaudibles, me preguntó si ya me creía lo suficientemente fuerte para contariarle. Aún sabiendo que no era cierto, en mi inconsciencia le dije que “<i>si</i>”. El puto viejo se levantó de su asiento, y dándome el brazo para que le ayudara, me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Vamos a ver a tus niñas</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Traté de revolverme y negarme, porque sabía cual era el castigo con el que me iba a premiar, pero seguía siendo una marioneta en sus manos y como un autómata, deslizando mis pies por la alfombra del salón y las escaleras le seguí. Nada pude hacer, por mucho que me esforcé en recuperar el control de mi cuerpo, no lo conseguí, y por eso a mitad del camino, rindiéndome dejé que me llevara. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar al cuarto, donde estaban las mujeres, las descubrimos jugando. Makeda y Thule se habían inmerso en una guerra de almohadas, sin ser conscientes de lo que les venía encima.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Venid-,</i> les dijo el viejo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ambas obedecieron todavía ignorantes de que íbamos a ser violados de una forma cruel.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las arrugadas manos del cardenal desnudaron a una alucinada Makeda, mientras mentalmente nos ordenaba a Thule y a mí que hiciéramos lo propio. En breves instantes nuestra ropa cayó al suelo, y fue entonces cuando comenzó la tortura. Sabiéndonos usados, un ardor y un deseo impuesto se apoderó de nosotros, incapaces de refrenarlo, nos sumergimos en la lujuria mientras el viejo abandonaba la habitación diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No parareis, hasta que en esta habitación se engendren dos titanes- </span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Incapaces de rechazar su mandato, las mujeres se lanzaron sobre mi inhiesto miembro, competiendo entre sí tratando de ser la primera en ser tomada. La suya era una carrera suicida, colocándose una encima de la otra me imploraban que las eligiese, vendiendo su excelencia y menospreciando a la contraria con feroces insultos. Dos coños se me ofrecían anhelantes de recibir la estocada de mi lanza, mientras sus dueñas se desesperaban pellizcando sus pezones. Gimiendo totalmente calientes se esforzaban inútilmente en calentarme, y digo inútilmente porque carecía de sentido el hacerlo, ya que es imposible el calentar una llama, que era lo que en ese momento me había convertido.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tratando de calmar mi calentura fui cambiando de objetivo, con mi pene pasaba de penetrar a Makeda durante un minuto, para continuar con Thule, en un intercambio sin sentido que se prolongaba, tanto como la intensidad de sus chillidos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/307/64967470/64967470_012_e82c.jpg" width="460" height="634">La negra fue la que abrazándome con las piernas, rompió la cadena, su cuerpo me exigía lubricando toda mi extensión que me derramara en su interior, mientras sus uñas se clavaban como garfios en mi espalda impidiendo que cambiara de coño. Usando mi sexo como garrote, golpeé repetidamente la pared de su vagina, en un galope desenfrenado antes de darme cuenta que Thule, totalmente fuera de sí se masturbaba con una mano mientras con la otra buscaba que la etiope se corriera y la dejase en su lugar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Este doble tratamiento hizo que Makeda se viniera, gritando su deseo a los cuatros vientos y retorciéndose en el suelo, sus músculos me apretaban, intentando ordeñar mi sexo, en busca de la simiente que escondía en su interior. El escuchar su orgasmo fue el banderazo de salida de mi propio climax, y berreando como un semental ante su monta me derramé en su interior. Nada mas sentir mi hembra, que se avecinaba la siembra, apretó su cuerpo contra el mío con la intención de no desperdiciar la leche germinadora con la que estaba regándola. No dejó que la sacara hasta que la última gota de la última erupción del volcán en que se había transformado mi pene, no hubiese sido recogida por su vagina.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi mente se rebelaba contra un cuerpo que nada mas extraer su apéndice de mi primera víctima, asiendo a Thule del pelo, le exigió que volviese a levantarlo a su máximo esplendor. Nada podía hacer, no me hacía caso, por mucho que intentaba parar, toda mi piel exigía seguir con su mandato. La rubia no tuvo mucho trabajo, porque nada mas sentir la humedad de su boca, mi pene reaccionó y ella buscando consolar su calentura se lo metió en la calidez de su cueva.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Éramos dos máquinas perfectamente coordinadas, a cada una de mis embistes ella respondía pidiéndome el siguiente, reptando por las sabanas en un desesperado intento de introducirse aun más mi lanza en su interior. Makeda que se había quedado momentáneamente satisfecha, volvió a sentir furor uterino y sin pedir permiso colocó sus labios inferiores al alcance de la boca de la germana. Ésta fue incapaz de negarse y sin pensar se apropió con su lengua del apetecible clítoris que tenía a centímetros de su cara. Y la negra en agradecimiento se dedicó en cuerpo y alma a conseguir que la mujer que tanto placer le estaba dando recibiera parte de lo que ella misma estaba sintiendo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El olor a sexo ya hacía tiempo que había inundado la habitación, cuando escuché que se avecinaba como un tifón el climax de Thule. Aceleré el ritmo de mis ataques al sentir que un río de ardiente lava, manaba del interior de la muchacha. Ella en cuanto notó ese incremento en la cadencia con la que era salvajemente apuñalada su vagina, se convirtió en una posesa, y llorando me rogaba que acabase con esa tortura. Su completa inmersión en una lujuria artificial hizo que me calentase aún mas si cabe y agarrando a Makeda, le mordí sus labios mientras en intensas oleadas me licuaba en la cueva de la rubia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Agotados caímos tumbados sobre un suelo que habiendo recibido el flujo de nuestros sexos, se nos tornaba excitante. Era tal el grado de nuestra alienación que Makeda al recuperarse, poniéndose a cuatro patas empezó a lamer las baldosas en busca de los restos de nuestro orgasmo. Verla así, en esa postura, fue otra vez el detonante que levantó a mi cansado sexo de su descanso, y sin poderlo evitar poniéndome detrás de ella, la penetré de un solo golpe.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni viagra ni nada, estaba alucinado que en menos de un minuto mi miembro se alzase otra vez erecto. El cardenal nos había manipulado de forma que aún sabiéndonos violados, no podíamos evitar ser el propio instrumento de nuestra vejación. Era como si espinas de humillación se clavaran en mi mente al ritmo de las embestidas de mi pene. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi concubina se retorcía en un perverso afán de ser regada otra vez por mi semen. Éramos una vagina vibrátil y un consolador sin alma en manos del anciano. Mis huevos chocaban contra el frontón que se había convertido su trasero, siguiendo el ritmo de mi galope. Sus pechos rebotaban en un compás sincronizado con el movimiento de su cuerpo. Y nuestros gargantas formaban el coro que cantaba nuestra angustia en una sinfonía compuesta por gemidos y aullidos de placer. Fui la catarata que inundó sus entrañas, desparramando mi leche por su interior mientras ella era un pozo sin fondo que la absorbía glotonamente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiéndome corrido por tercera vez, me vi incapacitado de seguir. Mi cuerpo ya no respondía ni al cardenal ni a mi cerebro, y yendo por libre se sumergió en un nebulosa de la que solo salí al oír los lloros y lamentos de las dos mujeres. Conscientes de la vejación sufrida, de cómo habíamos sido humillados en aras de la reproducción, sollozaban en silencio, mientras esperaban espantadas que se volviera a repetir, y que otra vez el deseo nublara su entendimiento y se lanzara en busca de la satisfacción de la calentura forzada que las había subyugado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Afortunadamente, los minutos fueron pasando sin que se reprodujese esa sensación frustrante, en la que nos veíamos obligados a montarnos mutuamente sin que el apetito carnal que nos había dominado naciera desde nuestro interior sino que hubiese sido impuesto. Tumbado en el suelo, me fui relajando, a la vez que iba creciendo en mi interior, una nueva inquietud, si la tortura del cardenal había cesado solo podía ser por dos causas, o bien los úteros de Makeda y Thule tenían un nuevo inquilino, o el anciano solo nos estaba dando un respiro para que con nuestras fuerzas renovadas, volviéramos a intentarlo mas tarde. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía que cerciorarme y levantándome, les pregunté si sentían algo diferente. Fue Makeda que supo la primera a que me refería, la que palpándose el estomago, me respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No, pero no puedo asegurarte nada, recuerda que Xiu tuvo constancia al cabo de las horas</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿De que habláis?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> nos preguntó la rubia, que como no había estado cuidando a Xiu, desconocía los síntomas.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>El hijo de puta del viejo no da un paso sin asegurarse-</i>, le respondí,-<i>Por lo que o estáis preñadas o esto es nada mas un descanso</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando comprendió, y tal como suponía se alegró por la posibilidad de estar embarazada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>¿Qué es lo que debo de sentir?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Cuando Xiu se quedó embarazada, su cuerpo reaccionó violentamente contra el feto, y durante horas se debatió entre la vida y la muerte. Tuve que ayudarla a superar el trance, y una vez curada, la sola presencia de Fernando hacía que se retorciera de dolor-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/307/64967470/64967470_013_6a9b.jpg" width="460" height="634">Su semblante tomó un tono cenizo al no experimentar ninguno de los síntomas de la china. Desde que me conoció Thule disfrutaba con la idea de darme descendencia, como una forma de pasar a la posteridad como madre de una nueva raza. En ese aspecto, no había cambiado, solo había variado el objetivo. De la supremacía aria a la superioridad titánica.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Vamos a vestirnos, todavía tenemos que crear un nuevo partido</span></i><span lang="ES-TRAD">-, les dije a las muchachas. Por mucha humillación que sintiera, mi misión seguía en pié, el futuro de la humanidad estaba en juego.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin ninguna gana, ambas muchachas se fueron vistiendo lentamente. Se sentían agotadas para enfrentarse a una audiencia numerosa, pero sobre todo se sentían asustadas de solo pensar en estar frente a frente al cardenal. La potencia mental del viejo las aterrorizaba. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estábamos terminando cuando un mayordomo nos informó que su jefe me esperaba en el salón principal. Tanto Makeda como Thule respiraron aliviadas por no tener que acompañarme. Viendo que era inevitable el acompañarle, refunfuñando y de mal humor, le seguí por los lúgubres pasillos del palacio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El sacerdote estaba hablando animosamente con otro anciano cuando entré en la sala. Como víctima propiciatoria, me dirigí a su encuentro, sabiendo que de esa reunión iba a depender gran parte de mi futuro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Fernando tengo el placer de presentarte a uno de mis más viejos amigos</i>-, me dijo el anciano. Pero no hizo falta, el tipo con el que estaba me resultaba sobradamente conocido. Wolfang Steiner era un conocido filósofo que se había hecho famoso por su rechazo a los regímenes dictatoriales desde un izquierdismo radical. Fundador en los setenta del partido verde alemán, y enemigo declarado de las diferentes intervenciones de Estados Unidos en Oriente medio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le contesté con un lacónico: <i>-Le conozco-, </i>y dirigiéndome al pensador le saludé diciendo:-<i>Es un placer conocerlo, su libro “la lucha de clases continua” está siempre en mi mesilla de noche-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un piropo siempre sienta bien al ego, y este hombre no fue diferente, con una sonrisa reveladora de su satisfacción por ser leído, me dio su mano mientras me decía:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Así que usted es el heredero, no le envidio</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé sin habla al escucharle, no me esperaba que estuviese al corriente de nuestra verdadera condición. Por eso me mantuve en silencio esperando acontecimientos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Wolfang y yo somos amigos desde hace mas de treinta años, durante ese tiempo hemos discutido mucho sobre el futuro de la humanidad, y sobre la función de los titanes en su destino</i>-, el cardenal hizo una pausa antes de continuar<i>,- siempre me ha gustado recibir sus consejos y críticas, por eso ahora quiero que nos de su opinión sobre nuestros planes-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin esperar mi contestación, abrió su mente y tanto Stenier como yo, pudimos ver como si fuera una película de cine el futuro. Un futuro donde el hombre se involucraba en una guerra sin sentido en busca de las fuentes de energía y cuyo resultado no era otro que la casi completa aniquilación. Nuevos profetas y nuevas formas de fanatismo revivieron antiguas ideologías. Sangre y muerte que abonaban el odio entre países y razas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando terminó la sucesión de desastres y antes de exponerle nuestros propósitos, el filósofo con la cabeza gacha lloraba:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-“Homo homini lupus”, el hombre es un lobo para el hombre-, </span></i><span lang="ES-TRAD">susurró entre lagrimas, <i>-No hay otra explicación a tanta irracionalidad-.</i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cardenal midió los tiempos, esperó tranquilamente hasta que su amigo se hubiese repuesto para preguntarle:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Cuál crees que es la solución?, ¿qué es lo que se puede hacer?, dímelo aunque no te guste</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez se tomó un rato en contestarle. Supe por lo tenso que estaba que lo que nos iba a decir, no solo no le gustaba sino que iba a ir en completa contradicción con lo que hasta ese momento habían sido sus enseñanzas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Creo que usando un pensamiento de Hobbes, el único medio que existe para evitar ese desastre es que los diferentes países cedan su seguridad y sus derechos a un estado superior y que este haciendo uso de los mismo imponga una dirección unitaria, y desde ahí lograr el bienestar humano-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Eso mismo pensamos nosotros, como sabes he vivido siglos velando por el ser humano, inmiscuyéndome lo menos posible, pero ahora no encuentro otro método que tomar el poder</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Será un dictadura!</span></i><span lang="ES-TRAD">-, gritó espantado.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si, y la mas duradera de todos los tiempos, pero en contraprestación el hombre una vez repuesto, y huyendo de la misma se esparcirá por la galaxia, creando una dispersión que le permitirá crecer y sobrevivir. Ya no dependerá de un solo planeta, habrá un segundo renacimiento con miles de sociedades diferentes-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por segunda vez, el cardenal nos expuso su visión por medio de la mente, y al terminar el profesor dándome la mano la mano, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Cuente conmigo, odio decirlo pero le ayudaré a ser el dictador máximo</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hasta yo mismo estaba acongojado, aun sabiendo de antemano que nos preparaba el futuro, y que nada de lo que nos había mostrado el sacerdote fuera nuevo para mí, no pude mantenerme sereno a la crudeza de los sucesos por venir y al papel que iba a tener en el mismo. Mientras meditaba sobre ello, Romulo sirvió tres copas de cava, y alzando la mano brindó: </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Por la era titánica y su diáspora!-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiendo que era irrevocable su elección, Wolfang levantó su copa y se unió en un brindis liberticida que iba a someter al hombre durante milenios. Había hecho un pacto voluntario con el diablo y lo sabía, era conciente que los titanes éramos un mal menor, pero mal al fín.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Saliendo del salón nos dirigimos al pabellón de Baile, una enorme sala de mas de quinientos metros cuadrados que en un origen estaba destinada a conciertos pero que íbamos a usar para realizar el mitin.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los diez minutos que esperamos antes que los demas invitados llegaran, fue el momento elegido por el cardenal, para informarme de la ubicación de la cuarta titánide, una muchacha neocelandesa descendiente de un antiguo reino índico.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solo me dio tiempo de echar una ojeada al grueso expediente, sacando en claro que desde la antigüedad existían en Bali numerosos estados que compartían un origen común. y que aunque los primeros holandeses que pusieron un pie en la isla fueron los hermanos Houtman, que llegaron en 1597, la isla no pasó a estar bajo control holandés hasta su colonización gradual a mediados del siglo XIX . En esa época había nueve reinos independientes que estaban gobernados nominalmente por un solo príncipe, el sushunan, que mantenía una tirante relación con la Compañía holandesa de Indias. </span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El final de esta coexistencia llegó con la sangrienta represión ocurrida en 1906, y la realeza balinesa en su conjunto cargó contra el fuego enemigo, armados únicamente con cuchillos y espadas. Fue un suicidio ritual, una forma de escapar a un destino que no les gustaba, su orgullo no les permitía ser siervos de Holanda y prefirieron una muerte honrosa que vivir subyugados. Según la historia oficial murieron todos sus miembros, hombres, mujeres y niños, pero según los documentos que el cardenal me mostró sobrevivió un niño, Badung II, hijo del rey del mismo nombre que encabezó la revuelta y el primer titán de esa parte del globo. Con toda su familia muerta, unos súbditos leales le sacaron de Bali y huyendo, buscaron refugió en Nueva Zelanda.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Wayan, la titánide que debía de buscar, era su tataranieta y para hallarla debía de coger un avión e irme a Wellington, su capital.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acababa de terminar de revisar el dossier cuando Makeda y Thule, hicieron su aparición junto con un grupo heterogéneo de personas. Los neonazis del partido paneuropeo venían mezclados con burgueses y típicos extremistas de izquierdas, en una rara combinación que podía saltar en pedazos en cualquier momento por la franca animadversión que sentían sus miembros. Gorras militares, corbatas y pañuelos palestinos se iban sentando en los asientos sin siquiera mirarse, mientras el cardenal y mi personas nos manteníamos en un segundo plano, estudiando a los asistentes desde una habitación adjunta.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El primero en hablar fue el profesor Steiner, que después de agradecer a todos su presencia, les explicó desde un punto de vista teórico el futuro, donde solo un estado fuerte e igualitario podía salvarnos de la barbarie. Mientras hablaba los integrantes de la izquierda mantuvieron un respetuoso silencio, que contrastaba con el claro desprecio de los nostálgicos del reich.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después fue Thule, que dirigiéndose a sus seguidores, les habló de la necesidad de un cambio, que por el bien de Europa, ella estaba de acuerdo en ceder el liderazgo a un líder que agrupara a todos los presentes. Ambos no estaban mas que preparándome el terreno, manipulando a los presentes para que aceptaran mi autoridad sin discusión.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que era mi turno, me arreglé la corbata antes de subir al estrado.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al ir subiendo por las escaleras, percibí como un golpe la actuación entre bambalinas del cardenal. Sin que se dieran cuenta, manipuló a los presentes haciéndoles creer que estaban viendo a un guía en quien confiar sus vidas. Los nazis estaban impresionados por mi apariencia, mi estatura, y mi fuerza, para ellos era una especie de Dios Ario. A los verdes les convenció el puño en alto con el que les saludé desde lo alto , y los burgueses encantados por mi aspecto pulcro y buenos modales vieron en mi alguien que era como ellos, por eso tras un breve discurso donde maticé mis palabras para que fueran del gusto de todos, me premiaron con un aplauso ensordecedor.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aprovechando su completa entrega, les informé de la creación de un nuevo partido, que buscando el bien europeo iba a competir en las elecciones alemanas con Thule al frente, pero siempre bajo mis órdenes. Nuevamente los vítores y las aclamaciones se sucedieron y sin ninguna voz discordante se eligió una mesa nacional compuesta por elementos de las tres facciones.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con la tarea terminada, nos reunimos en cónclave los cuatro titanes. Rómulo, representaba el pasado, Makeda y Thule, el presente, y yo, el futuro. Tres épocas y tres visiones pero un solo destino común, el poder absoluto sobre la humanidad. Estábamos entusiasmado por como había ido todo, habiendo conseguido lo imposible, unir a una audiencia tan dispar, nos sentíamos capaces de todo. Pero entonces el cardenal nos bajó de un solo golpe del pedestal que nos habíamos subido, al decirnos:</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No hemos hecho nada mas que empezar, los hombres buscarán revelarse en contra nuestra cuando sienta que les hemos puesto un collar, por eso debemos estar preparados-, sus palabras me hicieron recordar el sacrificio de María y el odio que en el pueblo se había fraguado con la presencia de mi padre,-hoy hemos dado dos grandes pasos, la creación de un partido desde el cual asaltar el poder, y gracias a vosotros la expansión de nuestra estirpe-.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué?-, gritó Thule al darse cuenta lo que el cardenal estaba diciendo.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No es posible!, al no poderme oponer a su violación, he evitado que nos quedáramos embarazadas, bloqueando nuestros úteros-, le replicó indignada Makeda.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una carcajada del viejo resonó en la habitación al escucharla, y todavía riéndose le contestó:</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Crees que no me había dado cuenta de tu estúpida maniobra?-, y señalando con el dedo su estomago prosiguió diciendo: -Estás preñada al igual que tu amiga, nada ni nadie puede entorpecer mis planes, tendréis vuestro hijo y solo entonces os daré la libertad de seguirnos o de iros de nuestro lado, pero hasta ese día seguiréis fieles a mis designios y a los de Fernando-.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡A mi no me meta!-, protesté tratando de hacerme a un lado.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres parte quieras o no, y no solo como padre de las criaturas sino como mi futuro heredero-.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habíamos hecho un pacto por el bien de la humanidad, y ahora me exigía cumplirlo. Aunque me jodiera, tuve que reconocer que tenía razón y dirigiéndome a ambas mujeres les dije:</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Callad y obedeced, ¡No somos más que peones de la historia! Y por la supervivencia del hombre debemos aceptar lo que nos ordena-.</span></div>
<div style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por primera vez desde que la conocía, Makeda se quedó callada mientras me fulminaba con una mirada cargada de odio</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/307/64967470/64967470_016_7883.jpg" width="461" height="692"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 6/ Thule&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Oct 2025 09:04:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[control mental]]></category>
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					<description><![CDATA[ Makeda tardó en despertarse un par de horas, durante los cuales me puse en contacto con el hombre del cardenal en Aquisgran. Como no podía ser de otra forma, era un cura de una iglesia de la ciudad, que desconociendo las verdaderas intenciones de Antonolli, había hecho un seguimiento a mi objetivo. De esa forma supe donde y como encontrar a Thule, la titánide alemana. Seguía haciéndome gracia el nombre. La muchacha se llamaba como el reino mítico de los arios, que algunos confunden con la Atlántida o con Islandia. Muchos jerarcas de Hitler habían pertenecido a una sociedad secreta [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div></div>
<div><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></b></div>
<div><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></b></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span lang="ES-TRAD"> Makeda tardó en despertarse un par de horas, durante los cuales me puse en contacto con el hombre del cardenal en Aquisgran. Como no podía ser de otra forma, era un cura de una iglesia de la ciudad, que desconociendo las verdaderas intenciones de Antonolli, había hecho un seguimiento a mi objetivo. De esa forma supe donde y como encontrar a Thule, la titánide alemana.</span></p>
</div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Seguía haciéndome gracia el nombre. La muchacha se llamaba como el reino mítico de los arios, que algunos confunden con la Atlántida o con Islandia. Muchos jerarcas de Hitler habían pertenecido a una sociedad secreta llamada la orden de Thule, una especie de franmasonería mezclada con esoterismo, y que había intentado encontrar infructuosamente el santo grial. Todo lo relacionado con la muchacha apestaba a nazismo y a superioridad racial. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tuve que reconocer que no era muy diferente a lo que estábamos intentado, crear con mi simiente una nueva hornada de Titanes, cuyo fin último era recuperar el poder que nuestros ancestros habían perdido a lo largo de la historia. La única diferencia era que ellos hablaban de raza y nosotros de genes. Con todo ello en mi cabeza, decidí que de nada servía retrasar nuestro encuentro por lo que en cuanto Makeda se espabiló un poco, le pedí que se cambiara, que debía de ir a ver al cura, mientras yo aprovechaba para ir al restaurante donde se suponía iba a estar nuestro objetivo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Es mejor que nos dividamos, yo me ocupo de Thule y tu consigue que nos deje un lugar donde estar tranquilos durante al menos una semana</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Disfrute viéndola mientras se vestía. Embelesado por su belleza, me impresionó observarla en movimiento. Era una mujer con todos sus músculos perfectamente definidos pero a la vez intensamente femenina. Potencia y gracia. Cuerpo magnífico decorado por unos pechos duros, que eran una delicia. Su sola visión me retrotrajo a unas horas antes durante las cuales había echo uso intensivo de su sensualidad. De no ser por que el momento ideal para hallar a Thule era ese, me hubiera entretenido entre sus brazos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Cuando terminó de engalanarse, le mostré mi admiración. La ropa que llevaba, lejos de esconder realzaba su atractivo. Un traje de chaqueta con un pequeño escote que dejaba intentaba enmascarar con poco éxito la rotundidad de sus pechos. Parecía una ejecutiva agresiva. Makeda sonrió al escuchar mi silbido, y como hembra sabedora de su encantado, salió de la habitación contorneando sus caderas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Fue durante el trayecto en taxi, cuando ella me sacó el tema.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No te he preguntado antes, pero ¿que es lo que me hiciste?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, entornó sus ojos antes de proseguir,-<i>Creí que me estaba muriendo, que no iba a conseguir aguantar el placer que me estabas dando, cuando de improviso me vi dentro de ti</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¿<i>A ti también te ocurrió</i>?-, pregunté extrañado, por que no se me había ocurrido pensar que mi experiencia hubiese sido en los dos sentidos. Recapacitando sobre lo que significaba, le dije:-<i>Cuando hicimos el amor, nos debimos compenetrar de tal modo que fusionamos nuestras mentes, y nuestros recuerdos-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Entonces no hay problema, pensé que te había fallado al apropiarme de tus vivencias, pero si ha sido mutuo, no tengo por que sentirme mal</i>-, y un poco avergonzada me pregunto<i>:-¿Qué opinas de mí, ahora que me conoces, mejor que nadie?-. </i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tratando de quitar hierro al asunto le contesté: <i>-¡Que esta muy buena!-. </i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No, tonto. Quiero decir si no te has sentido defraudado-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Para nada. Y si antes me gustabas, ahora me encantas-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mi respuesta le satisfizo, y abrazándome entre sus brazos, me susurró al oído: &#8211;<i>Yo, en cambio me he sentido engañada, eres un fraude- .</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Vete a la mierda</i>-, le contesté, muerto de risa, dándole una un beso en la mejilla.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">De buen humor me bajé del automóvil, mientras ella proseguía hacia su cita con el sacerdote. Ya en el restaurante, entre sin fijarme en la gente que había a mi alrededor. Tan concentrado iba en como abordar a la muchacha, que no caí en el tipo de personas que estaban cenando y menos en la decoración tan surrealista con la que estaba engalanado el comedor.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Fue al sentarme en la mesa, que el maitre me había señalado cuando me percaté de todo ello. En las paredes habían colgado una serie de fotografías de hombres y mujeres desnudas. Todos los cuadros eran una apología al ario, cuerpos espléndidos en posición marcial, que no hubieran desentonado en las dependencias personales de Rudolf Hess, o del propio Hermann Goering. Pero lo mas chocante de todo fue que la pintura del local era toda en rojo, blanco y negro, junto con los comensales todos rubios con el pelo cortado a cepillo, y aspecto pulcro, hacían que sin haber ninguna esvástica, la configuración de las mesas recordaba a una reunión de nostálgicos del antiguo régimen.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sospeché que al ser el único con pelo negro de las mas de treinta personas que estaban cenando, me habían dado una mesa alejada al lado de los lavabos. Como debía hacerme notar, llamé al dueño, un gordo casi albino, con pinta de tener mala leche. En cuanto llegó le exigí que me cambiara de mesa y que me colocara en la principal. Tuve que insistir haciendo uso de mi particular forma de disuasión para arrancárselo, ya que en un principio se había negado de plano y habiéndolo conseguido me senté a esperar acontecimientos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No tardó en ocurrir lo que esperaba, porque a los dos minutos y sin haber empezado a beberme la cerveza que había pedido, Thule hizo su aparición rodeada de cuatro de sus acólitos. Al ver que su mesa estaba ocupada y encima por un tipejo con pinta de español, montó en cólera, haciendo llamar al pobre obeso.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Lo siento señora, sé que es su mesa. Pero no se porque no me he podido negar a complacer a ese hombre-</i>, fue la respuesta del dueño. Thule viendo que no iba a conseguir nada de ese modo, mandó directamente a sus ayudantes a que me expulsaran de la mesa y del restaurante.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Los vi acercarse. La gente hizo un silencio esperando que se armaran bronca. Me mantuve impertérrito mientras el jefe de ellos, me pedía de forma agresiva, que me retirara que esa era la mesa de su líder. Creyó que no entendía el alemán, al no obtener respuesta, y por eso agarrándome, intentó jalar de mi para echarme. No se esperaba mi reacción, y antes que sus acompañantes se dieran cuenta, el germano estaba tirado en el suelo con el brazo roto. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin inmutarme, provocándoles con mi mirada, les dije en voz baja, que se retiran si no querían terminar como su jefe. Viendo el miedo en sus ojos, les insulté diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Yo no me pliego a hablar con inferiores, decidle a Thule, que la estoy esperando para cenar en mi mesa</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La rubia estaba indignada, debió de pensar que quien coño me creía para vapulear a su seguidores en su presencia, y segura de si misma, se acercó con intención de hacer ella misma lo que ellos no habían podido.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Observé como le consumía la ira, incluso antes que me llamara en castellano, “sucio español” y que con su mente me ordenara que desapareciera de su presencia. Haciendo caso omiso de su orden, me levanté y como un caballero le acerqué la silla, mientras le decía:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Menos mal que tienes un buen culo, sino te azotaría en frente de tu personal por maleducada</i>-. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Su tez había perdido todo su color, pálida y disimulando con una sonrisa para el respetable, no pudo mas que sentarse. Habían ocurrido simultáneamente dos hechos que ella no se esperaba. Por primera vez en su vida, alguien desobedeció una orden directa suya y para colmo de males, apreció en sus propias carnes lo que suponía ser manipulado por alguien mas fuerte que ella.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Se mantuvo durante unos momentos tiesa y muda, recapacitando sobre ello. Toda su supuesta superioridad con la que había crecido se desmoronó en un instante y encima por obra y gracia de un hombre de una raza que hasta esa noche, ella había considerado inferior.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién eres?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me preguntó, cuando habiéndose repuesto pudo articular palabra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La insolencia de su tono, merecía un castigo que con placer le apliqué cruelmente. Sintió que su cabeza iba a estallar, derramando sangre y huesos por la sala.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/493/99665060/99665060_012_21c7.jpg" width="460" height="690" />Soltándola, le expliqué:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Me tienes que hablar con mas respeto, para empezar deberás de dirigirte a mí usando el usted-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Adolorida por el correctivo y humillada por su derrota, rectificó diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién es usted?-</span></i></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Has entendido a la primera, realmente no esperaba que alguien tan poco inteligente lo aprendiese tan rápido</i>-, le contesté insultándola deliberadamente.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Intentó levantarse y al hacerlo su cerebro volvió a sufrir el duro escarmiento. Con lágrimas corriendo el rimel de sus pestañas, me imploró que cesase el dolor que la consumía.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Desapareció cuando escuché de sus labios un por favor.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Zorrita, soy tu dueño. Fernando de Trastamara, el mayor de los titanes, tu verdadera raza</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin poderme replicar como hubiese deseado me contestó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No se de que habla, soy aria-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Te equivocas eres una hembra de mi estirpe, una titánide. Y he venido a tomarte bajo mi manto-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Esta loco, no se que me ha hecho, pero nadie puede dominarme-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Vuelves a estar errada, no solo puedo sino que ya lo he hecho</span></i><span lang="ES-TRAD">-. Y chasqueando los dedos de mi mano derecha, esperé.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">De su interior, un enorme calor fue aflorando concentrándose en su sexo y en sus pechos, y antes de que se pudiese oponer a mi mandato, berreó como cierva en celo al ser montada por el semental. Asustada por la violencia de su orgasmo y avergonzada por los gritos que habían hecho darse la vuelta a todos los presentes, empezó a llorar sin moverse de su sitio.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ves como solo eres una putita en mis manos, donde ha quedado la gran líder, la esperanza de la nación paneuropea, yo solo veo a una mujer que se corre a mi mandato. Deberías estar orgullosa que me haya fijado en un ser tan mezquino, y que haya decidido que sea de mi propiedad</i>-, y levantándome de la mesa, le acerqué un papel diciendo: &#8211;<i>Te espero en esta dirección dentro de dos horas, y para que sepas que no me puedes fallar, te voy a dejar con una muestra de lo que te puede ocurrir si lo intentas</i>-.</span></p>
</div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Antes de que saliera por la puerta, Thule ya se estaba retorciendo en el suelo del dolor que sentía en sus entrañas, era como si un tubo ardiendo le traspasara el estómago y los pulmones, mientras alguien la rociaba con ácido el resto de su cuerpo. Dejé que se prolongara su padecimiento mientras esperaba un taxi. Y solo paró cuando perdió el conocimiento.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sabiendo que tenía tiempo suficiente, le pedí al conductor que me llevara al sex-shop mas cercano, ya que tenía que aprovisionarme de una serie de elementos con los que domesticar a la perrita. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No sabía lo caro que resultaban todos lo instrumentos que compré, hasta que el empleado de la tienda me extendió con alegría la factura. Fueron casi dos mil euros los que se cargaron a mi tarjeta, pero no me importó al pensar en el uso que les iba a dar.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Ya en mi habitación, pedí al servicio del hotel que me trajeran de cenar. Debido a lo sucedido, no había podido probar bocado y mis tripas me lo recordaban quejándose por la ausencia de alimento. Acababa de irse el camarero cuando llegó Thule con mas de media hora de antelación.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al abrirle la puerta, su rostro mostraba una tremendas ojeras, producto del tratamiento recibido, y en su actitud sumisa descubrí lo desolada que se sentía por tener que obedecerme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Siéntate mientras termino de cenar</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le ordené.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Con la orejas gachas, y sin hablar se acomodó en el sillón. Durante unos minutos deje que se impacientara y cuando percibí que se revolvía ya nerviosa por la espera, le pregunté:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>¿Qué sabes de ti?, ¿sabes de donde viene tu poder?-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Hasta ese momento se había comportado dócilmente, pero al hablar de sus ancestros y como ella era una selección de los mejores especimenes arios, se volvió a tornar la hembra orgullosa y racista que me había encontrado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Le solté una carcajada en su cara diciéndole:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Memeces, eres un poco mejor que el resto del ganado, que es la humanidad, pero hasta que no se demuestre lo contrario eres eso, una res a domesticar, una escoria que azotar y un vientre que inseminar</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Le acababa de decir cual era su fin último, ser el recipiente de mi esperma, y lejos de revolverse contra la idea de ser preñada por mi, observé que la complacía. Explorando en su interior descubrí que se veía como la nueva Eva de una raza superior. Tenía que hacerla caerse de su guindo, pero para ello tenía toda el tiempo del mundo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ponte de pie</i>-, le ordené mientras me terminaba de tomar el café.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin rechistar se levantó, quedándose en medio de la habitación, esperando que le dijera que tenía que hacer.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Desnúdate, quiero observar la clase de hembra que eres</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tras la sorpresa inicial, producida por no estar acostumbrada a que nadie la mandara, la muchacha se empezó a despojar rápidamente de su ropa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Mas despacio</i>-, le dije al ver que se había quitado la falda mecánicamente, sin gracia,-<i>Quiero que te luzcas. Imagínate que eres una esclava que están subastando, y que si no convences a los pujadores, tu amo te va azotar por bajar innecesariamente tu precio-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Se lanzó contra mi, como una gata defendiendo a sus cachorros al escucharme, tratándome de arañarme en la cara. Y como única respuesta, chasqueé por segunda vez los dedos. No era necesario algo tan teatral, pero me gustaba el efecto mágico del sonido al hacerlo. Paralizada por el terror esperó que ocurriera algo, que el dolor volviera a sumirla en la desesperación o que el placer demoliera sus defensas. Pero solo escuchó mi burla, y supo que humillarla como había hecho, haciéndola petrificarse solo con el ruido del chasquido era suficiente castigo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No me obligues a recordarte mi superioridad</i>-, le dije con voz baja,-<i>quiero que te muestres como una puta, como una mercancía deseosa de ser comprada y usada</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Asumiendo su fracaso, reinició su striptease, pero esta vez sensualmente, todo lo sexi que su carácter germano le permitía, no quedando satisfecho por el resultado le dije:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Está claro que eres frígida, te voy a tener que ayudar</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y mentalmente manipulé sus sentidos de forma que con sus maniobras que cada vez que rozara uno de sus pechos, o liberara parte de su piel, la excitación fuera creciendo en su interior pero a la vez que fuera incapaz de correrse.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Poco a poco, casi sin darse cuenta se fue sumergiendo en un deseo irremediable. Su miraba brillaba deseosa de mis caricias, y su cuerpo se retorcía pidiendo que lo tomara, pero solo recibió reproches e insultos. La mujer de hielo se derretía con la única herramienta de su imaginación, mientras yo terminaba de servirme un whisky del servibar.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Forzándola mas allá de lo imaginable, cuando se me mostró desnuda ante mis ojos, fui juzgando y opinando de cada una de las partes de su cuerpo. No le hizo demasiada gracia cuando sopesando sus pechos con mis manos, le expliqué que los habías visto mejores y menos cuando dándole la vuelta, y observando su trasero, le dije que necesitaba ejercicio que lo tenía caído. Era una tortura, ya que cada vez que rozaba su piel se le incrementaba la líbido, pero al escuchar mis críticas durante unos segundos se menguaba la intensidad del deseo para volver con mas fuerza si cabe.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Ya la había llevado al borde del orgasmo, pero no le había permitido saltar al vacío, cuando llamaron a la puerta. En ese momento le di un uniforme, y le exigí que se lo pusiera en el baño mientras yo abría la puerta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era Makeda que volvía de la reunión con el cura. Nada mas verme, supo que lo había conseguido y que la rubia había caído en la telaraña. Sirviéndose una copa me explicó que había conseguido su propósito y que al día siguiente nos recogería un coche de la nunciatura para llevarnos a nuestro destino. Mientras le servía una copa descubrió los utensilios que había adquirido, y con cara extrañada me preguntó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Crees que serán necesarios?-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Cuando salga, veras que sí</i>-, le respondí.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En ese momento, vi que Thule aparecía por la puerta del baño, vestida con un escaso uniforme de criada. La falda que llevaba era de esas que vulgarmente se llaman cinturones anchos, porque si hubiese llevado bragas, hubiésemos podido verlas, pero como no las portaba, su sexo se mostraba en toda su plenitud. Cortada, entró al salón de la suite, no se esperaba compañía y menos una mujer de raza negra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién es esta?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> dijo, mirando de una forma despectiva a Makeda.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Quise quitarle la altanería de golpe, pero la etíope me pidió que la dejara encargarse a ella.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Soy Makeda Song, antiguamente llamada Makeda de Abisinia. Concubina de Fernando y una titanide superior a ti</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Yo no hablo con monos</i>-, le respondió insultándola.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pensé que la saltaría al cuello, dándole una paliza, pero al contrario de lo que suponía, sonrió diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Mira niña, el único animal que hay aquí eres tú. Ni mentalmente ni físicamente eres competencia, si te portas bien dejaré que me sirvas-</i>.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Servirte?, antes muerta</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le espetó lanzándole un ataque mental.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La fuerza de su mente, era al menos equivalente a la de la negra. Sin que las contendientes se dieran cuenta, reforcé las defensas de Makeda. Esta contraatacó con violencia, mandándole imágenes de la rubia siendo usada por una tribu africana. La repugnancia que sintió, la hizo perder parte del resuello, y con la respiración alterada, vomitó sobre la alfombra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Veo que te gustan mis compatriotas, quizás después de usarte, te vendamos a un jefe tribal, las rubias se cotizan caro</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"> Aun sabiendo que la había vencido, el orgullo de Thule le obligó a actuar a la desesperada, y sin importarle que ocurriera le lanzó una patada al estómago. Makeda había previsto el golpe, por lo que no le resulto difícil el esquivarlo, dándole a la vez un derechazo que la noqueó en el suelo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pacientemente esperó a que recuperara el sentido, y nada mas hacerlo, le dio unas mordaza para que se la pusiera.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Mientras digas bobadas, prefiero no oírte</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La germana, que por segunda vez en su vida se había encontrado a alguien que le mojara la oreja, estaba desolada, y sin fuerzas para oponerse, no tuvo mas remedio que sumisamente colocarse el bozal en la boca, pensando que así no se prolongaría su castigo. Pero Makeda tenía otros planes, y soltándole un tortazo le exigió que se pusiera a cuatro patas sobre la alfombra. Acercándose a la pequeña cocina de la habitación, cogió un plátano del frutero y sardónicamente le dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Vamos a ver como se come la fruta el mono-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/493/99665060/99665060_023_4d29.jpg" width="460" height="690" />Thule se empezó a quitar la mordaza para ser obligada a comérselo. La negra se lo impidió, gritándole que nadie le había dicho que lo hiciera.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Son tus otros agujeros los que van a devorarlos</i>-, le dijo suavemente, y sin piedad se lo incrustó en su sexo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin poder gritar, se retorció al sentir como era violada su cueva. Intentando zafarse del correctivo, se trató de levantar, pero usando mi poder se lo impedí, dejándola indefensa en manos de mi pareja. Dos lágrimas surcando sus mejillas eran el único efecto visible de su humillación.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Makeda prosiguió con su tortura, sacando y metiéndolo, mientras que con su mano libre azotaba brutalmente su trasero. Poco a poco, fue cediendo la resistencia a la intromisión, lo que propició que la negra, ordenando a Thule que fuera ella misma la que con sus manos maniobrara con el banano, se levantara a terminarse la copa. </span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué te parece?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me preguntó señalándome a la muchacha, &#8211;<i>Creo que es hora que use uno de tus artilugios, ¿no?-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tuve que sentarme para no caerme, de la risa que me entró al saber a que se refería. Nuestra presa se retorcía en el suelo, con su culo adolorido y rozado, mientras la negra mecánicamente se ponía uno de los instrumentos. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me daba hasta pena saber, lo que le esperaba a Thule. Makeda se desnudó antes de ponerse un siniestro arnés en la cintura, que disponía de dos penes, uno pequeño que estaba diseñado para ser introducido en la vagina de quien lo portara y uno gigantesco para la víctima , que dejaba mi propio sexo en ridículo por su tamaño.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Eres un cabrón, podías haber comprado uno sencillo</i>-, me dijo mientras se masturbaba para colocárselo sin dificultad.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Abriéndose de piernas se lo metió hasta el fondo antes de ajustarse las correas. Como por arte de magia, sus pezones que hasta entonces habían permanecido en letargo se erizaron y dándome un beso me susurró al oído:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-En cuanto acabe con ella, ¡vendré a por ti!-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ni se te ocurra venir sin quitarte antes esa mierda, recuerda que tengo otras maravillas que puedo usar contigo</i>-, le contesté con una amenaza nada velada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Soltó una carcajada al escuchar mis palabras, y centrándose en su objetivo cogió un aceite que había en la bolsa del sex-shop. Echando una buena cantidad sobre su ojete, le introdujo un dedo masajeando los músculos circulares de su ano. Thule al sentir la intromisión protestó, pero al darse la vuelta, y ver el enorme aparato con el que iba a ser penetrada, supo que jamás en su vida iba a recibir un dolor semejante y que no había modo de librarse de el.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Makeda se lo tomó con tranquilidad, no cejó en menear el dedo en el interior de la muchacha, hasta que entraba y salía sin dificultad, y entonces y solo entonces hizo que un segundo le acompañara en su misión. La propia etiope sintió que ella no era indiferente al tratamiento y su cueva se fue encharcando a la par de la germana. Excitada se empezó a retorcer sobre el cuerpo de la muchacha, y mientras le introducía el tercer dedo, la humedad hizo su aparición en su escote, gruesas gotas de sudor recorrían su cuerpo bajando por sus senos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Thule que se penetraba brutalmente con el plátano, en respuesta al deseo que la inundaba, estaba esperando lo inevitable. Makeda no se hizo esperar, y poniendo la cabeza del enorme falo en su ojete, de un pequeño golpe forzó su entrada. La muchacha se estremeció por el dolor, la mordaza le impedía gritar pero aún así gemido inarticulados salieron de su garganta al continuar la negra con su penetración. Lentamente, centímetro a centímetro fueron desapareciendo en su interior toda la extensión del latex, derribando todas sus defensas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Makeda dejó que se acostumbrara a sentirlo antes de comenzar una cabalgada sin freno sobre la indefensa muchacha. En ese instante del partido, decidí que quería oír a Thule gritando, y acercándome a su cabeza, la despojé del bozal. Cual sería mi sorpresa cuando habiendo terminado de quitárselo, la muchacha malinterpretando mis intenciones, me bajó el cierre de mi bragueta, liberando mi miembro. Con un rictus de sufrimiento en su rostro abrió su boca, y con suavidad se introdujo toda mi virilidad dentro. Sus labios absorbieron toda mi piel, de igual forma que su culo y su sexo habían devorado los instrumentos de su violación, y con los tres agujeros llenos se corrió retorciéndose sobre la alfombra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En ese momento, la lujuria nos había poseído por completo, y viendo que la germana se había desplomado por el agotamiento, llamé a mi lado a la otra mujer, y desanudando el arnés de su cuerpo, la cogí en brazos y en volandas la deposité sobre la cama.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Iba a tomarla, subiéndome encima Makeda, cuando la escuché decir que esperara un momento. Molesto por el retraso, observé como levantándose del colchón, iba por la rubía y cogiéndole de los pelos, le dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Quiero que observes como mi dueño, toma a su sierva-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Y volviendo a mi lado, me hizo tumbarme, y sin mas explicaciones se fue introduciendo toda mi extensión sin dejar de mirar a los ojos a la muchacha. Estaba empapada, su sexo me acogió con lentitud en su interior, pude sentir cada una de sus rugosidades y pliegues al irse apoderando de su cavidad. Cuando se notó totalmente llena, y mi glande ya chocaba con la pared de su vagina, sus caderas iniciaron un pausado baile, que se fue incrementando hasta convertirse en un carrera desenfrenado. Sus pechos rebotaban al compás de su galope, cuando sin sacarla se dio la vuelta dándome la espalda, y con crueldad le gritó a Thule:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Cómete este negro coño-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Algo había cambiado, lejos de sentir reluctancia por hacerlo, se acercó y vorazmente empezó a torturar su clítoris con la lengua, bebiéndose todo el flujo que salía de la cueva de mi concubina. Esta no pudo soportar la excitación de ser penetrada y mamada a la vez, y gimiendo su placer a los cuatro vientos, se retorció como una puta corriéndose sobre mis piernas, pidiéndome que me derramara dentro de ella.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pero mis intenciones eran otras, y con mi erección en su máximo esplendor, me puse de pie diciendo a la alemana:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué eres?-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Bajando la cabeza, y con su rostro colorado por la vergüenza me contestó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Ganado-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Explorando su mente, percibí su total sumisión, y como estímulo a su nueva actitud, le premié con un solitario orgasmo. Cayó de rodillas, cerrando sus piernas en un intento de conservar para si las sensaciones que la estaban poseyendo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién es ella?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le pregunté señalando a la negra que alucinada nos observaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Mi maestra-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nuevamente la premié, satisfecho por su contestación. La rubia gimió al sentir como naciendo de su nuca, una descarga eléctrica, desbordando sus sentido, le anegaba de placer todo su cuerpo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y quien soy yo?-.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¡No lo sé!-, </span></i><span lang="ES-TRAD">me respondió llorando<i>,-Mi amo, mi dueño, mi señor-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Te equivocas y aciertas a la vez, soy mas que eso, soy tu futuro, tu presente y tu pasado. Has nacido para servirme, eres una pieza de un engranaje que todavía no llegas a entender, y tu destino esta irremediablemente unido al mío.¿Aceptas tu nueva condición?-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Si-, </span></i><span lang="ES-TRAD">me respondió, y en su mente percibí su sinceridad.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Entonces, desde este momento serás conocida por nuestra estirpe como Thule Song, segunda concubina de Trastamara</i>-, y recogiéndola del suelo, llevándola a la cama le dije:-<i>Descansa</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No, por favor</i>-, me dijo con lágrimas en los ojos<i>,- Tómame, quiero ser tuya-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No puede ser, primero mi esposa debe de aceptarte-, </span></i><span lang="ES-TRAD">le contesté apenado por que la idea me atraía.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Si es imposible, permíteme al menos que te sirva</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y sin mediar palabra se apoderó de mi sexo con su boca, mientras que sus manos asía la base buscando mi placer. Makeda que hasta entonces se había mantenido en un discreto segundo plano, la besó en el cuello diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Hermana, deja que seamos las dos quienes lo hagan-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Y de esa forma dos bocas, dos lenguas y cuatro manos, se turnaron buscando mi placer, mientras entre ellas una profunda unión crecía, derribando todas sus creencias. Eran demasiados los estímulos, por lo que con rapidez mi cuerpo explotó derramándose sobre mis hambrientas mujeres, que recibieron el néctar de mi simiente, devorando hasta la última gota.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era tarde, al día siguiente teníamos que mucho que hacer, y mi propio cansancio hizo que poniéndolas cada una a un lado, les exigiera que se tumbaran a dormir. Al contrario que las dos muchachas, yo tardé en conciliar el sueño, era enorme mi responsabilidad y la tarea que tenía que asumir. Imágenes del futuro cercano inundaban mi mente, mientras ellas roncaban a pierna suelta pegadas a mi cuerpo. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Durante toda la noche se sucedieron pesadillas y alucinaciones, en las cuales se producían diferentes tipos de rebeliones por parte de los humanos contra los que en mi sueño eran sus legítimos dirigentes, y que no eran otros que mi estirpe, los titanes. El denominador común era el régimen despótico con el que subyugábamos a la humanidad.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Cuando el sol hizo su aparición en el horizonte, yo ya estaba levantado preparando lo que iba a ser ese día. La realidad se fue desperezando de su letargo mientras mi actividad se multiplicaba. Después de contactar con el cardenal, y explicarle como había ido la captación de Thule, me comentó que Xiu físicamente estaba bien pero que psíquicamente no podía soportar mi ausencia. Me dolió escuchar como mi mujer estaba desesperada al no poderme ayudar, por lo que antes de colgar con él, ya había decidido el llamarla. Pero cuando le expuse mi decisión, él rotundamente se negó a que lo hiciera diciéndome que eso solo serviría para profundizar su pena, y recalcándome que teníamos una misión y que esta era lo importante.</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Ya he contactado con tres titanides, ¿qué mas quiere de mi?-.</span></i><span lang="ES-TRAD"> le contesté claramente enojado por su supervisión. Sabía de antemano su respuesta pero aun así esperé que me lo confirmara.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Debes de sentar las bases del mañana, de nada sirve si no creas una estructura de poder, y si no perpetuas tu linaje-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El maldito viejo tenía razón, mi simiente debía de germinar en los vientres de mis mujeres mientras fundaba entre tanto una organización que diera sustento y que sobretodo proporcionara los cimientos con los que alcanzar el gobierno en los distintos países. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/493/99665060/99665060_031_2dd7.jpg" width="460" height="690" />Tenía a mi disposición la organización secreta del sacerdote, y el partido de paneuropeo de Thule. Era un inicio, pero ambos tenían sus defectos, uno estaba demasiado enfocado a la religión y el otro tenía connotaciones racistas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Fue el propio anciano quien me dio la solución, si al partido de extrema derecha le quitaba los flecos nazis e incorporaba centristas de gran renombre que secretamente militaban en la “espada de Dios”, podíamos conseguir que en un periodo corto, Thule o sus lugartenientes se hicieran con Alemania, el mayor país de la unión europea.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">&#8211;</span></i><span lang="ES-TRAD">¿<i>Y esos prohombres se incorporaran al proyecto?-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-A los que no quieran, ¡los convenceremos</span></i><span lang="ES-TRAD">!-, e iluminándose su rostro al continuar me dijo:<i> -¡Imagínate un mitin!, ¡con todos los titanes manipulando al auditorio!, ¡seríamos invencibles!-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No me costó hacerme a la idea, y un escalofrío recorrió mi columna al hacerlo. Adelantándose a la conversación había preparado un reunión para refundar el partido, dos días mas tarde en la finca de la secta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me sentía manejado por Augústulo, durante años había estado preparándose para asaltar el poder. Solo la avanzada edad del viejo, me hacía concebir esperanzas de poder sustituirle en un futuro cercano, pero mientras tanto iba a aprender de su experiencia. Quizás por eso esperé que se levantaran las muchachas, y explicándoles los planes, pedí a Makeda que informase a Xiu de los avances, mientras Thule contactaba con sus lugartenientes principales y los citaba para la reunión.</span></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD">A la etiope no le gustó la idea de volar a Madrid, según ella mi esposa había sido clara al respecto, su papel era el de estar conmigo, y no el de servir de mensajera. Tuve que explicarle que yo no podía confiar en nadie mas para vencer su reluctancia a hacerlo, pero aun así me obedeció refunfuñando. Descubrí en sus reparos una cierta dosis de celos provocados por que me quedaría solo con la alemana.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En cambio Thule no cabía de gozo, por lo que significaba no tanto por el hecho de no tener que compartirme con nadie sino por el horizonte que se le abría al ser la titánide elegida para ser la cabeza visible de la organización. Ya se veía como la presidenta de una Europa unida y fuerte bajo su mando, por lo que tuve que recordarle que ella era un peón y que el máximo responsable era yo. De triunfar en nuestra misión, en cada uno de los continentes habría en unos años un titán dirigiendo y por encima de ellos, estaría mi persona coordinándolos en la sombra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El desayuno fue atípico, con tres actitudes claramente diferenciadas, a la circunspecta y enfadada de Makeda se contraponía la euforia de la rubía, manteniéndome yo en un plano equidistante de ambas, preocupado por la carga que iba a asumir. Al despedirnos, les pedí que se mantuvieran en contacto por si había un cambio de ordenes, y cogiendo un taxi me dirigí hacia la capilla palatina de Aquisgrán, que era la iglesia donde el hombre del cardenal era el párroco.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Esta iglesia que cuando fue construida por Carlo magno, formaba parte de su palacio, es uno de los edificios de estilo carolingio mejor conservados del mundo, siendo su decoración gótica con grandes influencias bizantinas. Se cuenta en los ámbitos académicos que gran parte de los libros de la biblioteca personal del emperador, se conservan todavía en su interior. Pero mi intención no era buscar un documento de entonces, sino encontrar cualquier tipo de legado de su bisnieto Hugo de Lotaringia, primer espécimen de la rama alemana. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El padre Klaus me esperaba en la vicaría. Me sorprendió por su juventud y fortaleza, si no fuera por el alzacuellos hubiese podido pasar por un jugador de rugby en activo. Sus dos metros y sus cien kilos le dotaban de una apariencia de oso, que no cuadraba con la enorme capacidad intelectual que me demostró ese día.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tras las típicas presentaciones, durante las cuales se comportó solícito pero en el fondo cauto, le interrogué sobre la mítica biblioteca. Al cura se le cambió el semblante al escucharme, sus buenas maneras desaparecieron al instante, y excusándose me informó que para que el pudiera enseñarme ni siquiera los libros sino la ubicación de la misma, debía de tener un permiso especial por parte del Vaticano.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Llame a cardenal Antonolli, el le dará la autorización</i>-, le contesté seguro de que la obtendría.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Escamado por dejarme solo dentro del templo sin ninguna supervisión, se metió en su despacho para llamar a su superior. Mientras tanto me entretuve viendo el interior. Es un templo singular formado por una nave octagonal circundado por otras ocho, que forman entre todas un hexadecagono. Sus arcos de medio punto y sus columnas corintias sostienen una de las mayores cúpulas de su tiempo. No hay que olvidar que la Capilla Palatina de Aquisgrán fue el más claro exponente artístico del poder político alcanzado por Carlomagno, al frente del Imperio Franco a principios del siglo IX. Como una expresión del ideal imperial de Carlomagno, la capilla fue decorada con suntuosos mosaicos, mármoles y bronces. Y seguía doce siglos mas tarde muy bien conservada. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Estaba estudiando un fresco de la nave principal cuando con cara de pocos amigos salió Klaus a mi encuentro.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tengo obligación de mostrarle todo lo que usted desee</i>-, me dijo. No me pasó desapercibido, que no dijera “permiso” sino “obligación”, de manera consciente o no, me había revelado su disgusto por hacerlo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Le seguí al sótano sin contestar su insolencia, de nada me hubiese servido el hacerlo, y quizás hubiera empeorado la ya deteriorada actitud del sacerdote. Según la información turística la iglesia tenía un solo sótano, pero descubrí la falsedad de su afirmación ya que a modo de catacumbas, del primer sótano salía un segundo y hasta un tercero.</span></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El trayecto sinuoso se prolongó durante minutos, hasta que entrando a una bella capilla subterránea, tras el altar me enseñó una puerta de madera, que de no haber quitado un tapiz, hubiese pasado desapercibida.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¿<i>Qué es lo que quiere revisar</i>?-, nada mas entrar me pidió el padre.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No se si fue intuición o un salto al vacío, pero contestando al cura le dije:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Tengo entendido que tienen una copia del verdadero testamento de Hugo de Lotaringía-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¿<i>Busca acaso el diario de el bastardo loco?, de ser así le tengo que informar que no tenemos el original solo una copia, y una traducción al alemán.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me resultó extraño que un documento tan antiguo, hubiese salido sin una buena justificación de ese lugar, pero recapacitando me di cuenta que debía de ser obra del cardenal, por eso no hice hincapié en el asunto y en cambio le pregunté por el calificativo dado al supuesto titán.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Estaba como una cabra, en su diario justifica la perdida del imperio, hablando de una maldición que ha recaído sobre el y su hijo. Sostenía que durante su principado se había excedido usando un supuesto poder, y que como reacción sus tíos y demás familiares se habían unido en su contra despojándole de sus derechos</i>-. </span></p>
</div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Pobre hombre-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le contesté<i>,-¿y que fue de él?-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Según sus escritos se pasó el resto de su vida persiguiendo a toda mujer que se ponía a su alcance hasta que su hijo lo recluyo en un monasterio donde terminó siendo el abad-.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Me puede dar una copía de la traducción?-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Si claro, desde que lo traduje, usted es el segundo que me pide leerlo, y ya le digo que son solo incoherencias de un paranoico-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién fue el otro?-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><br />
<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/493/99665060/99665060_041_fbfe.jpg" width="460" height="690" />-El cardenal &#8230;. -, </span></i><span lang="ES-TRAD">me respondió antes de darse cuenta que había cometido una indiscreción. Pero para mi fue suficiente, por que había confirmado mis sospechas que fue el propio Antonolli quien se había apropiado de los originales.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Volviendo a su despacho, me pasé tres horas leyendo la traducción, tomando notas y analizando no lo que teóricamente decía, sino lo que realmente quiso decir su autor. Hay que tener en cuenta que entonces, aunque no existía formalmente la Inquisición, ya que se fundó en el siglo XII para combatir la doctrina albigense, no se puede negar que lo podrían considerar endemoniado o seguidor del diablo si revelaba claramente su don.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No me cupo duda de que era un titán, pero lo que mas me interesó fue como se quejaba de su hijo, el cual se negaba a usar su herencia y que solo la aprovechó para encerrarlo en el convento. Le llamaba cobarde, mujercita sin virilidad y otros dulces apelativos, que hubiesen sonrojado a los nobles de su tiempo. Bonita relación parental la suya, un padre enclaustrado y un hijo desagradecido.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sabiendo que no tenía nada mas que hacer en ese lugar, despidiéndome del cura salí del templo sin ninguna dirección, y con la intención de dar un paseo me dirigí hacia sus famosa fuentes termales. Como ya eran las dos y el hambre me pedía comer, decidí hacer un descanso antes de llegar a ellas en un restaurante de la zona. Fue entonces cuando recibí la llamada de Makeda, donde me informaba que había llegado bien a su destino. Sobre Xiu me dijo que la había encontrado muy mejorada, pero que le dolía no estar conmigo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sobre si había aceptado a Thule o no, fui yo quien sacó el tema, porque a ella se le había pasado el mencionarlo. Con tono serio me explicó como ella había descrito nuestro encuentro a mi esposa, y que esta después de analizar su relato, la había despachado diciendo que si yo creía que estaba lista, que ella lo aceptaba. Le pedí que me pasara con ella, pero siguiendo las ordenes que tenía se negó aduciendo que estaba cansada y que era mejor no hacerlo. Y poniéndose pesada y sentimental me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Te echo de menos, pero mañana llego a las diez, así que te veré pronto</i>-, colgándome el teléfono sin dejarme insistir.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pensando que cada día que pasara era uno menos para volver con Xiu, me enfrasqué en observar a la concurrencia. Exceptuando a unos cuantos turistas, la gran mayoría de los presentes eran alemanes de pura cepa, escandalosos y divertidos lejos del tópico de hombres serios y cuadriculados. La camarera iba y venía recorriendo las mesas, llevando en cada mano cinco jarras, “menudos bíceps” pensé al ver la facilidad con la que portaba semejante carga. Y relajado por la cotidianeidad del lugar, disfrute realmente de un buen rato comiendo y poniéndome hasta las cejas de cerveza.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Bastante alcoholizado, o siendo menos fino, bastante borracho, cogí un taxi dirección al hotel. Nada mas entrar a la habitación, tumbándome en la cama, me quedé dormido. </span></div>
<p>Desperté al oírla entrar, viendo que estaba en la cama, se quedó mirándome desde los pies de la cama, dudando si despertarme o no. En ese momento abrí los ojos, su indecisión me recordó que estaba en mi poder, y que la mezcla de miedo y respeto que me tenía, la obligaba a esperar mis órdenes. La sensación de poder me produjo una excitación indescriptible. Y alargando ese momento, le obligue a mantenerse quieta, parada, mientras lentamente me desnudaba ante sus ojos. Sus pupilas se dilataron por lo que significaba, iba a consumar nuestra unión y quizás producto de nuestra lujuria de su vientre naciera una nueva especie.<br />
Vi como sin percatarse de su reacción, pasó la lengua por sus labios, al verme despojarme de mis pantalones, y solo el que no le hubiese dado permiso, evitó que se abalanzara sobre mí. El escote de su camisa, me deja entrever sus pechos y como una gota de sudor recorría el canalillo de sus senos. Un río recorriendo un profundo cañón, no hubiera hecho mayor ruido que su corazón latiendo desenfrenadamente por el deseo.<br />
Cuando lascivamente, mirándole a los ojos, me quité el bóxer que llevaba y agarrando mi sexo entre mis manos, se lo enseñé diciéndole que es suyo, Thule, sin que yo se lo hubiese pedido pero aleccionada por el pasado, se arrodilló en el suelo y reptando sobre la cama, se acercó a tomar posesión del mismo.<br />
<i> -¿Que haces que no estas desnuda?-,</i> le pregunté.<br />
Si contestarme se desvistió con rapidez, ante mi mirada. Me excitó verla tan sumisa, tan receptiva a todos mis caprichos, por eso la recibí con un beso posesivo, mordiéndole cruelmente sus labios, mientras ella se retorcía por el placer.<br />
Olía a hembra en celo, a una dama reconvertida en esclava, que deseaba ser tomada por su amo. Sabiéndolo, me entretuve alargando los preliminares. Tumbándola a mi lado, exploré su piel sin dejar de decirle que no se merecía ser mi concubina, y que solo por nuestra misión iba a consentir que lo fuera. Desesperada, buscó callarme, bajando por mi cuerpo, mientras su lengua jugaba con el pelo de mi pecho.<br />
<i>-Cómeme-,</i> le ordené.<br />
Lentamente, su boca descendió por mi ombligo y metiéndose entre mis piernas se apoderó de mi sexo. Una placentera humedad fue absorbiendo mi extensión. Noté como apretando mis testículos con una mano, con la otra buscaba su climax masturbándose. No le había dejado hacerlo, pero la calentura que me dominaba me impidió reprenderla, y escuchando como se derretía gritando, quise probar el flujo de su cueva.<br />
<i>-Dámelo-, </i>le exigí. Thule no sabía a que me refería, y petrificada se quedo quieta, buscando una explicación<i>. –Eres boba hasta para esto</i>-, le grité, mientras le daba la vuelta.<br />
Me encantó el sabor dulzón de su coño, cuando separando los labios del mismo introduje mi lengua por su agujero y usándola como cuchara recogí parte del caudal que manaba de su interior. La muchacha recibió mi intromisión como un torpedo bajo su línea de flotación, y se inundó entre gemidos, al ser incapaz de achicar el torrente que salía de su rubio y pulcramente depilado sexo.<br />
Desbordada por la pasión, se corrió en mi boca, gritando en alemán soezmente, rogándome e implorándome que la penetrara. A diferencia de la etiope, al llegar al climax, abrió su mente, sin explorar la mía, de forma que descubrí que en su interior la traición afloraba por todos sus poros. Echo una furia, se lo recriminé y obligándola a levantarse, le exigí que abriera la bolsa con los instrumentos del sex-shop, sacara de su interior unas esposas y un látigo con los que la iba a castigar.<br />
Lloró de angustia al verse descubierta, pero dócilmente obedeció mis órdenes, recogiendo lo que le había pedido. Nada mas tenerlo en mis manos, de una fuerte cachetada la tumbé en la cama, y atándola al cabecero empecé a azotarla. Sus gritos debían oírse desde el pasillo, pero me dio igual, sin importarme los más mínimo infligí una durísima reprimenda a la mujer. Y solo cuando de sus nalgas, hilos de sangre producto de los latigazos recibidos, recorrían sus piernas manchando las sabanas, solo entonces me permití el cesar con la misma.<br />
Seguía enfurecido por la forma que me había engañado, pero también era consciente de que no debía de proseguir el castigo porque iba a terminar marcándola permanentemente en un sitio visible y encima al día siguiente debía de estar presentable ante nuestros futuros partidarios. Por eso, meditando sobre el tema me vestí y saliendo de mi cuarto, la dejé atada y adolorida gimiendo por el dolor y el no conocer que le deparaba el futuro inmediato.<br />
Tardé dos horas en volver, y cuando lo hice, llegué acompañado. Me escoltaba la dueña de una tienda de tatuajes que encontré en el centro, una pequeña francesa de unos veinticinco años, a la que tuve que esperar que cerrara el local, para que me acompañara. En la mente de Thule leí desesperación y arrepentimiento. La tortura de verse esposada en una habitación vacía, al alcance de cualquier persona que hubiese entrado en el cuarto, le hizo meditar sobre las razones que me habían forzado a dejarla en esa posición. Con todo el rimel corrido, su rostro mostraba un padecimiento espantoso.<br />
<i>-¿Qué pasa aquí?-,</i> me preguntó Claire, alarmada al ver el estado de mi victima.<br />
<i>-Es parte de un juego, ¿verdad cariño?-</i></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p>Asintiendo con la cabeza, la rubia confirmó mi versión. No pudo protestar, aunque lo intento, su garganta fue incapaz de emitir ninguna queja, tras lo cual solo le quedaba esperar el ser usada. Mas tranquila, la mujer me pidió una mesita para ir acomodando los instrumentos que necesitaba. Despejando el mueble que había al lado de la cama, le ayudé a colocar la maquina y las diferentes agujas que iba a usar.<br />
Thule nos miraba, sin hablar. En su fuero interno, estaba aterrada, pero exteriormente nada revelaba que no estuviese de acuerdo con lo que íbamos a hacer.<br />
<i>-¿Cuál es el tatuaje que quiere que le grabe?-</i><br />
<i>-No es un dibujo, es un texto-,</i> le respondí escribiendo en un papel lo que quería.<br />
<i>-Bien, veamos donde desea que lo ponga</i>-, me contestó mientras en forma totalmente profesional fue reconociendo en que lugar sería mas sencillo el tatuarlo. Obligó a la muchacha a darse la vuelta sobre el colchón, y al ver la piel de sus nalgas, me dijo<i>:-Es una pena, mire. El mejor sitio hubiese sido este, pero en este estado es imposible-. </i>Y sin darle importancia, con la mano abierta le azotó el trasero, ordenándole<i>: -Ponte, boca arriba-.</i><br />
La pobre germana obedeció sin rechistar, y mecánicamente se tumbó en la cama, dejándonos visualizar la parte frontal de su cuerpo.<br />
<i>-Creo que quedará sexi, aquí-, </i>me informó señalando la zona entre el pubis y el ombligo<i>, -Habrá que afeitarlo para trabajar mejor la zona, Lo mejor es hacerlo con maquinilla para evitar infecciones, pero si quiere lo depilo con cera-.</i><br />
<i><br />
<img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/493/99665060/99665060_057_5749.jpg" width="460" height="690" />-No hace falta</i>-, le contesté ahorrándole un sufrimiento innecesario.<br />
&#8211;<i>Bueno, entonces voy a cambiarme al baño, no quiero mancharme la ropa-</i>, me dijo, recogiendo su bolso, y entrando al baño, nos dejó solos en el cuarto.<br />
Thule, con la intención de que me apiadara de ella, se intentó disculpar, pero ni siquiera la escuché, y sirviendo me una copa esperé que la francesa saliera del servicio.<br />
Cuando lo hizo, venía vestida con una bata blanca de enfermera, que la dotaba de un aura de asepsia y pulcritud que me gustó. Sin espera mi permiso, se puso a afeitar la entrepierna. Primero le puso crema, la cual extendió generosamente sobre la piel, para acto seguido empezar a recorrer con su cuchilla sus labios inferiores.<br />
Indefensa soportó todas las maniobras de Claire, y en pocos minutos su sexo carecía de cualquier tipo de vello. Me recordó al de una niña, lampiño y rosado, como si todavía fuera virgen. Satisfecha por el resultado, la francesa introduciéndole un dedo en su concha, comprobó que estaba húmedo, y riendo me informó:<br />
&#8211;<i>Tu perrita está cachonda, será mejor que la ate apropiadamente para que no se mueva-</i>, y mirándome me preguntó si podía.<br />
Fue entonces, cuando caí en que la mujer quería participar en el juego, y que debajo de su bata, estaba desnuda. Excitado por la perspectiva de tirarme a esa tía, mientras la otra observaba le di mi autorización. Claire debía de ser una experta en el sado, porque cogiendo una cuerda de la bolsa del sex-shop, le ató las muñecas por la espalda y uniéndolas a sus tobillos la inmovilizó, momento que aprovechó para pellizcar con dureza sus pezones. Thule gimió de dolor al sentir la tortura, pero a la vez se dio cuenta que se estaba excitando y mas cuando se vio forzada a abrir las piernas en esa posición tan forzada.<br />
La francesita desinfectó con alcohol, no solo la zona que iba a tatuar sino también las adoloridas nalgas de la mujer. Esta al notar el escozor de su trasero gritó implorando que la soltáramos, solo recibiendo como contestación un tortazo que hizo brotar sangre de su boca. Teniéndola expuesta e indefensa, encendió la máquina y colocando las agujas comenzó con el tatuaje.<br />
Poco a poco, fueron aflorando las letras del mensaje que quería que llevara en su piel como recordatorio. Palabras que hablaban de su traición. Cada vez que Claire terminaba de esbozar un signo, con su lengua borraba cualquier rastro de la tortura a la que la estaba sometiendo, sin caer en que esos lengüetazos no solo estaban excitando a la alemana, sino que me estaban poniendo a mil.<br />
Ajena a todo ello, seguía tatuando letra a letra mi venganza, las agujas iban grabando con brillantes colores la superficie de la epidermis de mi victima, mientras su dueña sentía que un calor irrefrenable se iba apoderando de su cuerpo. Solo se percató de ello cuando habiendo terminado, del pubis de la muchacha, totalmente depilado brotó un río de placer. Al darse la vuelta y ver que bajo mis boxers una erección revelaba mi calentura, colorada por su propia excitación, me dijo:<br />
<i>-¿Me puedes ayudar?-</i><br />
<i>-Si claro, ¿qué quieres que haga?-</i>, le respondí acercándome a ella.<br />
Cogiéndome fuera de juego, sin hablar me despojó de mis calzoncillos. Mi pene totalmente erecto, la golpeó en su mejilla, pero ella lejos de molestarse, asiéndolo con ambas manos se lo introdujo en la boca. Fue una felación salvaje, su lengua jugaba con mi glande mientras ella, bajando su mano a su propia entrepierna, se masturbaba con dureza. Su cabeza seguía el ritmo de sus manos, sacando y metiendo toda mi virilidad en busca del placer mutuo. Cuando habiendo conseguido su objetivo y en breves pero intensas sacudidas llené su boca con mi semen. Claire se levantó y acercándose a Thule forzó sus labios, y con un beso cruel depositó mi simiente en su garganta.<br />
<i>-Ves niña, ¡así es como se mama!, ahora te dejaremos ver como un macho se folla a una dómina</i>-, le gritó colocándola a un lado del colchón, para que fuera testigo de nuestra lujuria sin estorbarnos.<br />
Me pidió que me tumbara, pero antes de unirse a mi, cogiendo un enorme vibrador se lo incrustó en su sexo, preguntándome:<br />
<i>-¿Te parece que disfrute ella también?-.</i><br />
<i>-No hay problema, pero aprovecha para ponerle la mordaza, para que no hable, y unas pinzas en los pechos, para que sufra a la vez-.</i><br />
No paró de reírse, mientras se las ceñía en los pezones.<br />
&#8211;<i>O nos damos prisa, o esta puta se va a correr antes que nosotros-,</i> me susurró al oído al escuchar como Thule gemía en voz baja de placer a nuestro lado, y sin mas preparativos alzándose sobre mí, se fue empalando lentamente&#8230;..</p>
<p><!-- [if !supportEmptyParas]--></p>
<p><!--[endif]--><br />
Dos horas más tarde, Claire se fue. Fue imposible que aceptara que le pagase por el tatuaje. Se consideraba mas que satisfecha con la sesión de sexo que le habíamos brindado entre los dos.<br />
En cuanto se hubo ido, liberé a Thule de sus ataduras. Nada quedaba de la hembra orgullosa y traicionera que había sido en el pasado, sometida y vejada había descubierto su vena sumisa, después de toda una vida dominando. Por eso en cuanto le quité la mordaza de la boca, le dije :<br />
-¿Qué voy a hacer contigo?-.<br />
Debió de pensar que la iba a echar, y la perspectiva de quedarse fuera de todo lo que significaba, hizo que hincándose a mis pies, me pidiese llorando que la perdonase, que había aprendido la lección. Estaba desesperada, abriendo su mente me pidió que verificase su sinceridad. No hacía falta, ya había la explorado y esta vez decía la verdad. Nunca volvería a traicionarme, no era una cuestión de miedo, sino de dominio, me había retado y había perdido, ahora me pertenecía.<br />
Por eso cuando cogiéndola del brazo la llevé al baño para que leyera la frase grabada en su piel, no pudo más que aceptar su destino. En grandes letras sobre su pubis, se podía leer:<br />
<img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/493/99665060/99665060_063_0073.jpg" width="719" height="479" /></p>
<p>“Esta zorra y su vientre son propiedad de Trastamara”.<br />
<span style="font-size: 16pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span><br />
<span style="font-size: 16pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span><br />
<span style="font-size: 16pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></p>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 5 / La espada del dios&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Oct 2025 17:04:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[interracial]]></category>
		<category><![CDATA[oral]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; &#160; Capitulo 6: la espada del Dios. &#160; No me esperaba que reaccionaran como lo habían hecho. Tanto Carmen como Lili, al saberse poseídas, se sintieron humilladas. Por mucho que Xiu les tratara de explicar que no había sido nuestra intención y que si había ocurrido era debido a nuestra inexperiencia, no quisieron aceptar sus excusas. Estuve oyendo gritos, lloros e insultos durante más de una hora, hasta que cansado decidí intervenir. &#8211;Ya está bien-, dije nada mas abrir la puerta,- Xiu se ha tratado de disculpar, no fue nuestra intención el apoderarnos de vuestros cuerpos. Somos diferentes, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="font-family: arial;">
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span lang="ES-TRAD">Capitulo 6: la espada del Dios.</span></b></span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><br />
No me esperaba que reaccionaran como lo habían hecho. Tanto Carmen como Lili, al saberse poseídas, se sintieron humilladas. Por mucho que Xiu les tratara de explicar que no había sido nuestra intención y que si había ocurrido era debido a nuestra inexperiencia, no quisieron aceptar sus excusas. Estuve oyendo gritos, lloros e insultos durante más de una hora, hasta que cansado decidí intervenir.</span></span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></b></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_013_e4d7.jpg" width="460" height="690">&#8211;<i>Ya está bien</i>-, dije nada mas abrir la puerta,- <i>Xiu se ha tratado de disculpar, no fue nuestra intención el apoderarnos de vuestros cuerpos. Somos diferentes, y como no hay ningún manual que nos enseñe a ser titanes, podemos equivocarnos</i>&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Equivocaros?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me respondió Carmen con una mezcla de desprecio y de aprensión,-<i>Nos habéis usado, manipulado-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía razón en todo, pero no tomaba en cuenta que no fue algo premeditado. Leí en su mente, el profundo temor que le infundíamos. Si no buscaba una rápida solución, las íbamos a perder para siempre.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Manipulado?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le grité,-<i>No tienes idea de lo que hemos pasado hasta devolveros vuestro cuerpo. Podíamos habernos quedado con ellos, pero no, buscamos una vía para volvierais</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Encima querrás que os demos las gracias</i>-, me espetó a la cara.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Pues si-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le dije.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al oírme, la chinita que se había mantenido en un prudente silencio, me escupió a la cara y cogiendo de la mano a Carmen, intentó salir de la habitación. No las dejé, antes tenía algo que decirles.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si queréis iros, no os lo voy a impedir, pero quiero que sepáis que tendréis las puertas abiertas de nuestra casa para volver</i>-, y cogiendo de un cajón un sobre con dinero, se los di diciendo: &#8211;<i>Nos hemos podido equivocar, pero quiero que sepáis que para nosotros seguís siendo nuestras mujeres, y no os vamos a dejar en la estacada. Lo único que os exigimos es que bajo ningún concepto, contéis a nadie lo que somos</i>-. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Humilladas o no, cogieron el dinero. Ambas se dieron cuenta que jamás serían capaces de traicionarnos, y deseando que se lo impidiéramos salieron del dormitorio.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cuanto, se hubieron ido, Xiu se echó a llorar por su perdida. Pero dándole un beso, le dije:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No te preocupes, que volverán-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me creyó y menos cuando escuchamos como recogiendo sus cosas, salían del piso, sin saber hacia donde se dirigían. Era la primera vez en quince años que se separaba de su hermana. Tristísima me relató, como había sido la llegada de Lili. Un día al volver del colegio, su madre le dijo que tenía una sorpresa, y presentándole a una niña de cinco años, que no paraba de llorar, le comunicó que desde ese instante era su hermana. Por lo visto, en plena revolución cultural, se había quedado huérfana ya que sus padres habían sido purgados por ser intelectuales, y que al verla desamparada, su familia la había acogido como hija. Con ella había pasado toda su infancia y adolescencia, y ahora veía que la había perdido.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Traté de consolarla, pero rehuyendo mi abrazo, se encerró en el baño. Su dolor era inmenso, y sin poderlo evitar lo radiaba a su alrededor, de tal forma que no pude prever la llegada de los hombres de la secta. Durante un rato interminable, intenté que saliera de su encierro, pero al ver que mis intentos eran infructuosos, me fui a tomar algo a la cocina.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me estaba preparando un café, cuando sigilosamente, sin hacer ruido, Xiu me abrazo por detrás.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Me siento sola-, me dijo entre sollozos.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me di la vuelta para besarla. Lo que en un inicio era un beso suave se torno en posesivo. La mujer necesitaba de mí, y con la urgencia de la desesperación empezó a desnudarme . Mi ropa cayó echa un ovillo mientras ella se arrancaba el vestido. Enardecido por su deseo, con mi brazo retiré todo lo que había sobre la mesa de la cocina sin importarme que se rompieran al caer al suelo y tomándola en mis brazos la deposité encima de ella.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ella misma agarrando mi pene entre sus manos, lo colocó a la entrada de su sexo, y asiéndome con las piernas, de un solo golpe se lo introdujo por entero. La dureza de la penetración la hizo chillar de dolor, pero sin esperar a acostumbrarse me pidió que me moviera, que necesitaba ser amada.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedecí, sabiendo que no podía fallarla. Mis caderas se acomodaron entre sus muslos mientras mi extensión disfrutaba en su interior. Intenté hacerlo con cariño, pero ella me exigió que arreciara con mis ataques. Aceleré mis movimientos, imprimiendo un ritmo infernal. La humedad de su cueva me hablaba de su excitación, cuando de pronto me clavó la uñas en la espalda, retorciéndose de placer. Estaba como loca, enroscándose como una serpiente en mi cuerpo me seguía pidiendo que continuara empalándola, que necesitaba mi simiente en su interior. Era un coito agresivo que se transformó en violencia pura cuando dándome un tortazo, me gritó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_015_0518.jpg" width="460" height="690">-Dale a tu puta lo que se merece-</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreado por su golpe, saqué mi pene y dándole la vuelta sobre el tablero, le azoté el trasero, castigándola.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Esto es lo que quieres?-, le espeté sin importarme sus gritos.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No-, me contestó,- quiero que me castigues mientras me follas-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin mediar palabra, le inserté toda mi extensión en su cueva, sin dejar de fustigar su culo con mis manos. Sus chillidos se convirtieron en jadeos, en cuanto sintió que la llenaba. Verla tan sumisa me excitó, y agarrándola del cuello, empecé a estrangularla. Asustada por la falta de aire, intentó zafarse de mi cruel abrazo, pero incrementando la fuerza de mi ataque la inmovilicé. Creí que se había orinado cuando su flujo recorrió mis piernas. Al darme cuenta que era un brutal orgasmo lo que había experimentado, la solté y buscando mi propio placer inicié un desenfrenada carrera, montando a mi yegua sin contemplaciones. Fuera de sí, me gritaba que me corriera, que necesitaba que me derramara en su interior. Usando sus pechos como soportes de mi deseo, incrementé la cadencia de mi asalto a su fortaleza, y coincidiendo con su segundo climax, me percaté de las primeras señales de mi explosión.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Queriendo verle la cara mientras me corría, le di otra vez la vuelta. Sus ojos me miraban suplicando que terminara sus castigo, pero su boca me imploraba que siguiera usándola. Como si fuera un tsunami, el placer surgió de mis entrañas asolando toda mi oposición y en grandes oleadas estallé dentro de ella. Xiu al notarlo, me abrazó con sus piernas de forma que mi semen se introdujo hasta el fondo de su vagina, mezclándose con el flujo de su gozo. Tuve que apoyarme sobre ella, para no caerme. La chinita me recibió con sus brazos abiertos y llorando me daba las gracias.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin saber en ese momento a que se refería me deje mimar. Sus besos recorrieron mi cara y mis labios, mientras mi pene expulsaba las últimos reservas de simiente. Totalmente exhausto, me tumbé en la mesa junto a ella, tratando de recuperarme, pero ella pensando que no había sido suficiente, se incorporó poniéndose a horcajadas sobre mi cuerpo. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Quiero más-, me dijo acercando sus labios a mi sexo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me miró sonriendo antes de que abriendo su boca se introdujera toda mi extensión. Era una gozada el sentir a su lengua jugando con mi glande y a su manos. Poco a poco mi pene fue retornando a la vida, pero justo cuando acababa de alcanzar el culmen de su erección sonó el timbre de la puerta y Xiu creyendo que eran Carmen y Lili , salió corriendo desnudo a su encuentro.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero al abrir, se encontró con cinco hombres armados, que dándole un empujón entraron en el piso. Solo pude ver como aplicándole una inyección caía desmayada en el suelo, antes que me dispararan con un dardo paralizante. Sentí que se me doblaban las rodillas. Me vi rodeado, y justamente antes de perder la conciencia, percibí que me ataban mientras en volandas me sacaban de la casa.</span><br />
<span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando recuperé el sentido, me encontré encerrado en una habitación, tumbado sobre una cama. Me dolía la cabeza, era como si dos agujas penetraran en mis sienes. Poco a poco fui incorporándome, tratando de observar a mi alrededor. La habitación era enorme, por la altura de sus techos, supe que debía encontrarme en un palacio, o algo semejante. Preocupado por Xiu la busqué a mi alrededor, pero no la encontré. Deseando que estuviera bien, no tuve mas remedio que esperar que el responsable de mi secuestro o alguno de sus secuaces viniera a verme.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mientras me recuperaba, el odio y la sed de venganza se fueron acumulando en mi interior, por eso al oír que unos pasos se acercaban, me preparé para atacarle. Eran unos pasos cortos, medio renqueantes, como los de un anciano.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al abrirse la puerta, no me extrañó que fuera un hombre de mas de ochenta años el que apareció. Lo que no me esperaba era su atuendo. Nada mas verle, con su casulla y su sombrero rojo, supe que me encontraba en frente de un cardenal católico, uno de los mas altos jerarcas de la iglesia. Solo el Papa tiene mayor poder.</span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las arrugas de su rostro y lo delgado de su cuerpo le conferían un aspecto de indefenso que era una fachada. En cuanto entró sentí su poder. El viejo arrastrando sus pies, se dirigió hacía una de la butacas de la habitación y mirándome me ordenó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Ayúdame a sentarme-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me vi impelido a obedecerle, acercándole el asiento. Era tal el dominio que tenía, que me vi incapaz de rechazar su mandato. Estaba en manos de un titán mucho mas poderoso que yo, y nada de lo que hiciera iba a librarme de su influjo. Asumiendo mi inferioridad, me senté a su lado, esperando que me explicara el motivo por el cual me habían raptado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardé mucho en saberlo, porque nada mas sentarse me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Don Fernando de Trastamara llevo mucho tiempo buscándolo</i>&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su español era perfecto, con un ligero acento italiano. Su voz rota engañaba lo mismo que su aspecto, porque de todo su ser emanaba una autoridad omnipresente, de la que era imposible no verse subyugado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Quién es usted?-, le pregunté bastante acongojado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Los humanos me conocen como el cardenal Antonolli, pero mi verdadero apellido es Augústulo, y como te habrás imaginado soy descendiente del último emperador romano</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211; </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">“Romulo Augústulo</span></i><span lang="ES-TRAD">”, pensé, recordando que siendo un niño de diez años había sido vencido por el barbaro Odoacro, no pudiendo hacer otra cosa que mandar las insignias imperiales a su primo Zenón, entonces emperador de oriente. Los historiadores discuten todavía hoy sobre su destino, diciendo la mayoría que fue ajusticiado por el conquistador germánico, pero ante mí tenía la prueba de que estaban errados y que al menos vivió para tener descendencia.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué quiere de mí?, ¿me puedo considerar muerto? O por el contrario me va a dejar seguir viviendo</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le respondí esperándome lo peor.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su risa vacía resonó en la habitación. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Tranquilo-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me dijo suavemente, y sin alzar la voz dictó mi sentencia: &#8211;<i>Te necesito vivo. Como sabrás por mis hábitos, no he tenido descendencia, y necesito un heredero-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">“Heredero”</span></i><span lang="ES-TRAD">, ahora si me había sorprendido. Por lo poco que sabía de mi especie, suponía que nos veíamos obligados a perpetuarla teniendo hijos, por lo que no comprendía como podía convertirme en beneficiario de su herencia. Sobretodo teniendo en cuenta que no necesitaba el dinero. Por eso le dije:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Usted es un sacerdote, no esperará que yo le siga en su modo de vida, de ser así, le aviso que me niego. No estoy hecho para el celibato, y menos para obedecerle como una mascota</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No, muchacho. No quiero eso de ti. Al contrario es hora que los de nuestra clase tomen el mando, y para eso necesito que prosigas mi obra. Desde que tuve razón, descubrí que era distinto, y he dedicado mi vida a conseguir que los humanos tengan a por fin alguien que les dirija hacía su destino</i>-, su mirada era de determinación, nada se podía cruzar en su camino, &#8211;<i>sabiendo que había algo en mi interior, me dediqué a estudiarlo, descubriendo que somos únicos, y que durante siglos ha habido una selección de los mejores especimenes, decidí no tener hijos. No debía prolongar mi sangre. Soy diabético, tengo antecedentes de locura, y en cambio tú, eres todo lo que desearía ser, pero sobretodo dar</i>-.<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_020_bfd5.jpg" width="460" height="690"></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Y ¿qué tengo que ver en ello?-,</i> le pregunté.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Los titanes deben de reinar, y de todos ellos, tu padre era el mejor. Por eso y por que tenemos antepasados comunes, me decidí por tu rama</i>.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Mi rama?, ¿qué ha planeado para mí?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le respondí sabiendo de antemano su opinión.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Los titanes somos siete familias. No pude haber mas de catorce, por lo que entre padres e hijos completamos el número. Mi rama, la más antigua, ha estado organizando la reunificación durante siglos, pero nos faltaba localizar la tuya, afortunadamente la hemos encontrado, y encima su representante es un hombre, por lo que no hay que esperar mas para nuestro propósito-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me dijo con un deje de satisfacción por la tarea cumplida. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Entonces?-.</span></i></span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Eres mi Adan, el padre del futuro, que al contrario de Israel, tus descendientes serán los padres de cinco tribus en los cinco continentes-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Pero no había siete ramas?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté bastante angustiado por la responsabilidad de lo que me proponía.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si, en Europa, hay tres. Pero a partir de mi decisión de no procrear, y la extinción de la hispana por su papel de creador, solo quedará la alemana-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De lo que me estaba diciendo deduje que conocía la existencia de Xiu, que debía ser la representante asiática. <i>“Debe de estar bien”,</i> y buscando la confirmación, sin ponerla en peligro, le interrogue que quien era los otros.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No me vas a hacer caer en contradicciones</i>-, me replicó bastante enfadado,- <i>A una, ya la conoces. Gracias a Xiu te hemos localizado, las restantes cuatro mujeres te las iré presentando a medida que demuestres que eres apto para tu misión-. </i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con ganas de reunirme con ella, me abstuve de contestarle. Quería ver a mi esposa, y lo demás me importaba un carajo. Viendo que me quedaba callado, me sonrió. En su sonrisa irónica supe que se avecinaba una prueba, no pensaba fallar, y no por él sino por mí. Esperando que me tenía preparado, le solté:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Cuándo empezamos?-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me miró diciendo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No me dejes mal-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En ese momento, apareció por la puerta un impresionante ejemplar de mujer. Era una enorme hembra de raza negra que antes que me diera cuenta, ya me había soltado una patada, dirigida a mis testículos. Afortunadamente estaba preparado, por lo que no me resultó difícil el esquivarla. Estaba hecha una furia, no sé que le habían contado de mí o que es lo que se había imaginado, pero deliberadamente quería dañarme. Por eso, prudentemente busqué no enfrentarme a ella, y manteniéndome fuera de su alcance le pregunté que le pasaba, por que me había atacado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Soy Makeda, y si crees que me voy a rendir estas muy equivocado</i>-, me contestó lanzándome otro golpe que de haberme alcanzado me hubiese noqueado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No quería enfrentarme a ella, pero por mera supervivencia me defendí derribándola. Sus ojos me miraban con ira mientras se levantaba. Descubrí el peligro que encerraba, cuando intentando hacer las paces, le extendí mi mano, y ella rechazándola intentó volverme a atacar. Ya cabreado, no me limité a apaciguarla, y de un derechazo la tumbé en el suelo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Quédate quieta, no quiero dañarte-</i>, le avisé.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Yo en cambio, quiero matarte-</i>, me dijo mientras se levantaba, &#8211;<i>soy libre y así quiero seguir. Ningún hombre me ha vencido, y tu no vas a ser el primero-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En eso consistía la prueba, en conseguir dominar a esta mujer, pensé mientras me alejaba de su lado. Fuerza bruta. Violencia. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cardenal había preparado la trampa, y ambos éramos víctimas. Pero debía de conseguir someterla si quería volver a ver a Xiu.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bajando mis brazos, en señal de indefensión le di un perfecto objetivo mientras le decía:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si es tu decisión, hazlo. Pero te aconsejo que no falles, por que solo te daré una oportunidad y si no la aprovechas, usaré la misma violencia para responderte, y no tendré piedad. Pero si no lo intentas, hablaremos-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi postura le hizo confiarse, y sin mediar palabra dirigió toda la furia contenida contra mí, pero se encontró con que su presa aprovechándose de su error, en breves momentos le había inmovilizado. No se podía mover pero no estaba indefensa, sentí la orden mental de que la soltara. No me extraño que fuera una titánide , pero su poder no estaba entrenado, se notaba que la mujer prefería lo físico a lo psíquico, por lo que no me resultó difícil contrarrestarla. La boca de Makeda esbozó una sonrisa en cuanto sintió que la liberaba, pero que rápidamente se convirtió en mueca de pánico al sentir que no podía moverse. Aprovechando su confusión le di un mordisco en sus labios, como muestra de mi superioridad.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Te dije que no fallaras</i>-, le solté sardónicamente. El miedo se había apropiado de ella, y yo quería que aumentase, por lo que le mantuve inmóvil en el suelo mientras me volvía a tumbar en la cama. En una esquina de la habitación, observando con su fría mirada se mantenía el cardenal, y dirigiéndome a él le pregunté que si ya tenía bastante demostración.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me contestó cuando ya abandonaba el cuarto:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Xiu está en el Hotel Ambasciatori, habitación 617, en la Vía Veneto. Por cierto, llévate a Makeda, a mí no me sirve de nada. Es de la familia etiope</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por las palabras del anciano deduje que estábamos en Roma, la antigua capital del imperio que perdió su familia, luego debimos volar drogados desde Madrid. Quería volver a verla, pero antes me tenía que ocupar de la africana.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si te suelto, ¿te estarás quieta? o por el contrario querrás atacarme-. </i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dándome un vistazo de arriba abajo, me contestó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>El dueño de un perro no obedece al perro, lo patea</i>&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía le quedaban arrestos para enfrentarse a mí, por lo que sintiéndolo mucho, me vi forzado a castigarla humillándola.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Tienes razón perrita, ven a cuatro patas para que te acaricie tu dueño</i>-, le dije forzándola.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Intentó resistirse, pero tras unos momentos de lucha, vino a mi lado gateando sobre la alfombra. Cuando la tuve junto a mí, le acaricié la cabeza como a un animal y levantándome, después de avisarla que no se moviera, que no quería fallar, le di una patada en su trasero.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ahora ponte en pié, y no vuelvas a intentarlo. Tengo ganas de estar con mi esposa y me estás entreteniendo</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez, me obedeció a la primera sin necesidad de manipularla, y curiosamente cuando como un caballero le cedí el paso en la puerta, me devolvió una sonrisa. Ya fuera en el pasillo, me cogió de la mano, preguntándome:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Puedo preguntar como se llama? Y ¿cuándo me va a desposar?-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Abrí los ojos por la sorpresa, me había malinterpretado, creyó que cuando dije que quería estar con mi mujer, me estaba refiriendo a ella. La idea no me parecía mala, pero recordando lo celosa que era mi chinita, era mejor que se lo planteara de antemano.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_029_1de0.jpg" width="460" height="690">&#8211;<i>Mi nombre es Fernando de Trastamara</i>-, le respondí usando el verdadero, &#8211;<i>respecto a casarnos, ya estoy casado por lo que primero debes de ser aprobada por la matriarca de mi familia-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En su pueblo la poligamia debía de ser común, por que lejos de indignarse, levantó la cara al responderme y me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No se preocupe, pasaré la prueba</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salimos del palacio, escoltados por un retén de la Guardia Suiza, que nos esperaban en el pasillo. Al verlos no me quedó ninguna duda, no solo estábamos en Roma, sino dentro del Vaticano. Nos esperaba un coche en la entrada del palacio, y su chofer nada mas sentarnos partió rápidamente hacia su destino. Estaba aleccionado, por lo que no tuve que decirle donde íbamos. Siempre me había gustado esa ciudad, con su total caos circulatorio, sus pitos y sus vespas, donde es la ley del mas fuerte y se conduce como locos. Pietro, el conductor, no podía ser menos, y sin haber salido de la Vía Aurelia ya se había enfrentado a tres taxistas. Su modo de manejo era el típico italiano, acelerones bruscos, volantazos y frenazos con una gran dosis de cabreo. Por eso fue una liberación cuando nos depositó en la puerta del Hotel.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salí corriendo sin cerrar la puerta del Alfa Romeo, y Makeda a duras penas llegó a alcanzar meterse en el ascensor antes que se cerrara. Estaba nervioso, en los pocos días que llevaba con Xiu, había conseguido acostumbrarme a su presencia y la idea de que algo le pudiera haber pasado me angustiaba. Casi sin esperara a que se abriera por completo salí al pasillo de la sexta planta. No tuve que buscar cual era la habitación, ya que al final del pasillo, dos guardaespaldas vigilaban el acceso a la número 607. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se notaba que el viejo sacerdote tenía recursos. Al aproximarme el mas alto de ellos, sacó de su bolsillo una tarjeta con la que abrió de par en par la puerta de madera. Pero antes de que entrara me avisó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-La señora esta enferma, hemos llamado a un médico pero no sabe que le ocurre, nos ha dicho que debe de ser una enfermedad autoinmune-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustado fui a su encuentro, sobre la cama yacía totalmente empapada por el sudor. Las ojeras de su rostro me revelaron la gravedad de su estado. Y al acercarme, observé la temblorina que sacudía su cuerpo. Trató de incorporarse en cuanto me vio, pero sus escasas fuerzas se lo impidieron, por lo que solo pudo decirme con un hilo de voz que como estaba. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin pensármelo, la abracé. Y al hacerlo, se desmayó en mis brazos. Fue entonces cuando Makeda entró en el cuarto, y casi sin tiempo para hacerse una idea de que ocurría me echó de su lado diciendo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Déjame a mí, serás mas fuerte, pero yo soy una curadora, y ella es a mí a quien necesita-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La situación me había desbordado, y reconociendo mi total ignorancia no tuve mas remedio que apartarme dejándola hacer. Sin saber como actuar, me senté en una silla que estaba en una de las ventanas de la habitación, y hundiendo mi desesperación entre mis manos, solo pude observar.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La etiope despojó a Xiu de sus ropas, y pasando sus manos por ese cuerpo que tanto amaba, fue reconociéndolo concienzudamente en busca del daño. No cejó en su exploración hasta que alzando su mirada, me pidió que me fuera del cuarto. La seguridad de su mirada, me obligó a dejarlas solas. Y cerrando la puerta, me senté en un sofá de la suite.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No podía dejar de pensar en la maldición de mi familia, en lo que mi padre me había explicado. Mi vida iba a ser solitaria, mi existencia tendría sus buenos momentos pero debía saber que al final me encontraría solo. Solo el hecho que Xiu fuera una titánide me hizo concebir esperanzas, y ahora me encontraba en Italia, un país extraño, con ella debatiéndose entre la vida y la muerte con la única ayuda de una extraña mujer a la que había vencido. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo de un rato, Makeda salió de la habitación cansada pero satisfecha, y cuando le pregunté que si estaba mejor y que le ocurría, sonriéndome me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Eso será mejor que te lo diga ella, solo te aviso que no puedes estar en su presencia mas que unos minutos, pero no te preocupes lo que le ocurre tiene cura-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconfortado por sus palabras, me dirigí al lado de mi esposa. Aunque seguía muy pálida, su aspecto había mejorado sensiblemente, y al verme entrar me pidió que me sentara a su lado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Menudo susto me has dado-</i>, le solté sin poder aguantarme las ganas de abrazarla.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Fernando, gracias a Dios que estás bien</i>-, me contestó. Era típico de ella el preocuparse primero por mí, aun siendo ella la enferma. Así se lo hice saber, pero ella entornando sus rasgados ojos, me preguntó alegremente: &#8211;<i>Entonces ¿No te ha contado que me ocurre?-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No</i>-, le repliqué, &#8211;<i>me ha dicho que debías ser tú quien me lo dijera, solo sé que el médico opina que debes de tener una enfermedad autoinmune-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Si, es eso pero se cura .</span></i><span lang="ES-TRAD">..-, hizo una pausa antes de continuar,-&#8230; <i>en nueve meses, ¡Felicidades Papá!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le respondí incrédulo,-¿Cómo?-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerta de risa me contestó: &#8211;<i>El cómo creo que los sabes, o ¿No?-</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Si-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> iba a ser padre, no me lo esperaba, fue mi propia sorpresa la que me hizo hacer una pregunta tan absurda. Sabiendo que no estaba preparado para la paternidad, pero feliz por lo que suponía, le dije mientras acariciaba su estómago,-<i>Te quiero</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero al hacerlo, sentí como una descarga eléctrica me subía por el brazo, y vi como ella se retorcía por el dolor, convulsionándose. El grito hizo que Makeda, me apartara de un golpe, y sin mediar palabra pusiera sus dos manos en el abdomen de la mujer, calmándola.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_034_ad7c.jpg" width="460" height="690">&#8211;<i>Lo siento, Matriarca, mientras su hija esté creciendo es mejor que no tenga mas contacto con su padre. Don Fernando no debe usted, de acercarse a su esposa, para que no peligre su embarazo</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Pero ¿porqué?-,</i> le grité desesperado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La negrita, tomó aire antes de contestarme, supe de antemano que lo que iba a decirme no me iba a gustar, por lo que aguardé en silencio mi condena. –<i>Cuando entré en la habitación, su mujer y su hija luchaban por sobrevivir y solo gracias a mi intervención sus dos poderes dejaron de pelear uno con el otro logrando su sincronización, pero usted es demasiado fuerte. Si no se aleja de ellas terminará matándolas-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Xiu se echó a llorar desconsolada, y respondiendo a un impulso instintivo traté de consolarla, pero recibí el ataque coordinado de las dos mujeres, derribándome e impidiéndome acercarme a ella.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Lo siento mi amor</i>-, me dijo sollozando,- <i>Ahora Gaia es lo mas importante, te quiero con locura pero no puedo permitir que le hagas daño-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La certidumbre de mi sentencia desmoronó los restos de mis esperanzas, y derrotado me alejé a una esquina de la habitación.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Voy a volver a casa, seguro que el cardenal localiza a Lilí y a Carmen para que me cuiden. Tu debes seguir con tu misión y cuando nazca, te estaré esperando para ser feliz a tu lado y con nuestra hija</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Pero, y a mí quien me va a cuidar, te necesito-</i>, le imploré cayendo de rodillas sobre la alfombra.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Xiu, con lágrimas en los ojos y dirigiéndose a Makeda le dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Hermana pequeña, te debo mas que mi vida. El anciano me explicó la misión de mi marido, y estoy de acuerdo con ella. Te acepto, y a partir de este momento, te ordeno como Madre que cuides de él. Deberás devolvérmelo sano y salvo para que asista al nacimiento de la reina-</i>.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La etiope hizo una genuflexión aceptando la encomienda, y solemnemente declaró:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Matriarca, es un honor. Como Makeda de Abisinia, descendiente de Saba y Salomón entro a formar parte de su familia, despojándome de toda mi riqueza y posición. A partir de ahora seré llamada Makeda Song, concubina de Trastamara</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Entonces está hecho, Fernando aquí tienes a mi hermana, hermana aquí tienes a nuestro marido</i>-, contestó echándose a llorar por mi perdida.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin haberme pedido mi opinión, me había desposado con la cuarta mujer en tres días. A todo hombre le hubiese alegrado la perspectiva, pero a mí al contrario me cabreó ser un peón del un destino del que solo tenía breves pinceladas de su diseño. Hecho un energúmeno salí de la habitación destrozando un florero a mi paso.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me dirigí directamente al bar del hotel, y sentándome en la barra, me pedí el primer whisky de mi vida. En un principio, me disgustó su sabor amargo. Y al tragarlo mi garganta protestó, obligándome a toser al sentir como quemaba al recorrer mi garganta. El camarero me miró diciendo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Joven, beba con tranquilidad, lo que le ocurra no es motivo para emborracharse</i>&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Indignado le miré, diciendo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Usted, ¿qué sabrá?, ¿creé acaso que un humano puede saber lo que pasa por la cabeza de un dios?</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo mi estado, decidió que lo mejor era dejarme solo, y no seguir dándome cháchara. Y yéndose a hablar con una camarera, le dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Fíjate en ese tipo, no sé que edad tenga, sobre los veinticinco, pero se comporta como si se le hubiese terminado su vida-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha me miró un momento, antes de replicarle:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Pues a mí no me importaría consolarle. Está buenísimo</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabiéndose observada por mí, se ruborizó pero se repuso y meneando sus caderas, me hizo una demostración del magnífico cuerpo que tenía. Consiguió su propósito, pensé al sentir que me hervía la sangre y que mi herramienta me pedía acción. Necesitaba liberar mi tensión, por eso dirigiéndome al lavabo, le hice una seña para que me siguiera. Tras unos momentos de incredulidad miró hacía los lados y buscando que nadie la viera, se introdujo en el baño tras de mí. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le di tiempo ni para respirar, y antes que pudiera echarse para atrás, me apoderé de sus labios mientras empezaba a desabrocharle el uniforme. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como dos resortes, sus pechos saltaron fuera de su sujetador para ser besados por mí. Eran grandes, duros con dos aureolas rosadas de las que di rápidamente cuenta. Ella a duras penas me bajaba la cremallera liberando mi miembro de su prisión, gimiendo por la excitación. En cuanto tuvo mi sexo en sus manos se arrodilló enfrente mío, y como si estuviera recibiendo una ofrenda sagrada, fue devorando lentamente en la boca toda su extensión, hasta que sus labios tocaron la base del mismo. Le cogí de la melena forzándola a proseguir su mamada. Mi pene se acomodaba perfectamente a su garganta. La humedad de su boca y la calidez de su aliento hicieron maravillas. Mi agitación me obligó a sentarme en la taza del water, al sentir como las primeras trazas de placer recorrían mi cuerpo. Estaba siendo ordeñado por una mujer en el baño de la que desconocía su nombre, su edad. Ni siquiera había cruzado con ella dos palabras antes de poseerla. Lo extraño de la situación hizo que me corriera brutalmente en sus labios. La italiana no le hizo ascos a mi semen, y prolongando sus maniobras consiguió beberse toda mi simiente sin que ni una gota manchara su uniforme.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Satisfecho le pregunté su nombre. Carla me contestó, mientras se levantaba a acomodarse el vestido. Parecía como si con eso le hubiese bastado, ya que se preparaba para irse, pero entonces le pregunté que como podía compensarle, a lo que ella me replicó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Son doscientos euros</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211;</span></span></div>
<div style="font-family: arial; margin-left: 18pt; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada, y pagándole la cantidad que me pedía, añadiéndole una buena propina, salí del baño muerto de risa. Quizás esa mamada había sido la mas auténtica de mi vida, ya que el interés monetario de la muchacha, nada tenía que ver con mi poder, ni con mi atractivo. Con mi ánimo repuesto volví a ocupar mi sitio en la barra.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El camarero me estaba esperando con otro whisky, y tras un guiño cómplice me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ve, joven, como nada es tan grave, que no lo solucione una mujer-</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bebiéndome la copa de un trago le di la razón. Estaba claro que ambos usaban su privilegiado puesto en el bar, para hacer negocios. Eran unos estupendos psicólogos, que utilizaban su conocimiento de las miserias humanas para lucrarse. No había nada inmoral en ello, daban un servicio público y cobraban por ello. A mí, al menos, me habían ayudado a quitarme la angustia, y con el alcohol recorriendo mis venas decidí volver a mi habitación. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Makeda me estaba esperando sentada en el sofá. En cuanto entré en el saloncito de la suite, supe que se había ido. Faltaba su aroma, pero buscando la confirmación le pregunte por ella.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>El cardenal ha mandado a por ella. Ha localizado a su hermana y ya la está esperando en el aeropuerto. Me ha pedido que le dé esto</i>-, me contestó extendiéndome una carta.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con aprensión, abrí el sobre. Xiu me pedía que le comprendiera, que sabiendo lo doloroso que nos iba a resultar la despedida, había decidido ahorrármela pero sobretodo ahorrársela a nuestra hija.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Gaia debe crecer para reinar-, </i>me decía con su letra de colegio de monjas,-<i>Te espero-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabía que había hecho lo correcto, pero no por ello, me resultaba mas fácil. Y desecho, con el corazón en un puño, me metí en el baño para que la negra no viera mi dolor. Sentado en el suelo, di rienda suelta a mi congoja, y durante mas de media hora no hice otra cosa que autocompadecerme. Fue Makeda, la que me sacó de ese estado, entrando en el servicio.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Fernando, ha llegado un cura con un mensaje del Cardenal</i>-, me dijo un poco cortada por violar mi silencio.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_043_1384.jpg" width="460" height="690">A regañadientes, salí a recibir al sacerdote. Era un hombre joven, no debía de pasar de la treintena. Al verme entrar se levantó de su asiento y sin decirme nada sacó de su maletín un fólder.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Mi superior me ha pedido que le entregue esta documentación, y que le informe que tiene su avión privado preparado para llevarle</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Llevarme?, ¿a dónde?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Toda la información que necesita está en el resumen que le he hecho entrega</i>-, la profesionalidad con la que me hablaba, no podía ocultar un deje de temor, el curita debía de saber mas de lo que me decía.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como iba a resultar totalmente infructuoso el seguir interrogándolo, le despedí mientras me ponía a estudiar lo que me habían mandado. Había dos partes en la documentación, una de ellas consistía en un tratado sobre la descendencia de Carlomagno, el fundador del sacro imperio romano germánico. Resulta que a la muerte del emperador, le sucede Ludovico Pio, un mal rey, pero sobretodo un debil que divide su reino en tres. Uno de ellos se lo entrega a su hijo mayor Lotario I, que pierde la mayor parte de sus territorio en manos de sus hermanos. A su muerte, es su hijo LotarioII el que obtiene el titulo de emperador, pero con un poder menguado y un territorio pequeño en el centro de Francia, y norte de Italia. Este Rey solo tiene por hijo a un bastardo, Hugo que es incapaz de defender su reino de sus tíos Carlos y Luis.</span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por lo visto, aunque esta era la verdadera rama carolingia, nadie defendió sus derechos y en menos de sesenta años el legado de su bisabuelo fue usurpado por parientes. Hugo de Lotaringia fue el primer titán de su familia. Antes de terminar, ya sabía que la encomienda del cardenal consistía en localizar a su descendiente.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><br />
La segunda parte era una extensa biografía de una mujer de veinticinco años. Era increíble en la cantidad de fregados en que se había metido con tan pocos años. Empresaria de éxito fundó una punto-com, que vendió para dedicarse al estudio de historia. Expulsada de la universidad por sus ideas radicales, era la líder de un partido paneuropeo con tintes racistas. Toda una ficha de mujer. Físicamente era una mujer atractiva, rubia de uno ochenta cuya fría mirada, me reveló la dureza de su carácter. Según la documentación del anciano, esta fiera estaba en Aquisgrán, una pequeña ciudad de Alemania, en el distrito de Colonia, que en otro tiempo fue la capital del imperio de Carlomagno.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya que tenía que buscarla, decidí no perder el tiempo y recogiendo nuestros enseres nos dirigimos al aeropuerto. Entre los papeles, estaban dos pasaportes diplomáticos del Vaticano, mi sorpresa fue al comprobar nuestras identidades, aparecíamos con nuestros apellidos reales, Trastámara y Abisinia. Makeda se comportó como una perfecta secretaria, realizando ella sola todos los tramites, pudiendo ocuparme en estudiar a nuestra presa. No sabía como presentarme. Me resultaba difícil el pensar en ponerme enfrente de ella y decirle: “<i>ábrete de piernas que tengo que inseminarte”.</i> Por otra parte, sabía que la etiope estaba esperando que consumase nuestra unión, pero en ese momento era lo que menos me apetecía, por lo que esperé que ella diera el primer paso.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No se hizo de rogar, y en cuanto nos acomodamos en el avión, saco el tema diciéndome:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Tengo que preguntarte algo-,</i> por su incomodidad supe a que se refería, antes de que me lo dijera, &#8211;<i>Desde que me venciste, pensé que me tomarías en cuanto tuvieras la primera oportunidad, pero no lo has hecho, ¿no te resulto atractiva?</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_048_d211.jpg" width="460" height="690">Estaba a punto de llorar, era una hembra herida en lo mas profundo. Creía que no me atraía y que por lo tanto si alguna vez nos acostábamos iba a ser por obligación. Sabiendo que si no la sacaba de su error, no iba a ser una buena forma de empezar le contesté, mientras le acariciaba la mejilla:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Al contrario, eres una mujer muy bella. Estoy deseándolo, pero quiero que sea especial y que me conozcas antes</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi contestación la tranquilizó, y con un brillo distinto en sus ojos me respondió:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Al igual que te dije que pasaría la prueba de Xiu, te juro que no te arrepentirás</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volvía a ser la cazadora, la mujer poderosa de cuando nos enfrentamos. La perspectiva de tener en mis brazos un cuerpo tan atlético, me hizo reaccionar y mirándole los pechos me dí cuenta en que a ella le ocurría lo mismo. Debajo de su camisa, dos pequeños bultos la traicionaban, erizados esperaban mis mimos. No pudiéndome aguantar pasé una mano por sus pechos, mientras le besaba un oído, diciéndole:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Estoy seguro-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerró sus ojos, recibiendo mis caricias en silencio, todo su cuerpo se tensó sobre el asiento, mientras lo hacía. De no haber salido el sobrecargo de la cabina, quizás le hubiese hecho el amor allí mismo. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos traía una bandeja con unos sandwiches y unas bebidas. Le odié por su interrupción pero en el fondo se lo agradecí por que me daba la oportunidad de hacérselo bien.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El viaje en avión resulto ser muy corto y en menos de tres horas ya estábamos en la puerta del Hotel. Mi acompañante iba delante de mí, permitiendo observar el movimiento felino de su andar. Todo en ella era energía, sus caderas se movían con una elegancia que me sorprendió. No en vano era una reina, la descendiente de la casa real mas antigua, y emparentada con Salomón, con David, y la mítica reina de Saba.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bastante excitado, esperé mientras ella nos registraba en la recepción. Su alemán era perfecto, sin ningún acento. Se notaba que había vivido en Alemania y que conocía a los germanos. El pobre recepcionista embelesado por ella, se atrevió a decirle un piropo. Fue un piropo elegante, un galenteo de un admirador, que fue replicado con una brutal dureza por ella. Señalándome le dijo que yo era su marido, y que se atreviera a repetirlo en mi presencia. No había reparado en mí, y al levantar su mirada para verme, una expresión de pavor apareció en su cara.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me cogió desprevenido que solo con verme se asustara, por eso en cuanto cogimos el ascensor le pregunté:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué le has hecho a ese tipo, para que se acojonara tanto?-</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Nada</i>-, me respondió, y al ver mi incredulidad me dijo: <i>&#8211; ¿Te has mirado bien?, eres el prototipo de macho-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin comprender a que se refería miré mi imagen reflejada en la pared. El espejo me recordó lo que mi padre me había dicho, “tu cuerpo se va a desarrollar de acuerdo con tu mente”. Me había convertido en pocos días en un hombre duro, mi camisa no podía ocultar los músculos de mis brazos, y mis rasgos recordaban los de un militar entrenado en la violencia. El niño que había sido había desaparecido por completo. Hasta ese momento, no me había dado cuenta de mi transformación, y comprendí que yo también me hubiese asustado de pensar en enfrentarme con alguien como mi nuevo yo. Estaba tan alucinado por la evolución sufrida que nada mas llegar a la habitación, me metí en el baño para realizarme una total exploración. No comprendía como no había sido consciente de nada.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me desnudé frente al espejo, el vello suave de infante se había transformado como por arte de magia en un pelo hirsuto y poblado que cubría todo mi pecho. Pero fue al mirarme la cara con detenimiento cuando realmente decidí que algo me había ocurrido durante el viaje a Roma, estaba seguro que en Madrid mi aspecto no era ese. Mi rostro había perdido todo la inocencia y ahora era una copia joven del de mi viejo, con su barba y su gesto austero. De no saber que era yo, me hubiera echado los treinta años. En ese momento, deseé con toda el alma que mi metamorfosis hubiese acabado, ya que de no ser así en menos de una semana sería un anciano, pero a la vez tuve que reconocer que me encantaba mi nueva realidad.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Salí del baño, ensimismado con mi problema, y por eso tardé unos segundos en descubrir que había retirado los muebles del cuarto y que además se había despojado de sus ropas occidentales, dejándose puesto nada mas un taparrabos. Fue la primera vez que vi su cuerpo en plenitud. Sus enormes pechos no parecían estar sujetos a la ley de la gravedad. Se mantenían inhiestos y duros. Su dueña me esperaba en una forzada posición de lucha. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué haces?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté extrañado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Una mujer abisinia se conquista</i>-, me respondió lanzándome una patada al estómago.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esquivé de milagro su golpe. Comprendí que ocurría y que era lo que buscaba. Su pueblo era un pueblo cazador, donde las relaciones se basan en el poder. Supe al instante que debía de hacer: “Vencerla”.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por el tipo de lucha que practicaba, Makeda no tenía ninguna opción. Desde el principio estaba perdida, pero aún así, me atacó con todas sus ganas. Durante unos minutos lo único que hice fue sortear sus ataques, teniendo que atajarlos un par de veces con un golpe sobre ella. Poco a poco el esfuerzo fue haciendo mella en ella. El sudor recorría su cuerpo cuando tratando de desmoralizarla le grité:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Es esto lo máximo que sabes hacer?-</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Herida en su amor propio, y con un hilillo de sangre recorriendo su mejilla, producto de un encontronazo, reanudó aún con mas virulencia su ofensiva. Estaba preparado, y la recibí con una finta, de forma que la inmovilice con una llave. Indefensa, siguió retorciéndose en mis brazos, mientras con mi mano libre le despojaba de su escasa ropa. Mi pene recibió una descarga al notar la humedad que empapaba su sexo, cuando mi mano rozó su entrepierna. Todo era un teatro, violento pero teatro. Estábamos escenificando una violación, por eso sin mediar palabra me alcé sobre ella y dándole un fuerte puñetazo en su mejilla, le abrí sus piernas. Quedó tendida a mis pies y con mi extensión en la entrada de su cueva. Solo quedaba que consumara el acto. Sus ojos se abrieron para decirme que lo hiciera, y sin esperar más le introduje de un solo golpe todos los centímetros de mi hombría. Gritó al sentir su himen desgarrado. Había sido vencida y tomada, y ahora me pertenecía. Makeda cambió de actitud, al notarme dentro llenándola por completo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_064_a182.jpg" width="460" height="690">Su agresividad se transformó en sensualidad, su fiereza en ternura y besándome en los labios me pidió que la amara. Esperé a que su cuerpo se acostumbrara a la invasión, sin moverme. Pero en cuanto se hubo relajado, paulatinamente fui moviendo las caderas con un ritmo suave. Mis manos acariciando su piel, levantaron sus pechos hasta la altura de mis labios, y jugando me apoderé de su aureolas. Me respondió con un gemido profundo que nacía de su garganta y que se iba intensificando al vaivén de mis embestidas. Los jadeos se acrecentaron cuando pellizcando sus pezones, le dije que era un bello animal que debía ser cazado. Todo en ella era excitación. Con sus pitones erizados me exigió que aumentará el compás de mis&nbsp;</span></span><br />
<span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">penetraciones. En vez de hacerla caso, le hice ponerse a cuatro patas. Su negro culo en pompa me esperaba cuando le expliqué que yo era su macho y de igual forma que un león persigue a su presa, yo iba a cazarla. Al oírme apoyó su cabeza contra el duro suelo, y poniéndome a disposición su sexo, me imploró que lo hiciera. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez, la tomé sin preocuparme de hacerla daño. La lubricación de su sexo facilitó mis maniobras de forma que sentí que la cabeza de mi lanza chocaba contra la pared de su vagina, mientras mi concubina se retorcía de placer. El olor a hembra inundó la habitación, los gritos de Makeda y el río de flujo de su cueva que mojaba mis piernas, preludiaban su orgasmo. Mi ritmo ya era infernal cuando agarrándola de la melena le pedí a oído que me dijera como se llamaban en su idioma a una gacela.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Sasaa-,</i> me respondió gimiendo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">E imitando a león al abatirla, le mordí en el cuello, consiguiendo que explotara de placer, mientras mi boca se inundaba del dulzón sabor de la sangre. Lejos de asquearme lo tomé como un trofeo, y chupando el rojo liquido que salía de la herida, me corrí en su interior. Exhausto caí al suelo a su lado. Mi negra me recibió en sus brazos llorando. Permanecimos en esa posición unos minutos durante los cuales, no dejó de sollozar. Ya preocupado por la persistencia de su congoja, le pregunté que le pasaba.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Lloro por la perdida de mi libertad y por la felicidad de ser tuya</i>-, me respondió con su respiración entrecortada. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La quise consolar dándole un beso en sus labios, pero ella arrodillándose a mis pies me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Esposo, dame un nombre con el que cuando me llames, sepa que quieres tomarme</i>&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con una carcajada le respondí, dándole un azote en el trasero:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ya lo sabes</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras unos segundos de confusión, me contestó:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>¿Qué quieres que hagamos?-</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Quiero que arregles la cama, Sasaa,¡ es muy incomodo el suelo!-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una sonrisa iluminó su cara al oírme<i>. </i>Rápidamente se puso manos a la obra y en cuestión de unos minutos la habitación había recuperado su estado habitual, perdiendo el aspecto de ring de boxeo. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Makeda cuando hubo terminado se quedó de pie, pidiendo mi aprobación. Satisfecho por el resultado, me tumbé en la cama, y golpeando el colchón con mi mano le pedí que se pusiera a mi lado. La negra me volvió a sorprender cuando poniéndose a gatas, vino a la cama ronroneando como una gata en celo. Al verla acercarse a mí, me recordó a una pantera negra acechando su comida. Me tenía hipnotizado, sus negros ojos fijos en mis pupilas me subyugaban. Ya totalmente excitado, la recibí con mi mástil en todo su esplendor, y ella sin mas miramientos pasando una pierna a cada lado de mi cuerpo, se fue introduciendo lentamente toda mi extensión, de forma que fue envolviendo mi pene con sus labios inferiores mientras que entonaba una canción.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era una melodía de triunfo, que de no ser por su origen claramente africano se le hubiese podido catalogar como un aria. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin dejar de cantar, empezó a mover sus caderas encima de mí, de forma que pude disfrutar de la visión de sus pechos balanceándose al compás de la música. Pero al bajar mi mirada, descubrí que recorriendo su estómago, sobre la negra piel, unas cicatrices rituales decoraban su cuerpo. Sabía de su existencia por los reportajes del National Geografic, pero jamás las había visto en vivo. Acaricié con mi manos el dibujo que formaba, y alucinado pensé que me gustaba su tacto rugoso.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Makeda viendo mi interés por ella, me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Es el relato de mi herencia</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD">Teníamos mucho tiempo para que me explicara en que consistía, por eso le pedí que siguiera cantando, que me gustaba oírla. La balada fue adquiriendo el ritmo de sus movimientos, incrementando su velocidad y su vo</span>lumen. Convirtiéndose en un grito de guerra cuando con mi boca me apoderé de sus pechos.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/156/17298893/17298893_076_142d.jpg" width="460" height="690">Recorrí con mi lengua sus oscuras aureolas, sopesando el peso de su seno. Ella al sentirlo, suspiró excitada y apoyando sus manos en mi pecho, incrementó su cabalgada.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aún con la respiración entrecortada por las sensaciones que estaba experimentando, no dejó de expresar con su canción, la calentura de su cuerpo. Pero cuando con mis manos agarré la rotundidad de sus nalgas, Makeda se volvió como loca, y gritando me clavó las uñas.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Usando por segunda vez mi poder en ella, le exigí que se corriera y que no parara hasta que yo se lo dijera. Su cuerpo parecía una batidora que estrujaba y zarandeaba mi sexo, mientras su cabeza se agitaba de un lado a otro. El ver su cabellera meciéndose y sentir a la vez como ella se licuaba totalmente, empapando mi lanza con el jugo de sus entrañas, me excitó aún mas si cabe. Sin medir las consecuencias le obligué mentalmente a profundizar en su climax. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Gritó como desesperada, al notar que una descarga de placer le obligaba a retorcerse y que no podía parar. Con los ojos desencajados me pidió que la liberara, pero yo que ya estaba poseído por la lujuria, me negué. Mis manos agarraron sus pechos, y alzándome me di la vuelta en la cama de forma que ella quedó debajo, indefensa a mis ataques. Puse sus piernas en mis hombros, penetrándola hasta el fondo. En ese momento sentí que no era solo mi pene quien se introducía en su interior sino que mi yo la absorbía por completo. Todo desapareció a mi alrededor, la habitación y la cama se disolvieron al ritmo de nuestras caricias, y de pronto me encontré dentro de ella.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No era como la vez que había poseído el cuerpo de Lili. En ese caso, la personalidad de la china había desaparecido totalmente. Ahora podía sentir a Makeda controlándolo, mientras disfrutaba de mis caricias, pero todos sus recuerdos, todos sus anhelos estaban a mi disposición, como un libro abierto, sin darse cuenta que yo estaba allí.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era un intruso, un voyeur perfecto que estaba disfrutando de su placer sin tomar parte activa. Tras un momento de confusión, supe que en cuanto liberara a Makeda, y su orgasmo terminara, volvería.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dicho y echo, nada mas ordenar a la mujer que descansara, me vi nuevamente en mi cuerpo. Ella, ignorante de los sucedido, se desplomó sobre la cama, mientras yo me derretía en su sexo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Satisfecho por mi nueva experiencia, le dejé que se relajara, mientras ordenaba sus recuerdos recién adquiridos. Toda su vida aparecía en mi mente como un libro que hubiese leído. El día que dio sus primeros pasos, la relación con su madre, el primer novio. Todo, todo estaba en mi cerebro.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi compañera, que no era consciente que todo lo que ella había vivido formaba parte de mi conocimiento, dormía profundamente a mi lado.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dejándola dormir, decidí aprovechar para llamar a Xiu a Madrid. Fue Carmen quien descolgó al otro lado. El cardenal había dicho la verdad cuando nos informó que las había localizado y que las dos mujeres estaban ya cuidando a mi esposa. Mas tranquilo al saber que estaba en buenas manos le pedí que me la pasara. Al responderme, su actitud me hizo pensar que me estaba ocultando algo, pero fuera lo que fuese estaba en segundo plano, lo importante era saber como estaba mi mujer con su embarazo.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En cuanto se puso al teléfono, le pregunté como estaba.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Cansada, pero feliz de hablar contigo</i>-, me respondió. </span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con su voz agotada me explicó su viaje de retorno, y que el viejo sacerdote le había acompañado. Que incluso le había dicho que se iba a quedar en España para ayudar.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Ayudar?, será para espiar</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211; le contesté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No seas tan malo, se le ve ilusionado con Gai</i>a-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No quise discutir, y aunque me parecía una intromisión en mi vida privada, evité decírselo. En cambio la interrogué sobre la niña.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Creciendo</i>-, fue su respuesta. Y acto seguido me preguntó por Makeda.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dudé si contárselo, pero decidí hacerlo, se lo merecía, al fin y al cabo, ella era la matriarca. De esa forma le expliqué lo sucedido, como me había fusionado con su mente al hacerle el amor.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un poco celosa me contestó que ojalá estuviera conmigo, pero que la etíope era buena mujer y que además había llegado en un buen momento a nuestras vidas.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Por qué dices eso?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le pregunté algo intrigado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ah, se me olvidó contarte. Lili y Carmen han decidido ser pareja, y me han pedido que las libere de su juramento</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> exclamé.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Se han dado cuenta que son diferentes a nosotros y que no nos pueden seguir en nuestro camino-</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y que le has dicho?-</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Les di mi bendición</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y alzando la voz prosiguió diciéndome en son de broma<i>,-¡Bastante trabajo voy a tener gobernando a las cuatro hembras que me vas a traer a casa!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Tres, recuerda que a Makeda, fuiste tú quien la aceptó</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le contesté siguiendo la guasa.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Para que te cuidara!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> y cambiando de tema me preguntó que iba a hacer con la alemana. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No lo sé, tendré que improvisar cuando llegué, ¿Qué te preocupa?-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Su perfil. Según el cardenal es una racista</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me replicó, y tras una pausa, que debió de usar para pensárselo, me dijo:-<i>Utiliza mano dura, o tendré que hacerlo yo,¡ y en mi estado no es lo mas conveniente!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada al escucharla y tranquilizándola, le contesté:</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No te preocupes, cuando te la mande, ¡Irá domesticada!-.</span></i></span><br />
<span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><br />
</span></i></span><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/156/17298893/17298893_068_bc87.jpg" width="791" height="527"></p>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">&nbsp;</span></i></span></div>
<p><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><br />
</span></i><i></i></span></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--></span></i><br />
<span lang="ES-TRAD"><!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16pt;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> </span><!--[endif]--></span></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 4 (la lucha por el dominio)&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Oct 2025 09:02:00 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba agotado, pero la cercanía de tres mujeres me puso a mil nada mas despertarme. Me levanté al baño, con ganas de liberar mi vejiga, pero también tratando de calmarme. Al volver me quedé extasiado al observar las tres mujeres que desde la noche anterior eran mis esposas. Eran tres hembras de bandera, las tres diferentes, pero no se le podía negar a ninguna de ellas que era bella. Xiu, la mas madura, era con creces la que prefería y no solo por la perfección de su cuerpo sino por la poderosa personalidad que me había mostrado en las pocas horas que la conocía. No me cabía en la cabeza que tal monumento se hubiese conformado con un matrimonio arreglado. Con ese pecho, esa cintura de avispa y esas piernas, cualquier hombre hubiese caído a sus pies, si ella hubiese querido, pero obedeciendo a la tradición de su pueblo, me había esperado. Lili no le iba a la zaga, delgada con cara de no haber roto un plato, y unos preciosos senos que te invitan a besarlos, se había revelado como una fiera en la cama. Y por fin estaba Carmen, mi amiga de la infancia, que era un estupendo ejemplar de la mujer de mi pueblo, grandes pechos, caliente y orgullosa.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mirándolas me di cuenta que aunque había disfrutado de sus cuerpos apenas las conocía. Preocupado por lo que significaba volví a mi lugar en la cama, dejando a mi izquierda a Xiu y a Lili y a Carmen a mi derecha. Tenía que resolverlo, y concentrándome empecé a bucear en sus mentes. Tenía que forzarles a pensar en mí, para así saber que concepto tenían de mi persona.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Empecé con Carmen, me resultó sencillo el hacerle recordar nuestras vivencias infantiles. En ellas, me veía como un compañero de juegos que la suerte le había hecho nacer en una familia acomodada. Descubrí que sentía envidia de que el pequeñajo fuera el hijo del terrateniente mientras ella no era mas que la hija del peón. Desde niña soñaba que su lugar iba a ser la de dueña de la finca, y que por eso cuando me vio en la moto, supo que había llegado su hora. Sondeándola mas profundamente, busqué quien había sido el hombre que le había hecho perder su virginidad, y horrorizado me reveló entre sueños que había sido su propio padre el que la había violado con doce años. Desde entonces nadie la había tocado, pero en sus sueños soñaba con ser dominada por mí. Me tenía miedo pero a la vez me deseaba y por eso cuando se enteró que me perdía, no desaprovechó la ocasión de convertirse en mi concubina. Prefería ser la tercera a perderme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca me lo hubiera imaginado, pero en su interior la nueva situación le encantaba, y el castigo que había sufrido en nuestras manos la había liberado. Nos veía a los tres, como uno, y deseaba ser tocada, sometida y usada, no solo por mí sino también por las dos muchachas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pasé a analizar a Lili. Si la exploración de Carmen me había sorprendido, la de la chinita aún mas. Resultó que era adoptada, sus padres la habían abandonado siendo una niña, y los padres de Xiu la habían recogido. Desde niña tenía a su hermana de adopción idolatrada, y por eso cuando se enteró que iba a compartir su marido, se vio realizada. Respecto a mí, le gusté desde que me vio y con gran sorpresa leí en su sueño que solo pensar en estar conmigo hacía que se excitara, pero que a la vez había descubierto su lado lésbico con Carmen. Sin prever que al provocar esos pensamientos se despertara, la induje a pensar en mi amiga. Se vio teniéndola entre sus piernas, y aún somnolienta, abrió los ojos sorprendiéndose de ver que yo que estaba despierto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Buenos días</i>-, me empezó a decir cuando cerrándole la boca con un beso le dije: &#8211;<i>Quiero verte haciéndole el amor-. </i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me sonrió al escucharme, y dándose la vuelta, se concentró en la mujer que tenía a su lado. Su pequeñas manos, comenzaron a recorrer el cuerpo desnudo, y aun dormido de Carmen. Fue super excitante, ser el convidado de piedra de sus maniobras. Cogiendo un pecho con sus manos, empezó a acariciarlo mientras Carmen seguía soñando. Sin poderlo evitar sus pezones se erizaron al sentir la lengua de la chinita recorriéndolos, y en su sueño se imaginó que era yo el que lo hacía. Poco a poco se fue calentando, y inconscientemente entreabrió sus piernas facilitando la labor a Lilí. Desde mi privilegiado puesto de observación vi como esta le separó los labios y acercando su boca se apoderó de su clítoris. La española recibió las caricias con un gemido, mientras se despertaba. La muchacha al notarlo, usó su dedo para penetrarla mientras seguía mordisqueando el botón del placer. Al abrir sus ojos, me vio mirándola mientras que la chinita la poseía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Disfruta</i>-, le dije tranquilizándola, pasando mi mano por un pecho,-<i>me encanta ver como te posee</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un poco cortada, se concentró en sus sensaciones. Estaba siendo acariciada por nosotros dos, pero alucinada se dio cuenta que le gustaba la forma en que la mujer le estaba haciendo el sexo oral. Nunca se lo habían hecho con tanta delicadeza, meditó al notar que Lili le metía el segundo dedo. Algo que no había sentido nunca empezó a florecer en su interior, y con un jadeo presionó a su cabeza, exigiéndole que la liberara.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_ing_148_364//full/met-art_ing_148_2.jpg" alt="" width="424" height="633" /><span lang="ES-TRAD">En ese momento Xiu despertó. Y sin decir nada, se agachó en la cama, y cogiendo mi miembro ya totalmente erecto por lo que estaba viendo, empezó a acariciarlo con su lengua. Una descarga eléctrica surgió de mi entrepierna. Me enloqueció la forma en la que su boca fue engullendo mi miembro. Con una lentitud exasperante, sus labios recorrían la piel de mi sexo, mientras su lengua jugaba con mi glande. Tenía que hacer algo, o me iba a correr sin remedio. </span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pidiéndola un descanso, la retiré y dirigiéndome a las dos mujeres les dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Mi esposa se ha despertado, quiero que le demostréis lo mucho que la amáis</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No se hicieron de rogar, Carmen y Lili tumbándose cada una a un lado, la empezaron a acariciar y a besar, mientras yo observaba. Cuatro manos recorrían su cuerpo, cuando dos bocas se apoderaron de sus pechos. Xiu me miraba agradecida, pero necesitada de mis caricias. Separando sus piernas puse la cabeza de mi pene, en la entrada de cueva, pero aunque ella me pedía entre gemidos que la penetrara no lo hice, al contrario usando mi glande, me dediqué a minar su resistencia, jugando con su clítoris. Las dos muchachas mientras tanto, sin dejar de acariciar a su dueña, se besaban excitadas, y buscando su propio placer se masturbaban una a la otra. Los gemidos y jadeos mutuos las retroalimentaba, y el olor a hembra caliente recorrió la habitación. Paulatinamente, fueron cayendo en el placer, sus cuerpos se retorcían entre sí, en un baile sensual de fertilidad. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Hazme el amor</i>-, me exigió Xiu. La fuerza de su orden me hizo tambalearme. Supe al instante que había usado un poder semejante al mío al hacerlo. Hasta ese momento, no me había dado cuenta que la mujer estaba dotada del mismo don que yo, aunque mas femenino, no menos brutal. También me percaté que si cedía al mismo, nunca me podría liberar de su influjo. Y combatiéndolo, me levanté de la cama.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Xiu se sorprendió al ver que no obedecía, pero mas aún cuando usando toda mi fuerza, le exigí que se retractara. Intentó oponerse, asustada al sentir el choque de mi orden. La lucha de nuestras mentes, tuvo un efecto no previsto por ninguno de los dos, Carmen y Lili gritando se desplomaron desmayadas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era una lucha sin cuartel, de su resultado iba a salir un vencedor que dominaría al otro. Sin importarnos el destino de las muchachas, cada uno de nosotros luchaba por el suyo propio. No era que nos quisiéramos hacer daño, era una cuestión de supervivencia, de quien iba a ser el jefe de la manada y quien su subalterno.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creo que ella estaba igual de alucinada que yo. Mi padre me había mentido cuando me dijo que éramos únicos, enfrente mío tenía la prueba de su mentira. Y cabreado pensé que él ya lo sabía debió de saberlo con anterioridad y usando un método de apareamiento selectivo concertó nuestro matrimonio. Mientras me defendía, como si fuera una película pasaron por mi mente las imágenes de la noche anterior, y en ellas encontré el arma que necesitaba para dominarla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Xiu</i>-, le grité con las últimas fuerzas que me quedaban, &#8211;<i>soy tu marido, y el futuro padre de tus hijos, ¿no querrás que sea tu perrito faldero?</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Di en el clavo, la fuerza de su educación, unida a la propia necesidad de transmitir su genes la desmoronaron, y cayendo a mis pies, me dijo llorando:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Perdona, mi amor. La sorpresa de descubrir que eras como yo, me nubló la mente. Eres mi dueño</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su arrepentimiento era genuino, y en sus pensamientos descubrí no solo la congoja de haberme desafiado sino el convencimiento de su dependencia. Había vencido la batalla pero tenía que vencer la guerra, Por eso debía de someterla, que supiera que era su macho, y que no había nada que ella pudiera hacer para evitarlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Vuelve a la cama, y espérame</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedientemente, se tumbó en el colchón. Su cerebro no dejaba de debatirse entre la sumisión y la lucha, mientras me ocupé de las dos muchachas. Afortunadamente, no habían sufrido daño, solo la tensión de nuestra mentes le habían hecho perder el conocimiento. Hice desparecer el recuerdo del sufrimiento de sus memorias y ya mas tranquilo me giré para someter a mi esposa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me esperaba mirándome con los ojos abiertos de la incertidumbre de no saber que le esperaba. Por eso no pudo reaccionar a tiempo, cuando de un tortazo le tiré en la cama. Como si fuera una gata se levantó con las garras dispuesta a arañarme, pero entonces le dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Mira lo que has hecho a tu hermana, y a Carmen. Pudiste matarlas, y encima ahora te revelas</i>-, saber que tenía razón la hizo llorar, su agresividad se desmoronó como un azucarillo en el agua al oírme.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo su indefensión, abriéndola de piernas la penetré diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Deja de luchar, estas perdida</i>-, percibí su derrota cuando abrazándome con sus piernas profundizó mi embestida.-<i>Eres mía, y ahora mismo te vas a correr o jamás volveré a poseerte</i>-, sus defensas nada pudieron hacer para parar mi orden. Desde lo mas profundo de su ser como un tsunami, el placer demolió los restos de su oposición y con grandes estertores un brutal orgasmo la envolvió.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Soy tuya</i>-, me contestó con la voz entrecortada, por el placer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ruégame que te use</i>-, le dije mientras le pellizcaba cruelmente un pezón.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ya me estas usando</i>-, me replicó con su ultimo resquicio de rebeldía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin medir las consecuencias, le di la vuelta, y sin mediar palabra le azoté su trasero castigándola. Nadie jamás le había tratado así. Sabía que era la hora de la verdad, debía de someterla a mis ordenes o la perdería para siempre. Lloró al verse humillada por mi tratamiento, pero con cada azote, su mente iba adquiriendo el convencimiento de mi dominio, hasta que la evidencia que era mía le provocó que se empezara a excitar. Sus lloros se convirtieron en sollozos callados, al decirme:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Úsame!-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Totalmente sometida, se puso a cuatro patas en la cama. La hermosura de su cuerpo entregado, me afectó, y dándole un beso le dije que no hacía falta, que con su arrepentimiento me bastaba. Pero ella, sin cambiar de posición me volvió a repetir:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Úsame!-.</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le urgía ser tomada, necesitaba que su dueño la terminara de domar. Viendo que no había otra solución, recogí parte del flujo que manaba de su interior, y cuidadosamente le fui embadurnando su esfínter. Ella al notarlo, empezó a gemir de placer, pidiéndome que acelerara. Pero no quise dañarla y hasta que conseguí relajarla y mis dedos entraban y salían sin oposición, no puse mi pene en su entrada. Entonces, acariciando su espalda, le pregunte si estaba lista, ella sin contestarme se fue introduciendo mi sexo, mientras dos lágrimas surcaban sus mejillas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Te duele?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté cuando se lo hubo metido completamente, y sus nalgas tropezaban con mi cuerpo.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Si, pero me gusta</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me contestó empezando a mover sus caderas.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La dejé llevar el ritmo. Xiu notaba que tanto su esfínter como su voluntad se desgarraban en cada embestida, y relajándose fue incrementando la velocidad en la que se ensartaba, y paulatinamente la excitación le pedía mas. Tuve que ayudarla , poniendo mis manos en sus hombros, para evitar que mi sexo se saliera. Ella, ya sin control, me rogó que me derramara en su interior. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No, Xiu</i>-, le dije sacándosela,-<i>quiero que ahora seas tú quien me use, yo también soy tuyo</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_ing_148_364//full/met-art_ing_148_4.jpg" alt="" width="424" height="633" /></span></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Entonces, quiero volverla a sentir en el mismo sitio</i>-, me gritó usando su poder. Esta vez no me resistí y penetrándola de un golpe, empecé a galopar con un único destino, el explotar en su interior. Xiu chilló al verse empalada nuevamente, y cayendo sobre el colchón entre convulsiones me pedía que me corriera. Al sentir que se me acercaba. Le dije al oído:</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Hagámoslo juntos</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y desparramándome en su interior me corrí. Ella se vio empujada al orgasmo al experimentar como mi semen la llenaba, y masturbándose ferozmente con el pene dentro, se vino gritando mi nombre.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nos quedamos abrazados mientras nos recuperábamos. Ambos estábamos agotados, adoloridos pero a la vez con la certidumbre que habías encontrado nuestra pareja. Nunca mas estaríamos solos. Recordé que mi Padre me había pronosticado una vida de soledad, en la cual nunca encontraría una pareja de la que estuviera seguro de que estaba conmigo por amor y no por obligación, pero la mujer que tenía al lado había destrozado esa predicción. Ya no temía al futuro, teniendo a Xiu a mi lado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Desde cuando sabes que eres un titán?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me dijo en voz baja pegándose a mi cuerpo.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">“Titán”</span></i><span lang="ES-TRAD">, pensé, “<i>se refiere a mi poder, usando el nombre de los seis hijos de Urano, que habían conquistado el universo, nombrando a Cronos, el menor de ellos, como rey de la creación”</i>.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Desde hace menos de un mes</i>-, le respondí, &#8211;<i>y ¿Tu?</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Sé que soy una titánide, desde hace cuatro años</i>-, me contestó sobrecogida por lo que significaba, había sido derrotada por un novato, &#8211;<i>Debes de ser el mas poderoso de nosotros, sino no hubieras podido someterme</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Nosotros?, ¿es que hay mas?-</span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Según la mitología seis hombres y seis mujeres, si nos descontamos a nosotros, a tu padre y al mío, todavía hay ocho. Tres hombres y cinco mujeres</i>-, y mirándome a los ojos, me dijo,-<i>nunca se ha presentado el caso que un titán y una titánide se unieran, ¡imagínate el poder que tendrá nuestro hijo!-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me quedé meditando sobre ello, el poder genera odios y si sumamos a los nuestros él de un futuro retoño, todo el mundo intentará acabar con nosotros.. Como mi esposa y compañera debía de saberlo, le expliqué con todos los detalles mi origen y los de mi familia, contándome ella los suyos. Xiu provenía de una familia casi tan vieja como la mía, que había perdido China en manos de los mongoles de Gengis Kan, siendo Zaho Bing el último emperador Song, y el primer titán de su familia.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ya sé como encontrar a los restantes</i>-, le dije.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Como?, nadie sabe la forma de hallarlos</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me contestó con sorna.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Yo, sí</i>-, le dije mientras la acariciaba,-<i>Venimos de familias que han perdido sus reinos por una invasión, concentremos nuestro esfuerzos en hallar a los descendientes de viejos imperios y encontraremos a nuestro titanes-. </i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca se le había ocurrido, por lo obvio que resultaba supo que tenía razón. Y dándome un beso, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Por donde empezamos?-. </span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Por Roma, es el imperio mas grande de occidente, y además está en Europa, tenemos unos aliados que sin saberlo se van a unir a nosotros, los utilizaremos sin revelar ni nuestras intenciones ni tu poder</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Riéndose a carcajada limpia me preguntó que quien iban a ser los afortunados y como los íbamos a encontrar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Son ellos los que se han puesto en contacto conmigo. Se hacen llamar “la espada de Dios”, y creen que me tienen agarrado, dejemos que ellos trabajen para nosotros, los usaremos para nuestros fines y después nos desharemos de ellos-</i>, le contesté explicándole la visita del día anterior, donde el representante de ese grupo tan extraño me había abordado y amenazado. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Puede ser peligroso</i>-, me replicó.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Lo sé, pero no más que dejar que los otros titanes nos encuentren antes</i>-, y cambiando de tema, le dije que teníamos que despertar a las muchachas. Pero antes de hacerlo, fue ella la que me descolocó diciéndome:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Esposo mío-</i>, supe que al usar la forma digna, me quería pedir algo, <i>-¿sabes que los titanes solo engendran de uno en uno?.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si</i>-, le contesté, sabiendo lo que me iba a pedir, &#8211;<i>No te preocupes hasta que estés embarazada, evitaré correrme dentro de otra que no seas tú-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No tienes por que hacerlo, seré yo quien se ocupe de que tu semen no germine en ellas. Pero ahora quiero comprobar si a mi macho le excita tener una hembra dispuesta a ser madre</i>-, me dijo bajando por mi cuerpo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esta vez, hicimos el amor sin prisas, cariñosamente entregándonos el uno al otro como iguales, sin vencedores ni vencidos, compartiendo cada momento de nuestra unión como si fuera el primero. Fue sublime el sentir como nos fundimos en cuerpo y mente. Poniéndose encima de mí, introdujo mi pene en ella, mientras exploraba mi cerebro. Compartimos nuestros recuerdos y nuestras experiencias, antes incluso que nuestros fluidos, y en un climax brutal nos retorcimos en la cama, alcanzando el cielo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Veamos como siguen</i>-, le comenté revisando a nuestras dos concubinas. Tras un análisis inicial decidimos despertarlas. No había otra forma de saber a ciencia cierta que no habían recibido ningún daño. Yo me iba a ocupar de Lili mientras Xiu debía de espabilar a Carmen. Lo hicimos lentamente, induciéndoles la idea de que se habían quedado dormidas por el esfuerzo, pero en cuanto empezaron a recuperar parte de la conciencia supimos que algo había pasado. Era como si sus mentes fueran una prolongación de la nuestras, de repente me vi mirando por los ojos de la chinita, sintiendo su piel y su cuerpo. Y a ella le ocurría lo mismo. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿<i>Qué ha ocurrido?</i>-, me preguntó Xiu, hablando por la boca de Carmen<i>.-¿Dónde están?.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No lo sé-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le conteste, &#8211;<i>creo que lo mejor es que las volvamos a dormir, no pueden seguir así. Nos hemos apoderado de sus mentes-.</i></span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llorando con dos gargantas, Xiu me dio la razón. Se sentía culpable de la desaparición de las muchachas. Era agobiante el tener dos cuerpos, estar mirando con cuatro ojos. No teníamos ni idea de cómo devolverles su cuerpo, ni siquiera sabíamos si habían desaparecido totalmente de sus cerebros, sin dejar rastro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Calmando a mi mujer, le dije: &#8211;<i>Por ahora que descansen, no te preocupes porque vamos a encontrar la forma de sanarlas, pero recuerda que mientras tanto tendremos que despertarlas para que al menos se alimenten y hagan sus necesidades-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Los problemas se nos acumulaban, por lo que había que establecer prioridades y el mas urgente eran ellas. Totalmente de acuerdo en eso, nos pusimos a buscar en la biblioteca de mi padre, algún libro que hablara sobre alguna experiencia semejante. Cada vez mas nerviosos por no hallar ninguna referencia, no pudimos evitar empezar a discutir. Xiu creía que debíamos acudir a un psiquiatra, que no veía otra solución. Me arrepentí de como la había vencido, sin saber había usado a su hermana como arma arrojadiza contra ella, y ahora el sentimiento de culpabilidad la estaba hundiendo en una preocupante depresión.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Y ¿que quieres decirle?, que hemos tomado su mente y que ahora no podemos devolverles su cuerpo. Imagínate lo que ocurriría, de irnos bien seguramente nos tomaría por locos, o pensaría que estaríamos ejecutando un fraude, pero de creernos para él sería el mayor descubrimiento de la psiquiatría y no tengas ninguna duda que nos encerrarían como conejillos de indias</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Entonces, ¿qué hacemos?, ¿quién nos podría ayudar?-</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Desgraciadamente, nadie. La ciencia oficial no ha descrito ningún caso parecido pero.</i>.-, de pronto me vino a la mente un reportaje sobre brujería que había visto en la tele. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Que!-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me gritó Xiu desesperada.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-No es seguro, pero puede que nos estemos equivocando de enfoque. Me imagino que habrás oído hablar de santería y zombies</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me interrumpió mandándome a la mierda, me dijo que como podía solo el pensar en hablar con uno de esos charlatanes. No dando mi brazo a torcer le dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Para la medicina occidental, la tradicional china carece de sustento y no es mas que supercher</i>ía-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No es lo mismo</i>-, me contesto defendiendo la medicina de su país,- <i>es una practica milenaria</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Igual que las religiones animistas africanas-, </i>le repliqué<i>,-y lo peor es que no se me ocurre otra vía</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quedamos en silencio, sabiendo las remotas oportunidades que teníamos de que nos sirviera de algo acudir a un santero. Al igual que mi esposa, no confiaba en encontrar a un verdadero practicante de esta fé. En los periódicos se anuncian muchos pero como íbamos a distinguir los verdaderos de los farsantes. Gracias a Xiu, encontramos la solución.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Usando nuestro poder</i>-, me dijo<i>, -si sondeamos a los diferentes sacerdotes sabremos separar a la escoria de los auténticos -.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue una pequeña luz, una esperanza a la que se agarró con violencia, para evitar el desmoronarse. Nos pasamos toda la mañana, acumulando información sobre los diferentes centro ocultistas de Madrid, descartando directamente a todos los servicios de adivinación telefónica y parecidos. Terminada la lista de los candidatos mas idóneos, discutimos como abordarlos, bajo ningún concepto debíamos descubrir nuestras verdaderos motivos y menos podíamos hacer ostentación de nuestros poderes, pero tampoco podíamos hacernos pasar por unos curiosos. Al final, creímos que lo mas conveniente era hacerles creer que éramos unos estudiantes de psicología interesados en estos temas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero antes de irnos teníamos que resolver un problema doméstico, las muchachas no habían bebido ni comido nada durante las últimas dieciocho horas. Recordando lo extraño que nos había resultado manejar dos cuerpos a la vez, le dije a Xiu:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Mira, vamos a tumbarnos junto a ellas, para despertarlas. Si al hacerlo todo vuelve a la normalidad que bueno, pero de no ser así, nos resultará mas sencillo si nos mantenemos en la cama sin movernos y con los ojos cerrados</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llegaba la hora de la verdad, y con muy pocas esperanzas, las devolvimos la conciencia. Pero se cumplieron los peores augurios, en el momento de su despertar fue como si encendiera un segundo monitor, paulatinamente fui adquiriendo la posesión de Lili, primero sentí la sabana sobre su piel, después era como si mi propia alma recorriera sus dedos, sus brazos y piernas absorbiendo sus nervios y músculos. Con miedo, abrí sus párpados, a mi lado estaba Carmen pero en su mirada descubrí a Xiu. Habíamos fallado y con la certidumbre de nuestro fracaso, nos levantamos sin hablar. </span></div>
<div style="text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_ing_148_364//full/met-art_ing_148_6.jpg" alt="" width="424" height="633" /></span></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su vejiga me dolía, y sin perder mas tiempo me dirigí al baño. Fue cuando empecé a percibir las sutiles diferencias de estar en un cuerpo femenino, al ponerme frente al retrete busqué con mi mano el pene, y sonreí al no encontrármelo. Tuve que sentarme para hacerlo, la posición no me resultó extraña, no en vano los hombres nos tenemos que sentar para vaciar nuestros intestinos, pero cuando liberé sus músculos orinando, me sorprendió la sensación. No sé como explicarlo, los hombres cuando lo hacemos, no solo relejamos los músculos sino que el orín recorre nuestro pene en su trayecto de salida, mientras que en ese momento era como si se vertiera directamente. En cuanto terminé, fui sustituido-a por Carmen, que no era Carmen en la taza. Y esperándola me quedé contemplándome en el espejo.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lili era una muñeca de un metro cincuenta, por lo que su ángulo de visión era diferente al mío, las cosas se veían diferentes, pero fue al ir a meterme en la ducha, cuando realmente recapacité que debía de tener cuidado al moverme. Casi me caigo, no habiendo levantado mi pierna suficientemente, tropecé con la bañera, y cabreado solté un improperio. Pero la voz que oí, no era la mía sino la de ella. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Lili, ¿estás bien?</i>-, escuché la voz de Carmen preocupada, pero justo cuando iba a contestarla, me di cuenta que estaba llorando. Sabía que le pasaba. Xiu dentro de la muchacha, había reaccionado instintivamente sin caer en que era yo, el que casi se cae, y no su hermana. Al darse cuenta de su error, la tristeza de la perdida le hizo llorar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tratando de consolarla, le pedí que me abrazara. Y desnudas bajo la ducha, lloramos unidas por el dolor. Carmen es mucho mas alta que la chinita, por lo que al abrazarme, mi cabeza quedaba a la altura de su cuello. Y por vez primera me sentí indefenso dentro de un cuerpo tan minúsculo. Hallé el consuelo en sus labios, fue un beso posesivo, Xiu forzó mi boca con su lengua, y cogiéndome del pelo lacio de su hermana, empezó a recorrer su cuerpo con sus manos. Experimenté lo que se siente, cuando una mujer es acariciada. Los pezones de mi pecho se irguieron en cuanto las yemas de Carmen se acercaron a tocarlos y ya totalmente excitado abrí mis piernas para que se apoderara de mi sexo. Xiu se agachó en la ducha, y acercando su boca a mi ahora pubis depilado, separó mis labios y con fruición lamió con su lengua mi clítoris. Casi me caigo al notarlo, como si fuera una descarga eléctrica el placer recorrió mi pequeño habitáculo, por lo que con ganas de seguir disfrutando me senté en la bañera. Carmen-Xiu, se arrodilló en frente mío, su morena piel resaltaba contra el pálido color de mi cuerpo. Pasé mis pies por encima de sus hombros de forma que tenía todo mi sexo a su disposición. No se hizo de rogar, acercándose a mi me mordió el botón de mi entrepierna, mientras que con sus dedos me penetraba. Gemí al ser violada mi vagina, y de pronto una extraña sensación se fue apoderando de mi cuerpo. Tardé en reconocerlo, como hombre el orgasmo llega por oleadas, breves e intensas, pero en ese momento lo que estaba experimentando era diferente. Asustado-a sentía que algo distinto se avecinaba. De igual forma que a una radio se le va incrementado el volumen poco a poco, así me notaba que se iba acumulando en mi interior, explotando de improviso mientras me derramaba en su boca. Jadeando con la respiración entrecortada, mi vagina se llenó de un espeso líquido, que Carmen como posesa bebió, satisfecha por el placer que me había dado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Gracias</i>-, le dije agradecida. Acababa de descubrir mi lado femenino y curiosamente tuve que reconocer que me gustaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Quise devolverle el favor, pero se negó, diciéndome que tenía hambre y que además teníamos trabajo que hacer. Como casi siempre tuve que reconocer que tenía razón, yo mismo tenía un agujero en el estomago. Y saliendo de la ducha, le extendí una toalla, mientras que con otra me secaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Me siento rara en este cuerpo</i>-, me dijo Xiu. Me miraba con una profunda tristeza en sus ojos. &#8211;<i>No sabes lo que siento al verte dentro de mi hermana. Es super doloroso saber que puede que no vuelva, pero a la vez me alegro que seas tu quien se esté haciendo cargo de su cuerpo, no hubiera podido soportar que otra persona lo hiciera-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No supe que contestarle, comprendía su duelo, no podía dejar de pensar que hubiese sentido yo, de ser mi hermana adoptiva la que hubiese desaparecido. –<i>Vamos</i>-, le dije cogiéndole de la mano, &#8211;<i>hay que comer algo</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comimos porque había que alimentarlas pero no porque nos apeteciera. Al principio no nos resultó sencillo el hacerlo ya que no estábamos acostumbrados a las distancias de sus cuerpos. Mas de una vez al tratar de llevar el tenedor a la boca, erré el destino y me manche la mejilla. Xiu se rió al ver mis dificultades con los cubiertos. Pero dándose cuenta de lo que significaba me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si esto se prolonga, deberemos dedicar unas horas diarias a ejercitarlas. No quiero que sufran daño por estar inactivas</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>A Lili le gustaba azotar a Carmen, cuando quieras empiezo</i>-, le contesté en son de broma.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Siempre que dejes que con mi verdadero cuerpo te castigue, amado mío-</i>, me replicó siguiéndome la corriente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La sola perspectiva de amarla con dos cuerpos a la vez, hizo que me excitara, y solo la prisa que teníamos por encontrar una solución a la situación de las muchachas, evitó que lo pusiera en practica.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Nos vamos?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté nada mas terminar de comer.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si, pero antes acostemos estos cuerpos</i>-, me contestó Xiu.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No, es mejor que salga yo, al menos, en Lili. Piensa que esos tipos de la “espada de Dios”, me siguen. En cambio no se les ocurrirá que esta preciosidad soy yo-,</i> le repliqué moviendo el trasero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-Entonces yo iré con el de Carmen, y así al menos caminará un poco-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me dijo en un tono que me indujo a pensar que le había molestado mi comentario.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dándole un beso en los labios, le susurré:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Seremos dos lesbianitas paseando su amor por Madrid</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Volvimos al cuarto donde estábamos en la cama, y abriendo mis ojos nos vi entrar por la puerta. Casi me tropiezo con la cama al sentirme desorientado. Decidí cerrarlos para no sufrir un accidente.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Xiu me eligió la ropa. Al ponerme el sujetador tuvo que ayudarme porque me vi incapaz de hacerlo solo. Pero el colmo fue cuando subiéndome a unos inmensos tacones, intenté caminar. Estuve a punto de romperme una pierna al caerme desde esa altura, por lo que muerto de risa le dije:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Será mejor que vaya con zapatillas, no vaya a ser que terminemos en un hospital</i>-. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entre risas, salimos del piso para encontrarnos de frente con Patricia, que salía de su casa. Esperamos las tres juntas la llegada del ascensor. De reojo nos miraba como queriendo preguntarnos algo. Justo cuando llegó y antes de abrir la abrir la puerta, dirigiéndose a mí, preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Disculpad, os he visto salir de casa de Fernando</i>&#8230;-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"> De repente Xiu le cortó diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Ni se te ocurra!, ¡es nuestro!</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El silencio que se apropió de ascensor, se podía cortar con un cuchillo. Las dos mujeres se estaban taladrando con sus miradas, eran dos duelistas a punto de desenfundar, y solo lo exiguo del trayecto hizo que al abrir la puerta, al tomar cada una un camino, la tensión se relajara. O eso creí. Pero en cuanto la rubia se hubo marchado Xiu me tiró del brazo diciéndome:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Quién es esa puta?, o ¿te crees que no he podido leer en su mente que te la has tirado?</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Una vecina que conocí, no tiene importancia</i>-, le solté esperando que se tranquilizara al saberlo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Eso espero, ¡Somos tres para cortarte los huevos!</i>-, me gritó ante el asombro de las personas que había en el portal,-<i>Si alguna vez quieres acostarte con alguien que no seamos nosotras, piénsatelo antes</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Inconscientemente me llevé la mano a mi entrepierna. Al no encontrarme nada, recordé que estaba en el cuerpo de la chinita, y buscando desdramatizar el tema, solo se me ocurrió decirla:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No tengo huevos-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_ing_148_364//full/met-art_ing_148_9.jpg" alt="" width="424" height="633" />Cinco pisos mas arriba, la mano de Xiu se apoderó de mi entrepierna, apretándola cruelmente. Y dolor que sentí me hizo tropezar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Si tienes</i>-, me contestó con una sonrisa.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Acababa de descubrir, que mi queridísima esposa era celosa. No sé porque me extrañaba, en su cultura el matriarcado es la forma imperante, los maridos deben una completa sumisión a sus mujeres. Tenía que decirle algo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Xiu no hay nadie mas importante que tú. Dame un beso</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La voz falsamente apenada que puse le hizo reír y dándome un azote en el culo, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Al andar mueve las caderas, ¡qué pareces un marimacho!-.</i></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Obedeciéndola y mientras llamaba al Taxi, no dejé de menear mi trasero.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tardamos en coger uno. Al subirnos, el taxista nos echó una mirada de esas de las que tanto se quejan las mujeres. Empezando por las piernas para terminar fija en los pechos. Xiu al percibir que me molestaba le soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Guapo, cierra la boca, que se te cae la baba, y llévanos a Espronceda 3</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El conductor, un hombre ya entrado en la cincuentena, cogió la indirecta, y sin contestar a la impertinencia, arrancó el vehículo. Durante toda la carrera el taxista se mantuvo callado y solo cuando ya le habíamos pagado, y Xiu se había bajado del coche, me dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Menuda zorra, es tu amiga. Se le nota que esta mal follada</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.chuflai.net/wp-content/uploads/2012/08/Miranda+Kerr+desnuda+2012_-4.jpg"><img decoding="async" src="http://www.chuflai.net/wp-content/uploads/2012/08/Miranda+Kerr+desnuda+2012_-4.jpg" alt="" width="309" height="400" border="0" /></a><span lang="ES-TRAD">Cabreado, cerrando la puerta, le contesté:</span></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>En cambio, tú debes de tener el culo partido de tanto como te la meten</i>-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al escuchar mi insulto, Xiu se echó a reír y cogiéndome del brazo, nos dirigimos a nuestra primera cita. Eso sí, esta vez no me olvidé de contornearme al andar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Convencidos de las pocas posibilidades que teníamos de obtener ayuda, entramos en el portal. La consulta del brujo estaba en el sótano. Y ya desde la escalera se podía olor la mezcla de mejunjes típicos de la santería. Era ácido, penetrante, estuve a punto de estornudar al sentir como irritaba las fosas nasales de Lili. No tuvimos que tocar el timbre, la puerta estaba abierta. Al pasar a la consulta descubrímos una decoración grotesca, las imágenes de santos católicos se mezclaban en siniestro desorden con imágenes de demonios y de dioses africanos. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En un mesa desvencijada se encontraba una jovencita con el pelo peinado a rastas, que nada mas mirarnos se levantó haciéndonos pasar a una sala, todavía mas siniestra. El tufo que desprendían los diferentes instrumentos, provocó a Xiu una arcada.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Que asco!, huele a gato muerto-, protestó mientras se recuperaba.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No tuve tiempo de darle la razón, por la puerta había hecho su aparición la bruja. Era una decrepita anciana de raza negra cuyas arrugas nos hablaban de la mucha experiencia recogida, y los grandes conocimientos que había acumulado durante una larga vida.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada mas vernos se quedó paralizada, y sin prolegómenos fue directamente al asunto preguntándonos:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué pueden desear dos titanes y sus cuerpos poseídos de mí?-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Contra todo pronóstico, la vieja nos había reconocido al instante. De nada servía disimular.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Necesitamos ayuda-, le contesté, antes de explicarle con todo detalle, que nos habíamos apoderado de dos cuerpos amigos sin saberlo, y que queríamos devolvérselos a sus legítimos dueñas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Belmoth, así se llamaba la bruja, nos escuchó sin interrumpirnos y solo cuando hubimos terminado, pidiéndonos permiso nos dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-La posesión es irreversible, estos cuerpos siempre estarán a su disposición-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Entonces, ¿mi hermana ha muerto?-, dijo Xiu echándose a llorar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No, está esperando que el titán le dé permiso para volver-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus palabra fueron un rayo de esperanza al que agarrarse pero había un problema no sabíamos como hacerlo. Al preguntarle el modo, la vieja nos contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo sé. Según las leyendas, los titanes pueden entrar y salir de los cuerpos con solo desearlo. Lo que les ocurre es que sus propios reparos les ha impedido tomar completo posesión de ellas, deberán hacerlo para liberarlas de su encierro-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por mucho que intentamos que nos aclarara el asunto, no pudo, sus conocimientos llegaba hasta ahí. Tristes pero esperanzados, salimos del local, pero antes indujimos a la anciana y a la joven a olvidar nuestra visita.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidimos volver a casa directamente, yo en lo particular estaba cansado de estar en un cuerpo femenino y deseaba volver a sentir mi pene entre las piernas. Al decirle a Xiu como me sentía, ella dándome un beso me contestó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Yo también quiero sentir “tu pene entre mis piernas”-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La burrada hizo que me excitara y corriendo paré otro taxi, para que nos devolviera a casa. Menudo espectáculo le dimos a su dueño, durante todo el trayecto no paramos de besarnos y de meternos mano ante la atónita mirada del taxista. Como sería la temperatura de nuestro agasajo que al ir a pagar, el buen hombre dándonos su tarjeta, nos dijo que no hacía falta y que siempre que quisiéramos le llamáramos que no importaba la hora, que el vendría encantado.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Brutalmente excitadas, corrimos hacía la habitación desnudándonos en el trayecto y metiéndonos en la cama junto a nuestros cuerpos, nos olvidamos de dejar a estos dormidos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Necesitaba de Xiu, en todas las facetas, y mientras le hacia el amor con el cuerpo de Lili, empecé a acariciarle con el mío. Era increíble el estar poseyéndola dos veces. Acariciándola con cuatro manos y besándola con dos bocas en sus dos coños, conseguí que se pusiera a mil. Fue entonces cuando mi lado perverso actuó, y abandonando el cuerpo de Carmen, me concentré en el verdadero penetrándole mientras que con la boca de su hermana me apoderaba de sus pechos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Xiu protestó diciendo que quería disfrutar en los dos a la vez, y riendo le dije que fuera ella quien se masturbara. En vez de hacerlo en la forma tradicional, cogió el cuerpo de Carmen y poniéndose a horcajadas sobre su boca, empezó a morder y a torturar el clítoris que tenía poseído. Fue ella misma la que metíendose dos dedos, mientras yo seguía embistiendo su otro coño, la que se provocó el orgasmo, y chillando y gritando se corrió en su boca y en mi pene a la vez.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El cuerpo de Carmen cayó desplomado sobre la cama, mientras que yo seguía dándole el mismo tratamiento al genuino, y estaba a punto de correrme cuando oí que incorporándose, Carmen nos decía:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Que ha pasado?, -.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le contestamos, ya tendríamos tiempo de explicarle lo ocurrido y agarrándole del pelo, puse su boca en la cueva de Lili. Sentí como me separaba los labios, y como con su lengua se fue acercando a mi clítoris, mientras que mi miembro seguía dentro de Xiu. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue la propia Xiu quien me dijo quitándose de debajo mío:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Debes de ser tu, quien lo haga-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tenía razón, ella había conseguido liberar a Carmen poseyéndose a si misma, por lo que tumbando a Lili, con las piernas abiertas, me acerqué con mi pene erecto. De un solo golpe, me penetré a mi mismo. Percibí como mi vagina se iba llenando al ir ocupando con mi sexo todo su interior. Y abrazándome con las piernas, empecé a galopar mientras las dos muchachas se ocupaban de mis pechos. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Mi doble orgasmo no tardó en llegar, y sintiendo las dos vertientes del placer me corrí clavándome las uñas en mi espalda.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De repente me vi expulsado de Lili, y en sus ojos incrédulos la reconocí al instante, había vuelto. Por fín estábamos los cuatro juntos, y dándole un beso le dije a su hermana:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te toca explicarles que ha pasado-, guiñándole un ojo, -por algo eres la matriarca-.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://hosted.met-art.com/met-art_ing_148_364//full/met-art_ing_148_11.jpg" alt="" width="600" height="896" /></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 3 (totalmente emancipado)&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Oct 2025 15:59:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Capitulo cuatro- Emancipado totalmente. Durante todo el viaje, no dejaba de pensar en mi poder. Como me había dicho mi padre, hacer uso de él, tenía graves consecuencias. En mi caso, la ligereza con que lo había usado, provocó la muerte de una buena mujer. Echaba de menos a Isabel. Su alegría por la vida, la desfachatez con la que me trataba y sus enseñanzas no volverán. Nada que hiciera, la devolvería a mi lado. No me importaba en absoluto el haberme cargado a Manuel y a Pedro. Se lo merecían. Pero a mi lado estaba Carmen, el otro efecto [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><b><span lang="ES-TRAD">Capitulo cuatro- Emancipado totalmente.</span></b></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Durante todo el viaje, no dejaba de pensar en mi poder. Como me había dicho mi padre, hacer uso de él, tenía graves consecuencias. En mi caso, la ligereza con que lo había usado, provocó la muerte de una buena mujer. Echaba de menos a Isabel. Su alegría por la vida, la desfachatez con la que me trataba y sus enseñanzas no volverán. Nada que hiciera, la devolvería a mi lado. No me importaba en absoluto el haberme cargado a Manuel y a Pedro. Se lo merecían. Pero a mi lado estaba Carmen, el otro efecto colateral de lo sucedido. La pobre había sufrido en sus propias carnes por mi culpa. Sus padres la habían repudiado, echado de su casa y lanzado a la calle, sin mas motivo que ser la amante de un brujo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_030_37b1.jpg" width="460" height="690">“<i>Amante de un Brujo</i>”, pensé. Hubiese tenido gracia el tema, si obviamos las consecuencias. Amante, cuando ni siquiera había compartido con ella mi cama, lo único que habíamos hecho, fue darnos un par de besos y poco más. Brujo, me acusaban de brujo. En el pueblo no entendían que mi tara, nada tenía que ver con espíritus ni con magia, era un teórico don, que había caído sobre mi familia como una maldición. Y lo peor es que ella misma, comparte esta visión. Antes de salir, me obligó a jurarle que nunca le obligaría a obedecerme y que jamás le pondría mi mano encima.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nos dirigíamos a Madrid, huyendo de un pasado al que no podríamos volver, escapando de la violencia irracional de la plebe, que maldiciendo lo desconocido, ya había intentado acabar conmigo. Durante todo el trayecto, nadie rompió el silencio que se había apoderado del coche. Cuatro horas durante las cuales tres personas compartieron cinco metros cúbicos de aire sin dirigirse la palabra. Y los tres por diferentes motivos. Pedro, el chofer, era un hombre de pocas palabras y menos luces que suficiente tenía con concentrarse en llevar el volante. Carmen que seguía rumiando su desgracia, y para colmo de males sabía que dependía del causante de su desdicha. Me odiaba por dos motivos, para ella yo era un ser desconocido y maligno al que había unido su destino, y que encima tenía en mi mano dejarla desamparada. Su mente luchaba contra eso, aborreciéndome no podía desagradarme. Y finalmente yo, un muchacho, recién salido de la infancia que desconocía su futuro. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Por eso fue una liberación llegar al piso que mis viejos tenían en Madrid. Nada mas aparcar en el garaje de la casa, descargamos el coche y subiendo en ascensor, entramos en la vivienda.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nos estaban esperando las criadas para ayudarnos. Por alguna razón mi padre se había deshecho del matrimonio de siempre y fueron dos muchachas orientales las que nos ayudaron con nuestro equipaje.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Siempre me había gustado, era un ático en la calle Alcalá desde el que se tenía una maravillosa vista del parque de El Retiro. Siendo un niño, me había pasado tardes enteras con mi nariz pegada al cristal observando a los madrileños disfrutando de sus jardines. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pero ahora, me parecía lúgubre, sus cuatro paredes me producían claustrofobia, al recordarme lo que había perdido. Nunca volvería a pisar el Averno, la finca de mi familia. El parque no era mas que un disfraz dentro de la gris existencia de Madrid, sus árboles intentaban esconder el asfalto sin éxito, sobre la calle Menéndez Pelayo, los automóviles sembrados sobre el gris pavimento eran parte de lo que representaba, no se podía entender el verde sin el humo de sus escapes, al igual que mi fracaso era parte integrante del de mi compañera de juegos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era enorme, con dos áreas perfectamente definidas. La zona de servicio, retirada, con sus diferentes alacenas y armarios para guardar las miserias de los señoritos. Y la parte noble, mausoleo de tiempos pasados, con sus lámparas de araña, cuyos cristales relejaban sobre las paredes un edén que no existía.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nada mas depositar los bultos en el salón, tuve que tomar la primera decisión, donde Carmen debía de poner sus cosas. Dudé durante un instante, no sabía si su estancia en la casa iba a ser provisional o permanente. Me importaba un carajo, por lo que escurrí el bulto haciendo que ella decidiera.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Carmen, no quiero presionarte. Eres mi invitada. ¿Te parece que te quedes en esta habitación?</i>-, le dije señalando la contigua adonde habían depositado mis enseres.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Rápidamente revisó el cuarto y tras su escrutinio me preguntó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Tiene comunicación con la tuya?-.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No-</i>, le respondí. Al escucharme sin mas dilación, pero sobretodo sin dirigirse a mí, le pidió a Pedro que acomodara sus cosas en su interior.-<i>Quiero que sepas que en cuanto pueda me iré</i>-, me soltó justo antes de cerrar su puerta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">“¡Que miedo!”, </span></i><span lang="ES-TRAD">pensé<i>,”¡creerá que me afecta en algo lo que haga!, ¡Está gilipollas!”.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Con mi cabreo lógico, la dejé que se perdiera un rato, sabiendo que aunque le pesara tendría que hablarme en pocas horas. Tendría que comer. Me traía al fresco su actitud. Demasiados problemas tenía yo, para ocuparme de las memeces de una niña mimada que no sabía hacer la O con un canuto.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Con ese ánimo, entré en mi cuarto. Sobre la cama, un sobre con mi nombre me esperaba. Reconocí la letra de mi padre, nada mas posar mis ojos sobre él.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">“<i>Un mensaje</i>”, extrañado abrí la carta. Acababa de despedirme de mi viejo, por lo que no era coherente que me mandara un recado por escrito, cuando podía habérmelo dado en persona. Sabiendo de la importancia de su contenido, no tardé en leer que es lo que me quería decir.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era su letra.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">Fer:</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">Siento haberte mentido. Tu Madre y yo vamos a realizar el largo viaje que tantas veces habíamos pospuesto. A partir de hoy, debes de aprender tu solo, mi presencia no haría mas que dificultar tu aprendizaje. Debes de saber que no deben de convivir dos personas con nuestros poderes. El más fuerte opaca al más débil. Es ley de vida.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">Pero antes, quiero darte unos consejos.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Debes de centrarte en ti. Experimentaras cambios acelerados en tu cuerpo producto de nuestra maldición. Te desarrollarás antes de tu edad, en pocos meses parecerás ser un veinteañero. No se puede contener, es un proceso sin vuelta atrás. Tu mente provocará que su continente, madure a la par. No te preocupes, el único problema es que no debes de cejar en tu instrucción sexual. Producirás energías que deberán tener su desahogo. Por si acaso lo he previsto.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No te fíes de nadie. Somos únicos, diferentes. Y la diferencia crea odios. El racista blanco odia al negro, no por ser inferior, sino porque no es como él.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Practica tus habilidades en solitario, evita que la gente se entere. Pero sigue profundizando en su perfeccionamiento, que lo sucedido no altere tu aprendizaje.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Como habrás supuesto, he inducido a Carmen para que te acompañara. Teníamos dos posibilidades, hacerla desaparecer o controlarla. No te preocupes, no podrá contarle a nadie lo que sabe.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Y por último, te he legado toda nuestra fortuna. No te olvides que no es tuya, sino de nuestra estirpe, la deberás hacer crecer para dársela a tu hijo. Te visitará mi asistente, aunque es leal, no se te debe de olvidar que es un humano.</span></i></div>
<div></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"> <img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_065_5b7b.jpg" width="460" height="690">A partir de hoy, considérate emancipado.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">Tu Padre.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me quedé paralizado por lo que significaba la carta. Estaba solo, era rico y Carmen había sido manipulada. Curiosamente en un principio, de las tres la que mas me importaba era la tercera, me sentí un traidor a mi promesa. Le había prometido no hacerlo, pero pensé buscando una excusa que no había sido yo, sino mi padre.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Decidí darme una ducha, antes de comer. Me estaba terminando de desvestir, cuando tocaron a mi puerta. Al abrirla me encontré de frente con una chica de servicio, que traía en sus brazos un juego de toallas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Buenos días, señor</i>-, me dijo haciéndome a un lado<i>,-Soy Lili</i>-, y sin importarle que estuviera en calzoncillos, entró dejando las toallas en el baño. Por su acento supe que era acababa de llegar a España, la erre la había pronunciado como ele. En vez de señor, había dicho señol.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La mujercita al ver que me estaba preparando para ducharme, cerró la ducha y abriendo el grifo de la bañera, empezó a llenarla. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mecánicamente, echó en la tina sales de baño mientras tomaba la temperatura del agua. Cuando hubo terminado, se volvió y sonriéndome me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Tu bañar, yo ayudarte</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No supe reaccionar cuando sin mediar palabra me bajó el slip que llevaba y cogiéndome de la mano, me metió en la bañera. Tumbándome, me tapé mis partes, avergonzado por la presencia de la muchacha. Ella lejos de preocuparse por mi vergüenza, cogiendo una silla, se sentó mirándome.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Mas grande que yo creer</i>-, me dijo,- <i>no catorce añ</i>os-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le respondí sin saber a que se refería.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Su padre decir catorce cuando comprar, deber servirle</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me respondió con una sonrisa angelical, sin darle importancia a la cruda realidad de lo que me había dicho.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Mi padre te compró?-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Si, padre hablar con padres y dar dote de Lili y Xiu</i>-, me explicó mientras me empezaba a enjabonar la espalda.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Xiu?-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Hermana cocina-.</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Poniéndome champú en la cabeza, empezó a lavarme el pelo, mientras entonaba una canción. Se le notaba feliz, era como si no le importase haber sido objeto de una compraventa. Aún sin entender la letra, supe que era una canción de amor. Por el tono y el compás de la música se podía adivinar el tema, pero sin saber el porqué, me vinieron imágenes de una novia preparándose para su primera noche con su marido.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La sensación de ser mimado, me gustaba. Y dejándola hacer, me puse a observarla. Era pequeña, delgada, con el peso liso tan típico de su raza. Su cara era agradable, y sus ojos rasgados, le conferían una belleza exótica, que tuve que reconocer. Sus manos eran suaves, cada vez que recorría mi cuerpo una descarga me recorría mi piel. Me estaba empezando a excitar, y Lili al notarlo, dulcemente me besó en los labios, diciéndome:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Esta noche, tu esperar</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La sola confirmación que entre sus ocupaciones iba a estar el compartir cama, provocó que mi pene se pusiera totalmente erecto. Satisfecha con el resultado de sus palabra y obligándome a levantar, se apoderó de mi miembro mientras me susurraba:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Grande, doler mucho, yo curar</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Haciendo como si me estuviese curando, lo pegó a sus mejillas, acariciándolo con sus labios. Y sacando la lengua, empezó a recorrer mi glande, mientras que con sus manos acariciaba los testículos. La lentitud, con la que abriendo su boca, se fue introduciendo toda mi extensión, estuvo a punto de hacerme correr, pero ella al notarlo interrumpió sus maniobras diciéndome:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>La prisa mala, piedra a piedra se construye muralla y dura diez mil años</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Deliberadamente, estaba prolongando mi calentura. Sacándome de agua, me dejó de pie en medio del baño, y agachándose con la toalla comenzó a secarme. Era una tortura, sus manos se iban aproximando a mi sexo, con una parsimonia exasperante. Cada vez que secaba una porción de mi piel, con sus besos comprobaba si estaba realmente seca, antes de pasar a la siguiente. Por eso tuve que hacer un verdadero esfuerzo para aguantar el no lanzarme sobre ella.</span></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Cuando ya estaba a punto de llegar a su meta, se levantó, y llevándome a la cama, se tumbó a mi lado. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tu estrenarme esta noche, yo liberar ahora</i>-, me dijo justo antes de metérselo totalmente, de forma que pude sentir el abrazo de su garganta . Con su mano me masturbaba a la vez. La calidez de su boca hizo el resto, y brutalmente me corrí en su interior, mientras mi mente analizaba sus palabras. <i>“Es virgen</i>”, pensé al derramarme en su garganta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Lili, sin inmutarse, se tragó todo mi semen y señalándome sus pechos me dijo: <i>-Mirar, tu ponerme mujer</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Debajo de su uniforme de criada, dos pequeños bultos me hablaban de su propia excitación. Quise acariciárselos pero sin dejarme siquiera desabrocharle un botón , me dejó solo e insatisfecho. De buena gana la hubiese tumbado a mi lado, pero cerrando la puerta salió de la habitación.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">“<i>Menudo recibimiento, ojalá la otra hermana sea tan dispuest</i>a”, pensé mientras me vestía.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No tardé en averiguarlo porque justo cuando iba a salir de la habitación entró Xiu. Traía cara de preocupación. Algo le preocupaba:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Don Fer, ¿puedo hablar con usted?</i>-, me pidió en un perfecto español, se notaba que ella debía de haber tomado clase.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Claro, ¿qué te preocupa?</i>-, le respondí fijándome que debía ser la mayor de las dos. Si a Lili le eché los diecinueve años, Xiu debía de rondar los veintitrés.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Su padre nos ordenó cuidarle, pero no nos dijo que vendría con novia</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No es mi novia, es solo una invitada, no te preocupes</i>-, le dije sacándola de su error. Eso era a lo que se refería mi viejo con lo de que lo había previsto, pero para asegurarme le pregunté: <i>-¿Qué es lo que os dijo mi padre?, ¿En que consisten vuestras obligaciones?-</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tímidamente, bajó los ojos al contestarme: <i>-Hace cinco años, nuestros padres llegaron al acuerdo de que usted sería nuestro marido-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No supe que contestar al oír que hacía cinco años que mi viejo había previsto todo. Seguía bajo su tutela aunque no estuviera físicamente conmigo. Tras unos instantes en los que estuve a punto de mandar a la mierda todo, me di cuenta que la perspectiva de tener a esas dos preciosidades a mi lado, era el sueño guajiro de cualquier hombre. De todas formas, no quería unirme a ellas contra su voluntad, por eso le ordené:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Llama a Lili</i>&#8211;</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Rápidamente la muchacha fue a por su hermana, dándome tiempo de pensar que narices les iba a plantear. Recordando que en varias culturas existe el llamado matrimonio sororal, en que un hombre se casa con todas las mujeres de una familia, quería averiguar si era eso de lo que me estaba hablando. Nuestras culturas son diferentes, no quería ofenderlas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_127_c569.jpg" width="460" height="690">Cuando entraron las dos en mi cuarto, se sentaron en el suelo de rodillas. Sabiendo que era la forma cortés de dirigirse a un hombre de la familia, no lo tomé en cuenta e imitándolas me arrodillé enfrente, antes de hablar. Viéndolas juntas, no me parecían tan iguales. Xiu era mas alta, con el pelo mas corto y mayores pechos. Mientras que su hermana era mas delgada y su cara infantil tenía un deje de picardía que le faltaba a la mayor.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Antes de nada quiero saber si estáis de acuerdo con el trato</i>-, les dije. Estaba seguro que Lili no pondría ningún reparo pero no sabía que iba a opinar Xiu. Lo que no me esperaba era la cara de incredulidad de las mujeres al oírme. De pronto sin saber el porqué las muchachas se echaron a llorar desconsoladas, los gritos y gemidos inundaron la habitación. No entendía nada. Era tanto el escándalo que Carmen entró en la habitación, preguntando que ocurría. Si ya era bastante el tener a dos llorando en chino, el colmo fue cuando se les unió la española gritándome que qué coño les había dicho.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>¡Silencio!-,</i> grité a la tres. Y sin hacer caso a las burradas que me dirigía la que era mi amiga, levanté la cara de las orientales diciendo: &#8211;<i>No os estoy rechazando, al contrario, estaría encantado, pero no quiero hacerlo sin que estéis de acuerdo</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al escucharme se echaron a mis pies riendo, mientras besaban mis manos. En su fuero interno debieron de pensar que las mandaba de regreso a China, y la deshonra les había hecho actuar así. Carmen no entendía nada, y menos cuando les pregunté que como debíamos sellar nuestro compromiso.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Xiu fue quien me contestó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-El novio recibe dos besos en la mejilla-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y a que esperas?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté con un guiño.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Las muchachas se levantaron del suelo diciéndome que ahora volvían, y corriendo me dejaron solo con Carmen.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué ha ocurrido?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me preguntó alucinada. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Muerto de risa por lo grotesco de la situación, le contesté:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Aunque te parezca raro, me caso-.</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Te casas</span></i><span lang="ES-TRAD">?-, me dijo sin creerme, pensando que era una broma. Por eso tuve que explicarle el acuerdo a que habían llegado nuestros padres, como se habían preocupado al verme entrar con ella a la casa, y que al preguntarle su opinión, me habían malinterpretado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Su expresión fue pasando por diferentes etapas, de una incredulidad inicial, al desconcierto. De ahí a la ira, y de la ira a una afirmación cuyo significado no supe interpretar. Espero a que terminara de hablar para gritarme<i>:-¡Brujo!-,</i> e indignada salir del cuarto.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><br />
La oí recorrer el pasillo en dirección al área de servicio. Me imaginé que iba a tratar de convencer a las dos mujeres de la locura que estaban haciendo. No estaba preocupado por el tema, ya que dudaba que pudiera hacerlas cambiar de opinión, y si así fuera tampoco se caía el mundo. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al cabo de los cinco minutos, Carmen volvió a entrar en mi habitación, y muy sería me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Dame dinero, si estas dos locas quieren hacerlo, que lo hagan bien-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Abriendo un cajón, le di un fajo de billetes. Y sin contarlo me informó que no las esperara hasta la cena, que se las iba a llevar de compras. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me había quedado sin compañía a la hora de comer, por lo que poniéndome una chaqueta salí a dar un paseo con la idea de comer en cualquier sitio. Decidí ir al Retiro, tratando de tranquilizarme y con la esperanza de poder practicar mi poder sin que nadie me molestara.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nada mas pasar por la entrada de la puerta de Alcalá, observé que una rubia, con pinta de niña bien, estaba paseando un enorme rottweiler. Sorprendía tamaño animal como mascota de una mujer tan femenina. Con ganas de charlar con alguien, llamé mentalmente al perro. Nada mas sentir mi orden, jalando de la cadena vino corriendo a mi lado. Fue tal su rapidez de respuesta que su dueña estuvo a punto de caer al suelo. Y con cara de espanto, vio como se me lanzaba encima. Pero el perro lejos de atacarme, me dio un lengüetazo en la cara, mientras le acariciaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Perdona-</i>, me dijo llegando a donde estaba,-<i>nunca se me había escapado-</i>. Todavía temblando le agarró del collar regañándole.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tranquila, desde niño he tenido perro, y reconozco un buen ejemplar en cuanto le veo</i>-, le expliqué. Santer, como se llamaba el bicho, se negaba a obedecerle permaneciendo a mi lado.-<i>No debes de tratarle así, debes de comportarte como la jefa de la manada, ¡Mira!-,</i> le dije cogiéndolo de la piel del cuello. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_142_5bed.jpg" width="460" height="690">El perro se sentó al instante. Su dueña no se podía creer que me hubiese obedecido, y exagerando mi dominio le ordené que se tumbara y rodara por el suelo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Cómo lo has hecho?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me preguntó.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Es fácil, soy adiestrador de chuchos-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le respondí entre risas. Impresionada me pidió si le podía enseñar cómo se hacía. Le informé que era largo y laborioso, además de caro, ya que mis tarifas eran muy altas. Le dio igual, quería que yo le adiestrase, y que me pagaría lo que le pidiese.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Seguro?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le pregunté. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Cuánto quieres?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me dijo convencida de que podía pagar mi precio.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Come conmigo, yo invito-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le contesté mirándola a los ojos. Mi respuesta le destanteó, y después de pensárselo aceptó dirigiéndome una sonrisa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Siempre ligas así?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me soltó, a la vez que coquetamente, entornaba sus ojos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Solo con bellezas como tú. Por cierto, ¿Cómo te llamas?-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Soltando una carcajada por mi ocurrencia, me dijo que se llamaba Patricia, y cogiéndome del brazo me preguntó que donde la iba a llevar a comer. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Primero a tu casa a dejar a Santer y luego donde quieras</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le dije.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Accedió al darse cuenta que nos iban a impedir la entrada a cualquier restaurante con el perro. Las casualidades existen, pensé al ver que me llevaba a mi mismo portal. Por supuesto que no le mencioné que éramos vecinos y menos que ella vivía en el mismo piso, puerta contra puerta. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nada mas entrar en su casa, se abalanzó sobre mi besándome. La niña pija se transformó en un hembra en celo que desgarrándome la camisa. La violencia con la que me recibió en sus brazos, me excitó de sobremanera, y sin mediar palabra le abrí el vestido, apoderándome de sus pechos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Eran unos pechos pequeños y duros, pero sumamente sensibles, ya que nada mas empezarlos a apretar, se puso a gemir como descosida, mientras me abría el pantalón, bajándome el calzoncillo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin perder el tiempo le destrocé las bragas y apoyándola contra la columna, la alcé en mis brazos, mientras Patricia llevaba la punta de mi pene a su abertura. De un solo golpe se empaló. Al sentir como su vagina se llenaba por completo me araño la espalda, pidiéndome que la usara. La incomodidad de la postura, me hizo buscar con la cabeza un mejor apoyo, lo encontré sobre una mesa de la entrada. Llevándola en volandas, la deposité encima, y brutalmente comencé a penetrarla. Cada una de mis embestidas fue recibida por ella con grandes gritos. Si alguien nos hubiera estado oyendo, podría haber pensado que la estaba violando y más cuando desde su interior notó que el placer la dominaba, me pidió que la tratara como una puta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Obedecí pellizcándole los pezones. Le gustaba el juego duro, pensé cuando recibí un tortazo en la cara. Respondiéndole como se merecía, la inmovilicé, y dándole la vuelta empecé a azotarle en trasero cruelmente.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Más, me lo merezco</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me dijo al experimentar el primer dolor. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nunca me hubiese imaginado que detrás de ese disfraz se escondiera una hembra tan caliente. Los chillidos de dolor se fueron transformando en gemidos de placer. Sin permitir que se enfriara, seguía azontándola, e introduciendo mi mano en sus sexo, recogí parte del flujo que lo inundaba, para depositarlo en su hoyuelo. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Deduje que se lo habían usado poco, al percibir lo cerrado que lo tenía. Patricia me pidió que no lo hiciera cuando se dio cuenta de mis intenciones. Pero ya era tarde, y de un solo golpe le metí la cabeza de mi pene dentro de ella. Dos lágrimas surcaron sus mejillas por el dolor, pero no me exigió que se lo sacara. Por eso, esperé unos momentos a que se acostumbrara y viendo que se relajaba, proseguí con mi ataque centímetro a centímetro de forma que pude sentir las rugosidades de su esfínter a lo largo de la piel de toda mi extensión. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¡Dios!-</span></i><span lang="ES-TRAD">, gimió cuando mi sexo había entrado totalmente y sus nalgas se apoyaban contra mi pelvis.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¡Muévete Puta!,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le exigí, comenzando a moverme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El abrazo con el que su intestino me acogía en su interior, era intenso. Su ano apretaba mi miembro con la presión de la falta de uso. Pero lentamente se fue relajando permitiendo mis acometidas. Patricia se estaba todavía haciendo a tenerlo en el interior cuando sintió que reanudaba mis azotes, y como loca me exigió que acelerara. Estaba poseída, recibía y daba placer con grandes suspiros. Cerrando sus puños sobre la mesa, me informó que se corría. Todo su cuerpo se convulsionó, cuando le fue envolviendo la lujuria, y su cueva empezó a manar mientras caía desplomada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Viéndola indefensa y agotada, la cargué en brazos llevándola a la cama. Y depositándola en la cama, me entretuve en mirarla, mientras se reanimaba. No había llegado al climax, mi sexo permanecía erecto y preparado para un segundo round, pero dudaba que la muchacha pudiera continuar. Mi sorpresa fue cuando abriendo los ojos me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Traémela aquí, que te la limpio</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Supe al instante a que se refería, y poniéndome a horcajadas sobre ella, usando su lengua de esponja, fue quitando los restos de nuestro coito de mi piel. Dejándolo limpio, me pidió que le hiciera el amor, mientras se ponía a cuatro patas sobre la cama. Pero cuando ya tenía mi pene en mi mano, y me dirigía a explorar su cueva, oímos como se abría la puerta de su casa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Patricia, ¿dónde estas?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, sonó desde el descansillo una voz de hombre.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La muchacha dudó en contestar. Asustado por la pillada le susurré al oído que quien era, a lo que ella me contestó que era su padre. <i>“Menuda bronca”</i>, pensé mientras meditaba el que hacer. No me quedó mas remedio que decirle:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Dile que estás aquí,¡ no te preocupes que no va a entrar!, ¡ lo sé!-</i>, le contesté mientras inducía al hombre a recordar que se había dejado el coche abierto.</span></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_164_c9dd.jpg" width="460" height="690">Sin creerme, pero sin tener otra solución le dijo a su viejo, que estaba en su cuarto. Se esperaba ya el escándalo, cuando escuchamos como le decía que se diera prisa, y que la esperaba en el garaje.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Cómo sabías que se iba a ir?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me preguntó un poco mosca.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No lo sabía-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le contesté sonriendo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Entonces, ¡estás loco!-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me replicó muerta de risa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Siempre he tenido suerte-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le respondí mientras recogía mi ropa y empezaba a vestirme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Rápidamente salimos del piso, y en el rellano, me pidió que esperara cinco minutos antes de salir. Ya estaba abriendo la puerta del ascensor, cuando dándose la vuelta me dijo:</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Gracias, lo he pasado estupendamente</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y bajando los ojos como si temiera mi respuesta me preguntó: <i>-¿Te podré ver otra vez?-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Claro, lo único que tienes que hacer es tocar el timbr</span></i><span lang="ES-TRAD">e-, le contesté mientras abría la puerta de mi casa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Vives aquí?,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me dijo abriendo sus ojos en señal de sorpresa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Si, pero ahora vete, no vaya a sospechar tu padre</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le contesté dándole un beso en promesa de nuevos encuentros. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sonriendo al apretar el botón del sótano, se despidió de mí. Nada mas irse, me di cuenta que todavía no había comido, por lo que tras cambiarme de camisa, la mía estaba desgarrada, salí en busca de un restaurante. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En cuanto llegué a la calle me invadió una sensación rara, algo me decía que había problemas, pero no pude determinar la causa de mi desazón. Era como si alguien se me hubiese subido a la chepa y estuviera vigilándome. Por mucho que intenté descubrir si alguien me seguía, no lo conseguí, pero tampoco pude quitarme de encima la inquietud. Me paraba en los escaparates, durante unos momentos, buscando en el reflejo del cristal la figura de mi perseguidor, para salir a paso rápido durante un manzana, con la intención que se descubriera. Nada imposible, o bien me estaba volviendo un paranoico, o bien el tipo debía de ser un profesional.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Recorrí en esa loca huida mas de seis calles, hasta que cansado me metí a comer en el Vips de la calle Velázquez. Mas tranquilo, pero todavía con la mosca detrás de la oreja, me senté en una mesa de un rincón, de forma que controlaba todo el restaurante. Acababa de pedir de comer, cuando sin haberlo visto acercarse se me sentó en la mesa, un hombre con pinta de ejecutivo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nos estuvimos observando durante unos instantes antes de que ninguno hiciera el intento de hablar. El tipo iba perfectamente trajeado, y en la solapa llevaba un distintivo que no pude identificar. Era como la cruz de la orden de santiago pero en vez de roja, azul, y englobada en un circulo negro.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-Ferna<i>ndo de Trastamara, ¿Verdad?-, </i>me dijo mientras me perforaba con una durísima mirada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Se equivoca, mi nombre es Fernando Enriquez</i>-, le contesté sabiendo de antemano que no le iba a satisfacer mi respuesta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No me equivoco, su verdadero apellido como usted sabe es Trastamara. Llevamos siglos buscando a los descendientes del Dux de la Bética, y afortunadamente le hemos encontrado</i>-, me replicó sin alzar el tono de su voz, pero sin ocultar el desprecio que sentía no solo por mí, sino por toda mi estirpe, recordándome que mi antepasado solamente tenía por sangre el ducado y que había sido elegido rey tras una rebelión palaciega<i>.-No intente dominarme, de nada le servirá, lo único que conseguiría es que dejara de ser su vigilante y mandaran a otro-</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¿Sigo sin saber de que me habla?-, le dije intentando sonsacarle<i>,-¿quiénes son ustedes?-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No necesita saberlo, pero le queremos avisar que no busque el escapar o sufrirá las consecuencias</i>-, fueron sus palabras que pronunció mientras se marchaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mientras se iba, pedí un bolígrafo a la camarera, y en cuanto me lo hubo dado, me puse a dibujar todos los detalles que recordaba del escudo del desconocido. Solo sabía de ellos, que su organización, secta o lo que fuera era al menos tan antigua como mi propia familia, y que por alguna causa nos odiaban. Dicho odio debía de tener bases sólidas para durar mas de mil años. Me estremecí de pensarlo y pagando la cuenta me dirigí de vuelta a mi casa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Ya en mi cuarto, encendí el ordenador, empezando a navegar en búsqueda de información. Afortunadamente, estamos en la era del Internet, y tras mas de una hora, encontré una ilustración del siglo XIII en un tratado sobre el reinado de Alfonso X, el sabio, que hablaba sobre un grupo de nobles, llamados la Espada de Dios, que eran los mas firmes partidarios de la reconquista. El documento, los acusaba de intransigentes y de buscar la lucha contra el infiel, sin considerar las consecuencias.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Esta revelación me confundió, ya que si de algo no se podía acusar a mis antepasados era de colusión con los árabes. Al contrario, todos ellos se habían enfrentados a su dominación, perdiendo muchos de ellos la vida en este empeño, y el primero Don Rodrigo. Por lo tanto si este grupo de hoy en día se consideraba heredero de esos de antaño, no deberían el considerarme un enemigo sino un aliado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Con esta duda en mi interior quise localizar a mi padre, pero fue infructuoso todo intento, solo pudiéndole dejar un recado con su asistente. Fue entonces cuando escuché voces en el salón, eran las tres mujeres que volvían de compras. Tratando de despejarme, acudí a su encuentro. Venían charlando animosamente, pero en cuanto me vieron las dos chinitas salieron corriendo entre risas, mientras Carmen me retenía diciendo: </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Quieto parado, ¿dónde crees que vas?-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-A ver a mis novias</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211; le conteste medio en broma, medio cabreado por su intervención.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No puedes y por dos motivos-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me soltó con esa voz altanera a la que ya me iba acostumbrando.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y cuales son?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le dije visiblemente molesto.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>El primero es que da mala suerte ver a la novia antes de la boda, y el segundo y mas importante que necesitas saber como comportarte. Son dos buena chicas y no quiero que les haga daño un brujo, solo por ignorancia</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>A ver. ¿Que es lo que debo saber?-</i>, me enfadaba la manía que tenía de recordarme que opinaba de mi don a cada paso. Era una tipa testadura e inflexible, estuve tentado de castigarla obligándola a hacer cualquier tontería pero recapacitando recordé mi promesa, por lo que me abstuve de hacerlo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Así me gusta, que de vez en cuando algo de sensatez en tu mollera. Como sabes vienen de una familia tradicional, y en sus creencias al contrario que en la nuestras esta bien visto el matrimonio de un hombre con dos hermanas. Para ellas, un novio cuando cumple con las premisas que exige la tradición, si es bueno para una, no hay motivo que sea malo para la segunda</i>-. Hizo un descanso en su discurso como si quisiera decirme algo que debería de saber, pero por algún motivo no me lo dijo, sino que continuo diciendo: &#8211;<i>Xiu es la mayor, por lo que se convertirá en la esposa principal, debiendo la o las siguientes concubinas el obedecerle. Por lo tanto debes de desposarte con ella en primer lugar, y cuando ya hayas demostrado ante los ojos de la o las otras candidatas que eres hombre, solo con que ella las invite a unirse a la cama y las otras acepten, será bastante para considerarte casado con todas. Pero te aviso, tu autoridad como marido es limitada, su pueblo es un matriarcado, por lo que las concubinas no obedecen al marido sino a la esposa principal, que se convierte en una especie de Madre, para ellas</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¡Que cosa tan curiosa!</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le contesté, &#8211;<i>me estas diciendo que yo me casaría con Xiu, pero que mi unión con Lili sería como en un contrato de adhesión-</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Es mas, no puedes ordenar nada directamente a una concubina, sino a través de la matriarca, y ella decidirá si es o no justo, y si deben de obedecerte. De no cumplir con esta costumbre, la esposa principal puede en cualquier momento anular el matrimonio, despojándote de todos los bienes, ya que estos pasan a formar parte de la familia, que está representada por ella</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">“¡Coño!”</span></i><span lang="ES-TRAD">, pensé inseguro de donde me estaba metiendo, pero tras meditar durante unos instantes, resolví que no habría problema ya que siempre podía controlar a Xiu mentalmente. –<i>De acuerdo, gracias por informarme pero creo que te ha salido mal tu intento de evitar que diera el paso, diles que estoy dispuesto y que me digan que mas tengo que hacer-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Curiosamente sonrió al escucharme, y terminando la conversación me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Toma este kimono, el rojo es color del amor, por lo que todos los participantes en la boda, incluidos los invitados deben de ir vestidos de colorado</i>-, y soltando una carcajada me soltó:-<i>Se me olvidó decirte que han traído a una peluquera para que te depile. Por lo visto Lili te vio desnudo y se horrorizó de la cantidad de pelo que tienes en el cuerpo-</i>.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En ese momento, una anciana de mas de ochenta años hizo su aparición con todos los instrumentos propios de su profesión. Carmen ya se había ido cuando quise decirle lo que opinaba de su “pequeño olvido”. El burlador burlado. Supe desde ese instante que me iba a vengar, todavía no sabía como pero si sabía que tarde o temprano iba a conseguirlo, y el que iba a reír el último sería yo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_196_cc72.jpg" width="460" height="690">La tortura a la que fui sometido fue brutal, no solo producto del daño que la cera hirviendo hizo sobre mi piel, sino también de la humillación que sufrí a manos de la peluquera. Sin ningún tipo de consideración ni de educación me obligó a desnudarme y riéndose me exigió por señas, que me pusiera a cuatro patas para que le resultara mas fácil el depilarme el trasero. Ese fue el inicio de dos horas de sufrimiento físico y moral. Pero el colmo fue cuando casi ya había terminado, se apoderó de mi pene con sus arrugadas manos y carcajeándose opinó que no creía que fuera capaz con eso de contentar a tanta mujer. Sino me hubiera resultado tan vomitiva con gusto la hubiese violado para castigar lo que me había hecho pasar.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me sentía vencido antes de empezar, la maldita vieja me había hecho odiar a toda su raza. Comprendí la actuación de los japoneses en la segunda guerra mundial, aborrecía lo chino, renegaba del amarillo y para colmo me sentía ridículo enfundado en el kimono. Con este estado de ánimo fui conducido al cuarto principal de la casa, el de mis padres, que al ser el mas grande, en el habían preparado todo para la ceremonia. Todo el mobiliario había desaparecido, siendo sustituido por una especie de altar, y una enorme cama de dos por dos. Me encantó verla, al imaginarme las futuras experiencias que iba a disfrutar en ella.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La peluquera desapareció dejándome solo para recibir a mi futura esposa. Tuve que esperar de pie mas de diez minutos, hasta que empecé a oír una extraña música, bastante estridente, que me anticipó que se acercaban.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Un viejo sacerdote fue el primero en entrar y tras el, las dos hermanas y Carmen. Todos mis reparos desaparecieron en cuanto vi a Xiu entrar. Venía vestida con un magnífico qipao, esa especie de kimono chino, totalmente pegado que realzaba su feminidad. Su pelo recogido en un moño, con un clavel también rojo, que dejaba ver toda la belleza oriental de la novia. Me quedé sin habla, estaba espectacular. Al ponerse a mi lado, me dijo que no me preocupase, que ella iba a irme traduciendo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">De la ceremonia me enteré de poco, el sacerdote hacía continuas referencias a la dualidad, al cielo y la tierra, al ying y al yang, al hombre y la mujer. Durante el transcurso de la boda, observé que mi novia se iba poniendo cada vez mas nerviosa, sobre todo cuando Lili nos acercó dos tarros, uno con miel y otro con vino de arroz. Estaban unidos por una cinta, de forma que mientras ella bebía de uno yo lo hacía del otro. Cuando tomo el sorbo del segundo, ya sobre sus mejillas surcaban enormes lágrimas. Asustado le pregunté que le pasaba, , me dijo:</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Es que soy muy feliz</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y cogiéndome de la mano me explicó:-<i>Ahora viene la aceptación, tenemos que darnos dos besos en la cara, los besos en la boca son pornográficos en nuestra cultura</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin importarme el dilatar el sentir sus labios sobre los mios, la besé cariñosamente. Lili vino corriendo hacía nosotros y abrazándonos empezó a felicitarnos. Por lo visto ya estábamos casados. El cura nos dio un abrazo y desapareció tal y como había llegado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mi ya ahora esposa me pidió que me sentara en el suelo, y trayendo un cuenco de arroz y uno de té, se puso a mi lado. Y con la mayor naturalidad del mundo me fue dando de comer sin que yo interviniera. Carmen y Lili se mantenían expectantes en una esquina de la habitación. En cuanto hube dado buena cuenta del arroz, fui yo quien le tuvo que dar en la boca de comer. Era un ritual muy claro, los esposos comparten los bienes de la tierra apoyándose mutuamente. Después repetimos la misma operación con el té. Xiu, al terminar se puso en pié, retirando toda la vajilla. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al hacerlo Lili, empezó a cantar una canción mientras su hermana iniciaba una danza lenta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era impresionante el ver como sus caderas se movían al ritmo de la música, la seda del vestido se pegaba dejándome ver la perfección de sus formas. La sensualidad de sus movimientos me fue excitando, mientras intentaba descubrir el significado de su baile. Lentamente fui asimilando lo que representaba, ella era la presa que se iba a entregar al cazador, pero este al otearla se quedaba prendado y era incapaz de matarla. En ese momento, su hermana y Carmen, me hicieron levantar del suelo, y sin mediar palabra me despojaron completamente de mi ropa y dejándome desnudo, me llevaron a la cama.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La música cambió volviéndose mas rítmica. Xiu se quedó quieta en medio de la habitación. Lili acercándose a ella, le abrió el vestido por detrás. Una vez liberada, volvió a bailar. Su Danza era ahora una evocación a la fertilidad, y lentamente fue bajándose la tela de sus hombros, dejándome disfrutar de la maravilla de sus formas. Si alguna vez me había imaginado sus pechos, lo que descubrí no tenía parangón. Eran perfectos, grandes duros, apenas se movían con el ritmo, y dos pequeñas aureolas rosadas los decoraban. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Con el qipao en sus caderas, se dio la vuelta de forma que pude extasiarme de su espalda y su trasero cuando cayó al suelo dejándola totalmente desnuda. Todo en ella era delicado, su cuerpo sin gota de grasa me dejó sin respiración, jamás había visto algo semejante, y ya totalmente excitado esperé con verdadera desesperación que viniera a mi lado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La canción cesó, dotando de dramatismo al momento. Lentamente se fue girando con los brazos a los lados, dejándome ver por primera vez su sexo. ¡Estaba completamente depilada!. Andando se fue acercando a la cama. Era un pantera. La sexualidad que emanaba me envolvió. Ella a ver el resultado de su danza en mi entrepierna, sonrió satisfecha, y poniéndose a mi lado me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Amado mío, ¿quieres comprobar antes de nada que me entrego virgen?-</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No es necesario</i>-, le respondí deseando que terminaran los prolegómenos y disfrutar de una vez de su cuerpo. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Se alegró de la confianza que había depositado en ella con ese simple gesto y dándome un beso me pidió que la dejara hacer que quería disfrutar de su estreno. Me dijo que me diera la vuelta dándole la espalda. Obedeciendo, puse mi cara contra la almohada, y nada mas hacerlo, sentí como me empezaba a besar los pies. Poco a poco fue subiendo por las pantorrillas y los muslos, mi trasero. Sus besos eran sustituidos por su cuerpo y restregándose contra él me fue dando un suave masaje. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era como si quisiera que nuestra piel se fundiera, la dureza de sus pechos contra mi espalda me enervó y sin poderme aguantar le pedí que me liberara. Satisfecha me dijo al oído que teníamos toda la vida. Me dio la vuelta, y sin hablar se sentó a horcajadas sobre mí. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Volvió la música a mis oídos. Siguiendo su ritmo puso un pezón al alcance de mi boca y con voz firme me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_222_1b1e.jpg" width="460" height="690">&#8211;<i>Te entrego mi pecho, beberás de él hasta que nuestro retoño te sustituya</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Saqué la lengua y sin moverme dejé que Xiu confortara su aureola con su humedad. Moviendo su seno, pude acariciar todas las rugosidades de su erecto botón. Ella me respondió con jadeos de excitación y poniéndomelo en la boca, empecé a mamar como si de un bebe me tratara. Fue entonces cuando caí en la cuenta que Lili y Carmen seguían en la habitación , mirándonos. Al girar mi cabeza para verlas, descubrí que nos seguían con gran atención y que en sus ojos brillaba la excitación.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mi querida esposa empezaba a estar realmente caliente. Con sensuales movimientos de caderas, hizo que mi miembro se fuera acomodando entre sus piernas. Su sexo jugaba con la cabeza de mi glande, sin introducírselo. Era como si me estuviera besando. Sus labios inferiores me acariciaban. La humedad de su sexo ya era manifiesta cuando ella me dijo que si podría llegar a quererla. Sin mentirla, le dije que ya la amaba y que no me imaginaba mi vida sin ella. Mis palabras fueron el detonante de su actuación y gimiendo me dijo que a ella le ocurría lo mismo, mientras se colocaba mi pene en la entrada de su cueva. Poco a poco su cuerpo fue absorbiendo toda mi extensión, hasta que mi capullo se encontró con una barrera. Xiu me dirigió un sonrisa justo antes de elevarse sobre mi y de un solo golpe ensartarse de golpe hasta el fondo todo mi sexo. Gritó al sentir como se desgarraba su interior. Durante unos instantes se quedó paralizada por el dolor, pero rápidamente se rehizo y moviendo sus caderas empezó un delicado vaivén que me volvió loco. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No me podía creer lo que estaba notando. La estrechez de su gruta se unía al movimiento de sus músculos interiores de forma que conscientemente los relajaba y apretaba al ritmo de mis penetraciones. El compás de la canción nos marcaba la cadencia de nuestros movimientos, y sus jadeos y gemidos se fueron uniendo a su letra. El tiempo se había detenido, solo importábamos nosotros, ni siquiera la presencia de la dos mujeres nos estorbaba en nuestra unión. Si creía tener experiencia, Xiu me demostró que no la tenía, llevándome a cotas de excitación que nunca había alcanzado. Su gruta recibía ya liquida mi exploración, cuando empecé a vislumbrar los primeros efectos de mi orgasmo. Ella al notar como el liquido preseminal se unía con su flujo aceleró sus caderas y mordiéndome en el cuello, me pidió que me vaciara dentro de ella. Fueron sus gritos de placer y los estertores de su cuerpo al correrse lo que desencadenó mi orgasmo. La oleadas de placer se sucedían sin pausa. Sin saber como lo hizo, sentí, noté como su interior me abrazaba prolongándome el éxtasis, de forma que quedé exhausto, pero sobretodo rendido a sus pies cuando dándome un beso me dijo que por fin había sentido lo que era ser mujer.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En ese momento, se llevó la mano a le entrepierna y cogiendo un poco de la mezcla de líquidos que manaba su cueva, me lo enseño diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No me lo has pedido, pero mira. Tu has sido el primero y serás el último hombre de mi vida</i>-, en sus dedos la sangre me demostraba su virginidad perdida.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Su completa entrega, me hizo reacionar y abrazandola quise volver a hacerle el amor, pero ella parándome me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Me encantaría repetir, pero ahora debemos cumplir el final de la ceremonia</i>-, y mirando a Lili y a Carmen que esperaban de pie le preguntó:- <i>Queridas hermanas, ¿queréis formar parte de mi familia?-</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">“!Hermanas!, ¿porqué usa el plural?</span></i><span lang="ES-TRAD">”, pensé al darme cuenta que su oferta incluía a Carmen. Y antes que pudiera opinar al respecto, las dos mujeres dejaron caer sus vestidos, y desnudas arrodillándose contestaron al unísono:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Xiu, queremos que nos aceptes como madre, y prometemos aceptar tu autoridad compartiendo el marido que nos das</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Entonces esta hecho, venid a mi lecho como esposas y formemos una sola estirpe</i>&#8211; y dirigiéndose a mi me dijo:-<i>Esposo, te doy dos compañeras, deberás alimentarlas y protegerlas como si ellas fueran yo, pero quedan bajo mi dominio de forma que es a mí a quien deben obedecer</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Supe en ese instante que Carmen me había ganado. Aprovechándose de las costumbres de mi esposa, me obligaba en dos maneras, por una parte reforzaba mi promesa de no manipularla y encima me forzaba a nunca echarla. No pude mas que reírme a carcajadas del engaño, y abriendo mis brazos les pedí que se acercaran. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Lili fue la primera en echarse a mis brazos, su cuerpo delgado buscó mis caricias, mientras me besaba. Lo que no me esperaba es que Xiu me dijera que esperara, que antes de nada ella debía de comprobar que llegaba inmaculada, y abriéndole las piernas le introdujo dos dedos en su interior rompiéndole el himen. La pobre niña lloró por la brutalidad de su hermana, pero reponiéndose al instante me dijo que bebiera de su sangre. Apiadándome de ella, con mi boca busqué confortarla y apoderándome de sus labios, mi lengua empezó a acariciar su adolorido sexo. Ella me recibió con espasmos de placer, dejándome claro que el haber sido espectadora de la unión con su hermana le había excitado sobremanera. Su depilado pubis era un manantial del que un río de flujo manaba sin control, y excitado al ver que Xiu y Carmen cogiéndole cada una un pecho se los empezaba a mamar, apuntando con mi pene en su entrada, la penetré de un solo golpe. Gimió al sentirse llena. No acababa de introducirme en ella, cuando le sobrevino el primer orgasmo, sus piernas temblaron por las descargas de placer que la embutían y jadeando me exigió que le siguiera dando placer. No tuvo que rogarme, era impresionante ver su cuerpo siendo acariciado por seis manos, y acelerando mis embistes le grité que se corriera. </span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/293/70139625/70139625_191_469e.jpg" width="460" height="690"></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En ese momento Xiu abrazándome por detrás, me dijo al oido que había comprobado que Carmen no era virgen, y que si yo quería la repudiaba. Le contesté que no pero que en contraprestación quería que ella me dejara castigarla. Asintió, volviéndose a unir al maremagnum de cuerpos entrelazados. Tumbando a Carmen, puso su sexo en la boca de la española, para que esta le diera placer. Mi amiga nunca había probado un coño, pero excitada comprobó que le gustaba su sabor, y mientras que con su lengua penetraba a mi esposa, con sus manos se empezó a masturbar con frenesí. El climax de Xiu se unió al de su hermana y derritiéndose se derramó en la boca de Carmen pidiéndome que la besara. Fue demasiada mi excitación y jadeando con la respiración entrecortada exploté en Lili, vertiendo mi simiente en el interior de su estrecha cueva. Agotado por el esfuerzo caí en la cama. Y mientras me reponía, tuve tiempo de pensar en mi venganza.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era la hora de poseer a mi tercera mujer, la tradición me exigía tomarla y llamándola a mi lado le dije:</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Carmen te hice una promesa de no hacerte mi amante y juré no mandarte. Pero engañándome me has obligado a tomarte como esposa. ¿Creo que tu misma me has liberado de mi juramento?-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Solo respecto a mi cuerpo, en nada ha cambiado lo que opino de ti</i>-, me contestó con voz firme pero excitada por el placer.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin contestar la impertinencia de la muchacha la tumbe y abriéndole la piernas, observé que no estaba depilada totalmente, que un diminuto triángulo de pelos, enmarcaba coquetamente su sexo. Aunque me gustaba le grité:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¡<i>Qué asco!, date la vuelta no pienso meter mi pene en un coño tan peludo</i>-. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sorprendida miró a Xiu en busca de protección , pero no encontró la ayuda que buscaba, al contrario con un sonoro bofetón le obligó a obedecerme. Trató de revelarse pero entre las dos hermanas la inmovilizaron dejándome su culo a mi disposición. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin contemplación puse mi sexo en su entrada, y de una sola vez le introduje toda mi extensión en su interior. Lloró gritando al sentir como había violado su esfínter desgarrándolo, pero al recibir otro tortazo de Xiu, se quedó quieta mientras dos gruesas lágrimas surcaban sus mejillas. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Tras unos instantes durante los cuales mi sexo se acomodó en su intestino, comencé a moverme. No dejó de berrear, mientras le imprimía un rápido vaiven, pero poco a poco algo iba cambiando en su interior y cuando dándole un azote Lili le exigió que se moviera, se volvió loca. Insultando a la chinita le imploró que siguiera torturando sus nalgas, ella sin compasión no le hizo caso y tirandole del pelo acomodó su cabeza entre las piernas de su hermana mayor.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Putita, darle placer a nuestros dos esposos, o yo castigar</i>-, le dijo riéndose la pequeñaja.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Carmen obedeció al instante y separándole los labios a Xiu la penetró con su lengua. Fue entonces cuando realmente, nos unimos los cuatro en el placer, ya que Lili tumbándose debajo nuestro se apoderó de mis testículos y de su clítoris mientras se masturbaba. Los gritos de dolor desaparecieron siendo sustituidos por gemidos de placer, y sin poderlo evitar Carmen se corrió sonoramente en la boca de su amante. Yo por mi parte demasiado concentrado en mi propio orgasmo, no observe que Xiu se había levantado. Solo cuando sentí sus pechos en mi espalda y su respiración en mi cuello, supe que quería decirme algo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Girando mi cabeza, la besé en los labios, y escuché como me decía:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Correté rapido, que quiero volverte a sentir dentro de mí</i>&#8211;</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No se si podré</i>-, le contesté mientras liberaba mi pene, rellenando el interior de Carmen.</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¡Si lo harás!,</span></i><span lang="ES-TRAD"> tenemos dos hembras, dispuestas a satisfacer nuestros caprichos-,y sonriendo me dijo: &#8211;<i>Sino lo consiguen, siempre podremos castigarlas-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Solté una carcajada, al oírla supe que había obtenido el cielo en la tierra.</span></div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/293/70139625/70139625_382_9b44.jpg" width="806" height="537"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia 2. (el sacrificio de mi criada)&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2025 15:19:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo tres.-El sacrificio de Isabel- Eran las siete de la mañana, cuando noté que me zarandeaban para despertarme. &#8211;Fernando, despierta-, era mi padre que sentado en mi cama, me miraba con expresión cómplice. Asustado, me di cuenta, que Isabel no se había levantado y seguía durmiendo desnuda a mi lado. Trate de explicarle en voz baja que es lo que había pasado, pidiéndole que no la echara, ya que gracias a ella estaba haciendo muchos progresos. -¿Por qué hablas tan bajo?-, me contestó alzando la voz, -si es por la muchacha, no te preocupes no se va a despertar-. Por [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="font-family: arial;"></div>
<div style="font-family: arial;"><b><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></b></div>
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<div style="font-family: arial;"><b><i><span lang="ES-TRAD">Capítulo tres.-El sacrificio de Isabel-</span></i></b></div>
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<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Eran las siete de la mañana, cuando noté que me zarandeaban para despertarme.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Fernando, despierta</i>-, era mi padre que sentado en mi cama, me miraba con expresión cómplice.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Asustado, me di cuenta, que Isabel no se había levantado y seguía durmiendo desnuda a mi lado. Trate de explicarle en voz baja que es lo que había pasado, pidiéndole que no la echara, ya que gracias a ella estaba haciendo muchos progresos.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Por qué hablas tan bajo?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me contestó alzando la voz<i>, -si es por la muchacha, no te preocupes no se va a despertar-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Por su tono supe que le había hecho algo, y pensando lo peor no pude reprimirme y como un loco le tomé el pulso. Pero lo único que le ocurría era que seguía placidamente dormida. Mas tranquilo me levanté al baño para espabilarme, lavándome la cara.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Al volver a la habitación, me sorprendió ver que mi padre acercando dos sillas al lado de la cama, me esperaba tranquilamente sentado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué le pasa?, ¿por qué no se despierta?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le pregunté sentándome a su lado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Le he ordenado el no hacerlo, ya podemos gritarle , pellizcarle o intentar animarla de cualquier forma que no podrá hacerlo hasta que se lo autorice</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">De esa forma tan gráfica, me enseñó que podíamos afectar a alguien que estuviera descansando. Acto seguido, me explicó que los humanos normales, al dormir eran mucho mas vulnerables a nuestra manipulación, y encima era mucho mas complicado que recordaran, por lo que era una forma perfecta de conseguir nuestros fines.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Recuerda, hijo, que ante todo debes de ser precavido</i>-, me dijo mientras se aproximaba a observar a la muchacha,-<i>Mira, duerme, es hora de tu lección-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué quieres que haga?</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211;</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Siéntate y concéntrate, quiero que intentes que sueñe que es feliz, tomando el sol en la playa mientras se extiende la crema por sus pechos</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿ Y no quieres que además al final se tome un helado de fresa?,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté alucinado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Buena idea, ¡hazlo!</i>-, me respondió. No había o no había querido entender mi broma. Me parecía imposible, y así se lo hice saber. Pero me tranquilizó diciendo:- <i>Hazlo por partes, primero concéntrate en la felicidad, luego en el sol sobre su piel, seguido de la sensación de la crema y para terminar el helado</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">“¡Puto helado!, la próxima vez mas me vale quedarme callado”,</span></i><span lang="ES-TRAD"> pensé mientras me intentaba abstraerme del entorno. <i>“Felicidad, que narices sé yo de felicidad”,</i> reflexioné tratando de planificar mi ataque. Cuando de pronto, oí a la muchacha gimiendo excitada.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Hijo, he dicho feliz, ¡no cachonda!, ten cuidado que ahora es muy susceptible a tus pensamientos-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Volví a intentarlo pero esta vez, pensando en lo alegre que estaba cuando se vio dueña de la casa. Acerté, se reflejó una clara sonrisa en su boca. Mi padre, orgulloso me pidió que continuara con mi experimento. Espoleado por mi éxito, me resulto sencillo inducir a Isabel la idea de tomar el sol. Al hacerlo, ambos pudimos observar como se tumbaba boca arriba en el colchón. La verdad es que verla desnuda con mi padre al lado, no dejaba de tener su morbo. Cuando le obligué a soñar con la crema en sus pechos, volví a equivocarme o eso pensé al percatarme que sus pezones se ponían duros, y que la mujer totalmente dormida se empezaba a masturbar.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Lo siento, Papá</i>-, le dije totalmente cortado, &#8211;<i>te juro que no era mi intención-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No me atrevía a mirarlo a la cara, debía de pensar que su hijo era un obseso. Pero me relajé al notar que no estaba enfadado, estaba analizando de un modo totalmente frío el comportamiento de la muchacha.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Fer, no es tu culpa-,</i> me respondió, y riéndose me dijo, &#8211;<i>lo que ocurre es que esta niña esta mas salida que la esquina de una mesa-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y que hago?-</span></i></div>
<div style="font-family: arial;"></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3HuHkiIPI/AAAAAAAAF10/FzBMDYoKfVE/s800/15.jpg" alt="" width="424" height="636">&#8211;<i>Déjala terminar, necesitamos que esté relajada para seguir experimentando con ella.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Que situación mas incomoda me resultó la espera, Isabel totalmente caliente, había abierto sus piernas, introduciéndose los dedos, mientras con su mano izquierda se pellizcaba los pezones, y yo sentado en frente de ella, no podía disimular mi propia excitación. Los suspiros de placer de la muchacha, me estaban afectando, de no haber estado mi padre al lado, me hubiera lanzado encima de ella.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Curiosa es la naturaleza humana, ¿o nó?</i>-, me preguntó mi viejo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿A que te refieres?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, hay que reconocer que seguía en la inopia.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Como se dejan llevar por sus pasiones</i>-, me contestó. Fue entonces coincidiendo con un grito de lujuria de Isabel, cuando caí en que mi padre la observaba como un ganadero mira a un animal, indiferentemente a su cuerpo, y hasta molesto por la bajeza de sus instintos.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Papá, ¿no te molesta si te hago una pregunta?-</span></i></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Claro que no</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me respondió. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">-¿No te afecta verla desnuda?. ¿No te causa ningún tipo de excitación sentir como disfruta?-</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Esta vez, el sorprendido fue él. No se había pasado por la cabeza que yo pudiese pensar eso de él. Y tras unos momentos de estupor, me explicó que después de tantos años, disfrutando de la mujer que le apetecía en cada momento, se había dado cuenta que era muy extraño, que una mujer le estimulara. No entendía su postura hasta que levantándose de la silla, se acercó a Isabel, y me fue describiendo lo que intelectualmente le gustaba de su cuerpo, pechos, cadera, cuello, y lo que le disgustaba, su boca pero sobretodo su sexo sin depilar. Me quedó claro, mi padre la veía como un ser inferior, y al igual que un humano no se suele excitar viendo a dos perros cruzándose, a él tampoco le afectaba el verla masturbándose.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Esperamos a que se terminara de correr para continuar. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ahora quiero que hagas algo mas complicado, el placer físico es fácil al contrario del dolor. Intenta que sueñe que esta a punto de ser madre, que su embarazo ha llegado a termino y que le empiezan los dolores de parto-,</i> me pidió olvidándose del helado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Estuve a punto de protestar por la escena que había elegido, por mi sexo y por mi edad desconocía totalmente el tema, por lo que la dificultad era doble. Me imagine a Isabel embarazada. Nada mas inducirle esa idea, una sonrisa apareció en su cara mientras se palpaba la barriga. Satisfecho estimulé la imagen de las contracciones en su sueño, y al hacerlo su rictus se contrajo y unas lágrimas emergieron de sus ojos. Con el cuerpo arqueado, imitaba las convulsiones de una parturienta, sufriendo y esperando el premio a sus dolores. Me sorprendió su resistencia al dolor. La mujer soportó con gran entereza toda la prueba, paulatinamente sus padecimientos se fueron convirtiendo en alegría de la inminente llegada de su vástago, y cuando en su mente vio como el bebé coronaba su vulva, y como el médico se lo colocaba en su regazo, se le iluminó su cara de felicidad.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Haz hecho trampa-</i>, me espetó mi padre molesto,-<i>le has facilitado el trance, terminando el parto, no has conseguido llevarla a la desesperación-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No es cierto, no me aclaraste ese punto, y ni siquiera fui yo quien se lo indujo, fue ella quien siguió la secuencia lógica del mismo-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Tuvo que reconocer que quien realmente se había equivocado había sido él, que fue su error el no prever el instinto femenino. Pero como no podía dar su brazo a torcer, me exigió que entonces intentara conseguirlo vía sus emociones. Al preguntarle exactamente que quería, me contestó que hiciera que Isabel soñara que la abandonaba. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No supe ver la red que me había tejido, cayendo en ella sin darme cuenta. Me creía muy maduro, muy hombre, y mi padre me tendió una emboscada para bajarme los humos. Pareciéndome chupado, me inventé una discusión sin motivo real, una chorrada sin importancia pero que teóricamente me había sentado fatal. Y por mucho que ella se intentó disculpar, tuvo como resultado que la echara de mi lado. No anticipé su reacción, el sueño se convirtió en pesadilla, sintiendo yo en mi mente el horror de la muchacha. Fue entonces cuando percibí el alcance de su dependencia. Lo que para mi significaba un capricho, una mera diversión, Isabel lo concebía como la experiencia mas importante de su vida, y su atracción por mí, para ella era la base de su existencia. Descubrí su completa sumisión, la mujer necesitaba de mi apoyo para seguir viviendo, y solo la posibilidad de perderme, la estaba llevando en el sueño al suicidio.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Asustado por el ritmo de los acontecimientos le pedí ayuda, pero no me aportó consejo alguno, lo único que me dijo era que era mi problema, que tenía que despertarla para que se diera cuenta que había sido un sueño, pero que tenía que esperar a que el se fuera para hacerlo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Fueron unos minutos angustiosos, mi viejo no tenía prisa en marcharse, con toda la parsimonia del mundo, recogió su chaqueta, se la puso, paso al baño, disfrutando de mi ansiedad, antes de cerrar la puerta.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Habiéndose ido, me desnudé para que no se diera cuenta que ya estaba despierto y tumbándome en la cama, me hice el dormido mientras le daba la orden de despertarse. Horrorizada abrió los ojos, y solo cuando me vio a su lado comprendió que había sido un sueño. Pero su inquietud no había desaparecido, todo lo contrario, la realidad le golpeó al percatarse que se había enamorado de un chaval que no era mas que un niño, que era algo que no tenia futuro, que era hasta inmoral. Pero a la vez que me necesitaba, y sin darse cuenta me abrazó medio dormida. El solo contacto de mi piel, la excitó, y bajando por mi cuerpo se apoderó de mi sexo aun dormido.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Sentí como sus labios se abrían y como su boca se apoderaba de mi glande, disfrutando de cada una de los pliegues de mi pene. La humedad me envolvía, paulatinamente mi corazón fue bombeando sangre a mi entrepierna, produciéndome una erección.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"> Aun disimulando, escuché como se decía a si misma:-<i>Que hermoso</i>-, al introducírselo por completo en su garganta. Poco a poco fue sacando y metiendo mi extensión de su interior, mientras su lengua recogía ansiosa mi líquido preseminal. Al saborearlo supo que estaba despierto, y sin decirme nada, puso su sexo en mi boca. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Separé sus labios, concentrándome en su clítoris. Me recibió duro y excitado antes incluso que mordisqueándolo lo tocara. El sabor de su sexo recorrió mis papilas, y disgustado me arrepentí de no haberlo probado hasta ese momento. Era dulzón y picante a la vez, el de una mujer hambrienta que deseaba ser licuada. Explorando con mi lengua, la introduje como si fuera un micropene en su interior, e Isabel al sentir como era follada, se contrajo entre convulsiones, derramando su flujo en mis mejillas.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Debió de pensar que no era suficiente, que necesitaba ser poseída, por que cambiando de posición, se fue empalando mientras me decía con lagrimas en los ojos que era suya, y me pedía que aunque no la quisiera nunca la abandonara, que haría lo que quisiera pero que necesitaba tenerme cerca, mientras ponía sus oscuros pezones al alcance de mi boca.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Estaba confuso, era demasiada la responsabilidad de ser el dueño de su voluntad, pero el ver sus aureolas tan cerca pidiendo ser acariciadas, me convenció de lo que tenía que hacer. En ese momento debía hacerle el amor, luego ya tendría tiempo suficiente de pensar en como abordarlo. Con las dos manos me agarré sus pechos, grandes y perfectos, sujeción que necesitaba para profundizar mi penetración, mientras le susurraba al oído que se corriera, que me gustaba sentirla mía y que nunca la dejaría.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Al oírme, gritó desesperada sintiendo como se derramaba en intensas oleadas de placer encima mío. El olor a sexo inundó la habitación, acelerando mi propio orgasmo. Y mi semen se mezcló con su flujo al ritmo de mis embestidas y sus gemidos.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Exhausta pero feliz se desplomó sobre mi, al sentir como mi simiente era expulsada contra su vagina, llenándola por completo. En esa postura, con mi miembro en su interior, se quedó quieta mientras yo la acariciaba consolándola.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Tras unos minutos así, levantando su cabeza me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">-Gracias, lo necesitaba. No sabes que sueños mas raros he tenido, primero estaba en la playa tomando el sol, y al pensar que tu me ponías crema, tuve que masturbarme. Luego me vi dando a luz a tu hijo. Y al enterarte me dejabas, no sabes como sufrí, sé que lo nuestro es imposible, pero me da igual no ser tu mujer o tu amante quiero estar siempre a tu lado, cuidarte y amarte aunque sea en silencio-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><br />
Si sabía lo que había soñado, y sabía que había sido manipulado por mi padre, que esa mañana había aprovechado sus enseñanzas para obligarme a someter totalmente a la pobre mujer. Lo que no comprendía eran sus motivos, que ganaba o que buscaba con ello, y preocupado supe que lo iba a descubrir y a sufrir tarde o temprano. Isabel esperaba una respuesta y debía dársela, pero debía de ser prudente me dije, recordando los pensamientos suicidas de la muchacha en el sueño:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No solo debes de cuidarme, debes de enseñarme. Y que mejor maestra que tú para hacerlo-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Lo haré te lo prometo, pero ahora debes desayunar</span></i>, me dijo satisfecha por como le había contestado.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Tenía la firme convicción de ser un juguete en la manos de mi viejo, y sabía que hasta que no controlara mi poder, no sería capaz de controlar mi destino. Por eso, después de tomarme un café, salí de la casa dispuesto a practicar no solo lo que me habían enseñado sino también lo que en lógica debía de poder hacer. Por eso lo primero que hice fue buscar en moto, donde tenían los pastores de la finca los rebaños de ovejas.</div>
<div style="font-family: arial;">Me costó bastante encontrarlas, pero al final las hallé en la vereda que lleva al rio, en un claro entre los matorrales. Era un rebaño de unas ciento cincuenta ovejas. Si quería poder llegar a controlar, las voluntades de un grupo de personas debía intentar el hacerlo con un número superior de animales, de forma que su resistencia se viera compensada con la mayor cantidad de ejemplares.</div>
<div style="font-family: arial;">Mi primera sorpresa fue que controlar a una oveja era francamente mas difícil que controlar a un caballo. El ganado ovino al no ser realmente un animal domesticado, recibe menos ordenes de los humanos, y por otra parte la escasísima capacidad mental de estos, dificulta su dominio.</div>
<div style="font-family: arial;">Tras unos primeros intentos infructuosos de controlar al conjunto en su totalidad, me vi obligado a experimentar con menor cantidad de especímenes. Empezando por tres, luego por seis, para a los diez minutos ya dirigir la docena.</div>
<div style="font-family: arial;">Era demasiado lento y cansado. Debía de haber otro sistema, otro método de hacerlo, y cabreado recordé lo tontas que eran, el año pasado, durante una tormenta se perdieron trescientas cabezas al despeñarse. Según los pastores, al tirarse la primera por el acantilado, las otras doscientos noventa y nueve fueron siguiendo a la que había abierto el camino, cayendo todas y despeñándose. Por lo que decidí usar un sistema parecido, cogí a las seis mas sencillas de controlar y las coloqué en la cabeza y laterales del grupo. Entonces las obligué a torcer a la izquierda llevando las seis la misma dirección, obteniendo como resultado que todo el rebaño, no solo las siguiera sino que también giraran a la izquierda. Paulatinamente, me hice con el control de los animales, convirtiéndome en el mejor perro ovejero. El éxito conseguido, me dio la suficiente confianza para tratar de dividir a las ovejas en dos, pero esta vez el resultado no fue el esperado, ya que mientras que uno de los conjuntos solo llevaba treinta oveja, el otro se nutría del noventa por cierto del grupo original.</div>
<div style="font-family: arial;"><i>“A ver, Fernando, piensa”,</i> me decía a mi mismo, “<i>que es lo que debes de sacar de conclusión”.</i> Y ordenando mis ideas recapacité sobre dos máximas sobre la masa, que después me serviría cuando me enfrentara con seres racionales.</div>
<div style="font-family: arial;">Lo primero era que si escoges a sus líderes, puedes manejar a tu antojo al total siempre que estos actúen coordinadamente. Pero Si hay dos jefes, que trabajan descoordinadamente, el resultado no es previsible, ya que depende de los caminos que elijan, tendrán mas o menos partidarios. A la masa no se les puede dar elección, porque siempre elegirán el camino mas fácil, pero si consigues dirigirlo sin que se den cuenta que lo haces te obedecerán sin rechistar.</div>
<div style="font-family: arial;">En el camino de vuelta a casa, me topé con Carmen, la hija de uno de los peones, hacía tiempo que no la veía debido a que sus padres la habían mandado a estudiar a la cuidad. Me quedé impresionado por como había cambiado, se había convertido en una preciosa joven de dieciocho años, lejos quedaba mi compañera de juegos de mi infancia.</div>
<div style="font-family: arial;">Cuando éramos enanos, al ser cuatro años mayor que yo, me tenía de mascota. Siempre era ella, la jefa y yo su fiel escudero. Y ahora al verla, recordaba el cariño con el que jugaba conmigo. Pero su pecho, anteriormente plano, había cambiado, detrás del top rojo que llevaba, se podía adivinar la rotundidad de sus senos.</div>
<div style="font-family: arial;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://3.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3HkDiXdQI/AAAAAAAAF1c/FvJ6laiYTjA/s800/21.jpg" alt="" width="424" height="636">Al ponerme a su lado, apagué la moto, para hablar con ella:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Fer, ¡Que sorpresa!-,</i> me dijo en cuanto me reconoció,- ¡<i>como has crecido!-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i>“¿Crecido?”, </i>me extraño que me viese cambiado, cuando era yo el que sin poder dejar de mirar su escote, la veía de forma diferente, estaba mas madura, pero sobretodo mas buena. Y sin cortarme le respondí.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>La que ha crecido, eres tú</i>-, y mirándola picaramente,-<i>sobretodo tus delanteras-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></div>
<div style="font-family: arial;">Soltó una carcajada al escucharme, y dándome con un beso en la mejilla, me dijo que seguía siendo el golfillo que era de pequeño y que estaba encantada de verme.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Por cierto, ¿es verdad el chisme que me ha llegado?-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Cuál?-</i>, le pregunté temiendo que se hubiese corrido por el pueblo, que me andaba tirando a Isabel.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-Cual va a ser, que tu padre te ha echado de casa, y que te ha mandado a la de invitados-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>“Coño con las malas lenguas”,</i> estuve a punto de sacarla de su error, pero de pronto me di cuenta que me venía estupendamente esta versión. Y mintiendo descaradamente le respondí:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Si, no le gusta que haya dos gallos en el mismo gallinero-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></div>
<div style="font-family: arial;">Implícitamente, le acababa de decir que ya no era virgen, y que la bronca con mi viejo era motivada por un lío de faldas. Carmen me empezó a mirar de un modo distinto desde ese momento, el renacuajo con el que jugaba ya era un hombrecito, debió de pensar.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Dónde vas?-,</i> me preguntó.</div>
<div style="font-family: arial;"></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-De vuelta al cortijo, si quieres te llevo-,</i> le contesté. La muchacha aceptó encantada, por que se ahorraba mas de medía hora de caminata.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Como iba a ir de paquete, le pedí que se agarrara con fuerza, ya que debido a los baches del camino, se podía caer sino lo hacía. Lo que no me esperaba fue que al abrazarme, apoyara su cabeza en mi hombros de manera que pude sentir tanto su aliento en mi cara, como sus pechos contra mi espalda.</div>
<div style="font-family: arial;">El camino fue una tortura, no podía dejar de pensar en lo que se sentiría chupando y mordiendo esa preciosidad, de forma que al dejarla a la entrada de su casa, mi pene sufría de una tremenda erección. Ella debió dar cuenta , pero lejos de molestarse se debió de sentir halagada, porque me preguntó que cuando la invitaba a salir por ahí. Y sin pensarlo le respondí que por qué no venía a merendar esa misma tarde.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-De acuerdo, te veo allí, ¿pero a que hora?-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-A las seis-,</i> le dije encantado por la rapidez que me había contestado.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Sin decirme nada mas, salió corriendo hacía la zona de servicio, donde vivían sus padres. <i>“Carmen no solo tiene un buen par de peras, sino también un estupendo culo”</i>, pensé mientras se alejaba.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Cuando llegué al chalet, Isabel estaba cocinando. La hija del peón me había puesto bruto, por lo que al verla de espaldas, sin mediar palabra, hizo que le cogiera de los pechos, mientras le bajaba con una manos sus bragas.</div>
<div style="font-family: arial;">Sorprendida, trató de protestar, pero no le hice caso, y separándole un poco las piernas, la penetré en esa posición. Nunca había intentado esa postura, pero después de intento infructuoso, se apoyó en la mesa del comedor facilitando mis maniobras. Su coño que estaba seco, me apretaba mi miembro de una forma nueva, pero tras unos pocos momentos de dolor, mi criada empezó a disfrutar de mi ataque y preguntándome por la razón de mi calentura, le respondí que ella era la culpable por tener ese enorme culo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿No te gusta?-,</i> me dijo coquetamente.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Tú que crees?-,</i> le respondí acelerando mis acometidas.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Sus caderas estaban quietas mientras le despojaba de la camisa para tocarle mejor las tetas. Ella al sentir como mis dedos se apoderaban de sus pezones suspiró excitada. Pero fue cuando le exigí con un azote que se moviera, cuando todo su cuerpo se rebeló en busca de su placer, moviéndose desenfrenadamente. Mis penetraciones eran tan brutales que la cabeza de mi glande se topaban contra la pared de su vagina, mientras mis testículos chocaban contra sus nalgas como si de un frontón se tratara. El inició de su placer coincidió con mi explosión. Mi cuerpo se estremeció al correrse, me vacié por completo dentro de ella, y ella todavía no se había llegado a calentar.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Cortado, traté de disculparme, pero tapándome la boca con su mano me dijo:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-Lo necesitabas, ya me vengaré esta noche-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Me alegró que no se había enfadado, y por eso le prometí que en unas horas iba a ser ella la que me pidiera que parara. Fue entonces cuando me dijo que teníamos visita, que le habían llamado mis viejos para decirle que hoy comían conmigo. Al oírlo, se me ocurrió una maldad, y cogiendo sus bragas del suelo, me las guardé en el bolsillo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Y eso?-,</i> me preguntó ya sabiendo la respuesta.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Quiero que mi hembra reciba a los señores sin que nada le tape su hermoso sexo, no vaya a ser que necesite hacer uso de él-,</i> le respondí saliendo de la habitación.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Y en mi cuarto decidí darme una ducha para quitarme el polvo del camino, tenía que dar a mi madre una buena impresión, no fuera a ser que al verme desaliñado, quisiera que volviera a la casa grande, pero tampoco debía de aparentar estar encantado con mi nuevo status, ya que podía despertar sus suspicacias. Por eso, al elegir la ropa con la que me iba a vestir, me incliné por unos pantalones de pinzas con un polo de Lacoste, con la esperanza que al verme vestido como ella siempre me pide, no tuviera ninguna excusa para desconfiar.</div>
<div style="font-family: arial;">Al mirarme al espejo, no me gustó lo que se reflejaba en él, el pijo de mierda que tanto le gustaba a mi vieja, y que tanto me jodía a mí. Como dijo el Duque de Anjou, “Paris, bien vale una misa”, sentencié bajando las escaleras.</div>
<div style="font-family: arial;">Isabel al verme tan peinado, se partió de risa, diciendo:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¡Que niño mas mono!, tengo en casa</i>&#8211;</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Ríete ahora que no puedo castigarte como te mereces, ¡cabrona!-,</i> le respondí siguiéndole la broma, &#8211;<i>pero en cuanto se vayan, este niño te va a azotar hasta que me pidas perdón-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Me lo prometes?-,</i> me replicó tocándome el trasero.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Si mis padres, no hubiesen aparcado el coche en ese momento, le hubiera respondido como se merecía. Pero no tenía tiempo, por lo que solo pude decirle que mantuviera caliente tanto la comida como su coño, que lo quería de postre.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Lo haré-,</i> me dijo, al tiempo que le abría la puerta a mi madre.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Por la cara de pocos amigos con la que venía mi madre, supe que todavía no se hacía a la idea de que su hijo se hubiese emancipado. Nada mas entrar me dijo que me veía muy delgado, y dirigiéndose a mi padre, le soltó que era lógico que no comiera, si estaba acostumbrado a sus guisos, no me debían de gustar los de una criada, y menos los de una pueblerina.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Isabel sufrió la crítica de mi madre, sin inmutarse. Nada en ella reflejaba que le hubiese hecho daño, pero yo sabía que tras ese disfraz le había afectado. Fue mi padre, el que tratando de calmar los ánimos le dijo, nadie podía cocinar mejor para mí, que su propia madre, pero que le diera una oportunidad a demostrar que tal lo hacía antes de quejarse.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Dándose cuenta que se había pasado tres pueblos, mi vieja cambio de tema, preguntándome si no la echaba de menos. Era terreno peligroso, por eso medité antes de contestarle, no quería ni ofenderla ni pasarme.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Mama, claro que te echo en falta, necesito tus cariños</i>-, lo que no le dije que ahora era objeto de unos menos maternales, por parte de la criada, y dándola por su lado le seguí dorando la píldora,-<i>es mas te prometo que a partir de mañana, comeré todos los días contigo</i>.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Ves Manuel, como mi niño me añora, si cuando una madre siente algo, es porque ocurre. Y tu que no querías que le obligara a hacerlo</i>-, dijo dirigiéndole una fría mirada.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Mi padre se abstuvo de contestar, ya que sabía perfectamente que lo había dicho para quitármela de encima. En ese momento, Isabel nos informó que la mesa estaba lista.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Doña María espero que le guste lo que he preparado, es muy sencillo pero he puesto todo mi interés en hacerlo</i>-, le dijo humildemente la criada mientras que sin lo vieran ellos, me guiñaba un ojo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Veremos</i>-, contestó de forma altanera mi madre.- <i>A ver, ¿qué hay?.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Como si fuera un maitre de un restaurante con tres estrellas michelín, fue desgranando el menú, ante los ojos sorprendidos de mis progenitores:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Como sé que es usted extremeña como yo, me he atrevido con unos platos de nuestra tierra. Primero una selección de “tostar del casar y de la serena” para picar, como sopa le he cocinado una especialidad de mi familia a base de perdices, y para plato principal “caracoles con cochinillo en cazuela”-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Mi madre, no se podía creer lo que la muchacha le decía, pero fue cuando dijo el plato principal cuando no se pudo aguantar y le soltó a bocajarro:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-¿Cómo sabes que son mis platos preferidos?.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Señora, se lo pregunté a mi abuela.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Tu abuela?</i>-, preguntó bastante extrañada.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Si, Fidela Martín-</i>, le contestó orgullosa.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Fue cuando nos enteramos los tres, mis padres y yo, que su abuela había sido la nana de mi madre. Mi querida progenitora se descolocó al escucharlo, ya que Fidela era una de las personas mas queridas de su infancia. Y al saber, por boca de la criada que tan mal había tratado, que la mandaba saludos, la terminó de conquistar.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Durante toda la comida, no dejó de preguntarla por su abuela, por su madre, pero tampoco de alabar la forma que cocinaba, y lo limpio que tenía todo. Y el colmo fue al terminar que dirigiéndose a mi padre, le soltó:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-Ves, Manuel, como tenía yo razón, al insistirte que Isabel se ocupara de Fernando. Como las muchachas de mi pueblo, no hay nadie. Tendrás que reconocer que tengo buen ojo a ficharlas, o ¿no?-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Mi padre, prudentemente se abstuvo nuevamente de contestar, solo le respondió con una sonrisa, y metiendola prisa, se la llevó de la casa. Pero antes de salir, mi madre volteándose hacia Isabel, le dijo:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-He cambiado de opinión, mañana comemos aquí</i>-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Nos quedamos callados hasta que cerraron la puerta, y entonces y solo entonces nos echamos a reír. Habíamos pasado la prueba, y con honores, y para celebrarlo le dije a la mujer:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Me he quedado con hambre-</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Extrañada me preguntó que quería, y pellizcándole un pecho le respondí, volviéndome a sentar en la mesa:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-Conejo extremeño-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3Hj3onisI/AAAAAAAAF1U/e4-_HKvlpGk/s800/23.jpg" alt="" width="424" height="636">No se hizo de rogar, y quitando los platos, se sentó en la mesa, poniendo el postre a mi disposición. En cuanto lo vi supe que lo había mantenido caliente siguiendo mis instrucciones. Su labios hinchados y su clítoris erecto eran pruebas incontestable de que se había estado masturbando durante la comida. Sabiendo de la diligencia con la que había seguido mis órdenes, no le debió resultar sencillo hacerlo sin que ninguno de los tres nos diéramos cuenta, al ser una cocina abierta al comedor, decidí premiarla con una comida que rivalizara al menos con la que ella nos había obsequiado. Tomándomelo con toda la parsimonia del mundo, separé sus pliegues, acercando mi lengua a su botón excitado. Nada mas sentirla cerca, Isabel puso su piernas sobre mi hombros, de manera que nada obstaculizaba mis maniobras, pero cuando empecé a recorrer los pliegues de sus labios, tumbándose en la mesa, empezó a gemir, como una loca.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Casi no había empezado, cuando observé que desde su interior un río de flujo, preludiaba su orgasmo. Estaba a cien, si hubiera seguido un minuto más se me hubiera corrido antes de tiempo, menos mal que se me ocurrió enfriarla. No sé de donde me vino la inspiración, pero el hecho es que tomando mi vaso vacío, cogí un hielo medio deshecho de su interior, y metiéndoselo dentro de un golpe, me empezó a gritar desesperada. Mi lengua se unió al cubito en la negrura de su cueva, y el contraste de temperatura hizo que volviera a chillarme mientras se estremecía del gusto. Al ver el resultado obtenido, repetí la operación un par de veces, la ponía al borde del climax con mi lengua, volviéndola a enfriar con los cubitos, de forma que fue acumulando tensión en cada maniobra.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Por favor, déjame correrme</i>-, me suplicó tirándome del pelo de forma que me obligaba a mantener mi boca en su sexo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-No, es mi postre y yo decido cuando está listo</i>-, le respondí introduciéndole el último hielo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Isabel se desabrochó el uniforme por la parte de arriba, y sin poderlo evitar, se puso a tocarse un pecho, mientras se masturbaba con la otra mano. Su intensa calentura me dió tiempo de coger la mermelada de arándanos y acercándome me preparé para extendérsela por su sexo. Ella al verme cuchillo en mano, se asustó, pero en cuanto notó sobre su clítoris la frialdad de la hoja del cubierto, se corrió entre grandes espasmos.</div>
<div style="font-family: arial;">Con cuidado fui embadurnándole todo su sexo, sin parar de decirle que yo también sabía cocinar y que me estaba preparando un conejo a la mermelada. Cada vez que extendía un poco de la jalea, sobre su sexo, ella me respondía con un chorro de flujo desde su interior. El mantel ya mostraba un enorme charco cuando habiendo terminado de endulzar su coño, me dispuse a comérmelo.</div>
<div style="font-family: arial;">Usando mi lengua como cuchara, fui retirando primero los sobrantes de mermelada que al untar su coño, quedaban fuera de su triangulo mágico. Para posteriormente atacar la de sus pliegues. Isabel, por aquel entonces estaba mas caliente que nunca, sollozando se multiplicaba en orgasmos. Aunque me pedía que me la follara, no le hice caso, y cruelmente seguí disfrutando de mi dulce preparación, mientras su cuerpo se licuaba en mi boca.</div>
<div style="font-family: arial;"></div>
<div style="font-family: arial;">Dejé para el final, lo mas sabroso, una montañita de nata sobre su clítoris. Acerqué la punta de mi lengua, tanteando el terreno, y encontrándolo de mi gusto, me apoderé de él, a base de pequeños mordiscos y lengüetazos, que inmediatamente fueron contestados con estertores de placer por parte del cuerpo de la muchacha.</div>
<div style="font-family: arial;">Conociéndola temí que se volviera a desmayar y como quería tirármela, le avisé que ni se le ocurriera hacerlo. Sonriéndome, me respondió que no me preocupara, pero que la tomara de una vez que ya no aguantaba.</div>
<div style="font-family: arial;">En cuanto la penetré, y sintió como mi pene la llenaba por completo, me clavó sus uñas en mi trasero, rogándome que fuera brutal en mis embestidas. Haciéndole caso, la agarré de los hombros y ferozmente la ataqué lanza en ristre. Isabel gritó de gozo al experimentar las cuchilladas de mi sexo. Su coño empezó a manar flujo en un desesperado intento de apagar el fuego que la consumía, pero cuando mis dientes se posaron en su pezón derecho, torturándolo sin compasión, rindió sus defensas, desmoronándose sobre la mesa.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Para, déjame descansar</i>-, me rogaba.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Y yo, haciendo caso omiso a sus peticiones, lejos de parar, y espoleado por la lujuria, incrementé aún más la fuerza de mis caderas Afianzando mi dominación le susurré al oído, que me pidiera que me corriera, y que de no hacerlo iba a seguir castigándola con mi estoque indefinidamente.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Córrete, por favor</i>-, me rogó desesperada.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Dilo otra vez, pero ahora usando mi título-</i>, le respondí, mientras le pellizcaba sus pechos aplicándole un correctivo.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">-¡<i>Amo!</i>, me respondió con un rictus de dolor<i>,-¡córrete en tu puta!-</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Satisfecho por su contestación, exploté dentro de ella, en inmensas marejadas que al estrellarse contra su vagina, la forzaron a volver a alcanzar su clímax, de forma que nuestros orgasmos se unieron en perfecta sintonía, mientras nuestros cuerpos agotados se desplomaban sobre la mesa.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">En cuanto hubo descansado, se dio cuenta que no había recogido los platos del la comida, por lo que poniéndose a lavarlos en el fregadero, alegre me contó lo orgullosa que estaría su abuela de los elogios de mi madre.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Siempre me había dicho, que Doña María era una buena mujer</i>-, refiriéndose a mi madre,-<i>pero hasta que probó mi cocina y supo que era la nieta de Fidela, me había parecido distante y soberbia</i>-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>No debe ser fácil, ser la esposa de mi padre</i>-, le respondí defendiéndola.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>Ya, y Tú te pareces mucho a él</i>-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Tu crees?-</i>, le pregunté intrigado por que nos encontrara parecidos, ya que siempre había considerado que físicamente había salido a la familia de mi madre.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Sois clavados, la misma forma de andar, la misma sonrisa, pero sobretodo la misma mirada-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿Qué tiene de rara nuestra mirada?-,</i> dije intentando sonsacarle.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>No sé, pero cuando me miráis cualquiera de los dos, me siento desnuda, indefensa. La primera vez que conocí a Don Manuel, me recordó a un lobo</i>-, y soltando una carcajada me dijo:-<i>Imagínate, ¡se me erizaron hasta los pelos del coño!-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¡Que vulgar eres!-</i>, le recriminé en son de guasa.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">&#8211;<i>No, ¡Qué no te estoy tomando el pelo!-</i>, dijo a la defensiva,-<i>todo el mundo lo comenta en el pueblo-.</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-¿El qué?-,</i> le respondí, empezándome a preocupar por el rumbo que estaba tomando nuestra conversación.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Sin atreverse a mirarme a los ojos, se le notaba preocupada por lo que iba a contarme, me dijo:</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Que sois brujos, que controláis a los animales y que nadie puede llevaros la contraria</i>-.</div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;"><i>-Habladurías de la gente, ¡Brujos!, ¡Qué chorrada!-</i></div>
<div style="font-family: arial;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></div>
<div style="font-family: arial;">Aunque exteriormente, solté una carcajada al responderle, en mi fuero interno, me acojoné, recordando el destino de tantos de nuestros ancestros y cómo la turba los había asesinado.</div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Totalmente fuera de lugar por lo que me había revelado Isabel. Decidí que tenía que contárselo al viejo, y buscando una excusa peregrina salí de la habitación con destino a mi cuarto.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Nada más cerrar la puerta, cogí el teléfono y le marqué, pero desgraciadamente no debía de llevar el móvil encima, por lo que fui incapaz de comunicarme con él. El tema era tan grave que cogiendo las llaves de mi moto, salí corriendo a buscarle.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ahora vuelvo-,</i> grité a la criada desde la puerta.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Estaba tan nervioso que ahogué la moto. Por lo que perdí unos diez minutos en arrancarla, pero en cuanto oí el bufido del encendido, salí disparado hacia la parcela que esa tarde iban a arar. Seguro que ahí está, medité para mis adentros, nunca se olvida de controlar esta faena, según él es la mas importante de todas las rutinas del campo, ya que es la que oxigena el terreno. Afortunadamente no me equivoqué, y al bajar la pequeña colina que circunda esas héctareas, lo vi hablando con los maquinistas.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Dejé la moto, al borde del camino y corriendo fui a su encuentro. Mi padre me vio llegar acelerado, y pidiéndome que esperara, despachó a los obreros con celeridad. “<i>Algo debe ir mal”</i>, debió de pensar al observar mi nerviosismo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Y alejándose de los hombres me preguntó que pasaba. Las palabras se amontonaban en mi garganta, y como un histérico empecé a gritarle que teníamos que irnos, que nos iban a matar. Cortó de raíz mi perorata dándome un tortazo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tranquilízate, que no te entiendo-</i>, me ordenó, y agarrándome del brazo me llevó donde tenía la moto.- <i>Ahora, con tranquilidad explícame que te ha pasado, y ¡Desde el principio!.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Igualmente alterado, pero confortado por su presencia, repasé con él las palabras de la criada, haciendo énfasis en la percepción que en el pueblo tenían de nosotros dos y de los poderes que nos atribuían. Durante todo mi relato, no dijo ni palabra, solo escuchaba y asentía. Su tranquilidad me enervaba, no debía ser consciente del peligro que corríamos. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Papá, tenemos que huir</i>-, le dije al terminar.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No hijo, huir nunca, tenemos que irnos pero planificando nuestra marcha. Antes que me lo digas, ¡No es culpa tuya!-</i>, me dijo leyéndome el pensamiento<i>,- el error es mío, llevamos demasiado tiempo aquí, cuando murió tu abuela era el momento, pero fui yo, el que debido al amor que tenía a estas tierras, el que se sintió incapaz de marcharse-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Dónde iremos?, ¿tendremos que vender la finca?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, yo también amaba estos lugares.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Me respondió indignado: &#8211;<i>El averno lleva en nuestra familia más de veinte generaciones, no se venderá. Nos iremos, pero seguirá siendo nuestro. Quizás con suerte tu nieto pueda volver-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">“<i>Mi nieto”</i>, largo me lo fiaba, no era una marcha momentánea, me estaba informando que nunca debía retornar a los lugares de mi niñez.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Nos iremos a Madrid, en una ciudad grande nadie se conoce y será más fácil pasar desapercibidos. Gracias por avisarme, de no ser por ti nos hubiéramos enterado cuando ya fuera demasiado tarde, y hubiéramos tenido que provocar una matanza para salir vivos-.</i></span><i></i></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">-¿<i>Tanto pueden llegar a odiarnos los humanos?</i>-, le pregunté sin caer en que mi pregunta llevaba implícita la afirmación de que ni él ni yo lo éramos. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Sí, hijo, más de lo que puedes llegar a pensar. Cuando la masa se subleva, solo una sangría puede salvar al objeto de sus iras. Recuerda las revoluciones, a los zares, a Ceasescu, y los demás dictadores que se vieron incapaces de llevarla a cabo, fíjate en como terminaron, solo a los que como Hassan II, Pinochet o Hussein de Jordanía, no les tembló la mano en abrir la caja de Pandora, sin importarles los litros de sangre que se derramaran, solo esos se salvaron-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Asustado por la visión de los hechos de mi padre, no pude aguantarme las ganas de preguntarle que cuando nos íbamos.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-En una semana-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me contestó. Al observarle parecía que había envejecido diez años durante nuestra conversación, la tensión de los músculos de la cara le envejecían prematuramente.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Ahora vete, que nadie sepa lo que me has contado, y menos lo que yo te he dicho. Y cuando digo nadie, incluye a Isabel. Compórtate como si nada hubiese ocurrido-</i>, me dijo mientras caminaba lentamente hacia su todoterreno.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://2.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3HubK5u3I/AAAAAAAAF18/3q3Mpx_ETY8/s800/13.jpg" alt="" width="424" height="636">Siete días, para que tuviera que dejar atrás mi vida, ciento sesenta y ocho horas, para que todo eso desapareciera y no lo volviera a ver. Meditando en eso, comprendí que también Isabel estaba en el mismo paquete, nos íbamos sin lastre, no podíamos ni debíamos llevar con nosotros nada de nuestra vida anterior. Temía que incluso nos tuviéramos que cambiar nuestros apellidos, como ya habían hecho en el pasado nuestros ancestros, de forma que el rastro de nuestra existencia despareciera con ellos. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Cabreado por lo que se avecinaba, me dirigí a la casa de invitados. Al llegar y oir voces en la cocina, recordé que había quedado con Carmen. Menudo plantón le había dado. <i>“Debe de estar enfadada”</i>, pensé al entrar en la cocina, pero me llevé la sorpresa que se encontraba tomándose una cerveza con Isabel, charlando y riéndose sin reparar en mi llegada. Y no debía de ser la primera, ya que sobre la mesa había al menos seis latas vacías.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Ya era hora-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me dijo al verme aparecer,- <i>te parecerá bien el dejar plantada a una preciosidad como yo-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Lo siento-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> traté de disculparme.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD"> <i>-Menos mal, que estaba Isabel para entretenerme-,</i> y guiñándome un ojo me susurró al oído,- <i>y contarme lo mucho que te has desarrollado-.</i></span><i></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-No sé de que hablas-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le repliqué extrañado de que le hubiese contado como pasamos las noches.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Carmen se rió al escucharme, y cogiendo un álbum de fotos de la mesa de la cocina, lo abrió, mostrándome una foto.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Me acerqué a verla. Era una foto antigua, donde ella debía tener cinco años y yo no debía de pasar de los doce o trece meses. Estábamos desnudos en una piscina hinchable, abrazados mientras nos enjabonábamos.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Ves a lo que me refiero?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me soltó con una alegre carcajada.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Estabas monísimo-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> dijo Isabel interviniendo por primera vez.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Se estaban cachondeándose de mí y no podía hacer nada para evitarlo. Debí de gruñir alguna respuesta, pero las dos mujeres no me hicieron ni caso, y prosiguieron con su guasa, fijándose en el tamaño de mis atributos, y preguntándome si no me había crecido, si seguía teniéndola del mismo tamaño. La vulgaridad de sus comentarios, me hizo reaccionar, y bajándome los pantalones les pedí que fueran ellas las que decidieran si seguía igual que entonces o nó.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Fue Isabel, la que sin cortarse, extendió la mano y sopesando su tamaño, decidió que se me había desarrollado bastante, pero que no era para tanto, y riéndose me pidió que me lo tapara no fuera a resfriarse antes de tiempo. Carmen que en un principio se había quedado paralizada, al ver que la muchacha me lo agarraba, cuando escuchó su chiste, se echó a reír como una loca cayéndose de su silla.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Humillado, decidí dejarlas solas e irme a curar mis heridas al baño. Escaldado por sus comentarios, pero en absoluto batido, me quedó todavía la picardía de no cerrar la puerta, para poder oírlas.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Ellas creyendo que me había marchado, siguieron hablando.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿No se habrá enfadado?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> preguntó Carmen.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">-Si, pero enseguida se le pasa, lo conozco y en un rato va a volver como siempre-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué tal lo conoces?-</span></i><i></i></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Bien, ¿por qué lo dices?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, respondió Isabel.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Colorada, y sin medir las consecuencias, Carmen le contestó:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Porque no creo que fuera la primera vez que la tenías en la mano-</i>.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Ni en la boca!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> dijo la criada sin turbarse.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡No jodas!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> y queriendo saber mas, le preguntó, entre bromas,- <i>¿Y en algún otro sitio?-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-En todos-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le respondió dándose un azote en el trasero, mientras le hacia una mueca de satisfacción.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Era el momento de volver a entrar en escena, y cerrando la puerta haciendo ruido para que se dieran cuenta de mi presencia, me acerqué donde estaban.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Permíteme esa foto, no me acuerdo de cómo eran tus pechos</span></i><span lang="ES-TRAD">-, proseguí con el chascarrillo, pero esta vez, mirándole descaradamente las tetas a Carmen.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Pero antes de darle tiempo a que contestara, Isabel intervino proponiendo que viéramos el álbum completo pero en el salón, de manera que nos pudiéramos sentar todos. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Nos sentamos los tres en el sofá que había enfrente de la televisión, me tocó colocarme en el medio de las dos, quizás pensaron que de esa forma me iban a tener dominado, pero me dije a mi mismo que pronto las iba a sacar de su error.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Mi criada era la mas interesada en las fotos, ya que era la primera vez que las veía, y siempre que pasando una página aparecía una mía o de Carmen, se echaba a reír por nuestras pintas.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Mientras tanto, Carmen sacando una china de su bolso, se empezó a liar un porro sin preguntarnos si nos importaba. Al encenderlo, se lo pasó a Isabel, que le dió una fuerte calada, antes de pasármelo. De pronto me vi fumando chocolate, con la osadía de la inexperiencia lo fumé tragándome el humo y como resultado empecé a toser como poseso.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Las muchachas se echaron a reír al verme. Estaban empezando a sentir los efectos de la droga, su carcajada se prolongó durante minutos, eran incapaces de parar. Y no lo hicieron hasta que enojado les grité, que ya bastaba, que me hacían sentir mal.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Isabel, en cuanto me oyó, se me acercó diciendo, mientras se sentaba en mis rodillas:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Pobrecito de mi niño, se molesta por nada, ¿que puede hacer su amante para contentarle?.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Y sin mediar palabra, se abrió el escote, poniendo sus pechos a la altura de mi cara. Era lo que necesitaba, apoyándome en el sofá dejé que ella tomara la iniciativa. Con la boca abierta esperé que me diera a mamar sus pezones. Sabiendo lo que deseaba, se cogió un pecho y jugando empezó a pasarlo por mis mejillas, acercándose cada vez mas a mi labios, hasta que diciéndome que sacara la lengua, hizo que la punta recorriera su aureola. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3HuHkiIPI/AAAAAAAAF10/FzBMDYoKfVE/s800/15.jpg" alt="" width="424" height="636">-¡Me gusta!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> gimió al sentir que me apoderaba de su pecho, y empezaba a mamar de él mientras que con mi mano le acariciaba el trasero.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Puedo?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> preguntó Carmen, y sin esperar nuestra respuesta, sentí como su mano comenzaba a acercarse a mi sexo, por encima del pantalón. Haciéndole un gesto con la cabeza, le dimos nuestra aprobación, y ya sin ningún recato, me bajó la cremallera y liberando mi miembro, empezó a masturbarme.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Isabel, al notarlo, ya totalmente excitada, le empezó a desabrochar el vestido. Por fin, iba a ver sus pechos. Cada botón que se abría, era un suplicio para mí, la criada sabiéndolo, me estimulaba mi calentura, diciéndome que mirara lo bonitos que eran. Cuando hubo caído el último, abriendo de par en par su vestido, agarró los dos senos de Carmen, y alzándolos en sus manos, me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Comete uno!, ¡que el otro es para mí!-</span></i></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Maravillado, observé como la mujer acercando su cara al pecho de la muchacha, y abriendo su boca, le cogía un pezón y pellizcándolo con sus dientes, lo torturaba. La escena era brutalmente excitante, pero fue el oír los gemidos de deseo de Carmen, lo que realmente me indujo a seguir los consejos de Isabel. Acababa de apoderarme de la aureola, que erecta esperaba mis caricias, cuando la puerta se abrió de golpe.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Eran Manuel, el antiguo novio de Carmen, y José, un amigo. Venían los dos armados, con sendas escopetas. Su cara irradiaba la ira inconsciente del odió. Su respiración acelerada no era mas que un reflejo del fuego que les consumía sus entrañas.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Mira!, ¡Yo tenía razón!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> dijo Manuel a su colega,-<i>Las ha embrujado!-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">José afirmó con la cabeza, y apuntándome al pecho, gritó mientras disparaba:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Matémosle, antes que se pueda defender</span></i><span lang="ES-TRAD">-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">El estrépito del disparo resonó en la habitación, durante un segundo creí estar muerto, pero al abrir los ojos vi a Isabel tendida sobre la alfombra con un gran boquete sobre su estómago.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Malditos!-</span></i><span lang="ES-TRAD">, les grité, mientras me agachaba a abrazar a mi amante. Ella al notar que la cogía en mis brazos, abrió los ojos y sonriendo me dijo: &#8211;<i>No podía dejar que te mataran</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Pero que has hecho?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le grité sin dejarla de abrazar.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Cuidarte-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> fueron sus últimas palabras. Poco a poco su mirada fue perdiendo su brillo, y de esa forma, murió entre mis brazos, feliz por haber cumplido su promesa.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Un grito de dolor salió de mi garganta, acababa de perder a mi criada, a mi amante, a mi profesora, pero ante todo a mi amiga. Y sin soltarla, miré a sus asesinos. Nada mas me importaba en la vida que vengarla, y susurrando ordené a Manuel que matara a José.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Se trató de resistir, pero paulatinamente su escopeta fue apuntando al que había disparado y sin mediar palabra le descerrajó un tiro en el pecho.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Pero que has hecho?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, gritó desplomándose en el suelo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No tuve que manipular mas al que quedaba, atormentado por la muerte de dos personas, y convencido de la imposibilidad de matarme, poniéndose la punta de la escopeta en su boca, usó el último cartucho. Sus sesos se desparramaron por la habitación, la detonación líquida tiñó las paredes con el rojo de mi justicia. No sentí ni un atisbo de arrepentimiento, al observar sus dos cadáveres. No había cometido un asesinato, se lo merecían y convencido que ninguna justicia ni humana ni divina, podía condenarme por ajusticiar a los culpables de la muerte de Isabel, me levanté a ver como estaba Carmen.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡No me toques!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> grito histérica, al sentir que trataba de consolarla. En su fuero interno, debía de saber que había sido autodefensa, pero en ese momento solo pudo decir una cosa al apartarme: <i>-¡Brujo!-.</i></span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-No te vayas, hay que llamar a mi padre-</span></i><span lang="ES-TRAD">, le ordené mientras me dirigía al teléfono.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No tuve que hacerlo, porque en ese momento entraba corriendo en la casa. Me lancé en sus brazos, buscando consuelo, que me arropara como el niño que había sido hasta hace unos días. Sin dudarlo me acogió con un abrazo, y acariciándome la cabeza me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Sentí que estabas en peligro-</span></i><span lang="ES-TRAD">, dos lágrimas surcaban sus mejillas. Se había temido lo peor cuando escuchó los disparos. Su presencia era un bálsamo para mí, y paulatinamente me fui calmando. Cuando notó que estaba listo, llamó a Carmen, y poniéndole la mano en la cabeza, le ordenó que le contara que había pasado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Algo le debía de haber hecho, por que tranquilamente le fue exponiendo como se había desarrollado la escena, y como yo había ordenado a Manuel que matara a José, antes que este se suicidara.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Mi padre meditó unos instantes, antes de hablar. Y sin alzar su tono, nos dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Vamos a llamar a la policía, debemos contarle que ha pasado, que estos dos muchachos vinieron a castigarte por celos, y que al matar a Isabel, empezaron a discutir entre ellos, y como resultado de su discusión murieron los dos</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Pero, ¡Eso no es cierto!-,</i> le contestó Carmen.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Si cuentas la verdad, nadie te va a creer</i>-, le replicó mi viejo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">La muchacha abrió los ojos, al darse cuenta que tenía razón, la tomarían por loca si les contaba que yo les había obligado a matarse, y se reirían de ella si les decía que éramos brujos. Sin otra salida, tuvo que reconocer que no le quedaba mas que ratificar nuestra versión, y echándose a llorar en un rincón, esperó que llegara la Guardia Civil.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No tardaron en aparecer, la comandancia quedaba cerca de la finca, y en cinco minutos pudimos oír las sirenas acercándose. El primero en entrar fue el sargento Reyes, un experimentado agente que al ver la masacre, no se pudo aguantar y saliendo del chalet, vomitó hasta hartarse.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Nuestra versión era tan sólida, que al probar que no teníamos residuos de disparo, y que los únicos, en cuyas manos había pólvora, eran Manuel y José, la dieron por válida. Aún así, perdimos mas de tres horas contestando preguntas, la mayoría de ellas destinadas a comprender los motivos de los asaltantes. Parecía como si echaran la culpa a la muchacha, por incitar los celos de Manuel. Y previendo problemas, los agentes llamaron a los padres de Carmen, para que estuvieran presentes en el interrogatorio. Aunque era mayor de edad, eso era un pueblo, donde todos nos conocíamos. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Al llegar Braulio, su viejo, no habló. Solo su mirada reflejaba el odio intenso que sentía por nosotros, se veía a leguas que estaba infectado por las habladurías de la gente, y que nos consideraba los culpables de lo ocurrido. Durante todo ese tiempo, no le dirigió ningún gesto de cariño a su hija, y es más cuando el sargento le pidió que se la llevara a casa, lo hizo refunfuñando.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Poco a poco, nos fuimos quedando solos. Los primeros en irse fueron los de las ambulancias con los cadáveres, luego los del juzgado y al final los guardias. Cuando ya no quedábamos mas que mi padre y yo, dándome un abrazo me dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Lo siento, Hijo. Pensé que teníamos mas tiempo, pero me equivoqué. Menos mal que te había enseñado lo mas básico, que si no, ahora estaría llorando tu muerte-.</span></i></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Y obligándome a acompañarle a casa, para que no me quedara solo, me informó que al día siguiente, me iba a Madrid, y que él y mi madre me acompañarían en unos días.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-Pero, no venís conmigo, debemos irnos todos, no es seguro el quedarse-, </span></i><span lang="ES-TRAD">le repliqué angustiado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No te preocupes, piensa que si tu has podido con dos, yo puedo con todo el pueblo-,</i> me dijo mi padre con una mirada dura.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No hablamos durante el camino, ni tampoco al llegar a la casa. En la puerta nos esperaba mi madre, que llorando me abrazó diciéndome que menos mal que no me había ocurrido nada, y dándose la vuelta, y dirigiéndose a mi viejo, le empezó a recriminar que todo era culpa suya, que no debía haberle hecho caso cuando le dijo que debía de vivir solo.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Escuchó su perorata sin inmutarse, y cuando consideró que era bastante, dijo:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Fernando debe dormir</i>-, y ordenando me mandó a la cama.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Otra vez en mi cuarto de chaval, pero sabiendo que era la última ocasión en que dormiría en ella, me entró la congoja de la perdida. Esa noche cambiaba mi existencia, pero seguía vivo y eso era lo importante, medité antes de quedarme dormido.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No pude conciliar un sueño profundo, durante toda las horas que pasaron hasta el amanecer, sufrí múltiples pesadillas. En ellas, Isabel aparecía herida de muerte, entrando en mi cama, y sin poderlo evitar se introducía mi pene en su sexo, mientras que me obligaba a meter mi mano en el boquete del disparo. Repetitivamente, mi placer coincidía con su postrer suspiro, y mi amante gozosa se despedía de mí diciéndome que me esperaba, pero que desde el más allá seguiría cuidándome. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Mas cansado que cuando me acosté, me levanté al rayar el alba. Y tras una rápida ducha, bajé a desayunar. Todo estaba listo, las maletas, el coche y el chofer me esperaban, para que en cuanto me tomara el café , partiera hacía el exilio. Fue duro el despedirme de mis padres, no porque no los fuera a ver más, sino porque significaba que jamás volvería a estar entre esas cuatro paredes. </span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Deprimido, arrastrando los pies, sin quererme ir, me subí en el coche. Pedro, el chofer, arrancó el automóvil dirigiéndose hacía la carretera nacional. Durante todo el trayecto, no podía dejar de llorar la pérdida de mi infancia. Los montes, los árboles, los campos con los que crecí pasaban a mi lado para no volver.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Pero al llegar al cruce para tomar destino hacía la capital, ordené que parara, en la orilla del camino, estaba Carmen con una maleta, llorando también.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué te ocurre?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté viendo su tristeza.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Me han echado de casa, mis padres y todo el pueblo me culpan de la muerte de Manuel y de Pedro. Dicen que soy la amante de un brujo, y que no me quieren aquí</i>-.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Desolado, contemplé las consecuencias de mi poder, no solo había sido la causa de la desaparición de Isabel, sino que además provocó la desgracia de la muchacha.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y que vas hacer?,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté preocupado.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><i><span lang="ES-TRAD">-No lo sé-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me contestó sin mirarme.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">No podía dejarla allí, sola desamparada, y sin medir las ramificaciones de mi decisión le dije que nos acompañara, que no le podía prometer nada, pero al menos se ahorraría el viaje y tendría un techo donde cobijarse.</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">Dudó durante unos minutos, no se fiaba de mí, pero la perspectiva de su negro futuro, sin medios de cómo vivir hizo que me aceptara mi oferta, pero antes de subirse en el coche me dijo, con odio en sus ojos:</span></div>
<div style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Brujo, acepto con dos condiciones</i>-, todavía sentía rencor y supe que no me iba a gustar lo que me iba a pedir,-<i>Jamás seré tu amante, y si me obligas de cualquier modo a obedecerte, te mataré o sino puedo me suicidaré y no deberás impedirlo. ¡Júralo!-.</i></span></div>
<p><span style="font-family: arial;">Metiendo su maleta en el coche, le respondí: <i>-¡Lo juro!-</i>.</span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://2.bp.blogspot.com/_WtZbKuUR3Rg/Sk3H4FSmtAI/AAAAAAAAF2U/wZiI_rx8HgE/s800/7.jpg" alt="" width="600" height="400"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La tara de mi familia. (Mi despertar)&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Oct 2025 10:42:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[&#160; Capitulo uno. El despertar Para que se entienda lo que me ocurre , tengo que hacer mención a algo que sucedió veinte años atrás, cuando durante una calurosa tarde de verano, mi criada me llamó diciendo que tenía que ir a ver a Don Manuel, mi padre. Era el día en que cumplí catorce años, por lo que esperaba un regalo, y corriendo fui a su encuentro. &#8211;Hijo, necesito hablar contigo-, me dijo mi padre, debía de ser muy importante, para que por primera vez en mi vida, se dignara a tener una charla conmigo. Asustado, me senté en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<h1 style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Capitulo uno. El despertar </span></span></h1>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Para que se entienda lo que me ocurre , tengo que hacer mención a algo que sucedió veinte años atrás, cuando durante una calurosa tarde de verano, mi criada me llamó diciendo que tenía que ir a ver a Don Manuel, mi padre. Era el día en que cumplí catorce años, por lo que esperaba un regalo, y corriendo fui a su encuentro.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Hijo, necesito hablar contigo</i>-, me dijo mi padre, debía de ser muy importante, para que por primera vez en mi vida, se dignara a tener una charla conmigo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Asustado, me senté en uno de los sillones de su despacho. Mi padre, era el presidente de un conglomerado de empresas con intereses en todos los sectores, la gente decía de él que era un genio de las finanzas, pero para mí, no era mas que el que dormía con Mamá, y que me pagaba los estudios, por que jamás me había regalado ninguna muestra de cariño, siempre estaba ocupado. Había semanas y meses en los que ni siquiera le veía.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Cómo te va en el colegio?</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211; fueron las palabras que me dijo para romper el hielo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Bien, Papá, ya sabes que soy el primero de la clase</i>-, en ese momento dudé de mis palabras, por que estaba convencido que nunca había tenido en sus manos ni una sola de mis notas.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Pero, ¿Estudias?</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, una pregunta tan absurda me destanteó, debía de tener trampa, por lo que antes de responderla, me tomé unos momentos antes de contestar, lo que le permitió seguir hablando &#8211; <i>Debes de ser el delegado, el capitán del equipo, y hasta el chico que mas liga, ¡me lo imaginaba! y lo peor es ¡que me lo temía!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_019_65f4.jpg" width="460" height="693">Si antes estaba asustado, en ese momento estaba confuso, por la afirmación de él, no solo no estaba orgulloso por mis resultados sino que le jodía que lo hiciera sin esfuerzo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Hubieras preferido tener un hijo tonto?-</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">, le solté enfadadísimo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Si, hijo-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> en sus mejillas corrían dos lágrimas,- <i>Porque hubiese significado que estabas libre de nuestra tara-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Tara?, no sé a que te refieres</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, si no hubiese sido por el terror que tenía a su figura, pero sobretodo a la tristeza que veía en sus ojos, hubiera salido corriendo de la habitación.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡<i>Lo comprendo!, hace muchos años tuve ésta misma conversación con tu abuelo, es más creo que estaba sentado en ese mismo sillón, cuando tu abuelo me explicó la maldición de nuestra familia-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Mi falta de respuesta le animó a seguir hablando, me contó como nuestra familia descendía de Don Rodrigo, el último rey godo, y de doña Wilfrida, una francesa con fama de bruja. Y que durante generaciones y generaciones, nunca había habido pobreza, que siempre durante mas de 1.300 años, habíamos sido ricos, pero que jamás había vuelto a haber mas de un hijo con nuestros genes, y que siempre que alguno de nuestros antepasados había obtenido el poder, había sido un rotundo fracaso, con miles de muertos. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Eso lo sabía yo, ya</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le repliqué, desde niño me habían contado la historia, me habían hablado de Torquemada y otros antepasados de infausto recuerdo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Pero lo que no sabes es el porqué, la razón por la que nunca hemos caído en la pobreza, el motivo por el que no debemos mezclarnos en asuntos de estado, la causa por la cual somos incapaces de engendrar una gran prole</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211;</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No-</i>, tuve que reconocer muy a pesar mío.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Por nuestra culpa, o mejor dicho por culpa de Wilfidra, los árabes tomaron la península. Cuando se casó, al ver que los nobles desobedecían a su marido, hizo un pacto con el diablo, el cual evitaba que nadie pudiera llevar la contraria a Don Rodrigo, pero tenía trampa, nadie individualmente, pero si todos en común. Durante años, el Rey ejerció un mandato abusivo, hasta que sus súbditos molestos con él llamaron a los musulmanes, para quitárselo de encima</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Tomó aire, antes de seguir narrándome nuestra maldición.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Esa tara se ha heredado de padres a hijos, durante generaciones, yo lo tengo y esperaba que tú no la hubieras adquirido</i>-. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Pero, Papá, eso no es una tara, es una bendición</i>-, le contesté, ignorante de mí.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No, Alberto, cuando uno adquiere un poder, también asume las consecuencias. Jamás tendrás un amigo, serán meros servidores, nunca sabrás si la mujer de la que te enamores te ama o solo te obedece, y si abusas de él, tendrás una muerte horrible en manos de la masa. Recuerda que de los antepasados que conocemos mas de la mitad, han muerto violentamente. Por eso le llamo Tara, el tener ese gen, te condena a una vida solitaria, y te abre la posibilidad de morir asesinado</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡No te creo!-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> le grité aterrorizado por la sentencia que había emitido contra mí, su propio hijo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Haz la prueba!, busca a alguien como conejillo de indias, y mentalmente oblígale a hacer la cosa mas inverosímil que se te ocurra, pero ten cuidado, por que recordará que lo ha hecho y puede que te odie por ello, y cuando te ocurra, vuelve conmigo para que te explique como debes usarlo-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No hacía nada en esa habitación, con ese ser despreciable que me había engendrado y como un niño, me fui a mi cuarto a llorar la desgracia de tener un padre así. Encerrado, me desahogué durante horas, tenía que ser mentira, debía de haber otra explicación, pensaba mientras me calmaba. Pero tenía que hacer la prueba, aunque estuviera condenada al fracaso, no había otro método de desenmascarar las mentiras de mi viejo, por eso cuando entró Isabel, la criada a abrir la cama, decidí que ella iba a ser el objeto de mi experimento.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La muchacha era la típica campesina, recién llegada a la ciudad, con grandes pechos y rosadas mejillas, producto de la sana comida del campo. Por lo que sabía no tenía novio, y los pocos momentos de esparcimiento que tenía los dedicaba a ayudar al cura en el asilo. Tenía que pensar que serviría como confirmación inequívoca de que tenía ese poder, no bastaba con que me enseñara las bragas, debía de ser algo que chocara directamente con su moral, pero que no pudiera relacionarme con ello, decidí acordándome de la advertencia de mi padre. Hiciera lo que hiciera, al recordarlo no debía de ser yo, el objeto de sus iras.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_032_df82.jpg" width="460" height="693">Fue durante la cena, cuando se me ocurrió el que hacer. Isabel, al servirme la sopa, se inclinó dejándome disfrutar no solo del canalillo que formaba la unión de sus tetas, sino que tímidamente me mostró el inicio de sus pezones. Debía ser algo relacionado con sus pechos, por suerte, esos días había venido a vernos el holgazán de mi primo, el hijo del hermano de mi madre, un cretino que se creía descendiente de la pata del caballo del Cid, y que se vanagloriaba en que jamás le pondría la mano encima a una mujer de clase baja. Ana, su novia era una preciosidad, dieciocho años, alta, guapa e inteligente, no comprendía como podía estar enamorado de ese patán. Sonriendo pensé que, de resultar iba a matar dos pájaros de un tiro, iba a comprobar mis poderes e iba a castigar la insolencia de mi pariente.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Esperé pacientemente mi oportunidad, no debía de acelerarme, cuando lo probara debía de sacar los beneficios posibles con el mínimo riesgo personal. Fue el propio Sebastián, quien me lo puso en bandeja. Después de cenar, quiso echar un billar, por lo que bajamos al sótano donde estaba la sala de juegos. Ana María se quedó con mis padres, viendo la televisión. Durante toda la partida, mi querido primo no paró de meterse conmigo llamándome renacuajo, y quejándose de lo mal que jugaba. Era insoportable, un verdadero idiota del que dudaba que siendo tan imbécil pudiera compartir algo de mi sangre. El colmo fue cuando habiéndome ganado por enésima vez, me ordenó que le pidiera una copa. Cabreado, subí a la cocina, donde me encontré a Isabel. Era el momento, y mientras de mi boca solo pudo oír, como amablemente le pedía que le llevara un whisky a mi primo, mentalmente la induje a pensar que Sebas era “<i>un hombre irresistible, que solo el roce de su mano o su voz al hablarle, la haría enloquecer, y que necesitaba que sus labios besaran sus pezones</i>”. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Ya no me podía echar para atrás, no sabía si resultaría mi plan pero previendo la remota posibilidad de éxito, me entretuve durante cinco minutos, y después entrando en la tele, le dije a Ana que su novio le llamaba, por lo que junto a ella, bajé las escaleras.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La escena que nos encontramos al abrir la puerta, no pudo ser una prueba más convincente de que había funcionado, sobre la mesa mi queridísimo primo besaba los pechos de la criada, mientras intentaba bajarse los pantalones con la clara intención de beneficiársela. Su novia no se lo podía creer, y durante unos segundos se quedó paralizada sin saber que hacer, tiempo que Isabel aprovechó para taparse, y bajar del billar. Pero luego explotó y como loca se fue directamente contra Sebastián, gritándole y tirándole de los escasos pelos que todavía quedaban en su cabeza. Solo pudiendo mi primo, intentar el tranquilizarla. Todo eran gritos y lloros, el escándalo debía de poderse oír en el piso de arriba, por lo que decidí que tenía que hacer algo, y cerrando la puerta de la habitación, les grité pidiendo silencio.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No puedo asegurar si hicieron caso a mi grito , o a una orden inconsciente, pero el hecho real es que los tres se callaron, y expectantes me miraron. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Sebas!, vístete y tú, Isabel, vete a la cocina</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, la muchacha vió una liberación en la huída, por lo que rápidamente me obedeció, sin protestar,- <i>Ana María, lo que ha hecho mi primo es una vergüenza, pero mis padres no tienen la culpa de su comportamiento, por lo que te pido que te tranquilices</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><i>-Tienes razón</i>-, me contestó,-<i>pero dile que se vaya, no quiero ni verlo</i>&#8211;</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No tuve que decírselo, ya que antes de que su novia terminara ya salía por la puerta. Siempre había sido un cobarde, y entonces no lo iba aser menos, debió de pensar que lo más prudente era el escapar, y que posteriormente tendría tiempo de arreglar la bronca en la que sus hormonas le habían metido. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡<i>No me puedo creer lo que ha hecho</i>!-, me dijo justo antes de echarse a llorar.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Todavía en aquel entonces, seguía siendo un crio, y su tristeza se me contagió, por lo que al abrazarla intentando el animarla, me puse a sollozar a su lado. No sé si fue por ella, o por mí, ya que había confirmado la maldición de mi familia y por lo tanto la mía misma.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Por qué lloras?-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> me preguntó.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Me da pena cómo te ha tratado, si yo tuviera una novia tan guapa como tú, jamás le pondría los cuernos</i>-, le respondí sin confesarle, que solo respecto al comportamiento de Isabel gran parte de la culpa era mía, ya que no tenía nada que ver con la calentura de Sebas. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Que dulce eres!, Ojalá tu primo fuera la mitad que tú</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me dijo, dándome un beso en la mejilla. Al besarme, su perfume me impactó, era el olor a mujer joven, a mujer inexperta pero que deseaba descubrir su propia sensualidad. Sentí como mi entrepierna adquiría vida propia, exaltando la belleza de Ana María, pero provocando también mi vergüenza al notarlo ella. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No hizo ningún comentario, cuando tuve que separarme de ella, acomplejado de mi pene erecto, solo su cara reflejó una sorpresa inicial pero tras breves instantes me regaló una mirada cómplice, que no supe interpretar en ese momento. De haberme quedado, seguramente lo hubiese descubierto entonces pero mi propia juventud me indujo a dejarla sola.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Yéndome al piso de arriba, busqué a Isabel para tranquilizarla, nadie se iba a enterar de lo sucedido, por lo que su puesto en mi casa no corría peligro. La encontré en el lavadero, llorando sentada en un taburete entre montones de ropa sucia.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Isabel, ¿puedo hablar contigo?</i>-, le pregunté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Claro, Fernando</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, me contestó sollozando.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Rápidamente, le explique que Ana María me había asegurado que no iba a montar ningún escándalo, por lo que debía dejar de llorar, porque sus lagrimas podían ser la causa de que nos descubrieran. Surgieron efecto mis palabras, logrando calmar a la pobre criada, pero yo necesitaba saber si realmente yo había sido la causa de todo, por lo que le pregunté que había pasado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No sé que ha pasado, pero al darle la copa a su primo, de pronto algo en mi interior hizo que me excitara deseándole. No comprendo porque me abrí dos botones insinuándome como una puta, pero Don Sebas al verme me empezó a besar y lo demas ya lo sabes. Solo de recordarlo se me han vuelto a poner duros</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿El qué?-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> pregunté inocentemente.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Los pechos</i>-, me contestó, acariciándoselos sin darse cuenta.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Me los dejas ver?</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, mas excitado que interesado,-<i>nunca he visto los de una mujer-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_042_b933.jpg" width="460" height="693">Un poco cortada se subió la camisa dejándome ver unos pechos grandes, y duros con unos grandes pezones que ya estaban erizados, antes de que sin pedirle permiso se los tocara. Ella al sentir mis dedos jugando con sus senos, suspiró diciéndome:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No sigas que estoy muy cachonda</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Pero ya era tarde, mi boca se había apoderado de uno mientras que con mi mano seguía apretando el otro.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Que rico!-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> me susurró al oído, al sentir cómo mi lengua jugaba con ellos.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Esa reacción me calentó, y seguí chupando, mamando de sus fuentes, mientras mi mano se deslizaba a su trasero.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Tócame aquí</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, me dijo poniendo mi mano en su vulva. La humedad de la misma en mi palma, me sorprendió, no sabía que las mujeres cuando se excitaban tenían flujo por lo que le pregunté si se había meado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿No!, tonto, es que me has puesto brut</span></i><span lang="ES-TRAD">a-, viendo mi ignorancia no pudo aguantarse y me preguntó si nunca había magreado a una amiga. No tuve ni que contestarla, mi expresión le dijo todo, &#8211;<i>ósea que eres virgen</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">La certidumbre que podía ser la primera, hizo que perdiera todos los papeles y tumbándome sobre la colada, cerró la puerta con llave no fueran a descubrirnos. Yo no sabía que iba a pasar, pero no me importaba, todo era novedad y quería conocer que se me avecinaba.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Nada mas atrancar la puerta, coquetamente se fue desnudando bajo mi atónita mirada. Primero, se quitó la blusa y el sujetador, acostándose a mi lado. Y dirigiéndome me pidió que le despojara de la falda y la braga. Obedecí encantando, ya que me daba la oportunidad de aprender como se hacía. Ya desnuda, me bajó los pantalones y abriéndose de piernas, me mostró su peludo sexo, mientras me explicaba las funciones de su clítoris, animándome a tocarlo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">En cuento lo toqué, el olor a hembra insatisfecha me llenó la nariz de sensaciones nuevas, y mi pene totalmente erecto me pidió que lo liberara de su encierro. Ella adelantándose, lo sacó de mis calzoncillos, y dirigiéndolo a su monte, me pidió que jugara con mi capullo, en el botón que me había mostrado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Siguiendo sus instrucciones, agarré mi extensión y como si fuera un pincel, comencé a dibujar mi nombre sobre ella.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¡Así!, ¡Sigue así!-, me decía en voz baja, mientras pellizcaba sin piedad sus pezones.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Mas seguro de mi mismo, separé sus labios, para facilitar mis maniobras, y con el glande recorrí todo su sexo, entre gemidos de placer de la muchacha. Nunca lo había tenido tan duro, y asustado le pregunté si eso era normal.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-No, ¡lo tienes enorme para tu edad!-, me contestó entre jadeos, -vas a ser una maquina de mayor, pero continua así que me vuelve loca-</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">En el colegio, un amigo me había enseñado unas fotos, donde un hombre poseía a una mujer, por lo que cuando mi pene se encontró con la entrada de su cueva, supe que hacer, y de un solo golpe se lo introduje entero.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¡Ahh!-, gritó al sentir como la llenaba, sus piernas me abrazaron, obligándome a profundizar en mi penetración, y cuando notó como la cabeza de mi sexo, había chocado contra la pared de su vagina, me ordenó que comenzara a moverme despacio, incrementando poco a poco mi ritmo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Era un buen alumno, fui sacando y metiendo mi miembro muy lentamente, de forma que pude distinguir, cómo cada uno de los pliegues de sus labios rozaban contra mi falo, y como el flujo facilitaba cada vez mas mis arremetidas. Viendo la facilidad con la que entraba, mi confianza hizo que acelerara la velocidad, mientras mis manos se apoderaban de sus pechos.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Isabel ya fuera de sí, me pedía que la besara los pezones, pero que no dejara de penetrarla cada vez mas rápido. Era una gozada verla disfrutar, oír como su respiración agitada me pedía mas, y como su cuerpo como bailando se unía al mío, en una danza de fertilidad.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Soy una guarra</i>-, me soltó cuando desde lo mas profundo de su ser, como si fuera un incendio el calor se apoderó de ella, &#8211;<i>pero me encanta</i>-, y cambiando de posición se puso de rodillas dándome la espalda, introduciéndoselo lentamente.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">La postura me permitió agarrarle los pechos, y usándolos de apoyo, empecé a cabalgar en ella. Era como montar un yegua, y gracias a que en eso si tenía experiencia, nuestros cuerpos se acomodaron al ritmo. Yo era el jinete, y ella mi montura, por lo que me pareció de lo mas normal el azuzarla con mis manos, golpeando sus nalgas. Respondió como respondería una potra, y su lento cabalgar se convirtió en un galope. Mis huevos rebotaban contra su cada vez mas mojado sexo, obligándome a continuar.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Pégame mas, castígame por lo que he hecho</i>-, me decía, y yo le hacía caso, azotando su trasero. Estaba desbocada, el esfuerzo de su carrera le cortaba la respiración, y el sudor empapaba su cuerpo, cuando como un geiser, su cueva empezó a emanar una enorme cantidad de flujo, mientras ella se retorcía de placer, gritando obscenidades.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Mi falta de conocimiento me hizo parar por no saber que ocurría, pero mi criada me exigió que continuara, que no la podía dejar así. Sus movimientos, la calidez de su sexo mojado sobre mi pene, pero sobretodo sus gritos provocaron que me corriera. Una rara tensión se adueño de mi cuerpo, y antes que me diera cuenta que ocurría en breves oleadas de placer exploté en sus entrañas, llenándola de semen.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Desplomado del cansancio, caí sobre ella. Ya sabía lo que era estar con una mujer, y por vez primera supe lo que significaba el orgasmo. Tras descansar unos minutos a su lado. Isabel me hizo vestirme, ya que alguien podía llamarnos y no quería que nos descubrieran, despidiéndome con una frase que me elevó el ánimo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¡<i>Joder con el niño!, vete rápido, que si te quedas te vuelvo a violar</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Salí del lavadero, y sin hacer ruido me fui a mi cuarto, no quería encontrarme con nadie, ya que solo observando el rubor de mis mejillas, hasta el mas idiota se hubiera imaginado que es lo que había pasado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Ya en mi baño, me despoje de mi ropa, poniéndome el pijama. No podía dejar de analizar lo ocurrido, mientras me lavaba los dientes, “<i>el viejo tenía razón, algo había ocurrido ya que conocía a la mujer desde hace seis meses y nunca se había comportado así, como una hembra en celo</i>”. Lo que no comprendía era el miedo que mi padre tenía a ese poder, para mí, seguía sin ser una tara, era una bendición. Y pensaba seguir practicando.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">No me había dado cuenta lo cansado que estaba, hasta que me metí en la cama. No llevaba mas de un minuto con la cabeza en la almohada, cuando me quedé dormido. Fue un sueño agitado, me venían una sucesión de imágenes de violencia y muerte. En todas ellas un antepasado mío era el protagonista, y curiosamente la secuencia que se repetía era la vida de Lope de Aguirre, con su mezcla de locura y grandeza. Coincidiendo con su ajusticiamiento, creo que interpreté el sonido de mi puerta al abrirse como el ruido del hacha al caer sobre su cuello, me desperté sobresaltado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-Tranquilo, soy yo</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me decía Ana acercándose a mi cama.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¡Que susto me has dado!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le contesté todavía agitado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-Quiero hablar contigo</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me dijo, tenía la piel de gallina por su decisión pero yo en mi ingenua niñez pensé que como venía en camisón, tenía frío, por lo que le dije que se metiera entre mis sabanas para entrar en calor.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">La novia de mi primo, no se hizo de rogar y huyendo de la fría noche, se metió en la cama conmigo. La abracé, frotándole los brazos, buscando que su sangre fluyera, calentándola, lo que no sabía es que ella quería que la calentara pero de otra forma. Fue de ella la iniciativa, agarrándome de la cabeza, me besó en la boca y abriendo mis labios su lengua jugó con la mía. Estuvimos unos minutos solo besándonos, mientras mi herramienta empezaba a despertar, ella al sentirlo se pegó mas a mí, disfrutando de su contacto en su entrepierna.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Y esto?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté, alucinado por mi suerte.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-Sebastián no merece ser el primero-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me contestó sin añadir nada mas, pero con delicadeza empezó a desbrochar los botones de mi pijama. Me dejé hacer, la niña de mis sueños me estaba desnudando, sin saber el porqué.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Cuando terminó de despojarme de la parte de arriba, se sentó en el colchón y sensualmente me preguntó si quería que ella me enseñara sus pechos. Tuve que controlarme para no saltar encima de ellos, desgarrándole el camisón, el deseo no había conseguido dominarme. Le contesté que no, que quería yo hacerlo. Con la tranquilidad y la experiencia que me había dado Isabel, con cuidado retiré los tirantes de sus hombros dejando caer el camisón. Eran unos pechos preciosos, pequeños, delicados con dos rosados pezones que me gritaban que los besara. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Estas segura?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté, arrepintiéndome antes de terminar, por fortuna, si no nunca me hubiera perdonado mi estupidez, me contestó que sí, que confiaba en mí.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Ana no era como mi criada, todo en ella me pedía precaución, no quería asustarla por lo que como si estuviera jugando mis manos empezaron a acariciar sus senos, con mis dedos rozando sus aureolas, mientras la besaba. Mis besos se fueron haciendo mas posesivos, a la par de su entrega. Observando que estaba lista, mi lengua fue bajando por su cuello, y sus hombros, hacia su objetivo. Al tener su pecho derecho al alcance de mi boca, soplé despacio sobre su pezón antes de tocarlo. Su reacción fue instantánea, como si le diera vergüenza su aureola se contrajo, de forma que cuando mi lengua se apoderó de él, ya estaba duro. Me entretuve saboreándolo, oyendo como su dueña suspiraba por la experiencia.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Pero fue cuando repitiendo la operación en el otro, cuando los suspiros se convirtieron en gemidos de deseo. Era lo que estaba esperando, con cuidado la tumbé sobre la colcha y tal como había aprendido le quité el camisón, levantándole las piernas, encontrándome con una tanga de encaje que nada tenía que ver con la braga de algodón de Isabel. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Me entretuve unos momentos, apreciando su cuerpo, era mucho mas atractivo de lo que me había imaginado el día que me la presentó mi primito. Su juventud y su belleza se notaban en la firmeza de su formas, su pecho estaba en perfecta sintonía con sus caderas y piernas. Ella sabiéndose observada me preguntó: </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¿Te gusta lo que ves?-</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Como única respuesta, me tumbé a su lado acariciándola ya sin disimulo, mientras ella se estiraba en la cama, ansiosa de ser tocada. Mi boca volvió a besar sus pechos, pero esta vez no se detuvo ahí, sino que bajando por su piel, bordeó su ombligo, antes de encontrarse a las puertas de su tanga.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Hablando sola sin esperar que le contestara, me empezó a contar que se sentía rara, que era como si algo en su interior se estuviera despertando, que no eran cosquillas lo que sentía sino una sensación diferente y placentera. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Sin saber si me iba a rechazar, levanté sus piernas despojándola de la única prenda que todavía le quedaba, quedándome maravillado de la visión de su sexo. Perfectamente depilado en forma de triangulo, su vértice señalaba mi destino, por lo que me fue mas sencillo el encontrar su botón de placer con mi lengua. Si unas horas antes había utilizado mi pene, ella se merecía mas, e imitando la enseñanzas de Isabel, como si fuera un caramelo lo besé, jugando con él y disfrutando de su sabor agridulce de adolescente. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Ana María, que en un principio se había mantenido expectante, no se podía creer lo que estaba experimentando, el deseo y el miedo a lo desconocido se fueron acumulando en su mente, a la vez que su cueva se iba anegando a golpe de caricias, por lo que gimiendo me suplicó que la desvirgara, que la hiciera mujer.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">No le hice caso, las señales que emitía su cuerpo, me indicaban la cercanía de su orgasmo, por lo que sin soltar mi presa, intensifiqué mis lengüetazos, pellizcando sus pezones a la vez. Por segunda ocasión en la noche, oí la explosión de una mujer, pero esta vez el río que salía de su sexo inundó mi boca, y como un poseso probé su contenido, mientras ella se retorcía de placer. No quería desperdiciar ni una gota, lo malo es que cuanto mas bebía, mas manaba de su interior, por lo que prolongué, sin darme cuenta, cruelmente su placer, uniendo varios climax consecutivos. Hasta que agotada, me pidió que la dejara descansar, sin haber conseguido mi objetivo, de su sexo seguía emergiendo un manantial que mojó por entero las sabanas.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_059_6cdb.jpg" width="460" height="693">-¡Dios mío!, ¡esto es mejor de lo que me había imaginado¡-, me dijo en cuanto se hubo repuesto, estaba radiante, y feliz por haberse metido entre mis brazos, sin que yo se lo hubiera pedido, me preguntó si ya tenía experiencia.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-Eres la primera-, le mentí, pero por la expresión de su cara supe que había hecho lo correcto, al igual que Isabel, ninguna mujer se resiste a ser la primera.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¿Entonces eres virgen?-, me volvió a preguntar, y nuevamente la engañe diciéndole lo que esperaba oír, le expliqué que me estaba reservando a una diosa y que ésta se me había aparecido esa noche, bajo la apariencia de una mortal llamada Ana.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Se rió de mi ocurrencia, y quitándome el pantalón del pijama, me dijo que ya era hora de que dejáramos de ser unos niños. Tuve que protestar, ya que sin medir las consecuencias tomando mi pene entre sus manos se lo dirigió a su entrada, le iba a hacer daño, y eso era lo último que quería ya que en mi mente infantil me había enamorado de ella. Refunfuñando me hizo caso, dejándome a mi la iniciativa.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Esa noche había follado con un mujer, pero en ese momento lo que quería y lo que estaba haciendo era el hacerle el amor a una princesa, mi princesa, y como un caballero la tumbé en la cama, boca arriba y abriéndole las piernas, acerqué la punta de mi glande a su clítoris. Sus ojos me pedían que lo hiciera rápido, pero recordé que la primera vez marcaba, por lo que introduje lentamente la cabeza de mi pene, hasta que esta chocó con su himen. En ese momento, la miré pidiendo su consentimiento, pero ella sin poder esperar, empujándome con sus piernas, se lo introdujo de un solo golpe.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Gritó de dolor, al sentir como se rasgaba su interior. Y durante unos momentos, me quedé quieto mientras ella se acostumbraba a tenerlo dentro, para posteriormente empezar a moverme muy despacio, besándola mientras le decía lo maravillosa que era. Se fue relajando paulatinamente, su cuerpo empezaba reaccionar a mis embistes, y como si se tratara de una bailarina oriental, inició una danza del vientre conmigo invadiendo su cueva. Las lágrimas iniciales se transformaron en sonrisa, al ir notando como el deseo la poseía. Y sorprendentemente la sonrisa se convirtió en una risa nerviosa cuando el placer la fue absorviendo. Puse sus piernas en mis hombros de forma que nada obstaculizaba mis movimientos, y ella al sentir como toda su vagina comprimía por completo mi miembro, me pidió que continuara mas rápido. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Su orden fue tajante, y como si fuera un autómata en sus manos, aceleré la cadencia de mis penetraciones. Ana me recibía con un pequeño gemido, cada vez que mi extensión se introducía en ella, gemidos que se fueron convirtiendo en verdaderos aullidos cuando como un escalofrío el placer partió de sus ingles, recorriendo su cuerpo. Sentí como su flujo empapaba por enésima ocasión su sexo, envolviendo a mi miembro en un cálido baño.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Es maravilloso-,</i> me gritó, mientras sus uñas se clavaban en mi espalda. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Sentirla gozando bajo mi cuerpo, consiguió que se me elevara todavía mas mi excitación y sin poderlo evitar, me derramé en su interior, y nuestros gritos de placer se mezclaron en la habitación. Fueron unos instantes, pero tan intensos que supe que esa mujer era mi futuro.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Te amo</i>-, le dije nada mas recuperarme el aliento.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Yo también</i>-, me dijo con su voz juvenil,-<i>nunca te olvidaré</i>.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Olvidarme?, ¿no vas a ser mi novia?</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211; le pregunté asustado por lo que significaba.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-Mi niño bonito, soy mucho mayor que tú y estoy comprometida con tu primo</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me contestó con dulzura, pero fue peor a mis oídos que la mayor de la reprimendas.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¡<i>Pero creceré!, y entonces seré tu marido</i>-, le contesté y sin darme cuenta hice un puchero mientras unas lagrimas infantiles anegaban mis ojos. Ana intentó hacerme entender que debía seguir con la vida que sus padres habían planeado pero no la quise escuchar. Al ver que no razonaba, se levantó de la cama, y vistiéndose se fue de mi habitación. Cuando ya se iba le grité llorando, &#8211; ¡Espérame!, pero no me contestó.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Enrabietado, lloré hasta quedarme dormido. Fue Isabel, la que me despertó en la mañana, abriendo las ventanas de mi cuarto. Me metí al baño como un zombie, mientras la criada hacía mi cama. No me podía creer lo que había pasado esa noche, había rozado el cielo para sumergirme en el infierno. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Saliendo del baño, ya vestido, fui a mi cuarto a ponerme los zapatos. Al entrar salía Isabel con las sabanas bajo el brazo. Por la expresión de su cara, adiviné que quería decirme algo, por lo que cogiendola del brazo, la metí conmigo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué querías?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le pregunté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Ella sonriendo me dijo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Estás hecho una fichita, pero no te preocupes que nadie va a saber por mi boca que has estrenado a la novia de tu primo, yo me ocupo de lavar la sangre de las sábanas</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">“¿Sangre?</span></i><span lang="ES-TRAD">”, pensé por un momento, era lo único que me quedaba de esa noche, no podía perderlo, por eso le pregunté:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Te puedo pedir un favor</i>-, y muy avergonzado continué<i>,-necesito quedarme un recuerdo, ¿podrías guardar la sábana sin que nadie se entere?-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Entendió por lo que estaba pasando, y guiñándome un ojo con mirada cómplice me contestó:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Voy a hacer algo mejor, luego te veo</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Y sin decirme nada mas, se fue a continuar con su trabajo. Destrozado bajé a desayunar. En el comedor me encontré con Sebastián, que al verme dejó la taza de café que se estaba tomando y acercándose a mí me dio un abrazo diciéndome:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">-¡<i>Renacuajo!, eres un genio, no sé lo que le dijiste a Ana, pero no solo me ha perdonado, sino que ha aceptado casarse conmigo-</i>.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Mi mundo se desmoronó en un instante, comprendí entonces lo que mi padre quería explicarme, gracias a el poder que había heredado, había desencadenado unos hechos que no pude o no supe controlar. Esa noche había gozado, pero en la mañana, como si de una enorme resaca se tratara, la realidad me golpeó en la cara. Recordé mis clases de física, a cada acción sobreviene una reacción, y en mi caso la reacción era extremadamente dolorosa. Con catorce años y un día dejé de ser un niño, para convertirme en un hombre, mi viejo tenía razón no era una bendición el estar dotado de esa facultad, era una arma de doble filo, y yo la había esgrimido sin saberlo, y me había cortado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Necesitaba consejo, por eso en cuanto terminé de desayunar, me levanté de la mesa sin despedirme. En el pasillo, tropecé con Isabel. Ella me entregó un paquete, que al abrirlo resultó ser un pañuelo. Reconocí la mancha que teñía la tela, era la sangre de Ana, la criada había confeccionado un pañuelo con la sábana que habíamos manchado. Le di las gracias por su detalle y guardándomelo en el bolsillo, caminé hacia en despacho de mi padre.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Tocando la puerta antes de entrar, escuché como me pedía que pasara. Nada mas verlo con lágrimas en los ojos le dije:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-Papá, ¡Tenemos que hablar!-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Me estaba esperando. Tal como había pronosticado, volvía con el rabo entre las piernas en búsqueda de su consejo</span></span></span></p>
<p><i>-¿Verdad, que duele?-,</i> no había reproches, solo comprensión,-<i>Hijo, dos personas entre los miles de millones de habitantes de la tierra, comparten este dolor, y somos tu y yo-.</i><br />
Estuvimos hablando durante horas, me fue enseñando durante meses, pero necesité años, para aceptar que nada podía evitar que ese pacto firmado hace más de trece siglos, me jodiera la vida.<br />
<b><br />
<i>Capitulo dos. El aprendizaje.</i></b></p>
</div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Hijo, el primer paso en tu adiestramiento debe ser incrementar tu conocimiento de las técnicas sexuales. Piensa que mientras la obediencia inducida creas resentimiento, la dependencia por sexo, no</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Pero Papá solo tengo catorce años</i>-, le contesté avergonzado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD">-¿Me vas a decir que la razón por la que vienes tan cabizbajo, no es otra que has tenido tu primera decepción?, realmente ¿te crees que no he sentido cómo has hecho uso de tu poder con Isabel?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me respondió tranquilamente, sin enfadarse por el hecho que me hubiese estrenado gracias a haberle estimulado con deseo a la criada, &#8211; <i>O me crees tan tonto, para no ver en los ojos de Ana María, la certeza de haberse equivocado</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Lo sabía todo, en ese momento supe que nuestras mentes iban a estar tan unidas que sería incapaz de engañarle u ocultarle nada. Mi padre había dejado de ser mi progenitor para pasar a ser mi maestro.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tu madre, no debe saber nada</i>-, me ordenó. Nadie excepto nosotros dos debía de conocer nuestras capacidades, y menos el entrenamiento con el que me iba a preparar para el futuro. –<i>He dado órdenes para que arreglen la casa de invitados, a partir de hoy vas a dormir y a estudiar allí, no quiero que se sepa que clase de enseñanzas vas a recibir</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span style="font-size: 16;">Lo que mi viejo no me dijo, era que otra de las razones por la que había tomado esa decisión, era que debía acostumbrarme a vivir solo, tenía que habituarme a depender únicamente de mi sentido comun. Toda esa tarde, estuve ocupado transladándome a el pequeño edificio que estaba en una esquina de la finca, lejos de la casa principal pero cerca de mi padre, de forma que pudiera seguir mi evolución sin intrusos ni curiosos. Había sido construido por mi abuelo y las malas lenguas decían que lo había hecho para que allí viviera una de sus amantes, aunque la realidad era mucho peor, ya que su razón de ser fue tener un lugar donde cometer sus felonías. Entre sus muros, mi abuelo dio rienda a su locura, y docenas de mujeres murieron en sus manos hasta que mi propio padre tuviera que poner fin a ello, ingresándolo en un manicomio. Mi abuela, que era la heredera del don, no pudo soportar en lo que se había convertido su marido, y cogiendo una pistola se suicidó en el salón. A raíz de ello, mandó reformarlo a su estado actual, un coqueto chalet de dos habitaciones, con su área de servicio</span><span lang="ES-TRAD">.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Cuando se enteró mi madre de lo que había ordenado, se puso como una fiera, bajo ningún concepto iba a aceptar que la separaran de su hijo, y solo aceptó cuando mi padre se lo ordenó haciendo uso de su poder. Fue la primera vez que experimenté la sensación extraña de sentir como se apoderaba de una voluntad. Mi estómago se revolvió al notar que era un muñeco en sus manos, nada pudo hacer y lo mas increíble fue la forma tan sutil, con la que le indujo a aceptarlo. Preocupada por mí, creyó obligar a mi padre a aceptar que una persona de su confianza fuera la encargada de servirme, pensando que de esa forma iba a estar al corriente de todo lo que ocurriera. Lo que no supo nunca es que mi viejo le había influido en su elección, y que sus reticencias a que Isabel fuera la elegida, no era mas que teatro, y que había dispuesto que ella me enseñara todo lo que debía saber sobre sexo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Al llegar esa noche a la casa de invitados, estaba ilusionado con mi nueva vida. Mi mente infantil no era conciente de los esfuerzos y trabajos que me tenía preparado y menos la responsabilidad que iba a significar el someter a una persona. Algo parecido le ocurría a la criada. Isabel había aceptado al instante el ocuparse de mi, veía en eso la oportunidad de su vida, creyendo que al tenerme veinticuatro horas para ella, iba a hacer conmigo su entera voluntad.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La cocina del chalet era tipo americana, con el salón-comedor incorporado, por lo que esa noche, mientras veía la televisión pude observar como cocinaba. Estaba encantada, no paró de cantar y reír, feliz por la libertad que le daba su nuevo puesto, era la dueña y señora de la casa. No tenía que rendir cuentas a nadie. Yo por mi parte no podía dejar de mirarla, me excitaba la idea de volver a acostarme con ella. Sabía que estaba a mi alcance, que con un solo pensamiento sería mía, pero mi padre había sido muy claro en ese tema, tenía que dejar que ella fuera la que tomara la iniciativa, no debía estimularla. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Cuando me ordenó que me fuera a lavar las manos para cenar, me molestó que me tratara como un crío, no en vano nadie mejor que ella, sabía que el día anterior había dejado de serlo. Estuve a punto de negarme, de mandarla a la mierda, pero recordé que debía de seguir con el plan diseñado, y mordiéndome un huevo, obedecí sin rechistar.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La cena estuvo deliciosa, Isabel se había esmerado en que así fuera, nunca había podido demostrar sus dotes en la casa de mis padres, pero ahora que era ella la jefa, no desaprovechó su oportunidad, brindándonos un banquete de antología. Y digo brindándonos porque se ella cenó conmigo en la mesa. Parecía un cita, había previsto todo. Al sacar el pescado del horno, me miró con esa expresión traviesa que ya conocía y me dijo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Hoy por ser una ocasión especial, y si no se lo dices a tus padres, si quieres abrimos una botella de cava, para celebrar tu primera noche aquí</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No me dio tiempo a contestarla, ya que sin esperar mi respuesta, Isabel había descorchado uno de los mejores que había en la bodega, y sirviendo dos copas, brindó por los dos. Nunca lo había probado, por lo que prudentemente solo tomé un poco, mientras ella dio buena cuenta del resto del cava. En el postre, el alcohol ya había echo su efecto y su conversación se tornó picante, pidiéndome que le diera detalles de cómo había desvirgado a la novia de mi primo. En silencio, escuchó como siguiendo se había metido en mi cama, buscando vengarse de mi primo, y como siguiendo sus enseñanzas la había desnudado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_069_40b4.jpg" width="460" height="693">Su cara reflejó su satisfacción, cuando mintiéndole le dije que después de haber visto su cuerpo, el de Ana me había parecido sin gracia. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>¿Por qué dices que te resultó insulso?-, </i>me preguntó medio excitada por mis palabras.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Era el cuerpo de una niña, el tuyo en cambio es el de una mujer</i>-, le contesté dorándole la píldora<i>,-tu fuiste la primera, mi maestra</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Poco a poco estaba llevándola donde quería, sus pezones se marcaban en su vestido, mientras me escuchaba.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Y teniéndola desnuda, ¿que hiciste?-</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Recuerdas como me enseñaste a excitar tu sexo, recuerdas como me dijiste que usara mi pene</i>-, sin ningún disimulo la estaba calentando al obligarle a rememorar nuestro encuentro.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Claro, que me acuerdo</i>-, me contestó cuando involuntariamente ya se estaba acariciando los pechos.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Pues usando la misma técnica, le separé los labios de su sexo y usando mi lengua, me apoderé de su botón</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Le comiste allí a bajo?-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> me preguntó alucinada por lo mucho que había aprendido su alumno.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Si, y como me adiestraste, no paré hasta que se corrió en mi boca, mientras yo pensaba en ti, deseando que fuera el tuyo el que estuviera en mi boca</i>-, no dejé de mentirla al ver como le estaba afectando mi relato. Isabel totalmente caliente, lo trataba de disimular cerrando sus piernas, pero hacer esto lejos de tranquilizarla, al oprimir su cueva lo que estaba era excitándola aún mas.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Y después?-, </span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">me pidió que continuara. Se la veía ansiosa de masturbarse y solo la vergüenza de hacerlo en frente de un niño, la paralizaba.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-No sigo te contando si no prometes hacérmela</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, le solté de improviso confiando en que estuviera lo suficiente cachonda para no negarse.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Hacerte qué?-</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Una mamada-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Niño!,¿estás loco?.¡Te crees que soy tu puta!, y¡ que estoy dispuesta a complacerte cada vez que se te antoje!-, </span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">me gritó, mientras recogía los platos, molesta por mi actitud, pero creo que sobretodo por lo cerca en que había estado de caer en mi trampa.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Tu, te lo pierdes</i>-, le contesté dejándola sola. Y enfadado conmigo mismo subí a mi habitación, pensando en que había fallado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Sin saber la razón, estaba acalorado. No hacía tanto calor esa noche, por lo que pensé que lo mejor que podía hacer era darme una ducha de agua fría. El agua helada me hizo recapacitar acerca de lo ocurrido, me había adelantado, si no hubiese tenido tanta prisa en experimentar que se sentía , en ese momento estaría siendo objeto de la primera felación de mi vida. Al salir de la ducha, estaba congelado con la piel de gallina, y quería secarme por lo que extendí mi mano para recoger la toalla. Pero cual no fue mi sorpresa de encontrarme a Isabel en mitad del baño.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Dejáme que te seque</i>-, me rogó con voz apenada,-<i>siento lo de antes, pero es que me pillaste en fuera de juego-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Sin decirme nada mas, sus manos empezaron a secarme los hombros y la espalda, seguía alegre por el alcohol, sus movimientos eran torpes, y al llegar a mi trasero se sentó en el suelo, dándome un beso en mis nalgas, mientras secaba mi miembro. Dejándome hacer, me dio la vuelta de forma que su boca quedaba a la altura de mi pene, el cual empezaba a mostrar los efectos de sus maniobras.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Cuéntame cómo la desvirgaste</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, me pidió metiéndoselo en la boca.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Por vez primera, experimenté la calidez de una lengua sobre mi sexo, la dureza de unos dientes rozando mi glande, y a una mano que no fuera la mía masturbándome. No podía negarme a complacerla, por lo que retomando el relato, le expliqué como Ana quería que la penetrara y como la convencí en que me dejara a mí hacerlo. Incrementó el ritmo al oír mi relato. Le narré como poniéndola tumbada frente a mi, le abrí sus piernas y cogiendo mi pene entre mis manos, se lo coloqué en la entrada de la cueva sin forzarla. Isabel, sin dejar de estar atenta a mis palabras, jugando con mis huevos, se los introdujo en la boca, mientras su mano seguía masajeando mi extensión. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Pero fue cuando le intenté expresar con palabras que sentí cuando Ana me abrazó con sus piernas, rompiéndose el himen, cuando ya fuera de si, llevó sus dedos a su propio sexo, y frenéticamente empezó a torturarselo. No podía creer lo bruta que estaba, sin dejar de chuparme y tocarse, me pidió con gestos que continuara. Con mi respiración entrecortada por el placer que estaba sintiendo, le conté como al ponerle sus piernas en mis hombros, Ana empezó a gemir mientras su coño empapaba mi pene. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Y coincidiendo con el orgasmo de Ana en mi relato, me vacié en su boca, dándole la leche que había venido a buscar. Mi criada no desperdició la ocasión de bebérsela. La sorpresa de ver como se tragaba todo, me impidió continuar, y cogiéndola de la cabeza forcé su garganta introduciéndosela por completo. Curiosamente no sintió arcadas, y al contrario de lo que pensé, la violencia de mis actos, la estimuló más aún si cabe, y retorciéndose, como la puta que era, se corrió en el mármol del baño. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Nada mas recuperarse, se levantó del suelo, y tomando mi mano entre las suyas, me llevó a la cama. No me había dado cuenta del frío que tenía, pero al sentir la suavidad de las sabanas contra mi piel, empecé a tiritar. En mi ignorancia infantil, creí que esa noche no había terminado, por eso me extrañó que dándome un beso en la frente, me tapara y con un buenas noches me dejara solo en mi cuarto. No supe o no pude quejarme, quería que Isabel durmiera conmigo, pero nada mas cerrar la puerta, el cansancio me envolvió y tras unos pocos instantes me quedé dormido.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Dormí profundamente, nada perturbó mi sueño durante horas. Fue mi padre, el que al abrir las persianas de mi habitación, me despertó.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Levántate, ¡perezoso!, te espero desayunando-</i>.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">El hecho que mi padre, que nunca se había ocupado de mí, me levantara, era una muestra más de lo que había cambiado nuestra relación en pocos días. Creo que Don Jesús, mi viejo, por fin podía compartir la pesada carga y que aunque lo sentía por mí, en el fondo se alegraba de que siguiera su estirpe. Rápidamente, me duché y bajando al comedor me lo encontré tomándose un café.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Buenos días, Papá-</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Buenos días, hijo, siéntate que quiero hablar contigo-, se le veía relajado, observándole no encontré nada de la tensión de las ultimas veces,-hoy tenemos un día bastante ajetreado, debes empezar a practicar tus capacidades. Como sabes, no es fácil controlarlas y solo la constancia hará que tu vida no acabe antes de tiempo-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Qué quieres que haga?-,</span></i> <span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">le pregunté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Lo primero cuéntame como te fue ayer en la noche</i>.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Que fuera tan directo, me avergonzó. Todavía no me había acostumbrado a abrirme completamente ante él.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Bien</i>-, mis mejillas debían de estar totalmente coloradas, y sin mirarle a los ojos, empecé a contarle como había conseguido que la criada me hiciera una felación. Me escuchó atentamente sin hablar, dejándome que me explayara en la contestación, interrumpiéndome solo para preguntarme que había pensado cuando se negó y cual era mi conclusión de mi experiencia.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No supe que contestarle.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Mira, Fer. La diferencia de edad entre tú e Isabel, hace que ella tenga dos sentimientos contradictorios. Por una parte, se avergüenza de acostarse con un chaval, pero por otra parte, le excita la idea de ser tu maestra, ser la primera mujer en enseñarte las delicias del sexo. Debes de explotar este aspecto, lejos de ser un impedimento, si lo usas en tu favor será la baza que te permitirá dominarla. Utiliza su vanidad, nadie está vacunado a los piropos, exprime su instinto materno, hazte el indefenso, para que te acune en sus brazos, y si es necesario chantajéala, de forma que no se pueda negar a seguir enseñándote. Pero ten tú el control, que sin darse cuenta la muchacha termine bebiendo de tus manos, y entonces y solo entonces, aprovéchate de ella</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La frialdad con la que trataba el tema, me hizo conocer por primera vez que opinaba del resto de los mortales. Para mi padre, eran poco mas que el ganado del que nos alimentábamos, eran un medio para nuestra gloria pero también un medio peligroso que había que tratar con cuidado. Estuvimos hablando de cómo tenía que conseguirlo durante el resto del desayuno, pero nada mas terminar me llevó a dar una vuelta a la finca, no quería que nadie nos interrumpiera.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_094_6bab.jpg" width="460" height="693">Al llegar al picadero, nos tenían preparados los caballos. Para mi padre, Alazán y para mi una yegua llamada Partera. Esa iba a ser mi primera lección del día.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Fer, los animales están acostumbrados a que los humanos les mandemos, </i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">nuestro don también le afecta. Llama a tu montura que venga a ti</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No se me había pasado por la cabeza, que pudiéramos usarlos de la misma manera, pero tras pensarlo un momento me pareció lógico el que así fuera, ya que su poder mental era menor, aunque tuviera la dificultad de su irracionalidad.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Me resultó sencillo, llamarla a mi lado. Partera era una yegua muy dócil, y soltándose del peón que la traía, vino trotando a que la acariciara.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Fíjese, jefe, su hijo ha heredado su facilidad con los bichos</i>-, le comentó el operario a mi padre. Mi viejo le sonrió sin contestarle.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Sin más preámbulo, salimos trotando de la caballerizas con dirección al arroyo que cruzaba la finca. Durante el trayecto, estuvo explicándome que lo importante era que aprendiera a utilizar métodos indirectos, para conseguir que me obedecieran. Cuanto mas sutil fueran, menos oportunidades tenían de darse cuenta de que estaban siendo dirigidos. Y me dio un ejemplo práctico. Sin darme cuenta, me había quitado la bota para rascarme el pié en marcha.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Mira la burrada que te he obligado a hacer y no te has dado ni cuenta. Quería que te quitaras la bota, y en vez de ordenarte que lo hicieras, lo que he hecho es inducirte a que te picara el pié, y tu mismo sin mi intervención te la has quitado para rascarte-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Estaba alucinado al darme cuenta que había sido objeto de su manipulación. Pero fue realmente me di cuenta de su poder, cuando frené de golpe al caballo y salí despedido, chocando abruptamente contra el suelo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Ves hijo, ahora si has sido consciente de haber sido usado</i>-, me dijo riéndose a carcajadas,- <i>esa es la diferencia entre orden bien dada y orden abusiva, debes intentar nunca practicar esta segunda</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Después de unos momentos de indefinición y viendo el ridículo que me había hecho hacer, me uní a mi padre en su risa. Pero cuando tratando de vengarme, intenté hacer lo mismo, ordenarle que se cayera del caballo, lo único que conseguí fue un enorme dolor de cabeza.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span style="font-style: italic;">&#8211;</span><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Eres todavía demasiado débil, para enfrentarte a mí. Pero está bién que lo hayas intentado</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;</span><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">, me informó con una sonrisa en sus labios, y una expresión orgullosa en sus ojos, &#8211;<i>sigue así, el día que lo consigas no tendré más que enseñarte-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">La jaqueca me duró mas de media hora, que resultando un castigo excesivo para mi travesura, fue una forma excelente que no se me olvidara, como dice el viejo refrán, que sabe mas el diablo por viejo que por diablo. Y en este caso aunque compartía con mi padre el mismo don, el me llevaba muchos años de práctica.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Fue una mañana inolvidable, durante la cual me fue enseñando y yo fui asimilando, pero sobretodo pude por fin comprenderle. Los esfuerzos que me hizo hacer, tuvieron como consecuencia que a la una del mediodía, estuviera realmente agotado. Por eso nada mas llegar a la casa de invitados, me metí directamente en la cama.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Isabel intentó despertarme a las dos para que bajara a comer, pero entre sueños le dije que me dejara descansar que estaba agotado. Pero cuando a las seis todavía no había bajado, fue cuando empezó a preocuparse, y entrando en la habitación, me tomó la temperatura. Estaba hirviendo, asustada al comprobar que tenía mas de cuarenta grados de fiebre, llamó a mi padre. Por lo visto, debía ser normal, un efecto secundario al uso de mi nuevo poder, por que mi viejo al oirla, le dijo que no se preocupase que lo único era que debía evitar que pasase frío. Nunca en su vida, había tenido la responsabilidad de cuidar de un niño, por lo que le contestó que si no era mejor que llamara a un médico. Pero mi padre fue inflexible, negándose de plano y prohibiéndole además que molestara a mi madre.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Si mi esposa se entera, va a querer que Fernando vuelva a la casa</i>-, le contestó, y la criada temiendo perder su recién estrenada libertad, no le insistió mas.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Nerviosa y preocupada, me arropó con dos mantas y yéndose a la cocina me preparó un consomé para que entrase en calor. Al volver con el caldo, mi temperatura había subido aún mas, y ya empezaba a delirar. Cuando entró la confundí con Ana, y tratándole de besar le pedía que nunca me volviese a abandonar.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Con lágrimas en los ojos, producto de su preocupación pero también de mis palabras me dijo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-Mi niño, como puedes pensar que te dejaría</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, y cariñosamente me abrazó, estrechándome entre sus brazos. El sentir sus pechos contra mi cara, alborotó mis hormonas, y sin ser realmente consciente de lo que hacía empecé a besárselos.-<i>Son tuyos</i>-, me dijo separando mi labios de su escote,-<i>pero estás enfermo, y ahora no debes fatigarte</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Acto seguido y no sin dificultad, consiguió que me bebiera el consomé. Con el estómago caliente, caí nuevamente dormido. Isabel me estuvo velando toda la tarde, solo levantándose de mi vera para prepararme algo de cenar. Cuando volvió con la comida, me encontró muy mejorado, la fiebre me había bajado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Menudo susto me has dado!-,</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"> y dándome un beso en la boca, me dijo,- <i>¡Ni se te ocurra volver a hacerlo!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Le comenté que no me acordaba de nada, y que lo único que sentía era un frío enorme. Fue entonces cuando ella me explicó que había pasado, y sin hacer caso a mis protestas, me obligó a comerme todo lo que había preparado. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Sigo helado</i>-, le dije guiñándole un ojo al terminar.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Eres un pillín</i>-, me contestó y quitándose la ropa, se metió entre mis sabanas a darme calor. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Calor del bueno. Nada mas tumbarse, acurrucándome a su lado me apoderé de sus pechos, sus pezones recibieron mis besos mientras ella me pedía que me tranquilizara que teníamos toda la noche.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Déjame a mi!</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, me pidió y sin esperar mi respuesta me fue desnudando cubriéndome de besos. Una vez desnudo, me ordenó que no me moviera que solo sintiera el contacto de su cuerpo.-<i>Un buen amante debe saber que el organo sexual mas grande, no es éste</i>-, me dijo cogiendo mi pene entre sus manos<i>,- sino su piel-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Si, maestra</i>-, le contesté.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Mi respuesta le satisfizo, y cogiendome del pelo, llevó mi cara a enormes cantaros, diciéndome:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Debes de aprender a tratar los pechos de una mujer, y para ello debes de recordar primero que al nacer son tu alimento, quiero que te imagines soy madre y que tu eres mi bebé-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Como buen alumno, puse mi boca en su pezón y con mi mano imité el movimiento de los cachorros al mamar, apretando su seno mientras la chupaba. Isabel gozó desde el primer momento con esa fantasía, y gimiendo con la voz entrecortada, me decía que era un buen niño, que tenía que crecer , y que nada mejor que la leche materna para conseguirlo. Poco a poco se fue excitando, y cuando considerando que ya había comido suficiente de un pecho, me cambio de lado, decidí que ya me había cansado de hacer lo mismo, por lo que en vez de chupárselo se lo mordí. Ella al sentir mis dientes sobre su pezón, no se pudo reprimir y con su mano empezó a masturbarme, mientras me decía: </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-No pares, mi niño no pares-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Envalentonado, seguí torturando su seno, mientras introducía un dedo en su cueva. La encontré empapada por la calentura de su dueña. Si la fantasía la ponía así debía explotar esa faceta, por lo que siguiéndole la corriente le susurré al oído:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Que rica está mi mamá!, es la mamá mas guapa del mundo-.</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/381/66397018/66397018_081_01a4.jpg" width="460" height="693">Al escucharme, se corrió dando un gemido. De no haber tenido un poco de experiencia, me hubiese asustado ver como se retorcía entre gritos de placer. Isabel, totalmente descontrolada, me pedía que no parase, que con mis dedos siguiera hurgando en su interior. La docilidad con la que acataba mis caricias espoleó mi curiosidad, e introduciéndole un tercer dedo esperé una reacción que nunca llegó. Era increíble que le cupieran, y tratando de verificar su aguante, procedí a encajarle el cuarto. Su cueva se resistió, pero conseguí hacerlo, y cuando intenté moverlos para comprobar el resultado, con chillido histéricos me exigía mas. El flujo de su sexo había formado un pequeño charco en la sábana, señal del placer que la absorbía. El sexo de la muchacha ya dilatado permitía con una facilidad pasmosa mis toqueteos. Sus orgasmos se sucedían sin pausa. Totalmente picado en averiguar su resistencia, quise probar con la mano entera, y para ello le ordené que separara mas sus piernas. Sin preguntarme el motivo, me obedeció mansamente, de forma que disfrute de la visión de sus labios hinchados, y sin saber porque me apoderé de su clítoris mordisqueándolo, mientras mi mano su iba hundiendo en su interior. El dolor por mi invasión la hizo llorar, pero no me pidió que los sacase, y yo no lo hice, todo lo contrario, cerrando mi puño, empecé a golpear la pared de su vagina, como si de un saco de boxeo se tratara.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No por favor, ¡para!-,</i> me gritaba pataleando.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Y por primera ocasión, no hice caso a mi maestra, sino que alterné mis movimientos, intentando sacar mi mano cerrada, e introduciéndola después. Varias veces me hizo daño con sus piernas, intentando zafarse de mi ataque, pero tras unos segundos el placer volvió a dominarla y con grandes espasmos se vació sobre mi brazo. Fue demasiado esfuerzo y sin que pudiera hacer nada por evitarlo se desmayó en la cama.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Nadie se había desmayado jamás en frente mío, por lo que no supe reaccionar. Al principio creí que la había matado, pero pegando mi cara a su pecho, oí su corazón latiendo. Sin tener una idea clara de cómo debía de actuar me levanté al baño a por un vaso de agua, y espolvoreándosela en la cara conseguí reanimarla. Isabel salió de su trance un tanto desorientada, pero tras unos instantes de vacilación, dándome un abrazo, me dijo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>El alumno ha superado a su maestra-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Interrogándola por el significado de sus palabras, me explicó que la había llevado a cotas de excitación, nunca alcanzadas, y que si había perdido el conocimiento era debido al orgasmo tan brutal que le había provocado.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Entonces, ¿Soy un crío?</i>-, le pregunté mientras le acariciaba su cabeza.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>No, un crío no puede ser mi dueño</i>-, me contestó sin caer en la cuenta de que era verdad, y que estaba totalmente entregada a mis deseos.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Entonces?, ¿Cómo quieres que trate a mi hembra?</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-, le repliqué poniéndome encima y penetrándola.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Espera que estoy muy abierta, vamos a probar otra cosa</i>-, me dijo dándose la vuelta y mojándose la mano en su flujo, lo extendió por su escroto. Arrodillada sobre las sábanas, me esperaba. En un inicio no supe que quería hacer, cuales eran sus intenciones, ya que ninguno de mis compañeros me había hablado nunca del sexo anal, pero ella viendo mi indecisión alargó su mano, colocando mi miembro en la entrada de su culo. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Tuve que vencer la repugnancia que sentía de meterlo en el mismo agujero por el que hacía sus necesidades. Habiéndolo conseguido, fui introduciéndoselo despacio de forma que pude experimentar la forma en que mi extensión iba arañando su interior hasta llenarla por completo. Era una sensación diferente a hacerlo por delante, los músculos de ella aprisionaban mi pene de una forma distinta a como lo hacia su coño, pero analizando mis impresiones decidí que me gustaba.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Ella por su parte, esperaba ansiosa que me empezara a mover, mientras se acostumbraba a tenerlo dentro. Ninguno de los dos se atrevía a hablar, pero ambos estábamos expectantes a que el otro diera el primer paso. Viendo que ella no se movía, con cuidado empecé a sacársela y a metérsela. La resistencia a mis maniobras se fue diluyendo entre gemidos. Poco a poco, me encontraba mas suelto, mas seguro de cómo actuar. Isabel volvía a ser la hembra excitada que ya conocía, sus caderas recibían mi castigo retorciéndose en busca de su placer, mientras mis huevos chocaban contra ella. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Mas rápido</i>-, me pidió y tocándose su clítoris.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">La postura no me permitía incrementar mi velocidad, por lo que tuve que agarrarme de sus pechos para conseguirlo. De esa forma aceleré mis envites, su conducto me ayudó relajándose. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Mas rápido</i>-, me volvió a exigir, al notar que oleadas de lujuria recorrían su cuerpo. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Seguía sin sentirme cómodo, por lo que soltándole sus pechos usé su pelo como si de unas riendas se tratara. Estaba domando a mi yegua, y entonces recordé como le gustaba que la montaran, que se volvía loca cuando le azuzaban con unos golpes en su trasero. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Vas a aprender lo que es galopar</i>-, le grité cogiendo su melena con una sola mano y con la que me quedaba libre comencé a azotarle sus nalgas. </span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">No se lo esperaba, pero al recibir su castigo, mi montura rendida totalmente a mis ordenes, se desbocó buscando desesperadamente llegar a su meta. Su cuerpo se arqueaba presionando mis testículos contra su piel, cada vez que se encajaba mi sexo en su agujero y se tensaba gozosa esperando el siguiente azote, para soltar un gemido al haberlo recibido. La secuencia estaba muy definida, pene, tensión, azote, gemido, y solo tuve que variar el ritmo incrementándolo para conseguir que se derramara salvajemente, bañándome con su flujo. La excitación acumulada hizo que poco después explotara en intensas descargas, inundando con mi simiente su interior.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD">Caí agotado a su lado, con mi corazón latiendo a mil por hora, por lo que tuve que esperar unos minutos para poder hablar. Pero cuando intenté hacerlo, no quiso escucharme y pidiéndome que me callara, me dijo:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Fer, si se enteran tus padres, me matan y no se cuanto dure, pero nadie me ha dado tanto placer, por eso te doy permiso a tomarme cuando desees</i>-.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¡Que equivocada estás!¡Puta!-, </span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">le repliqué enojado<i>,-No necesito tu permiso, desde hoy te follaré donde y cuando me apetezca, y si no estas de acuerdo, ¡levántate! y ¡vete de mi cama!-.</i></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Nunca le había hablado en ese tono, ofendida y con lágrimas en los ojos, salió de entre mis sabanas con dirección al pasillo, pero justo antes de cerrar la puerta, volvió corriendo y arrodillándose a mi lado me pidió perdón.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Acariciándole la cabeza la tranquilice y abriendo la cama para que volviera a acostarse conmigo le expliqué:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">&#8211;<i>Aunque seas mi puta, sigues siendo mi maestra, y espero que sigas así, enseñándome</i>.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Nada mas acurrucarse a mi lado me preguntó:</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><i><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">-¿Qué es lo que te gustaría probar?-</span></i></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Soltando una carcajada, le respondí: <i>-¡A dos mujeres!-</i>, me miró divertida, y como única respuesta se introdujo mi pene en su boca, asintiendo.</span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></span></div>
<div style="font-family: arial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></b></span></div>
<p><span style="font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;"><b style="font-family: arial;"><span lang="ES-TRAD" style="font-size: 16;">Fin primera parte.</span></b></span></p>
</div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/381/66397018/66397018_121_afe5.jpg" width="769" height="1158"></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><span lang="ES-TRAD">&nbsp;</span></span></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La mejor amiga de mi hija y la criada luchan por mi 12&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-la-mejor-amiga-de-mi-hija-y-la-criada-luchan-por-mi-12-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jul 2025 07:44:40 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[hetero]]></category>
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					<description><![CDATA[24 A diez mil metros sobre el mar, Gonzalo estaba aprovechando el viaje en avión para que Antía y Estefany le contaran el alcance y la naturaleza de sus poderes. Como recién se había enterado de su existencia, todo lo que le decían le parecía una memez. En su cuadriculada mente no entraba que esas mujeres fueran repartiendo conjuros a diestro y siniestro. Pero la gota que derramó el vaso de su paciencia fue cuando, avergonzadas, le reconocieron que ambas lo habían hechizado para llevárselo a la cama. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ― ¡Menuda estupidez! La magia no ha tenido nada que ver. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading">24</h1>



<p></p>



<p>A diez mil metros sobre el mar, Gonzalo estaba aprovechando el viaje en avión para que Antía y Estefany le contaran el alcance y la naturaleza de sus poderes. Como recién se había enterado de su existencia, todo lo que le decían le parecía una memez. En su cuadriculada mente no entraba que esas mujeres fueran repartiendo conjuros a diestro y siniestro. Pero la gota que derramó el vaso de su paciencia fue cuando, avergonzadas, le reconocieron que ambas lo habían hechizado para llevárselo a la cama.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¡Menuda estupidez! La magia no ha tenido nada que ver. Solo un eunuco se negaría a acostarse con dos bombones como vosotras― contestó sin dar crédito alguno a su afirmación.</p>



<p>Cuando Antía iba a hacerle ver su error, la colombiana le guiñó un ojo mientras respondía:</p>



<p>―Entonces, ahora que nos has probado, dinos: ¿Cuál de tus bombones resultó más dulce?</p>



<p>Al escuchar la pregunta, se echó a reír y contestó que antes de dar una opinión necesitaba volverlos a catar. Ante esa respuesta y aprovechando que no había nadie más sentado en primera clase, Estefany se encaramó sobre él y se sacó un pecho para dárselo a probar. Lo que quizás jamás se esperó la joven fue que divertido con su ocurrencia Gonzalo cediera y que tomara entre sus dientes su pezón.</p>



<p>― ¡Qué bruta me pones! ― rugió al sentir el mordisco del hombretón y meneando las caderas, buscó compartir con él su excitación.</p>



<p>La pelirroja no se quiso quedar al margen e imitando a la hispana, puso a disposición de su amado uno de sus senos mientras le exigía recibir el mismo trato. Como no podía ser de otra forma, desternillado con la competencia que mostraban, también se lo mordió.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/162/21447943/21447943_006_10de.jpg" alt=""/></figure></div>



<p>―Ahora que nos has probado, ¿A cuál de tus putas te apetece follarte antes? ― Antía murmuró.</p>



<p>― ¡Por dios! ¡Tenemos público! ― contestó aludiendo al resto del pasaje.</p>



<p>La morena, mirando hacia turista, contestó:</p>



<p>―Por eso no te preocupes, ¡están dormidos!</p>



<p>El ejecutivo realmente creyó que bromeaban y por eso no se quejó cuando comenzaron a acariciarlo. Comprendió su error cuando de pronto vio que le bajaban la cremallera y liberaban su pene:</p>



<p>― ¡Joder! Parad.</p>



<p>Lejos de hacerle caso, lo empezaron a masturbar. Al tratar de protestar, Estefany, poniendo un dedo en su boca, le susurró que las dejara continuar. La insistencia de ambas en complacerle disolvió sus dudas y relajándose en el asiento, las permitió seguir mientras él mismo comenzaba a participar en el juego disfrutando masajeándoles las tetas.</p>



<p>Al sentir los mimos en sus areolas, la morena se despistó y cuando se dio cuenta Antía se le había adelantado sumergiendo el pene que pajeaban en su boca:</p>



<p>―Zorra, yo iba antes― airadamente se quejó.</p>



<p>Haciendo oídos sordos, la gallega prosiguió con la mamada mientras la otra seguía echando pestes. Al darse cuenta del nulo efecto que tenían sus protestas, decidió cambiar de estratagema:</p>



<p>―Tienes suerte de que no estemos en un hotel― dijo mientras le metía mano bajo la falda.</p>



<p>― ¿Qué me harías que no puedes hacer aquí? ― desternillada preguntó.</p>



<p>La colombiana respondió con un sonoro azote sobre sus ancas. El sonido de esa nalgada unido al gemido que pegó la pelirroja llamaron la atención de una azafata. La cual salió del reservado de la tripulación a comprobar que había pasado por si alguien necesitaba ayuda.</p>



<p>― ¡Qué ocurre aquí! ― más que preguntar, exclamó al toparse con la escena.</p>



<p>Avergonzada por ser pillada con la polla de Gonzalo en su boca, Antía intentó disculparse y sacándosela de la garganta, murmuró perdón mientras su hombre se tapaba. De todo el grupo, la única que permaneció tranquila fue la causante del alboroto. Y es que, al contrario del resto, sonriendo contestó:</p>



<p>―Creo que está claro, estamos relajando la tensión con un poco de sexo.</p>



<p>Por raro que parezca, el descaro de esa respuesta hizo reír a la empleada de la aerolínea y en vez de montar un escándalo, solo les aconsejó no ser tan ruidosos para no perturbar el sueño del pasaje. Estefany viendo su reacción, esperó a que volviera a su asiento para preguntar a la meiga qué narices le había hecho para que se comportara así.</p>



<p>―Yo nada, pensaba que habías sido tú― respondió.</p>



<p>Durante unos instantes, ambas se quedaron pensando y fue la pelirroja la que se atrevió a formular la duda que había aflorado en ellas:</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/162/21447943/21447943_025_adb3.jpg" alt=""/></figure></div>



<p>―Gonzalo, ¿alguna vez te han pillado en una situación tan embarazosa? Y no me refiero solo a lo sexual, sino a cualquier cosa. No sé, ¿siendo niño te han cogido copiando en un examen? ¿Viajando sin billete en el metro?&#8230;</p>



<p>Sin advertir el verdadero motivo de su interrogatorio, éste soltó una carcajada antes de contestar:</p>



<p>―Por supuesto, nunca he sido un santo.</p>



<p>―Cuéntanos una de ella y qué te pasó.</p>



<p>El interés de la pelirroja lo alertó de que esa pregunta no era tan inocua como parecía y haciendo recuento de sus pasadas experiencias, seleccionó una de las peores experiencias que le habían pasado.</p>



<p>―Debía tener como veinticinco años cuando en un viaje con amigos me enrollé con una rusa que resultó ser la esposa de un traficante de armas. &nbsp;</p>



<p>― ¿Y? ― casi al unísono preguntaron las dos.</p>



<p>Despelotado tras tantos años, no tuvo reparo en narrarles que el cornudo les había encontrado en la cama.</p>



<p>―Siendo un mafioso, ¿cómo es que sigues vivo?</p>



<p>―Realmente no lo sé, pero por fortuna la cosa no llegó a mayores.</p>



<p>― Gonzalo. ¿Qué coño pasó? ― insistió la colombiana.</p>



<p>―Aunque lo lógico hubiera sido que me hubiese pegado un tiro, al ver a su esposa en mis brazos, el tipo se echó a llorar y eso me dio tiempo para huir. Tuve suerte de que fuera un pánfilo.</p>



<p>&nbsp;Las risas de sus acompañantes le cabrearon y con tono duro les pidió que le explicaran de qué se reían. En vez de contestar directamente, Antía le preguntó qué había pensado cuando apareció la azafata y los pilló.</p>



<p>―Coño, ¡lo que cualquier persona en la misma situación! ¡Que se tranquilizara y comprendiera que no habíamos hecho mal a nadie!</p>



<p>― ¡Confirmado! ― exclamó la morena mirando a su compañera: ―Nuestro hombre es un influyente.</p>



<p>Al no entender a qué se refería con ese término, muy molestó, les exigió nuevamente que se lo aclararan. Tomando la palabra, muerta de risa, la gallega contestó:</p>



<p>―Cariño, ¿recuerdas que mi madre nos advirtió que tú también tenías poderes? ― al contestar que sí con la cabeza, continuó: ―Lo que tu llamas suerte, no lo es&#8230; Cuando te encuentras en una situación límite, buscas una salida influyendo en los demás, aunque sea inconscientemente.</p>



<p>No aceptando de primeras lo que le acababa de decir, el hombretón se puso a revisar todas las ocasiones en las que la vida le había puesto en peligro ya sea física como económicamente y asustado comprendió que en todas y cada una de ellas la suerte le había sonreído.</p>



<p>― ¡No puede ser! ¡Tiene que haber otra explicación! ― verbalizó mientras un escalofrío recorría su cuerpo.</p>



<p>Viendo que su determinación flaqueaba, las mujeres que tenía al lado no lo dejaron descansar y le pidieron que practicara su don por si les era útil en el futuro. Aunque ninguna mencionó directamente el futuro enfrentamiento con Ricardo Redondo, al ejecutivo le quedó claro que si quería liberar a su hija debía al menos intentarlo.</p>



<p>― ¿Por dónde empiezo? ― respondió todavía incapaz de reconocer que fuera capaz de influir en otra persona.</p>



<p>Adjudicándose la labor de maestra, Estefany le aconsejó comenzar con cosas sencillas.</p>



<p>―Para ti es fácil. Todo esto forma parte de tu vida desde niña.</p>



<p>La angustia del tono de su respuesta le informó que tenía que guiarlo paso a paso y conociéndole, comentó:</p>



<p>―Pídele un whisky a la azafata, pero no le digas la marca. ¡Concéntrate y piensa en tu preferida!</p>



<p>Haciendo caso a su sugerencia, la llamó y siguió al pie de la letra sus instrucciones. Para su sorpresa, no tuvo que especificar cual quería y en un minuto se vio con un Chivas en la mano.</p>



<p>―Ha sido casualidad― exclamó al quedarse solos: ―Estamos en primera y este whisky es el “Premium” más común.</p>



<p>La pelirroja intervino diciendo:</p>



<p>―Sí y no. Lo normal es que te hubiese preguntado, pero tú mismo has facilitado las cosas al sugerirle mentalmente ese. Si hubieses elegido un Glenrothes de 25 cinco años el experimento hubiese resultado diferente. Cuanto más normal sea lo que le pides a un sujeto, menos reticente se mostrará a ser influido.</p>



<p>Al escuchar el razonamiento de la pelirroja, se quedó callado y planeó hacer una prueba sin que ellas lo supieran, no fuera a ser que lo ocurrido fuera motivado por la intervención de alguna de las dos. Como viejo zorro fogueado en muchas lides, pacientemente esperó la oportunidad. Ésta llegó como a la hora cuando la misma empleada llegó con el carrito de la cena.</p>



<p>«Soy un cerdo que te está mirando las tetas. ¡Haz algo para castigarme!», pensó concentrándose en ella al ver que venía con una bandeja en la mano.</p>



<p>Aunque le resultó extraño el color de sus mejillas al acercarse, nunca esperó que tropezándose le derramase su contenido sobre la ropa. Por eso, no pudo parar de reír mientras la rubia le pedía perdón por ser tan torpe.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/162/21447943/21447943_038_9017.jpg" alt=""/></figure></div>



<p>―No se preocupe― uniéndose a sus risas, comentó Antía: ―Seguro que se lo tenía merecido&#8230;</p>



<p>La luz del sol entrando a través de la ventana despertó a Patricia esa mañana. Al darse cuenta de que no estaba sola y que a su lado dormía Antonella, suspiró recordando la calidez de sus besos, la ternura con la que la noche anterior la había mimado y, sobre todo, la forma en que había manipulado a su secuestrador para que las dejase dormir juntas.</p>



<p>«Es preciosa», se dijo aprovechando su descanso para observarla.</p>



<p>Totalmente desnuda y ajena a que estaba siendo admirada, la mulata estaba usando su pecho como almohada.&nbsp; Por un momento, estuvo a punto de despertarla, pero decidió hacerlo para así darse un banquete visual con ella. Durante más de media hora estuvo explorándola con la mirada. Cuanto más la miraba, más difícil le resultaba recordar algo tan bello. Era perfecta, dueña de unas piernas eternas culminaban en un duro trasero, el cual pedía ser acariciado.</p>



<p>«No tiene ni un gramo de grasa», babeó al centrarse en su vientre y hallarlo no solo duro y firme, sino rematado por dos bellos pechos que se notaba que nunca habían dado de mamar.</p>



<p>Lo que más le impresionó fue ver a la luz del día sus pezones. Grandes y oscuros eran algo sublime, unas obras maestras que tentaban a cualquiera. Reteniendo las ganas de mordisquearlos, siguió su examen y pasó a su cara. Los rasgos africanos de su rostro eran finos y bellos.</p>



<p>«Está buenísima», concluyó al notar que su interior ardía por las ganas de reanudar los escarceos que había protagonizado unas horas antes.</p>



<p>Cuando ya era evidente su calentura, de improviso, Antonella abrió los ojos. Sus negras pupilas reaccionaron al verla y levantándose de un salto abandonó la habitación. Preocupada por si había hecho algo que la molestase, la española decidió quedarse en la cama sin saber qué hacer y esperando quizás que se le bajara el calentón que llevaba. Por eso, seguía en la cama cuando al cabo de tres minutos, la mucama volvió con el desayuno.</p>



<p>Viendo que no se había molestado en taparse y que desnuda le traía un café y unos huevos revueltos, avergonzada se tapó con las sábanas.</p>



<p>«A su lado, soy una piltrafa», se lamentó preocupada por si esa mujer se hubiese cansado de su palidez.</p>



<p>Su nerviosismo se incrementó cuando la joven se arrodilló junto a ella y le rogó que empezara a comer como si eso fuera lo más natural del mundo. Ese comportamiento le hizo recordar que Antonella le había pedido la noche anterior ser su esclava y ella había accedido.</p>



<p>― ¿No quieres acompañarme? – preguntó señalando el plato.</p>



<p>Sonriendo, la joven abrió su boca haciéndole saber que quería que su ama le diese de comer. Alucinada, cortó un trozo de arepa y llenándola de huevos, se la dio.</p>



<p>―Gracias, mi señora― contestó mientras cogía entre sus dientes el regalo para acto seguido volverse a arrodillar, satisfecha de que hubiese compartido la comida con ella.</p>



<p>«No puede ser», pensó al ver su postura y recordarle la de una sumisa que había visto de una película.</p>



<p>Consciente de estar siendo observada, la mulada llevó los pechos a su espalda mientras echaba los pechos hacia adelante.</p>



<p>«Por dios, ¡me estoy volviendo a poner cachonda!», Patricia murmuró para sí.</p>



<p>Su calentura no pasó inadvertida a la chavala y queriendo intensificarla, se giró poniendo el culo en pompa mientras le decía si deseaba que su negra la ayudara a bañar.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/162/21447943/21447943_049_f768.jpg" alt=""/></figure></div>



<p>―Una ducha fría es lo que necesito― rugió divertida al comprender lo que encerraba esa invitación.</p>



<p>Susurrando melosamente, Antonella respondió que era una pena desperdiciar el baño de espuma que le había preparado. La dulzura de su voz la convenció y cediendo, puso como única condición que ella se metiera también en la bañera:</p>



<p>―No me merezco que sea tan buena conmigo― protestó.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Haciendo uso del poder que ella misma le había conferido, Patricia acalló sus quejas:</p>



<p>―Calla y obedece a tu dueña. Si digo que te vas a bañar conmigo, eso harás.</p>



<p>Supo lo acertada que había estado al dirigirle esas palabras cuando vio que por arte de magia los pezones de la mulata se erizaban.</p>



<p>«Le pone bruta que le mandé», comprendió.</p>



<p>Probando sus sospechas, extendió la mano para ver cómo reaccionaba la mucama. Tal y como esperaba, Antonella besó su palma pidiéndole perdón por ser tan burra y terca, añadiendo después que se había hecho acreedora de un castigo.</p>



<p>―Colócate a cuatro patas sobre la cama.</p>



<p>La felicidad con la que le oyó le hizo saber que para esa mujer no era una amenaza sino un premio y por ello, nada más colocarse en posición descargó sobre su nalga derecha un azote.</p>



<p>―Mi señora, su sierva debe saber quién manda― se quejó por la suavidad del mismo.</p>



<p>&nbsp;Comprendiendo su error, Patricia le regaló no una sino una serie de nalgadas cuya intensidad fue incrementando al escuchar que en sus gemidos además de dolor había placer.</p>



<p>―Veo que a mi zorra le gustan los azotes― gritó impresionada.</p>



<p>―Mi señora. No me gustan, pero si son suyos ¡me entusiasman!</p>



<p>La confesión de la cría de tez morena la hizo percatarse de la brutal forma en que la había tratado y viendo el color rojo de sus glúteos, se sintió fatal. Queriendo compensarla, se acercó a ella y sacando la lengua comenzó a recorrer la piel rojiza de su trasero.</p>



<p>―Siempre soñé con tener un ama como usted― aulló Antonella al sentir ese húmedo consuelo mientras sorpresivamente se corría.</p>



<p>Que esos lametazos convirtieran su coño en un manantial fue algo que nunca se hubiese imaginado, pero lejos de molestarle le agradó y concentrándose, comenzó a beber del cálido flujo que brotaba.</p>



<p>―No siga, por favor. Debo ser yo quien la mime― descompuesta gritó la mulata sin llegárselo a creer.</p>



<p>&nbsp;―Calla, puta. ¡No ves que me estás interrumpiendo! ― replicó mientras con los dientes se ponía a morder con dureza el clítoris de su esclava.</p>



<p>Que la fustigara de esa manera, desarboló las defensas de la mucama y llorando de gozo, rogó que al menos le diera la oportunidad de devolverle el placer. Al escucharla Patricia, no se lo pensó dos veces. Tirándola sobre la cama, se encaramó sobre ella y restregándole los pliegues de su sexo en la cara, le exigió que no parara de comérselo hasta que se lo dijera.</p>



<p>A Antonella, jamás una orden de su antiguo amo le había parecido tan tentadora como la que acababa de recibir y por ello, olvidando el pasado, se lanzó a satisfacer los deseos de la española.</p>



<p>―Sigue, putita mía ― bramó al sentir que su interior era hoyado con pasión por la lengua de la morena: ―Complace a tu señora.</p>



<p>Azuzada por sus palabras, la mulata comprendió que junto a ella sería feliz y no queriendo que nada echase a perder ese futuro, decidió que si tenía oportunidad sería la encargada de matar a don Ricardo mientras saboreaba la dulce esencia de la mujer que el destino había puesto en su camino.</p>



<p>«Se lo jura la negra que la adora. Antes muero que permitir que ese malnacido le siga torturando», prometió en silencio para que nadie, ni siquiera Patricia la oyera.</p>



<p>Desconociendo que con ello iba a afianzar la decisión de Antonella, dejándose llevar por el orgasmo, Patricia le informó que, si algún día vivían juntas, su almeja pararía a formar parte de su dieta. Al sentir derramándose sobre su cara el gozo de su adorada, la mulata se volvió loca y con una sed que no había sentido mordió sus pliegues como si quisiera exprimirlos.</p>



<p>Ese gesto fue definitivo y disfrutando de un modo nuevo, la europea unió&nbsp; un clímax con el siguiente hasta caer agotada. Su claudicación no detuvo a la morena, sino que la aguijoneó a continuar.</p>



<p>―Me vas a matar, ¿no te das cuenta que estoy medio muerta?</p>



<p>Levantando la cabeza de entre sus muslos, la mucama respondió antes de volver a su posición inicial:</p>



<p>―Usted misma me ordenó que no parara de comérselo hasta que me lo dijera y eso hago.</p>



<p>Al asumir que esa inteligente mujer se estaba burlando de ella, la cogió de la melena y acercándola, mordió los labios de su boca:</p>



<p>―Tendré que enseñarte a leer mis deseos, pero mientras tanto&#8230; ¡prepárame el baño!</p>



<p>La morena se levantó de la cama meneando el trasero y ya en la puerta de la habitación, se giró diciendo:</p>



<p>―Siento recordarle que soy dura de entendederas y que además de burra soy terca, por lo que si tardo en aprender mi culito siempre estará dispuesto a recibir su ira.  Desternillada de risa, Patricia recogió su nueva guasa lanzándole una almohada&#8230;</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/162/21447943/21447943_042_088d.jpg" alt="" width="429" height="643"/></figure></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La cazadora 1&#8221; (POR XELLA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 May 2023 09:29:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
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					<description><![CDATA[La vida de Diego no podía ir peor. Desde hacía unos meses, todo iba cuesta abajo. Una compañera a la que odiaba, había sido ascendida en su lugar a directora, arrebatando el puesto por el que tanto había luchado&#8230; Y ahora encima era su jefa&#8230; Le hacia la vida imposible&#8230;&#160;&#160;&#160; &#160; Por si fuera poco, su mujer le había pedido el divorcio. Le había abandonado por un musculitos de medio pelo, más joven que él. ¿En eso habían quedado sus años de amor? Además, se las había arreglado para quitarle casi todo&#8230; La casa, el coche&#8230; Ahora era de ella&#8230; [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La vida de Diego no podía ir peor. Desde hacía unos meses, todo iba cuesta abajo. Una compañera a la que odiaba, había sido ascendida en su lugar a directora, arrebatando el puesto por el que tanto había luchado&#8230; Y ahora encima era su jefa&#8230; Le hacia la vida imposible&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Por si fuera poco, su mujer le había pedido el divorcio. Le había abandonado por un musculitos de medio pelo, más joven que él. ¿En eso habían quedado sus años de amor? Además, se las había arreglado para quitarle casi todo&#8230; La casa, el coche&#8230; Ahora era de ella&#8230; ¡Y encima le tenía que pagar pensión! La muy zorra había alegado malos tratos en el juicio y el no había podido desmentirlo, aunque nunca le hubiese puesto la mano encima.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En sus 45 años de vida nunca se había sentido tan desgraciado&#8230; Sus años de casado con Alicia fueron maravillosos&#8230; Ella era unos años menor que el, morena, pelo castaño liso&#8230; Tenía un cuerpo diez&#8230; Con el dinero que ganaba Diego no le hacía falta trabajar, así que se fue convirtiendo poco a poco en una mujer florero, obsesionada con su físico y con las compras. En el sexo era una fiera, y solo de pensar que ahora se la estaba tirando ese cabrón&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En el trabajo no le iba nada mal tampoco. Llevaba mucho tiempo en la misma empresa y había ascendido a lo más alto. Ganaba bastante dinero y su trabajo le gustaba&#8230; Pero esa zorra de Eva&#8230; Siempre la había odiado, y tener que obedecerla le sacaba de sus casillas&#8230; Y ella además hacia todo lo posible por hacérselo pasar mal&#8230; Le mandaba tareas de muerda y le ninguneaba delante del resto de la gente&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Desde que todo empezó a irle mal, había gastado su tiempo libre en ir a un pequeño club de carretera a tomarse unas copas&#8230; Ni siquiera se tiraba a alguna puta&#8230; Con el dinero que tenía que pasar de pensión a su mujer no le daba para esos lujos, pero como tampoco le apetecía estar en el cuchitril en el que vivía ahora&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y allí se dirigía ahora. Estaba entrando en el 7Pk2, que así se llamaba el sitio, cuando escuchó por megafonia que iba a empezar la actuación de Rachel y Christie. Entonces se le escapó una sonrisilla, ese par de hermanas eran la bomba. Hacían un espectáculo de streptease temático, a veces eran policía y ladrona, india y vaquera&#8230; Siempre disfraces &#8220;opuestos&#8221; y al final una de ellas acababa follando brutalmente a la otra sobre el escenario.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No se creía que realmente fueran hermanas&#8230; Había que ser muy depravadas para acceder a hacer eso&#8230; Pero era excitante pensarlo y habían elegido bien a las actrices, el parecido entre ellas era asombroso.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se tomó una copa viéndolas y regresó a su apartamento. El día siguiente tenía una dura presentación y tenía que estar fresco y despejado para aguantar a la zorra de Eva&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Y todo se fue a la mierda&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La muy puta le había preparado una encerrona. Le había dejado en ridículo y le había humillado delante de todos los directivos de la empresa y, al acabar, le había despedido. Así, sin más.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ya no tenía nada por lo que mereciese la pena vivir. No quería volver a su cuchitril, que le hacía ver la mierda de vida que tenía. Había estado paseando y se había detenido ante el puente de la autovía, planteándose acabar con todo&#8230; Pero no tenía valor para ello&#8230; Era un cobarde&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se decidió a ir al 7Pk2 de nuevo, ese había sido su refugio en los últimos meses así que, ¿Qué mejor lugar para huir de todo?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Cuando entró vió que estaba medio vacío, era demasiado pronto. Ni siquiera había espectáculo todavía, simplemente le alegraban la vista las camareras con sus escuetos uniformes. Aun así, se pidió un whisky sólo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Buenos días, que pronto has venido hoy, ¿No?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se dió la vuelta para ver quien le había hablado y se quedó mudo. Una impresionante asiática, con el pelo negro, largo y liso estaba frente a él. Unos espectaculares ojos verdes atraían las miradas casi tanto como su cuerpo. La había visto alguna vez por el local, por lo que tenia entendido, era la dueña.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿P-Perdón? &#8211; Diego estaba extrañado de que se dirigiese a él de forma tan directa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Que normalmente sueles venir más tarde&#8230; ¿ Qué ha pasado? &#8211; La mujer quedó mirando fijamente a los ojos del hombre. &#8211; ¿Te han echado del trabajo?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">¿Era un chascarrillo? Seguramente&#8230; No podía saber eso&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te preocupes. ¡Diana! &#8211; Dijo, llamando a la camarera. &#8211; El señor esta invitado a todo lo que tome.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Gra-Gracias&#8230; &#8211; Diego no sabia que decir. Se quedó observando su vaso, sin atreverse a mirar aquellos profundos ojos verdes que parecían traspasarle.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Llevas un tiempo viniendo aquí para ahogar tus penas. &#8211; Dijo la asiática, rompiendo el silencio. &#8211; ¿Y que has conseguido arreglar con eso?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diego se quedó mirando a la mujer, pensando que le querría decir con aquello&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Perdón, no nos han presentado. Tamiko, Tamiko Aizawa. Soy la dueña del local.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Diego Lozano. Soy el que viene aquí a ahogar sus penas. &#8211; Contestó con algo de sorna.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No has contestado a mi pregunta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La mirada inquisidor de la mujer le ponía algo nervioso. Apartó la vista de ella.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué quiere decir con arreglar? Esto es un puticlub&#8230; Lo único que puedo arreglar aquí es la carga de mis huevos&#8230; Y no tengo dinero para ello&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y no te gustaría ser capaz de hacer algo?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">-&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ser capaz de arreglar tu vida? ¿De volver a tener éxito?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Aquella mujer le hablaba como si supiese exactamente por lo que estaba pasando.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿De&#8230; Vengarte?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/5/77553/1/J/i/m/1Jimc/Jennifer.pavlo26%20%286%29.jpg" alt="" width="424" height="635">Venganza. Esa palabra activó el pensamiento de Diego, y Tamiko se dió cuenta de ello. Lo que realmente deseaba era vengarse&#8230; Vengarse de la zorra de Eva por humillarle, por despedirle. Vengarse de la zorra de su mujer por dejarle tirado como a un perro. Vengarse del cabrón musculitos que se la había quitado y ahora disfrutaba gastándose su pensión&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El silencio se alargaba entre los dos. La asiática miraba fijamente a Diego. Había planteado su pregunta y ahora quería que fuese él el que diese el paso.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo se supone que haría todo eso? ¿Y a usted que le importa lo que haga o deje de hacer?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, el cómo es algo que tratariamos más tarde&#8230;&nbsp; si estuvieses dispuesto a hacer un pequeño trato&#8230; Y lo que me importa o deje de importar&#8230; Digamos que en este trato las dos partes saldríamos ganando&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y ese pequeño trato&#8230; ¿En que consistiría?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No adelantemos acontecimientos&#8230; Si estás realmente dispuesto, ven aquí a las 22:00. Te estaré esperando en mi despacho. Te expondré nuestro trato y me dirás si aceptas o no. Si no lo haces, no volverás a tener noticias mías jamás. Pero. Si lo aceptas&#8230; No habrá vuelta a atrás&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diego quedó pensativo. Cogió su copa y dió un largo tragó de whisky. Cuando volvió a girarse, la mujer había desaparecido.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ni siquiera se molestó en salir del local, para darle vueltas a la cabeza&#8230; ¿Qué mejor sitio que aquel? Unas copas más de whisky le habían mantenido en un estado de ligera embriaguez, sin llegar a estar borracho. Cuando llegaron las 22:00 simplemente se levantó y se dirigió al despacho de la mujer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Había decidido escuchar lo que tenia que decirle, ¿Qué podía perder? Era demasiado cobarde para acabar con todo, pero era lo suficientemente desgraciado como para estar dispuesto a probar cualquier cosa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">TOC TOC&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Adelante.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diego entró dubitativo. No sabia que esperar de ese encuentro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Veo que te has decidido a venir. La verdad es que no dudaba de que lo hicieras&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La mujer estaba sentada tras un escritorio, observandole con aquella penetrante mirada. Todo el ambiente olía a lilas&#8230; A lilas y a grosellas&#8230; Era un olor agradable.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y bien? &#8211; Preguntó Diego.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Qué impaciente&#8230; Siéntate por favor.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Usted me dijo que me daría la posibilidad de recuperar mi vida&#8230; Y de vengarme&#8230; &#8211; Dijo mientras se sentaba.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No. No me gusta que tergiversen mis palabras&#8230; Tu vida esta pérdida. El Diego Lozano que tenía éxito y era feliz no existe, ni volverá a existir.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El hombre no entendía nada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero sí puedo darte una &#8220;nueva vida&#8221; en la que todo irá sobre ruedas. Y además, podrás ejecutar tu venganza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Nueva vida?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Exacto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">El silencio de Tamiko le indicó que no revelaría nada más sobre eso.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y que saca usted de esto?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu me pertenecerás. Estarás a mi servicio y me servirás de cazador.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cazador?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si. Necesito carne fresca en el burdel, y tu me la proporcionaras.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diego comenzó a atar cabos&#8230; Solo de imaginarse a las zorras de Eva y Alicia trabajando allí se le puso la polla como una piedra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y como se supone que &#8220;cazaré&#8221;?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso de momento es irrelevante. Ahora solo debes saber que tu vida cambiará por completo en el momento que aceptes el trato&#8230; ¿Estás dispuesto a dar borrón y cuenta nueva, y comenzar una nueva vida de éxito y poder? ¿O te darás la vuelta y volverás a tu cuchitril, a rezar para reunir el valor suficiente para tirarte por ese puente? Es tu decisión.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diego solo necesitó media fracción de segundo para decidirse.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Acepto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tamiko Aizawa se levantó y le tendió la mano. El hombre hizo lo propio. La mano de la asiática tenía una firmeza que nunca había visto en una mujer&#8230; Tanta que poco a poco comenzó a notar que sus propias fuerzas flaqueaban. La miro a los ojos y vió como sonreía.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Adiós, Diego.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La oyó decir, antes de desmayarse.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Abrió los ojos lentamente, desperezandose. No reconocía el lugar donde se encontraba, ¿Qué había pasado? Lo último que recordaba era haber estado en el 7Pk2&#8230; Todo era muy confuso&#8230; Entonces, le vino a la cabeza la imagen de Tamiko Aizawa, la dueña del burdel y lo recordó todo. Se incorporó en la cama solo para notar como llevaba algo en la cabeza&#8230; algo que le colgaba y le rozaba los hombros&#8230; ¡Era pelo! Agarró con su mano una larga cabellera morena&#8230; Un momento&#8230; ¿Qué le pasaba a su mano? Era más pequeña&#8230; más&#8230; delicada&#8230; Apartó las sabanas para dirigirse a un espejo que había en una pared lateral y, del shock de lo que vió, volvió a caer sobre la cama.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">¡Tenía tetas!&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<div class="separator" style="text-align: justify;"></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Inmediatamente apartó el resto de la sabana para comprobar con estupor que su polla y sus huevos habían desaparecido. En su lugar había un coño perfectamente rasurado. Estaba completamente desnudo&#8230; Bueno&#8230; Desnuda, en un lugar que no conocía. ¿Qué cojones había pasado?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se levantó de la cama y se dirigió al espejo. No sabia que le habían hecho, pero por lo menos habían tenido buen gusto&#8230; El espejo le devolvía la imagen de una mujer espectacular. Pelo negro, largo y ondulado, la piel suave y blanca, unas tetas perfectas, desafiando la ley de la gravedad con su firmeza, unas piernas larguísimas y definidas y un culo espectacular. Pero, de todo lo que vió, lo que más le llamó la atención fueron sus ojos&#8230; unos ojos verde esmeralda que le recordaban a los de la dueña del burdel.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Desnuda como estaba, comenzó a recorrer la casa. Parecía que estaba sola. Estaba totalmente equipada, equipo de música, televisión, DVD, la nevera llena&#8230;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">En una mesa encontró un periódico abierto en la página de las esquelas. Ocupando un cuarto de página, había una dedicada a él&#8230; La fecha databa del 17 de Julio. Ni siquiera sabía en que día estaba.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Así que era verdad que no volvería a ser Diego Lozano.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/5/77553/1/J/i/m/1Jimh/Jennifer.pavlo26%20%288%29.jpg" alt="" width="424" height="635">No estaba preocupado por lo que estaba viendo, librarse de la vida fracasada que tenía era un alivio. Solo tenia en mente de qué manera le ayudaría todo eso a obtener su venganza.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La puerta de la calle se abrió y apareció Tamiko.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Buenos días, Diana. Parece que ya te has despertado.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Diana? ¿Esa soy yo ahora?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué mejor nombre para una cazadora, que el de la diosa romana de la caza?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué me has hecho?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Yo? Todavía nada.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y esto? &#8211; Preguntó Diana, señalando su cuerpo desnudo.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Eso no te lo hice yo&#8230; Pero es necesario para lo que tengo planeado para ti.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana se quedó en silencio, decidiendo qué quería preguntar a continuación.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué día es hoy? &#8211; Preguntó al fin&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; 5 de septiembre.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana lanzó el periódico a la mesa que estaba enfrente de la asiática.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué significa eso?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tamiko observó la esquela. La tranquilidad con la que le estaba hablando Diana la satisfacía, se estaba tomando los cambios muy bien, realmente deseaba deshacerse de su anterior vida, tanto que no le importaban las consecuencias.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Diego Lozano ya no existe. Como te dije, al aceptar nuestro trato tendrías una nueva vida llena de éxito y poder, y lo primero que había que hacer era deshacerse de la antigua. Ahora eres Diana y tendrás que aprender a vivir con ello.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué es este lugar?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu nueva casa. &#8211; Diana puso cara de incredulidad al oír eso. &#8211; No querrás volver a aquel cuchitril, ¿Verdad?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿C-Cómo? ¿Tanto vas a sacar de mi?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y no sólo eso. Tienes un coche esperando abajo, móvil, ordenador&#8230; Y si necesitas algo más no tienes más que pedirlo&#8230; Pero no te equivoques, esto no es cosa mía. Tengo varios&#8230; contactos con una corporación muy interesada en nuestras habilidades.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Nuestras habilidades?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahí quería llegar yo. ¿Recuerdas la última vez que nos vimos? ¿No notas nada distinto?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana comenzó a recordar el encuentro anterior. Obvió el hecho de que ya no iba a mear de pie, pues suponía que no se refería a eso&#8230; Y entonces se dió cuenta. Se giró y avanzó hacia el espejo, mirando detenidamente los intensos ojos verdes que ahora poseía.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; T-Tus ojos&#8230; &#8211; Dijo. &#8211; Parecía que pudiesen ver a través de mi&#8230; De examinar cualquier rincón de mi mente&#8230; Y ahora&#8230; Ahora no tengo esa sensación&#8230;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Exacto! Veo que no me equivoque a elegirte. Te he otorgado el mismo poder que poseo. El poder de controlar a quien quieras. &#8211; Diana estaba sin habla, intentando asimilar las palabras de Tamiko. &#8211; Verás, en la antigua China, se creía que las mujeres de ojos verdes eras enviadas de los cielos, con la capacidad y la misión de orientar al resto de los mortales. Deberías saber que toda leyenda tiene algo de verdad. Pertenezco a esa antigua estirpe de enviadas de las diosas&#8230; Y ahora tu también.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por eso debiste convertirme en mujer antes&#8230;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Exacto.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y como uso ese poder?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo primero que tienes que hacer es aceptarte a ti misma. Tu cuerpo y tu mente deben ser uno para que puedas controlar la mente de los demás.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignleft" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/5/77553/1/J/i/m/1Jimw/Jennifer.pavlo26%20%2814%29.jpg" alt="" width="424" height="635">La cara de la chica era un poema. No tenía ni idea de como hacer eso&#8230;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; No te preocupes. Es más sencillo de lo que parece. De todas formas, esta tarde te traeré a alguien para que practiques.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces&#8230; ¿Ya está? Diego Lozano ha muerto y ahora soy Diana, una emisaria de las diosas en la tierra. ¿Todo es tan fácil?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cómo te dije antes, hay una corporación muy poderosa detrás de todo esto. Ellos han preparado todo para que Diana tenga una vida. Tienes un colegio en el que estudiaste, instituto, universidad, trabajos que has realizado&#8230; Todo para que seas una persona real.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Qué corporación haría tal cosa?&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tiene muchas ramas, pero la más importante es Xella Corp.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Xella Corp? Nunca la había oído&#8230;&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Claro que no, saben cuidarse muy bien. Pero te aseguro que están en más sitios de los que piensas&#8230; Ya lo iras descubriendo.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana se quedó en silencio.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Bueno, te dejo a solas. Tienes ropa en los armarios y tu documentación en el cajón de la entrada. Esta tarde regresaré.&nbsp;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Ropa en los armarios. No se había dado cuenta de que seguía desnuda&#8230; Aún así, antes de vestirse se acercó a ver su documentación. Diana Querol. Ese era su nuevo nombre. Dejó la documentación sobre la mesa y se dirigió al armario.Cuando lo abrió, vió la gran cantidad de ropa de la que disponía, ¡Qué barbaridad! Vestidos, pantalones, faldas, shorts, blusas, camisetas, tops&#8230; Por no hablar de la ropa interior&#8230; Había una cantidad ingente de lencería, medias, ligueros, tangas, culottes, sujetadores&#8230; Todos eran tremendamente sexys&#8230; Se imaginó a si misma poniéndose toda aquella ropa y, aunque tenía un cuerpo de escándalo, le pareció ridículo. En un lado de la habitación estaba el zapatero, repleto de zapatos con tacones altísimos&#8230; ¿Cómo iba a subirse a eso? Nunca lo había hecho. Estuvo un buen rato para ponerse el sujetador. Si era difícil quitarlo como hombre, tampoco era fácil ponerlo como mujer. Se puso un culotte y un pantaloncito de chándal con una camiseta para estar por casa y se dirigió al ordenador.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Pasó horas buscando información de Xella Corp y Tamiko Aizawa, pero no consiguió encontrar nada&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">La puerta volvió a abrirse y Tamiko la atravesó acompañada de una mujer rubia que andaba dócilmente tras ella.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Esta es Missy. &#8211; Dijo la asiática. &#8211; Será tu cobaya.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana miró a la mujer a los ojos, y cuando los de ésta se cruzaron con los suyos, una marea de emociones y pensamientos la invadió, haciendo que apartase la vista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Q-Qué ha sido eso? &#8211; Preguntó Diana, asustada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cuando entres en contacto con una de tus víctimas, serás capaz de ver cada rincón de su mente, todos sus pensamientos, recuerdos, emociones&#8230; TODO. Cuando domines tu poder, serás capaz de moldearlo a tu antojo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Diana pensó en lo que había visto, sin atreverse a mirar a la mujer de nuevo. No era capaz de sacar nada en claro de aquella amalgama de imagenes y sonidos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Ahora está tranquila porque la tengo bajo mi control. Te la dejaré atada para que no tenga manera de escapar. Quiero que la domines y la controles. Cuando seas capaz de hacerlo estarás preparada para la caza de verdad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Tamiko enganchó una cadena al cuello de la chica, así como unos grilletes y una mordaza y la ató en una barra que había en un lado del salón.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8211; Volveré en un par de días, si necesitas algo, llámame.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Nada más salir por la puerta, la calma que tenía Missy desapareció, y la chica comenzó a revolverse y a lanzar gritos amortiguados por la mordaza. Diana se acercó a ella para realizar un nuevo intento, pero con el mismo resultado. La avalancha de imagenes y recuerdos la abrumaba y no era capaz de sacar nada en claro. Estuvo varias horas, dándose cuenta de que Missy no podía evitar mirarla a los ojos&#8230; Se revolvía, intentaba luchar, pero sus ojos la atraían como la miel a las moscas. Todos sus intentos fueron infructuosos, sólo consiguió un enorme dolor de cabeza así que decidió dejarlo para el siguiente día y darse un baño relajante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se dirigió al baño y se desnudó frente al espejo mientras se llenaba la bañera. Observó el maravilloso cuerpo que tenía ahora. Cuando era hombre, tenía un cuerpo normal, algo de barriguita, no era muy alto, se estaba quedando calvo&#8230; Ahora no. Como Diana, tenía un cuerpo que los hombres desearían y las mujeres envidiarian. Se imaginó que habría hecho con una mujer como ella y comenzó a calentarse.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se metió en la bañera y comenzó a enjabonarse, recorriendo su nuevo cuerpo, sus nuevas curvas. Se detuvo más tiempo del necesario en sus nuevos pechos, como hombre nunca le habían resultado excitantes sus pezones, pero ahora&#8230; El roce era maravilloso.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Las sensaciones de calentura eran distintas también. Notaba el ardor por todo el cuerpo, cada caricia, cada roce lo aumentaba. El placer no estaba limitado a su entrepierna, sino que era global.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class=" alignright" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/5/77553/1/J/i/n/1JinK/Jennifer.pavlo26%20%2839%29.jpg" alt="" width="424" height="635">Comenzó a descender e introdujo su mano en su coño. Dejó escapar un gemido de la impresión, era extraño tener algo dentro. Podía notar perfectamente lo lubricada que se encontraba, sus dedos entraban y salían con facilidad. Se detuvo en cada uno de los pliegues de su sexo, descubriendo las sensaciones que eso le reportaba. Con la otra mano se acariciaba el cuerpo. Pasaba de los pezones a sus caderas, sus piernas, sus pechos de nuevo&#8230; Comenzaron a invadirla oleadas de placer, ¿Qué estaba pasando? Aceleró el ritmo de sus dedos, usando uno para acariciarse el clitoris y otro para recorrer su coño. Los jadeos se incrementaban, comenzó a agitarse y a contraerse. Aquello era más de lo que había sentido nunca como hombre, un inmenso orgasmo la sobrevino haciéndola gritar de placer y, en vez de acabar ahí, siguió masturbandose haciendo que le viniese un orgasmo tras otro. Para, exhausta, y quedó tumbada durante varios minutos, disfrutando de las sensaciones que le brindaba su nuevo cuerpo.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">No sabia que una mujer vivía tan intensamente sus orgasmos&#8230; Incluso se le había despejado la cabeza, se sentía mejor que nunca&#8230;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;¿Es posible que sea&#8230;?&#8221; &#8211;&nbsp; Pensó Diana.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Inmediatamente salió de la bañera y, desnuda y empapada como estaba, se dirigió a ver a Missy, la miró a los ojos y un mundo nuevo se abrió ante ella.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Era abrumador. Podía ver y sentir a esa mujer como si fuera un libro abierto. Desde su más tierna infancia, todos sus recuerdos estaban a su alcance, seguro que Missy ni siquiera se acordaba de la mayoría de ellos&#8230;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Vió que se llamaba Miranda, que tenía una hermana y que era policía. Vió que era independiente y que nunca había querido tener una pareja seria. Vió como la había conseguido Tamiko para ella. Vió el destino de su hermana.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Missy la miraba atentamente sin dejar de revolverse. Diana podía ver sus sentimientos: miedo, humillación, deseo de libertad, odio hacia ella&#8230; quería hacerse oír por alguien, quien fuese. Entonces, sin saber bien como, comenzó a &#8220;cambiar&#8221; su forma de pensar&#8230; Hacerla ver que nadie la iba a oír, que no servía de nada resistirse, que sus esfuerzos eran inútiles&#8230; Notaba como los pensamientos de Missy cambiaban a la vez que dejaba de luchar.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;¿Así de fácil?&#8221; Pensó. &#8220;Creo que me va a gustar mi nueva vida&#8221;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Se retiro a su cuarto a descansar, mañana seguiría probando sus nuevas habilidades.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Antes de dormir, las palabras de Tamiko comenzaron a sonar en su mente.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&#8220;Aceptarte a ti misma&#8221; &#8220;Tu cuerpo y mente deben ser uno&#8221;.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Así que todo consistía en eso&#8230; aceptar su nueva vida a través de su sexualidad&#8230;&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino,serif; font-size: 14pt;">Definitivamente, su primer orgasmo como mujer era el que más satisfacciones y beneficios le había dado.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class=" aligncenter" src="http://ist2-2.filesor.com/pimpandhost.com/7/7/5/5/77553/1/J/i/m/1JimI/Jennifer.pavlo26%20%2818%29.jpg" alt="" width="600" height="401"></p>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mi hermana la stripper&#8221; (POR XELLA)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Apr 2023 10:59:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[XELLA]]></category>
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					<description><![CDATA[Cristina estaba cansada del viaje. Llevaba 3 horas conduciendo y estaba deseando llegar a casa de su hermana. Cristina y Raquel siempre habían estado muy unidas. Eran gemelas y habían perdido a sus padres desde muy pequeñas. Se habían criado con sus tíos, hasta que fueron capaces de mantenerse por ellas mismas. Se fueron a vivir juntas pero los estudios acabaron separándolas , Raquel se fue a una universidad de la capital mientras que Cristina se quedó en su ciudad natal. El viaje había sido de improviso. La última vez que habló con su hermana, le dijo que había dejado [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina estaba cansada del viaje. Llevaba 3 horas conduciendo y estaba deseando llegar a casa de su hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina y Raquel siempre habían estado muy unidas. Eran gemelas y habían perdido a sus padres desde muy pequeñas. Se habían criado con sus tíos, hasta que fueron capaces de mantenerse por ellas mismas. Se fueron a vivir juntas pero los estudios acabaron separándolas , Raquel se fue a una universidad de la capital mientras que Cristina se quedó en su ciudad natal.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El viaje había sido de improviso. La última vez que habló con su hermana, le dijo que había dejado sus estudios.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué has hecho eso? &#8211; Preguntó Cristina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me hace falta estudiar, he encontrado un trabajo en el que me va bien y quiero seguir en el.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La cara de sorpresa de Cristina fue mayúscula cuando se enteró de que ese trabajo era ¡de camarera! Sin tener nada en contra de las camareras, pero no era un motivo para que su hermana dejará los estudios. Así que cogió el coche y salió directa a hacerle una visita para hacerla recapacitar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una pequeña maleta con los enseres de aseo la acompañaba, su hermana y ella siempre se habían dejado ropa, así que no le hacía falta llevar nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cuando su hermana abrió la puerta se llevó una sorpresa. Siempre habían sido idénticas, misma cara, mismo peinado, las dos morenas. Tenían una buena figura, un culo bien puesto y unas generosas tetas. Pero ya no. Raquel se había cortado el pelo, la zona de la nuca casi rapada y una media melena que coronaba el resto de la cabeza. Además se había tenido el pelo de un rojo intenso. Iba vestida solamente con una camisola, se ve que no esperaba visita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿R-Raquel? ¿Qué te has hecho?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cristina? ¡Qué alegría verte! ¿Cómo es que has venido?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Raquel se lanzó a su hermana dándole un cariñoso abrazo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pasa, pasa, tenemos que ponernos al día.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/173/23782777/23782777_013_73c8.jpg" width="460" height="690">Raquel tenía una casa acogedora&#8230; Que es otra manera de decir pequeña. Un salón con un sofá cama, un baño y una cocina. Se sentaron a la mesa y Raquel hizo rápidamente un par de cafés. Cuando ya estaban tranquilas, comenzaron a charlar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cómo es eso de que has dejado tus estudios?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es una decisión que medité mucho&#8230; No creas que lo hice por que sí.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Entonces&#8230; ¿Por qué? Dime esa razón tan poderosa&#8230; No estarás&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Embarazada? Ja ja ja no, no te preocupes, no vas a ser tía. Es solo que&#8230;&nbsp; Me cansé. Llevo muchos años con la carrera, empecé a darle vueltas&#8230; ¿Y si no consigo acabar? Llevo mucho tiempo dependiendo del dinero de nuestros tíos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero ellos nunca han puesto trabas, sabes que su deseo es que seamos felices y tengamos una vida completa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo se,&nbsp; pero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Pero que?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Dejalo, no vas a conseguir convencerme&#8230; Es una decisión que he tomado y apechugaré con ella hasta el final.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero, ¿de camarera? ¡Ibas para doctora!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Es un buen trabajo&#8230; La señorita Aizawa me trata genial y estoy muy contenta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿La señorita Aizawa?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tamiko Aizawa. Es mi jefa, la dueña del local donde trabajo&#8230;&nbsp; Es una mujer estupenda&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Cómo si es la madre Teresa!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Basta! &#8211; Estalló Raquel. &#8211; ¡Deja de meterte en mi vida! Es una decisión mía y punto. No hay más que hablar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No sigas&#8230; Lo siento mucho pero no tengo que darte explicaciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina estaba dolida&#8230; Siempre se había llevado muy bien con su hermana, nunca habían tenido secretos entre ellas y confiaban la una en la otra&#8230; ¿Por qué reaccionaba así? Tenía que ver que estaba pasando&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/173/23782777/23782777_053_79d9.jpg" width="460" height="690">Esa noche, después de que Raquel se fuera a trabajar, Cristina se dispuso a presentarse por sorpresa en el bar. Como no llevaba más ropa que la que traía puesta, se dirigió al armario de su hermana. La sorpresa que se llevó fue mayúscula, todo eran minifaldas minúsculas, shorts ajustadísimos, camisetas con escotes profundos o con la espalda al aire&#8230; ¡No había nada normal! El calzado tampoco se quedaba atrás&#8230; El que menos tacón tenía era de 15 cm&#8230; Todo eran zapatos o botas altas&#8230;&nbsp; ¿Qué le pasaba a Raquel? Alguna vez se vestían para &#8220;ir de guerra&#8221;&nbsp; pero normalmente vestía más recatada&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ante eso, decidió ir con su ropa, aunque estuviese fuera de lugar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Después de conducir un buen rato llegó al sitio, un solitario bar de carretera con unos neones enormes. &#8220;7Pk2&#8221; rezaba el cartel. &#8220;¿Qué coño es esto? Parece un puticlub&#8230;&#8221; Pensó Cristina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Al entrar, el aspecto del sitio la sacó de dudas, juegos de luces y sombras, tono rojizo en todo el local&#8230; Estaba lleno de hombres, las únicas chicas eran las camareras, que iban en lencería sirviendo las copas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No me jodas Raquel, no me jodas. &#8211; Se dijo Cristina a si misma.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Comenzó a buscarla con la mirada, tanto en la barra como entre las mesas y no la encontraba. &#8220;A lo mejor me he confundido de sitio&#8230;&#8221; Pensó, esperando tener razón, cuando de repente de los altavoces comenzó a sonar una voz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Bienvenidos una noche más al 7Pk2! ¡No les haremos esperar más y les daremos lo que están deseando! ¡Con todos ustedes&#8230;!&nbsp; &#8211; Un redoble de tambores para dar emoción lleno el ambiente. &#8211; ¡Rachel, la enfermera calentorra!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El público estalló en vítores mientras un foco se centraba en un escenario que había al fondo de la sala. Los peores temores de Cristina tomaron forma cuando vió aparecer a su hermana, ataviada de enfermera putilla, al ritmo de una sensual música que comenzaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina estaba anonadada. Nunca se habría podido imaginar algo así, ¿Había dejado sus estudios para hacerse stripper? ¿Habría sido por dinero? ¿Tendría Raquel algún problema? Desde luego mal no le iba, todos los hombres de la sala estaban extasiados, jaleando y echándole billetes. Raquel se movía como una gata, mientras iba de un lado a otro del escenario las pocas prendas que llevaba iban desapareciendo. A veces se entretenía en la barra situada en el centro de la plataforma, deleitando con sensuales contorsiones, otras se acercaba al borde y dejaba que la sobasen, como mostrando la mercancía mientras le introducían billetes en el tanga. Al poco tiempo, su hermana había perdido la mayor parte de su ropa y entonces es cuando sacó un consolador enorme de un lado del escenario. Cristina decidió que no quería ver más. Salió del local y se volvió al pisito de su hermana.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Nada más llegar se metió en la cama. No durmió en toda la noche, dándole vueltas a lo que había visto, ¿Cómo podía estar metida en ese mundo? La recordaba de pequeña&#8230;jugando juntas&#8230; No se lo podía creer&#8230; ni siquiera se movió cuando su hermana llegó al amanecer y se acostó a su lado. Ya había decidido lo que iba a hacer&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Unas horas después, su hermana seguía dormida, y allí la dejo. Tenía pensado dejarle las cosas claras a esa tal &#8220;señorita Aizawa&#8221;.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Condujo de nuevo hacia el local y pidió permiso para verla. No le pusieron ningún problema, a lo mejor por confundirla con su hermana. Entró en el despacho como una exhalación dispuesta a cantarle las cuarenta a esa mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La señorita Aizawa estaba sentada en su mesa, tranquila. No se sorprendió cuando Cristina entró en su despacho, parecía casi que la estaba esperando.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Toda la furia con la que entró Cristina se disipó de golpe, no supo porqué. Vió a su objetivo: una bella asiática de pelo largo, liso y negro. No parecía mayor, pero tampoco parecía joven. Un sutil olor a lila y grosellas invadía el ambiente, era un olor agradable, casi sensual. Pero lo que más llamo la atención de Cristina fueron sus ojos. Unos profundos ojos de un verde vívido. Se acercó a ella despacio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Buenos días. &#8211; Saludó la asiática. &#8211; Debes ser la hermana de Raquel, ¿Verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí, precisamente venía a hablar de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/173/23782777/23782777_072_9744.jpg" width="460" height="690">La señorita Aizawa, se quedó en silencio, mirando a Cristina con aquellos ojos verdes&#8230; A la chica le dió la sensación de que en vez de mirarla a ella estaba mirando &#8220;a través&#8221; de ella&#8230; No sabia muy bien como explicarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Ante el silencio de la mujer, Cristina comenzó a hablar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mire, no se de que manera ha engañado a mi hermana, pero esto se tiene que acabar.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Engañar? Yo no he engañado a nadie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Lo siento, pero no me puedo creer que mi hermana haya tirado su vida a la basura porque sí. Ella estaba estudiando una carrera y no le iba mal. No tenía problemas económicos que yo supiera, así que la única razón que se me ocurre para que esté trabajando en un antro como éste, es que alguien la ha engañado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La asiática torció el gesto de una manera casi imperceptible cuando Cristina llamó &#8220;antro&#8221;&nbsp; a su local.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu hermana está trabajando aquí por voluntad propia, si quieres pregúntaselo a ella. En cualquier momento puede dejar el trabajo e irse.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Mientras hablaba, no dejaba de mirar fijamente a los ojos de Cristina, parecía que ni siquiera pestañeaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡¿Me está diciendo que mi hermana se ha convertido en una puta stripper por voluntad propia?!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Cálmate, pequeña. No voy a permitir que me alces la voz en mi despacho.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La señorita Aizawa ni se movió, ni alzó la voz; ni siquiera cambió el gesto, pero Cristina se sintió muy pequeña delante de la asiática, esos ojos con los que la miraba parecían escrutar lo más profundo de su mente. De repente pensó que a lo mejor se había excedido&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; L-Lo siento, no debí gritar&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">El sensual aroma de lila y grosellas se hizo más notorio. La señorita Aizawa sonrió.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Me gusta la gente con la capacidad de reconocer cuando se ha equivocado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La asiática se levantó de su silla, tenía una figura espectacular. Llevaba un ligero vestido ajustado que realzaba su figura, el pelo le llegaba hasta la cintura. Rodeó la mesa y se situó detrás de Cristina. La chica estaba nerviosa, quiso levantarse pero algo se lo impedía, no era capaz ni siquiera de intentarlo. Aunque no la veía, notaba los ojos verdes de la señorita clavados en ella. El aroma de lila y grosellas la envolvió.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La señorita Aizawa, apoyó sus manos en los hombros de Cristina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mira&#8230; Se a qué has venido aquí&#8230; Quieres que &#8220;libere&#8221; a tu hermana&#8230;&nbsp; Crees que soy algo así como una madame y que la retengo aquí en contra de su voluntad&#8230; Y no es así. Ella puede marcharse cuando quiera, pero no lo hace, y eso es por que aquí es feliz&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; P-Pero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina notaba el contacto cálido de las manos de la señorita. Ésta comenzó a masajear con calma los hombros de la nerviosa joven.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Has hablado con ella? ¿Le has pedido su opinión?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y-yo&#8230; &#8211; Cristina balbuceaba, el masaje que le estaba aplicando esa mujer la estaba dejando fuera de juego, era taaaan relajante.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Debes saber que a tu hermana le encanta lo que hace.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No&#8230; No puede&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Sí puede, Cristina. Tu hermana es una bailarina estupenda, es una de la que más clientes reúne, y es feliz con ello.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Pero&#8230; No puede ser feliz haciendo esto&#8230; Son todos viejos verdes&#8230; babosos&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La señorita Aizawa se colocó delante de Cristina, agachándose para poner su cara a la altura de la chica. Se quedó mirándola fijamente, los profundos ojos de la asiática se clavaron en los de ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ES FELIZ. &#8211; Recalcó la mujer. &#8211; Y debes aceptarlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina no podía dejar de mirar esos ojos. Creía perderse en ellos, navegar en un mar verde de sensualidad y erotismo. Le parecía oír la voz de su hermana en la lejanía&#8230; Intentó acercarse al origen de la voz. No sabía cómo moverse bien en aquel profundo mar verde&#8230; Avanzó y avanzó hasta que la vió. Allí estaba su hermana, danzando, tal y como la había visto en el bar. Contoneandose alrededor de una barra delante de viejos salidos que sólo querían su cuerpo&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; P-Pero &#8211; Cristina volvió en sí. &#8211; No voy a permitir&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Intentó revolverse de la silla, quitarse a esa mujer de encima, pero todo era inútil, la señorita Aizawa apenas tenía las manos sobre los muslos de Cristina, pero parecía que la sujetaba con toda la fuerza del mundo.&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Tu no puedes prohibir nada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/173/23782777/23782777_157_e8e3.jpg" width="437" height="656">Las manos de la asiática comenzaron a moverse por los muslos de Cristina, acariciando la parte interior de éstos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Quieres saber por qué tu hermana es stripper? &#8211; Continuó la señorita.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina no se podía mover, estaba totalmente concentrada en los movimientos de las manos de aquella mujer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué no lo compruebas tú misma?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Y-Yo? No&#8230; Yo no&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué no? Tu hermana es feliz, no tiene preocupaciones, su trabajo la completa y se desvive por él. ¿No quieres ser feliz, Cristie?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Cristie?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No te gusta? Es una manera cariñosa de llamarte&#8230; Yo le tengo mucho aprecio a tu hermana, ¿Sabes?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina asentía.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y a ti también&#8230; Si me dejaras demostrartelo&#8230; &#8211; Las manos de la señorita acariciaban la entrepierna de Cristina por encima de la ropa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina cerró los ojos, dejando escapar un suspiro. Volvía a estar en ese mar verde, y allí estaba su hermana, bailando. Pero&#8230; ¿Realmente era su hermana? ¿O era ella? Seguro que era su hermana&#8230; ella no era capaz de hacer algo así&#8230; no era capaz de bailar tan bien&#8230; ¿O sí? Si su hermana podía&#8230; ¿Por qué no ella?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Observaba a la chica sobre la plataforma y examinaba sus movimientos, sus contoneos. Cómo se deslizaba sobre la plataforma, mostrándose sensual ante aquellos hombres que la deseaban, cómo se fusionaba con la barra, abrazándola, haciendose desear&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Abrió los ojos y volvía a estar en aquél despacho, pero ya no estaba sentada. Estaba de pie, en medio de la sala. La señorita Aizawa estaba apoyada en su mesa, frente a ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No ves? No tienes nada que envidiar a tu hermana. &#8211; Cristina no sabía como habían llegado a esa situación. Lo último que recordaba&#8230; Oh&#8230; Esos dedos&#8230; &#8211; Tu cuerpo es tan bueno como el suyo. Si tan sólo te quisieses un poquito más a tí misma&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina se miró. Unas zapatillas, unos vaqueros nada ajustados y un jersey completaban su atuendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La asiática la rodeó, viendo cómo iba vestida. Desde detrás de ella, comenzó a acariciarle la cintura, metiendo las manos por debajo del jersey.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿No piensas que podrías ser algo más&#8230;Sexy&#8230;? Fíjate en tu hermana. Ella es estupenda ¿verdad?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Si&#8230; Ella es&#8230; estupenda&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tamiko comenzó a mover sus manos, avanzando hacia sus pechos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Y tu no eres menos que ella&#8230; Siempre habéis sido iguales, gemelas identicas&#8230; ¿Por qué dejas ahora que ella sea mejor que tu?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/173/23782777/23782777_175_0e12.jpg" width="460" height="690">El olor de lilas y grosellas flotaba en el ambiente. El contacto de la señorita Aizawa la estaba volviendo loca.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; No&#8230; No quiero que ella sea mejor que yo&#8230; Soy tan buena como ella&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Por qué no me lo demuestras? Baila para mí&#8230; Demuéstrame que eres tan buena como tu hermana&#8230; Quítate esa pobre ropa para mí&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">La señorita volvió a apoyarse en su escritorio para verla bien. Cristina no sabía qué hacer&#8230; ¿Cómo había llegado a esto?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Necesitas ayuda? &#8211; La mujer pulsó un botón y una sensual música comenzó a sonar por los altavoces. &#8211; Vamos, no querrás decepcionarme&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Los ojos de Tamiko la miraban implacable, la absorbían, parecía que veían cada rincón de su mente. En su cabeza se veía bailando ante todos aquellos hombres, veía sus movimientos&#8230; y entonces supo lo que tenía que hacer.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Comenzó a moverse lentamente, cerrando los ojos, viéndose en su mente. Se contoneaba para la señorita, quería agradarla, demostrarle a ella y a sí misma, que no era menos que su hermana, que todo lo que Raquel hiciese, ella podía hacerlo también.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Acariciaba su cuerpo al son de la música. Poco a poco se despojó del jersey, arrojandolo a un lado. La señorita Aizawa sonreía satisfecha.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristina se sentía genial, nunca se había sentido tan viva. Cada caricia, cada movimiento la animaban a seguir. Le encantaba lo que estaba haciendo, y veía en la cara de la señorita Aizawa que a ella también la gustaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una tras otra, cada prenda fue siendo arrojada junto con el jersey, hasta quedarse en ropa interior. Entonces sintió verguenza, pero no por lo que estaba haciendo, sino porque las bragas y el sujetador que llevaba eran completamente anti-eróticos. Para evitar esa sensación, se los quitó a mayor velocidad que el resto de la ropa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Y allí estaba, completamente desnuda ante la que era la jefa de su hermana, que acaba de conocer hacía unas horas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Ves? Lo has hecho genial. &#8211; La señorita se acercó a ella. Cristina sintió un esclalofrío de placer al notar la mirada de aquellos ojos en todo su cuerpo. Notaba cómo la deseaban y quería complacerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tamiko Aizawa besó ligeramente los labios de la chica, llevando sus dedos a su entrepierna y notándola empapada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Parece que te ha gustado lo que has hecho&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Comenzó a masturbar a la chica allí mismo, de pie, en su despacho. Cristina creía morir de placer, cerró los ojos disfrutando de las sensaciones, intentando atesorar cada momento de lo que estaba sintiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Tardó poco tiempo en correrse. Las sensaciones eran demasiado fuertes para aguantar más.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¿Entiendes a tu hermana ahora? &#8211; Susurró la señorita al oído de Cristina &#8211; No tienes nada que envidiarla&#8230; En cuanto cambies un poco tu imagen estarás en las mismas condiciones que ella.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Mmmm Sí&#8230; Me&#8230; ¿Me ayudará? ¿Me ayudará a hacerlo?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; Por supuesto que sí Cristie&#8230; Te ayudaré en todo lo que pueda&#8230; Aquí serás tan feliz como tu hermana&#8230; Y me haréis ganar muchiiiiisimo dinero&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/173/23782777/23782777_188_330d.jpg" width="460" height="690">Cristina llegó a casa de su hermana casi a la noche. Cuando entró por la puerta y su hermana la vió se alegró mucho de lo que veía. Cristina llevaba un atuendo espectacular, unos tacones de 15 cm, medias de rejilla que acababan justo en el borde de una falda tableada hiper-corta. Se veían las tiras del liguero que impedían que se cayesen las medias. Un top escotado completaba el atuendo. Además, se había cortado el pelo de la misma manera que ella pero, en vez de rojo ella lo llevaba de un negro oscurísimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una nueva noche comenzaba en el 7Pk2. El local estaba abarrotado. Llevaba así unos días, desde que había empezado el nuevo espectáculo, todo el mundo quería verlo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Una voz en off comenzó a sonar, las luces se apagaron y el público se quedó en silencio.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">&#8211; ¡Bienvenidos una noche más al 7Pk2! ¡Sabemos que es lo que quieren ver y no les haremos esperar más! ¡Con todos ustedes&#8230;!&nbsp; &#8211; Un redoble de tambores para dar emoción lleno el ambiente, los focos centraron en la plataforma que dominaba la sala. &#8211; ¡Rachel, la policía cachonda y Cristie, la ladrona intrépida!</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Las dos hermanas aparecieron entonces en el escenario. Comenzaron a bailar mezclándose y acariciandose entre ellas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Durante el show, las dos iban interpretando un pequeño guión, durante el cual, la policia acababa con la ladrona desnuda y esposada. La gente se volvía loca con eso. Unas noches eran policia y ladrona, otra india y vaquera, otra ángel y demonio&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Noche tras noche una acababa imponiéndose sobre la otra y, entonces, es cuando la vencedora se ponía el arnés. La afortunada se follaba a su hermana delante de todos aquellos hombres haciedo que se corriese ruidosamente ante ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: 14pt;">Cristie y Rachel eran felices. Tenían un trabajo que las gustaba, estaban juntas y hacian lo que les gustaba. Y por encima de todo, las encantaba estar a las órdenes de Tamiko Aizawa&#8230; Y a Tamiko le encantaba que aquellas zorras estuviesen trabajando en su local.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/173/23782777/23782777_198_a34a.jpg" width="553" height="830"></p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>Relato erótico: &#8220;MI DON: Raquel &#8211; Elisabeth Y Amigas &#8211; Últimas 2 semanas (3)&#8221; (POR SAULILLO77)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Apr 2023 12:31:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[control mental]]></category>
		<category><![CDATA[SAULILLO77]]></category>
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					<description><![CDATA[Hola, este es mi 4º relato y como tal pido disculpas anticipadas por todos lo errores cometidos.Estos hechos son mezcla de realidad y ficcion, no voy a mentir diciendo que esto es 100% real.Lo primero es contar mi historia, intentare ser lo mas breve posible. Mi nombre es Raul, tengo 25 años y lo ocurrido empezó en mis ultimos años de Instituto, 17-18 años, considero mi infancia como algo normal en cualquier crió, familia normal con padre, chapado a la antigua y alma bohemia, madre devota y alegre , hermana mayor , mandona pero de buen corazon, todos de buen [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white;">Hola, este es mi 4º relato y como tal pido disculpas anticipadas por todos lo errores cometidos.Estos hechos son mezcla de realidad y ficcion, no voy a mentir diciendo que esto es 100% real.Lo primero es contar mi historia, intentare ser lo mas breve posible.</div>
<div style="background-color: white;">Mi nombre es Raul, tengo 25 años y lo ocurrido empezó en mis ultimos años de Instituto, 17-18 años, considero mi infancia como algo normal en cualquier crió, familia normal con padre, chapado a la antigua y alma bohemia, madre devota y alegre , hermana mayor , mandona pero de buen corazon, todos de buen comer y algo pasados de peso, sin cosas raras, vivo a las afueras de madrid actualmente, aunque crecí en la gran ciudad. Mi infancia fue l normal, con las connotaciones que eso lleva, sabemos de sobra lo crueles que son los críos y mientras unos son los gafotas, otros los empollones, las feas, los enanos&#8230;.etc. Todos encasillados en un rol, a mi me toco ser el gordo, y la verdad lo era.Nunca me prive de nada al comer pero fue con 12 años cuando empece a coger peso, tampoco es que a la hora de hacer deporte huyera, jugaba mucho al futbol con los amigos y estaba apuntado a muchas actividades extra escolares, ya fuera natación , esgrima, taekwondo, o karate, pero no me ayudaba con el peso. Lo bueno era que seguía creciendo y llegue muy rapido a coger gran altura y corpulencia, disimulaba algo mi barriga, todavia no lo sabia pero esto seria muy importante en adelante.Siempre me decían que era cosa de genes o familia, y así lo acepte.Como casi todo gordo en un colegio o instituto al final o lo afrontas o te hundes, y como tal siempre lo lleve bien, el estigma del gordo gracioso me ayudo ha hacer amigos y una actitud simpática y algo socarrona me llevo a tener una vida social muy buena.Eso si, con las chicas ni hablar, todas me querían como su amigo, algo que me sacaba de quicio.Pues no paraba de ver como caían una y otra vez en los brazos de amigos o compañeros y luego salían escaldadas por las tonterías de los críos, siempre pensando que yo seria mucho mejor que ellos, pero nunca atreviéndome por mi aspecto a dar ese paso que se necesitaba.Un tío que con 17 años y ya rondaba el 1,90 y los 120 kilos no atraía demasiado, cierto es que era moreno de ojos negros y buenas espaldas, pero no compensaba.</div>
<div style="background-color: white;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/87054607/87054607_015_0a1d.jpg" width="460" height="690">Ademas, tengo algo de educación clásica, por mi padre, algo mayor que mi madre y chapado a la antigua, algo que en el fondo me gustaba ya que me enseño a pensar por mi mismo y obrar con responsabilidad sin miedo a los demás, pero también a tratar con demasiado celo a las damas, y lo mezclaba con una sinceridad brutal, heredada de mi madre, &#8220;las verdades solo hacen daño a los que la temen, y hace fuerte a quien la afronta&#8221;, solía decirme.Una mezcla peligrosa, no tienes miedo a la verdad ni a lo que piensen los demás. También, o en consecuencia, algo bocazas, pero sin mala intención , solo por hacer la gracia puedo ser algo cabrón.Nunca he sido un lumbreras, pero soy listo, muy vago eso si, si estudiara sacaría dieces, pero con solo atender un poco sacabas un 6 por que molestarme, al fin y al cabo es informacion inútil que pasado el examen no volvere a necesitar.</div>
<div style="background-color: white;">Con el paso de mi infancia empece a sufrir jaquecas, achacadas a las horas de tv, ordenador o a querer faltar a al escuela, ciertamente algunas lo serian pero otras no, me diagnosticaron migrañas, pero cuando me daban ningun medicamento era capaz de calmarme, así que decidieron hacerme un escaneó y salto la sorpresa, Con 17 años apunto de hacer los 18 e iniciar mi ultimo curso de instituto, un tumor benigno alojado cerca da la pituitaria, no era grande ni grave pero me provocaba los dolores de cabeza y al estar cerca del controlador de las hormonas, suponían que mi crecimiento adelantado y volumen corporal se debía a ello.Se decidió operar, no recuerdo haber pasado tanto miedo en mi vida como las horas previas a la operacion, gracias a dios todo salio bien y con el apoyo de mi familia y amigos todo salio hacia delante y es donde realmente comienza mi historia.</div>
<div style="background-color: white;">Después de la operacion, y unos cuantos días en al UCI de los que recuerdo bien poco, me tenían sedado, con un aparatoso vendaje en la cabeza e intubado hasta poder verificar que no había daños cerebrales.Me subieron a planta y pasadas una semana empece ha hacer rehabilitación, primero ejercicios de habla, coordinacion y razonamiento, y despues físicamente, era un trapo, no tenia fuerzas y había mucho que mover, pero pasaron los días y casi sin esfuerzo empecé a perder kilos, cogí fuerzas, en mi casa alucinaban de como me estaba quedando y ante esa celeridad muchos médicos me pedían calma, yo no queria, me encantaba aquello, pero tenia que llegar el momento en que mi tozudez cayo ante mi fisico , a pocos días del alta, en unos ejercicios de rutina decidí forzar y mi pie cedió, cisura en el empeine y otra semana de reposo total. Aquí ocurrió la magia, debido a mi necesidad de descansar me asignaron un cuarto y una enfermera en especial para mis cuidados,se llamaba Raquel, la llevaba viendo muchos días y había cierta amistad hasta el punto de que en situaciones en que mi familia no podía estar era ella quien me ayudaba a&#8230;..la higiene personal, solía solicitar la ayuda de algun celador pero andaban escasos de personal, y yo hinchado de orgullo trataba de hacerme el duro moviéndome con la otra pierna.</div>
<div style="background-color: white;">Como os conté en mi anterior relato, ella fue mi 1º relación sexual, y la que me abrió los ojos, el tumor y su extracción me provoco una serie de cambios físicos, perdida de peso y volumen, ademas de, sin saber muy bien como, una polla enrome entre mis piernas.Pero las situacion con ella, no dio para mas, me recupere perfectamente y llego el día de irme del hospital. Después toco poner en practica la teoria y Eli, la fisioterapeuta que me estaba ayudando con un problema en el pie, me la confirmo. Ahora era mi profesora y me enseñaba todo lo que se podria necesitar, y con unas amigas llego la magia.</div>
<div style="background-color: white;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</div>
<div style="background-color: white;">Ya he leído algunos comentarios, gracias por los consejos, tratare de corregir, pero la historia debe continuar.Después de mis 2 primeras semanas de aprendizaje y teoria, llegaba la hora del examen practico.</div>
<div style="background-color: white;">Pido disculpas, se me colo el 1º día de la 3º semana en el final del anterior relato, copio y pego. También pido disculpas por los tochazos que escribo, estos primeras experiencias llevan mucha informacion, y es importante a mi entender.Alguno mas así y os prometo que los siguientes no serán tan grandes.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/87054607/87054607_017_cce3.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>3º SEMANA PRACTICA.</strong></div>
<div style="background-color: white;">Polla estancada en las medidas iniciales.La comparación mas simple es que en reposo era algo mas grande que un baso de cubata y en ereccion era como una botella de refresco de 1,5 litros si le quitaras el tapón.</div>
<div style="background-color: white;">El fin de semana voló, había futbol y se me paso rapidísimo.Cuando entre al gym no me percate, pero al fondo había un par de chicas, algo mas jovenes que nuestros acompañantes habituales, de la edad de Eli diría yo.Nada mas ver a Eli me lance a preguntar.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: son clientas y amigas mías, normalmente vienen por las mañanas pero las he convencido de que vengan ahora para ser pares e iniciar ejercicios de parejas y bailes.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: ¿BAILES?</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: eso siempre ayuda a al gente a soltarse un poco y moverse</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: tu sabras, pero ellas saben de mi&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; vamos, de nuestro &#8220;acuerdo&#8221;</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: ya lo veras&#8230;&#8230;- me miro con cara lasciva y poniéndome un dedo en le pecho se fue con actitud chulesca hacia su zona.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: Bien, escuchen todos, hoy tenemos chicas nuevas en al ciudad, son Carla y Lara, UN aplauso fuerte para ellas y no las tratéis mal ehhhhh.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Eli puso algo de música suave como siempre, y se empezó con la rutina de siempre, las chicas no lo hacian mal, era cierto que eran clientas, conocían la rutina de ejercicios, durante media hora de ejercicios me dio tiempo a escanearlas a fondo, como todos los hombres de la sala, alguno no llego ni a los 10 minutos antes de sentarse.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Carla era un mico, propiamente dicho, no se si llegaría al 1,60, iba vestida con un chandal bastante holgado pero se podía notar que le sobraban algunos kilos, era pelirroja, con dos coletas , una a cada lado de la cabeza, llevaba gafas amplias y la cara bastante redonda.Si bien su figura no era facil de intuir, en varios ejercicios de repetición el suéter amplio que llevaba se le metía por debajo de la tetas, y se le notaban, debían de ser enormes.</div>
<div style="background-color: white;">Lara era el polo opuesto, era rubia, alta, casi 1,75 pude deducir, figura esbelta, los brazos eran muy delgados, se le veía bien la parte de arriba ya que llevaba un top ceñido, nada provocativo pero no dejaba lugar a engaños, pechos normales, quizá algo mas pequeños que Eli, eso si, en las piernas llevaba una especia de pantalones bombachos que no permitían mas divagaciones.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">La clase fue como siempre la primera media hora, yo ya directamente salia con nada debajo del pantalon, no tardaron en venirse abajo los hombres y mujeres de siempre.Los hombre se hartaron de admiran a las nuevas, que estúpidos, Eli iba tan ceñida y ajustada como siempre. Algunos ejercicios me levantaron el animo y las nuevas no tardaron en fijarse en mi, alguna se paraba de vez en cuando fingiendo colocarse la ropa mientras comentaba algo a la otra.A la media hora de clase Eli paro.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: esta bien, veo que nos quedamos muy pocos ya &#8211; apenas 10 hombres y 12 mujeres- vamos a probar algo nuevo, ejercicio por parejas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Eso levanto la mirada de todos, como Suricatas en el desierto.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: he preparado una ristra de canciones, duran 30 minutos , cada x tiempo habrá un cambio de canción, cuando ocurra, quiero que las mujeres paséis al hombre de la derecha y cuando lleguéis al ultimo hombre de la fila, empezáis con la fila de detrás, así todos bailaremos con todos.movimientos simples, y nada raro he don Manuel&#8230;&#8230;..-sabia ganarse al publico-&#8230;.ESTAMOS???¡¡¡¡</strong></div>
<div style="background-color: white;">todos corrieron a posiciones iniciales. Eli se fue acercando cada uno y fue haciendo parejas por filas para que fuera sencillo.Obviamente yo empezaba con ella.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI : uno, dos y tres¡¡¡¡¡¡¡</strong></div>
<div style="background-color: white;">Empezó la música y me deje guiar por ella, muchas risas de fondo y torpes movimientos.</div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: ¿y ahora que?</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: si queremos que funcione vamos a tener que ceder, nos van a frotar y restregar, procura hacerlas felices, y voy a ayudarlas- me guiño un ojo, se me froto como una perra en celo , me la puso como un mástil y toco cambio de canción.Solo pude sonreír</strong></div>
<div style="background-color: white;">Sobra decir que hubo pelea sobre a que mujer le tocaba conmigo y que hombre se quedaba con alguna de las 3 &#8220;jovenes&#8221;, los 3 primeros turnos fueron algo caóticos pero se fue cogiendo velocidad y la verdad nos lo pasamos bomba, mas obviedad era que a Eli Carla y Lara, las metieron mano hasta en el carne de identidad.Y a mi , bueno no iba a ser menos, no era ningun, galán pero era alto, joven y sabían de sobra que iban a hacer, no creo que haya un record pero sin duda anduve cerca del tío al que mas veces le has restregado el culo, la cadera o directamente la mano en la polla. Aquello me divertía, y a ellas, siempre que se iban de mi turno se iban haciendo aspavientos al resto.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Llego el momento en queme toco a Lara, me hice el cortes regalando un saludo clasico de baile y la ofrecí mi mano, ella se sonrojo y se acerco mordiéndose el dedo indice de su mano derecha, dándome la otra, y con la vista baja clavada en mi mas que obvio pene.De tanto baile se me había salido de la pernera y casi era una tienda de campaña, ella al inicio no pegaba mucho su cuerpo y miraba hacia todos lados sonriendo, pero pasado unos segundos, me harte de llevarla como un pegote y la pegue a mi de un tirón, mi polla, aplastada entre nuestros cuerpos, la llegaba de lado a lado de la cintura, ella se sonrojo mas aun si cabe pero ahora me miro a la cara, e intercalaba con vistazos rápidos a su vientre, con la boca abierta, soltó pequeños golpes de aire, totalmente impresionada, estaba avisada pero no lo suficiente, la hice dar un par de giros sobre su propio eje pero sin separarme mucho dejado que mi barra golpeara casi toda su circunferencia, esto ya era practica de las enseñanzas de Eli, la llegue a poner de espaldas a mi pero cuando fui a acercarme cambio de canción. La oí mascullar.</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/87054607/87054607_021_968c.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>LARA:&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..jo.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: te has librado por poco, otro día no fallo- la mire a los ojos y la repetí el saludo de baile clasico, la bese la mano, y la pase al siguiente.¿De donde había salido esa auto confianza y seguridad al tratarla? Eli era buena profesora.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Mi sorpresa fue que nada mas darme la vuelta para ver a mi siguiente dama, no vi a nadie, andaba pendiente de Eli, la vi agarrada de un hombre por cada brazo, se la estaban rifando.De nuevo mire y mi derecha y ya vi a Carla, se acerco como un obús, y casi sin reaccion me prepare para el impacto, se me tiro encima como si fuera papa noel y ella un crió de 6 años.</div>
<div style="background-color: white;">YO: bueno¡¡¡¡¡¡ ¿vi<strong>enes con ganas o que?</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>CARLA: no te hagas el tonto, Eli me ha dicho que la tienes enorme y quiero constatarlo.- Su honestidad y firmeza me descoloco.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: venga -me tuve que agachar- pues si te portas bien, soy todo tuyo.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Ella no paraba de intentar pegarse a mi, y yo de alejarla con el baile, no la iba a dejar el premio tan facil, se lo tenia que ganar. Entendió mi propósito y se empezó a mover como no creía posible, le sobrarían kilos pero tenia ritmo.Al final la deje acercarse, no perdió el tiempo y se pego como una lapa, directamente me cogió la polla y la palpo de arriba abajo a través de la tela.</div>
<div style="background-color: white;"><strong>CARLA: madre de dios¡¡¡¡¡ que suerte tiene la muy guerra.- supuse que se refería a Eli.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Me la coloco de tal manera que era horizontal pero hacia abajo, me la volvió a meter en la pernera del pantalon cosa que le agradecí, se coloco de lado a esa pierna y se me pego de nuevo, ni me miraba a mi, solo constataba distancias, Yo no veía nada, sus 2 prominentes pechos hacian un angulo ciego en su estomago pero haciendo gala de mi capacidad de deducción espacial, mi cintura le llegaba a la altura de sus pechos, y mas de un movimiento note su muslo en mi punta del glande.No se molesto en decir nada, solo se restregaba contra mi, eso me ayuda a cerciorarme, cada vez que se movía de arriba a bajo sus pechos hacian efecto brocha en mi cadera, debía de pasar de la talla 100 segurisimo.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">De nuevo cambio de canción, Eli salio despavorida del fondo de la sala y se me hecho a los brazos, ya habíamos dado una vuelta entera, todos con todos, y se acababa la hora. Eli era lista y puso el ultimo turno largo y pausado.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: ¿que tal, profesora? &#8211; levanto algo la mirada, pero no me miraba ami, si no a mi pecho.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: ha &#8230;ha sido mas duro de lo que creía, no se si podre repetir, me siento&#8230;&#8230; me siento mal.- incluso la note temblar</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: hey hey, tranquila morena mía; ya esta a salvo conmigo, aqui no te va a pasar nada malo &#8211; trate de calmarla- si no quieres no se repite esto.- de la impresión se me bajo el empalme que llevaba 30 minutos sin bajar.</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>ELI: ha sido duro, ¿para ti?</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: no te voy a mentir Eli, me lo he pasado genial, y que sepas que tus amigas van bien servidas.- le saque una medio sonrisa.</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>ELI: siento si te molesto pero, tenia que convencerlas de venir a esta clase y eras el mejor argumento.</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>YO: no pasa nada, ahora cálmate y prepárate para terminar la clase.Si no quieres hoy descansamos, no hace falta que te quedes.- alzo la mirada de nuevo, ahora si amis ojos, la sentí débil así que le trasmití la mayor seguridad posible. Sonrió ampliamente.</strong></div>
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<div style="background-color: white;">Acabó la música, volvió a ser ella de repente, pidiendo aplausos y felicitaciones, se fue y pregunto por todos lados, que les había parecido. Mientras ella lo hacia yo cogí mis cosas y ni corto ni perezoso me fui directo a donde estaban Carla y Lara. Puse mis cosas al lado y sin decir nada me senté a esperar.Ellas cuchicheaban, bueno, Lara lo hacia, a Carla se le oían las burradas que decía claramente.Estaba claro que Carla era todo un carácter.</div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/100/87054607/87054607_022_968c.jpg" width="460" height="690"></div>
<div style="background-color: white;">Eli termino de despedir a todos y se fue a nuestra zona, su rutina antes, cerro todo y comprobó los baños. Se me acerco directamente como la misma cara pálida y asustada de la ultima canción, la mire fijamente, miro a sus amigos y estallo señalándome con el dedo y saltando de alegría.</div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: MUAHAAAAA HAS PICADO IDIOTA¡¡¡¡¡¡</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>CARLA Y LARA: jajajjaajjaj te la acaban de meter hasta el fondo.</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO : ¿PERO QUE COJONES PASA¡¡¡?</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>ELI: nada tonto, que estaba todo preparado.</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>YO: ¿todo que?</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: pues todo, mi debilidad al final de la clase&#8230;&#8230;</strong></div>
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<div style="background-color: white;"><strong>CARLA: &#8230;&#8230;.la timidez de esta pava- señalando a Lara</strong></div>
<div style="background-color: white;"><strong>LARA: &#8230;&#8230;y tu atrevimiento, cerda &#8211; dijo algo molesta con Carla.</strong></div>
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<div style="background-color: white;">Las tres se echaron a reír, yo me quede a cuadros, como seria si me robaran en casa conmigo dentro y no me entraba, las miraba atónito, y alguna palabra mal sonante se me fue a la cabeza pero guarde calme.</div>
<div style="background-color: white;"><strong>ELI: ayyyyyyy¡¡¡¡ mírale que cara de mustio se le ha quedado&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. jijijiji. Te crees que una mujer como yo no puede soportar que la magreen un poco, eso me pasa a diario.- mientras decía eso agarro mi mejilla con una mano, a lo abuela, se la quite de mala manera, estaba cabreado, me la habían jugado, ¿por que? ¿que ganaban?.</strong></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;">Eli se acerco con ternura se puso de espaldas y se me sentó encima de forma lateral, de cara a sus amigas, yo miraba hacia su espalda, no queria saber nada.</div>
<div style="background-color: white;"></div>
<div style="background-color: white;"></div>
<p><span style="background-color: white;">&nbsp;</span>Para contactar con el autor:</p>
</div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"><b style="background-color: #fdfdfd; color: #111111; font-family: Verdana; font-size: 16px; text-align: -webkit-center;"><a style="color: #ad272b;" href="mailto:poesiaerestu@outlook.es">poesiaerestu@outlook.es</a></b></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="font-family: Verdana, Tahoma, Arial; text-align: justify;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">
<p><b style="text-align: justify;">¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!<img decoding="async" class="alignnone size-full" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/100/87054607/87054607_025_77b8.jpg" width="1280" height="853"></b></p>
<p><b style="text-align: justify;">&nbsp;</b></p>
</div>
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