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	<title>bisexual &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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	<description>---TU WEB DE RELATOS ERÓTICOS--- (SOLO MAYORES DE +18 AÑOS)</description>
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	<title>bisexual &#8211; PORNOGRAFO AFICIONADO</title>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 5&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Jun 2026 09:11:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[8 Tras la borrachera sexual que protagonizamos esa noche, llegó la resaca y al despertarme, seguía todavía somnoliento cuando escuché que mis dos acólitas se levantaban dejándonos a Patricia y a mí todavía en la cama. Aprovechando su marcha, desperté a la pelirroja y le pregunté qué pensaba de las jóvenes. ―Me imagino que no te refieres a si están buenas o si me lo pasé bien amándolas― contestó mientras se incorporaba. Sonriendo al ver la naturalidad con la que hablaba de la orgía que habíamos realizado, comenté si no le resultaba extraño que Danka, una extremista de ideas racistas, [&#8230;]]]></description>
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<h1 class="wp-block-heading">8</h1>



<p>Tras la borrachera sexual que protagonizamos esa noche, llegó la resaca y al despertarme, seguía todavía somnoliento cuando escuché que mis dos acólitas se levantaban dejándonos a Patricia y a mí todavía en la cama. Aprovechando su marcha, desperté a la pelirroja y le pregunté qué pensaba de las jóvenes.</p>



<p>―Me imagino que no te refieres a si están buenas o si me lo pasé bien amándolas― contestó mientras se incorporaba.</p>



<p>Sonriendo al ver la naturalidad con la que hablaba de la orgía que habíamos realizado, comenté si no le resultaba extraño que Danka, una extremista de ideas racistas, hubiese compartido sabanas y caricias con una mulata sin quejarse. Tras meditar el tema durante unos instantes respondió que solo podía explicarse si no compartía las ideas de su partido y que su afiliación al mismo se debiera a una orden directa de Xavi.</p>



<p>―Hay otra razón posible― respondí.</p>



<p>― ¿Cuál?</p>



<p>―Que su adoctrinamiento sea tan potente que, a pesar de creer en la supremacía blanca haya tenido que dejarla de lado para complacerme.</p>



<p>Mis palabras la hicieron dudar y pensando en ellas, replicó que la única forma de saberlo, era preguntárselo directamente. Admitiendo que era sobre todo lo más rápido, la azucé a acompañarme a la cocina donde por el ruido ese par estaba preparando el desayuno. Poniéndose en pie y sin siquiera ponerse un camisón que tapara sus atributos, me siguió por el pasillo.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_043_3f5e.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Antes incluso oír sus voces, el olor a café recién hecho nos confirmó que se habían anticipado a nuestros deseos.</p>



<p>―Qué hambre tengo― susurró a mi lado.</p>



<p>Con un gesto, la hice callar porque quería escuchar de lo que hablaban.&nbsp; Al obedecerme, llegó a mí con claridad las risas de Verónica comentando a su compañera lo feliz que se sentía siendo mi concubina.</p>



<p>―No sé por qué lo dudabas. Fuimos educadas para que nuestros cuerpos procreasen la estirpe que dominará el mundo y era nuestro destino― respondió la centroeuropea.</p>



<p>―Aun así, me ha sorprendido sentir tanto placer de manos de un hombre que apenas conozco.</p>



<p>―Claro que lo conocías. ¿O no te acuerdas de cómo disfrutábamos juntas en la residencia de la hermandad mientras nos ponían videos de él y del antiguo jerarca?</p>



<p>―Eran tus dedos los que me daban placer― suspiró la morena mientras sin disimulo restregaba su sexo contra el trasero de la rubia.</p>



<p>―Sabes bien que no&#8230; ¡no era lo mismo cuando nos acostábamos solas! No me puedes negar que nuestros orgasmos eran más intensos imaginando que don Juan nos veía.</p>



<p>Desternillada de risa, le dio la razón y preguntó a su reconocida amante qué opinaba de la papisa:</p>



<p>―Como aperitivo está bien, pero me encantaría tener la oportunidad de someterme a nuestra verdadera dueña. No me imagino lo que podríamos gozar en manos de doña Rosa.</p>



<p>―Yo tampoco. Desde que desperté, no he podido pensar en otra cosa. Si disfruté tanto con la novia de nuestro señor, el placer que sentiría en manos de la que será su esposa&#8230; ¡ser suya sería algo glorioso!</p>



<p>Al oírlas miré a Patricia para ver cómo le había afectado que la consideraran un segundo plato. Tal y como había anticipado, estaba molesta pero extrañamente tranquila tras conocer que en la hermandad consideraban a la viuda por encima de ella.</p>



<p>― ¡Qué equivocadas están estás zorritas si piensan que voy a dejarme arrebatar el puesto! ― la oí musitar mientras entraba en la cocina.</p>



<p>Reconozco que en mi caso tardé más en recuperarme. La idea que una mujer tan buena y carente de maldad fuese la primera en el escalafón de esa secta era algo que no me cuadraba.</p>



<p>«Es imposible. De ser así, no fue una víctima de Xavi sino su más estrecha colaboradora», me dije sin dar crédito a tal disparate.</p>



<p>Por ello, me quedé sin habla cuando mi novia les anticipó que iba a necesitar su ayuda para preparar una fiesta:</p>



<p>&nbsp;―Aprovechando que Rosa viene a Madrid, me gustaría organizar un convite donde la plana mayor de la organización nos conozca.</p>



<p>― ¿Estará la señora? ― Danka preguntó confirmando lo que habíamos oído.</p>



<p>En su tono descubrí, además de ilusión, sorpresa.</p>



<p>«¿Qué extraño?», recuerdo que pensé.</p>



<p>Patricia también se percató, pero en su caso no se pudo contener e imprudentemente quiso saber el motivo de su extrañeza.</p>



<p>―Don Xavi nunca quiso presentarla. Según él, su mujer y su hija estaban incluso un peldaño por encima de él y que nadie era digno de conocerlas.</p>



<p>Reculando de inmediato, mi novia replicó:</p>



<p>―Tenéis razón. No he dicho nada. Mejor le pregunto antes, no vaya a ser que la señora se moleste conmigo.</p>



<p>No tuve que ser un genio para comprender ese paso atrás. Patricia se había dado cuenta que la intención de Xavi había sido asegurar la pervivencia de su esposa y de su retoño por muchos cambios que hubiese en la organización y que realmente no era la cabeza de la misma. Con ello en mente, volví a preguntarme por el papel de Consuelo, la otra pareja del difunto, ahora que el jefe era yo.</p>



<p>«No debió ser fácil para ella ceder la jefatura y dármela a mí», me dije recordando que había ejercido de gran jefa durante la enfermedad de Xavi.</p>



<p>Como si me hubiese leído los pensamientos, la mulata me pidió permiso para contactar con ella.</p>



<p>―No hace falta, ya forma parte del harén de nuestro dueño― contestó por mí, Patricia.</p>



<p>Juro que me quedé blanco al oír el modo en que se había referido a mí cuando de todas las mujeres que conocía esa pelirroja era la más independiente y más celosa de su libertad. No tuve ocasión de seguir exprimiéndome el coco con sus motivos y es que, susurrando en mi oído, me informó que le siguiera la corriente. Al aceptar, volvió a la habitación y trayendo su bolso extrajo dos collares de su interior.</p>



<p>―De rodillas― exigió a las crías.</p>



<p>Blanca y morena, española y centroeuropea, respondieron de inmediato cayendo postradas ante ella.</p>



<p>―Juradme lealtad― sin darles tregua les requirió.</p>



<p>―Madre― bajando la cabeza en señal de respeto, musitó Verónica: ―Soy y seré su hija hasta el fin de mis días.</p>



<p>Cerrando el primer de los collares alrededor de su cuello, mi novia miró a la checa y tras descubrir la emoción que la embargaba, la azuzó a imitar a la mulata.</p>



<p>―Madre― con dos lagrimones recorriendo sus mejillas, repitió: ―Soy y seré su hija hasta el fin de mis días.</p>



<p>A pesar de la alegría que mostraban, me percaté que su sumisión era diferente a la que había mostrado Consuelo y que mientras ellas nos miraban con adoración, la entrega de la abogada era diferente y que a pesar de someterse lo hacía casi de igual a igual.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_061_f169.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Estas dos nos ven como algo inalcanzable mientras que ella se considera parte de nosotros», concluí divertido al recordar el modo tan particular con el que se había declarado nuestra sumisa.</p>



<p>Sin saber hasta dónde llegaba mi poder sobre ellas, decidí que era un buen momento de explorar sus límites y actuando como un perfecto cretino, bromeé dejando caer que quizás no volvería a acostarme con ellas a pesar de los buenos momentos que habíamos pasado juntos. Al escucharlo, ambas lo creyeron y pensando en que de alguna forma me habían fallado, se lo tomaron a la tremenda.</p>



<p>―Mi señor, mátenos antes. No podríamos vivir sin sentir su amor – casi al mismo tiempo, aunque usando diferentes palabras comentaron.</p>



<p>El dolor de su tono me hizo recular y ejerciendo ese dominio que nunca pedí, respondí como jamás hubiese soñado jamás. Tomándolas de la cintura, mordí sus labios riendo:</p>



<p>―Si algún día, os mato&#8230; será a polvos.</p>



<p>Cambiando totalmente de actitud, se echaron a reír y mientras restregaba sus cuerpos contra el mío, la mulata susurró que se ofrecía voluntaria para ese tratamiento. Su desbordada alegría me recordó la realidad de su adoctrinamiento y sintiéndome por enésima vez una mierda, pedí que nos dieran de desayunar.</p>



<p>La cabrona de mi novia aprovechó para vengar la afrenta sufrida y desternillada, les echó en cara el tenernos hambrientos. El nerviosismo de esas criaturas al ser reprendidas se intensificó cuando de pronto recibí una llamada de Rosa.</p>



<p>―Hola, ¿cómo está mi señora? ― contesté simulando una dependencia jerárquica que no tenía.</p>



<p>Lo que no anticipé y por eso no silencié el altavoz del móvil, fue que la viuda se echase a reír y a través del teléfono, se pusiese a coquetear conmigo diciendo las ganas que tenía de estrenarse conmigo.</p>



<p>―Uff― escuché a la mulata suspirar.</p>



<p>Al girarme hacia ella, me sorprendió ver que tenía los pezones totalmente erizados al igual que su compañera. Mientras seguía meditando sobre la razón de esa reacción, Rosa no paraba de insinuárseme. Su insistencia al teléfono intensificó la extraña calentura de las dos chavalas hasta que cayendo ambas al suelo se comenzaron a correr dando gemidos.</p>



<p>― ¿Con quién estás? ― al escucharlos desde el otro lado de la línea, me preguntó.</p>



<p>―Conmigo, pero cariño no pares de hablar. Me encanta oírte― comentó mi novia al ver que no contestaba.</p>



<p>― ¿Te cuida bien nuestro esposo? – ajena a lo que ocurría, divertida suspiró pensando que quizás nos había pillado haciendo el amor.</p>



<p>―Muy bien. Ahora mismo estamos aleccionando a dos pupilas&#8230; es a ellas a las que oyes.</p>



<p>Entendiendo que de nada servía ocultar que las dos crías estaban sumidas en ese imprevisto orgasmo, quise matar dos pájaros de un tiro y comprobar también cuál sería la reacción de la viuda ante las que se consideraban sus seguidoras. Avisándole de quiénes nos acompañaban, encendí la cámara y le mostré a las acólitas gozando, añadiendo que ella se lo había provocado con la voz:</p>



<p>―Son muy monas― sonrió sin creerme al ver sus cuerpos desnudos, pero entonces observó que su piropo había incrementado los gemidos de las dos bellezas. Recordando su propia experiencia, quiso verificar si era verdad y me pidió que les acercara el altavoz a sus oídos.</p>



<p>― ¿Con cuál quieres probar primero? ― anticipando lo que iba a ocurrir, contesté.</p>



<p>―Con la rubia―&nbsp; sin dudar, respondió.</p>



<p>Antes de pasársela, le expliqué en voz baja que para esas criaturas ella era alguien inalcanzable, una especie de Diosa.</p>



<p>― ¿En serio? ― todavía confusa, preguntó.</p>



<p>―Te lo juro― afirmé mientras se la ponía al aparato.</p>



<p>Al hacerlo, curiosamente, cambió de tono y adaptando un tono serio, pidió a la centroeuropea que le dijera su nombre.</p>



<p>―Danka, su excelencia. Soy su servidora.</p>



<p>Tras escuchar de sus propios labios que, para esa niña, ella era quien yo decía, añadió:</p>



<p>―Eres una zorrita preciosa&#8230; córrete para mí.</p>



<p>Pegando un alarido, la chavala se derrumbó presa del placer. &nbsp;La sonrisa que ese gemido provocó en la viuda me alertó que le gustaba el papel y por eso no me extrañó que me pidiera pasarle a la mulata.</p>



<p>―Lúcete para mí― le exigió con tono duro ante la consternación de la chavala.</p>



<p>Temerosa de fallar, mi acólita bajó los brazos y mostrando la belleza de su piel morena, se atrevió a sonreír.</p>



<p>―Pellízcate los pechos.</p>



<p>Desconcertada, obedeció llevando las yemas al derecho y al hacerlo, sintió que un abismo se abría frente a ella.</p>



<p>―Castígate el otro con más fuerza― susurró mezclando autoridad y ternura.</p>



<p>Temblando de arriba abajo, cumplió la orden sin prever que sus piernas iban a flaquear al alcanzar un nuevo clímax.</p>



<p>―Mi dueña― balbuceó mientras su cuerpo se incendiaba.</p>



<p>―No pares de correrte hasta que yo te lo diga― consciente del orgasmo que la embargaba, Rosa comentó sin dejar de mirarla.</p>



<p>Juro que me sorprendió comprobar que esa mujer tan apocada para tantas cosas había sido capaz de asimilar tan rápido el poder que tenía sobre ellas.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_160_9f59.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>«Es como si ya estuviese habituada a ejercerlo», pensé mientras volvía a sospechar que no era la mujer indefensa que nos había hecho creer.</p>



<p>Supe que algo parecido debía estar meditando Patricia al observar la forma en que miraba la escena. Mis sospechas se incrementaron cuando soltando una carcajada, la viuda se dirigió a mí preguntando si ya me las había tirado.</p>



<p>― ¿Tú que crees? ― respondí tratando de comprender el motivo de su pregunta.</p>



<p>―Me imagino que hasta por las orejas― soltando una carcajada, replicó.</p>



<p>De alguna forma comprendí que tanta satisfacción no era normal. Aun así, no me esperaba que hablando a Verónica le preguntara si estaba en sus días fértiles.</p>



<p>―No, mi señora. Acabo de pasar la regla.</p>



<p>Demostrando una indignación que no sentía, comenzó a vociferar diciendo que eso no podía ser.</p>



<p>―Lo siento― alcanzó a musitar la centroeuropea.</p>



<p>―Ponme a mi marido.</p>



<p>Acojonada, me pasó el teléfono. Su tono duro cambió de inmediato al hablar conmigo. Destilando ternura, comentó lo mucho que le apetecía vernos y que contaba las horas que le faltaban para llegar a Madrid. Ese brusco giro en la conversación me cogió con el pie cambiado.</p>



<p>―Yo también tengo ganas de estar contigo― sin mentir, reconocí mientras escuchaba los continuos gemidos que salían de la garganta de Verónica al seguir corriéndose.</p>



<p>―El miércoles os quiero para mí. Necesito que estemos solos los tres― suspiró haciéndome ver que incluía a Patricia en el paquete, pero también que no deseaba tener otros acompañantes.</p>



<p>―No te preocupes― cogiendo el móvil, la pelirroja contestó: ― Esa noche será nuestra y de nadie más.</p>



<p>Al confirmárselo, Rosa melosamente murmuró lo mucho que le apetecía hundir la boca entre sus muslos mientras yo la poseía. Esa imagen provocó que mi novia se excitara y con los pezones erizados contestó que le pondría el coño a su disposición si ella hacía lo propio.</p>



<p>―No lo dudes. Cuando nuestro hombre me haya tomado, mi cuerpo será tuyo.</p>



<p>Interviniendo en la conversación, dejé caer que al menos tendría algo que decir al respecto.</p>



<p>―Cariño, no te pongas celoso. Siempre serás el hombre de la casa, aunque tus esposas se mimen entre ellas.</p>



<p>Ignorando mi cabreo, Patricia añadió que me tenía muy visto y que lo que realmente le apetecía era recibir los mimos de un cuerpo de mujer.</p>



<p>―Sois unas zorras― grité al escuchar las risas del aquelarre que se había confabulado en mi contra.</p>



<p>Mi exabrupto intensificó su escarnio y desternilladas comenzaron a comentar cómo se explorarían, cómo se acariciarían y los mordiscos que se darían mientras me tenían a dieta. Estaba a punto de mandarlas a la mierda cuando de repente escuché a Danka decirme al oído:</p>



<p>―Mi señor, siempre podrá descargar su ira en nosotras. ¡Para eso estamos sus acólitas!&#8230;</p>



<p>Esa mañana tras dejarlas, cuando llegue a mi oficina en el CNI, una de mis secretarias me informó que el director quería verme de inmediato. El nerviosismo de esa monada era tal que comprendí que Alberto Morgado no debió ser muy sutil al requerir mi presencia. Como en teoría no había hecho nada que pudiese molestarlo, ingenuamente crucé el pasillo sin advertir la tormenta que se avecinaba.</p>



<p>«Debe haber surgido un problema que no conozco», me dije mientras tocaba su puerta.</p>



<p>De inmediato, escuché que me daba permiso para entrar y al hacerlo intuí su furia, pero jamás que me preguntara de sopetón qué relación me unía a Danka Balusek.</p>



<p>―La conocí ayer&#8230;― comencé a decir.</p>



<p>El cabreo de mi superior era tan intenso que, sin dejarme terminar, me soltó que no me creía ya que esa mujer había pasado la noche en mi apartamento. Todavía no comprendo que las musas se apiadaran de mí y que se me ocurriera inventarme una salida:</p>



<p>―Ayer cuando me dio esos informes para que los estudiara, no me cuadró la versión de que la muerte del político checo era responsabilidad rusa y aprovechando mis contactos, pedí a esa mujer que viniese a verme―&nbsp; comenté para acto seguido aclarar que si había pernoctado en mi piso había sido para evitar que su estancia en la capital se hiciese pública si se registraba en un hotel.</p>



<p>Más tranquilo, pero en absoluto convencido, quiso saber qué conclusión había obtenido de ella:</p>



<p>―Creo que no ha tenido nada que ver con la muerte de su jefe de filas y se ha comprometido en colaborar con nosotros para aclararla― mentí.</p>



<p>Como viejo zorro experto en esas clases de lides, Morgado quiso saber que le había prometido a cambio.</p>



<p>―Poca cosa&#8230;― comenté mientras buscaba algo creíble que decir―&#8230; me comprometí en buscarle una cita sin publicidad con la ministra.</p>



<p>― ¿Con qué objeto? ― rugió molesto: ―La jefa nunca accederá a reunirse con alguien al que la prensa acusa de neo nazi.</p>



<p>―Lo sé y por eso debe ser discreta. Pero creo que dadas las encuestas que han publicado sobre la intención de voto a doña Paloma le interesa tender un puente por si esa mujer forma parte del futuro gobierno checo.</p>



<p>Mi jefe comprendió que con discreta quería decir secreta y aceptando mi puesto de vista, insistió en que primero debía reunirse con él antes de pensar en hacerlo con la titular de defensa. Sin opción a negarme, únicamente pregunté donde quería que la citara pensando que me iba a decir en esas instalaciones.</p>



<p>―Ni a ella ni a mi nos conviene que nos vean en público― comentó antes de sugerir que, aprovechando que se alojaba ahí, la cita tuviese lugar en mi piso.</p>



<p>Un tanto preocupado por usar mi hogar, acepté y me comprometí en organizarla. Fue entonces cuando me dijo que preparara todo para las dos y media y así ocultar la reunión al resto del CNI bajo el amparo de una comida entre colegas.</p>



<p>&nbsp;―Disculpe, pero no tengo servicio ni nadie que nos cocine― contra la pared, murmuré.</p>



<p>―Ya que estuvo presente en la reunión de anoche, dile a Verónica que te ayude a preparar todo― fue su respuesta.</p>



<p>&nbsp;Pálido comprendí que sus fuentes también le habían informado de la presencia de la mulata y no pudiendo objetar, me despedí de él y salí rumbo a mi despacho.</p>



<p>«Tengo que hablar con ellas y planear qué vamos a decir para ocultar la intervención de la hermandad en el asesinato», me dije mientras me dirigía a mi puesto de trabajo.</p>



<p>Al llegar a la subdirección, vi que mi secretaria ya había llegado y haciéndole una señal le pedí que me siguiera. Cualquier avezado observador hubiera descubierto la alegría de la morena mientras entraba conmigo en el despacho. Cualquier otro excepto yo, que no me percaté de nada hasta que cerrando la puerta la chavala se lanzó en mis brazos. Reconociendo la excitación que me provocó el roce de sus pechos, la llamé al orden y le expliqué que el uso que deseaba hacer de ella no tenía nada de sexual.</p>



<p>―Morgado sabe que pasasteis la noche en mi casa y quiere reunirse con Danka.</p>



<p>La tez de la cría perdió su color al oír mis palabras. Temiendo que nuestro superior la cambiase de departamento al asumir que éramos amantes, se puso a llorar:</p>



<p>―Aunque deje de ser su secretaria, no me eche de su lado. Nací para servirlo.</p>



<p>El intenso dolor de la criatura me impactó y compadeciéndome de ella, le explique que su fachada seguía en pie porque don Alberto había dado por supuesto que su presencia la noche anterior había sido en calidad de ayudante.</p>



<p>― ¿Entonces mi trabajo con usted no corre peligro? ― ilusionada preguntó.</p>



<p>―Tenemos tres horas para inventarnos una versión que explique porqué Danka se trasladó a Madrid para verme o seremos dos los que pasemos a engrosar la lista del paro― respondí mientras le regalaba una caricia.</p>



<p>Verónica tomó como un reto el problema y poniendo sus neuronas a funcionar, ella sola elucubró una solución al menos arriesgada:</p>



<p>―Quizás debamos reconocer su participación en el magnicidio y justificarlo en la deriva pro rusa del muerto. Aunque en un principio esa confesión puede ir en su contra, si movemos bien nuestras bazas podemos hacer pensar al director que la tiene agarrada de los ovarios y que la puede convertir en su peón.</p>



<p>Siendo inteligente, me parecía un riesgo excesivo y así se lo hice saber. Reculando buscó otra explicación:</p>



<p>―Como el jefe de la inteligencia checa es uno de nuestros hermanos podemos hacerle saber que Danka es una de sus colaboradoras y que la muerte del político fue orquestada por su organización. Él nunca lo reconocerá, pero tampoco lo negará y eso en nuestro mundo es una confirmación.</p>



<p>Que ese hombre fuera miembro de la hermandad era un dato que desconocía y que en ese momento no podía comprobar, pero asumiendo que era verdad decidí mezclar ambas explicaciones en una sola:</p>



<p>―Danka le va a reconocer que trabaja como infiltrada desde hace años para el servicio secreto de su país y que este decidió hacer desaparecer al líder del partido para que la nombraran presidenta del mismo y así evitar que se radicalizara aún más.</p>



<p>―¿Le parece que llame a Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a>&nbsp;y que esté también?</p>



<p>Mirando el reloj, dudé que diera tiempo:</p>



<p>―Inténtalo.</p>



<p>La chavala ya se marchaba cuando la paré en seco:</p>



<p>―Se me olvidaba. Llama a un catering que prepare comida para cinco.</p>



<p>― ¿Cinco? ¿Quién es la quinta persona que va a ir?</p>



<p>―Una mujer de piel negra tan bella como lista.</p>



<p>― ¿La conozco? ¿Me puede decir su nombre? ― luciendo una sonrisa preguntó.</p>



<p>Descojonado, le lancé un cuaderno mientras le avisaba que en cuanto tuviese un momento iba a castigarla con una serie de azotes para que se lo pensara dos veces antes de retarme:</p>



<p>―Eso no es un castigo sino un premio― sonriendo, la preciosa morenita declaró antes de irse a cumplir con su misión&#8230;.</p>



<h1 class="wp-block-heading">9</h1>



<p>Poco antes de reunirme con Morgado para llevarlo a la cita, desde casa, Verónica me confirmó que su homólogo checo había aterrizado en Barajas y que llegaría a tiempo para la comida. Sabiéndolo, me acerqué a su despacho y viéndolo todavía reunido con unos subalternos, discretamente que teníamos que hablar. Despidiendo a sus visitas, preguntó qué era lo que pasaba.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_183_fc15.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Nuestra cita me acaba de comunicar que va a estar presente su jefe.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿De quién hablas? ¿No se supone que ella ha sido nombrada líder de su partido?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Así es y aunque le sorprenda, esa mujer me ha dicho que pertenece al BIS.</p>



<p>― ¿Te refieres al servicio de información y seguridad checo?</p>



<p>―Sí, y la persona que se ha apuntado a la comida es su director.</p>



<p>―¿Me estás diciendo que Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a> en persona va a asistir?― alucinado me cuestionó.</p>



<p>―Me acabo de enterar y he venido corriendo a advertirle― comenté a sabiendas de que mentía.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Supe intuir en su rostro que no se esperaba ese giro de los acontecimientos, pero reaccionando a la sorpresa, tomó su maletín y me azuzó a darme prisa porque no quería llegar tarde.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Después hablamos, ahora debemos irnos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese después resultó casi inmediato porque nada más subirnos al coche oficial me atosigó a preguntas sobre qué narices se iba a encontrar cuando se vieran.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Creo que ese hombre viene con la intención de evitar que sigamos investigando la muerte del opositor a su gobierno― dejé caer.</p>



<p>Eso mismo debía pensar porque se abstuvo de hacer ningún comentario el resto del viaje sobre el hombre y orientando la conversación hacia la chavala, me soltó si estaba tan buena como en el expediente.</p>



<p>―No, ¡está bastante mejor! Ya la verás, pero de antemano te advierto que es un bombón.</p>



<p>―Eso dicen mis fuentes, pero viendo su foto me parece exagerado.</p>



<p>―No te dejes engañar. Te puedo asegurar que esa rubia es capaz de levantar un muerto de su tumba― sonreí satisfecho por el rumbo de la charla.</p>



<p>―Tendré que fiarme de tu buen juicio― replicó y entrando en confianza, me preguntó si ya me la había tirado.</p>



<p>―Para nada― respondí sabiendo que estaba sondeando mi profesionalidad: ―Es demasiado joven para mí.</p>



<p>Sé que no me creyó o al menos no estaba seguro. Por eso haciendo un brindis al sol, añadí:</p>



<p>―Además sospecho que sus intereses van por otro lado.</p>



<p>― ¿Acaso esa monada es lesbiana?</p>



<p>―No sé qué decir, pero ayer parecía encantada de contestar las preguntas de Vero más que las mías― comenté desviando sus sospechas hacia mi secretaria.</p>



<p>Juro que jamás preví que ese burócrata contestara:</p>



<p>―Debes hablar con ella para que la seduzca. Si conseguimos sacarle fotos con una mulata, la tendremos en nuestras manos.</p>



<p>No tuvo que explicar el motivo de su petición, ya que como lideresa de un partido xenófobo sus seguidores podrían perdonar un desliz con una mujer, pero jamás con una de otra raza.&nbsp;</p>



<p>―No sé si estará dispuesta a hacerlo― musité simulando una vergüenza que no sentía.</p>



<p>―Por lo que me han dicho, esa niñata te mira con ojos tiernos y quizás con que le prometas un premio, acceda.</p>



<p>Alucinado de que mi jefe se hubiese atrevido a insinuar ese intercambio de favores, me hice el ofendido y alzando la voz, mostré mi inconformidad.</p>



<p>―Ni de broma me acostaría con una subordinada.</p>



<p>Desternillado de risa, respondió:</p>



<p>―No fastidies. Esa cría es un pibón. Si tanto te molesta el color de su piel, anúdale una bandera y todo por la patria.</p>



<p>Que pensara que era un racista me indignó y defendiéndome con uñas y dientes, le expliqué que mis pegas venían motivadas por tener novia y por la raza de la muchacha.</p>



<p>―No será la primera vez que te sacrifiques por el bien común― sonriendo añadió.</p>



<p>―Hablaré con Verónica, pero no prometo nada― cediendo, me comprometí.</p>



<p>Morgado sonrió al verme claudicar y cambiando de tema, quiso que pensara en la utilidad que podríamos sacar a la checa.</p>



<p>―Tenerla como topo nos permitirá saber de antemano que se mueve en la ultraderecha europea― ilusamente contesté.</p>



<p>―Deja de pensar como militar, ahora eres un político. Si la tenemos en nuestro poder, podemos aprovechar para que su gente actúe según nuestros intereses.</p>



<p>―Reconozco que me he perdido.</p>



<p>―Joder, el próximo año España presidirá la Unión y el gobierno quiere un mandato sin estridencias. Si conseguimos que el ala más ultra del parlamento de Estrasburgo no de la lata, lo tendremos hecho.</p>



<p>No tuvo que insistir y asumiendo que, según se decía entre los pasillos, nuestro presidente quería hacer cambios en los órganos comunitarios, respondí:</p>



<p>―Me imagino que quiere que no se muestren tan abiertamente eurófobos y que no se opongan a dotar de más poder a Bruselas.</p>



<p>―Ya lo has captado― concluyó dando por terminada la conversación.</p>



<p>Como la hermandad tenía en su ideario una Europa unida y fuerte, no vi problema en ello y aunque no era partidario de la fusión total de los países miembros, tampoco me desagradaba una unión menos burocrática y con más potestades.</p>



<p>Al llegar al parking de mi edificio, repasó lo que quería de mí y con la certeza de que iba a cumplir sus directrices subimos a casa. Allí nos esperaba su colega de profesión acompañado de las dos chavalas. De inmediato comprobé que el encargado de inteligencia checo me miraba con adoración y temiendo que mi jefe se diese cuenta, me mantuve en segundo plano mientras se saludaban.</p>



<p>―Cuanto tiempo― escuché a don Alberto decir mientras le estrechaba la mano.</p>



<p>―Demasiado― fue la respuesta de su interlocutor mientras presentaba a la que en teoría era su pupila.</p>



<p>Tras darle un discreto repaso, mi superior me preguntó dónde podía reunirse con Novak <a href="https://apellidos.de/apellido-dus2ek">Dušek</a> y cediéndole mi despacho, únicamente pregunté si consideraba mi presencia oportuna.</p>



<p>―Mejor no― replicó haciéndome ver que no quería testigos de lo que ahí iban a hablar.</p>



<p>Aceptando el ser excluido, estaba aprovechando el estar solos para comentar a mis acólitas las órdenes de Morgado cuando de improviso comenzamos a oír que la conversación subía de volumen y que los dos hombres estaban discutiendo.</p>



<p>«Putísima madre. Van a terminar como el rosario de la aurora», pensé al escuchar que el español gritaba al checo que eso era incomible y que se negaba de plano a mantener silencio sobre el magnicidio.</p>



<p>Sabiendo que era una pantomima y que quería vender caro su mutismo, estaba tranquilo. No así las dos chavalas que cada vez más nerviosas qué íbamos a hacer al respecto. Con todo bajo control me dediqué a tomarlas el pelo y simulando que estaba tan preocupado como ellas, dejé caer que quizás se debían tirar al director del CNI por el bien de la organización. Lo que jamás me esperé es que, soltando una carcajada, la morena me soltara que si quería someter sexualmente a Morgado eso sería función mía.</p>



<p>― ¿Estás diciendo que es gay? ― balbuceé sorprendido.</p>



<p>Sin dejar de reír, me informó que si me hubiese dignado a leer el archivo que sobre él me había dado ya lo sabría.</p>



<p>―Por eso, pedí a Novak que viniera. Al fin de cuenta ese par han tenido más de un escarceo entre ellos― Danka añadió.</p>



<p>Que el checo fuera también homosexual me pilló nuevamente desprevenido pero que encima fueran amantes, era algo que jamás se me había pasado por la cabeza. Seguía pensando en ello cuando los gritos comenzaron a bajar de volumen y fueron sustituidos por otra clase de ruido.</p>



<p>―Parece que están llegando a un acuerdo― comentó mi secretaria con una sonrisa al reconocer el tipo de sonido que estaban haciendo.</p>



<p>Era tan evidente que ese par se estaba dejando llevar por la pasión que me abstuve de decir nada y preferí preguntar que tenía preparado para comer.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_201_b847.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Solomillo de rubia y de segundo revuelto de acólitas― contestó tomando a la checa de la cintura.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Confieso que me hizo gracia su salida de tono y que hubiera entrado al juego si en ese justo momento no hubiera aparecido mi jefe en el salón con la mirada medio perdida. Pensando que la expresión de su cara se debía al arrebato de pasión que acababa de protagonizar, no lo tomé en cuenta y junto al resto nos dirigimos hacia el comedor. Es más, no me percaté de que algo raro ocurría hasta que su homologo, olvidando los convencionalismos de nuestra profesión, le pidió que se sentara a su lado llamándolo “cariño”.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¿Qué ocurre aquí?», me pregunté al escuchar ese apelativo que denotaba que entre ellos eran algo más que colegas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mis sospechas se intensificaron cuando Morgado tomó asiento junto a él y permitió que lo tomara de la mano. Meditando sobre esa súbita salida del armario, me lo quedé observando.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Está drogado», concluí horrorizado al comprobar que permanecía con la boca abierta mientras miraba a su alrededor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No tuve dudas de que alguno de esos tres le había dado algo, pero seguía sin comprender por qué lo habían hecho y sobre todo la utilidad de ello hasta que de pronto Novak se dirigió a mí como jerarca de la hermandad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Grande entre los grandes, es un honor compartir con usted la misma mesa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todavía en la inopia, creí que estaba aprovechando que su homologo hispano no se enteraba de nada para demostrarme su fidelidad. Pero entonces Danka tomó la cara de Alberto entre las manos y comenzó a recitar el ideario de la hermandad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Una Europa unida bajo un único mando es el único modo de que recupere su prestigio y su poder. Somos diferentes pero iguales. Desde Suecia a Portugal todos formamos parte del mismo destino.</p>



<p>Hasta el último vello de mi cuerpo se erizó al escuchar que mi superior repetía el mensaje con la misma entonación que había usado la checa:</p>



<p>―Una Europa unida&#8230;</p>



<p>―Juan Urbieta es la luz que nos guiará al resurgir que todos deseamos. Nuestro deber es amarlo y obedecer sus designios.</p>



<p>―Juan Urbieta es la….</p>



<p>―Sus seguidores formamos parte de una Santa Hermandad que bajo su tutela conseguirá devolver a Europa al puesto que se merece― siguió diciendo la rubia casi gritando.</p>



<p>―Sus seguidores formamos&#8230;. –como un loro replicó Morgado.</p>



<p>Alucinado comprendí que estaba siendo testigo de su adoctrinamiento y no sé qué me sorprendió más si la rapidez en la que cayó en trance o la facilidad con la que estaban grabando en él esas directrices. Molesto dejé de escuchar y levantándome de la mesa, me serví una copa mientras trataba de anticipar las consecuencias que tendría ese lavado de cerebro en mi carrera.</p>



<p>―Era necesario. Morgado se estaba acercando demasiado y terminaría sospechando de nuestra existencia― a mi oído susurró la mulata.</p>



<p>Preso de la ira, la tomé del brazo y llevándola a otra habitación, hice la pregunta que me llevaba atormentando:</p>



<p>― ¿No te das cuenta que tu amor por mí también es producto de la misma sumisión química? ¿Cómo puedes estar contenta sabiéndolo?</p>



<p>―Mi señor, nací para ser su acólita y soy feliz siéndolo― con una sonrisa contestó.</p>



<p>Desconozco por qué me exasperó tanto esa respuesta y todavía menos sé que me llevó a desgarrar su vestido mientras le replicaba que no quería a mi lado alguien sin voluntad.</p>



<p>―Se equivoca mi señor. Gracias a usted, soy libre― contestó convencida mientras se frotaba contra mí.</p>



<p>Impulsado por la sinrazón de sus palabras, quise hacerla cambiar de opinión demostrándole que podía ser un hombre perverso y llevando mis garras a sus pechos, con lujo de violencia me deshice de su sujetador.</p>



<p>―Use a su esclava para calmarse― murmuró con los pezones erizados al verse casi desnuda.</p>



<p>Ni siquiera intenté comprender su entrega y despojándola de las bragas, la empujé contra la pared. Lejos de molestarle el ser tratada como objeto, gimió al sentir mi pene presionando su entrepierna:</p>



<p>―Deme su cariño. Necesito saber que le soy útil.</p>



<p>Tal despropósito me cabreó aún más y tomándola en brazos, hundí mi erección en ella.</p>



<p>―Preñe a su acólita― sollozó al sentir mi glande abriéndose camino entre sus pliegues.</p>



<p>&nbsp;Con saña y sin cariño comencé a cabalgarla mientras unas lágrimas corrían por sus mejillas. Realmente pensé que estaba consiguiendo mi objetivo al ver que con cada penetración se incrementaba sus llantos hasta que de pronto la escuché correrse.</p>



<p>― ¡Sígame haciendo tan dichosa! ¡Riegue mi vientre!</p>



<p>Por alguna razón, mi corazón se llenó de orgullo al asimilar que esas lágrimas eran de alegría y acelerando el ritmo de mis caderas continué machacando su sexo. Cogiendo sus pechos, los usé de ancla y sin pensar en otra cosa que no fuera mi placer, seguí forzando su interior cada vez más rápido.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_301_37b2.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Soy la hembra donde mi señor libera su sufrimiento― chilló al sentirse realizada.</p>



<p>Ese grito abrió la puerta del malnacido que había en mí y aferrándome a su pelo, comencé a marcarle el compás con una serie de dolorosos azotes. Cuanto más fuertes eran mis nalgadas, mayor era el caudal que brotaba de ella y con el sonido del chapoteo de mi pene golpeando su vagina, busqué explotar en el interior de la morena.</p>



<p>― ¡Dios! No pares, te lo ruego― bramó descompuesta al notar que su cuerpo vibraba con una intensidad nunca sentida.</p>



<p>Olvidando cualquier tipo de límite, acuchillé su coño una y otra vez con la melodía sonora de sus gemidos resonando en mi piso.</p>



<p>― ¡Muévete y ordeña a tu amo! ― la espeté dominado ya por mis hormonas.</p>



<p>Cumpliendo mis deseos, dotó a sus caderas de un movimiento circular que exprimió mi verga de una manera nueva y gritando de placer, externé mi gozo pidiéndole más pasión. Obedeciendo esa orden, se apoyó en la pared y llevando una de sus manos a mis testículos, comenzó a presionarlos como si deseara exprimirlos. El dolor que sentí con ese apretón terminó de volverme loco y prueba de ello fue el mordisco que le regalé en el cuello en un intento que los soltara. Contra todo pronóstico, al clavar mis dientes en su negra piel, Verónica se zambulló en un nuevo orgasmo. Orgasmo que dejó en ridículo sus anteriores clímax y cayendo desplomada en el suelo comenzó a temblar como en un ataque epiléptico.</p>



<p>Horrorizado, pedí auxilio.</p>



<p>Danka no tardó en llegar y en vez de socorrer a la mulata que se debatía sobre la alfombra, se echó a reír.</p>



<p>―Joder, ayúdala― le reclamé.</p>



<p>Desternillada de risa, la joven política contestó:</p>



<p>―No puedo ni quiero. Jamás me atrevería a interrumpir el gozo de su acólita. Llevamos toda la vida esperando a sentirlo y sé que su placer durará horas.</p>



<p>― ¿De qué coño hablas? ― indignado quise saber más.</p>



<p>―Siendo unas crías, Xavi nos explicó que llegaría el día en que usted nos haría disfrutar de un placer sin límite y que rozaríamos el cielo al ser suyas.</p>



<p>Tal absurdo, renovó mi ira al saber que era parte del condicionamiento impreso en sus cerebros y pegando un portazo, desparecí rumbo hacia mi cuarto&#8230;</p>



<p>Seguía intentando vislumbrar a solas las consecuencias de lo sucedido y que mi jefe se hubiese convertido en miembro de la hermandad, cuando mi teléfono móvil comenzó a sonar. Al leer en su pantalla que era Consuelo la que llamaba, descolgué:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Don Juan, tengo que verle. Ha ocurrido algo en importante y el consejo me ha pedido que le pregunté cómo debemos actuar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabiendo que esa mujer había dirigido en la sombra la organización y que, si había tomado la decisión de llamarme, eso solo podía deberse a que no quería apechugar con la responsabilidad de decidir algo que luego no me gustara, le pedí que fuera a verme.</p>



<p>―En este momento, su casa no es segura. Mejor venga usted a la mía.</p>



<p>Entendiendo que no quería hablar con personas presentes, accedí y tras averiguar la dirección, salí hacia allá sin despedirme de nadie. La experiencia me guió a tomar el metro y saliendo en la estación de Nuevos Ministerios usar otro transporte y coger un taxi, asegurándome en todo momento que nadie me seguía. Tras cambiar dos veces más de vehículo, una hora después me bajé a una manzana y a pie hice el final de mi trayecto, convencido que mi presencia allí era desconocida para todos los que no fuéramos ella y yo.</p>



<p>Ya en su portal, llamé al telefonillo.</p>



<p>―Sube, aquí te espero― contestó mientras abría la puerta.</p>



<p>Tomando el ascensor, aparecí en la planta donde la rubia me esperaba. Sin decir nada, me hizo pasar a su piso. Tras cerrar el pestillo, me llevó al salón y a bocajarro me informó que a través de unos contactos la Hermandad se había enterado de un atentado que haría cimbrar la Unión Europea.</p>



<p>― ¿Tenemos algo que ver? ― pregunté para descartar que fuera obra de la gente que se autoproclamaba como seguidora mía.</p>



<p>Comprendiendo mis sospechas, Consuelo afirmó que jamás se les hubiera ocurrido preparar algo tan grande sin preguntar primero.</p>



<p>― ¿En qué consistirá y qué es lo que tanto temes? ― quise saber parcialmente aliviado.</p>



<p>Presa de un histerismo que me preocupó, se tomó unos momentos antes de contestar que un grupo anarquista con ramificaciones en Rusia tenía previsto atacar el parlamento europeo al día siguiente aprovechando una sesión plenaria en la que estarían casi todos sus miembros. No hizo falta que me explicara las consecuencias de una matanza así y sentándome en un sofá, le pedí que me trajera una cerveza mientras me ponía a pensar qué hacer y cómo evitarlo.</p>



<p>Ya de vuelta con la bebida, me entregó un dosier donde con pelos y señales se detallaba tanto el plan como la identidad de los terroristas. Tras ojearlo y comprobar que esos locos tenían previsto causar la mayor cantidad de víctimas posibles, dejé caer la posibilidad de avisar a las autoridades belgas para que ellos se ocuparan de acabar con la amenaza.</p>



<p>―No tenemos la seguridad de que no haya un topo en la policía de Bruselas― comentó: ―Debemos ser nosotros quien se ocupe de borrarlos del mapa.</p>



<p>Sin admitir que me daba respeto saltarme la legalidad y que prefería hacerlo por cauces normales, le pedí que me ampliara la información y que me dijera de que efectivos disponíamos en esa ciudad.</p>



<p>―Anticipándome, en este instante, está volando a la capital de Bélgica un destacamento de limpieza y si usted lo autoriza en tres horas podemos borrarlos del mapa.</p>



<p>― ¿De cuántos hablamos? ― pregunté alucinado con el eufemismo que había usado para referirse a un grupo de asesinos.</p>



<p>Creyendo que no me refería a los miembros de la Hermandad, sino a los que preparaban el atentado contestó:</p>



<p>―Prevemos unas quince bajas de ellos y ninguna de los nuestros.</p>



<p>Como militar estaba acostumbrado a la violencia y a mandar a mis hombres a la guerra, pero que lo hicieran en mi nombre no era lo mismo. Aun así, comprendí que esas muertes eran un precio minúsculo que tendría que asumir para evitar el caos que supondría la desaparición de todos esos políticos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/164/21177611/21177611_286_0042.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Quiero hablar con el líder que coordina la operación.</p>



<p>Al escuchar mi deseo, la expresión de Consuelo me alertó que nunca previó que antes de autorizar le pidiese entablar contacto con la persona al mando.</p>



<p>―No me has oído, ¡ponme con él! ― insistí al percibir su rechazo.</p>



<p>Todavía renuente, intentó hacerme cambiar de opinión aludiendo a que eso podría desconcentrarlo y que era preferible que me lo presentara una vez hubiese realizado la misión.</p>



<p>―Te ordenó que contactes y me lo pases ¡ya!</p>



<p>Viendo mi cabreo, comprendió que debía obedecer y aterrorizada, marcó en su móvil un teléfono pidiéndome perdón por anticipado. Malinterpretando sus temores y pensando quizás que el encargado de esa operación de castigo iba a ser un militar que alguna vez hubiese estado a mis órdenes, le quité el teléfono.</p>



<p>―Dime preciosa, ¿qué es lo que quieres? ― escuché al otro lado de la línea.</p>



<p>Mi enfado se incrementó al reconocer la voz y sin entender lo que pasaba, miré a Consuelo:</p>



<p>―No estoy para bromas&#8230; quiero hablar con el sicario que has mandado y no con Patricia.</p>



<p>Aterrorizada, se echó a mis pies mientras reconocía que mi novia era la que iba a llevar a cabo el ataque. Todavía desconozco cómo fui capaz de aislar esa traición del asunto que traíamos entre manos. Pero lo cierto es que, con tono duro, retomé la conversación exigiendo que me contase qué preparativos habían hecho y cómo habían planteado el asalto a la base de los terroristas.</p>



<p>Tan sorprendida como yo y en vez de centrarse en la pregunta, la pelirroja intentó explicar su papel al mando de esa tropa de asesinos.</p>



<p>―De eso hablaremos a tu vuelta, ahora quiero conocer el plan― con ganas de llorar mientras mi mundo se desmoronaba, contesté.</p>



<p>Recomponiéndose de inmediato, Patricia enumeró todo lo que sabían de la nave que tomaría al asalto y la resistencia que esperaban encontrar. La profesionalidad y los detalles que usó para contármelo, me hizo saber que no iba a ser la primera operación de ese tipo que comandaría.</p>



<p>―Acaba con ellos y vuelve con vida― ordené lleno de ira.</p>



<p>La mujer creyó intuir en mis palabras que podía perdonarla y llorando, me aseguró que su amor por mí era real. Imprimiendo a mi respuesta de todo el odio que fui capaz, contesté:</p>



<p>― ¡Zorra! Si te he pedido que vuelvas sana, ¡es porque quiero matarte con mis manos!</p>



<p>Tras lo cual, estrellando el teléfono contra la pared, me bebí de un trago la cerveza y mirando a Consuelo, demandé que me dijera si había algo que debía saber antes de pedir al consejo que la hiciera desaparecer. Asumiendo que, dado mi estado, esa amenaza no era baladí, se levantó del suelo y salió del salón.&nbsp; Los dos minutos que tardó en volver los aproveché para poner en orden mis ideas y comprender que Xavi seguía maniobrando desde la tumba y que había preparado todo para que mi destino fuera sustituirlo.</p>



<p>Aun así, nada me preparó para ver llegar a la rubia en compañía de mi ahijada.</p>



<p>― ¿Qué hace Lara aquí? ― en plan energúmeno le grité mientras se la quitaba y la abrazaba.</p>



<p>―Padre, no soy Lara sino Luisa― muerta de risa, la criatura contestó mientras me daba un beso.</p>



<p>No sabiendo a qué atenerme, la observé con mayor detenimiento y descubrí que no mentía al ver unas sutiles diferencias que en el primer vistazo no había advertido y dando por sentado que era hija de Xavi, dirigí mi ira hacia su madre antes de caer en cómo me había llamado la pequeña.</p>



<p>― ¿Quién has dicho que soy? ― mutando en ternura mi tono, le pregunté.</p>



<p>Llena de alegría, me volvió a besar antes de hacerse la sabionda y contestar que era su papá:</p>



<p>―Tengo tus fotos en mi cuarto. Estaba esperando conocerte. Hace poco, mamá me avisó que pronto ibas a volver a España a vivir con nosotras.</p>



<p>Con ganas de hacer realidad la amenaza, hice de tripas corazón y manteniendo toda la cordura que pude, pedí a Luisa que me mostrara su habitación. Guiado por la chiquilla mientras Consuelo permanecía en el salón, llegué a donde dormía. Allí comprobé que no había mentido y que, en un estante, había una extensa colección de instantáneas que resumían mi carrera militar. Todavía alucinado me acerqué:</p>



<p>― ¡No puede ser! ― exclamé mientras un rencor creciente nacía en mi interior.</p>



<p>Aun asumiendo que Xavi se las había proporcionado, me seguía pareciendo imposible porque ni siquiera yo conocía la existencia de varias de ellas. Cogiendo al azar una en la que estaba disparando en mitad de una refriega, traté de recordar quién había estado presente ese día en el que unos partisanos serbios nos habían atacado.</p>



<p>«No había nadie más que los hombres de mi pelotón y dado el ángulo en que la tomaron no pudieron ser ellos», me dije horrorizado.</p>



<p>Si no había sido ninguno de los míos, la única explicación es que había sido un enemigo.</p>



<p>«No me puedo creer que haya sido una escaramuza preparada por la Hermandad sólo para sacármela», concluí indignado recordando que a raíz de la misma el sargento que me acompañaba había resultado herido. Disimulando la ira que me consumía, tomé una muñeca y dándosela a la chavala, le dije que se quedara allí porque necesitaba hablar con su madre.</p>



<p>De vuelta al salón, no me pude contener y directamente, le espeté qué clase de locura era esa y cómo era posible que su hija y la de Rosa fueran idénticas. Aterrada, la rubia sollozó que habían sido engendradas por inseminación artificial. Eso explicaba su parecido, pero no el motivo por el que esa cría sostenía que yo era su padre. Ante mi nueva pregunta, contestó:</p>



<p>―Porque lo eres.</p>



<p>― ¡Mientes! ― me defendí zarandeándola con furia: ― ¡Son hijas de Xavi!</p>



<p>Sin quejarse del daño que le hacía, al temer por su vida, tuvo que aclarármelo:</p>



<p>―Ya estaba enfermo cuando decidió tenerlas y como la terapia le había dejado estéril, usó tu esperma.</p>



<p>―Jamás me he prestado a eso―&nbsp; acababa de replicar cuando de pronto recordé que, siendo todavía un cadete, nuestro mando me había obligado a donar semen al laboratorio de la unidad.</p>



<p>Comprendiendo que de nada le servía mentir al ser algo fácilmente demostrable, di por bueno que era así. Pero entonces me surgió otra duda:</p>



<p>―Si usaron mis espermatozoides para fecundar un óvulo, ¿quién fue la donante, la verdadera madre de las gemelas.? ¿Tú o Rosa?</p>



<p>Cumpliendo la primera ley de Murphy que sostiene que por muy jodida que esté la cosa es susceptible de empeorar, la rubia respondió:</p>



<p>―No fuimos nosotras. Solo Xavi sabía qué mujer permitió el nacimiento de las trillizas.</p>



<p>― ¿Cómo que trillizas? ¿Hay otra?</p>



<p>Al darse cuenta de su error y que desconocía que hubiese una tercera, decidió que no podía seguir ocultándolo:</p>



<p>―Su antecesor quería garantizarse que su obra siguiera a través nuestro. Al haberlo elegido su heredero, creyó oportuno que sus tres esposas concibiéramos a la vez un hijo tuyo.</p>



<p>― ¿Quién fue su tercera zorra? ― pregunté.</p>



<p>Temiendo quizás que echara a todas de mi vida, con voz casi inaudible, respondió:</p>



<p>―Patricia, tu novia.</p>



<p>Desmoralizado por la nueva traición de la pelirroja, hui de ahí dando un portazo&#8230;</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/164/21177611/21177611_284_1da3.jpg" alt="" width="656" height="436"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La Hermandad, el poder oculto que amenaza Europa 4&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<pubDate>Sun, 31 May 2026 09:01:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[7 Al día siguiente, fui a despedirme de mi superior en la calle Vitrubio. Como buen amigo y mejor jefe, el general Terán me felicitó por el nombramiento y se puso a mis órdenes para que su sección colaborase conmigo en todo. Cuando obvió que su rango era superior al mío, comprendí que al aceptar el puesto prácticamente dejaba el ejército, aunque nominalmente siguiera en él. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; «Ya no me ve como un soldado», concluí. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Con esa perturbadora idea rondando en mi cerebro, fui uno a uno a decir adiós a mis antiguos compañeros. Mientras la mayoría mostraron su [&#8230;]]]></description>
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<h1 class="wp-block-heading">7</h1>



<p>Al día siguiente, fui a despedirme de mi superior en la calle Vitrubio. Como buen amigo y mejor jefe, el general Terán me felicitó por el nombramiento y se puso a mis órdenes para que su sección colaborase conmigo en todo. Cuando obvió que su rango era superior al mío, comprendí que al aceptar el puesto prácticamente dejaba el ejército, aunque nominalmente siguiera en él.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Ya no me ve como un soldado», concluí.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con esa perturbadora idea rondando en mi cerebro, fui uno a uno a decir adiós a mis antiguos compañeros. Mientras la mayoría mostraron su alegría, la actitud del comandante Rodríguez fue diferente. Al entrar a su despacho, se arrodilló ante mí y me juró fidelidad como habían hecho los burócratas la tarde anterior. Confieso que me indignó saber que la organización de Xavi había pescado adeptos entre la gente que había trabajado conmigo y mirándole a los ojos, le pregunté desde cuando era miembro de la hermandad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―El Grande entre los Grandes me captó cuando usted entró en esta unidad― reconoció asustado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su miedo me hizo ver que su función había sido informar al difunto de mis pasos y que ahora temía que al saberlo mi reacción fuese relegarlo o lo que podía ser peor, ¡hacerlo desaparecer! Sabiéndome un recién llegado, sonreí y únicamente le exigí que si algo importante llegaba a su conocimiento me lo debía notificar.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Así lo haré, señor― cuadrándose, contestó.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Meditabundo, recogí mi mesa y salí a la calle para dirigirme al CNI. Aunque debería haberlo pensado, me sorprendió que me estuviera esperando una escolta compuesta de dos coches y una moto para llevarme allí.&nbsp; Molesto con ese aditamento de mi nuevo estatus, me metí en el flamante Audi donde el chofer se desenmascaró como miembro de la hermandad.</p>


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<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_011_5982.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Grande entre los Grandes, soy Joaquín Valdez&#8230; su sirviente.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En ese momento no advertí que entre mis seguidores había escalas y que mientras Consuelo se autodenominó “acólita”, ese hombre se definía como “sirviente”. Ajeno al significado de ese escalafón, permití que me besara la mano antes de exigirle que me llevara a la sede de la carretera de la Coruña a tomar posesión y jurar el puesto.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El atestado tráfico de esa mañana ralentizó nuestra llegada y eso me permitió ratificar mis sospechas acerca del secretismo de esa organización, ya que al preguntar cuántos miembros del CNI eran “hermanos”, Valdez contestó que ese dato estaba fuera de su alcance.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Conozco solo a dos, pero me consta que somos muchos más los que lo arroparemos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El uso del verbo arropar me reveló que en su adoctrinamiento Xavi había impreso en ellos, además de fidelidad, una adoración que rallaba el amor, ya que ese término usualmente se usaba con alguien al que se quería. Meditando sobre ello, caí que las palabras de la abogada al referirse a mi antecesor ratificaban ese extremo:</p>



<p>―Cuando don Xavi murió, creí que nunca podría sustituirlo en mi corazón&#8230;</p>



<p>Desternillado comprendí que el difunto necesitaba, además de reconocimiento, el cariño de sus seguidores y que en su paranoia les había obligado a verlo como alguien al que amar.</p>



<p>«Además de un peligro, estabas como una cabra», hablando con él en mi mente, comenté.</p>



<p>Pensando en ese aberrante comportamiento, llegué a las instalaciones que iban a formar parte de mi vida y tras pasar los controles de entrada, busqué mi despacho. Por sus pasillos, mi presencia pasó inadvertida y eso me alegró. Pero al llegar a mi oficina, todo cambió al comprobar que los que serían mis ayudantes esperaban ilusionados mi llegada. Observando en todos ellos, la misma adoración que la del chofer comprendí que eran parte de la hermandad, pero lo que realmente me impresionó fue percatarme de que la mayoría eran mujeres.</p>



<p>«Por dios, he heredado un harén», recuerdo que pensé mientras se presentaban.</p>



<p>Si todas ellas era mujeres atractivas, la que me dejó impresionado fue Verónica, mi secretaria.</p>



<p>«¡Menudo bombón!», exclamé para mí cuando esa diosa de ébano me saludó.</p>



<p>Siendo una mulata altísima, casi de mi tamaño, sus atributos naturales eran algo que jamás había contemplado. Dueña de unas ubres inmensas y de un culo que no le iba a la zaga, sus facciones la hacían una de las mujeres más impresionantes con las que me hubiese topado.</p>



<p>«Es una tentación andante», sonrojado, concluí al verme metiendo la cabeza entre esos melones.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asumo que mi sonrojo fue evidente y que esa preciosidad debió advertir la atracción que sentía por ella, pero actuando profesionalmente se autoproclamó como guía para llevarme ante el director. Al ser bisoño en el CNI, no tuve reparo en seguirla por la planta ejecutiva hasta el despacho donde ese hombre regía el espionaje español.</p>



<p>―Debe ser usted muy bueno si, contrariando sus antiguas directrices, la ministra le ha nombrado mi segundo― fue el saludo de mi nuevo jefe.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Perdone, ¿a qué directrices se refiere? ― pregunté un poco más tranquilo al percatarme de que no formaba de la secta.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Doña Paloma siempre quiso desmilitarizar esta institución y es curioso que haya designado un miembro del ejército para el puesto.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me quedó duda de que de alguna manera la hermandad había presionado a la política y lo anoté en mi cerebro mientras me ponía a su servicio. El avispado burócrata que debía haber lidiado en muchas batallas sonrió:</p>



<p>―Que sea la última vez que se cuadra ante mí. Soy un civil y usted mientras esté aquí, también.</p>



<p>Con la cola entre las piernas, acepté la regañina y prometí que intentaría no volverlo a hacer pero que cuadrarme ante mi superior era ya una costumbre. Consciente de que esa escena se volvería a repetir, Alberto Morgado señaló una voluminosa carpeta con documentos y me ordenó que para el día siguiente quería saber mi opinión sobre esos temas:</p>



<p>―Son lo más candente que nos ha llegado y si su fama es cierta, sé que sabrá extraer de ella puntos que no hemos visto.</p>



<p>Reteniendo el hábito de ponerme en posición de firme, me despedí y salí de su despacho rumbo al mío. Una vez allí, recibí la visita de Verónica. Siendo algo lógico al ser mi secretaria, lo que no fue tanto es que cerrando la puerta me soltara a bocajarro que era la acólita a la que su padre había encomendado mi bienestar.</p>



<p>― ¿Tu padre? ¿Quién es tu padre? ― pregunté mientras en mi interior rumiaba si las acólitas de Xavi eran en realidad sus amantes.</p>



<p>&nbsp;―Creí que lo sabía. Soy Verónica Alboz, la hija del subsecretario.</p>



<p>El tono teñido de tristeza de esa joven me resultó raro, pero extrañamente cautivador, y cediendo al dictado de mis hormonas, creí necesario premiarla con una leve caricia en la mejilla.</p>



<p>―Mi señor&#8230; – sollozó al sentir mis dedos recorriendo su cara.</p>



<p>Aguijoneado por esa reacción, bajé por su cuello mientras le preguntaba cómo era posible que fuera la hija del burócrata.</p>



<p>―Mi madre nació en Guinea Ecuatorial― con los pitones en punta, suspiró.</p>



<p>Conociendo ya su origen, acaricié brevemente sus melones a través de su escote sin prever que la mujer se correría. Disimulando las ganas que de improviso tenía de empotrarla contra la mesa, dejé que disfrutara antes de recriminarle ser tan puta.</p>



<p>―Soy y seré la puta de mi señor. ¡No puedo evitarlo!</p>



<p>Al oír de sus labios su completa entrega, me estremecí y asumiendo que se debía a la maldad de mi ex amigo, le pedí que me dejara solo.</p>



<p>―Estaré en mi mesa― comentó mientras se iba totalmente frustrada, pero meneando su voluminoso trasero.</p>



<p>Trasero que observé al saber que, en cuanto se lo requiriera, sería mío.</p>



<p>«Por dios, Xavi. ¿Qué clase de cerdo fuiste?», pensé mientras abría el expediente que me habían ordenado revisar.</p>



<p>Espulgando el mismo, dejé para el final lo que a primera vista consideré secundario y me concentré en lo importante. De todo ello, sobresalían dos temas: el asesinato de un político checo y los atentados a nuestras bases en el Líbano. Revisando el primero, las diferentes agencias suponían que había sido a manos de los rusos por el tipo de veneno usado.</p>



<p>«No me cuadra», recuerdo que murmuré a pesar de que le hubiesen administrado polonio: «¿Qué ganan con ello?».</p>



<p>Dando vueltas al asunto, repasé la biografía del finado y al ver que en vida había sido un conocido euro escéptico, me volvieron a surgir más dudas.</p>



<p>«Para ellos, esta muerte es un contratiempo. Lejos de ser un enemigo, Butler era un aliado al rechazar de plano la unión europea», me dije.</p>



<p>Con ello en mente, me puse a cavilar a quien le beneficiaba su desaparición y solo encontré a dos. Al primer ministro que era partidario de la adhesión total y a Danka Balusek, la segunda del partido fundado por el muerto. Descartando en un principio al dirigente de su país por ser un hombre que todos tildaban de taimado, me centré en su lugarteniente. En cuanto leí que, a pesar de ser una extremista, los odios de esa mujer se dirigían hacia el este, ratifiqué mi primera impresión de que los rusos no tenían nada que ver.</p>



<p>«Lo del polonio es una pista falsa para incriminar a Moscú», asumí y usando las herramientas de mi flamante puesto, pedí que me pasaran todos los informes que teníamos de esa rubia para cimentar una opinión antes de pasársela al jefe.</p>



<p>Revisando a continuación el tema del Líbano, leí con agrado el detalle de cómo se había evitado la catástrofe y que el autor de esas líneas me daba un lugar predominante en los hechos, achacándome gran parte del mérito. Tras esa dosis de auto complacencia, seguí leyendo que tal y como yo ya había anticipado quien había designado el objetivo había sido Ibrahim Zarqai cuando de improviso leí un dato que hasta entonces me había pasado inadvertido.</p>



<p>«¡No puede ser!» exclamé para mí al leer que según nuestras fuentes el converso era la cabeza visible dentro de esa organización de un grupúsculo llamado Al―Akhwan. Hasta el último vello de mi cuerpo se erizó al traducir ese nombre al español: «Tiene que estar mal».</p>



<p>Horrorizado, busqué un diccionario que despejara mis dudas y tras revisar los diferentes sentidos de la palabra en árabe, concluí que no me había equivocado:</p>



<p>Aunque podía ser producto de la casualidad y que nada tuviera que ver con la que había fundado Xavi, no lo creí y me puse a indagar sobre los posibles nexos de mi amigo con “el profesor”. Mi concepto sobre el catalán se hundió más al descubrir que ambos habían participado en un coloquio sobre oriente medio, meses antes de su conversión al islam.</p>



<p>&nbsp;«Al―Akhwan en castellano significa ¡Hermandad!»</p>


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<p>«Allí, lo captó», concluí con el alma por los suelos.</p>



<p>Con esa certeza, me puse a divagar sobre los motivos que hubiesen podido guiar al padre de Lara para que uno de sus seguidores atentara contra intereses españoles y desde lo más profundo de mi cerebro nació una nueva sospecha:</p>



<p>«Ese cabrón sabía que se moría y asumiendo que continuaría su obra, maniobró para que los mensajes de Zarqai fueran interceptados por mi unidad», desolado rumié: «Por algún motivo, ¡me quería en el CNI!».</p>



<p>De ser cierto, el malnacido seguía dirigiendo mi vida desde la tumba y eso más que cabrearme, me intimidó y preocupado, me pregunté qué otras palancas había dispuesto para encumbrar mi carrera. Como lo mejor que se le daba era la estrategia y plantear temas a largo plazo, comprendí que Xavi no daba pasos a lo loco y que, para él, ese antiguo catedrático era una pieza más en la partida de ajedrez que su gente estaba jugando.</p>



<p>«¿Qué utilidad tendrán esos fanáticos para la hermandad?» volví a repasar lo que sabía de sus fines por si encontraba una razón a esa alianza contra natura.</p>



<p>Tras repasar la actividad militar o terrorista de Al―Qaeda, llegué a una conclusión recordando Madrid, París o Londres:</p>



<p>«A partir del 11―S de Nueva York, no han vuelto atentar en Estados Unidos y han puesto la mira en Europa».</p>



<p>Aunque podía deberse a los esfuerzos en prevención de las distintas agencias americanas, también podía deberse a que hubieran conseguido infiltrar a hombres suyos entre los dirigentes islámicos para variar sus objetivos.</p>



<p>«Desde el final de la guerra fría, Europa se sentía a salvo y dejó de gastar en armas», en plan conspiranoico analicé recordando las quejas yanquis sobre el exiguo gasto militar de los aliados: «Con los distintos atentados en capitales del viejo continente, se ha vuelto a invertir en defensa». &nbsp;</p>



<p>Siendo eso algo conocido, volví a plantear esa cuestión desde la óptica de la hermandad y cabreado, reconocí que en cierta manera eso había fortalecido la idea de una Europa Unida, tal y como la concibió mi ex amigo.</p>



<p>«Para conciliar intereses tan diversos, se han buscado un enemigo externo al que combatir».</p>



<p>Si así había sido, Xavi no solo había traicionado a la patria que juramos servir sino también a todos los valores en que creía. Tratando de calmarme, me levanté a abrir la ventana para que entrara aire fresco. Al hacerlo, me topé con el arquitecto que había diseñado el edificio.</p>



<p>«No se pueden abrir», sentencié.</p>



<p>Sintiéndome enclaustrado, decidí salir a fumar un cigarro al exterior. Todavía estaba encendiéndomelo, cuando apareció Verónica. Asumiendo que me había seguido, le ofrecí uno.</p>



<p>―Gracias ― musitó tomándolo de mi mano.</p>



<p>Sonriendo esa mujer era todavía más bella y nuevamente pensé en lo que sentiría al zambullir la cara entre sus pechos.</p>



<p>― ¿Qué querías? ― pregunté entrando al trapo.</p>



<p>Contra la pared, aunque fuera metafóricamente, contestó:</p>



<p>―Deseaba saber si había hecho algo que lo molestara.</p>



<p>El tono mustio de la mulata me reveló que se sentía desplazada y que pensaba que me había fallado. Cagándome en los muertos de mi antecesor, disimuladamente acaricié su mano mientras le hacía ver que no tenía ningún problema con ella.</p>



<p>―Entonces&#8230;. ¿puedo contar con ser ungida por usted?</p>



<p>Confieso que me turbó la forma que usó para preguntarme si iba a ser uso de ella.</p>



<p>«Esto es de locos», pensé al saber que si había usado el verbo ungir se debía a sus connotaciones religiosas y que en su adoctrinamiento consideraba que acostarse conmigo sería una especie de sacramento.</p>



<p>Consciente de ello, no quise aumentar su congoja y con una sonrisa, respondí que por supuesto. La alegría de la veinteañera desbordó mis previsiones y por eso no preví que sacando de su bolso unas llaves me las diese diciendo:</p>



<p>―Quiero que sepa que estaré lista para recibir a mi señor cuando me haga el honor de premiarme con su presencia.</p>



<p>Que me abriera las puertas de su hogar tan abiertamente, volvió a intrigarme y bajando la voz, quise saber si vivía con alguien. Su respuesta nuevamente me puso en un brete cuando escandalizada me informó que no, que desde que don Xavi la había nombrado para mí su única obligación era prepararse para ser mi acólita.</p>



<p>Rumiando el significado de sus palabras, creí intuir que ese capullo nunca se la había beneficiado y tanteando el terreno, decidí salir de dudas.</p>



<p>―Desde niña se me preparó para que mi vientre sea fecundado por el Grande entre los Grandes, pero la enfermedad del patriarca hizo imposible que sacralizara mi cuerpo.</p>



<p>&nbsp;Esa respuesta tan rimbombante me cogió desprevenido al hacerme ver que no solo no había yacido con él, sino que por raro que pareciera esa chavala seguía siendo virgen. Guardándome el llavero, me di cuenta que la idea de desvirgarla me resultaba un completo despropósito.</p>



<p>«Esta niña se merece un novio, no un amo», sentencié apagando el cigarrillo en el cenicero.</p>



<p>De vuelta al despacho, observé que la cría me hacía una seña pidiéndome permiso para entrar.</p>


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<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_056_aca5.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>― ¿Qué pasa? ― pregunté.</p>



<p>―Don Juan, el consejo de la hermandad está esperando la contestación al mensaje que mandó a su mail.</p>



<p>Tomando el ordenador, revisé el correo.</p>



<p>―En ese no. Tiene que mirar el de la web oscura – comentó la mulata cuando le mostré en la pantalla que no había recibido nada.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Demostrando que Xavi había confiado ciegamente en ella, me pidió permiso para acceder y poniendo el teclado en sus manos, usó el navegador Tor para acceder a la Dark Web.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Ahora que ha entrado, debe cambiar la contraseña para que solo usted conozca― susurró mientras melosamente pedía su recompensa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recompensa que obtuvo cuando le pedí que se corriera para mí. Esa orden explotó en su cerebro y mientras su cuerpo se convertía en pasto de las llamas, la mulata comenzó a sollozar dándome las gracias. Ese súbito orgasmo fue mayor que el que desencadené con mis caricias anteriormente y reconozco que me quedé observando cómo su cara se desencajaba de placer.</p>



<p>―Mi amado, mi dueño― balbuceó con la respiración entrecortada estremeciéndose de una manera inaudita.</p>



<p>Verla disfrutando así solo con mi voz me reveló la hondura del lavado de cerebro al que había sido sometida y comprendiendo quizás por fin su grado de sumisión a mí, susurré en su oído que lentamente fuera recuperando la cordura. Al escuchar mi ruego, Verónica sonrió y tomando mi mano entre las suyas, comenzó a besarla agradeciendo el gozoso tratamiento recibido.</p>



<p>Maldiciendo al difunto, la levanté con la intención de calmarla. Pero malinterpretando las señales, la mulata se restregó contra mí pidiendo que acelerara sus votos y que no la hiciera sufrir más. Su entrega me escandalizó y rechazando sus mimos, le pedí que me dejara solo para leer el correo del consejo. El gemido de dolor con el que recibió mi rechazo mientras volvía a su mesa confirmó en mi mente la decisión de buscar el medio de liberarla.</p>



<p>«No quiero a mi lado un zombi sin voluntad», me dije a pesar de las ganas que tenía de poseerla.</p>



<p>Con ello en mente, abrí el mensaje del que hablaba y mi cólera creció a niveles impensables al leer que se me informaba del éxito de la misión y que tal y como se había planeado en pocas horas Danka Balusek iba a ser nombrada presidente de su partido. Tuve que sentarme al confirmar tan abruptamente que era la cabeza de una pandilla de asesinos que me consideraban un profeta.</p>



<p>«¿Cómo coño voy a salir de esta?», me pregunté dando por sentado que mi puesto en esa organización era algo a lo que no podría dimitir sino quería poner en riesgo las vidas de todos los que me importaban.</p>



<p>Más de una hora tardé en recuperar la tranquilidad y cuando lo hice, usando la misma vía exigí que me mandaran un dossier completo de la checa. Alguien debía estar al otro lado de la línea, ya que casi de inmediato lo recibí. Si ya de por si eso era extraño, más lo fue leer y ver en la información enviada que la joven había sido preparada con esmero por mi antecesor para erigirse en lideresa de la ultraderecha europea.</p>



<p>«Según esto, fue educada para hacer cimbrar las estructuras de la unión y facilitar que la hermandad se haga con el poder en Bruselas», espantado, concluí.</p>



<p>Pero ahí no quedó todo, porque casi al final del informé descubrí que la rubia era ¡una de mis acólitas! Que esa extremista fuese parte del harén que Xavi me había legado, me terminó de sacar de las casillas y decidí consultar con la única persona que podía confiar que no formaba parte de ese enredo.</p>



<p>―Patricia, te invito a comer― a bocajarro, solté a mi novia en cuanto contestó mi llamada&#8230;</p>



<p>Veinte minutos después, estaba entrando en “El paraguas”, un restaurante de lujo ubicado en la calle Jorge Juan donde se reúne lo más selecto de la sociedad madrileña. Ya en la mesa, la vi llegar. La desenvoltura de esa mujer repartiendo saludos entre los “pijos” allí congregados me sorprendió y un tanto cortado, me levanté a recibirla cuando llegó a mi lado acompañado por un político de la oposición.</p>



<p>―Juan, te presento a Lucas Colomer.</p>



<p>La adoración con la que me miraba fue suficiente para que asumiera su condición y ejerciendo mi autoridad sobre los miembros de la hermandad, extendí la mano con la palma hacia abajo. El sujeto comprendió que le estaba exigiendo una muestra de fidelidad y sin importar que tuviéramos público, me la besó.</p>



<p>―Grande entre los Grandes, su esposa ha tenido a bien citarme aquí para que usted ratifique mi nombramiento.</p>



<p>― ¿Qué nombramiento? ― cabreado pregunté a la responsable del mismo.</p>



<p>―Cariño, he designado a Lucas como nuestro enlace en la carrera de San Jerónimo.</p>



<p>Me quedé de piedra al comprender que se refería al Congreso de los Diputados y dirigiéndome hacia el cuarentón, quise saber con cuantos seguidores contábamos entre sus filas.</p>



<p>―Mayoría absoluta― fue su respuesta.</p>



<p>&nbsp;Horrorizado al escuchar hasta donde llegaban los tentáculos de la organización que presidía, tomé asiento y directamente, le pedí que justificara porqué debía considerar que era el idóneo para esa labor.</p>



<p>―Debo mi carrera a la hermandad y la opinión pública me ve cómo un centrista capaz de aglutinar a los principales partidos en una candidatura única.</p>



<p>&nbsp;Juro que para entonces mi cabreo había alcanzado tintes peligrosos y por eso tuve que hacer un esfuerzo para que no lo notara cuando pregunté si se veía como el próximo presidente de gobierno.</p>



<p>―Eso está en sus manos. Desde ahora le informo que accederé a ese honor en cuanto usted lo requiera y que pondré todas las instituciones del Estado para crear la gran Europa que soñó nuestro fundador.</p>



<p>Atando cabos, comprendí que la organización estaba preparada para tomar el poder y que lo consideraban algo cercano. Asustado por las implicaciones de todo ello, lo ratifiqué en su puesto y me despedí de él, previendo que nos veíamos a menudo.&nbsp; Ya solos, reparé en la sonrisa de la pelirroja.</p>



<p>― ¿A qué ha venido esto? ― dejé caer mientras vaciaba mi copa.</p>



<p>Radiante como pocas veces, contestó:</p>



<p>―Cariño, con ayuda de Consuelo, he llegado a la conclusión que actualmente eres el hombre más poderoso de este país y quería que lo comprobaras por ti mismo.</p>



<p>―Es todavía peor de lo que ya sabes― murmuré casi suspirando: ―La hermandad está extendida por todo el mundo y es un peligro que debemos atajar.</p>



<p>Como es normal, Patricia rogó que me explicara y sin mayor dilación, le conté que la organización había organizado los atentados del Líbano para hacerme acceder a la subdirección del CNI:</p>



<p>―No te creo― contestó impresionada.</p>



<p>Sin ahorrar ningún detalle, le conté lo que había averiguado y que, a través de otra acólita, había entrado en contacto con algo llamado “el consejo”. Para mi asombro, centró sus preguntas en Verónica y directamente quiso saber si me la había follado.</p>



<p>&nbsp;― ¡Por supuesto que no! ― exasperado exclamé.</p>



<p>―Asumo que si no lo has hecho es porque debe ser horrorosa― señaló mientras entrelazaba sus dedos con los míos.</p>



<p>―Al contrario, es preciosa― respondí para acto seguido hacerle mostrar mi malestar por el conjunto de amantes que debía hacerme cargo y más cuando sabía que una de sus miembros había visto promovida su carrera por medio de un asesinato.</p>



<p>― ¿Otra diferente? ― preguntó.</p>



<p>Al contestar sí y que hablaba de una ultraderechista checa, lo único que se le ocurrió fue cuestionar a cuantas zorritas íbamos a tener a nuestro servicio.</p>



<p>―No lo sé ni me importa― repliqué furioso.</p>



<p>Percatándose de mi enfado, contestó:</p>


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<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_042_e13d.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Pues es importante. Por lo poco que he conseguido averiguar tu amigo creo dos estructuras. Una con la que ejecuta sus planes y que está al alcance de unos pocos elegidos y otra que es la que realmente ejerce el poder.</p>



<p>Asumiendo que la primera era “el consejo”, me quedé pensando en cual podía ser la segunda.</p>



<p>― ¡Mi harén! ¡Las mujeres que se autodenominan mis acólitas! ― grité alucinado</p>



<p>Bajando el volumen de su voz, añadió:</p>



<p>―Amor, Xavi era un ser profundamente hedonista que planteó desde la fundación de la hermandad que funcionara como una secta donde las mujeres con las que compartía cama también la dirigieran. Por eso, todos los seguidores que he contactado han visto natural que yo sea tu segunda.</p>



<p>Todavía no había conseguido asimilar sus palabras cuando, muerta de risa, me preguntó si sabía cuál era el título con el que se referían a ella.</p>



<p>―Ni puñetera idea― balbuceé no entendiendo a dónde quería llegar.</p>



<p>―Los iniciados me llaman de dos formas: Solemnemente soy la almohada donde descansa el Grande entre los Grandes, pero coloquialmente ¡la Papisa!</p>



<p>No pude contener una carcajada al escuchar que usaban el femenino de Papa para hablar de mi segunda y tras conseguir calmarme, le conté que eso cuadraba con la forma en que Verónica me preguntó si me iba a acostar con ella.</p>



<p>―En vez de plantearlo directamente, quiso saber cuándo pensaba ungirla.</p>



<p>Tomándoselo a broma, me rogó que la dejase ser la sacerdotisa que la estrenase para mí. El brillo de sus ojos me alertó de que no vería mal desempeñar esa función y cambiando radicalmente de registro, me puse serio.</p>



<p>―Te pedí que comieras conmigo porque no sé por dónde empezar a disolver o al menos controlar la hermandad. Su existencia de por sí supone un riesgo para el mundo libre.</p>



<p>―Para empezar, tenemos que conocer su funcionamiento y tomar las riendas antes de pensar en actuar― respondió sabiamente mientras llamaba al Maître para que tomara nota de lo que queríamos.</p>



<p>La llegada del empleado del local impidió que continuáramos debatiendo y cambiando el rumbo de la conversación, Patricia quiso que le contara qué me había parecido la experiencia con Consuelo.</p>



<p>―Rara, extraña, inmoral y sumamente gratificante― reconocí rememorando las horas que habíamos compartido nuestras sábanas con ella.</p>



<p>―Te lo digo, porque mientras Rosa sigue en la masía he pensado en que nos acompañe.</p>



<p>Justo cuando iba a dar mi conformidad, recibí una llamada. Al contestar, una voz extranjera de mujer me saludó al otro extremo de la línea.</p>



<p>―Grande entre los Grandes, se me ha informado que ha preguntado por mí y para evitar intermediarios he decidido presentarme. Soy Danka, su acólita.</p>



<p>Si de por si esa llamada fue sorprendente qué decir cuando me anunció que estaba en el aeropuerto de Barajas y que deseaba verme. Tapando el auricular, comenté a mi novia quién era y lo que quería:</p>



<p>―No pensaba ir a trabajar― respondió de excelente humor: ― Cítala en casa para dentro de dos horas.</p>



<p>Aceptando la sugerencia di a la mujer la dirección y colgando el móvil, advertí que, bajo el vestido, mi novia lucía los pezones erizados.</p>



<p>―Asumo que te pone cachonda la idea de disfrutar de esa hembra― declaré señalando el tamaño de sus areolas.</p>



<p>Sin dejarse amedrentar, la pelirroja contestó qué era lo que sabía de ella. Sacando el expediente que me habían mandado sobre la checa, se lo di y se puso a revisarlo:</p>



<p>―Por lo que pone aquí, cree en la supremacía blanca y que hay que echar de Europa a los moros y a los negros.</p>



<p>―Así es. Es la líder de un partido xenófobo.</p>



<p>Mis palabras la hicieron reír:</p>



<p>―Pues habrá que bajarle los humos.</p>



<p>Tras lo cual me rogó que contactara con Verónica y que quedara con la mulata a la misma hora.</p>



<p>― ¿Estás segura de lo que dices? ― pregunté sin tenerlas todas conmigo.</p>



<p>―Por supuesto, qué mejor forma de decirle que no estamos de acuerdo con su forma de pensar que hacer que comparta su estreno con una mujer de una raza que odia.</p>



<p>&nbsp;Después de comer y sin mayor dilación, nos dirigimos hacia mi piso. Reconozco que estaba nervioso al no saber lo que me encontraría. Para entonces esas dos mujeres nos debían estar esperando y dadas sus diferencias raciales y políticas previa que al menos estarían incómodas. En cambio, Patricia parecía tranquila y a pesar de que intenté imbuirle que teníamos prisa, insistió en pasar antes a comprar “algo”. Asumiendo que mi novia sabía lo que se traía entre manos, acepté ir a la dirección que me decía. Una vez allí, juro que mis ojos estuvieron a punto de salirse de las órbitas cuando la vi entrar en un sex shop.</p>



<p>«¿Qué se propone?», me pregunté mientras aguardaba en la puerta del local.</p>



<p>Diez minutos después apareció con dos bolsas bajo el brazo y a pesar de mi insistencia, se negó a revelar lo que había comprado en ese establecimiento.</p>



<p>―Tranquilo, ¡te gustará! ― fue lo único que la conseguí sonsacar de camino a casa.</p>



<p>Al llegar a mi portal, pregunté al portero si no había llegado nadie preguntando por mí.</p>



<p>―Sí, don Juan. Dos señoritas, una morena y otra extranjera.</p>



<p>― ¿Dónde están? ― quise saber al no verlas.</p>



<p>Un tanto cortado, el joven latino me confesó que las había dejado entrar al piso cuando la mulata le mostró su acreditación oficial.</p>



<p>― ¿He hecho mal? ― musitó preocupado.</p>



<p>Comprendiendo que dado sus orígenes el muchacho tenía un miedo cerval a todo lo que le sonara a policía, me abstuve de echarle la bronca y azuzando a Patricia tomé el ascensor. Ya en mi planta, ni siquiera tuve que meter la llave porque antes de que lo hiciera mi secretaria abrió la puerta.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_058_dc52.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Mi señor, he creído más seguro que los esperáramos dentro― curándose la herida antes de tiempo, comentó.</p>



<p>No pude echarle en cara su comportamiento al ver que su vestimenta consistía en una túnica blanca que realzaba su belleza.&nbsp; Y no fui el único, la pelirroja tampoco pudo decirle nada a esa diosa de Ébano, cuyo cuerpo podía entrever a través de esa tela casi transparente.</p>



<p>― ¿Dónde está Danka? ― finalmente conseguí balbucear.</p>



<p>―Su otra acólita está esperando en el salón― fue su lacónica respuesta.</p>



<p>Obligándome a continuar, aceleré mis pasos en busca de la checa. Al entrar en la habitación, comprobé que la foto del expediente no reflejaba la realidad cuando ante mí apareció una valkiria sacada de un comic de Conan.</p>



<p>«Es espectacular» sonrojado, suspiré al verla.</p>



<p>Todavía más alta que la mulata y a pesar de que sus senos eran bastante menos exuberantes que los de Verónica, por lo poco que pude intuir, la dureza de los mismos compensaba con creces su tamaño.</p>



<p>―Vais vestidas igual― rompiendo el silencio Patricia señaló al comprobar que llevaban el mismo tipo de ropa.</p>



<p>―Cuando supe que mi hermana iba a estar presente cuando conociera a nuestro señor, creí que era lo apropiado.</p>



<p>Que la supuesta supremacista se refiriera de ese modo a una mujer de raza negra, me descolocó y acompañado de mi novia, me senté en el sofá sin tener claro cómo actuar. Quienes sí sabían cuál era su lugar fueron las dos jóvenes que arrodillándose ante la que consideraban mi segunda, le rindieron honores jurando que la servirían con la misma fidelidad que a mí.</p>



<p>Reacomodando con rapidez los planes en su cerebro, Patricia les extendió las manos para que se las besaran. De inmediato, esos dos bombones certificaron con un beso su entrega mientras en silencio las observaba.</p>



<p>―Madre única, es un honor presentarnos ante usted vírgenes― susurraron ambas al unísono.</p>



<p>Aunque la mulata ya me lo había anticipado, juro que nunca preví que esa tarde fueran dos las mujeres que debía estrenar y por ello, me sorprendió la naturalidad con la que Patricia se tomó esa información.</p>



<p>―Hijas mías, mi esposo y yo estamos esperando.</p>



<p>Al llamarlas así, fue cuando caí en cómo la habían nombrado y pensando en ello, me pregunté por qué Consuelo no lo había hecho. La respuesta me la dieron ellas mismas:</p>



<p>―Madre, sabemos que para hacernos merecedoras de que usted nos adopte antes debemos demostrar nuestra pureza― suspiró Danka mientras dejaba caer su túnica.</p>



<p>&nbsp;Imitando a su compañera, Verónica añadió:</p>



<p>―Madre, hasta que seamos ungidas por usted y que su marido ratifique la nuestra adopción poseyéndonos, somos menos que nadie.</p>



<p>Sin poder contener la curiosidad, pregunté qué serían luego.</p>



<p>―Seremos sus acólitas de pleno derecho― suspiró ilusionada la eslava: ―Hijas de su esposa y concubinas.</p>



<p>No habiendo obtenido todas las respuestas, pregunté si conocían a Consuelo Mercado.</p>



<p>―Aunque todavía no nos la han presentado, ambas sabemos quién es la que fue la esposa de nuestro fundador.</p>



<p>Aunque en mi cara debieron ver mi sorpresa, ninguna lo comentó y mientras en mi interior, me cuestionaba la idoneidad de la abogada para ser la tercera pata de la organización, las chavalas se acercaron a Patricia ofreciéndose a ser examinadas. La pelirroja debió intuir sus miedos y asumiendo que no era presentable el hacerlo en mi presencia, les pidió que la esperaran en nuestro cuarto.</p>



<p>―Cariño, ¡son unas niñas! ― musitó en mi oído al verlas desaparecer por el pasillo.</p>



<p>Me alegró intuir que mi novia era reacia a estrenarlas y estando de acuerdo, bajando también el volumen de mi voz le recomendé que se buscara una excusa si pensaba en postergar su entrega.</p>



<p>―Ya me gustaría, pero ambos sabemos cómo se tomarían el rechazo&#8230;</p>



<p>Ese susurro me hizo recordar el maldito proceso de adiestramiento al que habían sido sometidas y las posibles consecuencias si se creían indignas de ser nuestras.</p>



<p>―Tienes razón. Solo te pido que seas dulce con ellas― respondí poniendo en sus manos el amargo cáliz de ser la primera persona que las acariciara.</p>



<p>―Lo seré― sonrojada, contestó antes de dejarme solo.</p>



<p>Sin otra cosa que hacer más que esperar, me dirigí al mini bar y me puse una copa. Con ella en la mano, me quedé pensando en el capullo de Xavi, centrando mis iras en que hubiese tenido dos mujeres. Una oficial a cuyo matrimonio asistí que era Rosa y la otra, Consuelo.</p>



<p>Meditando sobre ello, comprendí que la abogada había dado por supuesto que conocía el nexo que le unía con el fundador de la hermandad al recordar sus palabras reconociendo que jamás pensó que pudiese sustituir a mi amigo en su corazón hasta conocerme.</p>



<p>«Por eso, siendo una sumisa de nacimiento, fue capaz de hacerse valer. Debió ser ella quien dirigió la organización durante la enfermedad de su amante», concluí.</p>



<p>En ese momento llegaron a mis oídos unas risas. Intrigado, apuré la copa y fui a ver lo que ocurría. Confieso que por el pasillo no iba preocupado dada la alegría que denotaban esos gritos, pero jamás se me pasó por la cabeza encontrarme con mi novia haciendo cosquillas a las muchachas mientras comparaba sus anatomías. Impactado por la hermosura de sus cuerpos diversos y gratamente sorprendido, me quedé de pie admirándolas.</p>



<p>«Son preciosas», pensé mientras reparaba en sus diferencias.</p>



<p>El amor que sentía por Patricia no impidió que me fijara en que era la más baja de las tres y que las otras dos la sacaban media cabeza.</p>



<p>«Es una pigmea a su lado», sonreí al ver que se ponía de puntillas para besarlas.</p>



<p>La temperatura de esa escena subió muchos enteros cuando Danka respondió al beso abrazando a la que sentía su madre y ésta la premiaba frotando los pechos contra los de ella. Siendo las dos blancas como la nieve, la piel de mi novia era mucho más sonrosada.</p>



<p>―Madre, no es justo. Yo también soy su hija― sollozó la mulata reclamando los mismos mimos.</p>



<p>Tomándola de la cintura, la atrajo hacia ellas y hundiendo la lengua en su boca, le concedió el deseo. El gemido que brotó de su garganta fue lo suficientemente expresivo para que desde la puerta me diese cuenta y por eso no me extrañó que se repitiera cuando la checa se apoderó de uno de sus negros pezones con los labios.</p>



<p>―Hermana mía― suspiró al sentirlo.</p>



<p>La diferencia de color se hizo más evidente al ver a Danka aferrada a su pecho y he de reconocer que me excitó. Pero no fui el único, porque mi novia tampoco permaneció inmune a la imagen de la rubia mamando de la mulata y no queriéndose quedar sin su porción se apoderó del otro. Ese doble ataque derritió a Verónica y pegando un largo suspiro, les rogó que siguieran amándola.</p>



<p>―Todavía no me has demostrado que eres digna de que te adopte― riendo a carcajadas, Patricia le espetó justo antes de empujarla hacia la cama.</p>



<p>La morena casi enmudeció al verme en la entrada del cuarto y completamente colorada por la postura que tenía que adoptar para exhibir su virginidad, se abrió de piernas.</p>



<p>―Nunca he estado con varón alguno, puede comprobarlo.</p>



<p>Queriendo que ese trance fuera lo menos molesto e impulsada también por su espíritu juguetón, mi novia se quejó que no llevaba gafas y llamando a la checa, le pidió si podía confirmar que el himen de Verónica permanecía intacto. Danka comprendió que bromeaba y acercando la cara a los muslos de la mulata, respondió que ella tampoco podía corroborar su existencia.</p>



<p>―Mete la lengua y búscalo― divertida al ver el susto de la examinada al poner en duda que siguiera inmaculada, ordenó.</p>



<p>La rubia no dudó en obedecer y hundiendo la cara en el coño de su compañera, con delicadeza buscó la telilla que confirmaría que era pura. El sollozo de placer con el que recibió ese húmedo agasajo azuzó la sed de la eslava y durante un minuto, hurgó entre sus pliegues devorando golosamente el fruto que brotaba de la mulata. Los gemidos y suspiros de Verónica fueron in crescendo al sentirse amada y estaba a punto de correrse cuando de pronto Danka paró:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_097_cc19.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Madre, no lo encuentro. Dudo que sea digna― guiñando un ojo, declaró.</p>



<p>Al no haber visto el gesto, mi secretaria palideció y casi llorando, le rogó que siguiera buscándolo porque ahí estaba. Siguiendo con la broma, mi novia se puso seria y de muy mala leche, comenzó a recriminarle el haber echado por tierra la posibilidad de ser su hija.</p>



<p>―Le juro que me he conservado intacta para su marido― con lágrimas en los ojos sollozó creyéndose la burla.</p>



<p>―Eso habrá que verlo―mientras se agachaba entre sus piernas y sin variar el tono, replicó.</p>



<p>Compadeciéndome de ella, pero sabiendo que no debía intervenir y dar por terminada la broma, pensé que eran un par de cabronas mientras en la cama Verónica esperaba a que Patricia le separase los pliegues para volver a insistir que era virgen. Haciendo oídos sordos a su desesperación, mi novia sacó la lengua y probó el sabor de la morena, antes de insinuar que quizás Danka se hubiese equivocado.</p>



<p>―Madre, sé que se equivoca y que si esa zorra niega su existencia es por qué no quiere compartir su cariño― gritó sintiéndose ya más segura.</p>



<p>&nbsp;&nbsp; Lo que jamás previó fue que, al escuchar el menosprecio hacia su compañera, mi novia cerrara los dientes dolorosamente sobre su clítoris. El grito de dolor de la mulata quedó en nada cuando su cuerpo colapsó dominada por un orgasmo tan súbito como imprevisto. Y cuando digo imprevisto, no exagero ya que tomándola desprevenida un chorro de flujo golpeó la cara de Patricia antes de darse cuenta de lo que ocurría.</p>



<p>―Menuda forma de correrse― &nbsp;comentó al sentir ese cálido caudal cayendo por sus mejillas.</p>



<p>Todavía horrorizada, Verónica encadenó placer y miedo cuando de nuevo experimentó la lengua de mi novia hurgando dentro de su coño.</p>



<p>―Tranquila. Estábamos bromeando cuando afirmábamos no encontrarlo.</p>



<p>Dejándose llevar por la tensión, la mulata juró venganza mientras su gozo se incrementaba y desde mi privilegiado puesto de observación la veía temblar sobre las sábanas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Madre, por favor. No me haga sufrir más y dígame si soy digna― sollozó no creyendo lo que le decía la eslava.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Eres&#8230; deliciosa― replicó sin dejar de devorarle el coño.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque ese piropo intensificó el rio que brotaba de sus piernas, no le sirvió y llorando insistió en que necesitaba saber que iba a ser adoptada. Patricia, finalmente, compadeció de ella y llamándome a su lado, me rogó que tomase posesión de ella. Para entonces, mi erección era hasta dolorosa y por eso vi como un regalo esa petición. Despojándome de la ropa, acudí a la cama, el altar donde mi secretaria esperaba ser ungida por mí.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Mi señor― suspiró al contemplar el tamaño de mi pene.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El miedo que leí en sus ojos me hizo recordar que era su primera vez. Consciente de ello, me tumbé a su lado con la idea de acariciarla y así facilitar su trance, sin prever que al sentir mis manos recorriendo su cuerpo Verónica se echase a llorar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Qué te ocurre pequeña? ― mi novia preguntó al oírlo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes de poder responder, la morena comenzó a temblar y ante nuestros ojos explotó presa del gozo. La intensidad de su orgasmo nos dejó sin habla e impresionados contemplamos cómo la cara de la joven se desencajaba producto del placer. Curiosamente ese estado se contagió a la otra novicia y sin necesidad de que nos ocupáramos de ella, Danka se estremeció mientras un incendio asolaba su cuerpo.</p>



<p>―Gracias― alcanzó a chillar dominada por las sensaciones que afloraban en ella.</p>



<p>Absorto y paralizado, observé a Patricia tirar de ella. La rapidez con la que se desarrollaba todo casi me impidió comprender de primera qué se proponía la pelirroja cuando la tumbó encima de la mulata.</p>



<p>―Nuestras niñas están esperando ser ungidas― murmuró echando mano de mi erección.</p>



<p>Los reparos que tenía de estrenarlas me hicieron cambiar de objetivo y colocando a su matriarca sobre ellas, de un solo empujón hundí mi sexo dentro de ella. Curiosamente todas sin distinción sintieron como mi pene entraba en sus coños. Ante mi sorpresa y al unísono las tres se pusieron a exigir que las siguiera amando. La sintonía de sollozos y gritos se intensificó cuando comencé a cabalgar sobre Patricia.</p>



<p>―Montanos y haznos tuyas― gritó mi novia consciente de que en su paranoia las dos vírgenes se sentían amadas por su señor.</p>



<p>Parcialmente repuesto, supe que no me quedaba otra y mientras aporreaba el interior de mi novia, acaricié los pechos de las otras con la intención de que no se sintieran excluidas. Mis yemas recorriendo esos senos tan diferentes en tamaño y pigmentación demolió mis reticencias. Elevando el ritmo y la profundidad de mis embestidas descubrí en sus rostros una felicidad compartida.</p>



<p>―Sois mías― chillé entusiasmado al asumir plenamente su propiedad.</p>



<p>La mulata y la rubia se vieron sacudidas por un nuevo torbellino de placer al oírme y mientras yo seguía martilleando el interior de Patricia se vieron inmersas en un placer aun mayor que las hizo babear y retorcerse sobre las sábanas. Todavía no comprendo que fue lo que me pasó, pero al notar que mi novia se corría sentí la necesidad de continuar y viendo el cuerpo de Verónica a mi alcance, decidí formalizar su entrega. Con mi pene todavía chorreando del flujo de la pelirroja, le separé las piernas y de un solo empellón, hundí la totalidad del mismo en el interior de la muleta.</p>



<p>―Siga amando a sus concubinas― aulló al sentir que su himen pasaba a mejor vida mientras buscaba los labios de la checa.</p>



<p>Por extraño que parezca Danka fue la siguiente en alcanzar el orgasmo y totalmente entregada, respondió mordiendo dulcemente la boca de mi secretaría. Ni siquiera necesité acelerar para que contagiada por el placer de sus compañeras, la morena fuese absorbida por tanto estímulo y maullando de alegría, todo su ser se desbordó llenándonos con su flujo mientras caía semi desmayada en el colchón.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;―Nuestra otra hembra necesita tu consuelo― todavía con la respiración agitada, Patricia me aconsejó.</p>



<p>Asumiendo que era así y que debía repartir mi cariño entre ellas, saqué mi extensión de la guineana con la intención de desflorar a la europea. Curiosamente, la rubia miró aterrorizada el tamaño de mi atributo.</p>



<p>―Soy la última esclava de mi señor― suspiró al ver que lo acercaba a ella.</p>



<p>Recordando su falta de experiencia, comprendí que para ella era un desconocido y con una tranquilidad que todavía no comprendo comencé a jugar con mi glande a la entrada de su vagina al tiempo que le susurraba que para ella sería el honor de recibir mi semilla. Esas palabras dichas sin pensar, provocaron un terremoto en la muchacha y con lágrimas en los ojos, me confirmó que estaba en sus días fértiles.</p>



<p>―Mejor, estoy deseando que nos des un hijo― exclamó con un raro brillo en los ojos mi novia.</p>



<p>En cualquier otro momento, la perspectiva de ser padre me hubiese echado para atrás, pero en ese instante hasta la última célula de mi cuerpo vio lógica la paternidad e introduciéndome lentamente en ella, me topé con su virginidad.</p>



<p>―Me darás muchos, no solo uno― susurré mientras con mi ariete rasgaba esa telilla tan sobrevalorada.</p>



<p>La felicidad que demostró al hacerla mía fue impactante, pero aún más que a su lado Verónica se volviese a correr al sentirse coparticipe de ese estreno.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/323/82197434/82197434_122_7df5.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Besa a tu hermana― ordené mientras mi virilidad se hundía hasta el fondo del útero de la checa.</p>



<p>&nbsp;No necesité insistir y todavía dominada por los estertores del clímax, la mulata se puso a morder los labios de su compañera mientras Patricia se reía a carcajadas:</p>



<p>―Menudas dos putas calenturientas nos legó tu amigo.</p>



<p>Por el tono comprendí que lejos de estar preocupada o celosa, la pelirroja estaba encantada con la idea de compartir algo más que el mando de la hermandad con ella y por eso no me extrañó ver que se levantaba de la cama y abría la bolsa donde había guardado las compras de esa tarde. Lo que sí me resultó novedoso fue contemplar que sacaba un arnés.</p>



<p>― ¿Qué vas a hacer? ― pregunté mientras se adosaba ese artilugio a las caderas.</p>



<p>Muerta de risa, contestó:</p>



<p>―Son dos y necesitas mi ayuda para que no se enfríen.</p>



<p>Antes de darme tiempo de reaccionar volvió al colchón y colocando a Verónica a cuatro patas, forzó su interior con ese trabuco de plástico.</p>



<p>―Madre, ¡por fin soy su hija! ― gritó feliz al sentir esa enormidad capeando en su interior.</p>



<p>Ese berrido y la satisfacción que encerraba me permitió concentrarme en la checa e incrementando la velocidad de mi asalto, busqué cumplir la promesa de sembrar su vientre con mi semen. Como si fuéramos una maquina creada a tal efecto, Patricia y yo acompasamos nuestros movimientos de forma que cuando yo sacaba mi pene de la rubia, ella se lo incrustaba a la mulata.</p>



<p>―Más rápido, ¡papisa! ― le urgí al ver la cercanía de un nuevo orgasmo en mi montura.</p>



<p>&nbsp;Que me refiriera a ella mediante ese título la hizo reír y soltándole un doloroso mandoble al culo de Verónica, la exigió que se moviera. La carcajada de alegría de mi secretaria al recibir tal estimulo desbordó mis previsiones y denotando una lujuria al alcance de pocas convirtió su trasero en una batidora.</p>



<p>―Mi señor, yo también quiero sentir su cariño de esa forma― sollozó Danka envidiando la serie de azotes que estaba recibiendo su compañera.</p>



<p>&nbsp;Nadie se escandalizará al leer que no dudé en complacerla y que alternando nalgadas en sus blancos cachetes cumplí sus deseos con presteza. El sonido de nuestras manos resonando en los culos de las novatas marcaron nuestro ritmo y sellaron de cierta forma su entrega. Por eso ya ambas se habían visto inmersas un par de veces en el gozo cuando finalmente exploté esparciendo mi simiente en el interior de la centroeuropea.</p>



<p>―Hemos sido ungidas y nuestro destino esta ya escrito― suspiraron mientras sonreían satisfechas al ver agotados a sus dueños.</p>



<p>Satisfecho busqué sus besos y atrayéndolas hacia mí, les avisé que la noche era larga y que pensaba usarlas hasta la extenuación&#8230;.</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/323/82197434/82197434_116_fdf9.jpg" alt="" width="689" height="458"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;La puta de mi esposa metió en mi cama a su amiga&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 May 2026 17:50:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Creo que la gran mayoría de los hombres hemos fantaseado con la idea de hacer un trio con su pareja y de ellos también me consta que un porcentaje elevadísimo, ha deseado hacerlo con esa conocida buenorra que nos pone cachondos cada vez que coincidimos con ella. ¡Qué tire la primera piedra, el que nunca ha soñado con compartir a su esposa con otra! ¡Qué me insulte aquel que jamás ha insinuado a su pareja con ello! Sinceramente creo que el 99% de mis lectores han deseado sumergirse entre las piernas de una belleza con su novia o mujer participando [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 10.5pt;"><br />
<span style="font-size: 14pt;">Creo que la gran mayoría de los hombres hemos fantaseado con la idea de hacer un trio con su pareja y de ellos también me consta que un porcentaje elevadísimo, ha deseado hacerlo con esa conocida buenorra que nos pone cachondos cada vez que coincidimos con ella.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">¡Qué tire la primera piedra, el que nunca ha soñado con compartir a su esposa con otra! ¡Qué me insulte aquel que jamás ha insinuado a su pareja con ello!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sinceramente creo que el 99% de mis lectores han deseado sumergirse entre las piernas de una belleza con su novia o mujer participando a su lado. ¡Eso me ocurrió a mí! Y por eso quiero contároslo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo primero es presentarme, me llamo Alejandro y no soy un adonis. <img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_002_31c6.jpg" width="424" height="636">De&nbsp; estatura normal, con cuarenta cinco años y un poco de sobrepeso, me considero un tipo del montón. Ejecutivo de una multinacional llevo una vida complicada, con continuos viajes y mucho estrés. Sé que mis prolongadas ausencias &nbsp;han sido un factor decisivo en lo que os voy a contar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Llevo casado diez años con María. Mi mujer al contrario que yo es una preciosidad. Rubia de uno setenta, tengo que reconocer que esta buenísima y ella lo sabe. La conocí cuando en el trabajo me promocionaron a gerente de zona y me asignaron a una secretaria. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía recuerdo el día que la vi entrar en mi despacho y con cara de no haber roto un plato en su vida, me informó que iba a ser mi asistente. Os juro que me quedé helado al ver su belleza. Dotada con un cuerpo escultural, irradiaba sensualidad por todos sus poros. Desde el primer momento me gustó y solo el hecho de ser nuevo en mi puesto evitó que desde el primer momento intentara seducirla. Afortunadamente, ella no opinaba así e inició una labor de acoso y derribo a la que fui incapaz de negarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para que os hagáis una idea de lo que hablo: Al día siguiente de conocerla, llegué a la oficina y me encontré a la que iba a ser mi esposa, acomodando mi escritorio. Al verla le pregunté qué hacía, ella con todo el descaro del mundo me sonrió diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ordenar tu despacho. Se nota que eres un poco desastre, ¡Me imagino que tu casa debe ser un caos!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Para nada- contesté bastante ofendido. –¡Aunque vivo solo, mi piso está perfectamente arreglado!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Soltando una carcajada, dudó de mis palabras e incrementando mi cabreo, se acercó a mí y pasando la mano por mi traje, respondió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Se nota que no tienes pareja. Llevas la ropa sin planchar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su impertinencia me hizo saltar y sin medir mis palabras, le ofrecí que un día fuera a comprobar in situ que no mentía cuando había afirmado que me desenvolvía con destreza en las labores del hogar. Hoy en día, no tengo ninguna duda que su intención era que la invitara a salir porque aceptando al vuelo mi proposición, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-De acuerdo, estamos a miércoles. El viernes me invitas a cenar en tu casa y así me demuestras que estoy equivocada</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tras lo cual, salió de mi despacho contorneando sus caderas. Su huida no me permitió echarme atrás y por eso con cara de bobo, tuve que quedarme mirando su trasero mientras ella se iba. Os reconozco que me quedé maravillado por semejante pandero y más excitado de lo que me gustaría reconocer, decidí que nada perdía invitándola a cenar. El cúmulo de asuntos sobre mi mesa, no me dejó tiempo para pensar en ello durante los siguientes días y solo recordé la puñetera cena, el viernes al medio día cuando al despedirse, me preguntó a qué hora tenía que llegar a mi apartamento.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_003_0485.jpg" width="425" height="638">-¿No quieres que pase a buscarte?- pregunté intentando ser cortés.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Prefiero ir en mi coche- respondió- así no tienes que preocuparte luego en acercarme.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Bien, por cierto, ¿Tienes algún plato preferido?-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Yo como de todo- respondió con tono pícaro.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;Bastante cortado por su respuesta, pregunté &#8211; ¿Te parece a las nueve y media?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Perfecto, ¡Allí estaré!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su seguridad me desarmó y previendo que iba a ser una crítica estricta, salí de la oficina y dirigiéndome a mi casa, me puse a limpiar todo dejándola inmaculada. Asumiendo que mis dotes culinarias eran bastante malas, decidí encargar la comida a un restaurante de lujo, de forma, que a las ocho ya estaba listo ya que cuando mi invitada llegara, lo único que tendría que hacer era calentar los platos en el horno.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No habían dado la hora cuando escuché al telefonillo sonar, sabiendo que era María, abrí la puerta y saliendo al descansillo, esperé su llegada. Al verla salir del ascensor, me quedé de piedra al comprobar que mi secretaria venía embutida en un traje de raso negro cuyo escote dejaba bastante poco a la imaginación. Ella se dio cuenta del efecto que había provocado en mí y sin esperar a que me hubiese acostumbrado, se entretuvo posando para mí mientras me decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Me queda bien el vestido?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fui incapaz de mentirle y mientras le decía que estaba impresionante, mis ojos recorrieron sin disimulo su cuerpo. <span style="color: #333333;">Fue entonces cuando realmente me fije en el vestido que llevaba. Su vestido de tubo marcaba con claridad su espectacular cuerpo pero era su falda la que terminando un poco más arriba de las caderas, la que realmente me tenía subyugado al mostrar la perfección de sus piernas mientras resaltaba las curvas de un culo prieto y redondeado. </span>La delgada tela tampoco podía ocultar la rotundidad de sus pechos y menos cuando María había decidido esa noche que no llevaría &nbsp;sujetador. Confieso que me excité en cuanto reparé que producto de mi mirada, los pezones de la muchacha se erizaron traicionando a su dueña. María, lejos de incomodarse por el modo en que repasaba su anatomía, se lo tomó en plan de guasa y cogiéndome del brazo, me pidió que le enseñara mi casa, diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Deja algo para después de cenar. He venido a comprobar que eres tan buen amo de casa.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Turbado por mi comportamiento pero sobre todo porque ella se hubiese percatado de mi asombro, le&nbsp; mostré el apartamento mientras sentía como mi corazón no podía dejar de palpitar con rapidez por su presencia. El colmo fue cuando le mostré mi habitación, muerta de risa, mi compañera de trabajo me&nbsp; tomó el pelo por el tamaño de mi cama:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Eres un pillín. En esta King-size, ¡Te debes haber corrido buenas juergas! </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No comprendo todavía hoy por qué le respondí que no y que aunque no me creyera ella era la primera mujer en subir a mi apartamento.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No serás gay?- preguntó interesada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os reconozco que tardé en contestarla porque mientras me hacía la pregunta la muchacha se había tumbado encima de las sabanas adoptando una postura que invitaba a uno a lanzarse encima. Haciendo un esfuerzo, retiré mi mirada de sus piernas y cogiéndola de la mano, la levanté mientras le decía:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No lo soy y si seguimos aquí, no sé si voy a poder no demostrártelo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La confirmación de mi sexualidad le puso de buen humor y pegándose a mi cuerpo, me susurró al oído preguntando que le iba a dar de cenar. Por el tono, supe al instante que lo que realmente me estaba preguntando era si me iba a acostar con ella esa misma noche y por eso, mientras la conducía al comedor, mi polla marcaba el camino totalmente erecta bajo el pantalón.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
<img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_006_3636.jpg" width="423" height="635">Temiendo el rumbo que estaba tomando la velada, comprendí que me iba a resultar imposible salir indemne de ella. Para&nbsp; terminar de incrementar mi desasosiego, al sentarnos había previsto ponerme frente a ella pero María cambiando de silla, se colocó a mi lado. Aunque curiosamente esa mujer resultó ser un encanto y estar dotada de una amena charla, para mí fue un suplicio porque desde mi sitio tenía una perfecta visión de sus pechos. Reconozco que me pasé media cena mirando su escote y la otra media intentando que no se notara mi calentura. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cierto es que gracias al vino con el que acompañamos la cena, tanto ella como yo nos fuimos poco a poco relajando y ya en el postre, me preguntó cogiendo mi mano entre las suyas:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Vas a tardar mucho en besarme?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nunca hubiese supuesto que me preguntaría tal cosa y completamente paralizado, tuvo que ser ella quien acercando sus labios a los míos, me besara. Entonces y solo entonces, la abracé y dejándome llevar por las sensaciones, respondí a su beso con más besos. La calentura acumulada durante una hora me indujo a recorrer con mis dedos sus pechos mientras mi lengua jugaba con la suya en el interior de su boca. Mis yemas, al separar la tela de su vestido, se encontraron con unos pezones duros y excitados que en cuanto los toqué se erizaron.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sonriendo, María se levantó de la mesa y tendiéndome su mano, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿No crees que es hora de estrenar esa cama?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni siquiera la respondí y siguiendo a esa mujer por el pasillo, aparecí en mi cuarto sin habérmelo propuesto. Antes de que me diese cuenta, mi hasta entonces secretaría me empezó a hacer un sensual striptease sin dejarme de mirar. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Os podréis imaginar que al ver que esa diosa dejaba caer su vestido al suelo y sin esperar a que me desnudara, venir a mi lado, fue aliciente suficiente para que con rapidez me deshiciera de mi ropa. Mi cara de miedo debió de ser patente porque pegando su piel contra la mía, me susurró:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Déjame a mí. No sé con qué tipo de mujer has estado pero yo te haré gozar- y sentándose en la cama, me ordenó: -¡Ven aquí!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sentándome a su lado en el colchón, creí estar en el cielo cuando María, con una sonrisa en su boca, llevó mis manos a esos pechos que me habían vuelto loco solo unos minutos antes. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Son tuyos- declaró con voz firme: -¡Tócalos!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude negarme a obedecer y sopesando esas dos maravillas entre mis dedos, comencé a acariciarlos mientras la muchacha no paraba de suspirar. Su entrega me dio los arrestos suficientes para juguetear con sus pezones, los cuales, se pusieron duros como piedras al sentir mi caricia. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Chúpamelos!- gritó descompuesta a sentir los pellizcos que le estaba dando a sus aureolas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_005_3636.jpg" width="426" height="639">Siguiendo a rajatabla sus instrucciones, llevé mi boca a su pezón derecho y comencé a lamerlo. &nbsp;María al experimentar la humedad de mi boca, gimió sonoramente y arqueando su cuerpo, puso su otro pecho al alcance de mi lengua. Os tengo que reconocer que para entonces cualquier reparo que sintiera por ser su jefe y ella mi secretaria había desaparecido y lanzándome en picado sobre su otro seno, fui pasando de un pezón a otro con la música de fondo de su respiración entrecortada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Me encanta!- chilló al sentir que la presión de mis dientes sobre uno de ellos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su calentura era tal que sin esperar a que yo diera el siguiente paso, se tumbó en la cama y abriendo sus piernas de par en par, se me ofreció diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Te gusta mi coño?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Todavía no comprendo porque no le salté encima y me la follé en ese instante, lo cierto es que poniéndome entre sus piernas, alcé uno de sus muslos y empecé a darle pequeños lametazos mientras escuchaba en mis oídos sus gemidos.&nbsp; Confiado en mi buen hacer, me fui acercando a la meta mientras ella no paraba de pedirme que me diera más prisa. Ya estaba a escasos centímetros de su sexo cuando dejé lo que estaba haciendo y me paré a contemplarlo. Extasiado, observé que lo tenía casi totalmente depilado a excepción de un pequeño triangulo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Por favor, ¡No puedo más!- se quejó al sentir que no avanzaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al mirarla, no me costó adivinar que estaba a punto de caramelo y por eso, hundiendo mi cabeza en su entrepierna, probé por vez primera el sabor de su coño. Ese primer lametazo en su vulva, me devolvió su aroma dulzón y ya sin perder más el tiempo, separé con mis dedos sus pliegues y con mis dientes me apoderé de su botón. Al presionar con ellos su clítoris, escuché como de la garganta de la muchacha salía un grito de deseo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Dios, ¡Qué gusto!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La confesión de la mujer&nbsp; aceptando el placer que sentía, me hizo recrearme en su coño y dando pequeños círculos alrededor de su entrada, fui metiendo lentamente mi lengua dentro de ella. Usándola como estoque, seguí introduciendo y sacando mi lengua de su interior cada vez más rápido. Sin poderse mantener quieta, María arqueó su cuerpo para facilitar mis maniobras. No me costó traducir sus gemidos y por eso cuando convulsionó en mi boca, corriéndose brutalmente, no me pilló desprevenido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Decidido a enseñarle a esa mujer que aunque no hubiese llevado a ninguna otra hasta esa cama, en cuestiones de sexo no era ningún novato, le di la vuelta y poniéndola de rodillas sobre el colchón, acerqué mi pene a su chocho mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te voy a dar lo que has venido a buscar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La muchacha sonrió al sentir que mi glande se abría camino en su interior y girando su cabeza, respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Montáme como a una puta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Descojonado por su burrada, metí el resto de mi pene dentro de ella y cogiendo su melena entre mis manos, le contesté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Te voy a montar hasta me implores que pare.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mucho prometes, te aviso que soy muy guarra- riendo, me soltó.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Habiendo declarado ella la guerra con sus palabras, di inicio a las hostilidades con un sonoro azote en su trasero. Tras lo cual me agarré a sus pechos y tomándolos como apoyo, comencé a machacar su sexo usando mi miembro como ariete. Mi ahora esposa chilló al sentir mi pene chocar contra la pared de su vagina y deseando sentir mi promesa, colaboró conmigo moviendo sus caderas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sé un buen jefe y ¡Fóllate a la zorra de tu secretaria!- chilló azuzando mi reacción.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su reto no se quedó sin respuesta e incrementando tanto la velocidad como la profundidad de mis penetraciones, seguí aguijoneando su interior con mi polla. Su coño aunque empapado, era tan estrecho que podía sentir cada uno de sus pliegues presionando mi extensión cada vez que la metía o sacaba de dentro de ella. Impresionado por la sensación de embutirlo en un sitio tan angosto, me agarré de su culo para presionar aún más si cabe esa vagina.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_007_b97d.jpg" width="423" height="635">María al experimentar la nueva posición y que en ella, mi glande rozaba contra las paredes antes de ir a chocarse contra el final de su chocho, gimió desesperada y antes que pudiera evitarlo, se corrió pegando alaridos. Su orgasmo fue la gota que desencadenó mi lujuria y ya sin cuidado alguno, me lancé en un galope desenfrenado con el único objetivo de saciar mi necesidad de placer. Mi ritmo desbocado la llevó de un clímax a otro sin parar y solo cuando sintió mi eyaculación y a mi semen rellenando su sexo, se derrumbó agotada sobre las sábanas mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Si crees que con esto me conformo, estás muy equivocado. Pienso obligarte a que me uses durante todo el fin de semana.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cierto es que no fue solo esos dos días, María entró a mi casa para no salir jamás porque cuando el domingo ya nos despedíamos, le pedí que se quedara:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No puedo- contestó y poniendo cara de niña buena, dijo: -Vivo con mis padres y son muy tradicionales.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Alucino todavía de lo que respondí ante semejante estupidez ya que no había tenido problema en quedarse esas dos noches. Aunque os parezca mentira, cogí el alambre de una tapón de cava y haciendo un anillo rústico, me arrodillé ante ella y le pedí que se casara conmigo. La muchacha se me quedó mirando y al darse cuenta de que iba en serio, me besó y se quejó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira que eres lento. ¡Has tardado cuarenta y ocho horas en darte cuenta!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al cabo de dos meses nos casamos y desde entonces vivimos juntos. Os confieso que he sido muy feliz porque además de ser una buena esposa, María no ha dejado de comportarse como una guarra en la cama. Juntos hemos descubierto facetas desconocidas en nuestra sexualidad. Hemos intercambiado roles, unas veces ella ha sido una dominante ama y otras las más dulce de las sumisas, pero siempre habíamos sido fieles a esa promesa y nunca se me había pasado por la cabeza lo contrario.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por eso me resultó tan raro el cambio que experimentó cuando conoció a Susana. Habiéndola conocido en el gimnasio, me la presentó una tarde en que fui a recogerla al salir del trabajo. Tras la sorpresa inicial de hallarme ante un bombón de raza negra y después de haber observado la complicidad existente entre esas dos mujeres, algo en mí me avisó que esa belleza iba a trastocar mi matrimonio. Os juro que pensé que iba a ser yo quien cayera postrado ante semejante hembra si seguía tratándola asiduamente. Ignorando lo que se me avecinaba, decidí reducir mi trato con ella al percatarme del modo en que le estaba observando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Con los ojos fijos en su culo, fantaseé con la idea de apropiarme de ese trasero y con mi verga tomar posesión de él. También merece que os cuente que además de un espléndido culo, Susana tenía un par de pechos inmensos que llamaban a sumergir la cara de uno entre ellos. No solo eran enormes sino que aún sin sujetador se mantenían tiesos sin necesitar su ayuda. Y para colmo su cara era de una dulzura tal que te veías hipnotizado por ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">“¡Menuda hembra!” exclamé mentalmente cuando al despedirme de ella con un beso en la mejilla, aspiré su aroma.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Un científico pedante hubiera dicho de mí que me quedé dopado con sus endorfinas. Lo cierto es que esa noche al llegar a casa, le hice el amor a María mientras mi mente soñaba que era su amiga la que gemía de placer entre mis piernas. Me imaginé a ese pedazo de negra gimiendo cada vez que mi pene entraba en su coño y a mí agarrado a sus pechos, mamando de ellos como un niño. Desconozco si mi esposa se percató de ello, aunque creo que no, algo si debió de olerse porque al terminar y mientras yacía abrazada a mí, me preguntó que me había parecido su amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Está muy buena- confesé sin darle la menor importancia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Verdad que es impresionante?- insistió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Como no quería ser pillado con el pie cambiado, preferí hacerme el dormido y no contestarla. Lo cierto es que desde ese día tuvimos a la susodicha hasta en la sopa. Siempre que llegaba a casa, ahí estaba. Como estaba divorciada y a mi esposa le daba pena, los fines de semana nos acompañaban a la sierra y yo por mucho que intentaba evitarla, cada vez me parecía más atractiva. Mi huidizo modo de tratarla le hizo creer que me caía mal y por eso, una mañana que María se había ido a comprar en el supermercado, Susana vio la ocasión para aclararlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me encontró en mi despacho, contestando a unos mails y con determinación se plantó frente a mí y a bocajarro me preguntó porque no la soportaba. Sin saber que contestar por que daba igual lo que respondiera ya que sabía que le iba a sentar mal, traté de escapar sin contestarla pero previendo mi huida, se cruzó en la puerta evitándolo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Por qué te caigo mal? ¿Qué te he hecho?- insistió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No me caes mal- respondí viendo que no me quedaba más remedio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mientes- me reclamó ya enfadada – cada vez que estoy en una habitación, haces lo posible para evitarme.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aunque estaba equivocada, su actitud me hizo comprender que debía explicarle los motivos por los que la rehuía y con voz temblorosa le pedí que se sentara.&nbsp; Como no sabía por dónde empezar, me tomé un tiempo para organizar mis ideas tras lo cual le pedí que no me interrumpiera:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Reconozco que huyo de ti pero no es por lo que piensas. Como sabes estoy enamorado de María y nunca le he sido infiel….</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Y eso que tiene que ver?- protestó cortando mi discurso.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreado por su interrupción, le solté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Mucho!. Eres una mujer bellísima y cada vez que te miro, deseo hundirme entre tus pechos- mi confesión le pilló desprevenida y sin darle tiempo a reaccionar, proseguí diciendo: -Si te evito es porque no quiero hacerla daño. Ahora que ya lo sabes, te pido que lo olvides y me sigas tratando como hasta hoy. ¿Comprendido?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada por mis palabras, me prometió no contárselo y dejándome solo, fue ella la que esta vez salió huyendo. Me quedó claro que cumplió su palabra porque durante las siguientes semanas, todo siguió casi igual. Y digo casi porque aunque mi esposa no cambió en su actitud hacia mí, Susana sí lo hizo. Si de por sí esa mujer vestía de forma provocativa, a partir de ese día incrementó la sensualidad de su vestimenta disminuyendo el tamaño de la tela. Desde entonces, no fue raro verla con escuetas minifaldas y profundos escotes mientras era cada vez más cariñosa conmigo.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_013_41e7.jpg" width="426" height="639">Sé que María se dio cuenta porque una noche mientras hacíamos el amor, me confesó que sentía celos del modo en que su amiga me trataba. Haciéndome el despistado, le pregunté a qué se refería:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Creo que Susana está colada por ti- me soltó segura de mis sentimientos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No digas tonterías!- respondí- Le caigo bien, ¡Nada más!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lo cortante de mi respuesta, le hizo cambiar de tema y por eso no vi la determinación de sus ojos &nbsp;De haberla visto, no me hubiera cogido de improviso lo que ocurrió una semana más tarde. Era un viernes y como acababa de llegar de un viaje de tres días por las distintas sucursales de mi empresa, estaba cansado por eso me sentó fatal que mi esposa me informara que su amiga iba a venir a cenar a casa esa noche. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreado me metí en el baño a ducharme, pensando quizás que el agua caliente me relajaría. Pero no fue así y cuando salí de la ducha, seguía enfadado por eso sin ninguna gana me vestí. Al llegar al comedor, me encontré con María y Susana hablando y sin hacerlas ni caso, fui hasta el bar y me serví una copa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Mira que eres maleducado- me espetó mi mujer al ver que solo había puesto una para mí –Cariño ¿nos puedes poner unos cubatas a nosotras?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Refunfuñando, se los serví y a la hora de dárselo, mi esposa pegó su cuerpo al mío y en plan putón, me lo agradeció mientras rozaba con su mano mi entrepierna. No sé a quién le sorprendió más su actitud, si a mí o a su amiga porque con los ojos abiertos de par en par vio cómo me pajeaba sin pudor.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué haces?- protesté separándola- ¡Tenemos público!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Muerta de risa, me contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-No creo que se escandalice al ver a una mujer acariciando a su marido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si ella pero yo sí y maldiciendo, me alejé de las dos y me fui a sentar en un sofá. Curiosamente, vi que francamente molesta la negra cogía a mi esposa del brazo y se la llevaba fuera a otra habitación. Al cabo de cinco minutos, observé que volvían y que mientras María llegaba sonriendo, su amiga venía con el cejo fruncido. Convencido que era un tema de mujeres, no le di mayor importancia hasta que me percaté que algo tramaban porque mi mujer obligó a Susana a sentarse a mi lado mientras ella se sentaba del otro.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Qué ocurre?- pregunté dejando mi copa en la mesilla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cerrando mi boca con un beso, María me abrazó mientras sus dedos me empezaban a acariciar. Si ya eso era raro, más lo fue sentir que su mano bajaba a mi entrepierna y antes que pudiese reaccionar, me bajara la bragueta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Maria!- exclamé escandalizado mientras con un acto reflejo retiraba su mano.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces, mi amada esposa, usando un tono serio, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Sé que lo estás deseando, ¡Así que te aguantas!- tras lo cual, obvió mis protestas y sacó mi miembro de su encierro.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_016_66f2.jpg" width="424" height="636">Asustado por sus actos, miré a su amiga y descubrí que aunque estaba igual de escandalizada que yo, se estaba mordiendo los labios mientras miraba de reojo mi pene. Ni que decir tiene que cuando me empezó a pajear en presencia de la morena, me vi traicionado por mi miembro que haciendo caso omiso a mi turbación se izó erecto al primer jaloneo. Tratando de calmarme, pasé mis brazos por detrás de las mujeres y posándolos sobre el sillón, me concentré en evitar correrme. En ese momento, escuché que mi esposa ordenaba a la que hasta entonces consideraba su amiga:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Ayúdame, me consta que te mueres por probar la polla de mi marido- sin considerar siquiera que pudiese negarse, le cogió la cabeza y la llevó hasta mi verga: -¡Cómetela! No niegues ahora que te has masturbado soñando con esto-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fue entonces cuando supe a qué coño jugaba. Cómo tantas otras veces, mi mujer estaba adoptando el rol de ama con la única diferencia que en este caso, había invitado a otra persona como sumisa. Más excitado que nunca, le guiñé un ojo. Al ver mi gesto, sonrió y recalcando su dominio sobre su amiga, le obligó a abrir su boca y a introducirse mi pene en ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Chúpala hasta el fondo!- ordenó mientras se levantaba.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La negrita se debatía entre el corte que le daba comerse mi polla con ella enfrente y excitada por hacerlo pero obedeció embutiéndose mi miembro hasta el fondo de la garganta. La lentitud con la que absorbió toda la extensión me permitió sentir la tersura de sus labios al hacerlo y por eso, ya sumido en la lujuria, aproveché para tocar esos pechos que me habían vuelto loco desde que la conociera. Tal y como me había imaginado, las tetas de Susana eran duras como piedras, por eso y temiendo no tener otra oportunidad de tocarlas, metí mi mano bajo su escote y recogí entre mis yemas uno de sus pezones. Nada mas sentir mi caricia, la mujer gimió de deseo y ya convencida de desear hacerlo, reinició su mamada con mayor énfasis.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Aprovechando que estábamos ocupados, María se desnudó y ya en pelotas, se acercó a su amiga por detrás y sin esperar una aceptación por su parte, la empezó a desabrochar la camisa mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Esta noche serás nuestra puta, ¡Lo quieras o no!- y para dar mayor determinación a sus palabras, pellizcó sus pechos con dureza.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su pobre victima chilló al sentir el duro trato pero siguió mamándome el pene con rapidez. Su entrega me hizo saber que esa mujer gozaba con el sexo salvaje además de que a todas luces era bisexual. Demostrando una maestría inimaginable, Susana se dedicó a satisfacerme con esmero mientras mi esposa le despojaba de la falda. Comprendí que no iba a tardar en correrme cuando observé que le arrancaba el tanga con rudeza, tras lo cual con un sonoro azote, espoleó a la morena diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tienes un culo cojonudo. Estoy segura que Alejandro hará buen uso de él.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El morbo de tener a esa preciosidad entre mis piernas y a mi esposa dirigiéndola, fue demasiado para mí y previendo mi orgasmo, se los avisé. Al oírme, María se tumbó en la alfombra y de modo autoritario, me pidió que me derramara en su piel. Conociendo sus gustos, saqué mi pene de la boca de la negra y usándolo como si de una manguera se tratase, esparcí mi semen por su cuerpo, para acto seguido, coger a su amiga y obligándola a agacharse, decirle:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-Tu ama esta manchada, ¡Límpiala!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin ser capaz de oponerse a nuestros deseos, Susana obedeció y usando su lengua fue retirando mi lujuria de la piel de mi amada. No os tengo que contar que María estaba excitada ni que al sentir la boca de su amiga recogiendo mi simiente de su cuerpo, empezó a gemir como una loca, presa de la excitación. Lo que si resultó novedoso para mí fue verla disfrutar en brazos de otra mujer por lo que semejante visión, reanimó mi alicaído miembro de manera que en un par de minutos ya estaba listo para la acción. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para entonces, la morena se estaba comiendo el coño de mi esposa y su postura dejaba su culo a mi entera disposición. Aunque me provocaba la idea de rompérselo, decidí ir poco a poco y empezar por su sexo. Por eso, me terminé de desnudar y poniéndome detrás de ella, tanteé con mi glande los pliegues de su chocho para acto seguido incrustarle de un solo golpe toda mi extensión. Al sentir que llenaba su conducto de un modo tan abrupto, chilló pero no hizo intento alguno por evitarlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Te gusta! ¿Verdad puta?- le soltó mi mujer al oír su gemido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Sí!- confesó sin dejar de lamer el sexo que tenía en su boca.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María, entonces, se acomodó poniendo sus manos en el sillón y abriéndose las nalgas, le ordenó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Prepárame! Quiero que cuando acabe contigo, mi marido me tome por detrás.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_009_929b.jpg" width="424" height="636">La mujer se quedó indecisa sobre cómo actuar por lo que tuve que azuzar su respuesta dando una dolorosa nalgada en su culo. Mi dulce caricia terminó de desbordarla y pegando un alarido se corrió mientras comenzaba a relajar el esfínter de mi esposa con su lengua. Ya totalmente absorto en el frenesí, me agarré con una mano de su pecho mientras usaba la otra para espolear a mi montura con más azotes. La combinación de mi pene retozando en su interior y mi mano castigando sus nalgas, la llevó a su estado tal que sin poderlo evitar unió un orgasmo con el siguiente mientras con su boca cumplía las órdenes de su amiga.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡No puedo más!- se quejó cayendo agotada sobre la alfombra.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su renuncia me dejó solo con mi mujer, la cual estaba deseando ser tomada por lo que aprovechando que seguía con el pene tieso, me acerqué a ella y dando un beso en su culo, le pregunté si estaba preparada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Fóllame! ¡Cabrón!- contestó cogiendo mi sexo y poniéndolo en su entrada trasera.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me lo tuvo que repetir dos veces y con una suave presión de mis caderas, introduje mi glande unos centímetros en su interior. Esa penetración a medias, la dejó insatisfecha y con un rápido movimiento, presionó su cuerpo contra el mío metiendo por completo mi extensión en sus intestinos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Dios! ¡Qué gusto!- berreó como cierva en celo y sin esperar a que mi miembro se hubiese acostumbrado, comenzó a moverse imprimiendo a sus movimientos de un ritmo brutal.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La urgencia con la que se movía me convenció de dejar de ser cuidadoso y cogiéndola de sus hombros, inicié un mete saca tan rápido que al cabo de poco tiempo, elevó su excitación a niveles impensables.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¡Me corro!- la escuché decir con voz entrecortada &nbsp;–¡No pares! ¡Por favor!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Pero por mucho que intenté retrasar mi propio orgasmo, no pude y uniéndome a ella exploté bañando con mi esperma su angosto conducto. María al sentir el calor de mi simiente en su interior, se dejó caer sobre el sillón y convulsionando de placer, consiguió su enésimo clímax antes de derrumbarse. Su caída precipitó la mía y abrazándome a ella, me quedé descansando absolutamente desbordado por las sensaciones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Por eso, ni María ni yo nos dimos cuenta que Susana se había levantado dejándonos tumbados sobre la alfombra. Solo nos percatamos al cabo de cinco minutos y cuando estábamos discutiendo si nos habíamos pasado con la pobre, la vimos entrar vestida con un delantal y con una bandeja en las manos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿Los señores van a cenar en el salón? o ¿Prefieren hacer uso de su esclava en la cama mientras cenan?</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada al oírla al comprender que mi esposa había adivinado los deseos de su amiga y que desde entonces seríamos tres los que compartiéramos esa casa.</span><br />
<span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><br />
</span></p>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/79/93678535/93678535_014_aac9.jpg" width="568" height="379"></div>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
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			</item>
		<item>
		<title>«Relato erótico: “Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 8” (POR GOLFO)»</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/relato-erotico-doce-noches-con-mi-prima-y-su-amiga-en-una-isla-8-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 May 2026 07:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[filial]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 11 En su choza y por primera vez en once noches, disfrutamos de la comodidad de un colchón, pero no por ello pudimos descansar porque Iv no nos dejó. Al igual que en la tarde, se mostró insaciable y alternando sus caricias entre los tres, no cejó hasta dejarnos totalmente exhaustos. Le dio igual que fueran mías o de mis compañeras el cuerpo con el que disfrutar, desplegando una pasión sin límite buscó con denuedo el placer. ―Joder con la pelirroja, no se corta un pelo― llegó a decir mi prima cuando nada más terminar de ordeñarme por enésima [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Capítulo 11</strong></p>



<p>En
su choza y por primera vez en once noches, disfrutamos de la comodidad de un
colchón, pero no por ello pudimos descansar porque Iv no nos dejó. Al igual que
en la tarde, se mostró insaciable y alternando sus caricias entre los tres, no
cejó hasta dejarnos totalmente exhaustos. Le dio igual que fueran mías o de mis
compañeras el cuerpo con el que disfrutar, desplegando una pasión sin límite
buscó con denuedo el placer.</p>



<p>―Joder
con la pelirroja, no se corta un pelo― llegó a decir mi prima cuando nada más
terminar de ordeñarme por enésima vez, Iv se lanzó en picado entre sus muslos
sin pedirle opinión.</p>



<p>Rocío
tampoco se libró de sus atenciones porque la náufraga no dudo en saborear y
recrearse repetidamente en el coño de la morena, devolviendo así con creces el
orgasmo que ésta le regaló al conocerse.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Por ello no me extrañó que a poco de amanecer me despertara acariciando mi
pene. Todavía medio adormilado abrí los ojos y observé a la francesa, a mis
pies, lamiendo mi glande mientras me agarraba la verga entre sus dedos.</p>



<p>«Esta
tía me va a dejar seco», murmuré para mí al advertir que esa mujer no había
tenido bastante con la maratoniana sesión de sexo de la noche anterior y que a
pesar de los múltiples orgasmos que obtuvo de los tres, seguía sedienta de
caricias.</p>



<p>He
de reconocer que me impresionó la expresión de deseo con la que esa pelirroja se
apoderaba de mi miembro y recordando lo que para ella significaba el contacto
humano, en silencio y sin moverme, disfruté de los tiernos y sensuales
lametazos con los que obsequió a mi extensión.</p>



<p>Para
su regocijo, sus mimos fueron despertando al monstruo y ella, al comprobar que
poco a poco mi pene iba creciendo, se puso a reír como si estuviera haciendo
una travesura.</p>



<p>―
¿Qué es lo que encuentras tan divertido? ― pregunté.</p>



<p>Entornando
sus ojos en plan coqueto, respondió:</p>



<p>―Tu
sexo se alegra de verme y eso me hace feliz.</p>



<p>La
alegría que sentía al tener mi erección entre sus manos me enterneció y
atrayéndola hacia mí, me apoderé de sus labios con la intención de alargar los
prolegómenos porque sabía que, si la dejaba, no tardaría en empalarse con ella.</p>



<p>Si
con caricias ella había despertado mi pene, el sentir mi lengua jugando con la
suya resucitó a la bestia y aprovechando que estábamos desnudos, comenzó a
rozar su cuerpo con el mío mientras usaba sus manos para acariciar suavemente
mis testículos. Confieso que ni siquiera tuve que tocarla para que esa mujer se
pusiera como una moto, como tampoco hice nada para forzar que frotando su sexo
en mi pierna se empezara a masturbar.</p>



<p>―
¡Fóllate a esta zorra! ¡Demuéstrale que es tu hembra! – chilló usando las soeces
expresiones que había escuchado de Rocío.</p>



<p>Me
hizo gracia lo rápido que aprendía y llevando mis dedos hasta su coño, descubrí
que estaba empapada. Al sentir mis yemas, se puso a jadear y moviendo sus
caderas, buscó mis caricias con decisión.</p>



<p>―Rómpele
el culo de una puta vez para ver si así nos deja dormir― escuché a María decir
cabreada desde el otro lado de la cama.</p>



<p>―No
seas bruta, todavía tiene mucho que disfrutar antes de entregarme su trasero―
contesté descojonado.</p>



<p>Lo
que nunca me imaginé es que Iv al oír nuestra conversación, me preguntara que
era eso romperle el culo. Por experiencia, sabía su tendencia a entender todo
de modo literal y por ello decidí medir mis palabras para explicarle que era lo
que significaba.</p>



<p>―Como
habrás visto hay muchas formas de hacer el amor y una de ellas es que el hombre
meta su virilidad dentro del culo de una mujer.</p>



<p>Escandalizada,
creyó que nuevamente la estaba tomando el pelo porque según ella ese agujero
solo servía para cagar.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acf91lZS.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>―Te
equivocas― repliqué― aunque al principio duele, se puede disfrutar mucho por
vía anal.</p>



<p>―No
te creo. Puedo ser novata, ¡pero no tonta!</p>



<p>―Va
en serio. A Rocío, por ejemplo, es su forma preferida de hacer el amor.</p>



<p>Que
a una de ellas le gustara, la hizo dudar y cuando ya creía que iba a pasar
página, olvidándose del tema, se puso a cuatro patas sobre el colchón,
diciendo:</p>



<p>―
¡Demuéstramelo!</p>



<p>Verla
separándose los glúteos con sus manos mientras me exigía que la convenciera de
era posible sentir placer por su entrada trasera, fue una tentación demasiado
atrayente para dejarla pasar. Por ello, acerqué mi boca y sacando la lengua
empecé a recorrer los bordes de su ano mientras acariciaba su clítoris con mi
mano.</p>



<p>―Estás
haciendo trampas― protestó― las cosquillas que siento son porque me estás
tocando el coño.</p>



<p>Aunque
tenía algo de razón, corté de cuajo sus quejas diciendo:</p>



<p>―Déjame
hacer y luego te permito que critiques lo que quieras.</p>



<p>Me
dio la razón y volviendo a su postura inicial, me permitió seguir jugando con
su ojete mientras la masturbaba. Como había previsto, Iv no tardó en ponerse
cachonda y eso lo aproveché para introducir mi lengua en su interior con el
objetivo de ir lubricándolo sin que se diese cuenta.</p>



<p>―Es
agradable― comentó menos segura de su posición al sentir que un calor diferente
se iba apoderando de su cuerpo.</p>



<p>Sin
ningún lubricante que hiciese menos doloroso su estreno, me entretuve
relajándolo con la boca mientras la pelirroja empezaba a sentir cómo los
primeros síntomas de placer la forzaban a exigirme que me diese prisa.</p>



<p>―Todavía
no estás lista― dije al ver que esa rosada entrada seguía demasiado cerrada
para ser traspasada.</p>



<p>Sabiendo
que podía desgarrarla si metía mi pene, comencé a follarla con la lengua. Mis
maniobras provocaron que gimiendo de gozo me chillara que la estaba
entusiasmando. Dando el siguiente paso, introduje uno de mis dedos con la
intención de relajarla, lo que me hizo comprobar que seguía totalmente tensa.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adpcAm6C.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>En
mi desesperación, la pregunté si no tenía crema, aunque sabía que era
imposible. Iv, muerta de risa, me contestó que para qué la quería. Al
explicarle que necesitaba algo con que lubricarla, me soltó:</p>



<p>―
¿Te serviría un poco de miel?</p>



<p>Al
ver la enorme sonrisa que iluminó mi cara, comprendió que servía y levantándose
de la cama, fue a una esquina de la choza y volvió con un trozo de panal
repleto de ese empalagoso néctar.</p>



<p>Estaba
a punto de arrebatárselo, cuando a mi espalda escuché:</p>



<p>―Déjame
que te ayude.</p>



<p>Sin
esperar mi respuesta, Rocío cogió el panal mientras pedía a la francesa que se
volviese a colocar a cuatro patas. Esta obedeció y nuevamente, usó sus manos
para separarse las nalgas.</p>



<p>―Tienes
un culo precioso― comentó impresionada la morena al verla en esa posición: ―Me
gustaría haber nacido hombre solo para poder ser yo quien te lo rompiera.</p>



<p>El
descriptivo halago alentó la curiosidad de Iv por saber que se sentía y dándole
las gracias, le pidió que comenzara. Rocío obedeció y cogiendo una cantidad
excesiva de miel entre sus dedos, untó su ano para acto seguido comenzar a
relajar el cerrado esfínter de la pelirroja.</p>



<p>―Cabrona,
eso no es mi culo― protestó al sentir que la muchacha aprovechaba el sobrante
para embadurnar su sexo.</p>



<p>―Era
una pena que se desperdiciara― replicó muerta de risa la morena mientras
introducía dos yemas en su entrada trasera― y no hay nada de malo en endulzar
el conejo que me voy a comer.</p>



<p>El
ser penetrada por detrás le causó una rara pero placentera sensación y ya
convencida de que quería probar lo que se sentía al ser usada de esa forma, me
rogó que empezara y sabiendo que no tardaría en hacerle caso, apoyó su cabeza
en la almohada mientras levantaba su trasero.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/abqEvvdx.jpg" alt="" width="424" height="900"/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
Al acercarme, pude comprobar que los muslos de la mujer temblaban cada vez que
Rocío introducía las falanges dentro de su culo. Ella debió pensar lo mismo
porque, más seguro de lo que hacía y dándole un azote en una de sus nalgas,
metió un tercer dedo en su orificio.</p>



<p>―
¡No puede ser que me guste tanto! ― aulló al sentir la violación de la que
estaba siendo objeto su trasero y completamente excitada por fin, llevó las
manos a sus pechos para irse pellizcando los pezones mientras la morena la
empezaba a masturbar.</p>



<p>Ese
doble estimulo, la hizo correrse sonoramente y creyendo llegado mi momento,
embadurné mi órgano con miel antes de llevar y mi glande ante su entrada:&nbsp;</p>



<p>―
¿Crees que ya está lista? ― pregunté a Rocío al ver que se tumbaba bajo Iv con
la intención de comerle el coño.</p>



<p>La
francesa ni siquiera esperó a que mi amiga contestara y llevando su cuerpo
hacia atrás lentamente fue metiéndoselo. La lentitud con la que lo hizo me
permitió sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi
miembro.</p>



<p>Demostrando
una entereza que me dejó acojonado, sin gritar, pero con un rictus de dolor en
su cara, siguió empalándose hasta que se sintió llena. Entonces se permitió
quejarse del sufrimiento que estaba experimentado.</p>



<p>―
¡Cómo duele! ― exclamó adolorida.</p>



<p>―Tranquila,
se te pasará― dijo Rocío al tiempo que comenzaba a lamer su clítoris.</p>



<p>Venciendo
las ganas que tenía de empezar a disfrutar de culo de la francesa, esperé que
fuera ella quien decidiera el momento, sabiendo que mi amiga no dejaría que se
enfriara. Tal y como había previsto, la morena viendo su sufrimiento aceleró
las caricias sobre su clítoris y en menos de medio minuto, Iv se había relajado
y girándose hacia mí, me rogó que comenzara a cabalgarla.&nbsp;</p>



<p>Su
expresión de deseo me terminó de convencer y con ritmo pausado, fui extrayendo
mi sexo de su interior. Casi había terminado de sacarlo cuando la pelirroja con
un movimiento de sus caderas se lo volvió a introducir. Poco a poco, el compás
con el que nos meneábamos se fue acelerando, convirtiendo nuestro tranquilo
trotar en un desbocado galope, donde ella no dejaba de gritar al sentirse
empalada y mamada a la vez.</p>



<p>―
¡Me estás rompiendo! ― chilló― ¡Pero sigue! ¡Me está gustando!</p>



<p>―Ya
te dije que te gustaría, ¡putita mía! ― contesté satisfecho al tiempo que le
daba un azote.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
El gemido de placer que brotó de su garganta me convenció de completar su
estimulación a base de nalgadas y alternando de una a otra, le fui propinando
sonoros manotazos cada vez que sacaba mi pene de su interior.</p>



<p>Iv
ya tenía el culo completamente rojo cuando empezó a estremecerse al sentir los
síntomas de un orgasmo brutal. Fue impresionante ver a esa pelirroja, temblando
mientras no dejaba de pedir que siguiera follándomela.</p>



<p>Rocío
al oír que el placer desgarraba su interior, llevó las manos hasta sus pechos y
cogiendo sus pezones, los pellizcó mientras mordisqueaba el erecto botón que
tenía entre sus pliegues. La unión de dolor y placer hizo que la francesa
perdiese el control y agitando sus caderas, se corrió. El enorme caudal de
flujo que cayó sobre la cara de Rocío empapó sus mejillas y como si estuviera
muerta de sed, se puso a beber la dulce mezcla de miel y pasión que brotaba de
la pelirroja.</p>



<p>&nbsp;La
avidez con la que le devoraba el sexo fue el acicate que me faltaba y olvidándome
que para Iv era su primer anal, empecé a usar mi pene como si de un cuchillo de
se tratara y cuchillada tras cuchillada, fui violando su intestino mientras la
francesa no dejaba de aullar desesperada por el gran placer que estaba
disfrutando.</p>



<p>Mi orgasmo fue brutal y mientras vertía mi semilla en el interior de sus intestinos, sentí que había hecho mis deberes al haber conseguido explicar a esa mujer que era eso de romperle el culo y que encima disfrutara con ello…</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adqYE9ye.jpg" alt="" width="600" height="900"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 3&#8221; (POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/doce-noches-con-mi-prima-y-su-amiga-en-una-isla-3-por-golfo</link>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:46:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[La mañana del quinto día me desperté al sentir que una mano me iba acariciando por mi cuerpo. Al abrir los ojos, vi a Rocío completamente desnuda bajando con su boca por mi pecho mientras su mano recorría mi entrepierna. Satisfecho por esa forma de amanecer, me la quede mirando a los ojos y&#160; me puse a disfrutar de sus caricias.&#160; La morena se percató que estaba despierto y poniendo tono de puta, susurró en voz baja: -Necesito tu polla.- Tras lo cual se agachó y comenzó &#160;a besarme el capullo. Cerrando sus labios recorrió todo mi pene colmándolo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://3.bp.blogspot.com/-Q8P9CMNXtj0/UnJfiB1zLMI/AAAAAAAAAeM/e6yAbMqqP8Y/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.png"><br />
</a><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La mañana del quinto día me desperté al sentir que una mano me iba acariciando por mi cuerpo. Al abrir los ojos, vi a Rocío completamente desnuda bajando con su boca por mi pecho mientras su mano recorría mi entrepierna. Satisfecho por esa forma de amanecer, me la quede mirando a los ojos y</span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">&nbsp; </span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">me puse a disfrutar de sus caricias.</span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">&nbsp; </span><span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La morena se percató que estaba despierto y poniendo tono de puta, susurró en voz baja:</span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Necesito tu polla.-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Tras lo cual se agachó y comenzó &nbsp;a besarme el capullo. Cerrando sus labios recorrió todo mi pene colmándolo de besos mientras con una mano lo agarraba fuertemente y con la otra me acariciaba los testículos. Habiendo conseguido su objetivo que no era otro más que consiguiera alcanzar su tamaño máximo, empezó a lamérmelo de arriba abajo sin dejar de masturbarme lentamente. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Como comprenderéis después de unos minutos, estaba loco de excitación e impaciencia:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Chúpamela, joder.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No seas ansioso- respondió con una sonrisa dando otro lametón. Desde mi posición, observe a la morena, bajando por mi pecho y abriendo su boca, comenzar a meterse alternativamente mis cojones, chupándolos fuerte mientras no paraba de masturbarme. Cuando consiguió dejarlos completamente empapados con su saliva, hizo algo que desde entonces es de lo que más me gusta: cogiendo mi pene como un bate de beisbol, se dio golpes &nbsp;por toda la cara mientras gemía profundamente. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi excitación era total, deseaba que esa puta se introdujera mi pene hasta sus amígdalas pero haciendo caso omiso a mis deseos, Rocío siguió jugando con mi miembro cada vez más contenta. Sin previo aviso, abrió sus labios y se la metió en la boca. El ritmo de su mamada era lento pero constante. Buscando volverme loco, de vez en cuando paraba y me miraba para que yo fuera quien le rogara que siguiera y en cambio otras, dejaba que de su boca saliera el sobrante de saliva dejándolo caer sobre mi glande, con la clara intención de provocarme. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Eres una guarra- le solté a la par que presioné su cabeza contra mi pene.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">No le molestó que toda mi extensión se encajara en su boca ni que su garganta tuviese que absorberlo por entero y dando por sentado que eso era lo que o quería, se empezó a sacar y a meter mi verga sin quejarse. Al sentir el calor y humedad de su boca acogiéndola con mimo en su interior, creí que me iba a correr y por eso tuve que realizar un sobre esfuerzo para no derramar mi simiente en ese momento. Mi amiga cada vez más cómoda, incrementó la velocidad con la que me estaba realizando la mamada y llevando una de sus manos a su vulva, se empezó a masturbar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Te gusta cómo te la mamo?- preguntó con voz excitada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Sí, putita mía. ¡Me vuelve loco!.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La confirmación de mi lujuria lejos de satisfacerla la llevó a dar un paso más y con los ojos inyectados de deseo, me soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Creo que esto te va a gustar todavía más- tras lo cual, izando su cuerpo puso mi polla entre sus tetas y las apretó con las manos, creando un conducto estrecho alrededor de mi miembro. Una vez ya la tenía donde ella quería comenzó a hacerme una cubana, subiendo y bajando su cuerpo –o ¿No te gusta que te folle con mis pechos?.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/187/87107785/87107785_004_e722.jpg" width="459" height="690">No había comprendido hasta entonces porque se había ocupado de embadurnarme por completo mi sexo con su saliva. Anticipando lo que me iba a brindar, la había dejado llena de babas, de forma que al ponérsela en el canalillo estuviera lo suficientemente lubricada para resbalar con facilidad entre sus pechos. Con su pecho convertido en un sexo tibio y húmedo, Rocío me fue follando cada vez más rápido.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Te gustan mis tetas? ¿Te gustaría correrte en ellas?- preguntó con voz sensual mientras se mordía los labios con el afán de provocarme. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Aprovechando mi más que patente calentura, la muchacha apretó con sus manos aun más sus senos y riéndose de la cara de deseo que descubrió en mí, preguntó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿O acaso prefieres que vuelva a comérmela?- y sin dejar de menear mi pene, me soltó – A esta puta le apetece sentir tu semen en su cara. Me encantaría que te corrieras sobre mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Demasiado caliente para decidir donde explotar, me quedé callado al estar totalmente concentrado en la cubana. Rocío al verificar mi ausencia de respuesta, insistió:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Me tienes brutísima!. Estoy sedienta y deseosa de tu leche. Quiero que desparrames tu semen por mi piel y me embadurnes con él, mientras me follas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sus palabras me hicieron enloquecer y reprimiendo mi impulso inicial que no era otro que ponerla contra la mesa y follármela en plan perrito, decidí que tendría todo la vida para hacerlo y que en ese momento, me apetecía que siguiera con su mamada. Al oír en voz alta mis deseos, la morena sonrió y agachando su cabeza, abrió su boca y sensualmente se la metió hasta el fondo. Sus labios, al introducírsela, fueron apretando mi extensión y llegando hasta la base de mi pene, la besaron dando inicio nuevamente a una espectacular felación. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Con una velocidad de vértigo, profundizó en mi placer a base de profundos lametazos sobre mi polla mientras con la mano me empezaba a pajear. La excitación acumulada y su maestría al hacérmela produjeron que naciendo de mis entrañas, el placer se fuera acumulando en mis huevos y sabiendo que no iba a tardar en explotar, se lo avisé. Rocío haciendo oídos sordos a mi advertencia, siguió dotando a sus maniobras de un frenético ritmo hasta que ya no pude contenerme más y estallé dando gritos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La primera oleadas de places cayeron dentro de su boca pero entonces la muchacha se la sacó y pegando mi glande a su cara, fue repartiendo mi semen por su rostro como si estuviera esparciéndose una crema revitalizante. Alucinado al terminar de eyacular, observé sus ojos impregnados de deseo mientras su dueña escupía el semen que tenía acumulado en su boca en su mano y con una cara de zorra increíble, se empezaba a embadurnar sus pechos. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Nunca había visto hacer eso.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Descojonada, al ver mi cara de sorpresa, Roció soltó una carcajada antes de correrse ella misma al sentir mi simiente en su cuerpo. Ni que decir tiene que esa erótica visión volvió a reanimar mi alicaído miembro y queriendo reiniciar hostilidades, le di la vuelta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Espera!- protestó riéndose de mi cachondez -¡Tienes que ver algo!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">No comprendía que se refería hasta que al salir de la choza tras ella vi a mi pobre prima atada entre dos postes. Me quedé de piedra al comprobar que mientras estaba dormido, la morena se las había ingeniado para inmovilizar a María. Con los brazos y las piernas sujetas con cuerdas, la rubia estaba de pie indefensa. Ella al verme se intentó zafar de su castigo pero no pudo quejarse porque tenía a modo de bozal un trapo en la boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Qué te parece?- preguntó Rocío mientras le daba un doloroso pellizco en un pezón – ¡La muy tonta se ha dejado atar pensando que era un juego!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Muerto de risa, di una vuelta a su alrededor, verificando que estaba firmemente sujeta, tras lo cual, le di un azote mientras preguntaba a su captora que pensaba hacer con su víctima.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Siempre he deseado tener una esclava que azotar y quien mejor que esta niña pija- contestó mientras cogía un trozo de cuera &#8211; ¿Me dejas probar?</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Hasta entonces no había asimilado que lo que estaba haciendo era pedirme permiso. Convencida de que nuestra estancia en esa isla iba a ser larga, la muchacha no quería hacer algo que luego repercutirá en nuestra relación. Me consideraba el jefe del clan formado por los tres y por eso antes de cometer un fallo, me preguntaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Toda tuya. Lo único, no dejes marcas- respondí dejándolas a solas.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mientras me alejaba a darme un baño, escuché que la morena le decía que le iba a quitar la mordaza, tras lo cual, llegaron a mí tanto el sonido de la cuerda golpeando contra las nalgas de mi prima como los gritos de dolor de ella.&nbsp; Durante largo rato, Rocío torturó a su amiga con autentico sadismo y solo cuando comprobó que si seguía maltratándola iba a dejar señales permanente en su piel, la dejó en paz y se acercó a donde yo estaba tomando el sol. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Vengo cachonda- me informó y sin esperar mi respuesta, se sentó a horcajadas sobre mí y rozando su pubis contra mi sexo, me pidió que la tomara.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La perpetua calentura de la morena era algo que me hubiese preocupado si fuera mi novia pero en las circunstancias en la que nos hallábamos era cojonudo. Si quería liberar sus ansias no tenía a nadie más con quien satisfacerlas y por eso, cuando mi pene ya había alcanzado un tamaño suficiente, le solté:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Quiero ver cómo te come el coño-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mis palabras cayeron como una bomba. Deseaba y necesitaba ser follada por una polla y no lamida. Por eso, intentó convencerme de que primero la hiciese el amor y que luego fuera mi prima quien le lamiera los resto de semen de su chocho. Al comprobar mi negativa, se levantó y yendo a por la rubia, la desató y la trajo hasta mí:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Dónde quieres que esta zorra me lo chupe?- preguntó aun enfadada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Aquí mismo- respondí poniéndome de pie.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">María que comprendía que durante dos días no tenía voz ni voto, esperó a que la morena se tumbara en&nbsp; la arena antes de agacharse. Su actitud me dio la oportunidad de comprobar el resultado de los azotes. Las nalgas de mi querida prima tenían sobre su piel el rastro de las caricias de la cuerda. Con el culo colorado y marcado, se arrodilló entre las piernas de su amiga y directamente se apoderó de su coño con los dientes. El modo tan brutal con el que mordió el botón de Rocío hizo que esta pegase un alarido de dolor y cabreada le soltase un bofetón:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Zorra, ¡Me has hecho daño!<img decoding="async" class="size-full alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/187/87107785/87107785_003_1d67.jpg" width="460" height="690"></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Interviniendo, le prohibí volver a golpearla y con una sonrisa en mis labios, le dije:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Te aguantas- y dirigiéndome a María, le autoricé a comerse ese sexo como le viniera en gana.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Puedo hacerlo a lo salvaje?- preguntó sin dejar de mirar con odio a su amiga.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Puedes- contesté.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi permiso le dio alas y volviendo a introducir su cara entre las piernas de la ahora asustada amiga, le introdujo dos dedos en el coño mientras retorcía con su otra mano el clítoris que tenía a disposición. Los chillidos de la morena no se hicieron esperar y pidiendo perdón, intentó reducir ese castigo bien merecido. Desgraciadamente para ella, la rubia no se apiadó de sus lloros y con mayor énfasis siguió torturando a Rocío. Ninguna parte de su cuerpo se libró de su sadismo, sus pezones fueron pellizcados cruelmente, su esfínter fue violado por sus dedos…</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Poco a poco, me volví a calentar y ya con mi pene tieso, dudé cuál de las dos mujeres usar para saciar mi hambre. Decidí que fuera mi prima al verla con el culo en pompa y sin mediar conversación alguna, separé sus nalgas con mis manos y escupiendo en su ojete, metí una de mis yemas para relajarlo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Estoy deseándolo- contestó mi prima cuando le pregunté si le apetecía sentirme en su entrada trasera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Su entrega me permitió coger mi pene entre las manos y posando mi glande en su hoyo, tanteé su relajación. Al haber comprobado la misma, de un solo golpe lo introduje por entero con una brutalidad tal que de los ojos de María las lágrimas afloraron en señal de dolor. La forma en la que invadí sus intestinos le hizo gritar pero no intentó zafarse sino que profundizando su sufrimiento empezó a sacar y a meter mi pene con rápidos movimientos de su cadera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Sigue por favor!- berreó dejándose caer sobre el sexo de su amiga y cogiendo entre sus dientes los labios inferiores de la morena, los mordió para no gritar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">La que si gritó fue su antigua torturadora porque cada vez que mi pene se solazaba en el culo de María, está respondió apretando sus mandíbulas. No os podéis imaginar el volumen de los chillidos de la morena al sentir los mordiscos de su amiga. Altos y claros eran demostración palpable del daño que estaba experimentando en su cuerpo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al cabo de unos minutos y ya con su esfínter relajado, la rubia fue siendo menos dura y más cariñosa en sus arrebatos, de manera, que su víctima empezó a experimentar placer cada vez que ella respondía a mis penetraciones.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Dios!- aulló al sentir los primeros síntomas del orgasmo y reptando sobre la arena, buscó el placer presionando la cabeza de María contra su entrepierna.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Curiosamente, fue mi propia prima la que al sentir que se aproximaba el clímax de su amiga, la que se corrió pegando gritos y con su cuerpo convulsionando brutalmente mientras mi polla seguía retozando en el interior de su culo, dejó de torturarla y ya claramente buscó compartir con ella el placer que estaba asolando su anatomía. El segundo en correrse fui yo, derramando mi semen en su trasero, mi polla se convirtió en un geiser que rellenó de lefa los intestinos de mi rubita. Esta al sentir su conducto bañado con mi esperma, volvió a experimentar un nuevo orgasmo y cayendo sobre Rocío, se derrumbó exhausta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al percatarse de ello, la morena me pidió insatisfecha que la tomara pero riéndome de ella, le respondí entre carcajadas:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Por ahora no te toca. Te voy a mantener caliente durante todo el día y dependiendo de cómo te portes, decidiré esta noche si follarte.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Por favor, necesito que lo hagas ahora- contestó intentando reanimar mi pene con su boca. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Te he dicho que no- dije separándola de mí e imprimiendo un tono duro a mi voz, las ordené prepararme el desayuno.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Radiante al comprobar la calentura de su amiga, mi prima se levantó a cumplir mis deseos mientras Rocío murmurando entre dientes la acompañó muy enfadada.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Durante toda la jornada, aproveché cualquier momento para seguir excitando a la morena. Daba igual que estuviera haciendo o donde nos halláramos, cada vez que podía la acariciaba los pechos o jugueteaba con su coño con el único propósito de calentarla. Rocío calmó su mala leche con María pero no pudo aminorar un ápice el calor que se iba acumulando inmisericorde en su interior, de manera que a la hora de acostarnos, todo su cuerpo imploraba sentir placer viniera de donde viniera.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sin saber si le iba a hacer caso, llegó gateando hasta mi cama. Con el deseo nublando su juicio, ronroneó mientras se acercaba a mí.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¿Estas bruta?- pregunté aun sabiendo su respuesta de antemano.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Sí- contestó nerviosa y con el sudor recorriendo sus pechos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Disfrutando de su angustia la miré y con toda mi mala baba, le ordené:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Mastúrbate para nosotros-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mientras María se sentaba a mi lado, la morena intentó protestar pero al chocar contra mi total intransigencia, decidió cumplir mis órdenes. Desde el catre, vi como su respiración se agitaba y sus pezones se erizaban aun antes de empezarse a tocar. Su mente y su cuerpo entablaron una lucha entre la humillación que sentía y la calentura que llevaba horas dominando su cuerpo. No tuve que ser ningún genio para comprender y saber quién iba a ganar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Al principio y aunque intentó cerrando sus piernas, sentirse excitada, la realidad es que al chocar sus muslos entre sí, empezó a frotarlos unos contra el otro. Dicho roce incrementó su excitación, azuzándola a dar rienda suelta a sus necesidades. Sonreí al verla apretar sus puños mientras dudaba entre acariciarse o desafiarme porque tenía claro cuál iba a ser el resultado.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt; color: initial;"><img decoding="async" class="size-full alignright" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/187/87107785/87107785_013_256a.jpg" width="460" height="690">El brillo de su coño desnudo me anticipó que estaba cada vez más alterada y por eso decidí ayudarla diciendo:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Ábrete de piernas y enséñanos tu chocho-</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Rocío no fue capaz de negarse y separando sus rodillas, mostró avergonzada su sexo encharcado a su amiga y a mí. Sabiendo que estaba a punto de claudicar, acaricié su vulva con la mirada mientras mi prima se relamía los labios al saber que no tardaría en disfrutar de esa belleza en su boca.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-Acaríciate los pechos-ordené.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Esa orden emitida solo para la morena produjo un fenómeno curioso puesto que fueron ambas las que obedecieron. Mi prima sin que se lo hubiese mandado, imitó a su amiga y cogiendo su pezón derecho entre los dedos, empezó a acariciarlo. Lo creáis o no, las dos mujeres se fueron retroalimentando entre ellas. Rocío al ver el resultado que sus toqueteos produjeron en María, pegó un gemido y ya incapaz de retenerse, dejó que su mano se apoderara de su sexo.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Entusiasmado por el modo en que se iban desarrollando las cosas, me concentré en ellas sin darme cuenta de que a mí también me estaba afectando. Observar a mi prima separando los pliegues de su sexo antes de incrustarse dos dedos en su interior mientras la morena un poco más adelantada los sacaba y metía con fruición, hizo que mi pene saliese de su letargo y se alzase con una dolorosa erección. Ya totalmente verraca, Rocío se tiró al suelo y rodó por el suelo mientras sus dedos seguían torturando su ansioso sexo. Os juro que fue alucinante verlo retorcerse de deseo implorando que la tomara allí mismo. </span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Fóllame!- aulló mientras sus dedos recogían la humedad que brotaba de su vulva. -¡Necesito que me folles!- chilló angustiada mientras su interior explotaba.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Contra todo pronóstico, la gota que derramó el vaso y que me obligó a tomarla en ese instante fue mi propia prima que mientras se corría a mi lado, me rogó que liberara a su amiga de tamaño sufrimiento. Compadecida quizás o temiendo que repitiera el mismo trato con ella, María soltó:</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No va a aguantar mucho sin que la penetres- y dulcemente susurró a mi oído mientras con su mano me acariciaba el pene: -¡Hazlo por mí!</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">&nbsp;Sus palabras fueron el acicate que necesitaba y acercándome a la morena, introduje de un solo empujón mi sexo en su coño. Rocío, agradecida al sentir mi polla retozando en su interior, gimió de placer mientras no dejaba de mover sus caderas. La sobre excitación que asolaba su cuerpo la llevó de un orgasmo a otro mientras yo seguía machacando su chocho con mi instrumento.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-¡Te amo!- gritó sorprendida por la fuerza de las sensaciones pero más aún por la profundidad de sus sentimientos.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Sin saber todavía lo que se avecinaba, le contesté que yo también sin dejar de penetrarla. Lo que no me esperaba fue que mi prima se abrazara a mí y llorando me preguntó si también la quería a ella. Fue entonces cuando caí en la cuenta de que estaba prendado de las dos y cogiendo a Maria, la besé como respuesta.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">Mi eyaculación fue total y vaciando mi semen en el coño de Rocío, asolé con ello también la última de sus defensas. Al caer agotada sobre el suelo, se puso a llorar por lo que significaba tamaña confesión. María al verla la acogió entre sus brazos y llevándola hasta la cama, me miró con cariño y me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 14px; text-align: justify;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;">-No sé si sabes lo que has hecho pero aunque algún día nos rescaten, ten por seguro que ni Rocío ni yo te vamos a dejar escapar.</span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><br />
</span><span style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 10.5pt;"><br />
</span></p>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/187/87107785/87107785_009_4de7.jpg" width="639" height="425"></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Doce noches con mi prima y su amiga en una isla 2&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 May 2026 11:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; La situación aun siendo difícil no era dramática. El islote tenía comida suficiente para nosotros tres por lo que por ese lado no teníamos que preocuparnos. Además de pescado, teníamos fruta e incluso carne, ya que, los cerdos asilvestrados se habían adueñado de la isla y además de los que teníamos en la cerca, durante nuestras exploraciones, habíamos visto muchos más. El verdadero problema era el aburrimiento. Habiendo adecentado la choza que encontramos y establecido turnos para las labores diarias, nos sobraba la mitad del día por lo que ya desde el tercer día, empezamos a sufrir hastío. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p></p>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La situación aun siendo difícil no era dramática. El islote tenía comida suficiente para nosotros tres por lo que por ese lado no teníamos que preocuparnos. Además de pescado, teníamos fruta e incluso carne, ya que, los cerdos asilvestrados se habían adueñado de la isla y además de los que teníamos en la cerca, durante nuestras exploraciones, habíamos visto muchos más. El verdadero problema era el aburrimiento. Habiendo adecentado la choza que encontramos y establecido turnos para las labores diarias, nos sobraba la mitad del día por lo que ya desde el tercer día, empezamos a sufrir hastío.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tercer día:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Después de una noche de pasión en la que María y yo nos dedicamos a complacer a nuestra amante, nos levantamos tarde porque en realidad no teníamos nada que hacer a excepción de sacrificar a uno de los animales. Reconozco que a ninguno de los tres, nos apetecía matar a uno de esos bichos pero asumiendo que teníamos que hacerlo, discutimos sobre cuál debía de ser el primero. Realmente la discusión era entre matar a la madre o a alguno de sus lechones. Yo realmente era partidario de la madre porque además de ser más grande y por lo tanto tenía más carne, comía el doble que su parentela&nbsp; pero, cuando yo estaba resuelto a cargármela, llegó Rocío y con ese sentido práctico que ya había mostrado con anterioridad, me dijo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No seas bruto. Aunque sus crías ya comen fruta, siguen mamando. Mejor la dejamos hasta que verifiquemos que los cerditos han dejado de tomar leche-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cómo tenía razón y si la matábamos corríamos el riesgo de que el resto enfermara, coincidimos en que fuera un cochinillo el sacrificado. Ya decidido también comprendí que debía de ser yo quien lo hiciera pero aun así me sentía culpable y como quería que ambas compartieran mi pecado, les pedí que fueran las dos quien eligiesen a mi víctima. Las muchachas se quedaron horrorizadas y se negaron a ser ellas quienes condenasen a la cría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-De acuerdo, yo elijo cual pero vosotras lo matáis- respondí a su negativa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Si ya era duro seleccionar a uno, peor era el hacer de matarife y por eso no tardaron en decirme cual era el elegido. Como no era un plato de mi gusto, directamente separé al pobre animal y llevándolo lejos de su madre, le di un tajo en el cuello, tal y como, había visto en diferentes reportajes de la tele. Lo que no preví fue que el chorro de sangre me salpicase en el rostro. Asqueado, colgué al lechón de las patas en un rama y corriendo me lancé al agua con sus chillidos retumbando en mis oídos. El cachorro tardó más de un minuto en morir, minuto que se me hizo eterno, tras lo cual, lo destripé y lo ensarté, metiéndole una varilla por el espinazo.</span><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;"> Una vez empalado, lo dejé asándose a fuego lento sobre las brasas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">El olor que desprendió mientras se cocinaba, venció todos los reparos de las dos muchachas y acercándose a la lumbre, fueron ellas quienes le dieron la vuelta cada cierto tiempo. &nbsp;Al cabo de una hora, María me avisó que la comida estaba lista y sentándonos sobre la arena nos pusimos a comer.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿Qué os apetece hacer esta tarde?- pregunté intentando romper el silencio que se había instalado entre los tres.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Lo reducido del islote no nos ofrecía mucha variedad más allá de nadar y recorrer su selva por lo que no obtuve ninguna respuesta. Vi enseguida que me enfrentaba a un problema: Si no conseguía interesarlas en algo, nuestra vida de anacoretas se convertiría en un infierno. Una vez acabé de comer, hice un agujero donde enterré los restos &nbsp;y acercándome a ellas, dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Como no me habéis respondido, he decidido salir a cazar una pieza muy especial. Tenéis media hora para escapar y esconderos. La primera que encuentre será la esclava de los otros dos, durante dos días. Os aconsejo que busquéis un buen escondite porque a la que localice, esta noche dormirá atada entre los cerdos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_mag_128_762//full/met-art_mag_128_9.jpg" alt="" width="425" height="638">Mi propuesta cayó como un jarro de agua fría y enfrentándose a mí, se negaron a acatar mis deseos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Os quedan veintinueve minutos- respondí cogiendo una rama y a modo de látigo, di un chasquido al aire: -Tengo pensado desahogarme con ella-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Viendo que iba en serio, salieron corriendo despavoridas. Muerto de risa las vi internarse juntas en la selva por lo que dándoles un grito, les avisé que si pillaba a las dos, el castigo sería por cuatro días. Haciendo tiempo, limpié la porqueriza y lanzando fruta dentro, di de comer a esa madre y a sus retoños. Al acabar, recogí una cuerda y el cuchillo y con la tranquilidad que me daba el saber que no podrían escapar, decidí sorprenderlas por la retaguardia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">“No se esperaran que en vez de seguirlas, vaya en dirección contraria” pensé saboreando de antemano mi captura. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La única duda era cual iba a caer en mis garras. Realmente creí desde un principio que la desafortunada iba a ser mi prima porque su amiga había demostrado que sabía enfrentarse a las adversidades. Había dado media vuelta al islote cuando sin hacer ruido me introduje entre los árboles. Suponía que al ser el punto más alejado de nuestro campamento, por lo menos una de las dos lo habría elegido como escondrijo. No tardé en descubrir a Rocío parapetada tras un árbol. &nbsp;Al tener que correr entre la vegetación, se había destrozado las medias, dándole un aspecto indefenso que nada tenía que ver con el carácter fuerte de esa mujer. Parecía asustada mientras escudriñaba atentamente hacía donde yo pensaba que ella creía que iba a aparecer. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Estaba a punto de ir a por ella cuando de repente, observé algo en su actitud que me dejó extrañado. Sin dejar de mirar hacia adelante, la morena se acomodó en la tierra y dejando caer su mano por el cuerpo, empezó a acariciarse.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">“¿Qué hace?” pregunté mentalmente sin entender que era lo que provocaba su excitación.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Aunque sabía que esa muchacha era insaciable, no me esperaba que le estimulara ser capturada. Mientras me decidía, Rocío había separado los pliegues de su sexo y cogiendo entre sus dedos el botón de placer, se estaba masturbando. Convencido de que debía explorar esa faceta recién descubierta de mi amante, la dejé proseguir con sus caricias hasta que sus gemidos, me hicieron saber de la cercanía de su orgasmo, entonces y solo entonces, revelé mi posición diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Voy a por ti, ¡Zorrita!-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Al oírme salió corriendo despavorida. Su huida lejos de molestarme, me agradó porque así haría más larga su captura. Incrementé el morbo que sentía al ser perseguida, gritando lo que le haría en caso de apresarla. Manteniendo la distancia, la vi caerse varias veces en su carrera. Aunque gritaba mientras trataba de escapar por la playa, sé que no estaba aterrada sino excitada y sus chillidos eran una forma de liberar la tensión que se acumulaba en su entrepierna. Paso a paso le iba ganando terreno. Rocío, al darse cuenta, incrementó su velocidad sin percatarse de que cuanto más acelerase más rápido se cansaría.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Traigo una cuerda con la que atarte!- grité – ¡Vas a estar preciosa indefensa!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Desde veinte metros de distancia, oí su gemido al escuchar mi amenaza. Poco a poco el cansancio fue haciendo mella en ella hasta que totalmente agotada se dejó caer sobre la arena. Prolongué su excitación, acercándome despacio. En sus ojos descubrí deseo al llegar a su lado. Sin dirigirme a ella, le di violentamente la vuelta y cogiendo la cuerda, le até las muñecas. Trató de evitarlo dando patadas. Su resistencia me movió a ser perverso y tras inmovilizarle los tobillos, la llevé hasta la orilla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿Qué vas a hacer?- preguntó aterrada al ver a donde me dirigía.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">No la contesté y lanzándola al agua, vi sus esfuerzos por no ahogarse. Poniéndome a su lado, cada medio minuto la sacaba para que respirase, tras lo cual la volvía a soltar, sin importarme que se hundiera hasta el fondo. Así la tuve un buen rato, hasta que comprendí que estaba agotada, tras lo cual, la llevé a la arena y tumbándola, le susurré al oído:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Todavía ni María ni tu os habéis dado cuenta que sois mías. Dime que me costaría, dejarte que te ahogaras-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Llorando a moco tendido, me rogó que la liberara, jurando que me obedecería. Lo que en un principio empezó siendo un juego, se convirtió en realidad al sentir el erotismo que ser su dueño me provocó. Os juro que hasta entonces mi intención era incrementar su excitación haciéndola sentirse desvalida pero al experimentar su sumisión, me cautivó y decidí hacer uso de mi sierva. Sin dignarme a responderla, la puse a cuatro patas y separándole las nalgas, rocé con mis yemas su ojete mientras le avisaba:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Te va a doler pero no quiero oír ni una queja- y antes de que pudiera contestarme, metí uno de mis dedos en su interior.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Mi brusca caricia le debió hacer daño pero no hizo ningún ruido sino se quedó quieta esperando que la tomara. Su total entrega me determinó a continuar y poniéndome en su espalda, cogí mi miembro y lo acerqué hasta su entrada trasera. Cogiendo impulso lo metí hasta el fondo en plan salvaje. Esta vez no pudo evitar que de su garganta saliera un alarido al ver forzado de esa forma su esfínter.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Perdón, no quise quejarme- asustada y con lágrimas en los ojos, se disculpó.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Entusiasmado por su claudicación, me puse a cabalgar su culo obviando sus chillidos. La estrechez inicial se fue relajando y al poco de empezar a moverme, mi pene campaba libremente por sus intestinos mientras mi montura no paraba de gritar. Gritos de dolor que fueron dejando hueco a gemidos de placer al verse apabullada por el cúmulo de sensaciones. Luego me confesó que la bestialidad del modo en que violé su trasero, le hizo descubrir una clase de sexualidad nueva y por eso cuando lo consiguió asimilar, se vio desbordada. No tardé en detectar su entusiasmo por ser usada ya que pegando un berrido, me imploró que continuara. Como os podéis imaginar, no hizo falta que me lo repitiera dos veces y cogiéndome de sus hombros, incrementé aún más la profundidad de mis penetraciones.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_mag_128_762//full/met-art_mag_128_10.jpg" width="423" height="635"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Dios!- gimió descompuesta por el gozo que estaba asolando su anatomía aunque interiormente seguía temiendo que su culo se rompiera por mi violencia.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Ya fuera de mí, azucé sus movimientos con un azote. Al sentir el escozor en sus nalgas, como si hubiera abierto un grifo, de su sexo brotó un arroyo de lujuria que empapó sus muslos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿Te gusta? ¡Verdad puta!- increpé sin dejar de machacar su ojete con mi polla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Sí!- chilló a voz en grito, anunciando su rendición.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La sensación de poseer por completo el cuerpo y alma de esa mujer, elevó mi calentura hasta extremos impensables y acelerando mis movimientos, galopé hacia el orgasmo. Mi víctima se me adelantó y retorciéndose entre mis piernas, se corrió pegando unos berridos aún más intensos que los del lechón cuando lo sacrifiqué esa mañana. Incapaz de soportar más tiempo mi eyaculación, exploté llenando su culo de blanca simiente y dejándome caer sobre la arena quedé tumbado sobre ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Aunque no lo sabía, María estaba siendo testigo de la violación de su amiga y lejos de escandalizarse o huir, se quedó mirándonos mientras sus manos se hundían en su entrepierna.&nbsp; Al ver que había terminado con su amiga, mi prima se dejó ver y acercándose a mí, alargó sus muñecas diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Yo también juro obedecerte-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Sorprendido por su presencia, me la quedé viendo y le pregunté cuanto tiempo llevaba observándonos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Desde el principio- respondió bajando la cabeza avergonzada por lo que me iba a decir: -Si me permites, te ayudaré a llevar a esta zorra a casa y allí, quiero que también me enseñes a ser tuya-.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Soltando una carcajada, até sus manos y liberando los tobillos de Rocío, llevé mis dos capturas de retorno a nuestra casa. Durante el camino, me sentía como un general romano retornando a su patria con sus enemigos convertidos en esclavos pero en este caso no eran adversarios sino mi adorada prima y su amiga las esclavas que llevaba atadas y pensaba aprovecharme de ello.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Lo primero que hice fue desgarrar sus bikinis y echarlos a la hoguera. Al ver sus caras de extrañeza, le aclaré su situación diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Me gusta veros desnudas y así, si me apetece tomaros, no tengo que andar quitándoos nada-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Curiosamente, María en vez de quejarse sonrió y poniendo cara de putón desorejado, preguntó mirándome entre las piernas:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Primo, ¿Y si es a alguna de nosotras a quien le apetece? ¿Cómo le hacemos?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Sabiendo sus intenciones de antemano, contesté:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-No tienes más que pedirlo y ya veré si me digno a complacerte-</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Mi prima no se lo pensó y con tono sumiso, respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Esta guarra esta cachonda, podría mi idolatrado dueño ayudarme-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Sí, puedo – contesté descojonado de risa porque la rubia anticipando mi respuesta se había arrodillado a mis pies y estaba bajándome el bañador.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Ni siquiera esperó a que estuviera erecto, nada más liberarlo, llevó su boca a mi ingle y con suaves besos, buscó reactivar mi hombría. Una vez había llevado mi extensión a su tamaño máximo, abrió la boca y sacando la lengua, lo empezó a chupar mientras se comenzaba a masturba ella misma. Fue entonces cuando me percaté del cambio que había dado mi prima. Solo necesitó tres días en la isla para que desapareciera la niña tonta y presumida, dejando emerger su verdadera naturaleza, una mujer hambrienta y deseosa de complacerme. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Con una maestría aprendida, se introdujo mi verga en la boca lentamente. Su parsimonia me permitió disfrutar del tacto suave de sus labios recorriendo cada centímetro de mi miembro. Su garganta se abrió para recibirme y tras tener todo el en su interior, besó su base e iniciando un mete saca impresionante, buscó mi placer. Acelerando el vaivén de su cabeza, mi rubia primita se comió mi sexo con ansia mientras a pocos palmos de su boca, sus dedos estaban torturando sin disimulo su clítoris.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Sigue putita mía- le pedí y presionando su nuca, forcé su mamada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Mi insulto exacerbó sus ánimos y completamente necesitada de mi aceptación, aceleró sus maniobras. Sobre excitado como estaba no tardé en correrme y entonces, hizo algo que me dejó alucinado: recogiendo mi semen sin tragarlo, buscó a su amiga y separándole los labios, vertió en su boca parte de lo recolectado y la besó. La escena me dio nuevos pábulos pero me contuve y me quedé mirando el modo en que mi prima se aprovechaba de que Rocío seguía atada de pies y manos. Con sus ojos fijos en los míos, me pidió permiso y viendo que se lo daba, separó cruelmente las rodillas de la muchacha mientras le decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿Qué prefieres? ¿Qué te folle el coño o que repita con tu culo?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡El coño por favor!- exclamó en absoluto asustada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Tú lo has querido!- con una perversa sonrisa iluminando su cara, le respondió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Tras lo cual, usando sus dos manos, empezó a recorrer los pliegues de su ingle. Sus caricias rudas desde el principio, no le bastaron con torturas el clítoris hinchado de la mujer sino que introduciendo un par de dedos en el interior de la vulva que tenía a su disposición, le preguntó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿Crees que te cabrá toda mi mano?</span><img decoding="async" class="alignright" src="http://hosted.met-art.com/met-art_mag_128_762//full/met-art_mag_128_11.jpg" width="424" height="636"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Al comprender lo que se le avecinaba, se retorció espantada. María soltó una carcajada al verla casi llorando y sin mediar palabra le metió el tercer dedo. Afortunadamente para Rocío, su amiga se abstuvo de seguir forzando su sexo durante un rato, esperando quizás que se relajara pero usó ese tiempo para sin recato alguno, pellizcarle con dureza los pechos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Me duele, ¡Puta!- protestó con lágrimas en los ojos al no soportar el castigo que su amiga le estaba obsequiando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Te jodes! A mí no me pediste opinión cuando me forzaste el otro día a tener sexo contigo. Te aprovechaste cuando fui a la choza de que tenía miedo y frio-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Con una expresión colérica en su rostro, aprovechó la confusión de su víctima para meterle el cuarto. La morena recordó con terror que hacía tres días, sin darle opción, habíamos cuasi violado a la que era ahora su torturadora. Olvidándonos que además de no ser lesbiana era mi prima, la obligamos a yacer con nosotros o a morirse de hambre.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Veo por tu cara que sabes de que hablo- le soltó María mientras intentaba inútilmente, introducir el último dedo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Gritando de dolor, la morena intentó convencer a su amiga que la perdonara pero esta le soltó un bofetón como respuesta y completamente fuera de sí, forzó el adolorido coño de Roció y consiguió meter todos sus dedos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Ves como si te cabían!- espetó riéndose de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Por favor- gritó la muchacha a sentir que poco a poco su amiga iba incrementando la fuerza con la que intentaba introducir el resto de la mano.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¿No me digas que te duele?- le gritó satisfecha.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Viendo que no podía hacerla cambiar de opinión, Rocío se intentó relajar pero entonces María consiguió su objetivo y un dolor insoportable la dejó totalmente paralizada. Sin darle tregua cerró&nbsp; el puño en el interior de su vagina y moviendo el brazo hacia adelante y hacia atrás empezó a follársela.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Para!- chilló angustiada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Para aquel entonces, mi verga&nbsp; necesitaba descargar y por eso colocándome detrás de María, le susurré al oído.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Tú sigue-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Mi beneplácito a su venganza le dio alas y mientras yo le clavaba mi estoque en su vagina, ella hacía lo propio con su puño en la de Rocío. Su coño me recibió empapado y agradecido y por eso solo necesité un par de embistes para empezar a oír sus gemidos. El sonido de su placer acalló los chillidos de su cautiva y siguiendo el ritmo con el que la tomaba, mi prima siguió violando a su amiga. La suma de sensaciones así como el ver cómo me tiraba a María, fue trastocando el duelo en gozo y casi sin percatarse de ello, hizo que Roció empezara a apreciar el duro trato.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">La primera en darse cuenta fue mi pariente al sentir que la humedad rebosaba el coño que estaba maltratando y apretando un pezón con la mano libre, se rio de ella diciéndome:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-Nuestra putita está a punto de correrse-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Lo que no me dijo la zorra de mi prima es que ella también estaba al borde del orgasmo. Su chocho chorreando fue mucho más sincero y por eso, cogí sus pechos entre mis dedos y del mismo modo que ella se los estaba torturando a la morena, yo los pellizqué mientras aceleraba mis incursiones en su coño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Me corro! – escuché que decían al unísono mi dos mujeres.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">&nbsp;Aunque suene imposible, ambas a la vez habían alcanzado el clímax. María saco su mano del coño de Rocío y agotada se dejó caer al suelo. La nueva postura oprimió el pene que tenía dentro de su vagina y encantado con&nbsp; ello, me lancé en busca de mi propia liberación. La morena, ya libre, me azuzó a empalar a su torturada sin parar de forma que en pocos segundos, descargué mi esperma en el coño de mi prima. Estaba aún en los estertores de mi eyaculación cuando vi a Roció morder los labios de Maria y tras ese cruel beso, decirle:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Me vengaré!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">No me cupo duda de que de no estar atada lo hubiera hecho en ese instante. Como quería descansar, decidí atar también a mi prima y juntando a ambas a un lado de la hoguera, me fui a la cama. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Esa noche pude dormir solo sin que nadie me molestara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">El cuarto día en esa isla.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">Me despertó la risa de mi prima y los gritos de su amiga. Pensando que María estaba nuevamente torturando a mi otra amante, decidí salir a ver qué ocurría. La escena que vi me hizo caer de rodillas y soltar una carcajada. .El puto mono había vuelto y aprovechando que las dos mujeres estaban atadas, se había abalanzado sobre Rocío y estaba mamando de sus pechos. La cara de asco de la muchacha chocaba con la satisfacción del primate mientras trataba de obtener el fruto de esos senos hinchados. Creyendo que al igual que las hembras de su especie, si las tetas de la morena estaban abultadas era señal de que tenían leche, el jodido animal quería robar ese néctar que suponía que el azar había puesto a su disposición.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;">-¡Quítamelo!- gritó la morena al verme salir.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin darse cuenta, había dicho las mismas palabras que su amiga ante el ataque del simio. Descojonado por la situación, espanté al intruso y desatando a las dos, me reí de la morena:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-La culpa es tuya. El pobrecillo solo ha seguido a su instinto. Yo personalmente lo comprendo: ¡Tienes unos pechos que son una tentación!- le solté acariciándolos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Indignada por mi tomadura de pelo, se levantó y dándose la vuelta se zambulló en el mar a tratar de limpiarse las babas de sus pezones:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Qué asco!- escuché que decía mientras se lavaba- ¡Como le coja, lo mato!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El calor del día anterior, nos había dejado sudado por lo que acercándome a la playa, decidimos tanto María como yo unirnos a ella:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Vamos a tener que poner nombre a mi competidor- exclamé mientras salpicaba a mi prima: -Ese bicho tiene predilección por mis hembras-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Muerta de risa, María contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Deberíamos llamarlo “Pollatiesa”, ¡Siempre está cachondo!-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Si es por eso, deberíamos ponerle Mario- contesté cogiéndola de las caderas y presionando mi pene contra su culo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi querida pariente restregó su trasero&nbsp; encantada de sentir cómo mi miembro se iba despertando y cuando lo tuvo inhiesto, se dio la vuelta y pasando sus piernas por mis caderas, se ensartó pegando un gemido de satisfacción, tras lo cual y dirigiéndose a la morena, le gritó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Mientras mi primo me folla, puedes llamar a Mario para que te consuele-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La aludida ni se dignó a responderla y hecha una furia, volvió a la choza. Reconozco que debía de haber ido a consolarla pero en ese momento era más prioritario para mí, el terminar de tirarme a la rubia. Jamás había follado dentro del agua y por eso me sorprendió la facilidad con la que aun estando de pie aguanté su peso mientras la penetraba. También para la zorra de mi prima debía ser novedad porque comportándose como una loca, metía y sacaba mi pene de su interior con una ferocidad brutal:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me encanta!- gritó entusiasmada.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su entrega me llevó a meditar sobre cómo había cambiado su actitud en esos cuatro días y agarrando sus nalgas con mis manos, pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Te has dado cuenta de lo que te perdiste durante tanto tiempo?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sí, ¡Cabrón!- chilló- de haberlo sabido, me hubiese acostado contigo desde hace años-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Satisfecho por su respuesta, seguí machacando su sexo con violencia hasta que la oí gritar de placer y entonces cortando su pasión me separé de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Vamos a la orilla!- ordené y llamando a su amiga, me dirigí hacia la playa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi pene inhiesto marcaba el camino. Al llegar a la arena, me tumbé al sol y viendo que ya tenía a las dos muchachas a mi lado, cerré los ojos y les dije:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Quiero que aprendáis a compartir-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ninguna de las dos entendió mis palabras y por eso tuve que aclarárselo diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Empezad a comer-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi gesto señalando el miembro erecto que tenía entre las piernas, les terminó de sacar de dudas y agachándose ante mí, las dos comenzaron a darme una mamada a dúo. No supe de quien era la boca que me chupaba la polla ni cuál era la que se había metido mis huevos en su interior y además me daba igual, lo único que deseaba era demostrarles quien mandaba. Alternándose en las caricias, María y Rocío consiguieron elevar mi excitación a niveles increíbles y profundizando en mi dominio, les exigí me dejaran y que se tocaran entre ellas. Debido a que mi prima estaba previamente excitada, la morena se encontró con un coño encharcado que tras un par de toqueteos, empezó a berrear de gozo pero en cambio María tuvo que emplearse a fondo por que Rocío seguía cabreada. Disfrutando de mi poder, les fui ordenando diversos cambios de posturas mientras las miraba decidiendo en cual de esos dos chochos iba a vaciar mi simiente.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Completamente embadurnadas<img decoding="async" class="alignleft" src="http://hosted.met-art.com/met-art_mag_128_762//full/met-art_mag_128_13.jpg" width="424" height="636"> de arena, mis dos hembras fueron variando sus funciones y unas veces era la rubia la que se comía el sexo de la morena y otras, era la morena la que hacía lo propio con el de la rubia. De tal manera que fui testigo de sus orgasmos y cuando ya estaban ambas lo suficientemente estimuladas, pregunté:</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Quién quiere disfrutar de mi pene?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Las dos al unísono respondieron que ellas y soltando una carcajada, les solté mientras me dirigía hacia la choza:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Solo puede ser una. Decididlo entre vosotras y cuando lo hayáis zanjado, espero a la afortunada en la cama-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Descojonado las escuché discutir y tal como había previsto, se enzarzaron en una pelea que si bien empezó a gritos terminó a golpes. Cada una deseaba para sí el privilegio de ser tomada por mí ya que interiormente suponían que sería la favorita durante nuestra estancia en ese puñetero islote. Durante varios minutos oí la pelotera y después silencio. Creyendo que había ganado una, esperé con impaciencia descubrir cual había resultado ganadora pero curiosamente las vi llegar a las dos arañadas y con un ojo morado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Qué ha pasado?- pregunté muerto de risa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi prima tomó la palabra:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Hemos decidido que no sea una sino las dos las que estén contigo. Vamos a pasar mucho tiempo juntos y creemos que como&nbsp; has dicho, debemos aprender a compartir-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me resultó extraño que hubiesen llegado tan pronto a esa decisión y como era exactamente lo que buscaba, las llamé a mi lado. Pegando un grito de alegría se acercaron hasta el camastro y sin esperar a que les diera permiso, se abalanzaron sobre mí. La primera en hacerse con mi pene fue Rocío que poniéndose a horcajadas sobre mis piernas se lo fue introduciendo en su interior mientras su amiga ponía su sexo en mi boca. La tentación de tener ese chocho a escasos centímetros me obligó a recorrer con mi lengua los pliegues de su vulva antes de concentrarme en su botón.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios! ¡Qué gusto!- bramó María al sentir mis dientes mordisqueando su botón.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La humedad de su entrepierna me reveló hasta qué grado mi querida prima estaba cachonda y por eso metiendo un par de dedos, decidí forzar su calentura. Al experimentar mis yemas recorriendo su interior, la muchacha pegó un gemido y al oírlo su amiga, le cerró la boca con un beso mientras cogía sus pechos entre sus manos. Poseída por las sensaciones que se acumulaban en su entrepierna, no pudo evitar correrse en mi boca.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Yo también quiero- señaló su amiga y cambiando de posición, puso su vulva en mi cara mientras mi prima se ensartaba con mi polla.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Amo absoluto de la situación, mi sexo fue alternando de un coño a otro mientras sus dueñas se besaban y acariciaban con pasión. Desgraciadamente mi sobre excitación hizo que me corriera en seguida pero entonces, observé que las dos crías completamente insatisfechas se lanzaron de lleno al placer lésbico mientras me recuperaba. Sus lenguas, sus pechos y sus coños fueron instrumentos que les fueron acercando al placer sin control. Ni siquiera me dieron ocasión de ayudarlas y al cabo de pocos minutos, las vi convulsionar víctimas de un gigantesco orgasmo mutuo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Agotadas, se dejaron caer sobre el catre sin percatarse que ese placer solidariamente regalado les había unido más que los años de amistad en el exterior de la isla. Las dejé descansar y solo cuando comprendí que se habían recuperado, les recordé que teníamos cosas que hacer y les pedí que se levantaran. Entonces María, luciendo una sonrisa de oreja a oreja, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Primo, ¿No recuerdas que todavía hoy Rocío es nuestra esclava?. ¡Vuelve a la cama! Le toca a esta zorra servirnos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Muerto de risa, observé que la aludida se levantaba y ya en la puerta de la choza se dio la vuelta y le respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tienes razón, hoy soy yo vuestra criada pero recuerda que mañana y pasado mañana, serás tú. ¡Te aviso que pienso ser una ama exigente!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><img decoding="async" class="alignnone size-full" src="http://hosted.met-art.com/met-art_mag_128_762//full/met-art_mag_128_3.jpg" width="1024" height="683"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
</div>


<figure class="wp-block-image"><img alt=""/></figure>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Doce noches con mi prima y su amiga en una isla&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 May 2026 07:15:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[fantasia]]></category>
		<category><![CDATA[ninfómana]]></category>
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					<description><![CDATA[La fantasía de todo hombre y de muchas mujeres, es tener a dos bellezas a su entera disposición. Si encima una de ellas es su prima y la otra, la clásica amiga buenorra todavía más. En este relato os cuento eso, como hice realidad mi sueño y como un accidente terrible, se convierte a la larga en lo mejor que me ocurrió en la vida. Cómo llegamos a la isla. &#160; Todo ocurrió durante unas vacaciones familiares en Indonesia. Mi tío Enrique es un capullo al que la suerte y el trabajo constante, le han hecho millonario y anualmente invita [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 12pt;"><br />
La fantasía de todo hombre y de muchas mujeres, es tener a dos bellezas a su entera disposición. Si encima una de ellas es su prima y la otra, la clásica amiga buenorra todavía más. En este relato os cuento eso, como hice realidad mi sueño y como un accidente terrible, se convierte a la larga en lo mejor que me ocurrió en la vida.</span><br />
<b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><br />
</span></b><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cómo llegamos a la isla.</span></b></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Todo ocurrió durante unas vacaciones familiares en Indonesia. Mi tío Enrique es un capullo al que la suerte y el trabajo constante, le han hecho millonario y anualmente invita a mi familia y a otros amigos a acompañarle en un viaje a un lugar exótico. Para lo que no lo sepan, ese país consta de más de 17.000 islas de las cuales apenas unas quinientas están habitadas, el resto o bien nunca han tenido presencia humana o actualmente están desiertas. La historia que os voy a contar, trata sobre una de ellas, Woholu un islote de cinco kilómetros cuadrados que estuvo habitado pero que desde hace más de cincuenta años solo viven en ella, monos, cerdos y pájaros.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ese verano, el caprichoso de mi pariente decidió que fuéramos a Bali y no solo se llevó a mis viejos y a mí sino que invitó a Rocío, la mejor amiga de mi prima&nbsp; María. El plan era cojonudo, nos pasaríamos un mes navegando entre las islas teniendo como base un hotel alucinante en la capital, Denpasar. El “Four Season” donde nos alojábamos era enorme, además de seis piscinas, no sé cuántos restaurantes y discotecas, tenía embarcadero propio. De allí salían los yates de pesca que los huéspedes alquilaban por horas.&nbsp;&nbsp; Como el tío quería dejar claro que él era un personaje importante, alquiló, durante todo el mes, ¡Dos!. Uno enorme en el que salían los mayores y uno de ocho metros para los jóvenes.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Como podréis comprender, no puse reparo alguno a esa clara marginación porque tanto mi prima como su amiga estaban buenísimas. Reconozco que eran unas pijas insoportables, que se lo tenían creído pero verlas en bikini hacía que se me olvidaran todos los feos que ese par acostumbraban a hacerme. Para ellas, yo era el primo pobre, el mendigo que recogía las migas que caían de la mesa, pero me daba igual.&nbsp; María, por ejemplo, era una diosa de veintidós años, rubia teñida y un cuerpo de los que hacen voltear a cualquiera al pasar a tu lado. Daba igual que tuviera poco pecho, su trasero te hacía obviar la falta de glándulas mamarias porque era todo vicio. Al mirarlo, os juro que hacía que me sintiera en el paraíso vikingo, deseando que ella fuera mi valkiria particular. Rocío, su amiga, no se quedaba atrás. Castaña de pelo y con la piel morena, tenía una cara de morbo que me hacía suspirar cada vez que me pedía que le trajera aunque fuera un puto refresco. Dotaba por la naturaleza con más pecho, su breve cintura maximizaba no solo este sino el magnífico culo que movía sin parar. En suma, yo, con mis veinte años recién cumplidos, me creía dueño de un harén aunque realmente mi función fuera la de bufón. Sabía que el hermano de mi padre me invitaba para así no tenerse que ocupar de su hija.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Ocúpate de qué se lo pase bien!- me soltó mi tío hace dos veranos y a partir de ahí siempre había sido ese mi cometido.</span></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><a href="http://i.imgbox.com/abndq63g"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/abndq63g" alt="" width="423" height="573"></a></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Daba igual el capricho que se le ocurriera a mi adorada prima, ahí estaba yo para pedirle una copa, echarle crema o incluso conseguirle el teléfono de algún macizo con el que quisiera ligar. Era su sirviente veinticuatro horas al día, siete días a la semana pero no me quejaba porque también tenía sus recompensas. Por ejemplo, en Suecia durante un crucero la había visto desnuda por un segundo o en Australia le tuve que quitar de un pecho un alacrán y donde&nbsp; me permití el lujo de que&nbsp; mis manos se recrearan en sus tetas buscando otro que pudiera haberse quedado en ellas.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">María sabía que me gustaba y por eso no perdía&nbsp; ocasión de excitarme. Continuamente se mostraba casi desnuda con el afán de turbar a su primo “pequeño” y por eso, no sé la cantidad de pajas que me había hecho en su honor. Si intentaba cualquier acercamiento, esa zorra se reía de mí e incluso me chantajeaba con decírselo a sus padres.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Todo eso cambió un feliz y desgraciado día en que los viejos quisieron ir a visitar unos templos, mi prima se negó a ir diciendo que prefería hacer submarinismo a una zona de la que le habían hablado. Lógicamente, su esclavo tuvo que acompañarlas y por eso, estaba yo en el yate cuando en mitad de la travesía, el capitán, un balinés entrado en años le informó que teníamos que volver porque se anticipaba tormenta. No os podeos imaginar el berrinche de niña malcriada que se cogió cuando el profesional le explicó que era peligroso. Enfurruñada y con el apoyo de su amiga hicieron de todo para ralentizar nuestra huida, de modo que cuando al final partimos de vuelta hacía puerto era demasiado tarde.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Supe que estábamos en problemas cuando vi la cara de terror de Wong. Luchando contra olas de seis metros y un viento huracanado, el marino intentó evitar el tifón pero no pudo, por lo que en un momento dado, decidió que nuestra única esperanza era embarrancar contra la primera isla que nos encontráramos. En un inglés penoso, el indonesio nos pidió que nos pusiéramos los salvavidas e histérico, explicó cuáles eran sus intenciones. María y Rocío fueron tan bobas que no se creyeron el peligro hasta pocos segundos antes que chocáramos contra el arrecife. Entonces y solo entonces se pusieron a gritar muertas de miedo. El choque fue tan brutal que nuestro barco se partió en dos. Yo, por mi parte, me vi lanzado por la borda y durante un instante, creí que moría al no poder respirar. Afortunadamente, conseguí salir a flote y nadar hacia los restos del yate. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me encontré a mi prima con una brecha en la cabeza y a su amiga desmayada. Aterrorizado, conseguí agarrarme a un trozo de quilla que flotaba cerca, lo que me permitió recoger a mis acompañantes pero cuando intenté ayudar al capitán, lo hallé muerto con un golpe que se le había llevado media cabeza. No comprendo todavía como conseguí llevar a mi prima y a su amiga hasta la orilla. La tempestad era tal que nadamos a ciegas y cuando ya creía que no íbamos a sobrevivir, apareció de la nada la playa. Haciendo un último esfuerzo, toqué la arena y caí agotado sobre ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Desconozco cuanto tiempo, me quedé tumbado mientras me recuperaba. Solo sé que mientras trataba de tomar aire, ese par no hacía otra cosa que llorar. Cabreado, me levanté y sin mirar atrás busqué un cobijo donde guarecernos. Cosa que fue fácil porque a pocos metros de la playa se alzaba una iglesia y los restos de un antiguo poblado. Creyendo que estábamos a salvo, llamé a las dos muchachas mientras entraba en el lugar.</span></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/adnYMfln" width="426" height="571"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que se me cayó el alma al suelo al comprobar que estaba en ruinas pero asumiendo que cuando amainase el temporal encontraríamos ayuda, busqué en la sacristía un sitio donde evitar el seguirnos mojando. Aunque no sea lógico, no llevábamos más de cinco minutos a resguardo cuando la arpía de mi prima me ordenó que saliera en busca de auxilio.&nbsp; Como comprenderéis me la quedé mirando como si estuviese ida y me negué. María, furiosa al comprobar que no le obedecía, me juro que me arrepentiría de ello. Sus reproches en ese momento me entraron por un oído y me salieron por el otro, pero lo que realmente me sacó de quicio fue cuando me exigió de malos modos que hiciera una hoguera porque tenía frio.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-A ver cariño. ¿Cómo cojones quieres que haga fuego?- repelé con muy mala leche.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Por su cara, comprendió lo inútil de su exigencia y hundiéndose en la desesperación, se echó a llorar. Por suerte, en ese momento, Rocío se buscó en el short que llevaba y con una expresión de alegría en su cara, se sacó el encendedor del bolsillo con el que le había visto encenderse un par de porros.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Esto servirá?- dijo con tono tímido.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Por supuesto- contesté y mirando a mi alrededor, caí en que los asientos de la iglesia, nos podía servir de leña. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Poniéndome de pie, rompí un par de ellos y recogiendo las astillas y unos periódicos, al cabo de un rato, los tres disfrutamos del reconfortante calor de una fogata. Ni siquiera entonces mi primita me dejó en paz porque viendo que había reducido su intensidad la tormenta, quiso que me adentrara en la oscuridad y buscara ayuda.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Tú estás loca!- contesté muy cabreado- si te fijas no hay una jodida luz que confirme que alguien vive por los alrededores. ¡Mañana! buscaré una carretera o una casa pero ahora, me niego-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eres un maldito cobarde-&nbsp; respondió –No sé cómo mi padre confió, en un niño, nuestro cuidado-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Perdona, bonita. Primero no soy un niño y segundo, lo único que me ordenó mi tío fue que os cumpliera todos vuestros caprichos, nunca se imaginó que la idiota de su hija fuera tan irresponsable de hacernos naufragar-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi respuesta la indignó y dándose la vuelta, buscó acomodo entre los brazos de su amiga. Rocío, comprendió que estaba entre dos frentes y decidió no optar por ninguno de los bandos. Mientras acogía a su amiga, me lanzó una mirada comprensiva cómo pidiéndome tiempo para que recapacitara. Todavía no lo sabía pero tiempo era lo único que podríamos obtener de esa jodida isla. Esa noche dormí fatal, porque además de dormir en el suelo cada vez que lo conseguía, me venía a la mente la inútil muerte del capitán.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Descubrimos que estamos solos.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">A la mañana siguiente con el albor del día, me desperté. Ya no llovía y tras recargar la hoguera, decidí ir a dar una vuelta por los alrededores. Os tengo que reconocer que fui un idiota porque en vez de recoger de la playa los restos del naufragio, busqué un lugar alto desde donde buscar ayuda. Al ser una isla de coral, no había una maldita montaña desde donde otear el horizonte por lo que&nbsp; decidí continuar por la playa, no fuera a perderme. Al cabo de dos horas, me quedé petrificado porque sin darme cuenta había dado la vuelta al islote sin encontrar más que cocoteros y un pequeño arroyo.</span></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Estamos jodidos” pensé al ver la torre de la iglesia porque o mucho me equivocaba o en todo ese maldito lugar no había más almas que las tres que ya conocía.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al entrar en el edificio, me las encontré hablando tranquilamente. Mirándolas no solo me di cuenta que no estaban asustadas como yo, sino que sus ropas, es decir sus bikinis estaban desgarrados y por eso, lo único que les preocupó al verme fue taparse sus vergüenzas. Haciendo caso omiso al espectáculo que me ofrecían, les expliqué a las dos lo ocurrido. Mientras Rocío comprendió al instante pero &nbsp;la idiota de María dijo sin ser consciente de nuestras dificultades que no había que preocuparse porque su padre la encontraría. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Eso espero, pero lo dudo. No tuvimos tiempo de dar la alarma y para colmo estoy seguro que aunque supieran cual era nuestro destino, nadie sabe dónde estamos o si hemos sobrevivido-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No entiendo- replicó todavía muy segura de sí misma.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-María, ¿Tienes idea de cuantas islas hay en este archipiélago?. Primero buscarán el barco y luego al cabo de los días, empezarán por las grandes y habitadas. ¡Hazte a la idea! ¡Si queremos sobrevivir, tenemos que hacerlo solos!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">A la princesa se le cayó hechos pedazos el castillo que su mente había construido para evitar enfrentarse con su realidad y llegando a mi lado, me lanzó un tortazo mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Mentiroso! Nos has mentido para asustarnos-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Si eso crees, haz lo que yo. Coge la playa y da la vuelta a la isla. Yo te espero aquí, tratando de recuperar algo que nos sirva del barco-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">María sin dar su brazo a torcer, cogió a su amiga y enfiló hacía la playa. Por la actitud de Rocío, comprendí que me creía pero no queriendo contrariarla, decidió acompañarla. Las tres horas que tardaron en regresar, las usé para salvar todo lo que pudiera del naufragio. Afortunadamente, conseguí sacar de los restos, aparejos de pesca, cañas, cuatro mantas e incluso dos ollas con las que el marino pensaba prepararnos la cena. También encontré un par de cuchillos pero aunque lo intenté nada del yate nos servía para comunicarnos con el exterior. Al acabar de rescatar todo lo útil que encontré, recargué la fogata y cogiendo las ollas me dirigí hacía el arroyo que había visto esa mañana.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Una vez nuevo en la iglesia, calenté el agua que había traído y sacando las cañas, me puse a pescar. Estaba tranquilamente sentado en la playa esperando que algún pez picara cuando las vi venir en dirección contraria a su marcha. Venían con los ojos rojos, síntoma que habían llorado y por eso las dejé descansar antes de decirles:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Como habéis comprobado, no he mentido. Estamos en una maldita isla desierta. Si queremos sobrevivir hay varias cosas que tenemos por narices que hacer. Primero, la fogata siempre tiene que estar encendida. No sabemos el tiempo que pasará hasta que nos encuentren y no podemos malgastar el gas del mechero. Segundo, hay que beber agua hervida por lo que todos los días una de vosotras tendrá que ir a por agua. Tercero, mientras yo pesco, la otra debe de buscar cocos o cualquier vegetal consumible ya que no podemos depender de la pesca únicamente. Quinto….-</span></p>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/aceRhYlB" width="425" height="576"></div>
<p><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://contenta.babesandgirls.com/digital-desire/0088/14.jpg">&nbsp;</a></p>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Pero tú quien te crees para mandarnos!- respondió hecha una energúmena mi prima –Hay que ahorrar fuerzas y me niego a cumplir tus ordenes-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Como me esperaba esa reacción, la dejé terminar de explayarse y solo cuando ya había acabado, le respondí:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tu misma. Hay dos cañas, dos cuchillos, cuatro mantas y un mechero. Yo pienso que es mejor que lo hagamos en común pero si queréis nos dividimos lo poco que tenemos. Yo quiero una caña, un cuchillo y una manta, lo demás quedároslo vosotras pero desde ahora te digo que no pienso trabajar para vosotras sin que me prestéis ayuda-. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Y cogiendo la parte que me correspondía busqué una choza donde guarecerme mientras Rocía se debatía entre que bando elegir. Viendo que se quedaba con mi prima, apilé un montón de leña y cogiendo un rescoldo de la de ellas, encendí mi propia hoguera.&nbsp; Tras lo cual, agarré mi caña y me puse a pescar. Afortunadamente, se me dio bien y a la hora de comer ya tenía doss jureles en mi poder. Os reconozco que disfruté al ver sus caras hambrientas mientras yo me daba un banquetazo bien regado del agua de un coco que había conseguido partir. Sé que fui un poco cabrón pero me deleité haciendo ruido al comer, diciendo lo buenos que estaban mientras a cincuenta metros ellas seguían discutiendo sobre como lanzar la caña. Al terminar, esperé que se enfriaran los pescados y ya helados, se los llevé para que comieran. Era una labor de zapa y si las cosas venían mal dadas iba a necesitarlas sanas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">María ni siquiera me miró cuando le acerqué la comida pero su amiga me lo agradeció con un beso en la mejilla mientras dejaba que su pecho se pegara al mío en agradecimiento. Al percatarme que lo había hecho a propósito, ni corto no perezoso, acaricié uno de sus pezones, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Rocío, si quieres dormir calentito esta noche, ya sabes dónde me encuentro-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual, me fui a dar una vuelta por los alrededores mientras ellas dos se enfrascaban en una agría discusión. Mi prima le echaba en cara el haberse dejado magrear por mí mientras la otra le recriminaba nuestra delicada situación. Sonreí al escucharlas e internándome en el bosque, busqué algo de comer. Tal y como había previsto, aunque la isla estuviera deshabitada, sus antiguos habitantes debían de haber plantado árboles frutales por lo que a la media hora, volví a mi choza con una cantidad ingente de mangos e incluso una penca de plátanos. Pero lo mejor no fue lo que recogí sino lo que vi en un claro: alertado por el ruido, descubrí una piara de cerdos salvajes que careciendo de enemigos naturales, se habían acercado a mí a curiosear. Si hubiese tenido el cuchillo, podía haber matado a un par de crías pero como me lo había dejado en el poblado, tuve&nbsp; que conformarme con el mero descubrimiento</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">De vuelta a la hoguera, la recargué y sentándome en una sombra, me puse a comer fruta. Rocío no tardó en acercarse y pedirme que le compartiera parte de lo recolectado pero me negué a hacerlo hasta que en compensación me trajera un poco de leña. Ni siquiera protestó y al cabo de diez minutos volvió con lo que le había pedido. María viendo que estábamos comiendo, llegó a nuestro lado y pidió su parte, pero nuevamente me cerré en banda a no ser que trajera agua que calentar.&nbsp; Tal y como había previsto, me mandó a la mierda y dejándonos solos, siguió intentando pescar.</span></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Crees que no rescatarán?- preguntó su amiga mientras daba buena cuenta de uno de los mangos.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sin duda- contesté – el problema es cuando. Tenemos que mantenernos vivos mientras tanto y la idiota de mi prima no quiere comprenderlo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Dale tiempo, ¡Se tiene que dar cuenta que te necesitamos!- murmuró en mi oído mientras se pegaba en plan meloso –Yo confío en ti-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Aunque sabía que esa zorrita se acercaba a&nbsp; mí por conveniencia, me dejé querer y abrazándola, le planté un beso en la boca.&nbsp; Me respondió con pasión y por eso mientras nuestras lenguas jugaban, mis manos recorrieron su cuerpo palpando y disfrutando de cada centímetro de su piel. Descubrí que María nos miraba alucinada cuando mi boca ya había hecho presa en uno de los pezones de su amiga. Con los gemidos de la morena como música ambiente, me puse a lamer y a morder esas dos maravillas mientras mi prima se hacía la digna pero seguía observando. &nbsp;Ni siquiera hice intento alguno de ocultarnos, a la vista, bajé la parte inferior del bikini de Rocío dejándole claro que a partir de ese instante ella era mía. Al hacerlo me encontré con el sexo que llevaba días soñando y metiendo mi lengua entre sus pliegues, me puse a mordisquear su clítoris mientras ella no paraba de aullar complacida por la mamada que le estaba obsequiando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No sé si fue la propia desesperación que sentía la muchacha por nuestra desgracia, pero la verdad es que llevaba menos de un minuto enfrascado entre sus piernas cuando escuché los primeros síntomas de su orgasmo. Incrementando su deseo con pequeñas incursiones de mis dedos en su vulva, la llevé hasta el borde del abismo en poco tiempo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me corro!- gritó sin importarle que su amiga la escuchara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi propia calentura me hizo salirme de su entrepierna y bajándome el traje de baño, saqué mi miembro de su encierro y colocando mi glande en su entrada, lo inserté de un solo golpe hasta el fondo de su vagina.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios!- chilló de placer la otrora niña pija y meneando sus caderas en plan goloso, convirtió su sexo en una especie de batidora con la que vapuleó mi pene.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Con mayor intensidad, seguí machacando su cuerpo al notar su excitación. Cada vez que la empalaba de su garganta salía un berrido de hembra en celo y por eso uniendo una descarga de placer con la siguiente, Rocío se entregó por entero a mí. Todavía no había descargado mi simiente en su interior cuando poniéndose enfrente, María le reclamó que se estaba tirando a su primo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin separarse de mí y con sus piernas forzando otra penetración, la morena le contestó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Lo querías para ti sola? ¡Pues te jodes!, me ha elegido a mí-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi pariente no se debía esperar semejante respuesta porque completamente indignada salió huyendo con el sonido de nuestra pasión rebotando en sus oídos. Absortos en una danza ancestral, seguimos disfrutando de nuestra unión hasta que me derramé en su interior dando gritos.&nbsp; Acababa de sacarla y ni siquiera me había dado tiempo a descansar cuando poniendo una sonrisa de oreja a oreja, esa muchacha me soltó:</span></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Espero que te acuerdes que yo fui la primera, no quiero que luego me dejes insatisfecha por follarte a esa tonta-</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ni se me había pasado por la cabeza, beneficiarme a mi prima porque siempre había sido un objeto de deseo fuera de mi alcance pero las palabras de su amiga, me hicieron plantearme que era posible y solo imaginármelo, levantó mi alicaído miembro. Ella se rio al advertir que estaba nuevamente dispuesto y mientras bajaba por mi pecho en dirección a mi entrepierna, exclamó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Creo que aunque haya poca comida, ¡No voy a echar de menos el exterior!.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Nuestra primera noche:</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/adp4xtPJ" width="425" height="576">Aproveché el resto del día para restaurar como pude una cerca donde encerrar a los cerdos que había visto esa mañana.&nbsp; Comportándose como una buena asistente, mi nueva amante colaboró sin protestar y lo más raro sin preguntar para que la necesitaba.&nbsp; María debía de seguir enfadada porque no apareció hasta la hora de cenar. Cuando quiso acercarse a compartir nuestra comida, fue la propia Rocío la que se negó de plano y le exigió que al menos trajese más leña. Sin querer dar su brazo a torcer, la mandó a la mierda y volviendo a la iglesia, nos dejó en paz.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que me dio pena y por eso al terminar, me acerqué con un racimo de plátanos y se los di sin exigirle contrapartida alguna. Mi prima me miró con angustia pero su orgullo le impidió darme las gracias. No me importó, quedaba bien poco para que claudicara y corriera a nuestro lado, implorando ayuda. El resto de la fruta la coloqué dentro de la cerca pero antes instalé una trampa para que si algún animal entraba, se cerrara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al llegar a mi choza, acababa de empezar a llover y previendo que la noche iba a ser muy larga, me dispuse a recargar la hoguera cuando observé con satisfacción que Rocío lo había hecho en mi ausencia.&nbsp; Al mirarla, me quedé extasiado al comprobar que me esperaba desnuda y que con gestos me pedía que la estrechara entre mis brazos. No me lo tuvo que repetir, cogiendo su barbilla le di un beso mientras mis dedos recorrían esos preciosos pechos que no me cansaría jamás de disfrutar. La morena ni siquiera me dejó tumbarme, cogiendo mi pene entre sus manos, me empezó a besar mi extensión sin dejar de masajear mis huevos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿No has cenado bien?- pregunté con recochineo al ver que abriendo su boca, se lo metía sin hablar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Como respuesta, lentamente se fue introduciendo mi falo mientras su lengua jugueteaba con mi extensión. Dotando a sus maniobras de una sensualidad brutal, no cejó hasta que con el enterrado en su garganta, besó la base de mi miembro con sus labios. Sorprendido por la facilidad que lo hubiera conseguido sin sufrir arcadas, me quedé quieto mientras ella daba un ritmo lento a su mamada. Poco a poco, fue acelerando el compás con el que se metía y sacaba el pene hasta que ya parecía que en vez de una boca era un sexo el que lo hacía. Sabiendo que estaba al mando y que esa cría seguiría estando al día siguiente, no intenté retener mi eyaculación y al poco tiempo, exploté en el interior de su boca. Rocío disfrutó de cada explosión y de cada gota hasta que relamiéndose de gusto, dejó mi polla inmaculada sin resto de semen.</span></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mientras ella, sin dejarme descansar,&nbsp; intentaba reanimar mi sexo, le pregunté por su urgencia.&nbsp; Al oírme soltó una carcajada diciéndome:</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No quiero que esa puta disfruté de ti sin habérselo trabajado-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin entender a qué se refería, no me importó que se empalara con mi miembro pero al verla saltando sobre mí, no pude dejar de preguntar porque lo decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Esta noche, ¡Tu prima vendrá a por auxilio!. No ves que la muy&nbsp; idiota no ha echado leña a su fogata. Cuando lo intente, no encontrara nada seco y por eso empapada pedirá nuestro calor-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Muerto de risa, comprendí que tenía toda la razón pero advirtiendo que había usado nuestro en vez de tu calor, le pregunté directamente a que se refería. Mientras se pellizcaba un pezón, me respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Yo he trabajado y no esperarás que le deje entrar en nuestra manta: ¡Sin pedirle una compensación!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El sonido de la lluvia ocultó el sonido de mi risa al asimilar que esa muchacha era bisexual y que compartiría gozosa conmigo el cuerpo de su amiga. Después de hacer el amor, la aguardamos desnudos. Nuestra espera se alargó hasta cerca de las dos de la mañana y por eso cuando María hizo su aparición en la choza, Rocío estaba dormida. Completamente empapada y con los labios amoratados por el frio, me pidió permiso para entrar. Sin hacer ruido se acercó a la hoguera y temblando alargó sus manos al reconfortante calor del fuego.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ven, metete entre nosotros para calentarte- dije sin especificar lo que le teníamos preparado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Totalmente colorada, se percató de nuestra desnudez aun antes de sentir nuestra piel contra su piel. Intentando no forzarla en demasía, la abracé dándole ese calor que tanto necesitaba. Tímidamente apoyó su cabeza en mi pecho y dejó que mi mano se aposentara en su culo sin quejarse. La morena que se había despertado también la abrazó, diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Pobrecita, ¡Estas helada!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual, sin pedirle permiso empezó a acariciar su cuerpo, dando a sus caricias un sentido más alla del mero auxilio. Me di cuenta que mi prima estaba escandalizada por esos mimos no pedidos al mirarme con los ojos abiertos. No dejé que protestara porque cerrando su boca con mis labios la besé mientras mis propias manos empezaban a&nbsp; sobrepasarse con ella. Pálida tuvo que soportar que mis besos fueran bajando por su cuello al estar más preocupada porque las manos de su amiga habían separado sus rodillas y esta se dedicaba a lo mismo que yo pero en sus muslos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Por favor- rogó muerta de miedo cuando sintió que me apoderaba de sus pezones.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Obviando sus protestas, seguí mamando de esos pechos de ensueño mientras de sus ojos brotaban unas lágrimas de vergüenza. Rocío hizo lo propio, recreándose en el cuerpo que la casualidad le había puesto a su disposición, se dedicó a dar pequeños mordiscos en el camino hacia su meta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No soy lesbiana- protestó sin éxito al sentir el aliento de su amiga acercándose a su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Completamente excitado, seguí bebiendo de esos pechos que me encantaban desde niño y que nunca soñé en poseer, mientras la morena separaba los pliegues de nuestra víctima. &nbsp;&nbsp;Entonces, mi prima hizo el último intento de zafarse de nuestras caricias pero se quedó quieta cuando reteniéndola entre mis brazos, le expliqué con voz suave:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Somos tres en una isla desierta, si quieres que te cuidemos y te demos de comer, debes compartir con nosotros todo-</span></div>
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<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Vencida y humillada, esperó tensa y asqueada que la lengua de su amiga llegara hasta su clítoris. Al hacerlo no solo se limitó a lamer ese botón de placer sino que incrementando su angustia, le metió dos dedos en el interior. </span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Qué rico lo tienes!- sonriendo le soltó – Llevo años deseando comerme tu coño-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La escena de por si cachonda subió enteros al ver que la morena se empezaba a masturbar mientras daba rienda suelta a deseos de antaño. Por mucho que mi prima intentó mantenerse al margen, nuestros mimos fueron derribando una a una las murallas que se había auto impuesto e inconscientemente, empezó a reaccionar moviendo sus caderas. Rocío al comprobar que ese sexo se empezaba a llenar de flujo, incrementó la acción de su lengua y usándola como si fuera un pene, traspasó con ella esa entrada. Su primer gemido también venció mis reparos y llevando su mano a mi entrepierna, le exigí que me hiciera una paja. Lentamente como cogiendo confianza, mi prima me empezó a masturbar&nbsp; con los ojos cerrados. Sus dedos se habían cerrado sobre mi extensión mientras su dueña se debatía entre la moralidad de lo que estábamos haciendo y las sensaciones que estaba sintiendo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Comprendí que la pasión iba ganando cuando acelerando su muñeca me pidió que la besara.&nbsp; Sé que estuvo mal y que fui un egoísta con mi primer amante pero absorbido por la lujuria, separé a Roció y obligando a mi prima a subirse a horcajadas sobre mí, le exigí que se empalara. Me encantó ver la indecisión en su cara antes de alzarse y cogiendo mi pene, empezárselo a meter. Solo el saber que por mucho que viviera esa imagen iba a quedar en mi retina, hacía que ese naufragio hubiese valido la pena. No sé si fue que en secreto, me deseaba o que su excitación era fruto de esa cuasi violación, lo cierto es que nada más sentir mi pene abriéndose camino en su vagina, mi prima empezó a aullar como loca y a retorcer su cuerpo sobre el mío.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Ves que no era tan difícil!- exclamó su amiga, dándole un beso en los morros.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Esta vez María no le hizo ascos a su boca y devolviendo pasión con más pasión, gritó pidiendo nuestras caricias. La morena no solo respondió mamando de sus pechos sino que al hacerlo puso su coño en mis labios. Comprendí que era lo que quería y separando los pliegues de su sexo, cogí entre mis dientes su clítoris.&nbsp; Rocío al experimentar el suave mordisco, rogó que continuara torturando su botón. No solo le hice caso y con mis dientes apreté fuertemente sino que usando mis dedos empecé a acariciar el oscuro objeto de deseo que se escondía entre sus dos nalgas. El orgasmo de mi prima coincidió en el tiempo con la incursión de mis falanges en su ojete y mientras se dedicaba en cuerpo y alma a las tetas de la rubia, gritó de placer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me enloquece que me den por detrás!- espetó descompuesta sin dejar de mover su culo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No sé si fueron sus palabras o la sobreexcitación que absorbía a María lo que provocó que esta, uniera un clímax con el siguiente sin dar tregua. Con la cara empapada de los flujos de Rocío y mi pene siendo maltratado por una prima convertida en loba en celo, os tengo que reconocer que me corrí tan brutalmente que dudé que me quedaran fuerzas para el resto de la noche. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Desgraciadamente no tuve oportunidad de comprobarlo, porque en el preciso instante que Rocío y María intentaban recuperar la vitalidad de mi miembro, escuchamos un alboroto en el exterior. Los bufidos y los gruñidos solo podían provenir de una piara que hubiese caído en la trampa, por lo que me levanté de un salto y en pelotas, corrí a asegurar la puerta de la cerca con una cuerda. Al volver empapado, las vi sonriendo desde dentro y nada más acercarme, Rocío me agradeció la captura diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No te basta con dos cerdas, ¡Que has tenido que capturar otras!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me solté a reír y cogiendo entre mis brazos a mi par de guarras de dos patas, las llevé hasta la manta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El segundo día.</span></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
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<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/adj6a3jd" width="426" height="577"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me desperté al alba con una a cada lado. Os juro que si no llega a ser porque tenía que comprobar cuantos cerdos habían caído en la trampa y asegurarme de que estaban bien encerrados, me hubiese quedado con ellas. Sin hacer ruido, me levanté y salí a ver los bichos. Os podréis imaginar la alegría que sentí al ver que eran una cochina con sus cinco lechones, los cautivos. </span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Tenemos carne para más de un mes” me dije sin caer en la dificultad de conservarla en un ambiente tan húmedo y caluroso.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Después de revisar la cerca,&nbsp; volví a la choza de un humor inmejorable o eso creía porque nada más entrar, me encontré que mis dos mujercitas se habían despertado y que en ese momento Rocío estaba comiéndose el coño de mi prima. Descojonado por lo rápido que María se había habituado a que su amiga fuera también su amante y aunque me apetecía unirme a esas dos, decidí que era más importante el ponernos en actividad.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Cacho zorras! ¡Levantaos que tenemos cosas que hacer!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No hice caso ni a sus protestas ni a sus peticiones de que me tumbara con ellas. Enojadas porque les había cortado el placer que buscaban, me obedecieron a regañadientes. Rápidamente, dividí los deberes y mientras María se debía ocupar de ir a por agua, recoger leña y de mantener la hoguera, Rocío y yo debíamos ir a por más fruta tanto para nosotros como para nuestros invitados de cuatro patas. Esta vez no hubo una sola queja y poniéndonos manos a la obras, salí con la amiga de mi prima rumbo a la plantación abandonada. Sin obviar lo delicado de nuestra situación, tengo que confesar que mi estancia en esa isla iba mejor de lo que había supuesto en un principio. Con carne, pescado y fruta a raudales, teníamos asegurado lo básico. El único problema real era saber si algún día nos rescatarían por lo que debíamos actuar como si eso no fuera a suceder.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿En qué piensas?- preguntó la morena al ver que estaba pensativo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Cómo de nada servía ocultarle que quizás nos pasáramos mucho tiempo en ese lugar, le expliqué que quería acondicionar la choza y construir una cama donde dormir, lejos de la humedad, de los insectos e incluso de alguna serpiente que decidiera hacernos una visita. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Por eso no te preocupes, de algo ha tenido que servir mis diez años como Boy Scout. No creo que tener problemas en levantar un sitio decente donde dormir-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Dormir?- señalé muerto de risa al comprender que esa cría acababa de resolver uno de nuestro grandes problemas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Y follar- respondió encantada – No creas que me conformo con lo de ayer. Pienso explotarte a base de bien-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Anticipando su promesa, se pegó a mí y antes de que pudiera reaccionar ya me estaba besando. Su comportamiento pasado y como se restregaba contra mi sexo, me convenció de que me hallaba frente a una verdadera ninfómana. Sin importarle que estuviéramos en plena selva, me tumbó en el suelo y casi sin ningún prolegómeno, se empaló con mi pene mientras pedía que la tomara en plan salvaje. Su calentura era tal que ya tenía encharcado el coño antes siquiera de coger mi extensión entre sus manos y por eso, mi glande entró en su interior con una facilidad pasmosa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Estás cachonda!- le recriminé de guasa al advertirlo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Rocío, dotando a su voz de una lujuria inaudita, respondió:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sí y ¡La culpa es tuya!.&nbsp; Me cortaste cruelmente cuando estaba comiéndome el chochito de María y desde entonces, ando verraca-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual y con una urgencia total, comenzó a saltar sobre mi sexo mientras se pellizcaba los pezones.&nbsp; La velocidad&nbsp; excesiva que imprimió a su cuerpo me obligó a sujetarla, poniendo mis manos en su culo, para evitar que me hiciera daño. La morena al sentir mis garras en sus nalgas, lejos de ralentizar su cabalgar, lo aceleró. Cabreado por su brutalidad, le di un azote mientras le pedía calma. Lo súbito de mi caricia, le hizo parar.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Sigue pero tranquila- reclamé mientras le lanzaba otro viaje a su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;Aunque sea difícil de creer, en ese momento, un torrente cálido brotó de su sexo empapando mis piernas por completo. Fue entonces cuando comprendí que le excitaba la rudeza y dándole otra nalgada, le pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Te gusta!, ¿Verdad, putita?-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Sí!- gimió descompuesta.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su afirmación confirmó lo evidente y por eso, a base de palmadas en su trasero, fui marcando el ritmo mientras ella no paraba de aullar de placer ante cada caricia. El morbo de la situación pero sobretodo el oír como se corría una y otra vez, me obligó a acelerar sus incursiones de modo que en poco tiempo, Rocío se empalaba aun más rápido que antes. Con sus pechos rebotando arriba y abajo siguiendo el compás de sus caderas, esa zorra buscó mi placer mientras gritaba a los cuatro vientos lo mucho que estaba disfrutando. </span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Mi excitación, su entrega y ese elevado ritmo hicieron que en pocos minutos estuviera a punto de explotar. Al notar que mi orgasmo era inminente, agarré sus nalgas con fuerza. Roció chilló como posesa al sentir mi glande presionando la pared de su vagina y cayendo sobre mi cuerpo, se corrió sonoramente mientras mi pene expulsaba mi placer a base de blancos proyectiles de semen. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Dios!- aulló forzando la penetración.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Completamente exhausta, disfrutó de las ultimas sacudidas de mi miembro, tras lo cual, se desplomó sobre mi pecho. Una vez había saciado mi calentura, la eché a un lado y me incorporé.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Tenemos cosas que hacer- le dije mientras la levantaba del suelo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Rocío, con una sonrisa en los labios, me miró satisfecha y saltando de alegría se adelantó. Al ver que se tocaba las nalgas coloradas por los azotes, me reí diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; Si te duele, espera. Esta noche pienso obligarte a cumplir tu promesa-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Qué promesa te hice?- preguntó.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Qué tu culo sería mío!- respondí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Si pensaba que eso la sorprendería, me equivoqué, porque retrocediendo sobre sus pasos, se apoyó en un árbol mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡No tienes que esperar! Mi culo es tuyo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Solté una carcajada al observar la cara de putón verbenero que puso mientras con sus manos se separaba sus cachetes y sin negar que me apeteciera poseer ese rosado esfínter, decidí no hacerlo en ese momento porque nos habíamos comprometido con María en recoger la fruta. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Vamos, guapa. ¡Tenemos cosa que hacer!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Hizo un breve intento de amotinarse pero al ver que me alejaba, corrió tras de mí como si nada hubiese pasado. Ya en la plantación, nos pusimos a recolectar dos bolsones, de forma que tras una hora de trabajo, decidimos que era suficiente por ese día. Estábamos cerca del poblado cuando de improviso, escuchamos un alarido. Comprendiendo que la única persona que podía haber emitido semejante grito era mi prima, salimos corriendo hacia ella. Esos quinientos metros en plena carrera se me hicieron eternos al pensar que María debía estar en peligro y por eso cuando vi lo que ocurría me eché a reír histéricamente.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Imbécil!- me gritó al ver que me descojonaba de ella- ¡Quítamelo!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que no pude, tronchado de risa, observé que un macaco se le había subido a los hombros y tal como hacen con otros miembros de su especie, la estaba espulgando el pelo. Rocío en cambio fue mucho más práctica, pues al llegar y ver el “gran problema”, con una sonrisa en su cara, sacó un plátano y llamando al mono se lo dio.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Como si fuera amaestrado, el jodido primate se bajó de mi prima y cogiendo la fruta se la puso a comer mientras su “victima” nos echaba en cara nuestro cachondeo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me podía haber mordido!- reclamó furiosa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El problema fue que cuanto más repelaba y más indignada se mostraba, nuestro jolgorio se incrementaba:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Es un animal salvaje!- gritó ya hecha una energúmena. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">En ese momento, el bicho pareció darse por aludido y acercándose a mi prima, se agarró a su pierna y comenzó a frotarse contra ella como si se estuviera apareando.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Y en celo!- recalqué.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Lo grotesco de la escena y nuestras continuas risas, terminaron de contagiar a María que cogiendo otro plátano, se lo lanzó lejos para que la dejara en paz. Ya más tranquila, peló otro y haciendo como si en vez de una fruta fuera un pene, lo empezó a lamer mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿A ti, primito? ¿No te pongo bruto?-</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No hizo falta más para que mi polla saliera de su letargo y cogiéndola entre mis brazos, la besé mientras le decía que era una puta. Mi insulto no solo no la calmo sino azuzó su lujuria y bajando por mi pecho, me empezó a dar pequeños mordiscos. Sus actos que en otro momento me hubiesen parecido imposibles, me recordaron mi papel en esa isla.</span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">“Tenía que complacer a las dos mujeres por igual”</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Habiendo retozado esa mañana con Rocío, me pareció lógico hacerlo con mi prima y por eso, la apoyé contra la pared de la choza y separando sus nalgas, me puse a lamer el precioso coño de mi pariente. La postura me permitió también comprobar que su entrada trasera era virgen y tal descubrimiento me determinó a que dejara de serlo. Alternando las lamidas entre sus dos agujeros, fui elevando la temperatura de la cría. </span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Ya inmersa en el placer, no se quejó cuando introduje mi lengua en su ojete sino que pegando un gemido, me dio vía libre para continuar. Al mirar su reacción, me percaté que María tenía sus ojos fijos en algo que sucedía a mis espaldas. Girando la cabeza, comprobé que Rocío, su amiga y amante, se estaba masturbando viéndonos hacer. Decidido a desflorar esa maravilla, seguí follando su culo con mi lengua mientras mis dedos recogían entre ellos su clítoris.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su orgasmo no tardó en llegar y recogiendo parte del flujo que salía de su sexo, embadurné dos dedos y con ellos empapados, me dediqué a relajar el culito que me iba a beneficiar. Mi prima, en cuanto sintió mis yemas en su interior, berreó pidiéndome que me la follara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Princesa, eso después. Ahora me apetece estrenar tu otro hoyo-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Increíblemente, no había caído en cuales eran mis intenciones hasta que se lo dije y muy nerviosa, me confesó que nunca había hecho el sexo anal.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Esa enfermedad es fácil de curar- le espeté mientras cogía mi pene entre mis manos y lo acercaba a su trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Temblando, esperó que mi glande forzara su esfínter. Sabiendo que le iba a doler decidí no prolongar su angustia y con un movimiento de caderas, penetré en su interior. El grito que pegó fue muestra del dolor que sintió pero no se apartó y por eso fui introduciendo lentamente toda mi extensión hasta que rellené por completo sus intestinos. Con lágrimas en los ojos soportó el sufrimiento y cuando esté llegó a hacerla temer que se iba desmayar, sintió que paulatinamente se hacía más soportable. Decidida a no dejarse vencer, empezó a moverse con mi pene dentro de su culo.&nbsp; Rocío, que hasta entonces se había mantenido a la expectativa, se acercó y mientras le daba un beso, bajó la mano a la entrepierna de mi prima. Cogiendo entre sus dedos el botón de María lo empezó a acariciar sin dejar de consolarla al oído.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Cómo duele!- murmuró convencida de que el suplicio debía de cesar en algún momento.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Su amiga forzando sus caricias, le dijo que se relajara. Al oírlas, con cuidado empecé a mover mis caderas, sacando y metiendo mi miembro. Los gemidos de dolor se incrementaron momentáneamente pero cuando llegado un momento que se creía morir, el dolor se fue transformando en placer sin darse cuenta. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Cariño, ¡Déjate llevar!- insistió Rocío al ver que seguía tensa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Reconozco que gracias a esa morena, mi prima consiguió relajarse, llegando incluso a ir marcando ella misma el ritmo. Sé que gran parte del mérito se debió a las caricias que su amiga estaba obsequiando a su amiga pero la realidad es que fui incrementando mi compás hasta que el lento trote de un inicio se convirtió en un galope desenfrenado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Me encanta!- gritó sorprendida de la manera que su cuerpo estaba gozando y ya dominada por la excitación, me rogó que continuara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sus palabras fueron el acicate que necesitaba para cogiéndola de los hombros, forzar aún más si cabe la profundidad de mis embistes. Con mi sexo trocado en una maza, seguí golpeando su espléndido culo&nbsp; hasta que con su cuerpo convertido en una pira ardiente, mi prima logró llegar a un clímax desconocido para ella y pegando un aullido, se corrió ferozmente. Su flujo fue tal que parecía que se estaba meando. Su entrega elevó mi lujuria y uniéndome a ella, exploté en sus intestinos. María al advertir que mi esperma se adueñaba de su culo, chilló de placer y extenuada, se dejó caer sobre la arena. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Rocío haciendo un berrinche ficticio, se quejó de que hubiese estrenado el pandero de María antes que el suyo y mientras descansábamos nos amenazó diciendo:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Esta noche, espero que los dos, ¡Os ocupéis de mí!-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Y si no lo hacemos?- respondí muerto de risa.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Llamaré al mono!-</span><br />
<span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><br />
</span></p>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="http://i.imgbox.com/adhgpPr6" width="483" height="655"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><br />
</span><span style="color: #333333; font-family: 'Arial','sans-serif'; font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><br />
</span></p>
</div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Mamá descubre que mi tío y yo tenemos una sumisa&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 08:03:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
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		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; Tercer capítulo de “Sustituí a su esposa en la cama de mi tío”. Mi relación con mi tío era cada vez mejor, no solo era mi macho y el hombre en el que me podía apoyar sino que también sabía mantenerse en segundo plano cuando me apetecía jugar con&#160; mi sumisa. María que, hasta un mes, solo era mi compañera de universidad, ahora vive con nosotros y como la obediente mujer que es, cuando llega de clase se cambia de vestido y se pone el uniforme de criada. Todavía recuerdo el día que se lo hice. Como me resultó [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tercer capítulo de “Sustituí a su esposa en la cama de mi tío”.</span></span></b></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi relación con mi tío era cada vez mejor, no solo era mi macho y el hombre en el que me podía apoyar sino que también sabía mantenerse en segundo plano cuando me apetecía jugar con&nbsp; mi sumisa. María que, hasta un mes, solo era mi compañera de universidad, ahora vive con nosotros y como la obediente mujer que es, cuando llega de clase se cambia de vestido y se pone el uniforme de criada.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía recuerdo el día que se lo hice. Como me resultó imposible encontrar uno que combinara elegancia y sensualidad, por eso tuve que comprar el típico de sirvienta antigua y arreglarlo. Mis retoques fueron mínimos: la larga falda quedó convertida en una minifalda que me permitiera disfrutar de sus piernas nada más verla e incrementé la longitud de su escote para que si nos apetecían sacarle las tetas, no tuviéramos que desabrochar ningún botón.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Acababa de terminar de coser, cuando escuché a Manolito llorar. Al mirar la hora, comprendí que lo que tenía el niño era hambre y sacándolo de la cuna, me puse a darle de mamar. El niño ya tenía nueve meses de edad y aún seguía dándole el pecho porque cuando ese crío se apoderaba de mi pezón, me hacía sentirle totalmente mío. </span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Esa tarde me senté con él en el salón porque quería esperar que María llegara para entregarle mi regalo. La morena no tardó en llegar y cuando lo hizo, seguía con mi niño al pecho.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tal y como habíamos quedado, de puertas afuera, éramos amigas pero dentro de mi casa, esa muchacha debía mostrarme respeto. Por eso, tocó la puerta y pidiéndome permiso, se arrodilló a mis pies para mirar como el niño se alimentaba. Desde que descubrió que de mis pechos manaba leche, buscó limpiar ellas las gotas que mi chaval dejaba al terminar. Si para mí, era un placer criar a la antigua a mi primo, para ella, era una obsesión servirme.</span></span></div>
<div>
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os reconozco que sentirla a mi lado mientras Manolito mama, me excitaba porque cuando el bebé dejara en paz mi pezón, vendría la boca de esa mujer a sustituirlo. </span></span></p>
</div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
-Tienes un regalo- le dije al verla postrada a mis pies y mostrándoselo, le exigí que se lo probara.</span></span></div>
<div><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">María sonrío al ver de qué se trataba y cogiéndolo quiso ir a su habitación a probárselo pero con un breve gesto, le informé de que quería ser testigo de cómo se lo ponía.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aun antes que empezara a desnudarse, comprendí por el brillo de sus ojos que mi sumisa estaba excitada. Dócilmente se puso en mitad del salón y con la lentitud que sabía que me gustaba, se empezó a desabrochar la blusa. Botón a botón la fue abriendo, dejándome disfrutar de cada centímetro de su escote. Una vez terminó, se despojó de ella, pudiendo por fín comprobar que bajo su sujetador, María ya tenía los pezones duros. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Estas cachonda?- pregunté al advertir que le costaba respirar.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, ama- respondió sin dejar de desnudarse.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Llevando sus manos a su espalda, abrió el cierre de su brassier y tirando de él dejó libres sus senos. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Date prisa, puta. ¡No tengo todo el día!- le dije ya acalorada y con ganas de verla vestida con ese uniforme.</span></span></p>
</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/adf89thm.jpg" width="426" height="654">María, al oír mi orden, supo que me estaba excitando y con la satisfacción de estar cumpliendo con su deber, se despojó de su falda, bajándola aún más tranquilamente por sus caderas. Al quitársela pude admirar que tal y como le había mandado esa mañana, en vez de bragas llevaba un cinturón de castidad, protegiendo mi propiedad.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tráeme las llaves- le pedí porque me urgía verla desnuda.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi sumisa, fue hasta mi bolso y me las trajo. Con verdadera ansia, abrí el candado para quitarle el siniestro aparato y aprovechando mientras se lo desprendía, pasé mis dedos por su sexo. Juro que me encantó descubrir que esa zorra lo tenía encharcado y sintiendo que bajo mi propia falda, ocurría lo mismo le ordené que acercara porque quería olerla. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sumisamente puso su coño a mi disposición y tal como le había enseñado, con los dedos separó sus pliegues para que pudiera valorar si lo tenía como a mí me gustaba. Nada más acercar mi nariz a su entrepierna, fui testigo de la forma tan rápida con la que esa zorra se excitaba conmigo porque ante mis ojos, su sexo se anegó y derramando lágrimas de flujo, estas recorrieron sus piernas.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Satisfecha le pedí que me cogiera a Manolito. La morena lo sostuvo con cuidado porque sabía que ese crío era mi propiedad más valiosa y sin poderse ni mover, tuvo que soportar en silencio que con mis dos manos, le abriera sus nalgas para verificar que el plug anal seguía en su sitio. Al comprobar que no se lo había quitado, le di a modo de premio un sonoro azote en uno de sus cachetes y volviendo a coger a mi chaval, le ordené que se pusiera el uniforme.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con celeridad, se vistió y tras hacerlo, bajando la cabeza me preguntó si estaba satisfecha. Al mirarla, comprobé que su belleza quedaba resaltada por esa ropa y deseando que Manuel, mi tío, estuviera ahí para verla, le dije:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Para ser una piltrafa, no estas mal.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Como sabía que había pasado mi examen, sonrió deseando que llegara su recompensa. Usualmente si se portaba bien le dejaba que después de limpiarme del pecho los restos de leche, hiciera lo mismo entre mis piernas. La propia María era consciente de que se había vuelto una adicta de mi coño y mi peor castigo era cancelar su ración diaria de él.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-El niño ya ha terminado, cámbiale y vuelve.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con celeridad, cumplió su cometido y colocando a Manolito en su cuna, volvió&nbsp; a la habitación. Ya desde la puerta, se agachó y vino hacia mí, de rodillas y maullando como una cachorrita. Aunque me gustó la forma en que me informaba de las ganas que tenía de saborear el fruto de mis pechos, para entonces ya era una necesidad sentir sus labios en mis pezones y por eso le mandé que empezara.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">María ni siquiera me respondió con palabras y pegándose a mi silla, comenzó a lamerme desde mis hombros hasta el cuello. La sensación de sentir su lengua acercándose por mi cuerpo era brutal y mientras mis areolas se ponían duras, bajo mis bragas mi sexo era ya un lago de deseo. Mi sierva no hizo ningún comentario cuando percibió las contracciones de mis muslos y recreándose en mi escoté, me despojó de mi sujetador, mientras yo sentía que esa tarde iba a obtener mucho placer de su boca.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Dejando mis pechos al descubierto, acercó su boca a ellos y con tono suave, me pidió permiso para empezar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Hazlo! ¡Puta!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Era tal mi calentura que en cuanto acercó su lengua al primero de mis pezones, mis dos pechos empezaron a manar leche. María al verlo y sabiendo lo mucho que me disgustaba que se desperdiciara, se lanzó a tratar de contener esos dos torrentes. Con las mejillas empapadas, bebió de mis tetas sin darse cuenta que su urgencia me estaba poniendo bruta y que el modo en que intentaba beber toda mi producción me estaba llevando al borde del orgasmo,</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tráete un vaso- le exigí al advertir que la leche caía en cascada por&nbsp; mi estómago.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Asustada por fallarme, salió corriendo y en vez de traer lo que le había pedido, trajo dos tazones. Su error &nbsp;resultó mejor porque cogiendo uno de ellos, su tamaño le permitió mamar de un seno mientras la producción del otro rellenaba el recipiente.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Soy una vaca lechera- dije al comprobar que la leche recién ordeñada ya cubría la mitad del tazón.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sonriendo, mi sierva respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, ama pero me encanta.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al irla a reprender porque nadie la había permitido hablar, descubrí que tenía toda la cara empapada y muerta de risa, le dije que dejara mis pechos y se concentrara en mi sexo. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Pero ama, se va a desperdiciar….- contestó estupefacta. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por eso no te preocupes- contesté cogiendo el otro tazón y poniéndolo en el pecho libre. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/abn7mbdg.jpg" width="427" height="655">Comprendiendo que no podía negarse a cumplir mis exigencias, se arrodilló entre mis piernas. Al verla en esa posición tan servil pensé que iba a ver saciada mi deseo con celeridad pero, en vez de ello, se dedicó a recorrer con su lengua mis pantorrillas mientras miraba con cara descompuesta su meta. Me sentí tan íntimamente observada que se me incrementó mi calentura e inundando la habitación con el olor de su celo, me quedó quieta esperando sus siguientes movimientos. Como una zombie controlada por sus hormonas, se vio impelida a acercar la cara a mi sexo. Ese aroma penetrante le llamaba e incapaz de negarse, introdujo su lengua en mi coño. </span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mis gemidos le dieron la seguridad que le faltaba y abriendo con dos dedos mis labios, dejó al descubierto mi fijación. Con toda la parsimonia del mundo, lamió y mordió mi clítoris. Las carantoñas de su boca se fueron profundizando cuando con completo deleite saboreó el enorme flujo que brotaba de mi manantial secreto. Ya poseída por la lujuria, su lengua recogía a borbotones mi néctar mientras con su mano se empezaba a masturbar.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Demasiado caliente para contenerme, le exigí que se atiborrara de mí. Su lengua penetró en mi interior &nbsp;asolando mis defensas. No solo violentó mi gruta, sino que aprovechándose de mi flaqueza, sus dedos acariciaron los bordes de mi ano. Me sentí paralizada al percibir que su índice se introducía arañando mi anillo. Totalmente empapada, me dejé hacer. Sentir que mis dos hoyuelos eran tomados al asalto fue superior a mis fuerzas y gritando, me vacié en su boca.</span></span><br />
<span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía no me había repuesto del orgasmo cuando al levantar mi mirada, vi que Manuel nos observaba desde la puerta. Sus ojos reflejaban satisfacción pero entonces se fijó&nbsp; en los vasos rellenos con mi leche que todavía portaba en mis manos:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y eso?- me preguntó.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Muerta de risa, me levanté y dándoselos, le dije:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Son para ti.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El cabrón de mi tío los cogió y llevándoselos a la boca, empezó a beber de la leche de su sobrina, diciendo:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Cariño, cada día&nbsp; tu leche es más dulce.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os juro que al verlo disfrutar del producto de mis pechos, me volvió a excitar y pasando mi mano por su bragueta, descubrí que la escena que involuntariamente le habíamos brindado, lo tenía también alborotado. Como María se había portado bien, decidí premiarla y por eso, levantándola del suelo, apoyé su cuerpo contra la mesa mientras le preguntaba a mi tío:</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te apetece usarla?</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi hombre sonrió y levantándole la falda, recorrió sus nalgas con las manos. Mi sumisa al sentir las yemas de Manuel acariciándole el trasero no pudo reprimir un gemido. Al percatarse de que la zorra tenía su chocho encharcado, no se lo pensó dos veces y sacando su pene, la penetró de un solo golpe.</span></span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Eso fue el preludio. Durante toda esa noche, tanto yo como mi marido seguimos gozando de María. Aunque nuestra relación a tres bandas no es lo habitual, os juro que no me arrepiento y es más os tengo que confesar que tanto mi tío como yo disfrutamos gustosos de la carne tibia de nuestra amante sin pensar en el futuro.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todo se complica al venir mi madre de visita.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Nuestra idílica existencia donde mi tío, Manolito y yo formábamos junto con María una peculiar familia, se trastocó sin remedio un día que mi madre decidió visitarnos &nbsp;previo aviso. El azar quiso que mi sumisa se encontrara sola en casa y creyendo que era yo quien volvía de la universidad, salió a recibirla vestida de uniforme.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Os podréis imaginar la cara con la que se quedó mi madre al verla ataviada con tan poco discreta vestimenta pero obviando el tema, le preguntó por mí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-La señora todavía no ha vuelto- contestó María dándose cuenta del percal en que se había metido: -Debe estar a punto de llegar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tras lo cual la llevó al salón y le preguntó si quería algo mientras esperaba. Mi progenitora con la mosca detrás de la oreja, le contestó un café. Preparárselo le dio la oportunidad de coger el teléfono y de llamarme. Al explicarme que la había pillado vestida así me dejó helada y anticipando mi vuelta, fui a su encuentro.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al llegar a casa, dejé mis libros en el recibidor y casi temblando, la busqué. Cuando la vi, estaba jugando con Manolito que con cerca de un año ya empezaba a balbucear. El chaval en cuanto me vio vino gateando llamándome mamá. Como para mí era algo normal, no me fijé en la cara de mi propia madre que entornando los ojos, me preguntó un tanto escandalizada:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te llama mamá?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Supe que tenía que darle una explicación y optando por la más sencilla, riendo contesté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Pues claro. Para Manolito, soy su madre.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi respuesta no le satisfizo e insistió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Y a tu tío, ¿No le molesta?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tratando de mostrar una tranquilidad que no sentía, le respondí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Piensa que soy la única figura materna que tiene y Manuel lo asume con normalidad.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ya veo- contestó en absoluto convencida, tras lo cual me informó que tenía unos asuntos que resolver en Madrid y si se podía quedar en la casa:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por supuesto, siempre serás bien recibida aquí- dije sin percatarme de que en teoría esa era la casa de mi tío y llamando a María le pedí que llevara su equipaje a mi cuarto para que durmiera allí mi madre.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al irse la supuesta criada, francamente mosqueada, me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y esta niña no debería ir mas vestida?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Soltando una carcajada, le mentí:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Más bien, ¡Con ese uniforme parece una puta! El problema es que es nueva y la anterior era mucho más bajita.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi contestación la tranquilizó y uniéndose a mi risa, respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Deberías comprar uno de su talla, tu tío es viudo y no vaya a ser que teniendo la tentación en casa, se nos eche a perder.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Dándole la razón, le prometí que al día siguiente iría a por uno y cogiéndola del brazo, la llevé a la cocina para que me contara como estaba mi padre. Dos horas después llegó Manuel que alertado por nosotras ya sabía de la presencia de su antigua cuñada y actual suegra en la casa. Disimulando la besó en la mejilla y sentándose a nuestro lado, se unió a nuestra charla. Lo malo fue que una vez transcurrido unos minutos se relajó y me pidió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Cariño, ¿Puedes traerme una copa?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“¡Será bruto!” pensé al oír el apelativo pero sin darle importancia para que mi progenitora no se diera cuenta, me levanté a cumplir sus deseos. Mi madre que de tonta no tenía un pelo, se olió que nuestra relación iba más allá de lo típico entre tío y sobrina y entrando directamente al trapo, le preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Cómo llevas la ausencia de mi hermana?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Manuel supo por dónde iba a discurrir esa conversación y anticipándose, le respondió:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Todavía la echo de menos pero gracias a tu hija, su perdida me resulta más llevadera.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi llegada evitó que siguiera con su interrogatorio y quedándose con las ganas, guardó el resto de sus preguntas para cuando estuvieran los dos solos. Supe por las caras de ambos que había interrumpido algo serio y no queriendo que dicha conversación se reanudara, les informé que la cena ya estaba lista.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al entrar en el comedor y sentarnos, el ambiente se tornó aún más tirante al decirme la tonta de María:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, ¿Le importa que empiece a servir por su madre?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“Joder”, pensé, “¡Estoy rodeada de brutos!, al advertir la cara de mi madre al escuchar de los labios de la criada la forma en que se había dirigido a mí y como no podía hacer nada al respecto, le contesté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Por favor.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aunque no dijo nada, se la quedó mirando tratando de averiguar el sentido de tamaño respeto porque ese apelativo podría ser disculpado por un origen hispano pero en la boca de una española escondía un significado que debía indagar. Me quedó clarísimo que albergaba dudas cuando aprovechando que la teórica sirvienta estaba en la cocina, preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Y a esta niña, ¿Dónde la habéis encontrado?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Estaba a punto de inventarme una historia cuando escuché a mi tío decir:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Es compañera de universidad de Elena y debido a que sus padres se encuentran en mala situación económica, al enterarse de que necesitábamos una criada, le preguntó si podía optar ella al puesto.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://i.imgbox.com/acfEzYCJ.jpg" width="428" height="657">“Definitivamente, hoy Manuel tiene el día espeso”, me dije al comprender que mi madre no se creería que una chavala española y encima universitaria fuera tan respetuosa con alguien de su misma edad y formación por lo que decidí intervenir diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Al aceptarla y como parte de un juego, se dirige siempre a mí recalcando que si en la universidad somos compañeras aquí es nuestra empleada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Entiendo- contestó nada convencida.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El resto de la cena transcurrió sin novedad y al irnos a la cama, por primera vez en un año, no disfruté de las caricias de mi tío sino que tuve que compartir con mi madre la habitación. El colmo fue que cuando ya estábamos las dos acostadas, me dijera:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Esa criada es un poco rara.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Porque lo dices?- pregunté.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No sé- me confesó. –Cuando le das una orden, te mira como a un ser superior.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Tratando de cortar esa conversación, le dije riendo que eran imaginaciones suyas tras lo cual, me di la vuelta y me hice la dormida.</span></span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Si de por sí era complicado todo se torna embarazoso al descubrir mi madre la naturaleza de María.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al día siguiente como tenía prácticas, me desperté temprano dejando a mi madre todavía dormida. Mientras me tomaba un café, llegó a la cocina mi tío que tras preguntarme donde andaba su cuñada, me contó lo cerca que había estado la noche anterior de confesarle que éramos pareja. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Asustada, le pedí que no lo hiciera porque no sabía cómo iba a reaccionar. Mi respuesta totalmente lógica, le cabreó y hecho una furia, me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te avergüenzas de mí? </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Para nada, mi amor. Pero dame tiempo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Comprendí lo mucho que le había dolido al verle partir hacia su oficina sin ni siquiera despedirse, dejándome sola. Tras recapacitar sobre el asunto, decidí que esa misma tarde le iba a explicar a mi madre que estaba enamorada de Manuel y él de mí y con ese pensamiento reconcomiéndome la mente, salí rumbo al hospital.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Si ya de por sí eso era harto complicado, a las dos horas, una llamada de María me hizo saber que esa conversación era urgente pero que el contenido de la misma iba a ser diferente. Os preguntareis el porqué:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Es muy sencillo, mi madre había descubierto el carácter sumiso de María y para colmo ¡Se había aprovechado de él!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Todavía me parece imposible&nbsp; pero estaba en un descanso tomándome un bocadillo, cuando escuché que mi móvil sonaba. Al cogerlo, vi que era mi sumisa quien me llamaba y contestándole, le pregunté si todo iba bien.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, lo siento. ¡La he traicionado sin querer!- me contestó histérica desde el otro lado. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su nerviosismo era tal que tuve que esperar a que se desahogara llorando antes de poder preguntarle qué había ocurrido. Os juro que mientras escuchaba sus lloriqueos pensé que se había ido de la lengua y que le había reconocido a mi madre de que era la mujer de Manuel pero lo que escuché me dejó aún más aterrorizada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, ¡Su madre sabe que soy su sumisa!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡Explícate!- le respondí separándome del resto de mis compañeros.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La muchacha con la respiración entrecortada, me contó que al despertarse mi madre le ordenó que le diera de desayunar y que al hacerlo, había derramado el café sobre sus piernas.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y?- pregunté sin saber cómo eso le había llevado a confesarle nuestra particular relación.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Le juro que fue algo instintivo. Al darme cuenta de que la había manchado, le pedí perdón y me arrodillé a limpiarla. Le prometo que yo no hice nada malo pero cuando le estaba secando con un trapo sus muslos, su madre me cogió de la melena y me ordenó que lo hiciera como si fuera usted.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Y qué hiciste?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Su tono me recordó al suyo y por eso no pude evitar cumplir su orden.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">&nbsp;Tras lo cual me explicó que usó su lengua para retirar los restos del café de las piernas de mi madre. Alucinada por lo que me estaba contando, no pude más que quedarme callada mientras me decía que mi madre al sentir su boca había separado sus rodillas y le había ordenado que siguiera.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡No me jodas!- respondí estupefacta al escuchar de sus labios que mi carácter dominante era una herencia materna y decidida a averiguar hasta donde habían llegado le&nbsp; azucé a que continuara.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ama, me da mucha vergüenza pero su madre llamándome zorra, me llevó al baño y allí me obligó a bañarla.</span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Ya curada de espanto e interesada en cómo había terminado todo, escuché que después de secarla se la había llevado a la habitación y entre las mismas sábanas en la que habíamos dormido, mi madre le había exigido que calmara el ardor que sentía entre las piernas.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Me estás diciendo que mi madre te obligó a hacerle el amor?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No, ama- contestó reanudando su llanto- su madre: ¡Me violó!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¡No te entiendo!- exclamé escandalizada.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La muchacha, sin dejar de llorar, me contó que la mujer que me había dado a luz, la había tumbado en la cama y obligándola a ponerse a cuatro patas, la había sodomizado usando sus dedos mientras le azotaba el culo con un cepillo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te creo- respondí con esa imagen torturando mi mente, sin darme cuenta de que interiormente me estaba empezando a excitar.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al oírme, María intentó defenderse diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Le juro que es verdad, es más, usted misma podrá comprobarlo al ver las señales de sus mordiscos.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su sinceridad me dejó pasmada y tratando de que esa agresión no tuviera consecuencias, le pedí que no fuera a la policía. Fue entonces cuando con voz dulce, Maria me demostró hasta donde llegaba su sumisión por mí porque en vez de quejarse, me dijo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No pensaba hacerlo. Usted me ha enseñado quien soy y le debo mi vida.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Antes de colgar, me explicó que mi madre le había prohibido contarlo pero que ella no me podía fallar una vez más y por eso me lo había dicho. Al escuchar su tono amoroso, comprendí que esa morena me quería y por eso, no pude más que pedirle que la disculpara. Mi sumisa se quedó en silencio durante unos segundos para acto seguido preguntarme:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si lo vuelve a intentar, ¿Qué hago?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">No supe que contestar y tratando de averiguar que había sentido porque no en vano mi madre solo había repetido lo que yo y mi tío hacíamos todas las noches, pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Has disfrutado?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sé que si hubiera estado enfrente de ella hubiese visto que se ponía colorada pero como la tenía del otro lado del teléfono, solo puede oír que me contestaba con voz avergonzada:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí pero menos que cuando es usted la que me toma.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;">
<p><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su respuesta me tranquilizó pero comprendiendo que tenía que aclarar ese asunto con mi madre, dejé todo y directamente volví a mi casa.</span></span></p>
</div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><b><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Me encaro con ella.</span></span></b></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://i.imgbox.com/adbmPjCS.jpg" width="425" height="652">Mientras me dirigía hacía el piso que compartía con mi tío, me puse a recapacitar sobre lo sucedido y aunque os parezca imposible fue cuando como cayendo el velo que hasta entonces me nublaba los ojos, descubrí que desde niña había sabido que mi madre era una dominante.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aunque en relación con mi padre se comportaba con una dulzura total, cuando era con el servicio o con sus propias amigas su carácter era despótico y reflexionando, comprendí que yo era su igual. Con Manuel, mi tío, me comportaba como la mejor y más empalagosa de las esposas pero con María se me había revelado mi faceta de domina.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">“¡Qué curioso!”, pensé anticipando nuestro encuentro, “nunca me ha hablado de ello pero de alguna forma me lo enseñó desde niña”.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La certeza de que compartíamos esa cualidad, me tranquilizó de formar que cuando llegué a casa, ya sabía que le iba a decir. Aun así cuando crucé la puerta de mi hogar y la vi cómodamente sentada en el salón, me volví a poner nerviosa. Mi madre ajena a lo que se le avecinaba, me saludó alegremente sin apartar su mirada de la revista que ojeaba.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Desde cuándo lo sabes?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Por mi tono adivinó a qué me refería y por eso dejando lo que estaba leyendo en la mesa, me miró diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿El qué? ¿Qué te acuestas con tu tío o qué eres una dominante?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ambas dos- respondí sorprendida por su franqueza.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Respecto a lo segundo desde que eras una cría y en lo que concierne a Manuel, lo supuse desde el momento que te quedaste a vivir con él cuando murió mi hermana.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te entiendo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre entonces acercándose a mí, tomó mi mano y me hizo una confidencia que marcaría mi futuro en adelante.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-La mayoría de las mujeres de nuestra familia viven esa dualidad. Por un lado necesitan del cariño de un hombre pero se desarrollan plenamente al poseer y disfrutar de una sumisa a su antojo. Cuando tu tía falleció comprendí que podías ser feliz con Manuel porque él aceptaba nuestra peculiaridad y por eso te pedí que le ayudaras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Alucinada comprendí que no solo sabía de nuestra relación sino que la había fomentado pero también descubrí que mi tío me había mentido al no contarme lo de su esposa.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Quieres decir que la tía también era una domina?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Sí, hija y como sé lo difícil que es encontrar a un hombre que lo comprenda y lo acepte, me pareció ideal no dejarlo escapar y que fuera tu pareja.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Con un torbellino asolando mi mente, me senté y directamente le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Entonces, ¿Papá lo sabe?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Si te refieres a mi orientación, por supuesto y&nbsp; disfruta de mis conquistas. </span></span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Pero si lo que quieres saber es si conoce vuestra relación, la respuesta es no.</span></p>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">En ese momento, María entró a ver si necesitábamos algo y como de nada servía seguir disimulando, le pedí que me diera un masaje en los pies. La pobre muchacha sin saber qué hacer, se arrodilló y me descalzó. Su cara reflejaba su desconcierto y por eso poniendo mis dedos en su boca, le dije:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Obedece.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi tono duro la convenció y obedeciendo empezó a lamerme los pies mientras seguía hablando con mi madre. Haciendo como si no existiera y dirigiéndome a mi progenitora le pregunté si actualmente tenía una sumisa.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Claro hija. Una vez descubrimos nuestra faceta, las sumisas llegan a nosotras como las moscas a la miel. Exactamente no sé cómo funciona pero esas perras andan buscando una dueña y al vernos sienten una atracción irrefrenable de ser nuestras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Cómo no me había contestado, insistí. Mi madre soltando una carcajada me reveló su identidad diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te acuerdas de Isabel, la vecina y de doña Manuela, tu antigua profesora?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Muerta de risa comprendí que la buenorra del sexto y la zorra de mi maestra eran sus perras y ya excitada, me quité las bragas y le pedí que me lo contara mientras María se apoderaba de mi sexo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La excitación de mi madre al observar a mi sumisa comiendo mi coño no me pasó inadvertida y recreándome en el morbo que me daba el que ella fuera testigo, le insistí en que me contara como se le habían presentado esas dos zorras.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Orgullosa de ver que había heredado su perversión, me confesó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Con Isabel fue algo natural, desde que se mudó al edificio descubrí que era una sumisa por la forma en que me miraba cada vez que nos cruzábamos en el portal pero como por el aquel entonces tenía otra puta, no le hice caso hasta que un día que andaba cachonda, le obligué a comerme el chocho en mitad del ascensor.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Esa imagen no solo me calentó a mí sino que a mis pies María se vio afectada e imprimiendo mayor velocidad a su lengua, me informó de su calentura. Fue entonces mi madre me preguntó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Puedo usar a tu puta?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El brillo de sus ojos era tal que no pude negarme y tirando de María se la puse entre sus piernas. Mi sumisa asumió su deber y separando las rodillas que había puesto a su disposición, se dedicó a satisfacer mis exigencias. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Sé que muchos no lo comprenderéis y que incluso os sentiréis escandalizados, pero en ese momento me pareció normal compartir con mi madre los servicios de esa morena y levantándome del sofá, saqué de un cajón de la cómoda una arnés con el que usualmente me follaba a mi propiedad. Tras ajustármelo en la cintura y mientras lo embadurnaba con el flujo de María,&nbsp; le pedí que me explicara cómo se había agenciado a mi profesora.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Eso fue más curioso y en gran parte gracias a ti- respondió pegando un gemido al sentir que la morena le había metido dos dedos en el interior de su vulva.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No te entiendo- le dije porque esa madura era una zorra implacable que tenía acojonada a toda la clase.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mientras introducía mi pene postizo en el sexo de mi sumisa, me contestó diciendo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Tus compañeros puede pero tú no le tenías miedo. Y fue al ver como la manejabas a tu antojo y como ella se derretía al cumplir tus caprichos cuando descubrí su faceta.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-No fastidies- ya destornillada de risa y mientras empezaba a mover mi cintura, quise averiguar el momento exacto en que la había sometido.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre que para entonces ya estaba presa de la lujuria y sin importarle que opinara, se pellizcaba los pezones teniendo a la morena entre sus piernas, me confesó:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Fue un día que me llamó para quejarse de tu comportamiento. La muy zorra quería que te echara la bronca por el modo en que manipulabas a sus pupilos pero salió escaldada de esa reunión porque nada mas cerrar la puerta, la besé y sin darle tiempo a reaccionar la obligué a comerme el chumino.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El modo tan vulgar con el que se refirió a su sexo, me hizo saber que estaba a punto de correrse e imprimiendo una mayor velocidad a las incursiones con las que me estaba follando a Maria, le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Te lo comió mejor que mi perra?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Mucho mejor- respondió mientras se retorcía &#8211; ¡Tu sumisa tiene mucho que aprender!</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi menosprecio y el de mi madre, lejos de perturbarla, la calentaron aún más y mientras intentaba mejorar la forma en que satisfacía a mi progenitora, empezó a gemir de placer producto de la cercanía de su orgasmo. Satisfecha por su obediencia y fidelidad, le di un azote y jalándola del pelo, le informé que se podía correr. María al obtener mi permiso pegando un alarido llegó a su climax, derramando su flujo por doquier.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Mi madre, que hasta entonces se había estado reteniendo, dio un grito y uniéndose a mi sumisa, se corrió. Fue alucinante escuchar sus gemidos compitiendo con los de mi sierva y ya totalmente necesitada de sentirlo yo también, exigí a María que me satisficiera. La muchacha al oírme, me ayudó a quitarme el arnés y viendo que me ponía a cuatro patas, entendió a la primera que era lo que necesitaba.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">No tuve ni que pedírselo, en silencio se colocó el aparato y sin esperar ninguna orden, me penetró con él. Os juro que al principio sentí vergüenza de que mi madre observara a mi putita poseyéndome pero en cuanto ese pene de plástico rellenó mi conducto me olvidé de todo y berreando como en celo, le exigí que continuara. También os tengo que reconocer que no tardé en correrme y que cuando lo hice, pegué los mismos gritos que mi madre y mi sumisa dieron escasos minutos antes. </span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Al terminar, me dejé caer en la alfombra agotada. Fue entonces cuando mi madre, me ayudó a volver al sofá y una vez me había repuesto, me dijo:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Hija, esta noche duerme con tu hombre, no es bueno que se quede solo.</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Su tono me reveló que quería algo más y por eso le pregunté:</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-¿Qué más quieres?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">-Ya que va a estar ocupada, ¿Me prestarías a tu sumisa?</span></span></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Soltando una carcajada, accedí.</span></span></div>
<div><img decoding="async" class="size-full aligncenter" src="http://i.imgbox.com/adt1ossy.jpg" width="1024" height="667"></div>
<div style="background: white; text-align: justify;"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;La historia de un jefe acosado por su secretaria FIN&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2026 13:20:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[19 Tras comprobar que ni Patricia ni Kyon salían de la habitación, me puse frente al ordenador. Una vez ahí, abrí la memoria USB que había grabado y empecé a revisar los diferentes documentos hackeados. Como los datos clínicos me resultaban indescifrables, centré mi atención en lo que hacía referencia a las tres mujeres con las que de alguna forma terminaría conviviendo y fue así cuando descubrí que cada una de ellas contaba con un dossier. Teniendo a Natacha a mi lado, le pedí permiso para revisar el suyo haciéndole ver la importancia de saber su contenido. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―Hazlo, pero [&#8230;]]]></description>
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<h1 class="wp-block-heading">19</h1>



<p>Tras comprobar que ni Patricia ni Kyon salían de la habitación, me puse frente al ordenador. Una vez ahí, abrí la memoria USB que había grabado y empecé a revisar los diferentes documentos hackeados. Como los datos clínicos me resultaban indescifrables, centré mi atención en lo que hacía referencia a las tres mujeres con las que de alguna forma terminaría conviviendo y fue así cuando descubrí que cada una de ellas contaba con un dossier. Teniendo a Natacha a mi lado, le pedí permiso para revisar el suyo haciéndole ver la importancia de saber su contenido.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Hazlo, pero no me cuentes lo que descubras. No quiero saberlo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entendiendo sus reticencias, no insistí que se quedara y dando un click sobre el icono de esa carpeta, comprobé que contenía otros subdirectorios. Al leer que uno de ellos tenía por título “Captación y adaptación a su nueva vida”, decidí empezar por ese. Al desplegarlo, me encontré que no había sido comprada sino arrebatada a sus padres y que al encontrarse con su fiera oposición habían sido “silenciados” por los sicarios que la organización de Isidro había mandado a su Rusia natal.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Según esto tenía solo once años», comprendí al ver la fecha de su captura y lamentando su infancia truncada, estuve a un tris de llamarla para contarle el heroico comportamiento de sus progenitores.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Mejor se lo cuento después», me dije al leer que durante dos meses la habían retenido en un cuarto oscuro sin ver a nadie con el objeto de llevarla al borde de la desesperación.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desolado al ratificar el sufrimiento al que había sido sometida, disculpé la supuesta alegría de la niña con la que acogió a su captor después del prolongado aislamiento.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Es lógico que lo creyera a pies juntillas», me dije al ver plasmado en papel que no había puesto en duda la versión de su compra.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A partir de ahí, la serie de padecimientos de los que había sido objeto me asqueó y pasando rápidamente las torturas, llegué al día en que fue inoculada con la solución.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Debieron considerar prudente que pasara la pubertad y su cambio hormonal se estabilizara», confirmé al leer que al igual que con Patricia habían aguardado a su dieciocho cumpleaños para hacerlo.</p>



<p>Leyendo ese dossier me llevé la sorpresa de que nadie de la organización había previsto que en vez de desarrollar su inteligencia como había sido el caso de mi secretaria fueran sus aptitudes artísticas las que se incrementaran. Considerándolo un error, no de la magnitud de Isabel y sus dos compañeras de martirio, pero error al fin, el tal Bañuelos había ordenado acelerar el adiestramiento y puesta a disposición de los médicos del resto de las cautivas que permanecían en su poder. Al ver en ese documento interno, el nombre de Kyon dejé momentáneamente el de la rusita y pasé al de la oriental.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_014_35ab.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>En el caso de ésta sí fue comprada, pero al responsable de un orfanato bajo la apariencia de una adopción con la edad de trece años. No resultando esencial los datos de sus torturas, pasé al día en que metieron en su organismo el compuesto confirmando que con ella habían anticipado la inyección.</p>



<p>―Tenía solo dieciséis.</p>



<p>Que desarrollara el don de la música fue visto por su maltratador como un nuevo quebranto a sus planes, pero el hecho que estadísticamente no hubiera diferencia entre las edades de sus conejillas de indias al volverse locas un porcentaje parecido de ellas, le hizo adelantar más si cabe los años de sus presas para ver si siendo más jóvenes el impacto era mayor. Horrorizado leí en la lista de las niñas a las que había ordenado inocular que sin más candidatas disponibles había incluido en ella a su propia hija de solo ¡cuatro años!</p>



<p>«¿Qué clase de hombre está dispuesto a experimentar con alguien que él mismo ha engendrado?», me pregunté.</p>



<p>Y mientras crecía el odio de mi interior, abrí el expediente de Maria Bañuelos esperando que al menos su final hubiese sido menos cruel. Para desgracia de la niña, descubrí que ella era la cuarta superviviente del ensayo de ese malnacido. Pero lo que me dejó anonadado, fue que su propia madre no solo era la más estrecha ayudante del sujeto y la bioquímica que descubrió la composición y el uso de ese químico, sino la que alentó a su marido para que lo probaran con su retoño.</p>



<p>«¡Pobre criatura!», pensé con lágrimas en los ojos al leer los padres que le habían tocado en suerte mientras comprobaba que había sido inyectada solo hacía dos años y que como todavía no mostraba ningún efecto visible al tratamiento, habían decidido esperar a su pubertad para repetir con ella lo realizado con el único espécimen de éxito que lo quisiera reconocer o no era Patricia.</p>



<p>&nbsp;Suponiendo que los mostraría en el futuro, pasé al dossier de mi secretaria para confirmar que tipo de estrategia habían usado con ella. Así descubrí otra faceta con la que la esposa de Bañuelos había colaborado con él.</p>



<p>«Fue ella quien eligió a la morena por su atractivo físico cuando todavía estaba en el colegio. De tenerla enfrente, la mataría», haciéndola objeto de mis iras, sentencié al leer también cómo había maniobrado para facilitar que su marido la conquistara.</p>



<p>Indignado, repasé concienzudamente el dominio que la pareja había ejercido sobre Patricia sumergiéndola en una vorágine de placer y sexo al comprobar que al contrario del resto de las jóvenes con las que habían experimentado no perdía la razón.</p>



<p>En su caso, el dossier incluía grabaciones de las sesiones a las que había sido sometida por el matrimonio y espantado visualicé un par donde, enmascarando su identidad, la mujer de Bañuelos la había sometido a toda clase de vejaciones.</p>



<p>«Lo raro es que no haya terminado en un psiquiátrico», me dije al verlos.</p>



<p>Acababa de cerrar uno de los videos cuando su protagonista apareció por mi despacho vestida con un conjunto de lencería totalmente blanco secundada por las otras dos.</p>


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<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_032_fdcf.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>― ¿Qué ocurre aquí? ― pregunté al ver que su vestimenta incluía un velo del mismo color y un ramo de flores.</p>



<p>―Me han convencido de que no necesito pasar por la iglesia y que basta con que nuestras niñas oficien nuestra boda.</p>



<p>No sé si fue lo que acababa de leer y ver o si al contrario fue su belleza lo que me hizo sonreír aceptando pasar por la vicaría, aunque en vez de frente al altar fuera en el salón de mi casa. Lo cierto es que sin poner objeción alguna solo pedí que me dejaran ir a ponerme una corbata.</p>



<p>―Date prisa. Llevo demasiado tiempo esperando ser tu esposa― respondió la otra contrayente con gran alegría.</p>



<p>De camino al cuarto realicé un examen de conciencia de camino, analizando como había cambiado mi vida y lo que sentía por mi acosadora. Hasta yo me sorprendí cuando llegué a la conclusión de que estaba colado por ella.</p>



<p>«Siendo una arpía, es mi arpía», sentencié y ya convencido, no solo me puse corbata sino me cambié de ropa, poniéndome el mejor de mis trajes.</p>



<p>El cambio de vestimenta agradó a mi prometida y colgándose de mi brazo, esperó que Natacha comenzara su discurso inicial antes de entrar propiamente en la ceremonia.</p>



<p>―Nadie mejor que Kyon y yo, como el ruiseñor y la muñeca del novio, sabemos que han nacido el uno por el amor que se tienen y cuya mejor prueba es la dedicación con la que nos cuidan&#8230;― viendo que la oriental asentía, continuó: ―&#8230;Tras recogernos de la calle, nos han mimado y amado sin importarles postergar esta boda hasta que comprobaron que íbamos a ser felices a su lado. Siendo ellos los verdaderos protagonistas, mi hermana de adopción y yo nos sentimos también participes de esta unión, ya que a partir de que Lucas acepte a nuestra amada Patricia como su señora, nos convertiremos en las niñas de los dos.</p>



<p>Las lágrimas de la morena no se hicieron de rogar al escuchar de labios de la rusita que ambas la querían:</p>



<p>―Sé lo que significáis para mi novio y por eso, ya os considero mi familia y deseo que compartáis todos los aspectos de nuestra vida.</p>



<p>Las dos crías sollozaron al oírla, pero fue la chinita la más explosiva y cayendo postrada ante ella, dudó que se mereciera ser feliz.</p>



<p>&nbsp;―Mi zorrita, por supuesto, que lo mereces. Y desde ahora te digo que en tu caso seré la exigente ama que te eduque, te corrija y te ame.</p>



<p>No pude más que sonreír al notar la alegría de Kyon con esa dulce reprimenda, que por otra parte encontré que era exactamente lo que por su naturaleza necesitaba.</p>



<p>― ¿Y para mí qué será? ― preguntó la rubia haciéndose valer.</p>



<p>―Para ti, seré la modelo que pintes y la puta a la que tengas que satisfacer en la cama. ¿Te parece poco?</p>



<p>Sonriendo, contestó:</p>



<p>―Tener una puta tan bella dispuesta a que la retrate y la ame, supera con creces mis sueños.</p>



<p>En la respuesta, certifiqué nuevamente el cambio que había experimentado Natacha desde su llegada a casa y que poco quedaba en ella de la aterrorizada criatura que imploraba mis caricias.</p>



<p>«Habiéndolas obtenido, está aflorando su verdadera personalidad y me encanta».</p>



<p>Mi rutilante novia también sonrió y haciendo un gesto, pidió que continuara con el ritual que habían pactado entre ellas.</p>



<p>―Don Lucas Garrido, en su nombre y en el de sus actuales concubinas, ¿acepta usted como su legítima esposa, como dueña de Kyon Yang y como maestra de Natacha Ivanova, a doña Patricia Meléndez durante los años que le queden de vida.</p>



<p>―Acepto.</p>



<p>El suspiro de alegría de mi secretaria me impactó y temiendo que cayera en algún tipo de trance, seguí observándola mientras la rusita proseguía.</p>



<p>―Doña Patricia Meléndez, ¿acepta usted en este mismo acto como su legítimo esposo a don Lucas Garrido, como fiel sierva a Kyon Yang y como amorosa amante y pupila durante todos los años que le queden de vida?</p>



<p>― ¡No! ― contestó provocando el silencio de todos los que estábamos en el salón: ―Acepto a Lucas Garrido como legítimo esposo, a Kyon Yang como fiel sierva, pero a Natacha Ivanova no te quiero como amante y pupila&#8230; sino como mi legítima esposa.</p>



<p>Eso no debía esperárselo la pequeña diablesa y abriendo los ojos de par en par, quiso saber si iba en serio.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_047_7991.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―No te quiero de otra forma. O te casas con nosotros dos, o no me caso con nadie― respondió mientras sacaba otro velo y otro ramo de flores de un cajón.</p>



<p>La asiática si debía ser conocedora de las intenciones de su señora porque mientras Patricia se los daba y sustituyendo a la oficiante, preguntó:</p>



<p>―Doña Natacha Ivanova, ¿acepta usted a don Lucas y a doña Patricia como esposos y a esta servidora como su juguete?</p>



<p>―Acepto― replicó mientras se lanzaba en busca de nuestros besos.</p>



<p>Confirmando la validez de nuestra unión, Kyon declaró:</p>



<p>―Lo que el amor y el placer ha unido que no lo separe el hombre.</p>



<p>Si de por sí mis nuevas esposas se estaban comiendo los morros con voracidad cuando oyeron esa confirmación se volvieron locas y entre las dos comenzaron a desnudarme mientras me pedían que las tomara y hacer así hacer efectivos nuestros votos.</p>



<p>― ¿No sería mejor que continuáramos en la cama? ― pregunté cuando solo me quedaba el pantalón.</p>



<p>Ambas aceptaron la sugerencia y tomándome de la mano, pidieron a la chinita que las acompañara.</p>



<p>― ¿No esperarás que tus dueñas se desvistan solas teniendo una amarilla dispuesta a hacerlo?</p>



<p>La felicidad del rostro de la chavala y el tamaño de sus pezones ratificaron su disposición y por eso la nueva familia al completo nos fuimos a la habitación. Una vez allí, reparé en que, tras hablar con ella, Kyon empezaba a desnudar a la rusita y por eso cuando ésta acudió a mi lado sobre las sábanas, quise que me contará el porqué.</p>



<p>―Mi amor, llevo siendo tu mujer desde que me acogiste en tu casa y por eso creí oportuno que juntos recibiéramos a la tercera pata de nuestro hogar―susurrando en mi oído, respondió.</p>



<p>Oyéndola comprendí que la manipuladora criatura realmente pensaba que era así y que para ella era lógico considerar a Patricia, la nueva.</p>



<p>―Eres una zorra― comenté mientras observaba cómo la oriental iba deslizando los tirantes de su señora.</p>



<p>―Lo sé y por eso estás enamorado de mí― sin reparo alguno añadió.</p>



<p>&nbsp;Tomándola de la cintura, la besé.</p>



<p>―Recibamos a nuestra esposa como se merece.</p>



<p>Retornando mi mirada a la morena, sonreí al percatarme de su nerviosismo y extendiendo mis brazos, le rogué que se acercara. La timidez que mostró al acostarse entre nosotros fue prueba evidente de que se sentía primeriza y por ello antes de tocarla siquiera, lo primero fue una declaración de amor:</p>



<p>&nbsp;―Desde que te vi sentada en la mesa de la oficina, supe que esa diosa debía ser mía.</p>



<p>El sollozo con el que recibió mis palabras hizo que Natacha me imitara:</p>



<p>―Desde que me liberaste en nombre de nuestro Lucas, comprendí que deseaba vivir este momento. Te amo y siempre te amaré.</p>



<p>Para sorpresa de todos, Patricia se echó a llorar mientras replicaba:</p>



<p>―Debo reconocer algo antes de estar entre vuestros brazos. Cuando supe de Lucas me atrajo, pero sabiendo que seguía casado, nunca creí que llegara a ser mío y por eso durante dos años, lo espié siguiéndole allí donde iba. Al conocerte – añadió ya mirándome: ― me terminé de enamorar y aproveché tu divorcio, para que mi hermano me enchufara como secretaria&#8230;</p>



<p>―Cuéntame algo que no supiera― metiendo la mano entre sus rizos―comenté.</p>



<p>―Por favor, deja que termine. Durante ese tiempo, también descubrí que tu matrimonio falló cuando perdisteis la pasión y por eso comprendí que, si algún día llegaba a ser algo tuyo, debía buscarte un aliciente para que nunca me abandonaras. Por eso pedí a los psiquiatras de mi ONG que te estudiaran para ver que necesitarías para serme fiel y su dictamen fue claro, lo que nos faltaba para ser la pareja perfecta sería otra mujer que pudiese darte lo que yo nunca podría. Alegría y descaro.</p>



<p>―Me imagino que ahí entro yo― señaló Natacha lamiendo su mejilla.</p>



<p>―Sí, por eso les pedí que analizara a todas las chicas que liberáramos para ver si alguna reunía esas características. Cuando te extrajimos de donde Isidro te tenía, vieron que eras la candidata perfecta y me hablaron de ti. Lo que nunca me esperé fue que al ver los videos en los que aparecías, me excitara y a pesar de mis escarceos lésbicos, comprendiera que no era hetero sino bisexual y que te deseaba.</p>



<p>―No tengo nada que perdonarte― susurró la rubia cerrando los labios de la morena con sus dedos: ―Mi deseo por ti es tan grande como el que siento por Lucas.</p>



<p>En mi caso me tomó más tiempo asimilar su espionaje, pero tras llegar a la conclusión que, si exceptuaba el examen de mi personalidad, lo único que no sabía había sido el tiempo que me había estado espiando, respondí:</p>



<p>―Tus loqueros se equivocaron o al menos eso es lo que pienso― y mirando a Kyon le pedí que se acercara: ―Tengo un lado dominante que no supieron entrever y el cual me satisface esta niña.</p>



<p>―No solo el tuyo, sino el de tus dos perversas esposas― respondió Natacha, ejerciendo de portavoz de ambas: ―Nos pone cachondas tener una hembra que educar, ¿verdad querida?</p>



<p>Limpiándose las lágrimas, Patricia suspiró:</p>



<p>―Hasta hoy tampoco lo supe, pero así es.</p>



<p>Soltando una carcajada,</p>



<p>―Ruiseñor, canta para tus amos.</p>



<p>Alzando su prodigiosa voz, nuestra sumisa se encaramó en la cama y sin que nadie se lo tuviese que pedir comenzó a repartir sus caricias entre los tres dando el banderazo de salida. Por mi parte, tras besar el cuello de mi antigua acosadora me fui deslizando por ella hasta llegar a sus pechos donde me encontré con la rusa.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_066_825d.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Paguemos a nuestra esposa el regalo que nos hizo al juntarnos― riendo, ordené.</p>



<p>Natacha no pudo ni quiso contestar ya que su boca estaba ocupada ya mordisqueando uno de los pezones de Patricia. Tomando entre mis dientes el que había dejado libre, pasé una mano por el trasero de la rubia haciéndole ver que éramos un cuarteto mientras nos llegaba el primer gemido de la morena.</p>



<p>― ¡Por dios!</p>



<p>Levantando la mirada, reí al comprobar que Kyon, viendo su sexo huérfano, se había compadecido de él y sin dejar de cantar se había puesto a lamerlo.</p>



<p>―Hoy no la podemos dejar descansar y siendo tres lo único que tenemos es que organizarnos― aconsejé.</p>



<p>Captando la idea, la rusita se levantó y abriendo el armario, sacó un arnés con un pene adosado. Y poniéndoselo a la cintura, declaró suyo el trasero de nuestra esposa.</p>



<p>―Yo me quedo con su coño― respondí y cambiando de postura, me tumbé sobre la cama mientras azuzaba a la morena a que se subiera encima.</p>



<p>Sonriendo, obedeció y poniéndose a horcajadas sobre mí, tomó mi pene entre los dedos para acto seguido empalarse con él lentamente. Eso me permitió sentir como su vulva se ensanchaba para recibir la invasión mientras su dueña lloraba de felicidad.</p>



<p>―Tengo un marido que vela por mí.</p>



<p>A su espalda y mientras se ponía a trotar, notó la lengua de Kyon abriéndose camino en su entrada trasera.</p>



<p>―Amarilla, prepara bien mi culo, para que la zorra de mi esposa no me lo destroce cuando me haga suya― usando las manos para separar sus cachetes, exigió.</p>



<p>La lujuria que descubrí en los ojos de Natacha me hizo saber que no esperaría mucho antes de rompérselo y por eso, llevando mis dedos a los negros cántaros que botaban frente a mí, tomé sus areolas y con sendos pellizcos azucé a la morena a acelerar.</p>



<p>― ¡Qué ganas tenía de sentir tu trabuco! ― chilló al notar mi glande golpeando las paredes de su vagina.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El flujo que manaba de su coño facilitó sus movimientos y ya presa de la pasión, se lanzó desbocada en busca del placer mientras sentía como su ojete se iba relajando con la húmeda caricia de nuestra sumisa.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Estoy lista para recibirte― informó a la rubita al saber lo cerca que estaba de correrse.</p>



<p>― ¿Qué esperas? ¡Fóllatela! ¿No ves que lo está deseando? ― rugí desde la cama viendo su indecisión.</p>



<p>Aproximando la cabeza del pene de su cintura al trasero de la negra con la que se acababa de casar, tanteó unos instantes antes de decirla:</p>



<p>―Voy a tomarte y a partir de ese momento, ¡te mataré si nos eres infiel!</p>



<p>No comprendí la dureza de la chavala y menos la reacción de Patricia. Ya que por extraño que parezca, acogió esa amenaza con gran alegría e impulsándose hacia atrás, se clavó el falo artificial hasta el fondo de sus intestinos mientras se corría:</p>



<p>―Por fin tengo un marido y una esposa que me comprenden y que me aman a pesar de lo que soy― chilló sintiendo su ojete atravesado.</p>



<p>― ¿Qué eres? ¡Cuéntanoslo! ― mordiendo su cuello, exigió la eslava.</p>



<p>―Lo sabes, sé que leíste mi expediente.</p>



<p>―Yo sí, pero nuestro esposo no. ¡Dínoslo!</p>



<p>― ¡Una libertina llena de inseguridades y celos que necesita sentirse deseada! ― reconoció descompuesta mientras su cuerpo explotaba de placer.</p>



<p>― ¡Eso se ha acabado! Ahora que eres nuestra, solo te sentirás atraída por nosotros y no necesitaras a nadie más. Con tu Lucas, tu Natacha y tu Kyon deberá bastarte.</p>



<p>La deriva de esa conversación me hizo saber que estaba siguiendo el guion que había diseñado Bañuelos por si algún día quería desprenderse de Patricia y vendérsela a otro.&nbsp; Por eso, no dije nada cuando pidió a la chinita que se levantara y le pusiera su coño en la boca. Como no podía ser de otra forma, ella obedeció. Natacha espero a que la negra se pusiera a lamer la entrepierna de Kyon para gritar:</p>



<p>―Con nosotros tres, estás completa. ¡Ahora córrete!</p>



<p>Coincidiendo, o mejor dicho a raíz de esa orden el cuerpo de la negra explosionó en la misma forma líquida que observé la primera vez que me topé con uno de los detonantes de Natacha y por eso, no vi raro que, dirigiéndose a mí, la rubia me pidiera que siguiera amando a nuestra esposa.</p>



<p>―Lo necesita para sentirse afianzada.</p>



<p>Aguijoneado por sus palabras, tomándola de la cintura, incrementé el ritmo con el que cabalgaba sobre mí mientras era sodomizada consiguiendo que Patricia profundizara y alargara su orgasmo más de lo razonable.</p>



<p>― ¡Todavía no pares y sigue!</p>



<p>Para entonces todo mi ser necesitaba liberar la tensión que había venido acumulando, pero consciente de que la rubita sabía lo que estaba haciendo con las manos aceleré más si cabe el compás de la morena mientras Natacha se sincronizaba con ella.</p>



<p>― ¡Necesita más estímulo! ― chilló.</p>



<p>Viendo que no era suficiente el ser follada por ambas entradas, acerqué mi boca a las ubres de nuestra esposa y las mordí. Como si lo hubiésemos practicado, al sentir la acción de mis dientes en sus pezones, Patricia me imitó cerrando los suyos sobre el clítoris de Kyon. Al escuchar el berrido de dolor y placer de la chinita, la eslava supo que había llegado el momento para pedir que me corriera:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_079_a841.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Preña a la mujer de nuestros sueños, esposo mío.</p>



<p>Esas palabras debían ser otro de esos famosos “switch” porque nada más pronunciarlas un alarido surgió de la morena y desplomándose sobre mí, comenzó a convulsionar como nunca antes.</p>



<p>―Disfruta de nuestro amor hasta que no puedas más, para que basta que Lucas o yo te lo pidamos tu cuerpo recuerde estás sensaciones y te vuelvas a correr.</p>



<p>Lejos de minorar el placer de Patricia se incrementó y babeando sobre mi pecho, comenzó a sollozar al notar que hasta la última de sus células estaba siendo pasto de las llamas del gozo.</p>



<p>― ¿Dime ahora quién eres? ¿Sigues siendo la libertina que necesita sentirse admirada?</p>



<p>― ¡Ahora sé quién soy! ¡Soy vuestra esposa y nada más! – declaró un instante antes de desmayarse.</p>



<p>Con una sonrisa de oreja a oreja, Natacha desplazó a la morena y quitándose el arnés, la sustituyó sobre mí mientras decía:</p>



<p>―Ya que hemos estrenado a tu última adquisición, es hora de que ames a tu favorita.</p>



<p>―Y yo, ¿qué hago? ― preguntó la chinita.</p>



<p>Agachándose a besarme, la pícara eslava contestó:</p>



<p>―Aguanta un poco y cuando notes que me voy a correr, ¡cómeme las tetas!&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">20</h1>



<p>Esa primera noche los cuatro juntos en nuestro hogar fue una sucesión de combates cuerpo a cuerpo donde a veces cada uno iba por libre, mientras en otras formamos dos bandos para lanzarnos unos contra los otros.&nbsp; Todas ellas disfrutaron de mis caricias. Cuando no fue un clítoris el que lamí, fue un coño el que cabalgué o un culo el que forcé. Aun así, en ese baturrillo de piernas brazos y pechos, no pude dejar de reparar en que siempre Natacha era la que distribuía sutilmente las funciones de cada uno, erigiéndose en cierta manera en la matriarca máxima de la familia. Es más, creo que Patricia fue la primera en aceptar ese implícito nombramiento al pedir su opinión cada vez que cambiaba de pareja. En cambio, Kyon me tomó a mí como guía y cuando dejaba a una de sus compañeras exhausta sobre la cama, se lanzaba sobre ella para no dejarla descansar. De esa forma, era bien entrada la madrugada cuando paulatinamente la lujuria de nuestros cuerpos fue apaciguándonos y pudimos descansar sin saber que al despertar se desencadenaría el caos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eran poco más de las siete cuando una cruel risa resonando en el cuarto me despertó.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Qué ocurre aquí? ― exclamé al ver a Bañuelos cómodamente sentado en una silla frente a la cama.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Haciendo gala de la pistola que llevaba en las manos, el malnacido contestó:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Realmente creías que me iba a tragar las supuestas torturas que te permitieron salir libre? ¿Me crees tan tonto para pensar que no sospecharía que el comprador de “felpudo” era un infiltrado? Lo único que te reconozco es que mientras abría la puerta para hacértelo pagar, jamás pensé que me encontraría con mis tres experimentos reunidos junto a ti.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aterrorizado más por ellas que por mí, quedé mudo mientras buscaba una salida. La situación empeoró al ver llegar a su mujer. Al observar a Natacha y a Patricia desnudas en la cama cuando solo se esperaba a Kyon, la pelirroja sonrió confirmando la última afirmación de su marido:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Cariño, ¡menuda suerte tenemos! Tenemos a nuestras putitas juntas, no vamos a tener que buscarlas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La rusita, levantándose de la cama, quiso enfrentarse a la recién llegada:</p>



<p>―No soy vuestra puta.</p>



<p>―Por supuesto que lo eres y pienso demostrarte que eso también va por las otras dos ― soltando una carcajada, la tal Eugenia, contestó y pegando una palmada, añadió: ―Arrodillaos ante vuestros verdaderos dueños.</p>



<p>Los semblantes de las tres mujeres con las que había compartido una noche de caricias palidecieron al notar que les era imposible reusar esa orden y con lágrimas en los ojos, una a una fueron hincando sus rodillas ante el matrimonio. Al ver la sumisión de la rusita que había osado revolverse contra ella, quiso darle otra lección y martirizarla con el recuerdo de su captura:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_073_e258.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Ni siquiera tus padres te querían y por ello te vendieron.</p>



<p>El dolor de la rubia me hizo reaccionar:</p>



<p>― ¡Eso no es cierto! ¡No te compraron! Te secuestraron después de matarlos.</p>



<p>Que conociera con detalle el modo en que se habían hecho con ella, despertó la ira de Bañuelos:</p>



<p>― ¿Quién te lo ha dicho? – rugió.</p>



<p>Me abstuve de contestar al estar centrado en observar la triste alegría de Natacha al enterarse saber que sus progenitores habían muerto por defenderla. Al no conseguir respuesta a su pregunta, insistió dirigiendo la misma a Patricia.</p>



<p>―Fui yo y no lo siento. Cuando mi esposo me pidió que indagara en tus discos duros por si había algo en ellos que te llevara a la cárcel, lo hice.</p>



<p>Descargando un doloroso tortazo sobre ella, la mandó al suelo mientras le exigía que lo acompañara a deshacerse de las pruebas, sin reparar en que venciendo su adoctrinamiento Kyon se había levantado a defenderla. Al verla, haciéndole una seña, le pedí que volviera a sentarse. La rapidez con la que me obedeció me alertó de que sus propios maltratadores no comprendían la magnitud de su adiestramiento y que, en su caso, al haber sido completo, la oriental seguía considerándome su verdadero amo.</p>



<p>Con ello en mente, aproveché la ausencia de su marido para interrogar a Eugenia, a través del halago:</p>



<p>―Ya que sabes que leí sus expedientes, me da igual reconocer que me impactó el descubrimiento de la fórmula que las hizo convertirse en superdotadas. ¿Qué piensas hacer? ¿Te has planteado hacerlo público? ¡Te llevarías el premio nobel!</p>



<p>Mis palabras satisficieron el ego de la bioquímica y tras declarar que lo de menos era ese reconocimiento, confirmó lo que había leído sobre ella al decir:</p>



<p>―Darlo a conocer, sería de imbéciles. Queremos seguir investigando y convertirnos en dioses&#8230;― la perturbada científica no cayó en que no debía revelarme sus planes o quizás lo consideró irrelevante ya que me iban a matar: ―&#8230;en cuanto consiga mejorar el compuesto, lo usaremos mi marido y yo en nosotros para hacernos dueños del mundo. Nada ni nadie podrá pararnos porque para nosotros el resto de la humanidad serán monos y haremos de ellos, nuestros esclavos.</p>



<p>Deseando que continuara, contesté:</p>



<p>―A ti dudo que te haga falta. Tengo claro que tu cerebro es prodigioso.</p>



<p>Henchida por lo que acababa de oír, no dudó en seguir confesando:</p>



<p>―Me alegro que reconozcas mi genio y eso que no sabes que, en mi bolsillo, llevo la última mejora que he desarrollado.</p>



<p>― ¿Tan potente es? ― pregunté.</p>



<p>―Por las pruebas que he hecho en cobayas, es la definitiva. Los roedores que han sido inoculados han desarrollado por cien su inteligencia.</p>



<p>― ¿Lo habéis probado en humanos? ― insistí recordando cuál era el fin último de sus investigaciones.</p>



<p>―Sí y el éxito ha sido total, aunque nos hemos tenido que desprender de nuestras conejillas de indias al demostrar que eran capaces de leer nuestros pensamientos― declaró reconociendo nuevos asesinatos.</p>



<p>Mi indignación creció a límites insoportables y eso me hizo echarle en cara el que una de ellas hubiese sido su propia hija. Su ausencia de escrúpulos nuevamente quedó patente cuando vanagloriándose de su actuación contestó:</p>



<p>―Cuando crezca, María no se podrá quejar cuando compruebe que está un escalón por encima del resto de los hombres. Ya que la fórmula que la inyectamos no es ésta, su lugar será darnos un heredero que continúe nuestra obra― señaló sacando, con la mano que no llevaba la pistola, una jeringuilla lista para ser usada.</p>



<p>La certeza de que no tardarían en usarla con ellos, me hizo preguntar por qué teniéndola se habían arriesgado viniendo a mi casa.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/503/98978212/98978212_092_655e.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Teníamos que borrar cualquier rastro que nos señalara. Cuando nuestros contactos en la policía nos informaron que felpudo estaba en tu casa, decidimos acercarnos, ya que así mataríamos dos pájaros de un tiro. Nos vengaríamos de ti mientras acabábamos con ella.</p>



<p>De reojo, observé a Kyon a punto de saltar y asumiendo que el matrimonio debía estar al completo antes de intentar rebelarnos, le hice una seña para que se quedara quieta. Nuestra espera fue corta. A los pocos minutos y acompañado de Patricia, que no paraba de llorar, apareció Isidro con mi computadora bajo el brazo.</p>



<p>―Ya tengo las pruebas que consiguieron reunir― afirmó.</p>



<p>Me alegro oírlo y esperanzado pensé que de salir todo mal, todos los datos de sus crímenes serían hallados por la policía cuando abrieran la caja fuerte donde había dejado el USB a buen resguardo. La científica que no era tonta, tomando de la melena a la morena, le preguntó:</p>



<p>― ¿Tienes otra copia?</p>



<p>Al haber efectuado la pregunta de esa forma, mi nueva esposa pudo falsear la verdad:</p>



<p>―Señora, puedo jurarle que no dispongo de otra.</p>



<p>Mi corazón dio un salto de alegría al comprobar que a pesar del lavado de cerebro la morena mantenía cierta independencia y había sido capaz de ocultar que me había dado esa memoria.</p>



<p>«Bien hecho, preciosa», pensé para mí busqué el momento ideal para saltar sobre ellos.</p>



<p>El matrimonio no puso en duda esa afirmación al venir de alguien que consideraban sometido y viendo en mí al único del que desconfiar, decidieron que fuera yo el primero al que matar:</p>



<p>―Acabemos ya― poniendo la pistola en mi sien comentó, Bañuelos.</p>



<p>Antes de que disparara, pregunté si podía despedirme de mis esposas. El cretino se descojonó e involuntariamente dejó de apuntarme mientras me daba permiso:</p>



<p>―Quiero que sepáis que os amo― dije dirigiéndome a Patricia y a Natacha, para acto seguido, girarme hacia la oriental: ―Kyon, mi dulce ruiseñor, quiero que sepas también te quiero y que&#8230; Isidro y Eugenia son mis enemigos.</p>



<p>Su maltratador comprendió mis intenciones, pero confiando en su sumisión no la vio llegar cuando de pronto usando las dos manos le rompió el cuello.&nbsp; Con su marido agonizando o muerto, la mujer intentó tomarme como rehén poniendo su arma en mi cabeza, pero revolviéndome la tiré al suelo. Una vez ahí, la sumisa no tuvo piedad de ella y la mató mientras mis dos esposas miraban horrorizadas hacia mí.</p>



<p>― ¿Qué os pasa? ― pregunté al ver sus caras.</p>



<p>Natacha fue la que contestó:</p>



<p>―Tu cuello.</p>



<p>Al tocármelo descubrí que tenía clavada la jeringuilla.</p>



<p>―Me ha inoculado― grité mientras la habitación se nublaba&#8230;</p>



<p>Durante una semana, me debatí enfermo. Mis altas temperaturas y el sufrimiento que padecí les hizo temer mi muerte y en el hospital se turnaron entre ellas para que, de llegar mi fallecimiento, no muriera solo como un perro. En mi agonía, la imagen de mi adorada rubia, la de mi amada negra y de mi fiel oriental se mezclaron con la de una chiquilla que usando una esponja me lavaba la frente pidiendo a “diosito” que su nuevo papá no muriera. En mi mente, escuchaba sus lloros a la lejanía sin que pudiera reconocer quien sollozaba y así fue hasta que un lunes, conseguí abrir los ojos.</p>



<p>― ¿No me vas a preparar nada de desayunar? Tengo hambre― comenté a mi ruiseñor que permanecía dormido en el sofá del cuarto.</p>



<p>Al escuchar mi voz, Kyon creyó que era un sueño.</p>



<p>―Soy difícil de matar― sonreí viendo Tal era mi enfermedad que creí&nbsp;</p>



<p>Sin poder contener su alegría, me besó y empezó a llamar a gritos al resto de la familia. Al estar en el pasillo, Patricia y Natacha tardaron apenas unos segundos en llegar en compañía de la criatura que había visto en sueños. Sus besos y abrazos no impidieron que me diera cuenta de que no me la habían presentado, pero sabiendo quién era al haberla reconocido como la hija de Bañuelos no hizo falta.</p>



<p>«La pobre es María», me dije compadeciéndome al saber no solo que sus padres habían muerto, sino que quien los había ejecutado había sido yo.</p>



<p>―No te preocupes. Antes era huérfana, ahora no. ¡Tú vas a ser mi padre! ― escuché que sin mover los labios me decía.</p>



<p>El cariño de tal afirmación y que me llegara directa a mente, me hizo girar y mirándola a los ojos, me pregunté si lo había imaginado.</p>



<p>―No, papá. He sido yo― con una sonrisa de oreja a oreja, respondió.</p>



<p>― ¿Eres telépata? – insistí sin usar la voz.</p>



<p>―Ambos lo somos.</p>



<p>Inconscientemente, me pregunté cómo era posible que Isidro y su mujer nunca se hubiesen dado cuenta del rotundo éxito que habían tenido con su retoño.</p>



<p>&nbsp;―Eran malos y nunca se lo dije― no dando importancia, contestó.</p>



<p>― ¿Entonces por qué me lo dices a mí?</p>



<p>Sonriendo mientras se acercaba y tomaba mi mano, respondió sin emitir sonido alguno:</p>



<p>―Mientras te cuidaba, vi que eras bueno y decidí adoptarte</p>



<p>Mientras ajenas a que estábamos conversando, Patricia se abrazaba a las otras dos, pedí a mi niña que se subiera sobre mí.</p>



<p>―Háblame. Quiero oír tu voz, mi pequeña.</p>



<p>&nbsp;―Te quiero, papá― contestó mientras mandaba a mi cerebro que se había ocupado de saltarse todos los trámites y que solo faltaba mi firma para ser legalmente mi hija.</p>



<p>Riendo, la abracé convencido que bajo el cuidado de alguien que la quisiera la indudable inteligencia de esa niña podía hacer mucho bien.</p>



<p>―Juntos haremos un lugar mejor de este mundo. Pero ni siquiera podemos decírselo a mis tres madres, no entenderían en lo que nos hemos convertido―me soltó por el cauce al que todavía no me había acostumbrado.</p>



<p>― ¿Qué somos?</p>



<p>―La que me engendró ya te lo dijo&#8230; comparándonos con el resto de la humanidad&#8230; ¡somos dioses!</p>



<p>************* FIN *************</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/503/98978212/98978212_087_e070.jpg" alt="" width="672" height="1011"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;¡Un cura me obliga a casarme con dos primas 2!&#8221;(POR GOLFO)</title>
		<link>https://pornografoaficionado.com/un-cura-me-obliga-a-casarme-con-dos-hermanas-2</link>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Mar 2026 18:40:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
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					<description><![CDATA[Capítulo 2. Mi hermano. Estaba todavía abrazado a ellas, cuando escuché el timbre del chalet. Y antes que me diese tiempo de levantarme, vi a Dhara salir corriendo de la cama mientras se ponía una bata encima. Creyendo que sería un error porque no esperaba ninguna visita, me relajé acariciando a Samali, la cual, recibió con gozo mis mimos y pegándose a mí, buscó reactivar la pasión de la noche anterior. Mi pene salió de su letargo en cuanto sintió la presión de su mano recorriendo mi piel. “Qué gozada”, pensé al leer en sus ojos el deseo y forzando [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p>Capítulo 2.</p>
</div>
<div>Mi hermano.</div>
<div>Estaba todavía abrazado a ellas, cuando escuché el timbre del chalet. Y antes que me diese tiempo de levantarme, vi a Dhara salir corriendo de la cama mientras se ponía una bata encima. Creyendo que sería un error porque no esperaba ninguna visita, me relajé acariciando a Samali, la cual, recibió con gozo mis mimos y pegándose a mí, buscó reactivar la pasión de la noche anterior. Mi pene salió de su letargo en cuanto sintió la presión de su mano recorriendo mi piel.</div>
<div>“Qué gozada”, pensé al leer en sus ojos el deseo y forzando con mi lengua sus labios, separé sus piernas y viendo que estaba dispuesta, la ensarté dulcemente.</div>
<div><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_006_2981.jpg" width="425" height="638" />No llevábamos ni medio minuto haciendo el amor, cuando su hermana entró en la habitación y poniéndose de rodillas junto a la cama, dijo:</div>
<div>-Esposo nuestro, un hombre que dice ser su hermano le espera en el salón-.</div>
<div>Me quedé helado al comprender que Javier se había enterado de mi vuelta y comprendiendo que cuando le contara que me había casado, se iba a cabrear, decidí bajar y enfrentarme a él. No en vano era mi hermano mayor y desde que nuestros padres habían muerto en un accidente, su mujer y él me habían acogido en su casa hasta que tuve edad de independizarme.</div>
<div>Al explicarle a las dos mujeres quien era y que no había tenido tiempo de informarle de nuestra boda, se quedaron aterrorizadas al no estar presentables ni tener nada preparado para ofrecerle y levantándose ipso facto, se pusieron a arreglar. Yo en cambio, solo me puse un pantalón y una camisa antes de bajar por las escaleras e ir al salón.</div>
<div>Javier, mientras me esperaba, se había calentado un café en el micro. Debía de estar extrañado que le hubiese abierto la puerta una muchacha hindú y por eso cuanto me vio entrar por la puerta, con una sonrisa, me soltó:</div>
<div>-No me puedo creer que te has traído una criada desde allá. No sabes lo difícil que va a resultar arreglarle los papeles-, en su tono descubrí que estaba preocupado por el poco criterio que su hermanito demostraba.</div>
<div>-No es mi criada-, contesté.</div>
<div>-Ah, ya me extrañaba. -, suspiró más tranquilo al pensar que era un ligue. -Tengo que reconocer que tienes gusto para las mujeres, esa cría está buenísima-.</div>
<div>Sin saber cómo plantearle el asunto, me serví otro café antes de aclararle la verdadera naturaleza de su presencia. Estaba a punto de empezar cuando las dos hermanas entraron en la habitación y sin darme tiempo a reaccionar, se arrodillaron a sus pies.</div>
<div>Mi hermano, completamente alucinado, me miró buscando respuestas a ese comportamiento, momento que aproveché para decirle:</div>
<div>-Javier, te presento a Dhara y a Samali mis esposas-.</div>
<div>-¡Me estás tomando el pelo!-, contestó sin acabárselo de creer.</div>
<div>Incrementando su estupor, Samali, la mayor, se levantó y besando su mano, le soltó:</div>
<div>-Es un honor, recibir en casa al hermano de nuestro marido. Solo espero que le disculpe por no haberle avisado de nuestra boda pero la urgencia de su vuelta a España, hizo que fuera imposible tener tiempo para hacerlo-.</div>
<div>-¡No me lo creo!-, exclamó indignado.</div>
<div>Dhara eligió ese momento para presentarse e incorporándose lo besó, diciendo:</div>
<div>-Comprendo su disgusto, pero si tiene que enfadarse con alguien es con nosotras.  A mi hermana y a mí nos resultaba imposible aplazar la boda y por eso, nos casamos este domingo-.</div>
<div>Que me hubiese casado, pase. Que fuera con dos mujeres, le cabreó. Pero saber que me había desposado con dos hermanas, le hundió y sentándose en un sillón, me pidió un whisky.</div>
<div>-Son la diez de la mañana-, respondí.</div>
<div>-¿Te extraña que necesite una copa después de lo que me habéis contado?-.</div>
<div>Sin esperar que se lo pidiera, Samali se dirigió al bar y poniendo dos, nos los trajo. Al ver que me sentaba al lado de mi hermano, las dos mujeres se arrodillaron frente a nosotros porque  querían ser testigos de la explicación y así no meter la pata.</div>
<div>Su presencia me obligó a mentir a Javier. No podía avergonzarlas en frente de mi hermano y por eso, sabiendo que se iba a enfadar no le hablé del engaño del cura sino que le dije:</div>
<div>-Siento no haberte avisado  pero si te lo hubiera dicho, hubieras intentado que recapacitara. En cuanto las conocí, me enamoré de ellas y supe que no podía elegir a una dejando a la otra. Como su familia estaba de acuerdo, me casé el mismo día que me venía. Sé que es difícil de comprender, pero antes de que hables quiero que sepas que nada de lo que digas va a hacerme cambiar de opinión-.</div>
<div>-Estás como una puta cabra-, me soltó y poniendo cara de angustia, dijo: -¿Cómo cojones le voy a decir a María lo que has hecho?-.</div>
<div>
<p>-Si usted lo prefiere-, intervino Samali,-deje que seamos nosotras quienes se lo digamos. Su mujer lo comprenderá mejor si lo oye de nuestros labios. Mi hermana y yo le explicaremos que nuestro amor es puro y que en modo alguno nos hemos visto forzadas. Haga como si no sabe nada y esta noche, buscaremos el momento mientras vienen a cenar. Usted solo debe decirle que su hermano ha aparecido en España con dos amigas-.</p>
<div><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_009_6614.jpg" width="425" height="638" /></div>
</div>
<div>Viendo una salida, Javier aceptó y terminándose la copa de un trago, se despidió preguntando a qué hora era la cena:</div>
<div>-A las nueve les esperamos en esta, su casa-, contestó la pequeña de las dos, acompañándole hasta la puerta.</div>
<div>Nada más desaparecer mi hermano, las dos mujeres me preguntaron un tanto confusas porque me había inventado esa historia.</div>
<div>-Os quiero a las dos y según la mentalidad europea, si cuento que os conocí el día de la boda, pensarían que os he comprado-.</div>
<div>-Pero eso es lo que ha hecho. Pagó nuestra dote, liberándonos de un destino horrible-, preguntó extrañada Samali. -Su acción lejos de merecer reproche, le dignifica-.</div>
<div>-Según vuestra forma de pensar, sí. Pero según la española, nunca considerarían valido este matrimonio y os verían como algo digno de lástima-.</div>
<div>-Aunque no lo comprendo… entonces-, preguntó Dhara, -¿ha mentido para darnos un lugar y que nadie nos menosprecie?-.</div>
<div>-Así es-, respondí.</div>
<div>Tras recapacitar durante unos instantes, las dos hermanas sonrieron y cogiéndome del brazo, me llevaron escalera arriba.</div>
<div>-¿Dónde vamos?-, pregunté al ver su alegría.</div>
<div>-A intentar darle un hijo al mejor de los hombres-, respondieron mientras me bajaban la bragueta del pantalón.</div>
<div>Ni siquiera dejaron que me tumbara. Arrodillándose a mis pies, las dos hermanas compitieron con sus bocas a ver quién de las dos podía absorber más cantidad de mi pene en menos tiempo. No me cupo ninguna duda que Samali ganó, porque fue ella la que consiguió introducirse mi extensión obligando a Dhara a conformarse con mis testículos. La visión de esas dos preciosidades prostradas mientras buscaban mi placer, hizo que me excitara alcanzando una erección como pocas veces había experimentado. Ellas, al comprobar el resultado de sus caricias, como posesas, buscaron extraer el jugo de mi sexo.</div>
<div>Avergonzado, noté que el placer se acumulaba en mi interior y temiendo eyacular antes de tiempo, les pedí un respiro:</div>
<div>-Tranquilas, si seguís así, me voy a correr-.</div>
<div>-Eso queremos-, contestó la pequeña dejando por unos instantes sus mimos, -riegue con su simiente la boca de mi hermana, que luego ya tendrá tiempo de hacer germinar nuestros vientres-.</div>
<div>Su completa entrega fue la gota que colmó mi vaso y dando un suspiro, dejé que mi pene soltara la tensión que en ese momento me dominaba. Samalí aceptó la ofrenda con gozo y saboreando mi semen como si fuera un manjar, se lo bebió gimiendo de placer. Acababa de limpiar con su lengua mi última gota, cuando me vi forzado a tumbarme y desde esa posición, observé como mis dos mujeres se desnudaban sensualmente. La primera en terminar fue la pequeña que lanzándose sobre mí, restregó su delicado cuerpo contra mi piel, consiguiendo reactivar mi maltrecho pene. Ni siquiera esperó a que descansara, abriendo sus piernas, se fue empalando lentamente hasta hacerlo desaparecer en su interior.</div>
<div>-No es justo-, protestó su hermana, -soy la mayor y por lo tanto, debe ser a mí a quien posea en primer lugar-.</div>
<div>Dhara, moviendo sus caderas, le sacó la lengua y dirigiéndose a mí, dijo: -¿Verdad que me toca a mí?-.</div>
<div>No le contesté. No debía entrar en ese juego, por lo que, para evitar males mayores, cogí a Samali de la cintura y le dije:</div>
<div>-Quiero devolverte el placer-.</div>
<div>La muchacha se rio y pasando su pierna por encima de mi cabeza, puso su sexo en mi boca. Por mucho que lo viera, no podía acostumbrarme a su belleza y haciendo caso a lo que me pedía el cuerpo, separé sus labios y con la lengua, la penetré. Samali suspiró al ver hoyada su abertura y olvidándose de la afrenta sufrida, besó a su hermana mientras disfrutaba de mis caricias. Buscando alargar mi penetración, me concentré en el clítoris que tenía a mi alcance y con suaves mordiscos, fui torturándolo hasta oír los gemidos de su dueña. El sabor de ella recorrió mis papilas, impregnando mi paladar de un dulzor imposible de describir. De su cueva no tardó en brotar un arroyo espeso, antesala al clímax que se estaba gestando en su interior. Al notarlo, aceleré los movimientos de mi lengua, recogiendo cual cuchara el flujo que la muchacha me brindaba.</div>
<div>Samali frotando su sexo contra mi boca, se derritió dando gritos, consiguiendo adelantarse a su hermana en la carrera de ser la primera en correrse, tras lo cual, bajándose de mi cara, se acostó a mi lado, y cogiendo un pezón de la hermana, lo pellizcó entre sus dedos mientras me susurraba al oído:</div>
<div>-No se preocupe, nunca me pondré celosa de esta casquivana. Es parte de nuestro juego-, y poniendo cara de viciosa, prosiguió diciendo: -Pero si quiere castigarla por adelantarse, cuente conmigo-.</div>
<div>Solté una carcajada al comprender que esas dos hermanas se divertían inventando una rivalidad que no existía y lanzándole un órdago, le ordené castigara a Dhara por su osadía. Supo que estaba haciéndome partícipe de su travesura y poniéndose de pie, empezó a azotar el trasero de la pequeña mientras le recriminaba ser tan ligera de cascos. Esta al notar las nalgadas, gritó como si la estuviesen matando e incrementando el ritmo de su movimiento, cabalgó sobre mí, desbocada.</div>
<div>-Serás puta-, le recriminó bromeando la mayor.</div>
<div>-Sí, soy la puta de nuestro esposo-, contestó chillando mientras se corría. -Él sabe que me tiene con solo mirarme-.</div>
<div>Sus palabras hicieron que cambiando de postura la pusiera a cuatro patas y que de un solo empujón, la cabeza de mi glande chocara contra la pared de su vagina. La nueva posición prolongó su éxtasis y gimiendo, me pidió que la usara.</div>
<div>
<div></div>
<p>-Tomémosla juntos-, rogó Samali pegando su cuerpo al mío,  simulando que éramos uno, quien la poseía.<br />
Alucinado escuché gemidos de placer a mi espalda porque,  en su fantasía, era ella quien estaba penetrando el cuerpo de su hermana. Tanta excitación hizo que pegando un grito, lanzara mi simiente en su interior de forma que si su vientre resultaba germinado seríamos tres los progenitores.</p>
</div>
<div>Al caer agotado, me acompañó Samali en mi caída. Apartándose hacia la izquierda, Dhara permitió que nos tumbáramos sobre las sábanas. Con una hermana a cada lado, descansé mientras pensaba en la oportunidad que ese cura me había brindado.</div>
<div>Los preparativos.</div>
<div><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_010_6614.jpg" width="425" height="638" />La tensión de las dos hermanas se fue incrementando con el paso de las horas. De un nerviosismo lógico fueron pasando a un terror patológico, producto de la necesidad de ser aceptadas. Les había contado que María, mi cuñada, era una persona importante porque ante la ausencia de mi madre, ella  había adoptado ese papel. Siendo joven, me llevaba solo diez años, me cogió siendo un crío de quince y no me soltó de debajo de sus faldas hasta que decidió que era lo suficiente maduro para valerme por mí mismo. Al yo quererla, les obligaba a llevársela a su orilla y convertirla en su defensora.</div>
<div>Al terminar de comer, me pidieron que me fuera de la casa porque, aunque no se atrevieran a decírmelo, comprendí que lo único que hacía era estorbar. En un principio pensé en ir a ver a un amigo pero lo reconsideré al saber que daba igual a quien fuera a ver, a cualquier de  ellos tendría que explicarle que me había casado con dos mujeres y por eso, poniendo ropa de deporte, salí a correr.</div>
<div>Tardé dos horas en volver. Al entrar por la puerta, me sorprendió comprobar que habían dispuesto la mesa al modo occidental y que junto a los platos, ¡había cubiertos!. A todo aquel que no haya estado en la India quizás no le resulte raro pero en ese país lo correcto es comer con las manos. Tratando de buscarle un sentido, adiviné que ese cambio se debía a las ganas de agradar y que nuestros invitados se sintieran cómodos durante la cena.</div>
<div>“Qué listas”, rumié para mis adentros, “se han percatado, sin necesidad de que se los dijera, que un español vería con irritación que su anfitrión metiera las manos dentro de la fuente de comida común”.</div>
<div>Satisfecho por su sentido común, subí a ducharme. Al no verlas por ningún lado, entendí que esas dos crías debían estar en la cocina ocupándose de que todo resultara perfecto y por eso, me metí en la ducha sin molestarlas. Acababa de terminar y estaba secándome cuando vi a  Samali mirándome desde la puerta. Curiosamente en su rostro se reflejaba un dolor enorme.</div>
<div>-¿Qué te pasa?, pregunté extrañado.</div>
<div>-¿Por qué no nos ha avisado de su llegada?, si no nos informa que está en casa, no podremos servirle como se merece-.</div>
<div>-Por eso no te preocupes, pensé que estabais ocupadas y preferí no molestaros-, contesté ingenuamente.</div>
<div>De improviso, sus ojos empezaron a poblarse de lágrimas. Y hecha un llanto, se arrodilló a mis pies diciendo:</div>
<div>-¿Qué hemos hecho mal para que nos castigue de esa forma?-.</div>
<div>-Nada-, respondí ignorando que regla había roto.</div>
<div>-Entonces porque nos niega el placer de ducharle. Piense que he dejado mi antigua vida atrás, con el único objetivo de cuidarle y si no puedo hacerlo, mi existencia carece de sentido-.</div>
<div>Asumiendo que desde su óptica la mujer tenía razón y que debía de aprender a comportarme, le acaricié la cabeza, diciendo:</div>
<div>-Perdona-.</div>
<div>-¿Puede su esposa al menos secarle?-.</div>
<div>-Por supuesto, pero te exijo que cuando acabes también me vistas. No querrás que tu marido reciba desnudo a sus familiares-.</div>
<div>-Sería imperdonable-, respondió con una sonrisa mientras cogía la toalla de mis manos, -pensaba hacerlo pero antes creo que el dueño de la casa debería castigar a su mujer-.</div>
<div>
<p>-¿Y qué crees que se merece?-, contesté percatándome del doble sentido de sus palabras.</p>
<div></div>
</div>
<div>-Un tigre marca a su hembra con un mordisco en el cuello mientras se aparea. Creo que con eso será suficiente para que esa malvada esposa entienda quien es su señor-, murmuró antes de con delicadeza llevarse mi sexo a la boca.</div>
<div>No dejé que continuara, cogiéndola entre mis brazos, volví a la habitación y la deposité sobre la cama. Con genuino deseo, fui desnudándola sin dejar de besar esos labios que me volvían loco. La mayor de mis esposas suspiró al sentir que mis dedos recorrían sus pechos y sin pedirme opinión, se arrodilló sobre las sábanas y girando su cabeza, pidió que le hiciera el amor.</div>
<div>Verla tan dispuesta, terminó de excitarme y poniéndome a su espalda, recorrí con mis dedos su vulva para descubrir que la humedad anegaba por completo su sexo. Ella, por su parte, al experimentar mi primera caricia, gimió, presa de deseo y forzando un contacto que necesitaba, cogió mi pene con su mano.</div>
<div>-Tranquila-, susurré mientras separaba sus nalgas, -voy a tomarte como te mereces-.</div>
<div>Comprendió que iba a desvirgarle su entrada trasera y asustada, me rogó que lo hiciera con delicadeza. Aunque no hacía falta que me lo pidiera, eso, reafirmó mi decisión de conquistar su último reducto. Recogiendo parte de su flujo con mis dedos, fui relajando su cerrado músculo con prudencia. Samali no pudo evitar que un quejido saliera de su garganta al sentir que una de mis yemas se introducía en su interior. Moviendo mi falange contra las paredes de su ano, aflojé su tensión gradualmente. Cuando comprobé que entraba y salía con facilidad, di mi siguiente paso introduciendo otro dedo en su estrecho conducto.</div>
<div>-Amado mío-, suspiró al sentir que lejos de ser desagradables, mis incursiones le estaban resultando placenteras.</div>
<div>Siempre había supuesto que era doloroso y por eso, al descubrir que su cuerpo reaccionaba con deseo, movió sus caderas demostrándome su aceptación. Como no quería hacerle más daño del necesario, seguí relajando su esfínter hasta que comprobé que se encontraba suficiente relajado y entonces llevando mi pene hasta él, introduje suavemente mi glande en su interior.</div>
<div>Chilló de dolor al experimentar que su entrada trasera había sido traspasada pero no hizo ningún intento de separarse, al contrario, esperó a que se rebajara su molestia para echar hacia atrás su trasero. Mi pene se introdujo lentamente en su interior de forma que pude sentir como mi extensión forzaba los pliegues de su ano al hacerlo. Contra toda lógica, el sufrimiento la estimuló y llevando su movimiento al extremo, no cejó hasta absorberlo en su totalidad.</div>
<div>-¿Te duele?-, pregunté.</div>
<div>-Sí, pero me gusta-, respondió con una pasión desconocida por mí y hecha una loca, retomó el vaivén con desenfreno.</div>
<div>Poco a poco ese ritmo alocado, permitió que mi sexo deambulara libre en su interior. La muchacha poseída por un salvaje frenesí, me pidió que no tuviese cuidado. Haciendo caso, usé sus pechos como apoyo y acelerando mis penetraciones, la cabalgué como si fuera una potra. Ella, totalmente descompuesta, gimió su placer e incorporándose me pidió que la castigara. Comprendí lo que deseaba y acercando mi boca a su hombro, lo mordí con fuerza. Su grito de dolor no me importó y clavando mis dientes en su carne, forcé su espalda mientras mis dedos acariciaban su excitado clítoris. El cúmulo de sensaciones hizo que su orgasmo fuera brutal y retorciéndose en mis brazos, se desmayó agotada.</div>
<div>Cuidadosamente la tumbé en la cama y tumbándome a mi lado, esperé a que reaccionara. Cuando lo hizo, me miró sonriendo y besándola le pregunté:</div>
<div>-¿Cómo estás?-.</div>
<div>-¡Feliz!-exclamó y poniendo cara de pícara, confesó: -Aunque me duele el cuello y el trasero-.</div>
<div>Comprendiendo la joya que tenía a mi lado, la abracé.</div>
<div>Estábamos aún tumbados cuando desde la puerta, Dhara, nos avisó que eran las ocho y que debíamos darnos prisa en vestirnos porque solo quedaba una hora para que mi hermano y su mujer hicieran su aparición. Samali se levantó al oírla y pidiéndome permiso, salió corriendo de la habitación. En cambio, la pequeña se acercó a la cama y poniendo un mohín, dijo:</div>
<div>-Ya que el esposo de mi hermana se ha olvidado de mí, ¿puedo ser quien le bañe?-.</div>
<div>Soltando una carcajada, le informé que ya lo había hecho y que no creía que necesitara otra ducha:</div>
<div>-Se equivoca. Después de haber hecho el amor con dos mujeres, cualquier hombre suda-.</div>
<div>-¿A dos?-, respondí.</div>
<div>-Sí, un buen marido no hace diferencias-, contestó mientras dejaba caer su vestido al suelo.</div>
<div>La cena.</div>
<div><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_011_89cc.jpg" width="426" height="639" />Estaba en el salón, esperando a nuestros invitados cuando vi a parecer a las dos hermanas. Me quedé sin habla al contemplar su belleza. Comprendiendo la importancia de la visita se habían vestido con sus mejores galas, que no eran otras que los saris que les había comprado en el aeropuerto de Nueva Delhi.</div>
<div>-Estáis guapísimas-, les solté como piropo.</div>
<div>Coquetamente las muchachas me modelaron sus vestidos, dando una vuelta sobre sí mismas, lo que me dio la ocasión de volver a comprobar que me había casado con dos esplendidas mujeres. Era imposible determinar cuál era más hermosa, si Dhara o Samali. La dos individualmente me encantaban pero juntas se complementaban, volviéndome loco. No llevaba más que cuatro días con ellas y ya no me imaginaba mi vida sin su presencia.</div>
<div>-¿Desea tomar algo mientras espera?-, me preguntó la mayor.</div>
<div>-Lo que deseo ya lo he tomado, pero si insistes no me importaría repetir sobre la alfombra-, contesté cogiéndola de la cintura.</div>
<div>-Nuestro esposo me está tomando por tonta-, exclamó separándose de mí, -¡sabe que no tenemos tiempo!. Y  antes que lleguen, quiero pedirle dos favores-.</div>
<div>
<p>-¿Cuáles?-, respondí.</p>
<div></div>
</div>
<div>-Que durante la cena nos permita tutearle…-</div>
<div>-Hecho-</div>
<div>-Y que le diga a su hermano que se muestre arisco con nosotras y que en cuanto pueda nos lleve la contraria-.</div>
<div>-¿Y eso por qué?, ¿No sería mejor tenerlo de aliado?-.</div>
<div>Dhara, interviniendo, dijo alegremente:</div>
<div>-El futuro padre de nuestros hijos puede ser un buen hombre, pero no conoce a las mujeres. Háganos caso-.</div>
<div>-Vosotras sabréis-, contesté ignorando que tenían planeado.</div>
<div>Acababa de decirlo cuando escuchamos el timbre de la puerta. Ellas, arrastrándome, me llevaron hasta el recibidor y con una sonrisa, me pidieron que abriera. Haciéndoles caso, dejé pasar a las visitas.</div>
<div>Se notaba el nerviosismo de Javier, porque masculló entre dientes un saludo pero en cambio, mi cuñada me dio dos besos y regañándome, me advirtió que era la última vez que llegaba a Madrid sin avisar. Mirando a las dos muchachas, dijo divertida:</div>
<div>-No me vas a presentar a estas monadas-.</div>
<div>Al girarme, vi que empleando el saludo típico hindú, las crías mantenían sus manos unidas contra el pecho mientras lucían la mejor de sus sonrisas.</div>
<div>-María, te presento a Samali y a Dhara. Dos mujeres muy especiales para mí-.</div>
<div>-¿Mujeres?, si son unas niñas, ¡Pillín!-, contestó, y acercándose donde estaban ellas, les dio un beso.</div>
<div>Las hermanas sin dejar de sonreír, le devolvieron el saludo y cogiéndola del brazo, se la llevaron al salón, momento que aproveché para explicarle a mi hermano lo que me habían pedido. Al unirnos a las tres, Javier fue a saludarlas de un beso pero las hindúes se apartaron y le extendieron la mano a modo de saludo.</div>
<div>-El contacto físico está mal visto-, expliqué viendo su cabreo por lo que consideraba una falta de educación.</div>
<div>-¡Menuda gilipollez!- soltó mi hermano.</div>
<div>-Javier, ¡compórtate!-, le recriminó su mujer, -son diferentes costumbres-, y dirigiéndose a las dos hermanas, dijo: -Perdonarle, es un poco bruto-.</div>
<div>Samali, poniendo cara de angustia totalmente fingida, respondió:</div>
<div>-No se preocupe, estamos acostumbradas-.</div>
<div>Indignada con su marido, María le soltó cabreada:</div>
<div>-Ves, lo que has hecho. Pide perdón-.</div>
<div>-Disculpad-, oí decir a mi hermano.</div>
<div>Rompiendo el hielo, Dhara cogió a mi cuñada de la mano y dándole las gracias, dijo:</div>
<div>-Te has equivocado de hermano, es a Fernando al que tienes que regañar-.</div>
<div>-¿Por qué? ¿Qué os ha hecho este impresentable?-</div>
<div>-Nos dijo que eras guapa y claramente se quedó corto. Eres bellísima-.</div>
<div>María se sonrojó al oír el piropo, A toda mujer le encanta que admiren su belleza y más cuando el que lo hace es una muchacha tan hermosa como la pequeña de las hermanas.</div>
<div>“Uno a cero”, dije mentalmente siguiendo el marcador.  En los breves minutos que llevábamos se habían llevado al huerto a la esposa de mi hermano.</div>
<div>-¿Quieres beber algo?-, preguntó Samali.</div>
<div>-Un poco de vino-.</div>
<div>-¿Y tu marido?-.</div>
<div>-¡Un whisky!-, gritó desde el sillón en el que se había sentado.</div>
<div>María le acuchilló con la mirada y tratando de evitar que llegaran a las manos, rápidamente le puse su copa, sirviéndome yo otra. Aunque había descubierto el juego, me preocupaba el resultado.</div>
<div>-¿Y cómo conocisteis a mi cuñado?-, dijo intentando establecer una conversación.</div>
<div>-En el hospital del colegio capuchino. Todos en la aldea querían que el guapo doctor español los atendiera. No solo era por ser buen médico sino que no hacía diferencias entre castas. Como soy enfermera, cada vez que tenía que operar a una Dalit, me encargaban ayudarle en la operación -.</div>
<div>Fue entonces cuando comprendí porque me sonaban sus ojos, Samalí era la muchacha que atendía el quirófano, no la había reconocido porque nunca la había visto sin mascarilla. Alucinado por el descubrimiento, no dije nada.</div>
<div>-No comprendo-, respondió mi cuñada.</div>
<div>-Fernando era el único que no le importaba poner sus manos en uno de mi casta-.</div>
<div>-No sé qué eres-.</div>
<div>-Una intocable-, respondí interviniendo.</div>
<div>-¡Mi hermano y su sentido del deber!. Si en vez de estar jugando a salvar al mundo se hubiese quedado en España, ahora tendría plaza fija en un hospital decente-.</div>
<div>-¡Cállate!- le ordenó Maria, alucinada por su falta de humanidad de su marido, y dirigiéndose a las dos muchachas, preguntó: -Por lo que entiendo, ¿sois Dalits?-.</div>
<div>-Sí-, conteste adelantándome, -son un hermoso pueblo, injustamente tratado por milenios-.</div>
<div>-Pero, el sistema de castas…. ¿sigue plenamente vigente hoy en  dia?-.</div>
<div>-Sí, nuestro nacimiento marca en gran parte el futuro-.</div>
<div>
<p>-¡Salvajes!, si no llega a ser por los ingleses, seguirían quemando a las viudas-, espetó mi hermano exagerando su disgusto.</p>
<div></div>
</div>
<div>Mi cuñada sin ocultar su desazón, cogió a mi hermano del brazo y llevándolo a una esquina, le montó una bronca. Mientras tanto, acercándome a la muchacha, le dije:</div>
<div>-Con que eras, tú, mi ayudante-.</div>
<div>-Si-, respondió bajando su mirada.</div>
<div>-¿Y tenéis alguna otra sorpresa?-.</div>
<div>-Alguna hay, querido esposo-.</div>
<div>La vuelta de María evitó que le sonsacara a que se refería. Y aprovechando que las hermanas se llevaban a la mujer de mi hermano al comedor, me acerqué donde Javier y le dije:</div>
<div>-Te estás pasando-.</div>
<div>-¡Que va!, todo va sobre ruedas. María está enfocando su cabreo sobre mí, mientras sobreprotege a esas chavalas. ¡Has estado brillante!. No comprendía porque querías que fuera borde, pero me quito el sombrero. ¿Eres cirujano o psicólogo?, hermanito-.</div>
<div>-Cirujano, capullo-.</div>
<div>Sin más preámbulo, nos sentamos a cenar. Las hermanas habían dispuesto los sitios de manera que María quedara entre ellas dos. Sonreí al darme cuenta que lo hicieron para monopolizar su conversación. Inteligentemente, fueron encauzando a la misma hacía las forma de ver el amor en su cultura y en un momento dado, al salir el tema de los harenes de los antiguos pachás, mi hermano soltó que eso no era natural. Dhara le contestó, dirigiéndose a mi cuñada:</div>
<div> -Eso es falso. En la india vemos a las personas como piezas de un puzle que se van integrando unas a otras. Por ejemplo, tú, María, por lo que nos han contado, eres como la pieza central de esta familia. Al casarte con Javier, él rellenó una de tus facetas pero, como te sobraba cariño, en cuanto viste a  Fernando y lo atrajiste a tu lado. No por ello, dejaste de querer a tu marido, tu amor era tan grande que daba para ambos-.</div>
<div>-Bueno-, contestó avergonzada mi cuñada, -fue fácil porque Fernando, además de un crío, era un encanto-.</div>
<div>-Lo ves. Fernando es igual-, intervino Samali, &#8211; En nuestra aldea, repartía su cariño a hombres y mujeres por igual. Salvó cientos de vidas y por eso cuando decidió volver a España, no tuvimos duda en acompañarle-.</div>
<div>Al oírlas, María se llenó de dudas y tomando un sorbo de agua, preguntó:</div>
<div>-¿Cuál de vosotras está enamorada de mi cuñado?-.</div>
<div>-Las dos-, respondieron al unísono las hermanas.</div>
<div>-Y ¿él?-.</div>
<div>-De ambas-, intervine sin saber si había actuado correctamente.</div>
<div>Menos mal que Samali acudió en mi ayuda.</div>
<div>-Déjame explicarte- dijo cogiendo la mano de la mujer que estaba perpleja, -Durante meses estuvo evitando sus sentimientos y por eso, mi hermana y yo hablamos entre nosotras y decidimos que no podíamos dejarle que se fuera-.</div>
<div>-Pero eso es inmoral-, exclamó mi hermano.</div>
<div>-Shhhhhhhh, déjalas que hablen-,  protestó su mujer que aunque estaba escandalizada, quería conocer la postura de las hermanas.</div>
<div>-Al igual que Javier nunca se ha puesto celoso de Fernando, yo nunca lo he hecho con Samalí-, dijo Dhara con gran acierto.</div>
<div>-Es diferente, Javier es mi marido y Fernando mi cuñado-.</div>
<div>-Sí, pero los amas a los dos-, contestó la pequeña.</div>
<div>-Pero es otro tipo de amor-.</div>
<div>-Lo mismo le ocurre a Fernando. Me quiere a mí de manera diferente que a mi hermana, pero no por eso me quiere menos-.</div>
<div>-Desde ese punto de vista, no tengo nada que decir pero, tú ¿qué opinas?-, me preguntó.</div>
<div>Tomé un buen trago de vino antes de contestar.</div>
<div>-Comprendo tus dudas, es más, son las mismas que yo tuve. Piensa  que era como si a un gladiador le preguntan qué prefiere si perder el brazo con el sujeta la espada o el que usa para defenderse con el escudo. Si se queda sin alguno, muere. Así me sentía yo-.</div>
<div>-¡Qué romántico!-, murmuró María dejando caer unas lágrimas.</div>
<div>-¿Romántico?, ¡Mis huevos! Este cabrón lo que quiere es beneficiarse a estas dos preciosidades. ¡Nos vamos! -, dijo mi hermano levantándose de la mesa.</div>
<div>-¡Siéntate inmediatamente!-, ordenó su mujer y cogiendo entre sus manos las de las dos muchachas, preguntó: -¿Qué vais a hacer?, sois conscientes que, esto, se considera amoral en España-.</div>
<div>-Sí, Fernando nos lo explicó, por eso, como en la India es legal, nos casamos allá-.</div>
<div>-¿Os habéis casado?-.</div>
<div>-Sí, siento no haberos avisado pero no sabía cómo ibais a actuar-, respondí con angustia.</div>
<div>-Pues como quieres que actuásemos-, soltó mi hermano, -con absoluta…-</div>
<div>
<p>-Tranquilidad-, intervino mi cuñada, -No es lo que deseábamos, pero confío en tu buen criterio y además estas dos muchachas son un primor-.</p>
</div>
<div><img decoding="async" class="alignright" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_012_24fe.jpg" width="425" height="638" />Las hermanas al oír que las aceptaba, se lanzaron a sus brazos y colmándolas de besos, le juraron que la tratarían como una madre.</div>
<div>-Hermana mayor-, respondió, -¡No soy tan vieja!-.</div>
<div>-Gracias-, respondí emocionado.</div>
<div>Con alegría vi que mi hermano, levantándose de la silla, las besó diciendo:</div>
<div>-Si habéis convencido a la arpía que tengo por mujer, no tengo nada que objetar-, y dándome un abrazo, murmuró a mi oído: -Cabronazo, ya me contarás… -.</div>
<div>El resto de la velada pasó sin ninguna novedad digna de ser narrada, solo os puedo decir que una vez que había desaparecida la tensión, fue muy agradable. María se lo pasó en grande metiéndose conmigo. Varias veces manifestó sus dudas acerca que fuera capaz de contentar a dos mujeres, las mismas que bien Samali o bien Dhara me defendieron alabando mi hombría. Mi hermano, por su parte, ya sin ejercer el papel de ladilla que le habíamos asignado, se comportó muy cariñoso con sus nuevas cuñadas, de manera que cuando los despedimos en la puerta, me felicitó por mi elección.</div>
<div>Al irse, cogí a mis esposas del brazo y sentándonos en un sillón del salón, les pedí que me explicaran que era eso de que me conocían de antes de la boda. Aunque sabía que Samali no había mentido cuando dijo que había sido mi asistente en esas operaciones, no  tenía claro si eso había tenido algo que ver con nuestra boda.</div>
<div>Ellas, viendo mi cara de enfado, se pusieron nerviosas antes de contestar:</div>
<div>-Yo también le conocía-, reconoció la pequeña casi llorando, -fui una de las alumnas que asistieron a un seminario que dio en la Universidad de enfermería-.</div>
<div>Me acordaba de esa clase pero al ser más de doscientas muchachas las que atestaban la sala magistral donde la impartí, realmente no me acordaba de ella. Con la mosca detrás de la oreja, me levanté a servirme un whisky. Samali, anticipándose a mi deseo, se levantó y corriendo rellenó un vaso con hielos y me lo pasó, con expresión de angustia. Cabreado no dejé que ella echara el licor y sin darles tiempo a reaccionar, les solté a bocajarro:</div>
<div>-Quiero saber TODA la verdad, ¡ni se os ocurra mentir!-.</div>
<div>Las hermanas se miraron asustadas y con lágrimas en los ojos, fue Dhara la que me contestó:</div>
<div>-Esposo nuestro. Todo empezó como un juego. Mi hermana me comentó que estaba ayudando a un doctor español guapísimo y al describírmelo, supe que era el mismo que había dado la conferencia-.</div>
<div>-¿Y?-, pregunté con un monosílabo.</div>
<div>La mayor de las dos, arrodillándose  a mis pies, implorando mi perdón, prosiguió diciendo:</div>
<div>-Al saber que a las dos nos gustaba y aprovechando que la ciudad era pequeña, cada vez que salía a un restaurante o iba a visitar a algún enfermo, decidimos seguirle. Perdónenos por no habérselo dicho, pero al verle tan a menudo, llegamos a apreciar el cariño con el que trataba a todo el mundo y sin darnos cuenta, nos enamoramos de usted… &#8211;</div>
<div>Dhara, acojonada, al ver que mi rostro era cada vez más cenizo, le interrumpió:</div>
<div>-Durante meses, al caer la noche, charlando en nuestras camas, Dhara y yo, nos masturbábamos imaginando que éramos sus esposas, de forma que el juego se convirtió en una obsesión. Un día Samali llegó llorando porque se había enterado que se volvía a España. Esa noche, mientras nos consolábamos una a la otra, decidimos que no podíamos perderle-.</div>
<div>-¡Y fuisteis a hablar con el padre Juan!-, afirmé al darme cuenta que todo era mentira.</div>
<div>-Nosotras no, convencimos a  nuestra madre para que fuera ella-, respondió la pequeña. -Mamá sabía que estábamos enamoradas y como el cura conocía su caso, aprovechó que, el mismo indeseable que la había violado, nos pretendía para pedirle que buscara el modo de mandarnos lejos-.</div>
<div>-¿Entonces al menos es verdad que ese cabrón quería casarse con vosotras?-, pregunté.</div>
<div>-Si- contestó Samali, -pero nuestro tutor se negó de plano. Como seguía existiendo el peligro que nos raptara, nuestra madre le insinuó al cura que como usted se volvía, podíamos venir en calidad de criadas a través de un matrimonio ficticio-.</div>
<div>-Por lo que me habéis confirmado, vosotras sabíais que mi intención no era casarme sino ayudaros-, les dije tratando de aclararme las ideas.</div>
<div>-Así es, amado esposo, pero esperábamos que, usted al conocernos, también se enamorara-.</div>
<div>-Sois una zorras, ¿sois conscientes de ello?-.</div>
<div>-Sí, somos conscientes-, respondieron al unísono.</div>
<div>-¿Y sabéis que es mi deber como marido el castigaros?-, les respondí con una sonrisa. Me habían dado un pretexto para realizar dos de mis sueños.</div>
<div>Al haberme dirigido a ellas como esposo y al no haber montado en cólera por el engaño, se tranquilizaron. Asumiendo que se tenían merecido un correctivo, Dhara me preguntó en qué consistiría:</div>
<div>
<p>-No os preocupéis, no voy a ser cruel. Ahora mismo quiero una tortilla y mañana me vais a preparar un chuletón-.</p>
<div></div>
</div>
<div>-¡Si acaba de cenar!-, soltó extrañada Samalí.</div>
<div>-El chuletón es para mañana, estoy cansado de tanta verdurita y demás comida para conejos. Como sé del asco que os da la carne, para comer me vais a freír un buen trozo de rica y sangrienta vaca-.</div>
<div>Venciendo su repugnancia, aceptaron. El castigo era doble, tenían que aguantar el olor de la fritura, sabiendo además que estarían cocinando a su animal sagrado. Si las muy cabronas habían usado la cultura local para conseguir ser mis esposas, qué menos que yo la usara para castigarlas. Y en relación a mi primer deseo, les aclaré:</div>
<div>-La tortilla que me apetece no está hecha de huevos, sino de coños-.</div>
<div>-¿No entiendo?-, respondió la pequeña.</div>
<div>Soltando una carcajada, expliqué el argot:</div>
<div>-Quiero ver como os consolabais esas noches. No me cabe duda que no solo os masturbabais, sino que os dabais placer mutuamente-.</div>
<div>-Amado esposo-, cayendo postrada a mis pies, Samali me confesó: -si lo hicimos, fue pensando en usted y no creo que sea correcto hacerlo, teniéndole presente-.</div>
<div>-Pues no creas más y actúa-, ordené poniendo su cabeza a la altura del sexo de su hermana.</div>
<div>Sin hacerse de rogar, fue despojando del sari a una perpleja Dhara. En su cara no solo observé confusión sino deseo, la pequeñaja se estaba excitando al pensar que iba a ser tomada en presencia y con el consentimiento de su marido.</div>
<div>-Déjame que te ayude-, le solté mientras le pellizcaba el pezón que había liberado.</div>
<div>Una vez hubo terminado, se puso en pie y dejó que su hermana, la desnudase. Para disfrutar de un mejor ángulo de visión, acerqué una silla y viendo que estaban desnudas, les pregunté a que esperaban.</div>
<div>-¿No vamos a la cama?-, me preguntó Samali, tapando con las manos sus pechos.</div>
<div>“¡Le da vergüenza!”, rumié encantado al ver el inútil intento de la muchacha y alzando la voz, les espeté: -¡No!, ¡vais a hacerlo aquí! y no te quejes, que si insistes, te obligo a tomar a tu hermana en medio de la calle-</div>
<div>Asustada por mi amenaza, abrazó a la morenita y totalmente abochornada, llevó sus labios a la boca de Dhara. Esta menos avergonzada, con la lengua forzó el beso y pasando su mano por el trasero de la mayor, me miró implorando instrucciones.</div>
<div>-Ámala como hacías cuando erais solteras y no teníais dueño. ¡No me defraudes!-,</div>
<div>Fueron todas las órdenes que consiguió sacarme. La pequeña vislumbró  que mis palabras tenían un doble significado: por una parte les aclaraba que no creía en su pureza, porque aunque  se me habían entregado vírgenes, sabía que sus cuerpos habían disfrutado del placer y por otra, les exigía que dieran todo de sí y que quería observar como llegaban al orgasmo. Sabiendo que era un peculiar castigo que no llevaba aparejado dolor sino sumisión, Dhara, tumbó a Samali sobre la alfombra y hablando en hindi, con la esperanza que no lo entendiera, le dijo:</div>
<div> -Te quiero hermana pero amo más a nuestro marido-.</div>
<div>Separando las piernas de la mayor, se tumbó encima y con su boca se apoderó del pezón de la morena. Con lentitud y cariño, fue cubriendo de besos a la indefensa mujer que, dominada por la vergüenza, se dejaba hacer sin colaborar. Desde mi puesto de observación, fui testigo de cómo deslizándose por el cuerpo de Samali, la lengua de la pequeña dejaba un rastro húmedo en su camino. Las caricias se fueron acelerando poco a poco y cuando su boca estaba a escasos centímetros del sexo de su hermana, Dhara dominada por los acontecimientos y siguiendo mis instrucciones, se pellizcó los pechos mientras separaba los labios de la muchacha.</div>
<div>Con satisfacción, escuché el gemido quejumbroso de la abochornada Samali cuando sintió que con los dientes, su querida pariente, se apoderaba del hinchado clítoris que  escondía entre las piernas. Cerrando los ojos para no ver la invasión, involuntariamente separó las rodillas mientras sus manos intentaban arañar la alfombra. Su hermana buscó mi mirada en búsqueda de consuelo pero solo halló determinación y sin más, jugueteó con su lengua en el interior de la expuesta cueva que tenía a su disposición.</div>
<div>Con el ánimo de forzar aún más la vergüenza de la mayor y la sumisión de la pequeña, dije en voz alta:</div>
<div>-Tengo claro quien de las dos se merece mi cariño y quien mi repudio-.</div>
<div>Mis palabras sirvieron de acicate a Dahra que reanudando con más énfasis sus caricias, introdujo un par de dedos dentro del sexo de su hermana. No llevaba ni diez segundos sintiendo asaltado su interior cuando, con lágrimas en los ojos, Samalí me miró y con dolor reflejado en su rostro, me confesó:</div>
<div>-Amado, tiene razón en despreciarme, fui yo quien ideó el plan. Pero le pido que no me repudie, si lo hice fue porque anhelaba ser su esposa. He sido egoísta pero no volverá a ocurrir-.</div>
<div>Y levantando a Dhara, la besó mientras decía:</div>
<div>-Querida, nuestro marido quiere que nos amemos en su presencia, ¡hagámoslo!-.</div>
<div>
<div></div>
<div>7</div>
<p><img decoding="async" class="alignleft" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_016_96b1.jpg" width="423" height="635" />Esta vez lejos de mantenerse pasiva, la mayor, tomando para sí los pechos casi adolescentes de su hermana, llevó su boca a ellos y con verdadera pasión, los fue chupando mientras  su mano izquierda se introducía calientemente en la entrepierna de su partenaire. La morenita, al sentir la pasión con la que la acariciaba, la obligó a tumbarse y poniéndose a horcajadas, puso su sexo a disposición de la madura. Esta no se hizo de rogar y mordisqueando el clítoris de su amada, consiguió sacarle los primeros suspiros de placer. Dhara, no siendo menos, con su lengua fue recogiendo el flujo que manaba del interior de la cueva de Samali mientras sus manos  se aferraban a su duro trasero.</p>
</div>
<div>Tengo que reconocer que me costó mantenerme al margen, mi más que excitado pene me pedía participar y dejar de ser testigo mudo de la unión de esas dos mujeres, pero comprendiendo que debían completar su castigo, me mantuve aferrado a mi silla mientras ellas se veían cada más subyugadas por el deseo. No tardé en escuchar salir de su garganta, los gemidos y sollozos de su pasión. Las muchachas olvidándose que a pocos centímetros de ellas, su marido las observaba, cambiaron de posición y entrelazando sus piernas, restregaron  sus hambrientos sexos, una contra la otra.</div>
<div>Contra todo pronóstico, fue Samali la primera en correrse y presa de un frenesí que daba  miedo, empezó a convulsionarse sobre la alfombra. Chocando coño contra coño, las mujeres se aparearon ante mi absorta mirada. Con la habitación inundada del olor a sexo, los chillidos de la morenita me anticiparon su clímax y derramándose sobre su hermana, obtuvo el orgasmo que le había exigido.</div>
<div>Cuando ya había supuesto que víctimas del cansancio ambas mujeres caerían desplomadas, la  más madura cogió a la menor y dándole la vuelta, le abrió las nalgas y sin atender a sus quejas, con la lengua exploró las rugosidades de su ano mientras le susurraba:</div>
<div>-Nuestro amado debe marcarte como hizo conmigo-.</div>
<div>Supe cuál era mi cometido y desnudándome, esperé sentado en mi silla mientras Samali preparaba a su hermana. Buscando que la experiencia fuera placentera, con sus dedos y con la ayuda del flujo que manaba del sexo de Dhara, fue relajando el inexplorado esfínter.  La pequeña presa de nuevas sensaciones no pudo evitar correrse dando sonoros gritos. Ambicionando mi perdón, la mayor de mis esposas levantó del suelo el cuerpo sudoroso de la otra y poniéndola a mi disposición, dijo entre lágrimas:</div>
<div>-Respetuosamente le imploro que centre su castigo en mí. Aquí tiene a su esposa, lista para ser marcada-.</div>
<div>Comprendí que Dhara estaba al corriente de su función cuando dándose la vuelta, cogió mi pene y acercándolo a su trasero, logró introducir la cabeza de mi glande en su interior. Aulló de dolor pero lejos de intentar separarse, forzó la penetración deslizando su cuerpo hacia atrás. Poco a poco, mi extensión fue adueñándose del estrecho conducto de su ano mientras su cuerpo se estremecía por el intenso contacto. Al completar su empalamiento, giró su cabeza y posando sus labios en los míos, me informó que estaba preparada.</div>
<div>Su hermana, consciente del dolor que la consumía, poniéndose de rodillas frente a ella, le pidió:</div>
<div>-Deja que te ayude-.</div>
<div>Y sin esperar mi permiso, empezó a masturbarla. La mezcla de sufrimiento y de placer provocaron que la pequeña suspirara calladamente, momento que aproveché para izar y bajar lentamente su delicada anatomía. La cría se fue relajando a la par que el malestar iba disminuyendo y tras unos minutos de lento cabalgar, tomó las riendas y rebotando sobre mi pene, buscó el placer. Desde el primer encuentro, había asumido que Dhara era una mujer fogosa pero no cotejé cuanto hasta que esa noche, la vi consumirse en una pasión desbordante mientras la empalaba.</div>
<div>-Estoy dispuesta-, dijo al percibir que su cuerpo mostraba signos de volverse a correr y poniendo su cuello en mi boca, me rogó que la marcara.</div>
<div>Mordiendo la unión con su hombro, apreté mis dientes para que la huella de su entrega permaneciera como recordatorio sobre su piel. Ella al experimentar mi violencia, dando un estremecedor grito se desparramó sobre mis piernas sin dejar de moverse. Mi propio pene no pudo soportar mas la tensión y explotando,  regó su interior con mi simiente.</div>
<div>Cuando me recuperé, cogí su cuerpo entre mis brazos y levantándome de la silla, susurré a su oído:</div>
<div>-Vamos a la cama-.</div>
<div>Estaba ya saliendo de la habitación y al girarme, vi que Samali, todavía arrodillada, lloraba. Dirigiéndome a ella, pregunté:</div>
<div>-¿Qué esperas?-.</div>
<div>Sin saber cómo reaccionar, la muchacha, sumida en el llanto, preguntó:</div>
<div>-¿También yo?-.</div>
<div>-Sí, también tú-, respondí, -no pienses que se me ha olvidado lo que has hecho, pero no puedo dejar a una de mis esposas tirada en la alfombra-.</div>
<div>Con un halo de esperanza, la morena insistió:</div>
<div>-¿Entonces no piensa repudiarme?-.</div>
<div>-Nunca fue mi intención, juré ser tu compañero eterno y cumpliré mi palabra-.</div>
<div>La muchacha se levantó del suelo y con una alegría contagiosa, me dio las gracias. Acercando su boca a la mía, la acaricié mientras le decía:</div>
<div>-Tengo toda una vida para castigarte-.</div>
<div>Samalí sin dejar de sonreír, asumió la amenaza y mientras me seguía por las escaleras, exclamó con tono pícaro:</div>
<div>-Amado esposo, en cambio yo, ¡Tengo toda una vida disfrutar de sus castigos!-.</div>
<div></div>
<div><span style="font-size: revert; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; text-align: justify;">Por respuesta, recibió con gozo un azote en su apetitoso trasero.</span></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignnone " src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/61/67798722/67798722_013_5e11.jpg" width="559" height="372" /></div>
</div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Dos rubias llamaron a mi puerta y les abrí 7&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2026 18:52:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[11 No sé quién estaba más cabreado al salir del restaurante, si Tomasa o yo. Lo cierto es que ninguno de los dos hablamos en el camino de vuelta, pero lo cierto es que, al llegar a la casa, fue la mulata la que dio con la puerta en las narices a las crías. De acuerdo con ella, hice oídos sordos a los lamentos de esas putas pidiéndonos perdón. Se habían pasado dos pueblos y se merecían una reprimenda para darse cuenta de que no se podía jugar con los humanos. La viuda estaba tan indignada que tampoco dijo nada [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading">11</h1>



<p>No sé quién estaba más cabreado al salir del restaurante, si Tomasa o yo. Lo cierto es que ninguno de los dos hablamos en el camino de vuelta, pero lo cierto es que, al llegar a la casa, fue la mulata la que dio con la puerta en las narices a las crías. De acuerdo con ella, hice oídos sordos a los lamentos de esas putas pidiéndonos perdón. Se habían pasado dos pueblos y se merecían una reprimenda para darse cuenta de que no se podía jugar con los humanos. La viuda estaba tan indignada que tampoco dijo nada mientras se metía desnuda en mi cama y solo cuando cediendo al cariño que la tenía la abracé, fue cuando bajando el volumen me preguntó qué íbamos a hacer con ellas.</p>



<p>―No tengo ni idea, lo único que sé es que hoy no duermen con nosotros.</p>



<p>―¿No deberíamos decirles que usen mi cama?― preguntó un tanto preocupada con la incapacidad que tenían para valerse por sí solas.</p>



<p>Admitiendo parcialmente sus temores, le conté la conversación de Sara en la que me había confiado que el gobierno estadounidense creía que el accidente era una pantomima para ocultar la presencia de los tripulantes de esa nave en la tierra:</p>


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<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_007_ddc1.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Tan indefensas no están― concluí.</p>



<p>La viuda al conocer las pesquisas de la oriental y sus sospechas se indignó. Sintiéndose engañada,&nbsp; se olvidó de sus anteriores reparos y susurrando en mi oído, comentó que un poco de hambre no les vendría mal a ese par de zorras pero que las castigara a ellas sin sexo no significaba que eso se aplicara a ella.</p>



<p>―Vienes cachonda perdida― riendo susurré mientras la acariciaba.</p>



<p>Colorada, me reconoció que el gringo la había puesto como una moto y que si no se lo había tirado era por mí.</p>



<p>―Cariño― respondí: ― Si realmente te apetece echarle un polvo, hazlo. Al igual que tu no me recriminaste cuando me tiré a la sueca, yo tampoco te lo echaré en cara. Es más, lo comprendo. Al igual que hicieron con la oriental, no tengo duda de que esas cabronas también nos han exacerbado la sexualidad a nosotros.</p>



<p>―¿En serio no te importaría?― preguntó.</p>



<p>―Mientras sea solo sexo, no. Otra cosa es si pensaras en algo más. Te recuerdo que eres mía y que yo soy tuyo.</p>



<p>Sonriendo al escucharme, buscó con sus manos mi virilidad mientras me decía que solo tenía ojos para mí. Desternillado por su cara dura, dejé que se empalara con ella antes de decir:</p>



<p>―Como pasado mañana he quedado con Sara, quiero que aproveches y te folles al gigantón.</p>



<p>Sus risas me hicieron saber que me iba a hacer caso y demostrando que una vez había recuperado el interés por lo hombres, no iba a olvidarlo, me dijo que la amara moviendo sus caderas. La facilidad con la que mi miembro campeaba en su interior me permitió profundizar en mis embestidas mientras una parte de mi ser se preguntaba si sentiría celos cuando se acostara con otro.</p>



<p>«Sería un capullo si me sentara mal», me dije sabiendo que al día siguiente Agda me haría una visita y que la sueca aprovecharía para darse un revolcón conmigo.</p>



<p>Tomasa debía estar pensando en lo mismo porque mientras aceleraba sus movimientos me preguntó si al día siguiente le permitiría disfrutar a ella también del cuerpo de ese mujeron.</p>



<p>―¿Te apetece probar que se siente?― quise saber un tanto extrañado porque no en vano la negra me había confesado que jamás había estado con alguien de su mismo sexo, exceptuando a las dos crías.</p>



<p>Sonrojada contestó:</p>



<p>―Sí. Me da morbo estar contigo en la cama mientras te la follas.</p>



<p>El tamaño que habían adquirido sus pezones fueron la prueba que necesitaba para confirmar la calentura que le producía esa posibilidad y tomándolos entre mis dedos, le prometí que ambos disfrutaríamos de la embajadora.</p>



<p>―Te amo― rugió satisfecha al ver que con mi colaboración se iba a hacer realidad ese sueño…</p>



<p>Tras la primera noche a solas con ella, nos despertaron unos sollozos que venían desde el salón. Intrigada por si el motivo de esos gemidos era que “nuestras niñas” estaban descubriendo sus cuerpos sin nosotros, Tomasa se levantó a espiarlas. Ni siquiera había salido del cuarto cuando escuché su grito angustiado mientras salía corriendo hacia ellas.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_009_0bdb.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Miguel, algo les ocurre― chilló al verlas temblando.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por su tono comprendí que no bromeaba y que iba en serio. Asustado por si ese par había hecho alguna tontería, salí de la cama y fui a ver. Al llegar, comprobé que tanto Ía como Ua tenían los labios amoratados.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―¿Qué les pasa?― se preguntó aterrorizada al observar que no reaccionaban.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La debilidad que mostraban me preocupó y consciente de su insistencia en hacernos saber que para ellos mi esencia era una necesidad física, recordé que no me habían ordeñado desde San José. La forma en que esos seres se lanzaron sobre los pechos de la mulata no hizo más que ratificar mis sospechas.</p>



<p>―Están desfallecidas de hambre― musité.</p>



<p>―No puede ser, ayer antes de cenar las di de mamar.</p>



<p>Desolado al caer en que la leche de Tomasa debía de ser un sucedáneo a todas luces insuficiente y que al castigarlas había puesto en peligro sus vidas, me sentí paralizado.</p>



<p>―Hazme una mamada para levantármela― pedí a la mujer poniendo mi pene totalmente flácido en sus labios.</p>



<p>No hizo falta que se lo explicara y mientras se aferraban desesperadamente a sus pechos, comenzó a pajearme con desesperación.</p>



<p>―Por dios, date prisa― me pidió francamente asustada.</p>



<p>Todavía hoy no comprendo cómo consiguió que se me pusiese dura, pero lo cierto es que, tras un par de lametazos, mi pene se irguió. Las chavalas al ver mi erección dejaron las ubres de las que lactaban y se pusieron a intentar lamer mi verga como posesas. Confieso que no me importó el modo en que zarandearon mi pene al ver el hambre que lucían sus rostros. Tomasa suspiró aliviada al ver que intentaban obtener su sustento sacando fuerzas y decidida a ayudarlas, unió sus labios a los de ellas. Al sentir que eran las tres las que me ordeñaban, mi calentura me hizo olvidar sus afrentas y aprovechando que Ua se había metido mi verga en la garganta, busqué eyacular follándola su boca.</p>



<p>Afortunadamente, no tardé en sentir que pronto liberaría mi simiente y sacando mi verga, no esperé a nada y me pajeé. Recibieron mi primera andanada con ansia y ambas intentaron apoderarse de la siguiente. Mientras otras veces, habían hecho gala de generosidad una con la otra, en esta ocasión no fue así y fue Ía quien se apropió de la segunda olvidando a su compañera. Comprendiendo que ese comportamiento se debía a su estado, pedí a la mulata que me ayudara a repartir equitativamente mi semilla. La hambruna la tenía dominada y por ello Tomasa tuvo que usar la violencia para separar a la rubia para que Ua pudiese obtener su parte.</p>



<p>―Dale un poco a tu hermana― con un sonoro bofetón le exigió.</p>



<p>Por segunda vez en pocas horas, Ía sufrió un castigo corporal de sus protectores y creyéndose no querida, comenzó a llorar.</p>



<p>―Tranquila, hay para las dos― enternecida por el volumen de sus llantos, intentó tranquilizarla, pero no lo consiguió y fue la pelirroja la que disfrutó de las dos siguientes explosiones.</p>



<p>―He dicho que compartáis― dando a Ua otro bofetón, ordenó.</p>



<p>La expresión de congoja con la que recibió el golpe fue tal que comprendí que la pelirroja jamás había recibido un correctivo físico y deseando quitar hierro al asunto, la acaricié mientras dejaba que su compañera recibiera las ultimas migajas.</p>



<p>―Tranquilas, dadme unos minutos para que me reponga y os daré más― les dije viendo que seguían con un apetito atroz.</p>



<p>―¿Cómo podemos ayudarte? ¿Necesitas ver que nos amamos? – preguntaron casi al unísono.</p>



<p>Ni siquiera me dieron tiempo a contestar y tumbándose en el suelo, comenzaron a comerse los coños, pensando que con ello acelerarían mi recuperación. Curiosamente fue así. Al ver sus sexos abiertos y recordar que la noche anterior me habían pedido que las desvirgara, como por arte de magia mi erección volvió con una fuerza inusitada y aprovechando que la rubia era la que tenía más cerca, usé mi glande para juguetear con su ella. Ía me sorprendió porque al sentir que recorría sus pliegues, me rogó que la tomara. No sabiendo cómo actuar, busqué a Tomasa con la mirada.</p>



<p>―Fóllatela― fue lo único que dijo.</p>



<p>Con su permiso en la mente, separé los muslos de la criatura y posando mi pene en su entrada, de un empujón se la clavé hasta el fondo. El chillido de dolor que brotó de su garganta me hizo palidecer y por un segundo, dudé si seguir. Pero entonces la mulata insistió en que la tomara. Lentamente saqué unos centímetros mi estoque para acto seguido volvérselo a incrustar. Al repetir la maniobra, la rubia comenzó a gemir descompuesta pidiendo más. La urgencia de la muchacha me azuzó y acelerando la velocidad con la que la penetraba, intenté alargar el momento.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_015_74a3.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―No puede ser― aulló al experimentar que el dolor había desaparecido y abrazándome con las piernas, fue ella la que se embutió violentamente mi tallo. La humedad que destilaba su sexo facilitó el trance y sin apenas oposición, acuchillé su interior repetidamente cada vez más rápido.</p>



<p>A pesar de no ser un novato, tengo que reconocer que me asustó observar que en sus ojos un placer nunca visto mientras la tomaba. Mi exempleada debió de contagiarse de su calentura y tomando de los pelos a la pelirroja, la obligó a meterse uno de los pezones de Ía en la boca mientras ella se apropiaba del que se había quedado libre.</p>



<p>―Ayudemos a tu amiga― exigió a Ua.</p>



<p>No tardé en sentir que la rubia se corría y eso lejos de apaciguar mis embates, los aguijoneó y mientras las otras le mordían los pechos, llevé al límite mi ataque. El rugido de gozo de la joven retumbó en el salón al experimentar que su cuerpo humano ya no le respondía.</p>



<p>―Santa Luz― bramó al tiempo que el instinto animal la poseía.</p>



<p>El geiser que brotó de su coño empapó mis piernas y con un ímpetu descomunal, sus caderas buscaron que descargara mi simiente mientras unía ese primer orgasmo con el siguiente. El chapoteo que producía mi pene al entrar en su cueva me hizo saber que estaba lista para recibir mi simiente y dejándome llevar inundé de blanco su vagina mientras su cara reflejaba una sorpresa que en un principio no supe interpretar.</p>



<p>―Es demasiado― exclamó al recibir por esa vía su sustento un segundo antes de caer desplomada al suelo.</p>



<p>He de reconocer que me acojonó la forma en que ese ser comenzó a convulsionar violentamente y no fui el único. Ua al ver que su compañera se retorcía sobre la alfombra, se asustó y metiendo sus hebras en Ía, buscó una explicación.&nbsp; Confieso que se me hicieron eternos los segundos que tardó en examinarla.</p>



<p>―¿Qué le pasa?― pregunté pálido al contemplar que seguía presa de una especie de ataque epiléptico.</p>



<p>Afortunadamente, la cara de preocupación de Ua desapareció al entender que ocurría y girándose hacía mí, preguntó:</p>



<p>―¿Por qué no nos habías dicho que esta es la forma más eficiente de saciarnos?</p>



<p>Solo pude contestar que para mí también era nuevo.&nbsp; La pelirroja me creyó y sin dejar de sonreír, hundió su cara entre los muslos de su compañera en busca de mi simiente. Durante más de un minuto, sorbió con satisfacción el flujo mezclado con sangre y semen que desbordaba el coño de Ía mientras Tomasa y yo alucinábamos tratando de sacar algo en claro.</p>



<p>Ya con su estómago lleno y la cara teñida de rojo, me dio las gracias diciendo:</p>



<p>―Con esto podré aguantar hasta mañana.</p>



<p>Al pedirla que se explicase, ese bello ser nos reveló que al ser inseminada su hermana había absorbido los nutrientes que necesitaba directamente en las venas de su vagina sin que se perdiera nada en el aparato digestivo.</p>



<p>―Cuando la has poseído ― musitó sorprendida: ―no solo las has hecho sentir mujer. ¡Le has dado reservas para una semana!</p>



<p>―Joder, menudo susto que nos habéis dado― exclamé: ―Creía que la había matado.</p>



<p>&nbsp;Con una sonrisa de oreja a oreja, contestó acercándose en plan meloso:</p>



<p>―Estoy deseando que me poseas y así sentirme plenamente tuya, mi amado Íel.</p>



<p>Tomasa no desaprovechó el momento y separándola de mí, le dijo que no tendría esa suerte mientras no prometiera pedir permiso antes de interactuar con otro humano haciendo referencia a lo sucedido con la oriental.</p>



<p>―Amada Asa, hemos aprendido la lección y desde ahora te pido que, si se nos olvida, nos reprendas. Jamás olvidaré tu castigo ni la vergüenza que sentí cuando buscando sustento olvidé mi deber de compartir.</p>



<p>Las palabras de la pelirroja amortiguaron el cabrero de la negra, pero no queriendo dar su brazo a torcer, le pidió que confesara porque nos habían mentido al llegar a nuestra puerta tras el accidente. Temblando de miedo, la joven respondió:</p>



<p>―Supimos por los resultados de un análisis que se hizo hace tres meses que Íel era el espécimen que mi raza había estado buscando para su renacer y por eso forzamos el encuentro.</p>



<p>Elevando su voz, Tomasa insistió en que se explicara. Sonrojada hasta decir basta y sin ser capaz de levantar su mirada, contestó:</p>


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<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_026_5591.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>―Nuestros antiguos protectores llevan milenios en franca decadencia. Su inteligencia ha ido menguando poco a poco y actualmente no se puede decir que sean inteligentes. Su carácter pasivo ha provocado que se encerraran en ellos mismos dando por buena su existencia.</p>



<p>Al escucharla, mis rencores renacieron con fuerza y rechazando de plano colaborar en la decadencia del ser humano,&nbsp; le exterioricé que prefería el suicidio a ser la causa del holocausto que supondría la presencia de su raza para el hombre.</p>



<p>―Amado Íel, somos conscientes del error que cometimos al unir nuestro destino con una raza tan dócil. Por eso nuestras ancianas decidieron buscar una especie cuya naturaleza les impida someterse. Una cuyo espíritu guerrero e insatisfecho sea imposible de subyugar y que nos obligue por primera vez a buscar una alianza de igual a igual. Un pacto beneficioso para ambos. Sin nuestra ayuda hemos calculado que la humanidad se aniquilará a sí misma en setenta años, pero con nosotros crecerá y se expandirá por las galaxias.</p>



<p>―¿Cómo creeros?― pregunté con desprecio, pero anotando en mi interior el peligro que según ellas se cernía sobre nosotros.</p>



<p>Despertando de su estado, Ía respondió:</p>



<p>―¿No te basta saber que moriríamos por ti? Nunca nadie de nuestra raza se ha entregado a un protector como yo he hecho. Prefiero informar que hemos fracasado a vivir sabiendo que me odias.</p>



<p>El dolor de su tono me hizo dudar, pero dado que me estaba jugando el porvenir de miles de millones de hombres, mujeres y niños me mantuve firme. Tomasa, buscando un punto de acuerdo, comentó:</p>



<p>―¿Esto es algo que debamos decidir hoy? O podemos darnos un tiempo antes de tomar un solución.</p>



<p>Esperanzada, Ua replicó:</p>



<p>―Os podemos asegurar que no habrá más naves hasta que enviemos vuestra aceptación al consejo. Si no la obtenemos, ninguna de mis hermanas vendrá a la tierra y el planeta quedará cerrado para nosotras.</p>



<p>Sin llegar a aceptar sus palabras, comprendí que al menos tendría tiempo para pensar. Postergando el tema decidí centrarme en ese día y por eso les avisé que teníamos que desayunar, ya que en dos horas tendríamos visita. Como si nunca hubiésemos discutido, mostrando una alegría total, esos dos puñeteros seres me soltaron que tenían el estómago lleno pero que, si insistía, no les importaría volver a recibir mi esencia…</p>



<h1 class="wp-block-heading">12</h1>



<p>Sin decírmelo, las dos chavalas habían preparado a conciencia la visita del CEO de la compañía que deseaban comprar. No solo habían elaborado un extenso dosier técnico sobre las nuevas potabilizadoras sino también un estudio de mercado, el impacto medioambiental y social de las mismas. Tras un rápido vistazo me quedé impresionado porque de ser ciertos sus cálculos solo con ese invento mejoraría la calidad de vida de mas de dos mil millones de personas y se podrían evitar una media de quinientas mil muertes por año.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «¡Su puta madre!», exclamé mentalmente al darme cuenta del alcance que tendría esas instalaciones en la sociedad global. Mis carencias me impidieron formarme una opinión sobre si eran posibles o solo una entelequia, pero dado la inteligencia que habían demostrado esos seres no pude mas que dar por buena su propuesta.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tampoco me pasó inadvertido el aspecto económico, ya que según sus previsiones el beneficio en los próximos veinte años era tal que Alfa Centauro se convertiría en el mayor conglomerado a nivel mundial, rivalizando con la mayoría de los países en cuanto renta.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Bill Gates sería un pobretón a nuestro lado», me dije asustado por las consecuencias personales que eso acarraría.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; También habían preparado un estudio sobre nuestro futuro socio, el cual me dejó bastante tranquilo al descubrir que a pesar de ser un ejecutivo de éxito Erik Anderson nunca había descuidado su deber con la sociedad y era un conocido filántropo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Podríamos formar un buen equipo», sentencié tras leer en esos papeles que fuera el sueco la cabeza visible del proyecto, quedando nosotros en un segundo plano.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que no me esperaba fue que, en un apartado especial, totalmente separado, esas dos arpías hubiesen elaborado un documento sobre Agda y sobre Sara, en el cual plasmaban que con un poco de ayuda esas dos mujeres podrían en poco tiempo llegar a ser unas figuras de relieve en sus países de origen. A la sueca le pronosticaban una carrera diplomática que terminaría como presidenta de la Unión Europea, mientras para la agente, vislumbraban que acabaría al mando de la CIA.</p>



<p>«Estas zorras están seleccionando los mejores especímenes humanos para formar parte de mi harén», preocupado concluí al caer que si las cosas de desarrollaban según tenían previsto se quedarían embarazadas y mis descendientes gobernarían la tierra. Su planes me recordaron a las alianzas matrimoniales que fraguaron los reyes católicos colocando a las distintas infantas en los tronos de Austria, Portugal e Inglaterra.</p>



<p>La facilidad con la que asimilé todos esos datos y sus conclusiones me hizo nuevamente sospechar que habían manipulado mi interior para incrementar mi inteligencia. Temiendo que esos cambios hubiesen afectado a mi personalidad hice un examen de conciencia tras el cual comprendí que seguía siendo el mismo hombre, con sus miedos y sus esperanzas.</p>



<p>«Sigo siendo yo», concluí aliviado mientras Tomasa me informaba de la llegada de nuestras visitas.</p>



<p>Dejando aparcados esos temas, salí a recibirlos. Desde el primer momento el vikingo me cayó bien y más cuando tras las oportunas presentaciones, descubrí que Erik se defendía en español. Lo que no me esperaba fue la forma tan liberal con la que la embajadora demostró su complicidad conmigo y es que, contrariando las normas de etiqueta, al verme esperando en la puerta, se lanzó a mis brazos. No tuve que ser un genio para percatarme de que durante el viaje Agda había reconocido a su compatriota nuestro affaire, ya que mi futuro socio no se mostró sorprendido de los besos que me daba. Lo que sí me dio que pensar fue la forma tan amigable con la que Tomasa se había tomado esas carantoñas y que lejos de enfadarse me guiñara un ojo haciéndome recordar mi promesa de que compartiría con ella a la cuarentona.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_027_bcfa.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>-Erik, muchas gracias por venir. ¿Te apetece un café?- haciéndose notar junto a su compañera, Ía preguntó.</p>



<p>El sueco no pudo evitar darles un buen repaso con la mirada. Las fotografías que había visto en sus perfiles no hacían honor a su belleza debió decidir porque tras saludarlas, me tomó del brazo y sonriendo, me comentó que a pesar de no ser hetero eran tan guapas que estaba dudando si cambiarse de acera.&nbsp; Esa confidencia me alucinó porque nada se decía en los papeles que me habían preparado. Asumiendo que. si fueran humanas, no hubiesen obviado ese detalle, sonreí mientras le contestaba que las cuatro mujeres presentes eran territorio vedado pero que si necesitaba ayuda para buscar compañía podía buscarle un par de adonis para esa noche.</p>



<p>-Lo pensaré &#8211; exclamó muerto de risa al ver que aceptaba de buena gana su orientación sexual.</p>



<p>Ya en el salón, Ua le hizo una breve exposición de lo que le proponíamos y de los fondos que contábamos para llevarlo a cabo. Mirando de reojo su reacción vi que a priori estaba interesado. Pero cuando Ía tomó la palabra y le explicó con detalle las investigaciones que teóricamente yo había financiado fue cuando su cara cambió y con los ojos abiertos de par en par, pidió que le proporcionamos un ejemplar en papel para que pudiese asimilar su contenido.</p>



<p>-Erik, para ti somos un libro abierto. Confío tanto en que vamos a ser socios que no solo te vamos a proporcionar lo que nos pides, sino que te ofrezco que mis ayudantes se queden para resolver tus dudas mientras aprovecho para enseñar a Agda la finca.</p>



<p>No pudo más que agradecer el gesto y tan entusiasmado estaba con lo que le habían anticipado que ni siquiera se despidió de nosotros. Tomasa viendo que su presencia también sobraba, no se lo pensó dos veces y tomando del brazo a la embajadora, le fue mostrando la casa mientras coqueteaba descaradamente con ella. Curiosamente ese galanteo fue bien recibido y por ello cuando al enseñarle mi habitación le anticipó que esa noche ella dormiría allí, la rubia no pudo evitar preguntar a la mulata si acaso no era mi amante.</p>



<p>Interviniendo respondí que era mi mujer, pero que teníamos una relación un tanto peculiar ya que por nuestra cama también pasaban sus dos compatriotas.</p>



<p>-¿Y no te molesta?- insistió mirando fijamente a la morena.</p>



<p>La costarricense, dando un salto al vacío, llevó sus manos a la mejilla de la mujer devolviendo la pregunta:</p>



<p>-Cuando te acostaste con Miguel ya sabías que lo que compartíamos y no por ello, dejaste de hacerlo. ¿Me puedes decir por qué?</p>



<p>La dulzura con la que se lo dijo destanteó a la nórdica, que totalmente colorada reconoció que no había podido evitarlo ya que se sentía cautivada por mí. Al contemplar que el efecto que esa caricia había tenido en Agda, Tomasa insistió preguntando si no sentía lo mismo con ella. Como por arte de magia, dos reveladores bultos emergieran bajo la blusa de la embajadora al sentir los dedos de la mulata recorriendo sus pechos y con la respiración entrecortada, reconoció sus miedos a protagonizar un trio.</p>



<p>-No pienso forzarte a nada- replicó separándose de ella mientras le preguntaba si sabía montar.</p>



<p>Al responder que sí, le ofreció dar una vuelta por la finca a lomos de un caballo.</p>



<p>-Me encantaría- contestó aliviada.</p>



<p>Viendo que venía en pantalones, no tuvimos que esperar a que se cambiara y nos fuimos a seleccionar nuestras monturas sin saber que esa mujer era una experta amazona. Rápidamente me percaté que Agda sabía mucho más que yo al elegir para ella un potro de tres años que acababa de comprar hacía solo un par de meses mientras mi pareja elegía una yegua mucho más fácil de montar. Habiendo elegido ellas primero, me tuve que conformar con “Sagaz”, un testarudo alazán entrado en años que dependiendo del día era una delicia o una tortura. Afortunadamente, esa mañana el jamelgo estaba de buenas y se dejó montar sin demostrar su carácter. El paseo resultó un éxito, ya que comportándose como una perfecta anfitriona la mulata fue describiendo durante todo el trayecto las diversas plantas y árboles con los que nos encontrábamos. EL calor tropical no tardó en hacer su aparición y por eso cuando al llegar a una pequeña laguna, Tomasa preguntó si no nos apetecía un baño. Para esa cuarentona las cristalinas aguas de ese inesperado paraíso le parecieron una tentación irresistible, pero se negó aduciendo que no traía bikini.</p>



<p>-Pensaba que nos bañáramos desnudas- muerta de risa respondió mi adorada viuda mientras alegremente se empezaba a despojar de ropa.</p>



<p>Por un momento, Agda dudó, pero al ver que me estaba quitando la camisa, decidió acompañarnos. La belleza de su cuerpo maduro me resultó impresionante y mas cuando al entrar corriendo a la laguna, observé como rebotaban arriba y abajo sus pechos.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_030_571b.jpg" alt="" width="424"/></figure></div>


<p>&nbsp; «Está bien buena, pero Tomasa aún más», decidí tras comparar a mis dos acompañantes. Todavía estaba despojándome de los calzones cuando desde el interior de esas aguas escuché las risas de la sueca al ser mojada y sonriendo observé que devolvía la afrenta tratando de hacerle una aguadilla a su atacante.</p>



<p>-¿A que esperas?- preguntó mi amada empleada mientras la embajadora se ponía a nadar cruzando el pequeño lago.</p>



<p>Venciendo la natural reluctancia de un hombre de secano, me fui metiendo poco a poco para dar tiempo a que el castellano que llevaba dentro se acostumbrara a la sensación de estar mojado. Tomasa no me esperó y demostrando que también ella era una buena nadadora siguió la estela de Agda hasta la otra orilla.</p>



<p>-Qué maravilla es este lugar- oí comentar a la vikinga señalando el Edén natural en el que se hallaba.</p>



<p>-¡Pura vida!- respondió Tomasa orgullosa de las tierras en las que había nacido.</p>



<p>La cordialidad con la que cuchicheaban entre ellas me debió de poner sobre aviso, pero no lo hizo y por ello cuando llegué a su lado, su ataque me pilló desprevenido. Acababa de darles alcance cuando esas dos bellezas me hundieron la cabeza jugando. Por un momento no pude pensar en otra cosa que no fuera respirar, pero reponiéndome al instante las abracé para devolver la afrenta. Para mi sorpresa, Tomasa buscó mis besos mientras su compinche pegaba sus pechos al mío. Sus pieles restregándose contra mí despertaron mi lujuria y tras dejar los labios de mi morena busqué y encontré los de la rubia. Agda recibió mi boca con pasión y demostrando que era algo pactado, no le importó que al posar su mano en mi miembro se encontrara con la de Tomasa.</p>



<p>-Sois un par de salidas- exclamé al sentir que se coordinaban haciéndome una paja.</p>



<p>&nbsp;Supe que lo habían hablado cuando desternilladas de risa me dejaron de lado y se pusieron a besar entre ellas. Esa escena lésbica elevó mi calentura de golpe y ya totalmente erecto intenté que me hicieran caso, pero para mi consternación ambas estaban demasiado interesadas en la sensación de estar con otra mujer para tomarme en cuenta. Aunque Tomasa había disfrutado de las caricias de “nuestras niñas” jamás había besado a una humana y por ello al sentir la dulzura de unos labios femeninos recorriendo su cuello, gimió excitada. Agda por su parte tampoco entendía la atracción que sentía con los hinchados pechos de la mulata y por ello antes de decidirse a asaltarlos, tímidamente preguntó si podía. El sonrojo que lucía la nórdica mirando sus negras tetas enterneció a la viuda y tomando ella la iniciativa, bajó la cabeza y se apoderó de las areolas que el destino había puesto en su camino. Agda al sentir la lengua de la mujer recorriendo sus pezones sollozó gozosa y atrayéndola hacia ella, le pidió que mamara de sus senos.</p>



<p>Con un gesto, Tomasa me rogó que me apoderase del que había dejado libre y como todo el mundo comprenderá, no puse ningún reparo en apoderarme de ese rosado botón que solo unos días antes había sido mío mientras acariciaba su trasero con mis dedos. Nuestro acoso acrecentó la excitación de la embajadora y ya sin recato alguno, aceptó la oferta de hacer un trio llevando su boca a los cantaros de la morena sin saber que al chupar de ellos su boca se iba a llenar de leche. El sabor dulzón de esa secreción inesperada la volvió loca y en plan goloso, se puso a devorarla mientras sentía los dedos de Tomasa hurgando entre sus pliegues.</p>



<p>-¡Dios!- chilló al ser consciente de lo cerca que estaba de correrse, pero no por ello trató de zafarse e instintivamente separó sus rodillas para facilitar el acceso a su sexo.</p>



<p>La calentura de la vikinga azuzó a mi mulata y centrándose en el botón que crecía entre los labios del coño de su oponente, se dedicó a torturarlo mientras susurraba a la mujer que siempre sería bienvenida en nuestros brazos. Agda al escucharlo aulló descompuesta dejando que un potente orgasmo se apoderara de ella. La confirmación de que esa noche sería todo menos tranquila llegó cuando en mitad de su clímax, la rubia alzando la voz juró que jamás se había sentido tan completa como entonces.</p>



<p>-Quiero que sepas que Miguel y yo lo compartimos todo y que me ha dicho lo mucho que le apetece hacerte un hijo- murmuró la viuda mientras sumergía uno de sus dedos en la húmeda cavidad de la cuarentona.</p>



<p>&nbsp;El ser madre debía ser un sueño insatisfecho porque al escuchar esa nada velada propuesta Agda experimentó un nuevo orgasmo todavía más potente.</p>



<p>-Quiero ver como la tomas- me pidió Tomasa mientras la tomaba de la mano y la sacaba del agua.</p>



<p>Ni que decir tiene que al ver la alegría de Agda me vi tentado en hacerlo en ese instante, pero recordando que en la casa nos estaban esperando, decidí que debía posponerlo por unas horas. La decepción con la que ambas recibieron mis palabras me hizo prometerles que después de cenar me entregaría a ellas en cuerpo y alma.</p>



<p>-¿Nos lo juras?- preguntó la diplomática y haciendo gala de su oficio, regateó conmigo las condiciones obligándome a aceptar que al menos una vez al mes ella podría visitarnos.</p>



<p>-Dalo por hecho- la viuda respondió por mí: -Nuestra casa es tu casa y desde ahora te digo que te puedes venir a vivir a nuestro lado.</p>



<p>La felicidad con la que Agda recibió esa invitación me hizo saber que, si bien no creía que se mudara, era posible que todas las semanas viniera a compartir nuestras caricias. Por ello no me extrañó que una vez vestidas, las dos mujeres caminaran cogidas de la mano hacia los caballos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «A este paso, tendré que agenciarme una buena provisión de viagra», pensé al saber que entre ellas y las dos chavalas iban a exprimirme mas de lo que era natural…</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/367/51102348/51102348_031_e728.jpg" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Compañera decente se desata en la universidad &#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 09:28:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[&#160; &#160; Para contaros esta historia, me tengo que retrotraer unos años a cuando recién salido del colegio acababa de entrar en la universidad. Recuerdo con añoranza esa época, durante la cual no solo aprendí los rudimentos básicos de todo geólogo sino el arte de complacer a una mujer. Curiosamente mi profesora en esos menesteres fue la catedrática de Cristalografía. Doña Mercedes, aparte de estar buenísima, era un hueso duro de roer por lo que todos los estudiantes temblábamos al verla entrar en el aula. Con una mala leche proverbial, usaba y abusaba de su poder para menospreciar a los [&#8230;]]]></description>
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<figure class="wp-block-image"><img alt=""/></figure>


<p></p>
<div style="background: white; text-align: justify;">&nbsp;</div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Para contaros esta historia, me tengo que retrotraer unos años a cuando recién salido del colegio acababa de entrar en la universidad. Recuerdo con añoranza esa época, durante la cual no solo aprendí los rudimentos básicos de todo geólogo sino el arte de complacer a una mujer. Curiosamente mi profesora en esos menesteres fue la catedrática de Cristalografía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Doña Mercedes, aparte de estar buenísima, era un hueso duro de roer por lo que todos los estudiantes temblábamos al verla entrar en el aula. Con una mala leche proverbial, usaba y abusaba de su poder para menospreciar a los que habíamos tenido la desgracia de tenerla como tutora. Su menosprecio no tenía sexo, le daba igual que el objeto de su ira fuera una mujer o un hombre, en cuanto te enfilaba podía darte por jodido. Todavía me acuerdo de la primera vez que la tomó conmigo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Esa mañana el metro se había retrasado y por eso llegué tarde a sus clases. Al entrar se me ocurrió no pedir perdón por mi retraso y obviando que ya estaba explicando la materia, me senté. La muy zorra no esperó a que me hubiera acomodado en mi asiento y alzando la voz, dijo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Se puede ver por la falta de interés del Sr. Martínez que domina los sistemas cristalinos- y señalando la pizarra, prosiguió diciendo: -¿Nos puede obsequiar con su sabiduría? </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">La fortuna había hecho que la tarde anterior, hubiese estudiado lo que íbamos a dar con esa arpía y aun así, totalmente acojonado, subí a la palestra desde donde los profesores impartían sus clases. Nada más llegar a su lado, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Como no ha tenido tiempo de escucharme, les estaba explicando a sus compañeros que había siete tipos de sistemas-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">No queriendo parecer un palurdo, cogí el toro por los cuernos y demostrando una tranquilidad que no tenía, expliqué a mis amigos que aunque había&nbsp; treinta y dos posibles agrupaciones&nbsp; de cristales en función de sus elementos de simetría, se podían reagrupar en siete sistemas. Debió sorprenderle que lo supiera pero decidida a humillarme, esperó a que terminara de enunciar los tipos para preguntar:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Parece que Usted no es tan inculto como parece pero me puede explicar: ¿Cómo le afecta a un haz de rayos x&nbsp; el pasar por cada una de esas estructuras cristalinas?&nbsp; </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Aunque sabía que su asignatura se basaba en eso, no supe que responder y con el rabo entre las piernas, lo reconocí en público. Satisfecha por haberme pillado, lo explicó ella. Tras lo cual y mandándome a mi asiento, me ordenó que el lunes siguiente quería en su mesa un trabajo de cincuenta páginas sobre el asunto.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Cabreado, me mordí un huevo y no contesté a esa guarra como se merecía. Sabía que si me quejaba, de algún modo esa mujer me lo haría pagar. El resto de los presentes tampoco dijo nada porque temía ser objeto del mismo castigo. Durante los cuarenta minutos que quedaban de su clase, me quedé refunfuñando pero aun siendo imposible, deseando devolverle la afrenta. Observándola mientras daba la lección, me percaté por primera vez que esa cuarentona estaba buena. Con un metro setenta y una melena rubia, su severa vestimenta no podía ocultar que Doña Mercedes tenía un cuerpo que haría suspirar a cualquier muchacho de mi edad. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Dotada por la naturaleza de unos pechos grandes e hinchados, la blusa que llevaba en esos instantes era demasiado estrecha y eso hacía que los botones parecieran estar a punto de estallar. Absorto contemplándola dejé volar mi imaginación y deseé que mi venganza consistiera en tirármela. Ya excitado con la idea, mi pene reaccionó poniéndose erecto cuando al caérsele la tiza, se agachó para recogerla.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">“¡Menudo culo tiene la vieja!”, exclamé para mí al comprobar la clase de pandero que tenía. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Sus nalgas me parecieron una maravilla y prendado por tan bella estampa, no pude retirar mis ojos de ellas con la suficiente rapidez y por eso al incorporarse, la profesora se percató de la forma en que la miraba. Curiosamente, no dijo nada y dando por terminada la clase, desapareció por la puerta. Aunque aliviado por su súbita desaparición, no pude dejar de echarme en cara el haber sido tan idiota. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">En ese momento no lo supe pero al sorprenderme, se escandalizó por el brillo de mis ojos pero una vez en su despacho, cerró la puerta y recordando que había adivinado la erección de mi miembro a través del pantalón, se excitó y levantándose la falda se tuvo que masturbar mientras se lamentaba de que fuera su alumno y no un hombre que le hubiesen presentado cualquier noche.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Mientras tanto, fui el objeto de las burlas de mis compañeros que regodeándose en mi desgracia, me sentenciaron diciendo que por lo que sabían de otros años, esa puta siempre la tomaba con uno y que por bocazas, me había tocado a mí ser su víctima ese curso. Tengo que reconocer que su guasa no hizo mella en mí porque mi mente divagaba en ese momento, soñando con hacer mío ese culito.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Doña Mercedes inicia su acoso.</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Tratando de no dar otro motivo a esa zorra para humillarme aún más, me pasé ese puto fin de semana encerrado en casa, haciendo el trabajo que me había ordenado. Sabiendo que no iba a dejar pasar la oportunidad para putearme, decidí leer varios de los libros que había publicado y de esa forma teniéndola a ella como principal referencia, no pudiera objetar nada de cómo había desarrollado el tema.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy08.jpg" width="422" height="633">Satisfecho pero en absoluto tranquilo llegué a su oficina ese lunes.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Al entrar en su cubículo, me pidió que cerrara la puerta y ordenando que me sentara, empezó a revisar el trabajo. La muy hoja de puta me dejó en la silla mientras se ponía a estudiar concienzudamente mi escrito. Durante los primeros diez minutos estaba tan nervioso que no pude hacer otra cosa que mirarla y eso fue mi perdición porque al recorrer su cuerpo con mis ojos, me empecé a excitar al comprobar la perfección de sus curvas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Ajena a mi escrutinio, mi profesora estaba tan concentrada en el trabajo que no se percató de que uno de los botones de su blusa se había abierto dejándome disfrutar de parte del coqueto sujetador de encaje que portaba. Absorto en tratar de vislumbrar de alguna forma su pezón, me estaba acomodando en mi asiento cuando involuntariamente, o eso pensé, Doña Mercedes se acarició un pecho. Como un resorte mi pene se irguió bajo mi bragueta y ya dominado por el morbo, no quité ojo de su escote.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Aunque me pareció en ese instante imposible, la profesora cambió de postura mostrándome sin pudor el inicio de una negra aureola. Intentando que no notara mi erección estaba ahuecando mi pantalón cuando levantando su mirada de los papeles, me pilló haciéndolo. Noté que se había dado cuenta porque contrariando su fama, se mordió los labios antes de decirme con voz entrecortada:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Su trabajo está muy bien, le felicito.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Gracias- y tratando de huir de allí, le pregunté si podía volver a clase.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Afortunadamente me dio permiso y cogiendo mi bolsa, salí de su despacho hecho un mar de dudas. No me podía creer lo ocurrido y dirigiéndome directamente al baño, me encerré en uno de sus retretes mientras liberando mi pene me empezaba a masturbar recordando su mirada de deseo. Mientras daba rienda suelta a mi excitación, deseé no haberme equivocado y que sus intenciones fueran otras.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Con mi lujuria saciada, me auto convencí de que lo había imaginado y olvidando el tema, volví al aula donde mis compañeros estaban. Al verme entrar, me preguntaron cómo me había ido e incapaz de reconocer lo vivido, dije entre risas que como siempre, ese zorrón me había puesto a caer de un burro.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Desde ese día, la actitud de Doña Mercedes hacia mí no solo no cambió sino que me cogió como el saco donde descargar sus golpes y era rara la clase donde no se metía conmigo. Pero realmente si había cambiado porque después de reñirme en público, esperaba a que todo el mundo saliera para pedirme que le ayudara a llevar sus trastos al despacho. Ya en su cubículo resolvía las dudas que pudiese tener mientras hacía una clara exhibición de su cuerpo.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Aunque parezca una fantasía de adolescente, se convirtió en rutina que esa cuarentona me explicara nuevamente la materia entre esas paredes, dejando que se le abrieran los botones de su camisa o bien permitiendo que la falda se le levantara dejándome disfrutar de sus piernas. Era un acuerdo tácito, ni ella ni yo comentamos jamás, en esas reuniones, su exhibicionismo ni dejó que&nbsp; pasara de ahí. Lo más que llegamos fue un día que al ir a coger de un estante un libro con el que explayarse en su explicación, dio un paso en falso. Al tratarla de sostener, puse mis manos en sus nalgas y durante unos segundos nos quedamos callados mientras cada uno decidía si tendría el suficiente valor de dar el siguiente paso. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Desgraciadamente, ninguno se atrevió y separando mis manos de su culo, me volví a sentar en la silla. Al hacerlo, descubrí que sus pezones estaban totalmente erectos bajo la tela y despidiéndome de ella, la dejé plantada. Meses más tarde me reconoció que al irme, atrancó su puerta y separando sus rodillas se masturbó deseando y temiendo que algún día la hiciese mía.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">&nbsp;</span></b></div>
<div style="text-align: justify;"><b><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Por una casualidad todo se descontrola</span></b><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy09.jpg" width="424" height="636">Llevábamos medio trimestre con ese juego, cuando su departamento decidió hacer una salida al campo. Aunque estaba programada de ante mano, con&nbsp; una alegría no compartida por mis compañeros, escuché que durante una de sus conferencias, nos avisaba que el jueves y el viernes siguientes, ella y otros cinco profesores nos llevarían a comprobar in situ las diferentes formaciones rocosas de la sierra de Madrid.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Como éramos solo doce los que cursábamos ese seminario, nos dividió en grupos de un docente por cada dos alumnos.&nbsp; Al revisar la lista, descubrí que nos había tocado a Irene y a mí con ella. Deseando que llegara ese viaje de estudios, pregunté a mi compañera sino sería bueno que nos juntáramos para estudiar la zona que en teoría íbamos a recorrer.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Como ambos sabíamos que nos iba a examinar a conciencia durante esos dos días, no puso reparo alguno y el martes por la tarde, nos reunimos en su casa. Sabiendo que esa muchacha, además de ser un bombón, era un cerebrito llegué a la cita tranquilo pero al recibirme vestida con una bata y un grueso pijama me percaté de que tenía un trancazo de tomo y lomo. Temiendo contagiarme y que la gripe me impidiera ir a ese viaje, me mantuve distante y en menos de cinco minutos, me repartí con ella la zona a estudiar.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Irene aquejada de fiebre y con dolores de cabeza que le hacían imposible salir de casa, faltó al día siguiente. Esa misma tarde la llamé y con voz compungida me confesó que no podría ir. Lejos de enfadarme, me alegró su ausencia y frotándome las manos, con voz apenada la calmé diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Tú no te preocupes. Si te sientes mejor, ya sabes dónde estamos.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Esa monada agradeció mi comprensión y prometiendo que si mejoraba se nos uniría, colgó. Como no quería anticipar su enfermedad, no fuera a ser que conociéndola Doña Mercedes cambiase la distribución de los alumnos, me abstuve de llamarla y por eso al día siguiente se cabreó, cuando habiéndose ido los otros grupos, se lo conté.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Su enfado se fue diluyendo al paso de los kilómetros y por eso al salir de la autopista con destino al parque natural de Peñalara, ya estaba de buen humor. Lo noté enseguida porque haciendo como si fuera un despiste, dejó que su falda se izara por encima de sus rodillas. Al ver que me estaba mostrando sus piernas con descaro, de la misma forma, no disimulé al contemplarlas. Con los ojos fijos en ella, recorrí con mi vista sus tobillos, pantorrillas y muslos dejando clara mi excitación al hacerlo. Sé que ella se contagió de mi entusiasmo porque sin soltar las manos del volante, me dijo que me pusiera cómodo.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Creyendo que lo que quería era verme, me desabroché el cinturón y ya estaba abriéndome el pantalón cuando dio un volantazo y entrando en una gasolinera, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Ahora vuelvo- y dejándome solo en el automóvil, desapareció en el interior del establecimiento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Asustado por si me había adelantado, esperé su vuelta. A los diez minutos, apareció con una bolsa con bebidas y sentándose en su asiento reanudó la marcha. En silencio, aguardé a que ella diese el siguiente paso porque no quería contrariarla y menos hacer el ridículo con un ataque antes de tiempo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Dame una coca cola- dijo rompiendo el incómodo silencio.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Al sacar la lata, descubrí que mi decente profesora no solo había adquirido refrescos sino que en el fondo de la bolsa había una botella de whisky. Ya roto el hielo, le pregunté si solía beber ese licor, a lo que ella soltando una carcajada respondió:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Solo bebo después de echar un buen polvo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Admirado por su franqueza y por lo que significaban sus palabras, me la quedé mirando. Reconozco que me sorprendió descubrir que llevaba su falda totalmente levantada y que había aprovechado su entrada en la gasolinera para despojarse de su ropa interior.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-¡No lleva bragas!- exclamé pegando un grito.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Doña Mercedes, poniendo voz de putón, respondió a mi exabrupto en voz baja diciendo:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Y a ti, eso te gusta. ¿No es verdad?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Avergonzado y con rubor en mi rostro, respondí:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Ya lo sabe-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Muerta de risa y separando sus rodillas mientras conducía, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Relájate y disfruta-</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy10.jpg" width="423" height="635">Por supuesto que disfruté pero en lo que respecta a relajarme no pude porque excitada hasta unos niveles insospechados, la profesora tenía el coño encharcado. La humedad que brillaba entre los pliegues de su sexo me dio los arrestos suficientes para que sin que me hubiera dado permiso, empezara a acariciar sus piernas.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">El gemido de deseo que surgió de sus garganta al sentir mis yemas recorriendo su piel, fue el estímulo que necesitaba para sin cortarme ir subiendo por sus muslos. Mi avance le hizo separar sus rodillas aún más y sin retirar sus ojos de la carretera, esperó mi llegada. Sabiendo que mi acompañante era una mujer con experiencia, decidí no defraudarla y por eso ralenticé el avance de mis dedos, de forma que cuando ya mi mano estaba a escasos centímetros de su poblado sexo, sus suspiros ya denotaban la excitación que le corría por su cuerpo.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="color: #333333; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-No sabía que sus enseñanzas incluían el estudio de las cuevas- solté en plan </span><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">de guasa mientras con un dedo separaba los pliegues de su negra gruta.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Eso y mucho más- espetó con voz colmada de deseo al sentir que no solo había cogido su clítoris entre mis yemas sino que aprovechando su entrega, uno de mis dedos se introdujo en su interior.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">El olor a hembra necesitada llenó con su aroma el estrecho habitáculo del coche y contagiado de su pasión, me puse a pajearla mientras alababa su belleza. La calentura que le corroía sus entrañas, le hizo parar a un lado del camino y olvidándose de los otros automovilistas, me pidió que siguiera masturbándola mientras tumbaba para atrás su asiento. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;"><br>No me lo tuvo que repetir e imprimiendo a mis caricias de un ritmo cada vez más rápido, estimulé su botón mientras metía y sacaba un par de dedos del fondo de su sexo. Sin dejar de gemir, mi profesora buscó su placer abriéndose la camisa. Al poner sus pechos a mi disposición, no me lo pensé dos veces y recorriendo con mi lengua los bordes de sus pezones, me puse a mamar de ellos mientras mi mano seguía sin pausa con la paja. </span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-¡Qué gusto!- gritó la rubia retorciéndose en el asiento.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Al adivinar la cercanía de su orgasmo, mordí levemente una de sus aureolas. Ella al sentir mis dientes presionando su pezón, aulló como posesa y derramando su placer sobre el asiento, se corrió dando gritos. No satisfecho intenté prolongar su clímax pero entonces y&nbsp; mientras se acomodaba la ropa, preguntó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-¿Tienes carnet de conducir?</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-Sí- contesté.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">Dejándome con la palabra en mi boca, salió del coche y abriendo mi puerta, me soltó:</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">-¡Conduce!</span></div>
<div style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; line-height: 115%;">A empujones me cambió de asiento. Doña Mercedes dejando a un lado su fama de adusta profesora, ni siquiera esperó a que arrancara para con sus manos bajarme la bragueta. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">No tardé en sentir como la humedad de su boca envolvía toda mi extensión mientras con su mano acariciaba mis testículos. Su lengua recorría todos los pliegues de mi glande, lubricando mi pene con su saliva. No me podía creer que esa cuarentona que llevaba meses volviéndome loco, estuviera ahora haciéndome una mamada. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">El colmo del morbo fue ver cómo se retorció en el asiento buscando la mejor posición para profundizar sus caricias. No pude contenerme y soltando una mano del volante, le levanté el vestido dejando expuesto su maravilloso culo. La visión de esas nalgas desnudas incrementó mi calentura y pasando mi palma por su trasero, lo acaricié sin vergüenza alguna. Ella suspiró al sentir mi mano, recorriendo sus posaderas. Envalentonado por su rápida respuesta, alargué mi brazo rozando su cueva. Esta vez fue un gemido lo que escuché, mientras uno de mis dedos se introducía en su sexo. El flujo que lo anegaba, me demostró que seguía totalmente dominada por la lujuria.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Fuera de sí, buscó su propio placer masturbándose mientras devoraba mi miembro. Creí estar en el cielo cuando sentí que se lo metía por completo en su garganta. Con veinte años recién cumplidos, nunca ninguna de mis parejas se había introducido mi pene hasta la base, jamás había sentido la presión que me estaba ejerciendo, con sus labios besándome el inicio de mi falo. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8220;¡Que bruta está!&#8221;, pensé justo antes de oír cómo se volvía a correr empapando la tapicería de asiento. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Acomplejado por su maestría, la vi arquear su cuerpo y sin sacar mi sexo de su boca, intentó que yo profundizara mis caricias, diciendo:</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignleft" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy05.jpg" width="425" height="638">-¡Mi culo es tuyo!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Concentrado en su placer introduje uno de mis dedos en su ojete y al hacerlo estuve a punto de chocar contra el coche que venía de frente. El susto hizo que olvidándose de la mamada que me estaba haciendo, me dijera:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Ya estamos cerca- y acomodándose la ropa, me informó que tenía que tomar la siguiente desviación. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Como comprenderéis, me quejé al ver que paraba pero entonces metiendo un dedo en lo más profundo de su coño, lo llevó hasta y boca y dejando que lo chupara, me preguntó entre risas:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Traes traje de baño?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-No- respondí</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Descojonada al oírme, contestó mientras ponía una expresión pícara en su cara:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Huy, ¡Qué pena! Yo tampoco- y prosiguiendo con su guasa, me soltó: -¡Tendremos que bañarnos desnudos en el estanque al que te voy a llevar!</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La promesa de verla completamente desnuda apaciguó mi malestar y pisando el acelerador, busqué acortar mi espera. Felizmente no llevaba ni cinco minutos por ese pasaje de piedras, cuando la escuché pedirme que parara. Nada más parar el vehículo abrió la puerta y soltando una carcajada, me soltó:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Mi ropa te enseñará el camino-</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Tras lo cual la vi salir corriendo internándose en el bosque. Alucinado no me quedó más remedio que ir recogiendo las prendas que dejaba caer en su carrera y cada vez más excitado, buscar la siguiente entre los matorrales. Supe que quedaba poco al recoger sus zapatos y doblando un recodo me encontré que sentada sobre una piedra me esperaba totalmente desnuda.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Señor Martínez, ¡Su profesora le necesita!- dijo mientras se mordía los labios, provocándome.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La cara de deseo con la que me llamaba, me hizo reaccionar y empecé a desnudarme mientras me acercaba a donde estaba. Extasiado comprobé que era todavía más atractiva en pelotas de lo que me había imaginado. Sus pechos aun siendo enormes, no se había dejado vencer por la edad e inhiestos me retaban mientras su dueña separaba sus piernas.&nbsp; </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sin esperar a que me diera su bendición, al llegar a su lado me arrodillé e hundiendo mi cara entre sus muslos, caté otra vez el sabor de ese coño que por maduro no dejaba de ser atrayente.&nbsp; La rubia suspiró aliviada al sentir mi lengua recorriendo los pliegues de su sexo y en voz alta, me informó que llevaba deseándolo desde que me regañó ese día en clase.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Que buena está mi profe!-</span></i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;me escuchó decir mientras &nbsp;tomaba posesión de su &nbsp;entrepierna. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Dándome vía libre a que me apoderara de su clítoris, se pellizcó los pechos mientras yo, separando sus labios como si fueran la piel de un plátano, dejé al descubierto ese botón que iba buscando. Tanteando con la punta de mi lengua sus bordes, la oí gemir y entonces al apretarlo entre los dientes mi boca se llenó del flujo que manaba de su cueva. Al sentirlo, la cuarentona que llevaba suspirando un buen rato, aferró con sus manos mi cabeza en un intento de prolongar el placer que estaba sintiendo. Su éxtasis fue incrementándose a la par de mi calentura y prolongando su espera, me separé de ella.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Insatisfecha me rogó que continuara pero obviando sus deseos, la cogí entre mis brazos y depositándola en una zona de césped, me la quedé mirando con mi pene entre mis manos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Voy a follarme a la zorra de Cristalografía!- le informé mientras me arrodillaba entre sus muslos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Se lo ruego, ¡Señor Martínez!- imploró con su respiración entrecortada al sentir mi glande jugueteando&nbsp; con su sexo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Siguiendo con el papel de discípulo y docente, introduje unos centímetros de mi extensión en su interior y entonces pregunté:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Le gusta lo que hace su alumno al putón de mi profe? </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211;<i>Sí-</i>respondió con su voz impregnada de pasión.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Mucho?-</span></i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"> insistí mientras uno de mis dedos jugaba con su clítoris.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Sí!-</span></i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;contestó, apretando sus pechos entre sus manos.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;"><img decoding="async" class="alignright" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy11.jpg" width="425" height="660">Su calentura me confirmó lo que necesitaba y metiendo un poco más mi pene en su coño, esperé su reacción.</span></div>
<div style="text-align: justify;"><i><span style="background: white; font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Hágalo! ¡Complace a esta zorra! &#8211; y pegando un alarido, exclamó: Por favor, ¡no aguanto más!-.</span></i></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Lentamente, centímetro a centímetro, fui introduciendo mi verga. Toda la piel de mi extensión al hacerlo, disfrutó de los pliegues de su sexo. Su cueva se me mostró estrecha y sorprendido noté que ejercía una intensa presión al irla empalando. Su pasión era total, levantando su trasero del césped, intentó metérsela más profundamente pero lo incomodo de la postura no se lo permitió.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Me recreé observándola mientras intentaba infructuosamente de ensartarse con mi pene. Estaba como poseída, sus ganas de que me la follara eran tantas que incluso me hizo daño.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Quieta</span></i><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&#8211; grité y alzándola, la puse a cuatro patas.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Si ya era hermosa de frente, por detrás lo era aún más. Sus nalgas duras y prietas para tener cuarenta años, me hicieron saber que esa mujer dedicaba muchas horas a la semana a fortalecer sus músculos. Al separar sus cachetes descubrí que escondían un tesoro virgen que decidí que tenía que desvirgar y no lo hice en ese instante al estar convencido de que iba a hacerlo en un futuro. Por eso y poniendo mi pene en su cueva, le pedí que se echara despacio hacia atrás. No debió de entenderme porque al notar la punta abriéndose camino dentro de ella de un solo golpe se lo insertó.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Pegó un grito que resonó en el bosque al sentirse llena y moviendo sus caderas, me pidió que la tomara. Doña Mercedes dejó de ser mi profesora para convertirse en mi yegua y recreándose en mi monta, me agarré de sus pechos para iniciar mi cabalgar. Relinchando al sentir que mi pene, ya descompuesta me rogó que la tomara. Satisfecho, escuché cómo gemía cada vez que mi sexo chocaba contra la pared de su vagina pero, fue el sonido del chapoteo que manaba de su cueva inundada cada vez que la penetraba, lo que me hizo incrementar la velocidad de mis incursiones. Cambiando de posición, agarré su melena como si de riendas se tratara y palmeándole el trasero, azucé a mi montura para que reforzara su ritmo. Sentir los azotes la excitó más si cabe y berreando como una puta, me pidió que no parara. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Excitado por el rendimiento de mi yegua, fui azotándola mientras ella se hundía en un estado de locura que me dejó helado.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Fóllate a la puta de tu profe sin piedad- rogó implorando un mayor castigo.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Decidido a no dejar que me dominara, saqué mi polla de su interior y muerto de risa me tumbé a su lado. Doña Mercedes, insatisfecha y queriendo más, me tumbó boca arriba y poniéndose a horcajadas sobre mí, se empaló con mi miembro mientras el flujo que manaba de su sexo mojaba mis piernas. Hipnotizado por sus pechos, me quedé mirando como rebotaban arriba y abajo mientras su dueña se empalaba. Su bamboleo y la imposibilidad de besarlos por la postura, me habían puesto a cien y por eso mojando mis dedos en su sexo, los froté humedeciéndolos. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La antipática catedrática se dejó hacer y entonces con voz autoritaria, le pedí que fuera ella quien los besase. Doña Mercedes obedeciendo a su alumno, me hizo caso y cogiéndolos con sus manos los estiró y se los llevó a su boca. Os reconozco que creí correrme cuando sacando su lengua, los besó con lascivia. Tanta lascivia que fue demasiado para mi torturado pene y explotando en el interior de su cueva, me corrí.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">La rubia al sentir que mi simiente bañaba su vientre de cuatro décadas, aceleró sus embestidas intentando juntar su orgasmo con el mío. Justo cuando terminaba de ordeñar mi miembro y la última oleada de semen brotaba de mi glande, Doña Mercedes consiguió su objetivo y pegando un grito se corrió. Totalmente exhaustos, caímos sobre el césped. </span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Al cabo de unos minutos, me besó y recogiendo su ropa, me ordenó que me levantara.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-Arriba, ¡Vago! Tenemos una tarea que hacer.</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¿Y el baño que me prometió en el estanque?</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">Sonriendo, me lanzó mi pantalón mientras me decía:</span></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">-¡Todavía nos quedan dos días!</span></div>
<div style="text-align: justify;">&nbsp;</div>
<div style="text-align: justify;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="text-align: justify;"><b>¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!<img decoding="async" class="aligncenter" src="http://www.nextdoormania.com/pics/mandyfemjoy07.jpg" width="567" height="378"></b></div>
<div style="background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; text-align: justify;"><span style="font-family: 'Verdana','sans-serif'; font-size: 10.5pt; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES;">&nbsp;</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;">&nbsp;</div>
<div>&nbsp;</div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico. &#8220;Animando 2&#8230; mi prima embarazada me busca novia.(POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Jan 2026 00:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
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					<description><![CDATA[La Noticia Esa mañana me desperté abrazado a María, con una mano agarrando su&#160; pecho y con su culo desnudo pegado a mí. Empecé a acariciar sus pezones buscando despertarla, siguiendo la costumbre adquirida desde que, olvidándome de los prejuicios y que la sociedad consideraba nuestra unión contra natura, la hice mi mujer. Mi prima tardó en reaccionar y solo abrió los ojos cuando sintió la presión de mi pene contra su cuerpo. -Hola mi amor-, me dijo mientras cogía entre sus manos mi sexo y se lo acomodaba entre sus piernas, -hoy te has levantado caliente-. -Y cuando no-, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://1.bp.blogspot.com/-cpAMs7GnBFY/UcQx19iyTiI/AAAAAAAAASU/5ygK7fNka2A/s1600/Sin+t%C3%ADtulo.png"><img decoding="async" src="http://1.bp.blogspot.com/-cpAMs7GnBFY/UcQx19iyTiI/AAAAAAAAASU/5ygK7fNka2A/s640/Sin+t%C3%ADtulo.png" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://img80.imageshack.us/img80/645/lesbianas4.jpg"><br />
</a><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://4.bp.blogspot.com/_RC_Y-Nu6Djs/TNWMqiJS5rI/AAAAAAAAAHM/YCXS2TshaE0/s1600/lesbianas.jpg"><br />
</a></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"><strong>La Noticia</strong></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://i34.tinypic.com/6p9e95.jpg"><br />
</a>Esa mañana me desperté abrazado a María, con una mano agarrando su&nbsp; pecho y con su culo desnudo pegado a mí. Empecé a acariciar sus pezones buscando despertarla, siguiendo la costumbre adquirida desde que, olvidándome de los prejuicios y que la sociedad consideraba nuestra unión contra natura, la hice mi mujer. Mi prima tardó en reaccionar y solo abrió los ojos cuando sintió la presión de mi pene contra su cuerpo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Hola mi amor-, me dijo mientras cogía entre sus manos mi sexo y se lo acomodaba entre sus piernas, -hoy te has levantado caliente-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Y cuando no-, le respondí penetrándola sin tener que forzar su entrada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Eso era lo que más me gustaba de ella, siempre estaba dispuesta. Bastaba con que la tocara unos segundos para que sin poderlo evitar se calentara al instante. Daba igual donde fuera, mi perversa prima se derretía al sentir mis caricias e incapaz de aguantarse, me pedía que la tomase sin importarle el lugar. Habíamos hecho el amor durante esos seis meses en los lugares más inverosímiles, en un baño público, en un juzgado e incluso bajo la atenta mirada de unos ancianos del asilo del pueblo de al lado. Siempre que no hubiese nadie conocido cualquier sitio era lo bastante bueno para dar rienda suelta a nuestra pasión. Habíamos jugado muchos roles. A veces era ella la sumisa para acto seguido convertirse en una adusta institutriz. Nada nos estaba vedado. Todavía recuerdo la noche que poniéndole una máscara la llevé a un club de alterne y la obligué a bailar para el selecto público que atestaba ese antro. Desde entonces solo recordarle la sensación de ser observada por esos cincuenta paletos y sus miradas de lujuria hacía que se calentara y me pidiera que al igual que en ese lugar, la tomara por detrás mientras ella berreaba de placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Nuestra relación era perfecta pero en secreto. Nadie en Luarca suponía que el serio subdirector del banco y su prima, la amargada, compartieran algo más que las cuatro paredes en las que vivían. La realidad era diferente, al igual que esa mañana, no podíamos estar solos sin hacernos el amor. Nuestro repertorio de posturas haría palidecer al escritor del Kamasutra. Cada día buscábamos nuevas &nbsp;formas de amarnos, de pie, tumbados, en un sillón, en la escalera. Su boca, su vagina o su culo eran únicamente instrumentos, lo importante es que nos teníamos uno al otro y con eso nos bastaba. No nos hacía falta nada más.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Desgraciadamente esa mañana, después de hacerle el amor y mientras me duchaba, oí a María vomitar. Ninguno dio importancia a ese hecho y tranquilamente nos sentamos a desayunar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No tengo hambre-, me dijo mi prima al tratar de terminarse la tostada, -Algo me debe de haber sentado mal-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Tienes mala cara-, respondí sin saber lo que se nos avecinaba y como siempre a esa misma hora, la besé despidiéndome de ella hasta la hora de comer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Durante las siguientes horas el ajetreo de la sucursal no me dejó pensar en lo ocurrido y tengo que reconocer que cuando volví a casa se me había olvidado el mal rato que había pasado mi mujer esa mañana. Solo comprendí que algo iba mal, al entrar a la cocina y comprobar que, contra la norma que habíamos establecido, la comida no estaba preparada. Fue entonces cuando me acordé que se encontraba indispuesta y subiendo a nuestra alcoba, me la encontré llorando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Que te ocurre?-, pregunté sin dejar de acariciarle el pelo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">María, mi prima, mi mujer, mi amor, tardó en contestarme y cuando lo hizo, sin dejar de sollozar, me quedé petrificado:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estoy embarazada-, soltó hundiendo su cara en la almohada, -¿Qué vamos a hacer?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Ni siquiera se me pasó por la cabeza el abortar. Podíamos ser a los ojos de la sociedad unos amorales pero, cómo ella tenía unos solidos principios, tomar esa vía nos resultaba imposible. Comprendí que nuestro idílico mundo se nos venía abajo. Muchas veces habíamos hablado de que ocurriría si a nuestras madres les llegaban rumores de que sus hijos compartían lecho y ambos habíamos llegado a la conclusión que eso las mataría. Las pobres viejas eran buenas pero habían sido educadas en unos valores que harían que nuestro amor les resultara repugnante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Podemos irnos del pueblo-, le contesté pensando que así nadie se enteraría.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Eres tonto. Y que iban a pensar los nuestros que dejáramos todo, nos fuéramos juntos y que a los nueves meses viniese con un crio. Sabrían que tú eres el padre-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Tratando de tranquilizarla, le di un beso y acariciando su barriga, le dije que ya se nos ocurriría algo. Abrazados en la cama, rumiamos juntos nuestra desgracia y pasaron las horas sin que se nos ocurriera una solución. Como esa tarde no podía dejarla sola, llamé a un compañero y le dije que me sentía de pena y que no iba a ir a trabajar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No hay problema, cuídate-, me dijo sin sospechar nada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Ya eran casi las seis cuando levantándose de la cama y comenzando llorar nuevamente me dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Tengo que agenciarme un novio y echarle la culpa a él-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">No pude reprimirme y soltándole un guantazo, me negué:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Eres mi mujer y no pienso compartirte con nadie. Prefiero que se descubra todo a pensar que otro hombre te acaricie-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sé que no fue correcto pero pensar en que fuera otro el que compartiera con ella las noches, me había sacado de mis casillas. Al darme cuenta de lo que había hecho, la atraje hacia mí y pidiéndola perdón, la besé apasionadamente. Ella me respondió como solo ella sabe hacerlo. Sus manos me empezaron a desabrochar la camisa y dejándome desnudo, se quitó las bragas y poniéndose de rodillas en la cama, me pidió que le hiciera el amor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Varias veces la había tomado vestida, pero en esa ocasión verla tan dispuesta sin haberla siquiera tocado, me enervó y pegándome a ella, le subí la falda y de un solo empellón, la penetré hasta el fondo. Convertido en un demente descargué sobre ella toda mi frustración y cabalgándola a un ritmo infernal, busqué limpiar mi pecado. María no tardó en demostrarme con sus gritos su excitación y animándome a continuar, me azuzó diciéndome que era suya y que nada ni nadie podrían evitarlo. Su orgasmo fue brutal, chillando me pidió que siguiera penetrándola mientras el placer corría por sus pantorrillas. Toda la tensión de lo ocurrido se concentró en mi sexo y descargué en su interior, ya germinado, simiente inocua pero repleta de cariño.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Exhaustos caímos en la cama, y llenándonos de besos, nos dijimos que lo importante éramos nosotros y el fruto de sus entrañas. Las caricias mutuas&nbsp; volvieron a calentarnos y terminándonos de desnudar, volvimos a hacer el amor pero esta vez, suavemente. Yo no lo sabía pero mi prima había tomado una resolución y solo esperaba el momento oportuno para comentármela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Fue tras la cena, cuando sirviéndome una copa me dijo que teníamos que hablar. Aunque no me apetecía comprendí que no podíamos postergar más el asunto y acomodándome junto a ella, le di entrada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Fernando, te pido que no me interrumpas y no te enfades con lo que te voy a decir-, me pidió casi llorando, -aunque me duela no puedo decirle a mi madre que tú eres el padre de mi hijo. Me voy a inventar una aventura de una noche y que a raíz de ella, me quedé embarazada…-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Cabreado, saltándome mi palabra, la interrumpí:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Y que quieres, ¿Qué mi hijo no tenga padre?, me niego, pienso educarlo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No te he dicho que no le eduques, serás su padre aunque nominalmente sea un desconocido el que me preñó. Tú le llevarás a la escuela, le enseñaras a jugar al futbol y cuando sea mayor le diremos la verdad-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Aunque esa solución&nbsp; no me gustaba, comprendí que era la mejor pero aun así había un problema y tomando un poco de whiski, le dije:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Está bien, pero eso no acabará con las habladurías. Cuanto tiempo crees que tardara el pueblo en chismorrear que María, la de Joaquín, se ha quedado embarazada del primo con el que vive-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Lo sé y por eso te voy a pedir algo que es dolorosísimo para mí-, me contestó llorando, -¡Quiero te busques una novia y que ella venga a vivir a nuestra casa!-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¡Tú estás loca!, no solo no quiero buscarme otra sino que al traerla a casa, se daría cuenta de nuestra relación y un chisme de pueblo se convertiría en certeza nada más enterarse-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Por eso tendremos que elegir con cuidado la persona, deberá de estar enamorada de ti y ser lo suficientemente manejable y sumisa para que al descubrirlo sea incapaz de traicionarnos-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Indirectamente, me estaba proponiendo que formáramos un trio y aunque sabía que en la universidad había tenido un escarceo con una mujer, María no era bisexual. Tratando de rebatir su plan, le expliqué que era imposible hallar una candidata que reuniera esas características y menos en Luarca.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Si existe y durante los últimos tres meses, no ha hecho otra cosa que tontear contigo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Me quedé de piedra al comprender a quien se refería. &nbsp;La elegida en la que estaba pensando era Isabel, la hermana pequeña de mi amigo Rodrigo. Durante las últimas semanas, nos habíamos estado riendo de las maniobras de acoso y derribo que esa cría había intentado con el ánimo de seducirme. Aprovechando que trabajaba en la tienda de al lado del banco, venía a verme todos los días para que la invitara a desayunar.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estás de la olla, es una niña. No debe de tener más de veinte años-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Veintitrés para ser más exactos y tú mismo me has dicho que si no llegas a estar conmigo ya te la hubieses tirado. Lo que te propongo es que la seduzcamos entre los dos y que esa boquita de fresa cuando se dé cuenta no pueda echar marcha atrás-, me contestó mientras me bajaba la bragueta. -No podrá decir nada porque para entonces se habrá convertido en nuestra amante-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sin mediar palabra, sacó mi pene y meneándolo me preguntó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Te parece bien?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<p>No pude negarme, María ya se lo había introducido en la boca y la idea de compartir ese culo juvenil con ella, no me parecía una idea tan desagradable.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<p><strong>Los preparativos</strong></p>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.porn-star.com/lena_sophia/09.jpg"><img decoding="async" src="http://www.porn-star.com/lena_sophia/09.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.quieropornogratis.com/porno/fotos/lesbianas/05/lesbianas(3).jpg"><br />
</a><strong>&nbsp;</strong></p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Al día siguiente, cuando llegué a comer María estaba contenta. Me sorprendió encontrármela bailando en la cocina mientras preparaba la comida y por eso le pregunté el motivo de su cambio de humor.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Todo va sobre ruedas. Como te dije, me he encargado de todo, esta mañana he ido a ver a nuestra futura novieta y la muy tonta ha caído en la trampa-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Qué le has dicho?-, respondí alucinado por la rapidez que se había dado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Le he comentado que el banco te ha regalado tres viajes a Fuerteventura y que los íbamos a perder al no tener con quién ir-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No te entiendo-, solté al no comprender cuál era su plan.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estás a por uvas. Le puse en bandeja que debido a las habladurías no podía irme sola contigo porque ya era bastante el hecho que viviéramos juntos en la misma casa-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Y qué te dijo?-,</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-La muy tonta vio la oportunidad de irse contigo, teniéndome a mí de sujetavelas y sin percatarse donde se metía, me insinuó que ella podía acompañarnos. Como podrás comprender, acepté al instante-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Cojonudo-, contesté sonriendo,-¿y cuando nos vamos?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Pasado mañana, ya he comprado los billetes-, me informó mientras me acariciaba el trasero. -Por cierto, yo he sufragado el viaje pero tú me vas a pagar el bikini que he elegido-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Soltando una carcajada, le pregunté cómo era y porque no me lo modelaba. Ella, muerta de risa, contestó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Es sorpresa, pero te anticipo que es muy, pero que muy, sexy-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">No me quedó duda alguna que si mi prima lo describió tan provocativo, era porque en realidad debía de ser indecente y anticipándolo mentalmente, la abracé mientras le intentaba desabrochar la falda. Pero María tenía otros planes y separándose de mí, dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Tienes que ahorrar fuerzas, hasta el sábado vas a estar a dieta-, y poniendo cara de picar, me&nbsp; explicó: -Durante tres días seguidos vas a tener que contentar a dos mujeres-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Esa misma tarde, al salir del banco, me encontré de frente con Isabel. La cría venía vestida con un provocativo vestido que revelaba la mayor parte&nbsp; de su anatomía. Disimulando me fijé en ella, disfrutando por anticipado de sus contorneadas piernas y grandes pechos. Ella, nada más verme, se acercó y exhibiendo una sonrisa, dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¡Qué ganas tenía de verte!. Me imagino que ya sabes que me he acoplado al viaje-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Si, me lo comentó María-, contesté un tanto cortado, -me alegro que seas tú quien nos acompañe-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿De verdad?-, respondió bajando la mirada, -temía que te enfadaras al enterarte-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Por qué me iba a enfadar?-, solté mientras le daba un repaso,- sería un idiota si me molestara que una preciosidad como tú nos acompañara-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Se puso colorada al oír mi piropo pero rápidamente se repuso y mirándome a los ojos se despidió diciendo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Gracias, entonces nos vemos el viernes, ¿ok?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No faltes, sino vienes, me aburriré al ir solo con mi prima-, dije, dando por entendido que con ella tendría algo de acción.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Isabel soltó una risotada tras lo cual&nbsp; contestó a mi indirecta, diciendo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Aunque no fuera, nunca te aburrirías ya buscarías como entretenerte-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Si no llega a ser imposible, de su respuesta se podría deducir que se barruntaba que entre María y yo había algo, por lo que, para evitar el tema me despedí y directamente me fui a casa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"><strong>El viaje.</strong></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Ese viernes hacía frio en Asturias. El termómetro marcaba seis grados, por lo que, al salir de Luarca los tres íbamos enfundados bajo gruesas capas de ropa. Al llegar al aeropuerto, nos quitamos los abrigos lo que me permitió descubrir que debajo de los mismos, María e Isabel iban vestidas igual. La indumentaria de ambas consistía en una escotada blusa de flores y una minifalda amarilla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">“No puede ser casualidad”, pensé al verlas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Cuando ya iba a preguntar la razón de esa coincidencia, las dos mujeres preguntaron riéndose:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Te gustan nuestros uniformes?, somos las Fernando´s girls-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No-, respondí, -en cambio me encantan los cuerpos que esconden-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Mi prima y mi amiga buscando incomodarme me empezaron a modelar en mitad de la sala de espera. Una rubia y una morena pero ambas estupendos ejemplares de la raza autóctona de mi región. Asturianas de pura cepa que eran en sí un recordatorio de porqué, en España, la leche asturiana tiene tanta fama.&nbsp; Si María con sus treinta y cinco años estaba buena, la juventud de Isabel la convertía en un bocado demasiado apetitoso para no ser catado y corriendo un riesgo innecesario, se los hice saber:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Cómo sigáis tonteando, al llegar al hotel os violo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Obtuve como única respuesta más burlas y provocaciones, por lo que, haciéndome el enfadado me alejé de ellas y me senté en el otro extremo de la terminal. Alejarme, me dio la posibilidad de contemplarlas sin que ellas se percataran de mi examen. Mis acompañantes eran dos mujeres de bandera. El sector masculino de la sala las había catado bien y todos sin excepción estaban maravillados observando a&nbsp; ambas haciendo el tonto mientras se reían de mí. Con unos culos perfectos y unos pechos que no les iban a la zaga, traían embobados a todo aquel con el que se cruzaban. Parecían dos colegialas haciendo travesuras, su desparpajo y sus risas provocaban sonrisas y babeos a su paso. Yo, por mi parte, me estaba empezando a excitar imaginándome mis próximos tres días en compañía de esas bellezas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Recibí con gozo el aviso que teníamos que embarcar, no en vano tenía ganas de llegar a nuestro destino y que los planes que había&nbsp; urdido María se llevaran a cabo. Lo que no me esperaba que corriendo hacia mí, mi prima e Isabel se pegaran como lapas y me abrazaran. Su actitud hizo que, tanteando el terreno, mis manos recorrieran sus traseros mientras entrabamos al avión. Ninguna de las dos se quejó, al contrario, compartiendo miradas cómplices las dos muchachas se rieron y charlando entre ellas, comentaron que si la calefacción del aeropuerto me había puesto tan caliente que sería cuando el sol de las Canarias tostase mi piel.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Segundo aviso-, les dije,-si seguís cachondeándome, no respondo de las consecuencias-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Mi prima forzando la situación, guiñó el ojo a la morena y acariciando mi pelo, me susurró al oído:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Ya falta poco para que caiga-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.porn-star.com/lena_sophia/07.jpg"><img decoding="async" src="http://www.porn-star.com/lena_sophia/07.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p>Ni que decir tiene que al sentarme, conseguí hacerlo entre esas dos bellezas. Con Isabel a mi derecha y María a mi izquierda era la envidia de todo el pasaje. &nbsp;Nada reseñable hubiera ocurrido durante el despegue sino llega a ser que debido al aire acondicionado del avión, los pezones de mis acompañantes se erizaron y se me mostraron a través de la fina tela de sus blusas. Comprendiendo que era el momento de vengarme, acariciando las piernas de ambas, les dije:</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No soy el único que está caliente-, me miraron sin comprender a que me refería por lo que tuve que aclarárselo:-Tenéis los pitones pidiendo guerra-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Al mirar hacia abajo y ver a través del escote los efectos del frio, María se puso roja pero Isabel, devolviéndome la caricia, soltó mientras su mano recorría sin disimulo mi entrepierna:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Lo malo es que no conozco guerrero que pueda calmar mi calentura-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Te puedo decir de uno que, si le das una hora, hará que te rindas pidiendo tregua-, contesté siguiendo la broma.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">&nbsp;La morena, mientras pedía a la azafata una manta con la que taparse, me retó diciendo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Eso habrá que verlo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sin darse cuenta, esa cría había abierto la veda y no pensaba dejar escapar la oportunidad que me había brindado, por eso cuando la empleada volvió trayendo consigo tres franelas con las que combatir el frio, decidí que era hora de comprobar si Isabel era tan mujer como vacilaba. Bajo el cobijo de la manta, mi mano fue acariciando su pierna, subiendo paulatinamente hacia su sexo. Ella, cortada, trató de impedirlo, retirando mi mano pero acercándome a su oreja, le dije:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Me has dado una hora, así que te aguantas-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Con un brillo en sus ojos, producto de la excitación que la embargaba, me dio permiso y tratando de disimular se puso a mirar por la ventanilla.&nbsp; No sé cuánto tarde en llegar a su tanga, lo que sí me consta es que cuando mis dedos acariciaron la tela, esta se hallaba completamente empapada. Nada más sentir mis yemas centrándose en su pubis, la muchacha, totalmente entregada, separó sus rodillas permitiendo que mi exploración fuese completa. Al comprobar su disposición y siempre por fuera de sus bragas, mimé el clítoris de Isabel mientras ella se mordía los labios tratando de evitar un gemido que exteriorizara su placer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sin saber qué hacer o cómo reaccionar, en voz baja, me pidió que parara, a lo que me negué y cada vez más nerviosa, comprendió que no iba a cejar hasta que su cuerpo se liberara por lo que, cerrando los ojos, buscó lo inevitable. Dando la espalda a mi prima, que desde su asiento no perdía comba, usé mi otra mano para&nbsp; rozar uno de sus pechos. Sus pezones, ya de por si erectos, me recibieron contrayéndose aún más y mientras sopesaba el volumen de sus senos, me dediqué a pellizcarlos suavemente. Sentir mis dedos, recorriendo su aureola, completó su derrota y presionando, con las suyas, la mano que acariciaba la indefensa vulva, se corrió en silencio. Buscando afianzar mi victoria, levanté su cara y dulcemente le di un beso en los labios mientras le decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Quieres que siga?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Aquí no-, respondió dándome por entendido que en otro lugar y con menos publico si quería.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Durante unos minutos se mantuvo callada, tras lo cual se levantó de su asiento porque quería ir al baño. Caballerosamente le cedí el paso, esos sí, aprovechando a tocarle el trasero mientras lo hacía. Ella, lejos de molestarse, posó su mano en mi sexo y apretando su presa, me susurró:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¡Eres un cabrón!, pero me gustas-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Mi prima esperó a que cerrara la puerta del aseo, para soltar una carcajada y pegándose a mi cuerpo, exclamó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estoy celosa y cachonda. ¡No sabes cómo me ha puesto ver cómo la masturbabas!.- y cogiendo mis dedos impregnados en el flujo de su rival, se los llevó a la boca mientras me decía: -De esta noche no pasa que pruebe directamente el coñito de esa cría-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Me sorprendió la lujuria de sus palabras, la caza y captura de Isabel había empezado siendo una solución a su embarazo pero se había convertido en un fin. Mi prima ansiaba tener a esa mujer entre sus piernas. Encantado por la transformación, pasé mis manos por sus pechos mientras le decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No sé si será esta noche pero no debemos apresurarnos, tenemos un plan y habrá que cumplirlo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Lo sé pero es que me ha puesto brutísima-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">La llegada de la morena nos impidió seguir hablando por lo que tuvimos que posponer la conversación. Durante el resto del viaje, los tres estuvimos charlando sobre lo que íbamos a hacer durante nuestra estancia en la isla, de manera que casi sin darme cuenta estábamos aterrizando.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Al salir y comprobar que en el exterior rondaban los veintiséis grados de temperatura, decidí que elegir Lanzarote había sido acertado porque no solo nos habíamos alejado del frio asturiano sino que podríamos darnos unos chapuzones en la playa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">“Tengo ganas de verlas en bikini”, pensé mientras cargaba el equipaje en el taxi que nos llevaría al hotel.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"><strong>La llegada al Hotel.</strong></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.porn-star.com/lena_sophia/12.jpg"><img decoding="async" src="http://www.porn-star.com/lena_sophia/12.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p>El taxi tardó cerca de veinte minutos en hacer el trayecto entre el aeropuerto de Lanzarote y nuestro hotel. Durante ese tiempo, María e Isabel se encargaron de tomarme el pelo por medio de reiteradas insinuaciones e indirectas, todas ellas encaminadas a excitarme. Sin cortarse por la presencia del taxista y descojonadas de risa, me exigieron que me enterara donde estaba la playa nudista más cercana porque tenían ganas de comprobar si era cierto que calzaba una xl. Tratando de pasar el trago lo más rápidamente, les dije que si lo que querían era vérmela solo tenía que pedirlo.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">La primera en contestar fue la cría, que poniendo cana de viciosa, comentó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No solo queremos verla, queremos disfrutarla-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Queremos?-, preguntó María, un tanto extrañada que la cría usara el plural.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Quiero-, rectificó al darse cuenta del significado que escondían sus palabras.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Yo, por mi parte, me percaté que lejos de ser un error o una ligereza, Isabel había dejado claro que intuía que entre nosotros había algo más que el parentesco y que de ser así, no le molestaba.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">“Quizás sea aún más sencillo desde lo que pensaba”, me dije mientras pagaba el taxi.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Aunque no nos lo había informado, María había reservado dos habitaciones contiguas con una puerta de comunicación entre ellas y por eso al entrar, me quedé agradablemente sorprendido:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Nosotras dormiremos aquí-, me dijo mi prima señalando la habitación con dos camas, y el tuyo es el otro. Así que vete que tenemos que cambiarnos para ir a cenar y nos vemos en una hora-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">De mala gana, me fui a mi cuarto. No había terminado de deshacer la maleta cuando oí el ruido de la puerta. Al darme la vuelta, me encontré con María casi desnuda que corriendo hacia mí, me bajó la bragueta de mi pantalón mientras me decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Tenemos cinco minutos para que me hagas el amor. No te imaginas como estoy. Esa niña me tiene loca. Nada más llegar se ha desnudado frente a mí y antes de meterse a duchar, exhibiéndose, ha empezado a contarme como te iba a violar esta noche -, me soltó mientras se bajaba las bragas, &#8211; la muy zorra me ha prometido que hoy mismo va a conseguir que le llenes todos sus agujeros-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Todos?-, respondí, metiendo mi pene en su sexo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Sí. Esa mosquita muerta quiere que la folles bien follada y que aunque nunca lo ha hecho, le apetece que le desvirgues el culo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Saber que ese hermoso trasero estaba a mi disposición hizo que me excitara más aún y dándome prisa, tomé a mi prima de sus hombros. Mi pene encontró su cueva completamente lubricada y de un solo empujón, lo incrusté hasta el fondo. María gimió al sentir mi glande chocando contra la pared de su vagina y como una posesa, me pidió que fuera brutal. Obedeciendo y con un ritmo infernal, mi extensión acuchilló su sexo mientras ella se masturbaba. María no tardó en correrse y sin pedirme opinión, se lo sacó para, a continuación, encastrárselo en su entrada trasera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Cuéntame como te la vas a follar-, me rogó fuera de sí.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Mordiendo la almohada para no hacer ruido, mi prima esperó que empezara a hablar:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Pensando en ti, voy a dejar la puerta entornada para que puedas observar cómo me la tiro. Podrás verme desnudando a esa putita y disfrutar de cómo le voy a mordisquear sus pechos como si fueran los tuyos-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sus berridos quedaron amortiguados por la almohada pero estaba claro que mi relato la estaba llevando a unos extremos de excitación nunca antes alcanzados. Sabiendo que teníamos poco tiempo, aceleré mis penetraciones mientras le decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Lo primero que voy a obligarla es que me haga una mamada y con su boca, limpie los restos de ti. Quiero que, entre tanto, te masturbes pensando en su boca, relamiendo tu clítoris y que cuando se trague mi semen, te imagines que es tu flujo el que está bebiendo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Al visualizar esa imagen, el cuerpo de mi prima se retorció derramando su placer por los muslos, momento que aproveché para darle un azote en el culo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Entonces, la voy a tumbar en la cama y abriéndole sus piernas, voy a tomarla como a ti te gusta. Sin prisas, mi pene va a llenar su cueva mientras mis dedos pellizcaran sus pezones y cuando la vea correrse, utilizaré su flujo para dilatar su ano y entonces sin consideración, la desvirgaré para ti-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">María desplomándose sobre el colchón,&nbsp; se corrió coincidiendo con mi clímax y tras unos momentos de descanso, se levantó de la cama y mientras se volvía a poner las bragas, me susurró:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Gracias, lo necesitaba. Me vuelvo a mi cuarto antes de que salga, no vaya a darse cuenta-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Satisfecho, la vi marcharse tras lo cual terminé de acomodar mi ropa en los estantes y ya tranquilamente, me duché pensando que esa noche iba a ser vital para nuestros planes. Al salir envuelto en una toalla, descubrí que Isabel estaba sentada en un sofá de mi habitación. Me recibió con una mirada picarona y acercándose, me dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Aprovechando que Isabel se está cambiando he venido a comprobar si es verdad que calzas tan grande-, y antes que pudiera hacer algo, me despojó de la toalla, dejándome en pelotas.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Su cara se iluminó al verme desnudo y pegando su cuerpo al mío, besó mis labios mientras me decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Llevo tres meses soñando este momento. No te imaginas las veces que me he masturbado pensando que hacías conmigo lo mismo que con tu prima-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No te entiendo-, respondí disimulando pero bastante excitado.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No hace falta que lo niegues, acababas de llegar al pueblo cuando un día os descubrí haciendo el amor en una playa y desde entonces, os he seguido.&nbsp; Cada vez que cogías el coche, con mi moto, os alcanzaba.&nbsp; No sabes la cantidad de kilómetros que he hecho para veros-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No te creo-, contesté todavía inseguro.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">La muchacha me miró y sacando unas fotos de su bolso, me las dio muerta de risa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Mira qué guapa estaba María mientras te la tirabas en ese asilo, o fíjate que buen plano de tu pene en su boca-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Qué quieres?-, pregunté totalmente acojonado por las pruebas que esa cría tenía de nosotros.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Habéis despertado en mí sensaciones que no conocía y si no quieres que esto se haga público, tenéis que admitirme en vuestros juegos y que cada vez que te la cojas, también lo hagas conmigo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">La muy hija de puta nos estaba haciendo chantaje sin saber que eso mismo era lo que habíamos pensado hacer con ella, por lo que, haciéndome el indignado, le solté:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Si quieres eso, lo tendrás. Pero con dos condiciones: la primera es que esta noche entre tú y yo seduzcamos a María sin que ella se entere de nuestro trato y la segundas es que…me hagas una mamada-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Sonrió al escuchar mi respuesta, y arrodillándose a mis pies, besó mi glande mientras con sus manos acariciaba mis testículos. Verla postrada y sumisa, hizo que mi pene se izara orgulloso y que antes que sus labios se abrieran, ya estuviera completamente erecto. Con sus ojos pidió mi aprobación y lentamente se lo fue introduciendo en su boca. La parsimonia con la que lo hizo, me permitió disfrutar de la suavidad de sus labios recorriendo cada centímetro de mi extensión y que su humedad lo envolviera.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Increíblemente, la cría no cejó hasta que desapareció en su interior, completamente introducida hasta su garganta y entonces usando su boca como si de su sexo se tratara empezó un movimiento de vaivén, sacándola y metiéndola sin pausa mientras sus dedos acariciaban mis nalgas desnudas. Con mis manos en su nuca, forcé tanto la rapidez como la profundidad de sus&nbsp; mamadas y sin importarme la muchacha busqué, mi placer. Este no tardó en llegar y como si fuera un torrente, me derramé dentro de ella con una explosión de gozo que pocas veces había experimentado. Isabel, sabiendo que la primera vez era importante, se esmeró no dejando que ninguna gota de mi esperma se desperdiciara y con su lengua limpió todos los restos de mi pasión, tras lo cual, se levantó y acomodándose el vestido, me dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Ni esta noche ni ninguna otra, tendrás queja de mí. Seguiré todo lo que me ordenes, si lo que deseas es que ella no lo sepa, no lo sabrá. Usaré todos mis encantos para llevarnos a tu mujer a la cama-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Alucinado por sus palabras, la vi saliendo del cuarto, pero antes que cruzara la puerta la agarré y forzando sus labios, la besé mientras mis manos acariciaban su trasero. Dejándose llevar, la muchacha respondió mi beso con pasión y gimiendo me rogó que la tomara.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Ahora, ¡NO!. Quiero que sea mi prima la primera en hacerte el amor y cuando ya te hayas corrido en sus piernas, entonces entre los dos te tomaremos hasta que no puedas más-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Lo prometes?-, me preguntó con una sonrisa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Por toda respuesta, recibió un azote en el culo, tras lo cual, me terminé de vestir, convencido que nuestros problemas se habían acabado y que Isabel nos iba a dar la cobertura que necesitábamos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;"><strong>La cena.</strong></div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://www.porn-star.com/lena_sophia/13.jpg"><img decoding="async" src="http://www.porn-star.com/lena_sophia/13.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p>“Son las nueve”, pensé al oir que las dos mujeres salían de su cuarto. Cogí mi chaqueta y salí al pasillo. Al cruzar el umbral de la puerta me encontré con una visión maravillosa, me esperaban ataviadas con unos escuetos vestidos de noche. Ambos lucían grandes escotes y solo se diferenciaban en la longitud de su falda, mientras María llevaba uno largo con una provocativa apertura en un lado, Isabel se había puesto uno cuya falda únicamente tapaba su culo, dejando al descubierto la mayor parte de sus piernas. Durante unos momentos, babeando su belleza, disfruté mirándolas. Ellas, lejos de sentirse incomodas por mi repaso, se sintieron halagadas y con desparpajo, me lucieron los modelitos.</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Te gustan?-, me preguntó mi prima.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estáis preciosas-, tuve que reconocer.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Sobre todo María-, soltó la más pequeña de las dos,- está deslumbrante, si fuera hombre le comería esos preciosos pechos-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¡Coño con la niña!-, respondió la aludida.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Tiene toda la razón, además ese vestido te hace un culo formidable. Sería mariquita si no me gustara verte con él-, intervine rozando con mi mano su trasero.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Mi prima, completamente cortada, nos dio las gracias y llamando al ascensor, dio por terminada la conversación. Lo que no se esperaba era que al entrar en el cubículo, Isabel, mirándola, dijera:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Fernando, ¿te has fijado que se le han puesto duros?-</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿El qué?-, contesté.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Los pezones-, y antes que María pudiera decir algo, le pellizcó uno por encima de la tela.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No me había dado cuenta-, respondí e imitando a la muchacha, cogí el otro entre mis dedos y lo apreté, diciendo: -La pena es que soy su primo que si no sería un placer metérmelos en mi boca-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Nuestra víctima, alucinada, se quejó y separándose de nosotros, nos dijo que como broma ya tenía suficiente, pero entonces la cría le susurró al oído:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Yo no soy tu prima y si lo necesitas, no me importaría hacerlo-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Afortunadamente para María, en ese instante se abrió el ascensor y dos turistas entraron porque tuve claro que, anticipándose a lo hablado. esa cría le hubiera mamado ahí mismo sus pechos. Lo estrecho del habitáculo hizo que nos tuviéramos que pegar unos a otros, dejando a Isabel entre los dos. La muchacha, sin pensárselo dos veces, nos abrazó y pasando sus manos por nuestros traseros, empezó a acariciarlos. Al mirar a mi prima, me percaté que se estaba viendo afectada por los continuos magreos de nuestra amiga y que para evitar que se le notara la excitación, miraba al techo mordiéndose los labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Cuando llegamos a la planta baja, los tres salimos abrazados y de esa forma llegamos hasta el restaurante-discoteca del hotel. &nbsp;Por lo que me había contado el conserje, hasta las once era un restaurante pero a partir de esa hora retiraban unas mesas y se volvía discoteca, por eso al entrar le di una propina al maître para que nos pusiera en alguna de las que no retiraran. Profesionalmente nos llevó a una de media luna, un poco alejada y oscura, tras lo cual, guiñándome un ojo me dijo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Aquí estarán tranquilos usted y sus acompañantes-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Comprendí al instante a que se refería, desde esa mesa teníamos una perfecta visión de todo el restaurante y gracias al juego de luces, nuestros lugares estaban en penumbra, dificultando la percepción de lo que ocurriera allí. Satisfecho, puse a una mujer a cada lado, de manera que María e Isabel estaban enfrentadas. Esperé a que el camarero nos tomara la comanda para dar rienda suelta a lo planeado. Como si no fuera conmigo, le pregunté a mi cómplice que era lo que se comentaba de mi prima y de mí en el pueblo. La cría comprendió que era lo que quería que contestara y tomando un sorbo de vino, exclamó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Qué los dos estáis buenísimos?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Solté una carcajada al oírla, en cambio, María intrigada por su respuesta le pidió que se explicara:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Creo que lo sabes, todas las mujeres del pueblo babean por Fernando y buscan cualquier excusa para ir al banco y te puedo asegurar que varias son las que aprovechando sus salidas a correr, le esperan para disfrutar viéndole con su cuerpo sudado-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Y ¿que se dice de mí?-, preguntó totalmente interesada.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-De ti, se habla del cambio que has dado. Hombres y muchachos están de acuerdo, todos se darían con un canto en los dientes por disfrutar de tu cuerpo aunque fuera solo un día. He llegado a oír de varias mujeres que contigo se harían lesbianas-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">En ese momento intervine diciendo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Yo mismo te he espiado en la ducha y puedo asegurar que tienes uno de los culos más impresionantes de todos los que he visto-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Completamente colorada, mi prima se quedó callada, lo que le dio a nuestra amiga la oportunidad de decir:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Nunca he estado con otra mujer, pero si tuviera que elegir a una para hacerlo, ten por seguro que te elegiría a ti-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Nada más terminar de decirlo, noté que bajo la mesa Isabel se había descalzado y sin ningún recato, acariciaba con su pie la pierna de mi prima. Ésta, sin saber cómo reaccionar, me miró buscando ayuda pero en vez de auxiliarla, hice como si no me hubiese enterado. Mirando de reojo a ambas, descubrí en María una mezcla de confusión y excitación, y en su&nbsp; agresora, la determinación de conseguir sus metas. Los pezones de la rubia no tardaron en demostrar la calentura que sentía y a través del escote, me percaté que se habían erizado por las caricias de la muchacha.&nbsp; La ausencia de reacción de la mujer espoleó a Isabel y sin recato alguno, subió hasta su entrepierna y descaradamente empezó a acariciar su pubis mientras me decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Ya que la has espiado en el baño, dime como tiene el coño, ¿lo tiene rasurado?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Completamente, no tiene ningún pelo. Pero lo mejor son sus pechos. No te haces una idea; grandes, llenos, en su sitio y con unas negras aureolas que los convierten en irresistibles-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Tan bonitos como los míos?-, preguntó coquetamente mientras se ahuecaba el escote para que mi prima y yo disfrutáramos de su visión.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">María, incapaz de contenerse, gimió de deseo y bajando su mano, acarició el pie que le estaba masturbando e inconscientemente, abrió más sus piernas y echando su cuerpo hacía adelante, facilitó las maniobras de la morena. Decidido a no darme por enterado, contesté:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Diferentes, los pechos de mi prima son un vicio pero los tuyos piden ser tocados-, y sin pedir su opinión metí mi mano por su escote para acariciarlos.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Isabel al sentir las yemas de mis dedos pellizcando uno de sus pezones, aceleró las caricias de su pie mientras posaba su mano en mi entrepierna. Fue entonces cuando incremente la presión sobre su aureola y susurrándole, le pedí que se concentrara en María. Poniendo cara de pícara, obedeció retirando su mano y con toda la mala leche del mundo, preguntó a mi prima porque estaba tan callada. Para María le fue imposible contestar, en ese preciso instante se estaba corriendo, por lo que tuve que salir en su ayuda diciendo:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Está avergonzada de nuestros piropos, pero verás que en unos minutos se repone-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Eso espero-, contestó la cría,-queda mucha noche y pienso aprovecharla-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Completamente derrotada por la vergüenza y el deseo, mi prima, una vez se hubo repuesto del orgasmo, nos dijo que necesitaba irse al baño, momento que aproveché para decirla al oído que cuando saliera del mismo, quería que me diera sus bragas. Cabreada, no me respondió pero me dio lo mismo porque sabía que iba a obedecerme.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Nada más irse, Isabel se rio y pegándose a mí, me dio un beso mientras me decía:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Te habrás dado cuenta que he cumplido?, ¿estás contento?-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Todavía no-, le respondí, -dame tu tanga y metete debajo de la mesa, quiero que cuando vuelva, te comas su coño-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Intentó protestar arguyendo que era un local público y que jamás se lo había hecho a una mujer, pero fui inflexible y no tuvo más remedio que darme su ropa interior y disimuladamente, introducirse bajo el mantel. María volvió al cabo de los dos minutos y al ver que estaba solo me preguntó que donde estaba la muchacha.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Se ha ido a hablar por teléfono-, le contesté.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Al oírme me dio sus bragas mientras me contaba que Isabel la había masturbado sin que yo me diese cuenta. Esperé a que terminara de hablar para preguntarle que había sentido. Sus mejillas se sonrojaron y bajando la mirada, me contestó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Me ha puesto brutisima. Pero eso no es lo acordado, tenías que ser tú quien la sedujera-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Por eso no te preocupes-, respondí satisfecho, -Aun te quedan muchas sorpresas. Quiero que te subas el vestido y abras tus piernas. Me apetece ver como lo tienes de excitado-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Soltando una carcajada, me llamó pervertido pero haciendo caso a mi petición, se levantó la falda y abrió sus piernas para mostrarme la humedad de su sexo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Estoy chorreando-, me dijo abriendo con sus manos sus labios.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Isabel, creyó que ese era el momento y poniendo sus manos en las rodillas de mi prima, llevó su boca hasta la entrepierna de la mujer. Asustada por la sorpresa, María gritó pero al ver mi sonrisa, se relajó y dejándose hacer, me pidió explicaciones. Torturándola me entretuve bebiendo de mi copa, porque sabía que en ese momento la lengua de la morena estaba dando buena cuenta del inflamado clítoris de mi prima y era consciente que cuanto más alargara mi explicación más caliente estaría. Al comprender que de nada servía prolongar más su ignorancia, le expliqué que mientras se cambiaba, la cría había venido a mi cuarto y que después de hacerme una mamada, me había contado que sabía de lo nuestro y que quería convertirse en nuestra amante.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Y ¿Qué le dijiste?-, preguntó mientras apretaba el mantel entre sus manos, presa del deseo.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Que primero tenía que convencerte y que después de veros&nbsp; disfrutando, entonces y solo entonces, la haría mía-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Ya sin ningún pudor, gimió de placer y posando sus manos en la cabeza de nuestra nueva amante, disfrutó de las caricias de la jovencita y por segunda vez, se corrió sobre su silla. Disimuladamente, miré bajo el mantel y no me extrañó descubrir que Isabel se estaba masturbando mientras hacía lo propio con mi prima. Fue entonces cuando cambiándola de postura la giré de manera que su culo estaba&nbsp; a mi disposición y metiendo mi mano en su entrepierna, busqué y encontré el botón que se escondía entre los pliegues de su sexo. Una vez localizado, comencé a acariciarlo con un dedo mientras con otro lo introducía en el estrecho conducto de su cueva. Sentir que mis dedos en su interior fue demasiado para Isabel y retorciéndose, el placer se derramó sus piernas. Satisfecho al comprobar que ambas habían obtenido su parte de gozo, dejé que saliera de su encierro y retornara a su silla.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.porn-star.com/lena_sophia/14.jpg"><img decoding="async" src="http://www.porn-star.com/lena_sophia/14.jpg" width="426" height="640" border="0"></a></div>
<p><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.vecinitas.net/wp-content/uploads/2013/01/fotos-lesbianas-024.jpg"><br />
</a>Al salir de debajo del mantel, los ojos de la cría tenían un brillo especial y por eso le pregunté que le había parecido:</p>
</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Ha sido brutal. Nunca creí que fuera capaz de hacer algo tan pervertido y menos disfrutar como una perra haciéndolo-, me contestó,- No sabes el corte que tenía pero en cuanto probé tu coño-, dijo mirando a María,- me puse tan cachonda que no pude parar y cuando Fernando me tocó me corrí como una cerda-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Entonces, ¿te ha gustado?- le susurró mi prima cogiendo su mano.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Sí- y guiñándole un ojo, prosiguió diciendo,-estoy deseando llegar a la habitación y perderme entre vuestros brazos-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Todo a su tiempo-, interrumpí,- primero tenemos que cenar y luego bailar para bajar la comida. No quiero que la vomitéis. Esta noche vuestros cuerpos van &nbsp;a dar muchas vueltas en mi cama. -.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-¿Nos lo prometes?- dijeron ambas al unísono.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Solo espero tener energía suficiente. Tengo dos coños y dos culos que rellenar y una sola polla-, respondí en son de guasa.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">Muerta de risa, mi prima señalando a un grupo de muchachos de otra mesa, contestó:</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-Eso es porque tú quieres, no creo que ni Isabel ni yo tengamos ningún problema en conseguir alguien que te ayude-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">-No voy a necesitar ayuda, si me canso, mis mujercitas pueden consolarse mutuamente-.</div>
<div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;">
<p>-No te preocupes que lo haremos. Esta noche cuando te hayamos dejado seco, te juro que tendré suficiente con María y si no es así, siempre podré utilizar uno de los juguetes que he traído en mi maleta-.</p>
<div style="color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"><b>Si quieres ver un reportaje fotográfico más amplio sobre la modelo que inspira este relato búscalo en mi otro Blog: &nbsp;&nbsp;&nbsp;</b>&nbsp;<a href="http://fotosgolfas.blogspot.com.es/">http://fotosgolfas.blogspot.com.es/</a><b></b></div>
<div style="color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"><b>&nbsp;</b></div>
<div style="color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"></div>
<div style="-webkit-text-stroke-width: 0px; color: black; font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: auto; word-spacing: 0px;">
<div style="margin: 0px;"><b>¡SEGURO QUE TE GUSTARÁ!</b></div>
</div>
</div>
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		<title>Relato erótico: La viuda de mi hijo y su madre son ahora mis putas 4 (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Jan 2026 07:39:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[En la cocina me encontré a Teresa dando de desayunar a Manolito. Curiosamente, al entrar y sin que tuviera que decir nada, dejó al niño y tras ponerme un café, me preguntó si deseaba algo más. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; ―No, con el café me basta― contesté mientras daba un repaso a lo bien que le quedaba el uniforme. &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; De haber sido una criada “normal”, le hubiese dado las gracias. “Perra”, en cambio, con el sonoro azote que descargué sobre sus nalgas debía darse por satisfecha. Para mi extrañeza, la zorra no solo no se quejó, sino que, esbozando una sonrisa, se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft"><img decoding="async" width="424" height="647" src="http://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/10/Sin-título-2.png" alt="" class="wp-image-20821" srcset="https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/10/Sin-título-2.png 424w, https://pornografoaficionado.com/wp-content/uploads/2019/10/Sin-título-2-197x300.png 197w" sizes="(max-width: 424px) 100vw, 424px" /></figure></div>


<p>En la cocina me encontré a Teresa dando de desayunar a Manolito. Curiosamente, al entrar y sin que tuviera que decir nada, dejó al niño y tras ponerme un café, me preguntó si deseaba algo más.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No, con el café me basta― contesté mientras daba un repaso a lo bien que le quedaba el uniforme.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De haber sido una criada “normal”, le hubiese dado las gracias. “Perra”, en cambio, con el sonoro azote que descargué sobre sus nalgas debía darse por satisfecha. Para mi extrañeza, la zorra no solo no se quejó, sino que, esbozando una sonrisa, se giró y demostrando una ternura que desconocía que metió un pedazo de fruta en la boca de mi nieto.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Mi príncipe, tienes que comer para convertirte en un hombre fuerte y atractivo como tu abuelo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; He de reconocer que me chocó la actitud que estaba mostrando esa hija de puta. No le pegaba ser cariñosa y menos el mostrarse tan sumisa, por ello y tanteando el terreno aproveché que Manolito no podía verme para meter la mano por debajo de la falda a cuadros de su abuela.</p>



<p>Que no llevara bragas era algo que me había imaginado, dado que Aurora había sido quien había elegido ese uniforme, pero lo que no lo era tanto fue que Teresa favoreciera mi manoseo separando las piernas y menos que tuviera el chumino totalmente encharcado.</p>



<p>―Parece que hay una fogata ahí dentro― dejé caer mientras le incrustaba un par de dedos en su interior.</p>



<p>Sin que nada desvelara el estar siendo objeto de ese ataque, pero aceptando que era así, Teresa respondió:</p>



<p>―Si no quiere que haya un incendio, deje de jugar con las cerillas.</p>



<p>Me hizo gracia que mantuviese el semblante serio mientras sus caderas revelaban la excitación que la dominaba. No tenía ninguna gana de que se corriera, mi verdadero deseo era se sintiese humillada. Por ello, cogí un plátano del frutero y mostrándoselo al nene, pregunté si quería uno. Tras negar con la cabeza, sonreí y le busqué cobijo entre las piernas de su abuela.</p>



<p>Como no podía ser de otra forma, “Perra” se quedó paralizada al sentir que la banana rellenaba su conducto y si pensó que iba a masturbarla, se quedó con las ganas porque acercándome a ella susurré en su oído:</p>



<p>―Ni se te ocurra, sacártelo hasta que, al medio día, te pida que se lo des a tu dueña como postre.</p>



<p>Mordiéndose los labios para no llorar, mi consuegra aceptó esa orden sin rechistar mientras terminaba de dar el desayuno a mi chaval.</p>



<p>Descojonado, dejé la taza vacía sobre la mesa para que mi nueva chacha la recogiera y salí al jardín a comprobar que tal habían quedado las obras de la piscina. Vi con agrado que el constructor había seguido fielmente los planos y que, junto a la principal, había realizado un pequeño chapoteadero donde mi nieto de tres años pudiera jugar sin riesgo de ahogarse.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sufriendo el sol que ya caía a plomo, decidí que al terminar de verificar la obra me daría unos largos y por eso tras comprobar la temperatura del agua, fui a revisar que tal había quedado el pequeño adosado que había mandado construir para ubicar el baño, el vestuario y una pequeña sala personal de juegos. Sala que decoré eligiendo una extensa colección de “juguetes” del surtido que encontré una web especializado en dominación.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acmh3MlP" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; «Me costó una pasta. pero valió la pena», pensé al entrar y ver en sus paredes los distintos artilugios que había comprado. Especialmente satisfecho me quedé con la cruz de San Andrés que colgaba en la más alejada de la puerta y cerrando bajo llave ese tesoro, decidí que era hora de mi baño.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dudé si volver a la casa a por un traje de baño, hasta que caí en que no había nadie en el cortijo si exceptuábamos a nosotros cinco y tomando en cuenta que Manolito era muy pequeño, que Aurora no se iba a quejar y que lo que pensaran nuestras esclavas me la traía al pairo, decidí hacerlo en pelotas.</p>



<p>La ola de calor que llevaba cinco días y cinco noches asolando Andalucía era insoportable. Tras dejar la ropa sobre una silla, me tiré a la piscina con ánimo de refrescarme. El agua estaba calentorra pero aun así el bochorno imperante convirtió ese chapuzón en una delicia y sin ganas de salir, estuve realizando unos largos hasta que, en una de mis paradas, escuché que Aurora me ofrecía algo de beber.</p>



<p>Al girarme hacia ella, la descubrí totalmente desnuda en una de las tumbonas mientras Sonia extendía crema por su cuerpo. Me divirtió pensar en el calor que debía estar pasando la zorra de nuestra nuera embutida en ese uniforme negro.</p>



<p>―Una cerveza― exigí saliendo del agua.</p>



<p>Mi ex demostró lo bien que conocía mis gustos al ver sobre la mesa un cubilete con cinco botellines y cogiendo el abrebotellas, destapé la primera.</p>



<p>―Está helada― comenté satisfecho al probarla y como ese primer trago coincidió en el tiempo con el profundo y prolongado suspiro de Aurora al sentir los dedos de “cachorrita” jugando con los pliegues de su coño, a carcajada limpia, comenté: ―En cambio tú estás cachonda.</p>



<p>Mi mofa no la afectó en lo más mínimo y cogiendo de su melena rubia a la que había sido nuestra nuera, mi ex la exigió que se lo comiera. Sonia no solo no puso objeción alguna a hundir su lengua en la entrepierna de la madre de su difunto marido, demostrando además una evidente fascinación al buscar con denuedo el placer de ésta sin preocuparle mi presencia.</p>



<p>―Parece que a cachorrita le gusta su nuevo papel― comenté descojonado.</p>



<p>La rubia replicó levantando su cara de entre los muslos de la que fue mi señora:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acuCI818" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>―Suegro, no es algo nuevo para mí. Manuel me exigía a menudo que le comiera el chocho a su amante de turno.</p>



<p>La insistencia de esa zorra con mi retoño me volvió a cabrear y sin explicar a nadie mis intenciones, le exigí que me siguiera. Aurora se molestó al ver que su juguete desaparecía tras de mí y haciéndome ver que la había dejado a medias, se quejó:</p>



<p>―Ven conmigo y te aseguro que no te arrepentirás― contesté.</p>



<p>Azuzada por mi tono misterioso, se levantó de la tumbona y nos alcanzó mientras abría la cerradura de mi escondite.</p>



<p>―¿Qué te parece?― pregunté muerto de risa mientras metía a la fuerza a nuestra nuera en su interior.</p>



<p>Alucinada con la colección de juguetes que había reunido,&nbsp; Sonia se dejó llevar a rastras y aprovechando su desconcierto, la até a la cruz de San Andrés. Es más, antes que se hubiese acostumbrado a la idea, saqué de un armario, mi cámara de fotos y comencé a inmortalizar su entrega.</p>



<p>Mi idea era humillarla, pero en vez de sentirse abochornada,&nbsp; ese zorrón sonrió al ver que la usaba de modelo. Es más, la estaba poniendo cachonda y sus pezones fueron prueba de ello al irse contrayendo con cada fogonazo del flash.</p>



<p>―Nuestro hijo estaba casado con una puta exhibicionista― murmuró Aurora al observar la humedad que brotaba del coño de nuestra nuera.</p>



<p>―Así es y por eso le estoy haciendo este reportaje. Si se porta mal, además de subir el book erótico a la red, haremos una copia para regalárselo a Manolito al cumplir dieciocho.</p>



<p>Contra toda lógica, mi amenaza incrementó su calentura y no queriendo que nos enteráramos, tuvo que con morderse los labios para no gemir.</p>



<p>Mi ex, al imaginarse a sí misma ejerciendo de domina, se puso bruta y con su voz teñida de lujuria me soltó:</p>



<p>― ¿Me dejas jugar un rato con ella?</p>



<p>―¿Qué le vas a hacer? – pregunté.</p>



<p>―Abusar de ella.</p>



<p>Sin dejar de reír, le pedí que fuera más específica:</p>



<p>―Como aperitivo, me encantaría darle un par de azotes.</p>



<p>Mi carcajada cerró el trato y traspasando el protagonismo a la que había sido mi esposa, tomé asiento en una silla. A paso lento, Aurora se acercó a nuestra esclava y agarrándola de la melena, levantó su cara.</p>



<p>― Esto va a ser divertido.</p>



<p>Comprendí que no se refería al momento sino a nuestra estancia en la finca. Mi ex confirmó la interpretación que di a sus palabras al comentar a Sonia que esperaba que estuviera cómoda en esa postura porque iba a ser algo habitual los próximos dos años.</p>



<p>Con tono alegre y jovial, la rubia respondió:</p>



<p>―La cruz de San Andrés me gustó desde que vuestro hijo me ató a una la primera vez.</p>



<p>Que volviera a mencionar al chaval me sacó de las casillas, pero en cambio Aurora se lo tomó con tranquilidad. Sin dar ninguna importancia a ese hecho, le comentó que ya que había empezado tan joven no debía tener cuidado con ella. Y como muestra de lo que se le venía encima, le regaló un primer mordisco en uno de sus pechos.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adzPeCgj" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>―¡Puta! ¡Me has hecho daño!― gritó al sentir los dientes de su suegra hundiéndose en su carne.</p>



<p>El insulto tampoco consiguió exacerbar a mi ex y manteniendo un equilibrio que me dejó pasmado, en silencio y a continuación, se dedicó a morder con fuerza la otra teta de Sonia.</p>



<p>Asumiendo que mi aliada iba a ir incrementando la intensidad del suplicio al que iba a someterla, comencé a sacar fotos del modo de ese instante, haciendo hincapié en el dolor reflejado en la cara de nuestra sierva al ser torturada por Aurora.</p>



<p>―¡Como me recordáis a mi marido!― gritó la muy puta mirándome fijamente a los ojos.</p>



<p>Estuve a punto de intervenir, pero dando su lugar a mi ex, seguí sentado mientras esta se recreaba mordisqueando los senos de su víctima. Lo cierto es que me alegró escuchar los gritos de nuestra nuera al experimentar sus delicadas caricias.</p>



<p>«Le va a terminar arrancando los pezones», dilucidé preocupado al observar la fiera tortura a la que estaba sometiendo a las areolas de Sonia.</p>



<p>Mi aliada debió de estar pensando lo mismo porque dándoles un descanso a las tetas, deslizó una de sus manos hasta la entrepierna de nuestra nuera. Mi objetivo capturó el preciso instante en el que violó el sexo de su víctima con tres dedos.</p>



<p>―Cachorra no puede negar que es guarra desde nacimiento― riendo a carcajadas se permitió el lujo de forzarlo añadiendo un cuarto.</p>



<p>―Soy digna hija de mi madre, como mi marido era digno hijo de su padre.</p>



<p>Supe que estaba aludiendo a él con el único propósito de picarme, pero aun así me cabreó y tras poner la cámara en modo automático para que fuera haciendo una foto cada dos segundos, saqué mi verga de su encierro y acercándosela a Aurora, le exigí que me la pusiera a tono..</p>



<p>La cincuentona, cambiando de objetivo, tomó mi pene entre sus manos y con una ternura extraña en ella, lo empezó a besar mientras me decía que le rompiera el culo a nuestra nuera :</p>



<p>―Véngate de todo lo que nos ha hecho.</p>



<p>&nbsp;Tras un par de lametazos, mi erección era suficiente.</p>



<p>―Para cumplir tu deseo, necesito que la crucifiques al revés― comenté.</p>



<p>Ni que decir tiene que mi ex no puso objeción a esa orden y cambiándola de posición, dejó el trasero de Sonia listo para ser violado. La rubia que hasta entonces se había mantenido tranquila, miró acojonada mi trabuco y casi llorando, nos rogó que antes del ataque le preparásemos su ojete.</p>



<p>Disfrutando por fin, Aurora accedió a ayudarla y acercando su cara, le mordió con fiereza una de sus nalgas. El chillido de esa zorra sonó a música celestial en mis oídos y sin mayor prolegómeno, posé mi glande en la entrada trasera de mi nuera.</p>



<p>―No, ¡por favor!― alcanzó a decir antes de que con un movimiento de caderas hundiera mi estoque en su interior.</p>



<p>El fogonazo del flash coincidió con su berrido y deseando que las fotos del momento mostraran con claridad su sufrimiento la obligué a mirar a la cámara.</p>



<p>―Me duele― temiendo que en cualquier momento su culo se partiera por la mitad, sollozó.</p>



<p>Obviando su queja, me aferré con las manos a sus nalgas y acelerando el ritmo de mis cuchilladas, fui demoliendo una a una sus defensas.</p>



<p>― ¡No puedo soportarlo!―&nbsp; gimió descompuesta la mujer.</p>



<p>&nbsp;La agonía de Sonia azuzó tanto el morbo como la lujuria de su suegra y mientras yo machacaba su culo, Aurora buscó mis besos. Al mordisquear los labios de mi ex, me hicieron recordar la perfección de sus mamadas y sin percatarme que era ella y no una de nuestras putas, la tomé del pelo y susurré en su oído que al terminar de follarme a “Cachorra” iba ser su turno.</p>



<p>―Estoy deseándolo― exclamó poniendo sus negros pezones en mi boca.</p>



<p>Ofuscado quizás por un subidón de hormonas, clavé mis dientes en sus voluminosos pechos. Contra toda lógica, la mujer de la que me había divorciado por ser un muermo en la cama aulló subyugada por la mezcla de dolor y gozo que sacudía su cuerpo.</p>



<p>―¡Me encanta que me trates como una puta!― reconoció sin pudor al sentir que todo su ser colapsaba de placer y mientras era vapuleada por un gigantesco orgasmo, me imploró como la perra sedienta en la que se había convertido que me olvidara de nuestra nuera y que me ocupara de ella.</p>



<p>― ¡No te reconozco! ¿Dónde ha quedado la Aurora Serrano con la que me casé?―&nbsp; exclamé alucinado al ver a mi ex que, arrodillándose a mi pies, se ofrecía a mí a cuatro patas.</p>



<p>―Soy la misma, pero ahora no me importa reconocerlo― respondió.</p>



<p>Olvidando momentáneamente mi venganza, saqué mi verga del culo de Sonia y apuntando al coño de mi ex señora, se la metí hasta la empuñadura.&nbsp; Aurora rugió entusiasmada al notar que todo su cuerpo era preso nuevamente del gozo. Ese grito lejos de apaciguar mi sed de sexo duro, la acrecentó y por ello tuvo que soportar que galopara sobre ella mientras azuzaba sus movimientos con duros azotes sobre sus nalgas.</p>



<p>Me alegré de haber tenido la previsión de dejar la cámara en modo automático porque esa escena era digna de pasar a la posteridad. Sonia debió de pensar lo mismo porque al no poder participar en el emputecimiento de su suegra, jaleó con gritos cada uno de mis azotes hasta que, tras derramar mi simiente en el interior de Aurora, caí desplomado a su lado.</p>



<p>Entonces y solo entonces, poniendo voz de no haber roto un plato, la rubia nos pidió que la desatáramos diciendo:</p>



<p>― ¿No les apetece a mis dueños que “cachorrita” les traiga algo de beber?&#8230; Y así, una vez recuperados, sigan castigándola entre los dos.</p>



<h1 class="wp-block-heading">8</h1>



<p>Tras descansar un rato, liberé a Sonia y desnudo como estaba, me tiré a la piscina. Necesitaba pensar porque, aunque me pareciera imposible, desde que llegamos al cortijo la hija de puta de mi nuera no parecía ella.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/adjsylPq" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>«Está actuando y es una actriz estupenda», me dije mientras me hacia un largo tras otro, «cualquiera que la viera ahora diría que es una sumisa de libro y que acepta de buen grado el ser nuestra esclava».</p>



<p>Si hacíamos caso solo a su comportamiento de esos días, era fácil aceptar su versión de que durante su matrimonio mi hijo había ejercido un dominio brutal sobre ella.</p>



<p>«Sigo sin creérmelo», refunfuñé para mí, ya que de ser cierto Manuel no solo nos había ocultado la rigidez de su carácter, sino que encima él era el culpable de que no nos hubiéramos hablado durante los últimos años, «no tenía motivos para echarnos de su lado».</p>



<p>Aurora y yo siempre habíamos señalado a Sonia como la responsable. A nuestros ojos, la viuda de nuestro chaval era una zorra ambiciosa y celosa que nunca quiso que nuestra presencia cerca de su marido y que maniobró para alejarnos de su vida. Lo extraño era que alguien tan ruin y déspota hubiese aceptado de buen grado el convertirse en nuestra sierva y más aún que de alguna manera estuviese disfrutando de su nuevo estado.</p>



<p>Por ello y con esas dudas rondando por mi cerebro, salí del agua y me dirigí a donde mi ex se hallaba tomando el sol.</p>



<p>―¿Podemos hablar?― pregunté en voz baja.</p>



<p>Habiendo captado su atención le expuse mis dudas, añadiendo a las mismas la confidencia que me había hecho Sonia respecto a que Manuel se había tirado a su madre.</p>



<p>Aurora me escuchó sin interrumpirme. Se le notaba en la cara el disgusto que le producían mis palabras, pero no hizo ningún intento por llevarme la contraria o de exponerme su punto de vista. Cuando consideró que había terminado, me miró con tristeza y dijo:</p>



<p>―Aunque nos resulte difícil de creer, eso concuerda con lo que me confesó nuestra consuegra.</p>



<p>―¿Qué te comentó esa zorra?</p>



<p>―Teresa me dijo que, aunque nuestro hijo se parecía físicamente a mí, en el carácter era igual que su padre y al preguntarle a que se refería, me dijo que era un amo como tú y me reconoció que llevaba siendo la puta de Manuel más de tres de años.</p>



<p>―¡Tres años!</p>



<p>Sin alzar la voz, mi ex respondió:</p>



<p>―Por lo visto, nuestro hijo descubrió que Teresa tenía un amante y en vez de decírselo a su marido lo aprovechó para chantajearla y convertirla en su guarrilla personal. Es más, no contento con acostarse con ella, la prestaba a sus conocidos por dinero.</p>



<p>―¿Me estás diciendo que la prostituía?― escandalizado pregunté: ―¡Me parece imposible que nos tuviera tan engañados!</p>



<p>Avergonzada por lo que me iba a decir, me pidió que me sentara y dando un grito, llamó a Teresa. La morena debía de estar cerca porque no tardó en llegar corriendo.</p>



<p>―Dame tu móvil― le exigió mi ex.</p>



<p>Nuestra consuegra no lo dudó y sacando el teléfono del bolsillo de su uniforme, se lo entregó a mi señora. Aurora no tardó en hallar lo que buscaba y pasándomelo, me dijo:</p>



<p>―Desgraciadamente, aquí están las pruebas. Viendo estas fotos, no podemos negar que al menos Manuel ejercía de dueño de ambas.</p>



<p>«¡No puede ser!», interiormente exclamé al ir pasando en la pantalla de una escena en la que mi hijo aparecía azotando a su suegra, a otra donde Sonia era a la que maltrataba.</p>



<p>La confirmación de la verdadera naturaleza de mi chaval no explicaba que nos hubiera echado de su lado. Al exponérselo, Aurora con tono triste me contestó:</p>



<p>―Parece ser que a mí, nunca me perdonó el haber dado el paso de pedirte el divorcio y a ti, el haberlo aceptado.</p>



<p>Soltando una amarga carcajada, repliqué:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/addWoj8D" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>―¿Y qué quería que hiciera?</p>



<p>Sin tener clara mi reacción, contestó:</p>



<p>―Según su suegra, Manuel le dijo que debías de haberme cogido de los pelos y traerme de vuelta.</p>



<p>Mirando a la susodicha que permanecía de pie junto a nosotros, le pedí que me confirmara ese dato.</p>



<p>Teresa, bajando la mirada, murmuró:</p>



<p>―Su hijo siempre decía que un hombre solo es hombre si es capaz de mantener bajo su autoridad a las hembras de su familia y que antes de permitirnos a mi hija o a mí escapar de él, nos mataba.</p>



<p>La forma de pensar de mi retoño me pareció medieval, anacrónica e injusta porque, aunque mi ex había dado el paso, la culpa había sido de los dos. Pero si de por sí eso era alucinante, más lo fue el observar que dos pequeños bultos habían hecho su aparición bajo el uniforme de la cincuentona mientras me explicaba el dominio al que la tenía sometida mi hijo.</p>



<p>«¿Se estará poniendo verraca?», &nbsp;pensé y obviando sus sentimientos, quise confirmar que mi consuegra tenía los pezones como escarpias y que no eran imaginaciones mías.</p>



<p>Aprovechando el nulo respeto que me merecía, metiendo mis manos en su escote, saqué sus pechos. Al hacerlo, ratifiqué su calentura y directamente le pregunté el motivo por el que estaba tan cachonda:</p>



<p>―Siempre me pongo bruta cuando estoy en presencia de mi dueño. Antes me ocurría con su hijo y ahora con usted― respondió con su voz cargada de emoción.</p>



<p>He de decir que me impactó el profundo grado de sumisión que demostraba la que hasta hace unos pocos días consideraba corresponsable de todas mis desgracias. Huyendo de ellas dos, salí de la habitación mientras trataba de dejar atrás el verdadero significado de lo que me habían revelado.</p>



<p>Lo quisiera o no, si lo que me habían dicho era cierto y el verdadero hijo de perra había sido mi hijo, no tendría ningún motivo para tenerlas esclavizadas porque en vez de las arpías que siempre había pensado que eran, resultarían ser solo otras víctimas más de mi chaval.</p>



<p>«De ser así, me he comportado como un capullo y les debo una disculpa», murmuré para mí. No en vano y ofuscado por la opinión que tenía de ellas, las había terminado de arruinar para luego forzarlas a aceptar el convertirse en mis putas.</p>



<p>Quizás por ello, al entrar en el salón y observar que mi nuera estaba limpiando el polvo, no dije nada y directamente fui hasta el minibar. Allí me serví una copa y ya con ella en la mano, me giré a ver qué hacía. Ante mi pasmo, Sonia se acercó a mí y sin darme oportunidad de decir nada, posó su mano en mi entrepierna y dijo:</p>



<p>―Suegro, ¿por qué no me ha pedido que le sirva? ¿Qué va a pensar de mí si su cachorrita no le cuida?</p>



<p>―¿Qué haces?― protesté al ver que se arrodillaba y me bajaba la bragueta.</p>



<p>Luciendo una sonrisa de oreja a oreja, la viuda de mi hijo respondió imitando la voz de una bebita mientras sacaba mi pene de su encierro:</p>



<p>―Tomarme el biberón.</p>



<p>A pesar de la erección que lucía mi miembro, en mi interior sentía que estaba forzando a una inocente. Sintiendo que era un mierda, levanté del suelo a Sonia y le pedí que se sentara. &nbsp;</p>



<p>―Tu madre me ha enseñado las fotos de su móvil y ahora sé que, si mi hijo no quería verme, no era porque tú le obligaras, sino porque él no quería― dije con tono apenado.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/acrX3E7X" alt="" width="424" height="504"/></figure></div>


<p>Actuando como si mi disculpa no fuera con ella, mi nuera seguía mirando fijamente mi erección mientras se lamía los labios.</p>



<p>―¿Me estás escuchando?― pregunté.</p>



<p>En vez de oír mis disculpas, Sonia solo tenía ojos para mi pene y haciendo como si conversara con él, lo cogió entre sus manos y antes de comenzar a lamerlo, murmuró:</p>



<p>―¿Verdad qué me has echado de menos? Tu putita tiene hambre y quiere su ración de leche.</p>



<p>―¡No sigas! Ahora que lo sé todo, no puedo hacerte esto― exclamé al sentir que, abriendo sus labios, la viuda de mi chaval buscaba mi placer.</p>



<p>O no me escuchaba o si lo hacía directamente obviaba mis palabras porque lejos de hacerme caso, sacando su lengua se dedicó a regalar sobre mi miembro largos y húmedos lametazos.</p>



<p>―Sonia, ¡soy tu suegro!― protesté mientras la chavala se recreaba metiendo mi verga hasta el fondo de su garganta una y otra vez.</p>



<p>Irónicamente, como había utilizado mi parentesco con ella para definir y extender mi dominio sobre ella, luciendo una sonrisa, me contestó:</p>



<p>―Lo sé y no quiero que se enfade con su putita.</p>



<p>Horrorizado al saber que era un CERDO con mayúsculas y que no me sobraba ninguna de sus cinco letras al estar abusando de una inocente y que además era ¡la viuda de mi hijo!, intenté retirarla, pero Sonia se aferró a mi verga con decisión creyendo quizás que era un juego o una nueva prueba de su amo.</p>



<p>―Nena, deja que te explique… ― insistí― … y que te pida perdón.</p>



<p>―Si mi suegro y señor quiere disculparse, hágalo, pero antes alimente a su cachorrita― contestó sin dejar lamer mi pene y demostrando su urgente necesidad de ser alimentada, comenzó a pajearme con decisión.</p>



<p>Es más como azuzada por la sed, comenzó a embutirse y a sacarse mi miembro con una velocidad endiablada.</p>



<p>―Cariño, ¡para!― seguía pidiendo, pero para entonces era tal su calentura que mientras metía y sacaba mi extensión, usó una de sus manos para acariciarme los testículos y evitando el hacerme caso al sentirse dominada por una lujuria sin par, gritó en voz alta:</p>



<p>― ¡Necesito la leche de mi suegrito!</p>



<p>No tuve que ser un genio para saber que lo que realmente estaba pidiendo es que su amo la alimentase. Ese berrido de deseo elevó mi excitación y sin poderme retener me vacié en su boca.</p>



<p>Sonia, al sentir mi semen chocando con su paladar, se volvió loca y mientras intentaba que no se derramase ni una gota, &nbsp;se puso a masturbar.</p>



<p>― ¡Gracias por darme de beber! ― oí que chillaba mientras su cuerpo convulsionaba de placer a mis pies, pero lo que realmente me dejó impactado fue escucharla decir que a pesar de haber acordado ser mi esclava solo dos años siempre sería mi cachorrita porque me amaba.</p>



<p>―¿Qué coño dices? – repliqué angustiado por lo que significaban sus palabras.</p>



<p>Absorta en su gozo, no le preocupó mi tono ni la expresión de mi cara y berreando como si la estuviese matando, terminó de ordeñarme mientras seguía masturbándose sin parar.</p>



<p>―Soy y seré su cachorrita― me miró llena de lujuria y no contenta con ello, &nbsp;se puso a cuatro patas mientras me pedía que la follara.</p>



<p>Ver a mi nuera en esa postura y saber que me había equivocado al convertirla en mi puta hubiera sido suficiente para que la vergüenza y el bochorno que sentía me hubiesen hecho huir, pero aferrado a la poca dignidad que me quedaba, la obligué a levantarse del suelo mientras le decía que esa era la última vez que se comportaba así y que se olvidase de ser mi puta &nbsp;y que, a partir de ese momento, solo tenía que preocuparse en ser la madre de mi nieto.</p>



<p>―¿Qué ha hecho su cachorrita para que usted se enfade? Si le ha defraudado, ¡castíguela! Pero no la deje así― con lágrimas en los ojos me replicó mientras intentaba nuevamente bajarme la bragueta.</p>



<p>Incapaz de contestar y sabedor de que si permanecía a su lado volvería a pecar, &nbsp;salí huyendo de la casa y me lancé campo a través sin importarme que estuviese diluviando…</p>


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<figure class="aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="http://i.imgbox.com/aczjx7XP" alt="" width="600"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;Me folle a la puta de mi jefa y a su secretaria 2&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Jan 2026 14:38:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[bisexual]]></category>
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		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[CAPITULO 3 &#160; Para celebrar mi triunfo, me fui a comer a una pizzería cercana a la oficina. Estaba tan concentrado mirando la carta, que no me di cuenta que María acababa de entrar por la puerta del restaurante. -José, ¿puedo sentarme?-,&#160;me preguntó sonriendo. -Sí, claro-, respondí, pensando que cómo habían cambiado las cosas. Antes a esa rubia no se le hubiera pasado por la cabeza, pedirme permiso para sentarse en mi mesa. &#8211;Gracias, creía que iba a comer sola, es una suerte que hoy hayas decidido comer aquí-. Ese fue el inicio de una conversación insustancial durante la cual, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://1.bp.blogspot.com/-Q6JC9UYSbwU/UT35Er8gumI/AAAAAAAAAFk/y8P_B6WgSp4/s1600/images.jpg"><img decoding="async" src="http://1.bp.blogspot.com/-Q6JC9UYSbwU/UT35Er8gumI/AAAAAAAAAFk/y8P_B6WgSp4/s400/images.jpg" width="300" height="400" border="0"></a><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">CAPITULO 3</b></span></div>
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">&nbsp;</b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para celebrar mi triunfo, me fui a comer a una pizzería cercana a la oficina. Estaba tan concentrado mirando la carta, que no me di cuenta que María acababa de entrar por la puerta del restaurante.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-José, ¿puedo sentarme?-,</i>&nbsp;me preguntó sonriendo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Sí, claro</i>-, respondí, pensando que cómo habían cambiado las cosas. Antes a esa rubia no se le hubiera pasado por la cabeza, pedirme permiso para sentarse en mi mesa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Gracias, creía que iba a comer sola, es una suerte que hoy hayas decidido comer aquí</i>-.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese fue el inicio de una conversación insustancial durante la cual, la muchacha no dejó de tontear conmigo. Supe que quería sonsacarme información, por lo visto no estaba seguro que su adorada jefa le hubiese contado toda la verdad y no se atrevía a confesarlo.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya en el postre, le pregunté:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Qué es lo que quieres de mí?, no me creo que este encuentro haya sido tan casual.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">María se ruborizó al oírme. No sabiendo como disculparse, ni que decir, empezó a llorar desconsoladamente. Siempre me ha jodido que usen el chantaje emocional, por lo que en vez de ablandarme, su llanto me encabronó.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Deja de llorar-,&nbsp;</i>le dije sin querer que se me notara mi enfado<i>, &#8211; no seas boba, que todo se va a arreglar.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Creyendo que había conseguido el objetivo, paró de llorar y bajando la voz, se explicó:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-José, sé que ese tipo no ha hecho todo esto por mí, sino por Jimena. Soy una víctima inocente-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Eso es cierto, pero estate segura que ahora que te tiene, no va a dejar que te escapes. Eres una presa demasiado bonita para soltarla. Creo que tu destino está irremediablemente unido al de tu amante</i>-, contesté dándole una de cal y una de arena. Por un parte le había dicho un piropo y por otra la había acusado de usar su cuerpo para medrar en la empresa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No es mi amante, me obligó</i>-, protestó al escuchar mis palabras.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Por favor, ¿me crees un idiota?. Fui testigo de cómo le hacías el sexo oral y tampoco se te veía a disgusto cuando ella te tumbó en la mesa-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Lo vistes todo?-,&nbsp;</i>me preguntó totalmente colorada<i>.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Si te refieres al estupendo sesenta y nueve que os marcasteis, sí-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Derrotada, me reconoció que era bisexual pero no dio su brazo a torcer respecto a que era su amante. Según María, Jimena la usaba cuando le venía en gana sin pedirle su opinión. Intrigado por su respuesta no pude evitar el preguntarle cada cuanto era eso.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Depende</i>-, me respondió,&nbsp;<i>-hay veces que pasa un mes sin tocarme y otras que me usa toda la semana e incluso fuera del horario laboral-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Es decir, que si te necesita, te llama y tú vas-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Sí, no puedo negarme. Mi sueldo es bueno y no puedo perder este trabajo-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Eso cuadraba, las malas lenguas llevaban hablando años del furor uterino que consumía a la jefa. Aprovechando ese halo de confianza que sus confidencias había creado, le pregunté:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Y tú, ¿cómo te sientes?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Mal, me siento permanentemente violada. Estos malditos cacharros me tienen todo el día excitada. Ese cabrón consigue ponerme a mil y cuando creo que me voy a relajar con un orgasmo, todo se para. He pensado en masturbarme pero me da miedo, no vaya a ser que se entere y me castigue por ello-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Si quieres eso tiene solución, no puedo anular sus sensores, pero no creo que haya problema en modificar las frecuencias para que cuando creas que no puedes mas, vengas a mí y yo libere tu tensión, haciendo que te corras-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Harías eso por mí?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¡Claro!, ¿no somos amigos?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su esplendida sonrisa fue una muestra clara de que se había tragado mi supuesta buena fe. María creyendo que me tenía en el bote, pidió la cuenta y tras invitarme, me dio un beso diciendo:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Pensaré en tu oferta</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al verla salir meneando su trasero, pensé:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>&#8220;¡Esta tía es aún más imbécil que Jimena!, si viene a mi despacho a que le ayude, su adicción por mí va a ser casi inmediata&#8221;.&nbsp;</i>Me sentía un triunfador, todo se estaba desarrollando mejor que lo planeado, ya me veía comiéndole el coño a esa preciosidad mientras ella se corría sin control<i>.</i>&nbsp;La sensación de control era alucinante, después de una existencia gris se abría el cielo para mí. Saber que en poco tiempo tendría dos estupendas mujeres a mi entera disposición, me hacía sentir eufórico.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al llegar a la oficina, me sorprendió ver sentada en mi flamante despacho a la gran jefa. Estaba cabreadísima, nada mas verme entrar, empezó a despotricar pidiéndome resultados. En cinco segundos, me llamó inútil, inepto y demás lindezas. Aguanté esa bronca inmerecida sin inmutarme, dejé que soltara todo lo que tenía dentro antes de responderla. Su furia no era otra cosa que el resultado inesperado de las sesiones. Al igual que su secretaria, Jimena no podía aguantar estar en permanente estado de excitación y necesitaba liberarse.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Señora, no creo merecerme esta reprimenda. Estoy haciendo todo lo posible, pero como ya le he explicado necesito datos-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viendo que había metido la pata y que me necesitaba, cambió de actitud pidiéndome perdón.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No sé qué me pasa-,&nbsp;</i>me confesó<i>.-Llevo cabreada todo el día desde que descubrí que ese hijo de puta me estaba haciendo chantaje. Solo pensar que en menos de media hora, voy a ser el objeto de su lujuria, me saca de quicio-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Pero también le excita, ¿verdad?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me fulminó con la mirada antes de responderme:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Cómo se atreve?. ¡No le despido ahora mismo porque le necesito!, ¿Con quién coño se cree que está hablando?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Bajando la mirada, haciéndome el sumiso, le pedí perdón, casi de rodillas, diciéndole:</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Le pido que me disculpe, soy un bruto insensible. Le quería explicar que creo que he descubierto qué es lo que se propone ese maldito hacker- .</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No le capto</i>-, me confesó interesada.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Jefa, María a la hora de comer ha estado hablando conmigo y me ha contado que el hacker ha diseñado la ropa interior de forma que ustedes dos se vayan excitando poco a poco y que antes de llegar al orgasmo, les da una combinación de descargas que hacen que se les baje de golpe-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Si eso es verdad-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No se enfade pero creo que su enemigo busca convertirla en una olla a presión</i>…-, le contesté haciendo una pausa<i>, …Quiere mantenerlas al límite de orgasmo, para así manejarlas a su antojo. Cómo ya le he dicho a su secretaria y si usted lo considera oportuno, no creo que sea difícil alterar esos instrumentos para conseguirle un orgasmo y desbaratar sus planes-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No creo que lo necesite, pero vete estudiando cómo hacerlo por si te ordeno que lo hagas</i>-, me respondió dando un portazo. ayudes</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>&#8220;¿Me ordenarás?. Puta, no creo que aguantes la sesión de las cinco sin venirme a rogar que haga que te corras&#8221;,</i>&nbsp;pensé al comprender que había tenido un error de principiante. Cuando calculé la duración de su entrenamiento, no tomé en cuenta la angustia que les produciría la posible vergüenza de ser expuestas al escarnio público, no soportaban la idea que ese video se difundiera en internet. Si aplicaba esa variante al cómputo, la resultante era que esas dos hembras iban a rendirse en menos de dos días.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para ahondar en ese sentimiento de vergüenza, las mujeres tenían que sentirse observadas y por ello, sonriendo, me puse a escribir un e-mail modificando las reglas. La vez pasada, se habían acurrucado cada una en una esquina, incapaces de reconocer a la otra su humillación, en cambio para esta sesión les iba a ordenar que se colocaran una enfrente de la otra y que durante los diez minutos que durara no se tocaran pero que debían no dejar de mirarse entre ellas. Satisfecho por lo escrito, mandé el correo sabiendo que en menos de treinta segundos, la zorra de Jimena lo leería. Acto seguido, encendí el monitor para espiar su reacción. Mi querida jefa cumpliendo al pie de la letra mis recomendaciones de excitar a su chantajista, estaba haciendo ejercicio medio en bolas, solo cubierta con mi regalo.&nbsp;<i>&#8220;¡Qué buena está, mi futura sierva!</i>&#8220;, me dije al comprobar que las largas horas de gimnasio, le habían dotado con un cuerpo no solo bello sino flexible.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cuando escuchó que el clásico clic del Messenger, dio una voltereta en el aire para acercarse a mirar mi mensaje. &#8220;<i>Está esforzándose en captar mi atención</i>&#8220;. Tal y como había anticipado, palideció al leer que María iba a estar observándola mientras su intimidad y su persona eran violentadas. Pude leer en sus labios una palabrota.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Faltaban cinco minutos para la hora cuando vi entrar a la secretaria a la habitación. Jimena le explicó las nuevas instrucciones y entre las dos cerraron las cortinas y movieron las sillas para estar enfrentadas cuando todo empezara. Como el reo va al patíbulo, cabizbajas y humilladas se sentaron en su sitio a aguardar que diera inicio su tortura. En María, creí vislumbrar una lágrima aún antes que el vibrador incrustado en su braga se pusiera a funcionar. &#8220;<i>Esa va la primera en caer&#8221;,&nbsp;</i>pensé satisfecho mientras mi pene se empezaba a alborotar<i>, &#8220;pero a la que realmente tengo ganas es a la puta estirada de la jefa&#8221;.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Las vi tensarse al percibir que los tres aditamentos de su ropa empezaban a trabajar al mismo tiempo. Inconscientemente, cerraron sus piernas y se aferraron a los brazos de sus asientos, buscando retrasar lo inevitable. Recordé que esa sesión iba ser más corta pero más intensa. Las descargas en los pezones serían continuas y en cambio, las vibraciones en el clítoris y el esfínter serían intermitentes, buscando calentarlas pero sobre todo confundirlas. No me hizo falta estudiar los controles para saber qué era lo que estaban sintiendo, María se agarraba los pechos intentando controlar la excitación de sus aureolas mientras que Jimena no dejaba de mover su pelvis como producto de una imaginaria penetración. El sudor recorriendo sus pechos no tardó en hacer su aparición, las muchachas jadeando, exteriorizaban su calentura. Temblaban por entero al ser conocedoras de que la otra estaba siendo coparticipe de su humillación. Cada una de ellas era víctima y verdugo. Al estar siendo violadas en público la degradación era máxima y aunque les costara reconocerlo, también su excitación. Deseaban que terminara pero a la vez anhelaban lanzarse una contra la otra, pero sabían que se les había prohibido expresamente apagar el incendio que recorría sus cuerpos con el extintor de sus bocas y manos. Jimena fue la primera en agitarse descontroladamente encima de la silla. María, quizás alentada por su jefa, rápidamente la secundó. Estaban a punto de correrse, pero sabían que antes de poder explotar todo terminaría. Miré mi reloj, quedaban solo treinta segundos. Era el momento que lanzando una salva final, las pezoneras, las bolas chinas y los dos vibradores se volvieran locos, cortando de cuajo el placer que asolaba ambos cuerpos. Disfruté viendo sus caras de sorpresa cuando esto ocurrió, asustadas las muchachas se quedaron petrificadas sin saber que hacer o que sentir, para respirar aliviadas al terminar.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ni siquiera se miraron al vestirse, no tenían nada que decirse. María salió sin hacer ruido del despacho de su jefa y se sentó en su mesa esperando que nadie se diera cuenta que en su interior lloraba. Jimena, por lo contrario, esperó que su secretaria saliera para derrumbarse en la alfombra. La vi llorar y patalear durante cinco minutos. La orgullosa jefa estaba rota y no le importó que su chantajista la viera así, no le quedaban fuerzas ni dignidad para oponerse. Transcurrido un rato, se levantó del suelo y cogiendo su bolso, salió de su oficina en dirección a la mía. La vi acercarse, estuvo parada en medio del pasillo, luchando contra la idea de pedirme ayuda pero cuando ya creía que iba a claudicar, dándose la vuelta, cogió el ascensor. Desde mi ventana la vi marcharse.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">&#8220;¿Faltó poco?, verdad. ¡Mañana caerás!&#8221;.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su espantada me dejó la tarde libre. Sin supervisión, invertí mi tiempo en preparar las distintas trampas que mi fecunda mente había diseñado. Usaría mi nueva posición para aprovechar y desembarazarme de todos aquellos que en un pasado, se habían mofado de mí. Por supuesto, el primero en caer iba a ser mi jefe, el Sr. González. Llevaba una hora enfrascado en mi venganza, cuando tocando la puerta, María me pidió permiso para entrar.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Tienes un momento?</i>, me preguntó histérica. Sus profundas ojeras me narraban por si solas el doloroso sufrimiento que aquejaba a su dueña.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Sí, ¿en qué puedo ayudarte?-.</i>&nbsp;Era una pregunta retórica, ya que su repuesta era evidente.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>José, me da mucha vergüenza pero necesito tu ayuda, no lo soporto má</i>s-, me contestó echándose a llorar.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La tonta estuvo berreando durante largos minutos, repartiendo la culpa de lo que le pasaba entre el hacker y Jimena. Al primero, no le podía perdonar haberla mezclado en su vendetta, pero era a su jefa-amante a la que acusaba directamente de todos sus males. Era una ironía del destino que eligiera el hombro de quien le estaba puteando para sincerarse. María se quería morir de la vergüenza, no podía soportar que sus padres y hermanos algún día descubrieran que había sido capaz de tirarse a una mujer para mantener un buen trabajo.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Me gustan las mujeres pero prefiero a los hombres</i>-, afirmó intentado recalcar su independencia<i>,-Maldito sea el día que esa zorra se fijó en mí, daría todo lo que tengo para librarme de su acoso-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le pude decir que no se preocupara por eso, cuando yo terminara sería del mío, del que tendría que preocuparse. En vez de ello, le ofrecí mi apoyo, jurándole que en mí iba a tener un amigo. Poco a poco se fue tranquilizando, le estaba dando una vía de escape a la que aferrarse, sin caer en la cuenta que lo que le extendía a sus pies era una trampa incluso peor que la de su odiada Jimena. Cuando ya pudo hablar tranquilamente, me pidió ruborizada que cumpliera la promesa de la comida, necesitaba liberar toda la excitación acumulada.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me tomé mi tiempo antes de contestar:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Cumpliré lo prometido pero, para hacerlo, necesito acoplar a un emisor de ondas una serie de aparatos que tengo en casa. Tardaré al menos cuatro horas. Mañana si quieres quedamos a las ocho, antes que lleguen todos y lo hago -.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En su cara descubrí decepción, la muy ilusa debía de pensar que su caballero andante la iba a salvar nada mas pedirlo. Por supuesto que podía proporcionarle un orgasmo en ese preciso instante, pero según mis cálculos no sería hasta las once de la noche, cuando el estrés llegara a su punto álgido. Además tenía que ser prudente, que tuviese la solución levantaría las sospechas tanto de ella como de su jefa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">&#8220;¡Qué espere, coño&#8221;.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Estás seguro que mañana lo tendrás listo?, no puedo pasar otra noche en vela, sufriendo esos ataques</i>-, susurró en un tono desesperado<i>.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Lo único que puedo hacer es llamarte cuando haya terminado y así sabrás que está listo-,</i>&nbsp;le respondí con un doble propósito; provocarle aún más tensión al esperar mi llamada y conseguir su teléfono personal que me sería muy útil en el futuro.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sin demora, cogió un papel que tenía en mi mesa y garabateó su número mientras me agradecía mis atenciones y me prometía compensarme de alguna forma. Tras lo cual, se acercó donde yo estaba y, por vez primera, me dio un beso en los labios, dejándome solo y cachondo en el despacho.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">CAPITULO 4</b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://3.bp.blogspot.com/-XwH9fT08bYg/UT35K77Ew6I/AAAAAAAAAFs/xRKlwFTgJtg/s1600/images+(1).jpg"><img decoding="async" src="http://3.bp.blogspot.com/-XwH9fT08bYg/UT35K77Ew6I/AAAAAAAAAFs/xRKlwFTgJtg/s400/images+(1).jpg" width="400" height="265" border="0"></a>La maquinaría estaba aceitada, el firme de la carretera en perfecto estado, tenían sus motores encendidos y sobre revolucionados, solo faltaba un pequeño empujón para que esas dos aceleraran sus cuerpos sin control y se despeñaran por el barranco. Tenía ya mis redes extendidas. Redes que al liberarlas de un siniestro chantaje, las mantendrían atadas de por vida.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ese empujón iba a ser que ambas supieran que con solo pedírmelo, yo podría hacerlas disfrutar como nunca antes. Para ello, tenía que fabricar dos mandos portátiles que sustituyeran al teclado de mi ordenador, uno lo suficientemente aparatoso para que ellas estuvieran seguras de no haberlo visto antes, y otro tan pequeño que aún buscándolo pasara desapercibido.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa tarde, me volví a escapar antes de tiempo. Sabiendo que tendría que invertir por lo menos un par de horas, me fui directo a casa a trabajar. No me costó esfuerzo transformar un simple mando de la tele en un instrumento práctico para controlar los distintos aditamentos de la ropa interior de mis víctimas. Otra cosa fue crear de la nada un dispositivo no detectable que al acercarse ellas a mí, los pusiera en funcionamiento sin que ellas se diesen cuenta del cambio, y adujeran su excitación a una supuesta atracción por mí. Vencidas las trabas técnicas, lo acoplé a mi cinturón.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Miré la hora al terminar. Eran las diez y media de la noche y tenía hambre. Siempre he sido un desastre en la cocina en mi nevera no había nada decente que comer, por lo que ordené en el Telepizza una margarita. Tardaría media hora, para hacer tiempo a que llegara, decidí darme una ducha.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El agua caliente fue el detonante que necesitaba mi fértil imaginación para empezar a divagar. Bajo el chorro, soñé despierto que Jimena venía gateando sumisamente a mi cama en busca de mis caricias. Sus ojos hablaban de lujuria y rendición. Haciéndose un hueco entre mis sábanas, sus manos recorrieron mi cuerpo buscando mi pene bajo el pantalón del pijama. En mi fantasía, la vi abrir la boca y con su lengua transitar por mi sexo, antes de introducírselo completamente hasta su garganta. Siguiendo el guión de esa visión onírica, mi mano aferró mi endurecido tallo y empecé a masturbarme al ritmo imprimido por mi jefa. Estaba a punto de regar la ducha con mi semen, cuando el sonido del timbre me sacó de mi ensoñación.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>&#8220;¡Puto repartidor!, podía haber tardado un minuto más&#8221;,</i>&nbsp;pensé mientras salía de la ducha y cogía una toalla con la que tapar mi erección. Al abrir la puerta, me llevé la sorpresa que en vez del empleado de Telepizza, quien estaba ante mí era María. Me quedé de piedra. Casi desnudo, no tuve la rapidez ni el valor de evitar que entrara.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Disculpa que haya venido sin avisar, pero tenía que saber cómo ibas-,&nbsp;</i>me dijo mirando el bulto que resaltaba bajo la toalla.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Estaba duchándome</i>-, protesté.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Por mí no te preocupes, termina que aquí te espero</i>-, me contestó con el desparpajo que solo una mujer, que se siente guapa, tiene.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cabreado por esa intromisión, volví al baño a secarme. &#8220;¿<i>Quién cojones se cree esta niña para venir a mi casa?&#8221;,</i>&nbsp;no podía dejar de repetir. Tardé en tranquilizarme, mi casa siempre había sido un lugar sagrado, jamás había permitido que las prostitutas, que había contratado, manchasen con su presencia sus paredes. Estaba poniéndome los pantalones cuando empecé a verle el lado bueno, si esa perra había venido por mi ayuda, se iba a llevar a casa mucho mas. Era incluso una oportunidad de oro que no podía desaprovechar, mis planes antiguos me daban de ocho a nueve para someterla, pero su indiscreción, me permitía contar con tiempo ilimitado.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">De vuelta en el salón, María estaba de pie ojeando la colección de porno que tenía en la estantería. &#8220;Posee un culo estupendo&#8221;, pensé al ver su trasero respingón. Al oírme, se giró diciendo:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Tienes buen gusto, para mí Jenna Jameson es la mejor-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Ves porno?-,</i>&nbsp;le respondí extrañado. No conocía a ninguna mujer que abiertamente reconociera que era fan de ese cine tan mal catalogado por las mentes pensantes.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Sí, me encanta, me ayuda a relajarme-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su respuesta me ablandó, quizás no fuera tan tonta como parecía. Tratando de verificar que no se estaba echando un farol solo por contentarme, le pregunté cuál era su película preferida. Sonrió al darse cuenta que era una prueba:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Sin lugar a dudas es los tatuajes de Jenna, me dio mucho morbo la protagonista tatuando esos cuerpazos mientras le contaban sus fantasías-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Prueba superada y con nota, la chica sabía de qué hablaba. Tras un momento incómodo donde no sabía que decir ni que hacer, le pregunté si quería una copa. Me preguntó si tenía un whisky.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-En mi apartamento puede faltar comida, pero nunca alcohol</i>-, le contesté cogiendo el hielo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba sirviendo las dos copas cuando escuchamos el timbre:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Esperas a alguien?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No-,&nbsp;</i>le respondí<i>, -debe de ser el repartidor. Hazme un favor, sobre la cómoda hay dinero. Págale-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al volver, la rubia esta riéndose a carcajadas. Por lo visto el motero le había echado los tejos, diciéndole que había terminado su turno y que si quería se quedaba a disfrutar con ella de la pizza.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Y qué le has contestado?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Que ya tenía la mejor de las compañías-</i>.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Me ruboricé al oírla. Esa muchacha estaba usando todos sus encantos para echarme el lazo. Lo sabía y, curiosamente, no me molestó. Tratando de evitar que al humanizarla tuviese algún reparo en usarla, le dije que ya tenía listo el emisor y que si quería podía darle lo que había venido a buscar.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Frunciendo el seño, me dijo:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿No me vas a invitar a cenar?, estoy que devoro-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Claro-,</i>&nbsp;le respondí asustado por su franqueza. Había supuesto que había venido a correrse y nada más, por lo que ese cambio de actitud me desarmó.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La cena fue estupenda. María demostró tener ingenio y sentido del humor, además de estar buenísima. Paulatinamente fuimos cogiendo confianza. Me preguntó por mi vida, por mis aspiraciones y lo que más me sorprendió si tenía a alguien con quien compartir una pizza de vez en cuando.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Soltero y sin compromiso-,</i>&nbsp;le repliqué orgulloso de haber mantenido mi celibato intacto.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Eso se puede arreglar</i>-, pícaramente me contestó mientras recogía los platos y los llevaba a la cocina.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Había llegado el momento y de nada servía retrasarlo más. Esperé a terminar de recoger la mesa para preguntarla si estaba lista:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Qué quieres que haga?-,&nbsp;</i>me respondió.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Me da corte decírtelo pero tengo que confirmar que tienes los mismos aparatos que Jimena. Necesito que te desnudes-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se le iluminó su cara como si fuera algo que realmente deseaba.&nbsp;<i>&#8220;Está actuando&#8221;,&nbsp;</i>pensé tratando de protegerme de su influjo<i>, &#8220;no debo de caer, es una puta&#8221;</i>, me dije buscando un motivo de no excitarme. Me quedé maravillado al ver la forma en que se desnudó. Como si fuera una stripper, María se bajó la cremallera de su falda contoneándose y sin dejar de mirarme. &#8220;<i>Mierda, me estoy poniendo bruto&#8221;,</i>&nbsp;tuve que reconocer cuando la chica empezó a desabrochar los botones de su camisa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Eres una cabrona-,&nbsp;</i>le solté sin poder contenerme<i>, &#8211; date prisa que si no voy a ser yo el que se ponga como una moto-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Me pides que me desnudes y ahora ¡te quejas!-. su desparpajo me estaba cautivando,- Si quieres que sea impersonal, ¡te jodes!-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Vale, vale-,</i>&nbsp;le contesté tratando de mantener una aséptica posición.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dejó caer su ropa al suelo y modelando, me hizo deleitarme con la belleza de su juvenil cuerpo. Con ella casi desnuda, aproveché el paripé de revisar los aparatos para disfrutar de su cuerpo con absoluta libertad. Me encantaron sus pechos de colegiala, sus contorneadas piernas, pero lo que realmente me cautivo fue su culo y su pubis. Dos poderosas nalgas que eran el complemento perfecto al sexo completamente imberbe que tenía.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Estoy buena?-</i>, me preguntó sin dejar de jugar conmigo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No lo sé todavía no te he probado, pero como dices eso se puede solucionar</i>-, le dije metiendo un dedo en su sexo y llevándomelo completamente embadurnado de su flujo a la boca<i>,-Sí, ¡estás muy buena!-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Qué pedazo de hijo puta eres!-,&nbsp;</i>me respondió muerta de risa por mi caradura-,<i>&nbsp;para eso es, pero se pide-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Dándole una nalgada, le respondí que ya bastaba de jugar, que había venido a desbaratar los planes de ese chantajista, y eso íbamos a hacer:</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Un favor, antes que empieces. Te importa poner una película y sentarte a mi lado, no quiero darle el placer de correrme como una autómata, prefiero que sea Jenna quien me excite-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No pude negarme, y tras poner el video, me acomodé a su lado en el sofá.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Cuando quieras?-</i>, le dije.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nerviosa, me rogó que esperara a que diera comienzo la película y que no le avisara cuando, que no quería saber que parte era natural y cual inducida. Eso no solo no me venía mal sino que favorecía su futura adicción a mí, por lo que no tuve ningún reparo en prometerle que así sería. Reconozco que no fue una decisión cien por cien racional también me excitaba la idea de verla entrando en faena por sí sola.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La película que había seleccionado no podía ser otra que su favorita. Ella al percatarse de mi elección, me dio un beso en la mejilla y apoyo su cabeza en mi regazo para verla tumbada.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿No te importa?-,</i>&nbsp;susurró sin apartar su ojos de la tele.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la pantalla, Jenna estaba atendiendo a una espectacular morena en su tienda de tatuajes. La protagonista quería que le tatuara un corazón muy cerca de su pubis, lo que daba al guionista el fútil motivo para que la actriz afeitara el sexo de su clienta.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Tócame-,</i>&nbsp;pidió sin mirarme,-<i>nunca he follado viendo una porno-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esas palabras eran una declaración de guerra, María quería que le diese caña y recorriendo con mi mano su dorso desnudo, decidí que caña iba a tener. Recibió mis primeras caricias, diciéndome que no comprendía porque nunca se había fijado en mí. No quise escucharla, llevaba demasiado tiempo sin una mujer que me diera cariño. No podía creerla. Para tener las manos libre, programé los controles para que fuera subiendo su excitación y en menos de media hora se corriera brutalmente.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">En la película, Jenna estaba pellizcando uno de los pechos de la intérprete, fue entonces cuando decidí seguir el guión marcado por el celuloide. Subiendo mi mano por su estómago, atrapé uno de sus pechos y sin importarme si estaba lista, apreté su pezón entre mis dedos.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Ahh…me gusta</i>-, la escuché decir mientras se llevaba su mano a la entrepierna.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Envalentonado, repetí la operación con el otro mientras le decía que era una putita muy dispuesta. Mis palabras coincidieron con la puesta en funcionamiento de los aditivos de su ropa interior, y sin poderse aguantar la muchacha me rogó que siguiera acariciándola.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Para obedecerla, me puse de rodillas. Verla tirada en el sofá, esperando mis mimos, me calentó de sobremanera. Cogí uno de sus pies, y usando mi lengua fui recorriendo cada uno de sus dedos antes de metérmelos en la boca.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Dios, ¡qué maravilla!-,&nbsp;</i>gimió descontrolada.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">El suave sonido del vibrador me indicaba que aún quedaba más de quince minutos para que mis artilugios estuvieran a plena potencia. Tenía tiempo, mucho tiempo, podía disfrutar lentamente de esa cría. Bajando por su tobillo, fui embadurnando de saliva sus piernas mientras mis manos apresaban sus pechos, magreándolos. Sus caderas bailaban al ritmo de las caricias de mi boca en una arcaica danza de fertilidad. Su excitación se fue incrementando producto de mis caricias. El flujo estaba empezando a manchar la braguita. Al notar ella que ya tenía su sexo a escasos centímetros de mi lengua, me imploró que no parase que necesitaba sentirla en sus labios.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No le hice caso, ralentizando mi acercamiento, recorrí su muslo cruelmente. Tenía que llevar el control. Con la respiración entrecortada, me gritó que me diera prisa. En vez de ello, le aticé una sonara nalgada mientras le decía:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Llevas mucho tiempo esperando a correrte, no te vendrá mal unos minutos-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Estaba desbocada, le urgía sentir un pene entre cualquiera de sus labios. Sin pedirme permiso se bajó del sofá y sentándose en la alfombra, sacó mi pene de su encierro y hecha una loca golosa, se lo introdujo en la boca. Su humedad envolviendo mi sexo coincidió con el inicio de su estimulación anal. María no podía dejar de retorcerse de placer, mientras su mano acariciaba mis huevos y su garganta se empalaba con mi tallo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>&#8220;¡Qué buen francés!&#8221;,</i>&nbsp;certifiqué al sentir que estaba usando su lengua para presionar mi glande cada vez que se lo introducía. &#8220;<i>Esta muchacha es una verdadera máquina&#8221;</i>.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Viéndome a su merced y sin importarle que pudiera pensar de ella después, se levantó y preguntó:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿Donde están los sensores?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-En los pechos y el coño</i>-, le respondí sin saber a qué se refería.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poniéndose a cuatro patas, se quitó el estimulador anal y agarrando mi pene, se lo acercó a su entrada trasera.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Qué esperas!-,</i>&nbsp;me gritó.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus palabras dieron carpetazo libre a mi lujuria y cogiendo con mi mano parte de su flujo, aflojé los músculos de su esfínter antes que, de un solo golpe, le introdujera toda la extensión de mi falo en su interior.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Animal!</i>&#8211; chilló al sentir como se abría camino en sus intestinos, pero no trató de sacarlo sino que tras una breve pausa empezó a agitar sus caderas buscando llegar a su clímax.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Verla tan dispuesta, me exacerbó y usando sus pechos como agarre, empecé a montarla sin misericordia. Tras un minuto de loco cabalgar, mi montura se empezó a cansar por lo que le tuve que espolear dándole una fuerte nalgada. Como buena yegua respondió al castigo acelerando su ritmo. María no podía dominarse, gritando y gimiendo, me pidió que siguiera azotando su trasero. Dominado por la pasión, no le hice ascos a castigar ese maravilloso culo mientras su dueña berreaba sin control.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Me corro!-,</i>&nbsp;bramó retorciendo todo su cuerpo sobre la alfombra.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Inconscientemente miré el reloj de mi pulsera, su clímax estaba coincidiendo con el momento álgido de la acción de los aparatos. Acelerando mis maniobras busqué sincronizar mi goce con el de ella. Agarrando su melena, tiré de ella para conseguir que mi penetración fuera total. A punto de explotar, fui coparticipe de su placer. Al rebotar mis testículos contra su coño, el flujo que brotaba libremente de su cueva salpicó mis piernas, dejándolas totalmente empapadas. Todo mi ser estaba disfrutando de ella cuando desplomándose contra el suelo empezó a agitarse como posesa, pidiéndome que abonara su sexo con mi simiente. Sus gritos fueron la espuela que me faltaba para explotar dentro de María en feroces oleadas de placer. No tuve piedad y seguí derramando mi esperma hasta que conseguí vaciar todo dentro de ella.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al sacar mi pene, María me obsequió con una visión celestial. Abierta de piernas, tirada sobre la alfombra, su esfínter totalmente dilatado no pudo contener toda mi eyaculación por lo que me maravilló ver los blancos riachuelos, que surgían de su interior, recorriendo sus piernas. Mi adorada presa le costó recuperarse, desmayada no dejaba de gemir con los últimos estertores de su orgasmo mientras, en la tele, Jenna se corría en la boca de una apetitosa negrita. Agotado, me senté en el sofá con la satisfacción del trabajo bien hecho. Al cabo de unos minutos, gateando se acercó a donde yo estaba y con la felicidad impresa en su rostro, besó mi mano diciéndome que nunca en su vida había disfrutado de un orgasmo semejante.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Tienes mucho que aprender</i>-, le dije acariciándole la cabeza mientras volvía a poner en funcionamiento las pezoneras y el vibrador<i>-, esta noche te quedas a dormir, tengo que enseñarte un montón de cosas</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Apoyando su cabeza en mi regazo, solo pudo murmurar un GRACIAS antes que, cogiéndola en mis brazos, la llevase a mi cama.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://1.bp.blogspot.com/-tbdrNGWRQUM/UT35-Vafr_I/AAAAAAAAAF4/TUAs5JK6WqM/s1600/images+(2).jpg"><img decoding="async" src="http://1.bp.blogspot.com/-tbdrNGWRQUM/UT35-Vafr_I/AAAAAAAAAF4/TUAs5JK6WqM/s400/images+(2).jpg" width="400" height="289" border="0"></a><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">CAPITULO 5</b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">&nbsp;</b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Una mano acariciando mi pene me despertó. Medio adormilado observé a María acurrucada a mi lado, tratando de animar a mi amorcillado tallo con sus dedos. Mi querida presa me expresaba de ese modo que no había tenido bastante con los múltiples orgasmos que asolaron sus defensas antes de caer dormida por puro agotamiento. Recordé que de madrugada, la muchacha, llorando de alegría, me rogó que la dejara descansar, que le dolía todo el cuerpo de tanto como había gozado. No habían trascurrido más de tres horas y ya estaba ansiosa por repetir.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>&#8220;Esta niña me va a dejar seco&#8221;,</i>&nbsp;pensé al verla ponerse en cuclillas y sin pedirme mi opinión, recorrer con su lengua mi extensión. &#8220;<i>Qué arte tiene</i>&#8220;, certifiqué al sentir como jugaba con mi glande, con besos y lengüetazos mientras me acariciaba suavemente mis testículos. No tuve que tocarla para que se fuera calentando de una manera constante. Era una locomotora que se dirigía hacia el abismo y su maquinista lejos de intentar frenar aceleraba cada vez más. Sus jadeos comenzaron aún antes que consiguiera despertarme por completo, Moviendo sus caderas, usó mi propia pierna para masturbarse. Fuera de sí, fui espectador de su primer orgasmo. Retorciéndose como una sanguijuela, se introdujo mi pene en la boca. Estaba poseída por la pasión, exigía como sacrificio desayunar mi leche para calmar su hambre. Aunque le costaba respirar era tal su pavorosa necesidad que, alucinado, experimenté como las paredes de su garganta se abrían para dar cobijo al intruso hasta que sus labios rozaron la base de mi falo. Su coño empapado no dejaba de rozarse contra mi piel, cuando sentí como todo su cuerpo volvía a temblar. Totalmente excitada, no supo o no pudo detenerse y levantándose sobre el colchón, la vi quitarse las bragas y las bolas chinas y de un solo arreón empalarse. Gritó al sentir mi cabeza golpeando contra la pared de su vagina y antes que pudiera, yo, siquiera moverme, caer derrotada retorciéndose mientras no paraba su placer de fluir por mis piernas.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Estás loca</i>-, dije poniéndole las bragas y reintroduciendo las bolas chinas en su interior,<i>&#8211; el chantajista puede saber que te las has quitado-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Me da igual, te necesitaba</i>-, me respondió con una sonrisa<i>, &#8211; y la culpa la tienes tú-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No sé a qué te refieres-,&nbsp;</i>dije extrañado.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No te hagas el tonto, has encendido los aparatos cuando sentiste que te tocaba</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Entonces al oírla supe que la misión de los artilugios había terminado, María con solo tocarme se había excitado hasta el orgasmo sin ayuda exterior.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Te equivocas, no he usado el mando. Has sido tú sola-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Imposible!-,&nbsp;</i>me respondió<i>.- He sentido su acción en mis pechos, en mi coño y en mi culo. No me digas que no-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Era el momento de confirmar mi teoría. Dándole el mando, le ordené que verificara ella misma que estaba apagado.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-José, no fastidies, te repito que lo noté-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Y, ¿Ahora?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Torciendo el gesto, visiblemente enfadada, me contestó que no.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Termina lo que empezaste</i>-, le ordené acercando mi sexo erecto a su boca.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Nada mas sentir sus labios rozar mi glande, la excitación recorrió su cuerpo y renovando su pasión, se lanzó en la búsqueda del placer mutuo.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Cinco minutos después, tirada en la cama y con su estómago lleno de mi semen, derrotada, me miró:</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">-¿<i>Qué me has hecho?, ¿porqué siento esto cada vez que te toco?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No lo sé, pero creo que el chantaje ha tenido este efecto secundario. Te has vuelto adicta a mí</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se quedó unos minutos callada, pensando, tras lo cual sin ningún rastro de vergüenza o de rencor me contestó que si era así, ella estaba encantada. Nunca había experimentado tanto placer y si ser adicta significaba que con tocarme su cuerpo iba a volver a disfrutarlo, bienvenido.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Hay un problema, Jimena</i>-, le recordé.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Mi querido celebrito, ¿cómo es posible que siendo tan inteligente, seas a la vez tan tonto?, no te das cuenta que durante dos años he estado en manos de esa zorra y que con tu ayuda, le devolveremos con intereses sus desprecios-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Solté una carcajada al oírla y usando mi nuevo poder, le pedí que se levantara a preparar el desayuno.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Sí, mi amo</i>-, me dijo con una esplendida sonrisa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Después de desayunar y mientras se estaba vistiendo, le comenté que si quería no era necesario llevar el conjunto.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Y eso ¿porqué?-</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Todavía no has caído en que yo soy el chantajista-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">Me miró alucinada y tras unos instantes de confusión me contestó:</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Eres un cabrón, pero …MI CABRON…me lo voy a poner hoy porque seguimos con un trabajo que hacer pero, esta noche, ¡Te juro que me vengaré!-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">CAPITULO 6</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fuimos al trabajo en el coche de María, pero antes de llegar me bajé para que nadie nos viera. Teníamos que seguir guardando las apariencias, no nos convenía que llegara a oídos de Jimena que nos hubieran visto coger llegar juntos porque podría atar cabos. Durante el trayecto, habíamos planeado los pasos a seguir, las diferentes trampas que extenderíamos a su paso para que al terminar esa jornada, nuestra odiada jefa hubiese perdido su capacidad de reacción y por eso al entrar en mi oficina, me enfrasqué en el trabajo. Ni siquiera me di cuenta que rompiendo con una rutina de años, la zorra llegó con dos horas de retraso.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Al salir del ascensor, vino directamente a verme. Me sorprendió su aspecto desaliñado. Estaba histérica, no había podido pegar ojo en toda la noche y quería saber que había averiguado.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Muchas cosas-,</i>&nbsp;le contesté, &#8211;<i>he localizado la IP del hacker y en este instante estoy intentando romper las claves de su firewall. Solo queda esperar, en menos de veinticuatro horas, sabremos quién es y si la suerte nos acompaña, podré inocularle un virus que destroce su disco duro, borrando toda su información-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Entonces, solo queda esperar-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Sí, conviene seguirle la corriente para que no sospeche y no se le ocurra hacer públicos los videos antes de tiempo-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Le acababa de decir que su problema se podía considerar terminado. Lo lógico hubiera sido que esa mujer hubiese saltado de alegría al saberlo, pero su semblante seguía siendo cetrino.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Jefa, no comprendo, ¿porqué no se alegra?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-No sé si voy a poder aguantar hasta mañana sin volverme loca. Ese malnacido ha diseñado el instrumento de tortura perfecta. Desde que lo llevo puesto no he podido dormir ni comer, me da miedo hasta beber, por si al ir al baño saltan las alarmas. Fíjate lo mal que estoy que me parece insalvable esperar estas veinticuatro horas-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Ya veo. Mire no sé si le puede servir pero ya he terminado de desarollar el aparato que le conté. Solo hace falta encenderlo. Si me da usted permiso, lograría relajarse-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Se le iluminó la cara al oírme. No era consciente pero en ese instante estaba siendo excitada por mí.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿En qué consistiría?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Nada que no haya sentido pero amplificado. El hacker diseñó un ingenioso sistema que les llevaba al borde del orgasmo, lo único que he hecho ha sido romper esa barrera, por lo que no solo conseguirá correrse sino que según mis cálculos, el placer que sentirá será algo nunca experimentado-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-¿De verdad?, ¿conseguirías hacerme descansar?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Sí-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Entonces, ¿a qué esperas?-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Señora, no creo que la oficina sea el lugar adecuado. Piense que el proceso tardará al menos una hora y cuando se aproxime, ustedes dos perderán por completo el control-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Entiendo-,</i>&nbsp;se quedó pensando en lo acertado de mi consejo, si era la mitad de salvaje de lo que ella misma suponía, convenía hacerlo en su sitio que no tuviera testigos. –<i>José, voy a llamar a María y nos vamos</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No me había dicho donde pero daba igual el sitio que eligiera. En dos horas, esa mujer iba a ser nuestra sirvienta, quisiera o no. A través de mi ventana, observé a sus secretaria haciéndose la sorprendida. Tal y como habíamos previsto, Jimena no iba a poder soportar el estado de excitación continua y aceptaría gustosa cualquier vía de escape que le propusiéramos. Llevando todo lo necesario en mi maletín, las esperé en el pasillo.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Siguiendo a pies juntillas mi papel, bajé la mirada al montarme con ellas en el ascensor. Para que no desconfiara, yo debía de seguir siendo ese tímido empleado, mero ejecutor de sus órdenes. Fuimos directos al parking donde había aparcado el Jaguar. Me hizo sentar en los asientos de atrás mientras le pedía a María que se sentase a su lado.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La certeza de que quedaban minutos y no horas para liberarse, fue haciendo que humor cambiase y en menos de diez minutos, había vuelto a ser la misma hija de puta estirada de siempre.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Mi linda, ¡cómo vamos a disfrutar!-,</i>&nbsp;estaba encantada con la idea de volverse a tirar a su secretaria y refiriéndose a mí, le soltó:-<i>Por éste no te preocupes, piensa que es un mueble, mañana cuando descubra quien es ese hacker, le daré una gratificación y todo olvidado-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No demostró enfado por ser tratada de puta en presencia de un extraño, al contrario pude ver, a través del espejo, cómo mi ahora cómplice me guiñaba un ojo mientras le preguntaba hacia adonde nos dirigíamos.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-A mi casa-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Fui incapaz de evitar sonreír al oírlo. Según María, Jimena solo la llevaba a su apartamento en contadas ocasiones, la mayoría de ellas cuando quería dar rienda suelta a su faceta dominante. &#8220;<i>Esta puta no sabe donde se está metiendo&#8221;</i>&nbsp;pensé, disfrutando por anticipado, al saber que entre otros artilugios esa mujer había hecho instalar una silla de ginecólogo como objeto de placer. En ella, solía atar a su secretaria para abusar de ella.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esa zorra tenía tanta prisa que, en un trayecto que normalmente le tomaba medía hora, tardó veinte minutos. Sin bajarse del coche, abrió la verja de su chalet y sin meter el coche en el parking, nos hizo bajarnos . Nunca había estado en la Moraleja, no sabía que pudiera ser posible tanta ostentación y lujo. Se mascaban los millones que se había gastado en decorarlo. Abriendo el camino, nos llevó a su habitación. Reconozco que me quedé alucinado al entrar, en ese cuarto cabían al menos dos pisos como el mío.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Esperad aquí mientras me cambio</i>-, nos ordenó nada más entrar.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No nos hizo falta hablar, ambos sabíamos nuestra función en ese drama. Teníamos que seguirle la corriente hasta que se excitara, entonces y solo entonces daríamos la vuelta a la tortilla y la cazadora se convertiría en víctima. Tardó unos minutos en volver vestida, además de con el conjunto, con un antifaz y unas botas negras. Esa zorra se había disfrazado de dominatriz. Haciéndome el idiota, pregunté si quería que me escondiera en un armario para no ser testigo de lo que ocurriera.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>No hace falta, me da morbo que estés mirando. Tómatelo como un anticipo</i>-, contestó mientras desnudaba a su secretaria. María se dejó hacer. Callada, soportó sin inmutarse que su jefa desabrochara su falda y su blusa, dejándola solo con el conjunto que yo les había regalado. –<i>Acerca la silla a la cama</i>-, me ordenó a la vez que tumbaba sobre las sabanas a la muchacha,-<i>quiero ver cómo te masturbas mientras me tiro a mi secretaria-</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No hacía falta esperar más, sacando de mi maletín el mando a distancia, di inicio al programa que había diseñado especialmente para ella. La siguiente medía hora Jimena iba a sentir como se iba calentando hasta conseguir llevarla más allá del orgasmo, sin saber que María solo disfrutaría de una suave sesión.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La zorra de mi jefa gimió a sentir las primeras vibraciones en su coño y poniéndose a cuatro patas abrió las piernas de María. No le pidió su opinión para hundir su lengua hasta el fondo del sexo de la rubía al saber que al igual que durante los dos últimos años esta no iba negarse, le pagaba un buen sueldo y se creía en el derecho de usarla cuando le diera la gana. &#8220;Qué&nbsp;<i>buen culo a desflorar. Qué poco te va a durar virgen&#8221;</i>, pensé catalogando mentalmente como un diez las nalgas de Jimena que su lujuria me permitía observar pero no tocar por ahora. Mi cómplice me había comentado que esa mujer solo tenía un tabú en el sexo. Podía ser una ninfómana pero nunca aceptó que nadie hoyase su entrada trasera.&nbsp;<i>&#8220;¡Eso va a cambiar!, de hoy no pasa que yo te desvirgue tu rosado agujero&#8221;.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">La temperatura de la escena iba subiendo por momentos. Desde mi posición, pude percibir como del fondo de su coño fluía sin control un riachuelo que discurría por sus piernas, yendo a morir sobre las sábanas. María era la persona que mejor la conocía, era ella quien debía de dictaminar el momento de tomar el control y someterla. Mientras tanto solo podía observar y callar. Sin quitar ojo de la escena, fui preparándome mentalmente para el instante en que por medio de una seña previamente pactada me dijera que era el momento de actuar. María no dejaba de decirme con su mirada que me deseaba pero que esperara, que todavía Jimena no estaba lista.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ser el convidado de piedra de un show lésbico no me resultó sencillo y más al ser consciente que una de sus integrantes lo que deseaba es sentir mi pene nuevamente deambulando por el interior de su coño, y no la lengua de la otra. La secuencia de descargas y vibraciones estaban llevando a Jimena al colapso, olvidándose de su pareja se dejó caer sobre las sábanas y retorciéndose buscó con sus manos su propio placer.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Ven. Déjame hacerte el sexo oral como a ti te gusta</i>-, escuché decir a María mientras tumbaba a su acosadora sobre las sábanas. Cuando mi amante, aprovechándose del estado de Jimena, cerró los grilletes en torno a sus muñecas, supe que había llegado el momento de levantarme y ayudarla a inmovilizarle las piernas.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¿Qué hacéis?-</i>, gritó echa una furia al percatarse de que estaba indefensa.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Evitar que te escapes mientras María y yo hacemos el amor</i>-, le contesté mientras cogía el mando e incrementaba la velocidad de los distintos aditamentos pero sobretodo del estimulador anal.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Os ordeno que me soltéis, ahora mismo-</i>, chilló histérica.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Poniéndose a horcajadas encima de ella, María le soltó un tortazo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Puta!, ¡cállate!. Necesito silencio para disfrutar del pene de mi hombre</i>-.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asustada, obedeció. Se le notaba aterrorizada al saber que la mujer que la tenía sometida había sido objeto de sus desprecios durante mucho tiempo y que ahora se estaba vengado. María me llamó a su lado. Dijo susurrando que quería que le hiciera el amor encima de su presa. Rápidamente terminé de desnudarme.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Jimena, chúpame mientras yo disfruto de su hombría. Y hazlo bien, o ¡te arrepentirás!</i>-, oí que le ordenaba poniendo su sexo en la boca de la mujer y dirigiéndose a mí, me rogó que me acercara.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Asiendo mi pene con dulzura, acercó su boca a mi tallo y sacando la lengua fue acariciándolo mientras me decía lo mucho que me había echado de menos y que esa puta ya no conseguía excitarla. Su odiada jefa tuvo que soportar escuchar que era un segundo plato, pero lejos de protestar, incrementó sus caricias al sentir que su cuerpo se revelaba contra esa humillación y que contra su voluntad estaba sobreexcitada. La rubia cambiando de posición se tumbó sobre Jimena dándome la espalda, dejando su sexo expuesto a mí pero permitiendo que la morena siguiera mamando de su néctar:</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Fóllame mientras está puta te chupa los huevos, ¡quiero que se trague el flujo de mi placer!-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Comprendí cual era su intención, mi amante deseaba que fuera coparticipe de nuestro placer para forzar su sumisión. Usando mis manos separé sus nalgas y acercando mi glande a su vulva, exigí a nuestra víctima que la lubricara. Incapaz de negarse abrió su boca engullendo mi miembro mientras yo acariciaba los pechos de mi amada. Ya completamente ensalivada, fui penetrando el sexo de María lentamente para que pudiera experimentar como cada uno de sus pliegues se retorcía al dar paso a toda mi extensión.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Te necesito</i>-, gritó al sentir como que la cabeza de mi pene chocaba contra la pared de su vagina.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sus palabras de pasión me dieron la motivación extra que esperaba. Usando mi miembro como ariete fui derribando una a una todas sus defensas, a la par que mis huevos rebotaban contra la cara de Jimena. La mujer no pudo evitar soltar un sollozo al oír los aullidos de placer de María. &#8220;Estás celosa, puta&#8221;. Acelerando mis penetraciones, usé los pechos de la rubia como agarre. Completamente poseída por sus pasiones, me estaba rogando que me corriera dentro de ella cuando empezó a temblar presa del éxtasis que dominaba su cuerpo, momento que aprovechó nuestra jefa para beberse con gran sed el flujo que su sexo derramaba sobre mis huevos.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Me corro!</i>-, clamó desesperada Jimena, retorciéndose bajo nuestros cuerpos.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-No la dejes-,&nbsp;</i>me pidió María,-<i>&nbsp;debo ser yo la primera-.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Reconozco que fui insensible a sus ruegos, pero tenía una buena razón para ello, debía ser mi pene el que la sometiera. Por eso y solo por eso, saqué mi miembro de su sexo y liberando a la zorra, le di la vuelta. Ese culo con el que tantas veces me había masturbado tenía que ser mío. Jimena chilló al darse cuenta de mis intenciones. No hice caso de sus lloros y desgarrando la tela de sus bragas, le abrí sus nalgas y cogiendo flujo del coño de María, relajé durante un momento su esfínter y de un solo golpe la desvirgué analmente. Se quedó paralizada al sentir que le rompía el culo. Había supuesto que iba a revelarse a mi agresión, pero en contra de mi previsión, esperó pacientemente a que yo marcara el ritmo. Mi rubia amante decidió que ella también quería su parte y tirándole del pelo llevó su boca a su sexo.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-¡Dale duro!-,</i>&nbsp;me ordenó María.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">No sé si fue eso, o verme como un semental que se estaba cruzando con la mejor yegua de la oficina, pero dándole un azote en las nalgas empecé a mover mi pene en su interior.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Agg…-</i>gimió al notar que sus músculos eran forzados por los movimientos de mi extensión en su trasero.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Hice caso omiso a ambas mujeres, la posesión de ese ansiado trasero me espoleó y acelerando mis penetraciones tiré de su negra melena, mientras seguía castigando sus cachetes con mi mano. La presión de su esfínter se fue relajando facilitando que la mujer se fuera acostumbrando a sentir mi verga en su interior. Paulatinamente, el dolor fue dando paso al placer, hasta que completamente rendida a mi acoso, clavando las uñas en el colchón reanudó la mamada a la rubia. Ésta al sentir la lengua de su odiada jefa hurgando en su clítoris, me miró buscando mi aceptación.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Está bien</i>-, al escuchar que no me importaba que fuera su boca quien la hiciera gozar, mordiéndose los labios y cerrando los ojos, se puso a disfrutar.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Ya tenía suficiente confianza con ella para sentir celos de mi montura. Pero aún así, no podía olvidar los malos ratos que le había hecho pasar ni los continuos desplantes con los que mi jefa me había tratado durante años, por eso acercándome a ella, le susurré al oído que ya había descubierto al chantajista y que entre su secretaría y yo habíamos montado esa orgía con el único propósito de bajarle los humos.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Eres una puta de culo fácil-,</i>&nbsp;le solté mientras cambia de agujero.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Su coño recibió mi pene totalmente mojado. La zorra estaba a punto de correrse y al constatarse del cambio, empezó a estremecerse pidiéndome que no parara. Obedeciendo a mi instinto de depredador, mordí su cuello coincidiendo con el orgasmo de las dos mujeres. Cabreado por no haber conseguido desahogarme, continué acuchillando su cuerpo con mi sexo, prolongando su clímax más allá de lo razonable. María al ver que no conseguía vencer mi erección se agachó a mi espalda y separándome las nalgas, violó mi esfínter con su lengua. La sacudida fue brutal, mi verga explotó anegando la cueva de Jimena con mi semen, mientras su dueña caía desplomada sobre la cama.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Tirados sobre las sábanas, nos costó unos minutos recuperar el aliento, tras lo cual, mi amante me dio un beso diciéndome:</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Vámonos a casa, José. Aquí ya hemos terminado</i>&#8211;</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Sabía que tenía razón, solo quedaba una cosa por hacer:</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&#8211;<i>Jimena, en este pendrive, tienes las pruebas que el hacker es González. Haz lo que quieras con él, su disco duro ha sido borrado y no tiene ninguna prueba que usar en contra de ti. Mañana pasamos por el finiquito</i>-.</span></div>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Lejos de sentirse aliviada, mi querida jefa, totalmente espatarrada y con el culo roto, se echó a llorar al saber que todo había terminado. Ni María ni yo quisimos consolarla y vistiéndonos salimos de su chalet.</span></p>
</div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><a style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" href="http://3.bp.blogspot.com/-6agEuq6Rm9I/UT36WL5O4GI/AAAAAAAAAGA/bk4w3MhRkjM/s1600/behindback.jpg"><img decoding="async" src="http://3.bp.blogspot.com/-6agEuq6Rm9I/UT36WL5O4GI/AAAAAAAAAGA/bk4w3MhRkjM/s400/behindback.jpg" width="310" height="400" border="0"></a><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;"></i></span></p>
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i>-Podíamos haberle pedido que nos acercara a coger un taxi</i>-, me susurró la rubia al caer en la cuenta que teníamos que andar un largo trecho hasta la entrada de la urbanización.</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><i style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">-Eres una ingenua. Antes de cinco minutos esa zorra va a venir corriendo a buscarnos. Acostumbrada a mandar nunca había disfrutado del sexo realmente. Hoy, la hemos desvirgado en más de un sentido. Por primera vez en su vida ha sabido lo que es el placer y ya nunca se le va a olvidar.</i></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">&nbsp;</span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;"><b style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px;">EPÍLOGO</b></span></div>
<p style="text-align: justify;">
<div dir="LTR" style="background-color: white; color: #333333; font-family: Verdana, Tahoma, Arial; font-size: 12px; text-align: justify;" align="JUSTIFY"><span style="font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;">Esto que os he narrado ocurrió hace seis meses. Hoy en día seguimos teniendo nominalmente un trabajo de mierda, María sigue siendo la secretaria de Jimena y yo, ese empleaducho de tres al cuarto del departamento de desarrollo pero al salir del trabajo y llegar a nuestra casa en la Moraleja, nuestra altiva jefa cambia su traje de chaqueta por el uniforme de criada y se dedica en cuerpo y alma a servirnos.</span></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;Madre de alquiler o hembra hambrienta de sexo&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[GOLFO]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Dec 2025 15:47:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Cuando Enrique me llamó para que fuera su secretaria no supe decirle que no. Le conocía desde que el estudiaba en la universidad, y empezaba a salir con Laura, la que es ahora su esposa. Los tres formábamos parte del mismo grupo de amigos, que todos los fines de semanas nos reuníamos para salir de copas. De eso hace mas de quince años, durante los cuales les perdí la pista, debido a que me casé con un hombre sumamente celoso. Paulatinamente Carlos me fue separando de mis compañeros, de mi familia, de todo lo que podía representar para él un [&#8230;]]]></description>
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<div style="clear: both; text-align: center;"></div>
<p><span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman';">Cuando Enrique me llamó para que fuera su secretaria no supe decirle que no. Le conocía desde que el estudiaba en la universidad, y empezaba a salir con Laura, la que es ahora su esposa. Los tres formábamos parte del mismo grupo de amigos, que todos los fines de semanas nos reuníamos para salir de copas.</span></p>
</div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">De eso hace mas de quince años, durante los cuales les perdí la pista, debido a que me casé con un hombre sumamente celoso. Paulatinamente Carlos me fue separando de mis compañeros, de mi familia, de todo lo que podía representar para él un peligro. Mi matrimonio fue un desastre. Lo que en un principio eran desconfianzas y celos se fueron convirtiendo en reproches e insultos, hasta que hace tres meses, una noche en la que mi marido había salido de juerga, llegó a casa totalmente borracho y con la excusa que no le había contestado al teléfono con la rapidez que él quería, me pegó una paliza, mandándome al hospital.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_037_cd6f.jpg" width="424" height="639">Fueron los propios médicos los que me convencieron que le denunciara, y al preguntarme que a quien podía llamar para que me fueran a recoger, les pedí que telefonearan a mi hermano José. Dio la casualidad que mi hermano estaba en una fiesta en casa de Enrique y de Laura, y en menos de veinte minutos estaban en la puerta de Urgencias de La Paz.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">De esa forma tan traumática, reestablecí contacto con ellos. José, al que no veía desde hacía tres años, llegó acompañado del matrimonio. Venía fuera de sí, y al encontrarse en la puerta de la clínica con mi marido, se le lanzó al cuello. Desgraciadamente, mi hermano comparte conmigo no solo los genes, sino la baja estatura, por lo que casi sin despeinarse Carlos se deshizo de él. Pero lo que no se esperaba es que viniera acompañado, por lo que al entrar en la sala Enrique y ver como su amigo estaba siendo objeto de una paliza, intervino.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Quique es otra cosa, casi dos metros y mas de noventa kilos de músculos perfectamente entrenados. Su sola presencia impone, pero cuando Carlos le intentó pegar, se desató la bestia que tiene dentro y con solo dos puñetazos lo mandó a la habitación contigua de la mía, con la mandíbula y la nariz rota. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La policía, al llegar al lugar del altercado, se llevó detenidos a los dos, por lo que fue Laura quien obedeciendo a su marido, la que me sacó del hospital. Me extrañó que fuera ella quien me estuviera esperando en la salida. Al verla le pregunté por mi hermano, ya que los de servicios sociales me habían informado que era él quien me estaba esperando.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Tranquila, estaba aquí pero se han encontrado con Carlos y han tenido una pelea</i>-, y sin inmutarse me contó lo sucedido, explicándome que se los habían llevado a declarar a la comisaria. –<i>Pero no te preocupes, están bien y me han dicho antes de irse que te lleve a casa-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No, por favor, ¡a mi casa no!-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le respondí asustada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No, boba, a la mía. ¿Cómo crees que te íbamos a dejar con ese energúmeno?</span></i><span lang="ES-TRAD">-, me dijo sin alterarse. Desde joven, me sorprendió la sensatez y la tranquilidad de Laura. Nada conseguía alterarla. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era una mujer super atractiva, pero su mayor virtud era su dulzura. Y ayudándome a caminar, cogiéndome del brazo, me llevó hasta el coche.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Viven en un chalet de Pozuelo, por lo que tardamos bastante en llegar, casi treinta minutos durante los cuales estuve preguntándo por su vida. Supe que se habían casado dos años después que yo, y que debido a un accidente Laura se había quedado estéril, por lo que no podían tener hijos. Al enterarme le dije que los sentía, y en sus ojos vi que no se había repuesto de esa perdida.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿No has pensado adoptar?-, </span></i><span lang="ES-TRAD">le dije apenada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Quique quiere, pero yo no estoy convencida</i>-, me contestó </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">secamente, por lo que decidí cambiar de tema.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Cuando entré en la casa, sentí envidia de mi amiga. Se notaba que eran felices, por todos lado había fotos de su boda, de sus viajes. En ellas quedaba claro que se querían y que no había problemas en su matrimonio. Al verlas, me di cuenta de mi fracaso y sin poderme aguantar me eché a llorar desconsolada.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué te pasa?-</span></i><span lang="ES-TRAD">, me preguntó, mientras acariciaba mi pelo para consolarme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Que mi vida es un desastre, mi marido es un cabrón, estoy sola, sin amigos, sin familia, sin nadie</i>-, le dije entre sollozos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Eso no es cierto, aunque no nos hayamos visto, eres nuestra amiga, nos tienes a nosotros, y a tu hermano-,</i> me contestó tratando de confortarme, &#8211;<i>Ahora lo importante es que descanses-.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Pero no tengo ropa, todo mis cosas están en un apartamento al que no pienso volver</span></i><span lang="ES-TRAD">-, le repliqué llorando.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;">Sin hacer caso a mis objeciones, buscó un camisón que prestarme, y obligándome a meterme en la cama, me dio las buenas noches. Me quedé dormida al instante, debieron de ser los calmantes que me habían dado. Perdí la noción del tiempo, pero de pronto unas risas me despertaron. Eran José y Quique, que volvían de la comisaría, venían muertos de risa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pude oír como mi hermano le decía a su amigo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No te quejaras, te he dado la oportunidad de entrenarte con un capullo-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No te descojones, que te pienso cobrar la multa que me ponga el juez por partirle la cara</span></i><span lang="ES-TRAD">-, escuché como le contestaba antes que Laura les pidiera que hablaran mas bajo para no despertarme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Estuve a un tris de bajar y decirles que ya lo habían hecho cuando mi hermano respondió que tenía razón, que era mejor dejarme descansar, y que al día siguiente me iba a llevar a vivir con él. Quique le respondió bromeando que por fín había conseguido una mujer que le hiciera compañía. José haciéndose el ofendido le contestó:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No seas cabroncete, ¡es mi hermana!. </i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Coño, que me refería a que vas a tener alguien que te cuide, y encima ¡Gratís!-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><br />
<img decoding="async" class="alignleft" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_066_e8b0.jpg" width="426" height="642">-Ya lo sé, era broma-, </span></i><span lang="ES-TRAD">y dirigiéndose a Laura le dijo<i>:-Gracias, por todo, no sabes como te agradezco tu ayuda. Mañana vendré a las ocho a por Isabel, ¿Te parece bien?-</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Claro, tu tranquilo, aquí estará bien</span></i><span lang="ES-TRAD">-, y acompañándole hasta la puerta, se despidió de él.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al volver al salón, su marido se estaba poniendo un whisky. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Estarás contento, te has comportado como un salvaje. A tu edad y pegándote como si fueras un chaval-</i>, le dijo mientras le quitaba la copa de sus manos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Te has enfadado?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le preguntó extrañado, -lo hice para defender a José-. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Si me ha cabreado, el verte rebajándote, pero también me ha excitado-</i>, le contestó abriéndole la camisa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me sentí incomoda de espiarles, pero en vez de volver a la cama, busqué una posición donde observarles sin que me vieran. Vi como Laura se arrodillaba y desabrochándole los pantalones, sacaba de su interior un enorme sexo. No me podía creer lo que estaba viendo, la dulce mujer que parecía no haber roto un plato, estaba introduciéndose centímetro a centímetro toda su extensión en la boca, mientras con sus manos acariciaba el musculoso culo de su marido. Lo hizo con exasperante lentitud, mi propia almeja ya estaba mojada, cuando sus labios, se toparon con su vientre. Estaba viendo garganta profunda en vivo, siempre había creído que era mentira que una mujer se pudiera meter tamaño bicho en la boca, sin que le vinieran arcadas. Pero que equivocada estaba, mis amigos me acababan de demostrar mi error. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Desde el rellano de la escalera, pude observar como Enrique levantado a su mujer del suelo, le desgarraba el vestido y tras apoyarla sobre la mesa del comedor, la penetraba de un solo golpe, mientras le preguntaba:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Te gusta esto?, putita mía-</span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Si, mi amor, dame fuerte, enséñame el macho que tengo en casa</i>-, le contestó Laura, al sentir como su pene la llenaba por entero.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Su marido no se hizo de rogar, y sin piedad brutalmente la embestía, mientras que con sus manos castigaba su trasero. El ruido de los azotes, se mezclaba con los gemidos de la muchacha. Era alucinante, algo en mí, se empezó a alterar. Jamás pensé que observar a una pareja me pudiera poner tan bruta, pero sin darme cuenta mis dedos se habían apoderado de mi clítoris, al ver como mi amiga disfrutaba. Tenían unos cuerpos maravillosos. Desde mi punto de observación, podía distinguir cada uno de los músculos de la espalda y el culo de su marido, cuando la penetraba. Eran enormes y definidos, largas horas de gimnasio, le conferían un aspecto de guerrero medieval. Quique no hubiera resaltado en una película de gladiadores. En cambio Laura era femenina, pechos pequeños que rebotaban al compás de sus movimientos, y un cuerpo pequeño que me recordaba al mío. Por eso no me resultó difícil, el imaginarme que era yo quien recibía ese delicioso castigo de ese semental, y por vez primera no solo envidie a mi amiga, sino que también deseé a su pareja.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mi cuerpo ya empezaba a notar los primeros síntomas de placer, cuando al oír el orgasmo de la mujer, disgustada tuve que volver a la cama, por miedo a que me descubrieran espiándolos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_070_349d.jpg" width="424" height="639">Al meterme entre las sabanas, la calentura me había dominado y separándome los labios, empecé a torturar mi sexo, con creciente lujuria. Poco a poco me dejé llevar, ya no solo era mi amigo quién me poseía, en mi mente su mujer le ayudada a someterme a sus caprichos. Era una muñeca en los brazos de los dos. Me imaginé como invitándome a su cama, me ataban a la cama, separando mis piernas. Y totalmente fuera de mi, me corrí en brutales espasmos, de solo pensar que ella me besara en los pechos, mientras su marido llenaba mi interior con su miembro. Con sentimiento de culpa, me derramé cerrando mis piernas en un vano intento de no empapar el colchón. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No me había repuesto, cuando oí como tocaban la puerta de mi habitación. Pregunté que quien era, respondiéndome del otro lado, Laura que quería hablar conmigo que si podía pasar. Asustada, le respondí que si, y antes de que me diera cuenta, se había sentado en el borde de la cama. Traía sus mejillas coloradas, <i>“por la excitación”</i>, pensé. Por eso me sorprendió cuando me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-Isa, perdónanos, creíamos que estabas dormida, no era nuestra intención que nos vieras haciendo el amor-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mis temores desaparecieron al oírla, no solo no estaba enfadada que los hubiera estado observando sino que estaba avergonzada pensando que era su culpa.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-No tengo nada que disculparos, fui yo que al escuchar ruido, salí a ver que ocurría-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le dije. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Laura se tranquilizó con mis palabras. Una sonrisa apareció en su rostro, al observar que a mí tampoco me preocupaba lo ocurrido, y soltó una carcajada cuando bromeando le expliqué que ya me gustaría a mi tener ese marido y no la bestia con la que me había casado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Una vez aclarado, se despidió de mí con un beso en la mejilla, yéndose a reunir con Enrique. Lo que no supo fue, que al besarme, pude oler su aroma a hembra hambrienta, y que en cuanto se fue, para poder dormirme tuve que hacerme otra paja, pero esta vez pensando solo en ella. Nunca me habían gustado las mujeres y menos había estado con ninguna, por eso me asombré de que me atrajera y me aterroricé al correrme soñando con estar entre sus piernas. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Dormí fatal, en cuanto me sumía en un sueño aparecía mi marido, y empezaba a golpearme, llamándome puta. Era repetitivo, muchas veces sentí su puño contra mis costillas mientras me insultaba porque me había acostado con otros hombres. De nada servía que le dijera que no era cierto, el proseguía con su venganza hasta que Quique me salvaba, llevándome lejos. Le veía como mi salvador, hasta que parando el coche, me destrozaba la falda y con ayuda de su mujer me violaban. En mi sueño, me obligaban a comerme el coño de Laura, mientras él me poseía por detrás, y siempre me intentaba defender en un principio, pero terminaba disfrutando como una perra, mientras le pedía que me follasen. Por eso, me desperté mas cansada y sobretodo mas caliente de lo que estaba al dormirme. Tratando de calmarme me fui a duchar, intentando sacar esos pensamientos de mi mente.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">El agua tardó en calentarse, por lo que me entretuve mirándome al espejo. Tenía los ojos morados y la cara hinchada por la paliza del día anterior. Me dolía todo, pero lo peor no era mi dolor físico, sino la certidumbre que mi vida anterior había desaparecido por completo, estaba sola, sin pareja, sin hijos, dependiendo únicamente de un hermano y unos amigos que no había visto en años. Paulatinamente me fui sumiendo en una depresión, y sin poderme aguantar me eché a llorar desnuda, sentada en la taza del váter. Fue así como me encontró Paula, con la cabeza entre mis piernas mientras con mis manos golpeaba el suelo, totalmente enloquecida. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al verme, me levantó y soltándome una bofetada, intentó hacerme reaccionar. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Isabel, ¿que te ocurre?-,</i> me gritó mientras me zarandeaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Me quiero morir</span></i><span lang="ES-TRAD">-, sollocé mientras intentaba chocar mi cabeza contra la pared.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin saber que hacer, me abrazó para evitar que siguiera haciéndome daño, y tras unos minutos en los que seguía llorando en sus brazos, decidió meterse conmigo en la ducha para tranquilizarme. El agua y su cercanía me hicieron reaccionar pero no del modo que ella se esperaba, y sin pedirle permiso me apoderé de sus labios pidiéndole que me amara.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Su única respuesta fue darme otro bofetón, alejándose de mí. Pero después de unos momentos se acercó, diciéndome que no era lesbiana, que no me equivocara. Si estaba ofendida por mi actitud no lo demostró, y metiéndose conmigo, empezó a enjabonarme mi cuerpo. Con su boca me tranquilizaba diciéndome que era normal mi trastorno, que no me preocupara, que no me lo iba a tomar en cuenta, pero a la vez con sus manos recorría mi cuerpo excitándome. Lo que empezó mal, mejoró al llegar a mi sexo con el jabón. Separando mis labios, empezó a restregarme, diciéndome que estaba muy tensa, que me relajara. Sin dudarlo abrí mis piernas, permitiendo sus caricias. Sus dedos se apoderaron de mi clítoris en una deliciosa tortura, y sin poderlo evitar me corrí entre sollozos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Vamos a secarnos-, </i>me dijo sacándome del agua. Sin hablar me dio una toalla, y cuando vio que empezaba a secarme, me dijo:-<i>Lo necesitabas, pero no va a volver a ocurrir-, y saliendo del baño me dejó sola.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Al bajar a la cocina, ya vestida, me encontré con José y Enrique, que estaban desayunando. En cuanto me vieron, mi hermano me preguntó, que cómo estaba. <i>–Bien-,</i> le contesté sin atreverme a levantar los ojos. Ellos debieron suponer que me avergonzaba de mi aspecto, ya que desconocían lo que había ocurrido. Fue una suerte, que Laura acudiera en mi ayuda y dándome su apoyo les pidió que no me atosigaran. Se lo agradecí diciéndole al oído , que sentía lo que había pasado. Pero ella guiñándome un ojo, dijo en voz alta que no era mi culpa sino de la del cabrón de Carlos. Por supuesto, que ni José ni Quique, tenían ni idea de lo a que nos referíamos, y ya que ella no dijo nada, quien era yo para sacarles del error.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Terminando de desayunar nos fuimos, José vive en un coqueto apartamento de soltero en la Castellana, que se convirtió en mi guarida. La pequeña habitación de al lado de la cocina, en mi refugio.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">A partir de ese día, el terror desapareció de mi vida pero las largas horas solas entre esas cuatro paredes me agobiaban quería ser útil, vivir mi vida y dejar de cómo un parásito alimentarme de la yugular de mi hermano. El tenía una vida antes que se la truncara mi marido, y era mi deber dejarle en paz, debía permitirle retomar su propio rumbo. Por eso no me negué a ser la secretaria de Quique, y por eso, ese lunes me vestí con mis mejores galas para acudir a mi nuevo trabajo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Estuvo muy atareado por lo que tuve que esperar pacientemente sentada mas de una hora hasta que se pudo liberar y atenderme diez minutos.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><img decoding="async" class="alignleft" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_089_34ee.jpg" width="423" height="637"></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Aunque iba vestido de traje y con corbata, no pude dejar de recordarle como le había visto esa noche, con todos sus músculos marcados, su culo potente y ese pene que había hecho disfrutar a dos mujeres aunque el solo tuviera constancia de una. Cabreada conmigo misma, tuve que cerrar mis piernas en un intento de parar mi excitación, pero que no solo resultó vano sino que la propia fricción de mis mulos hizo que me corriera en silencio mientras el hablaba por teléfono. Ya no me parecía tan buena idea el trabajar para él. Sabía que cada vez que lo viera, me lo imaginaría poseyéndome, y cada vez que nuestros cuerpos se tocaran rutinariamente, todo mi ser se aflojaría mojándome y empapándome. Nada mas el hecho de dejar de ser una carga, evitó que me largara, huyendo de él.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Perdona-, </span></i><span lang="ES-TRAD">me dijo acercándose a mí<i>,-Disculpa el retraso</i>-, y mirándome de arriba abajo en una forma carente de morbo, me halagó diciendo<i>:-Estas muy guapa-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nuevamente, de mi entrepierna surgió una llamarada. En ese momento pensé tratando de justificar que deseara al marido de mi amiga, que se debía a mi pésimo estado emocional, y que el tiempo apaciguaría el fuego, que me quemaba.</span></div>
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<div><span lang="ES-TRAD">A partir de ese día, fui su humilde asistente, jamás me molestaba que me retuviera haciendo horas extras, nunca me quejaba de su mal humor y de sus malos modos al reprenderme, al contrario me gustaba oír que se dirigía a mí, que me hablaba aunque fuera de un modo rudo, pero de lo que realmente disfrutaba era de sus ausencias que me permitían encerrarme en su despacho y masturbarme mientras pensaba que me usaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">En mi imaginación me veía a cuatro patas gateando a su encuentro, Quique me esperaba sentado en su sillón, y sin hablar me exigía que le bajara la bragueta y me apoderara de su sexo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mil veces, mi lengua recorrió mentalmente su capullo, mientras que con mi mano apretaba sus testículos buscando su placer. Mil veces los lápices con los que escribía los memorandos, fueron el pene, con el que pensando en él, me penetraba. Mi sumisión a sus deseos era total, soñaba que desgarrando mi falda me violaba, por haber redactado mal un informe, que sus manos azotaban mi trasero como le había visto hacer con su esposa solo por haberle derramado el café, y que desfloraba mi culo violentamente con la única excusa de haberme retrasado. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Pero la realidad era otra, nunca me miró durante meses como mujer, para él era su secretaria, y si acaso su amiga. Su trato era cordial, profesionalmente aseado, demasiado pulcro para mi que suspiraba y lamía el terreno que él pisaba. Todo ese tiempo, no vi a Laura, solo tuve contacto con ella cuando le informaba de las citas infructuosas con su ginecólogo. Seguían buscando el tener hijos, pero visita tras visita, irremediablemente llegaban los análisis y tenía que informar a mi amiga, que nuevamente su vientre no alojaba el tan añorado hijo.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Por eso, al escuchar a través de la puerta que Quique discutía con su mujer y que sin importarle que le oyera, la llamó loca por proponerle una madre de alquiler, tomé la iniciativa. Esperé media hora a que se calmase y después marqué el teléfono de Laura.</span></div>
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<div><i><span lang="ES-TRAD">-Necesito verte-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> le rogué, mi amiga suponiendo que había vuelto a tener problemas con Carlos, mi ex, accedió al instante, quedando citadas para ese sábado.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era miércoles, toda la semana me fui preparando para que nada se torciera, planifiqué lo que le iba a decir, estudié la forma de rebatir cualquier objeción que ella pusiera y ansiosa espere que fueran pasando las horas y los días para verla.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Esa mañana me vestí con minifalda, y un top, estaba orgullosa de mi cuerpo y quería que ella lo viera que supiera que aunque tenía treinta y cinco años, mi piel se mantenía firme y mis pechos erguidos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Laura me esperaba en su casa, había decidido que lo mejor era la intimidad de su hogar. Lo que no sabía era que al recibirme en el mismo sitio donde la había visto con Quique haciendo el amor, me había alterado. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Qué te pasa?-,</span></i><span lang="ES-TRAD"> me dijo nada mas sentarnos en la salita.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sin contestarle saqué los resultados de mis análisis, donde se demostraba que era fértil, prueba de mi compatibilidad con su marido. Documentos que era una forma de declararle que estaba dispuesta.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-¿Porqué me enseñas esto?, por qué eres tan cruel de vanagloriarte que tú si puedes</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211;</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La lágrimas corrían por sus mejillas, me había malinterpretado creía que había venido a restregarle su esterilidad.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"> &#8211;<i>No, boba-, </i>le contesté abrazandola<i>, -Quiero que sepas que deseo ser tu madre de alquiler-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Paulatinamente fue rumiando mis palabras, y mientras lo hacía sus sollozos se fuero calmando, al contrario que yo que solo por sentirla entre mis brazos, me estaba empapando. Su olor, su pelo, su frágil cuerpo me excitaba. Tuve que hacer un esfuerzo para no lanzarme sobre ella.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Harías eso por mí</i>-, alcanzó a decir<i>.</i></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Eso y mas, solo pídemelo-</span></i></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sonrió al escuchármelo decir, y agarrándome la barbilla depositó el mas dulce beso que nunca me habían dado. La tersura de sus labios, su tibieza al besarme desencadenó mi locura. Forcé sus boca con mi lengua, y jugando en su interior mientras mis manos buscaban sus pechos, conseguí excitarla.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Solo el sonido de la puerta del chalet abriéndose, consiguió separarnos y como si no hubiese ocurrido nada nos levantamos a saludar a Quique que llegaba de jugar al tenis.</span></div>
<div></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No le digas nada-, </i>me rogó Laura<i>,- conozco a mi marido y si se lo decimos se negará</i>-.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><img decoding="async" class="alignright" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_096_91fe.jpg" width="424" height="639">Llegaba sudoroso tras el partido, la camisa se le pegaba mostrando los enorme pectorales que decoraban su torso. El pantalón corto tampoco pudo evitar que me fijara en el bulto que nacía entre sus piernas. Caliente por ambos, busqué una excusa para irme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Laura me acompañó a la puerta, y tras decirme al oído que fuera a cenar esa misma noche, sus labios rozaron los míos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No sé como llegué a casa, no solo no se había negado sino que necesitaba que fuera su cómplice para engatusar a su marido. Perdí la noción de mi alrededor, las manzanas pasaban al lado de mi coche como fantasmas. Solo recuerdo el llegar a mi cuarto de baño totalmente alborotada, y que tras sumergirme en la tina caliente, las espumas de jabón que fueron los brazos de mis amantes al masturbarme.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Comí poco, mi estómago estaba tan cerrado como mi sexo abierto. Decidí hacer una hora de bicicleta con las esperanza de calmarme, pero el sillín al rozar la parte interna de mis muslos reavivó mi fuego. Se hundía inmisericorde constriñendo mi tanga contra mi sexo. Aceleré el pedaleo al sentir que me corría y sabiéndome sola, grité de placer sin miedo que nadie me oyera. Todo era lujuria, el cepillo de dientes se me antojaba su pene, y el dentífrico el fresco semen brotando a mi llamada, la caricía de la brocha al maquillarme, me recordaba a la mano de mi amada recorriendo mis mejillas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Por eso, cuando habiendo terminado de vestirme y mirarme en el espejo, descubrí que bajo el pegado vestido negro, mis pezones se erguían duros y suplicantes de besos. No sabía si me había pasado, la raja que se abría a un lado, dejaba ver mi pierna en su conjunto, incluso se podía vislumbrar el inicio de mi negra braguita.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Eran las nueve y media cuando llegué a su casa, como colegiala en su primer cita eché de menos la carpeta que siendo niña tapaba pudorosa mis pechos. Quique fue quien abriendo la puerta, me cedió el paso. Y mi dicha fue enorme al oír que me piropeaba diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-Estas preciosa-.</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Me sabía guapa, atractiva, pero nada que ver con el monumento que infundado en un vestido blanco hacía su entrada bajando las escaleras. Laura como una diosa, eternizaba los peldaños, y yo me vi incapaz de retirar mis ojos de sus pechos, rítmicamente se movían al vaivén de sus pies, pequeños, duros, bien hechos eran una invitación a tocarlos.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman';">A mi lado, su marido babeaba, y no me extraña porque yo misma tuve que hacer un esfuerzo consciente para cerrar mi boca. Ella encantada de notar nuestra reacción se rió a carcajadas, y sin hacer mas comentario nos pidió que pasáramos a cenar, abrazándonos a los dos. Nuevamente susurrando a mi oído me dijo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"> &#8211;<i>Tú, sígueme la corriente-.</i> </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Cenamos con champagne una cena frugal pero exquisita, Laura sin dejar que termináramos de vaciar nuestra copa ya estaba rellenándola, de forma que antes de llegar al postre ya habíamos dado buena cuenta de tres botellas.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Las risas se sucedían, las bromas, los recuerdos de cuando nos conocimos y el calor del alcohol en nuestros cuerpos, caldearon el ambiente. Quique un poco mas chispa, de lo que quería reconocer, nos soltó un piropo diciendo:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>Que suerte que tengo, dos pedazos de mujeres para mi solo-.</i></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">La mirada pícara de Laura me aviso que había llegado la hora, por eso no me extraño, que poniendo música la oyera decir:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">-¿Quieres vernos bailar?-.</span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></i></div>
<div><span lang="ES-TRAD">No dejó que la contestara su marido, porque extendiéndome la mano me sacó a mitad del comedor, que se convirtió en improvisada pista de baile.</span></div>
<div style="clear: both; text-align: center;"><a style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" href="http://www.cinepata.com/wp-content/uploads/2011/11/lasn.jpg"><img decoding="async" src="http://www.cinepata.com/wp-content/uploads/2011/11/lasn.jpg" width="400" height="266" border="0"></a></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sentí como con su mano, me obligaba a pegarme a ella. Su cuerpo soldándose al mío, inició una sensual danza. Sus pechos se clavaron en mis pechos, sus pezones acariciaron los míos, mientras sin ningún pudor recorría mi trasero. Me besó en los labios antes de quitarme los tirantes que sostenían mi vestido, y con mi dorso al descubierto, coquetamente me miró al desprenderse los corchetes que mantenía el suyo. Piel contra piel bailamos mientras su pierna tomaba posiciones en mi ya encharcada cueva, mientras su marido había pasado de la sorpresa inicial a la franca excitación. Sabiéndose convidado de piedra no intervino cuando bajando por mi cuello, sentí la lengua de su esposa, mi amiga acercándose a mi rosada aureola. No pude reprimir un gemido cuando sus dedos colaborando con su boca, pellizcaron mi pezón, e impertérrita observe como Laura seguía bajando por mi cuerpo, dejando un húmedo rastro sobre mi estómago al irse acercando a mi tanga.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Arrodillándose a mis pies, me quitó la tela mojada, y obligándome a abrir las piernas se apoderó de mi sexo. Con suavidad retiró a mis hinchados labios, para concentrarse en mi botón. Con los dientes a base de pequeños mordiscos, me llevó a una cima de placer nunca alcanzada. De pie, con mi manos en su larga cabellera, mirando un marido observador, me corrí en su boca. Ella al notarlo, sorbió el río que manaba de mi sexo, y profundizando mi tortura introdujo sus dedos en mi vagina. Sin importarme que pensara, grité mi deseo y levantándola la llevé a la mesa del comedor.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Era preciosa, su piel blanca resaltaba su belleza, y por vez primera mi boca disfrutó de un pecho de mujer, era una sensación rara el sentir en mis labios la curvatura de su seno, pero lejos de asquearme me encantó, envalentonándome a seguir bajando por su cuerpo. Dejo que le abriese las piernas, y por fin pude contemplar su pubis perfectamente depilado que dibujaba un pequeño triángulo con si fuera una flecha que me indicara el camino. </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Nuevamente el sabor agridulce de su coño, era una novedad, pero en este caso fue un acicate para que sin meditar que estaba haciendo usara mis dedos como si fueran un pene y penetrándola buscara el fondo de su vagina. Ella recibió húmeda las caricias de mi lengua sobre su clítoris, y sin pedirle su opinión exigió a su marido que me follase.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Sus primeros gemidos coincidieron en el tiempo, con la llegada de Quique a mi lado. Su grandes manos abrieron mis nalgas, y como si tantearan el terreno sentí que me azotaba. Carlos me había pegado, pero esta violencia era diferente, cariñosa compartida y me excitaba. Por eso le exigí:</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Sigue, tómame, sin medirte, quiero sentir tu verga en mi interior</span></i><span lang="ES-TRAD">&#8211; </span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Mi lenguaje soez espoleo su lujuria, y colocando la punta de su enorme glande en la entrada de mi cueva, fue forzándola de forma que pude sentir el paso de toda la piel de su tranca rozando mis adoloridos labios, mientras me llenaba.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Laura exigiendo su parte, tiró de mi pelo acercando mi cara a su pubis y tras unos intentos fallidos por mi inexperiencia en comer coños, mi lengua consiguió introducirse en el interior de su vagina, al mismo tiempo que el magnífico pene chocaba con la pared de la mía. Sentir sus huevos rebotando contra mi culo, al ritmo de sus embestidas fue sublime, pero mejor sentir a la vez que mi boca se llenaba con la riada que emergía sin control de la cueva de mi dueña.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Éramos un engranaje perfecto, las embestidas de Enrique obligaban a mi lengua a penetrar mas hondo en el interior, y los gritos de Laura al sentirse bebida, forzaban a un nuevo ataque de mi amante.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">Ella fue la primera en correrse, retorciéndose sobre la mesa, mientras se pellizcaba sus pezones nos pidió que la acompañáramos. Su marido aceleró el ritmo al escucharla y cayendo sobre mi espalda se derramó regando el interior de mi vientre con ansiada semilla. Lo mío fue algo brutal, desgarrador, su semen me quemaba, cada convulsión con la que me regaló, me producía un estertor y licuándome al sentirlo, chillé y lloré a los cuatro vientos mi placer.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman';">Durante unos minutos, nos mantuvimos en la misma posición hasta que el semental que era su marido se levantó y tomándonos entre sus fuertes brazos, nos llevó en volandas hasta la cama.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><i><span lang="ES-TRAD">-Lo teníais preparado, ¿no es verdad?-</span></i><span lang="ES-TRAD"> afirmó mientras nos depositaba sobre el colchón.</span></div>
<div><span lang="ES-TRAD"><!-- [if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></span></div>
<div><span lang="ES-TRAD">&#8211;<i>No mi amor, como crees</i>-, rió descaradamente Laura tomándole el pelo, y acercándose a mí, me dijo en voz baja<i>: -Cuando se de cuenta de nuestros planes, ya estarás embarazada</i>-.</span></div>
<div><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: inherit;">Esta vez fui yo la que se carcajeó, para conseguir que prendiera su semilla en mi vientre, tendría que practicar mucho, me dije pensando en las azules pastillas anticonceptivas que tenía en mi bolso. Y dándole un beso posesivo en sus labios, puse mis manos sobre sus pechos, al saber que </span><i style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: inherit;">“cuando se dé cuenta de mi juego, decidiré si quedarme o no, preñada</i><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: inherit;">”.Pero hasta entonces iba a disfrutar con esos atletas del amor, sus cuerpos serían míos y yo suya y eso era lo importante.</span></div>
<div><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://images.pornpics.com/1280/201901/04/4906427/4906427_143_37f7.jpg" width="555" height="836"></div>
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		<title>Relato erótico: &#8220;De vuelta al pueblo a casa con mi prima hermana FIN&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Dec 2025 09:49:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[erotismo]]></category>
		<category><![CDATA[hetero]]></category>
		<category><![CDATA[lésbico]]></category>
		<category><![CDATA[trios]]></category>
		<category><![CDATA[GOLFO]]></category>
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					<description><![CDATA[25 Tal y como anticipé, Elisa y María al terminar la tomaron de la mano y sin esperarme se llevaron a la auditora al cuarto que compartíamos donde de inmediato se pusieron a besar cada rincón de su cuerpo aprovechando su desnudez. Sabiendo que debía no intervenir para que ellas se ocuparan de demoler cualquier reticencia que pudiese quedar en Patricia, me entretuve yendo a la cocina donde cogí una botella de champagne frio con el que brindar. A pesar de no haber tardado más de unos minutos, al llegar al dormitorio me encontré a nuestra reciente adquisición espatarrada sobre [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading">25</h1>



<p>Tal y como anticipé, Elisa y María al terminar la tomaron de la mano y sin esperarme se llevaron a la auditora al cuarto que compartíamos donde de inmediato se pusieron a besar cada rincón de su cuerpo aprovechando su desnudez. Sabiendo que debía no intervenir para que ellas se ocuparan de demoler cualquier reticencia que pudiese quedar en Patricia, me entretuve yendo a la cocina donde cogí una botella de champagne frio con el que brindar. A pesar de no haber tardado más de unos minutos, al llegar al dormitorio me encontré a nuestra reciente adquisición espatarrada sobre las sábanas mientras mis dos mujeres exploraban con la lengua todos los recovecos de su piel.</p>



<p>No tuve más remedio que sonreír al advertir que me habían hecho caso y que los mimos con los que la estaban obsequiando eran tiernos.</p>



<p>&nbsp;-¿Te gusta cómo te tratan? – pregunté acariciando su melena.</p>



<p>Asolada por las sensaciones que experimentaba, la diminuta criatura no podía hablar y balbuceando pegó un gemido que interpreté como un sí.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/239/53690760/53690760_009_73e6.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-Si te quedas con nosotros, deberás aceptar que ser unos días la sumisa más dulce y otros la dominante más exigente. ¿Lo sabes, verdad?</p>



<p>-Sí- sollozó incapaz de decir nada más al sentir dos bocas mamando de sus pechos mientras cuatro manos recorrían su piel.</p>



<p>Repitiendo la misma fórmula, seguí informándola de sus derechos y deberes.</p>



<p>-Si te quedas con nosotros, todo tu cuerpo incluyendo tu culo estará a disposición de cualquiera y si alguno te necesita, deberás dejar lo que estés haciendo y acudir a amarle. Por el contrario, si eres tú quien lo requiere, podrás exigir que todos acudamos a consolarte. ¿Lo sabes, verdad?</p>



<p>-¡Sí!- aulló ya entregada al notar que la boca de María se deslizaba por su cuerpo dejando un surcó húmedo en su camino.&nbsp;</p>



<p>-Sabiéndolo, ¿estás dispuesta a formar parte de nuestra familia?</p>



<p>No pudo responder ya que cuando debería contestar toda la excitación que llevaba acumulada se desbordó y fue un prolongado aullido lo que llegó a mis oídos.</p>



<p>-Zorrita, ¡te repito por última vez! ¿Quieres ser la puta y la dueña de nosotros tres?</p>



<p>-Sí, mi amo, mi señor, mi amante y mi dueño. Quiero ser la ama, la señora, la amante y la dueña de los tres.</p>



<p>Tras haber oído su confirmación, Elisa pidió que me tumbara y señalando mi erección, exigió a Patricia que se empalara con ella. Todos supimos incluso ella que con ello firmábamos su acogida y por ello, sin dudar, se puso a horcajadas sobre mí y lentamente se dejó caer sobre mi pene. La lentitud con la que clavó mi estoque en su vagina me permitió sentir como sus pliegues se iban ensanchando para acogerme.</p>



<p>-Es enorme. No sé si me va a caber- sollozó consciente de su tamaño.</p>



<p>Dejando que todo fuera a su ritmo, no la forcé y haciendo una seña, señalé a las otras dos los desproporcionados pechos de la nueva.</p>



<p>-Son preciosos- comentaron ambas mientras se ponían a mamar cada una de uno diferente.</p>



<p>Para Patricia esa experiencia era totalmente diferente a cualquiera de su pasado y cerrando los ojos, disfrutó de nuestras caricias mientras intentaba absorber la totalidad de mi tallo.</p>



<p>-Tranquila- comenté al sentir las dificultades que tenía la pequeñaja: -Tenemos años para que lo consigas.</p>



<p>-Voy a conseguirlo esta noche, cueste lo que cueste- rugió convencida de lograrlo.</p>



<p>Confieso que lo dudé al ver que todavía quedaba un tercio de mi pene sin entrar y por eso me sorprendió cuando alzándose, forzó la elasticidad de su cuerpo al máximo y de repente se lo terminó de embutir.</p>



<p>-¡Lo he logrado!- chilló entusiasmada a pesar del dolor que sentía.</p>



<p>Viendo las lágrimas que corrían por sus mejillas, comprendí que la insensata había estado a punto de desgarrar su interior y por eso sujetando con mis manos su cintura, le exigí que no se moviera hasta que se acostumbrara a tenerlo dentro. Tanto Elisa como María se percataron también de su sacrificio y alternativamente, la besaron haciéndole ver que la comprendían.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/239/53690760/53690760_010_aa05.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Lo que ni mis mujeres ni yo jamás previmos es que sin mover siquiera sus pestañas esa dulce criatura se comenzara a correr y menos que lo hiciera de esa forma.</p>



<p>«No puede ser me dije», al notar cómo brotaba un cálido pero enorme caudal de flujo de su interior, el cual no solo no tardó en empaparme, sino que fue de tal magnitud que dejó un gran charco bajo de nosotros.</p>



<p>&nbsp;-Lo siento, soy muy líquida- sollozó abochornada al ver nuestras caras de asombro.</p>



<p>La capulla de mi prima fue la primera en querer averiguar si se había meado o por el contrario era una clase de infrecuente eyaculación femenina. Por eso, acercando la cara a donde manaba ese manantial usó la lengua para explorarlo.</p>



<p>-No, por favor- gritó Patricia intentando advertirla, pero para entonces ya era tarde y una explosión de flujo chocó contra el rostro de María.</p>



<p>-¡No me lo puedo creer!- gritó divertida al sentir toda la cara embadurnada y sin mostrar ningún tipo de rencor, corrió a seguir satisfaciendo su curiosidad con la lengua.</p>



<p>-¿No os importa? – preguntó todavía colorada al oír nuestras risas.</p>



<p>-¿Cómo iba a importarnos?- respondió Elisa en nombre de los tres: -Estoy deseando que esa zorra se empache con tu esencia para ser yo quien la devore.</p>



<p>Noté que parte de su cerrazón debía venir motivada por la angustia que sentía por el raro fenómeno al ver que como arte de magia su estrecho conducto se relajaba y sin esperar más, posando mis manos en su culito, comencé a moverla. Ni ella misma se creyó que fuera posible que disfrutara tanto al sentir mi glande chocando con las paredes de su vagina y pegando un chillido de alegría, cabalgó sobre mí ya sin dolor.</p>



<p>-¡Por dios! ¿Qué me habéis hecho? ¡Me encanta!- aulló sin importarle por primera vez en su vida salpicar a su alrededor.</p>



<p>&nbsp;La duración y la frecuencia de su orgasmo nos entusiasmó y sabiendo que acabábamos de toparnos con una incomprendida máquina sexual, ya no vimos porqué seguir reteniéndonos y mientras cambiaba su postura poniéndola a cuatro patas, Elisa le mostró que tenía los labios de su vulva a su disposición.</p>



<p>-¿Puedo, mi señor?- preguntó todavía sin entender que era libre de hacer lo que quisiera.</p>



<p>-Puedes y debes- contesté clavando mi estoque hasta el fondo de su coño.</p>



<p>El berrido que pegó al sentirse llena fue el banderazo de salida que me permitió lanzarme al galope, acuchillando una y otra vez su diminuta anatomía mientras la treintañera devoraba la novedad que para ella suponía la femineidad de una mujer.</p>



<p>-María, ¡no sabes que lengua tiene esta cabrona!- enamorada con su desempeño, chilló la pelirroja: -¡Se mete por todas partes! ¡Es la leche!</p>



<p>El piropo que escuchó la hizo involucrarse con pasión y mientras su interior estaba siendo martilleado por mi trabuco, sus lametazos se extendieron más allá del coño de Elisa y llegaron hasta su ojete. Al meterlo brevemente, descubrió lo mucho que le gustaba su sabor ácido y presa de lujuria, gritó:</p>



<p>-Zorra, date la vuelta para que me coma tu puto culo.</p>



<p>Para su sorpresa no fue la pelirroja la que le puso el trasero en la boca, sino mi prima.</p>



<p>-Cómete el mío.</p>



<p>Con un coño y un culo a su merced, se decidió por ambos y alternando entre uno y otro consiguió que las dos mujeres se corrieran casi al unísono. Tras derrotarlas y por qué no decirlo humillarlas, giró la cara hacia mí:</p>



<p>-Mi señor, ya que ellas no han podido, hágame usted sentir su puta.</p>



<p>No tuvo que insistir e intuyendo que me pedía sexo duro, descargué un azote sobre su nalga derecha. La violenta caricia era lo que necesitaba y llorando de alegría, me juró amor eterno mientras imploraba que la repitiera en su otro cachete. Cambiando de glúteo con cada nalgada, marqué el ritmo con el que quería que se moviese y por muy rápido que le di, en ningún momento perdió el compás hasta que ya agotado le informé que me corría.&nbsp; Nada más decírselo y antes de que pudiera llenar su interior con mi esperma, su diminuto cuerpo colapsó y cayendo sobre las sábanas, rogó que la inseminara mientras el cálido geiser de su coño volvía a emerger.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/239/53690760/53690760_012_ba7f.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Por la postura, todo su flujo cayó en mis muslos y eso lejos de repelerme, me enervó y tomándola de la melena, forcé cruelmente su espalda mientras me corría.</p>



<p>-Por fin, alguien comprende cómo debe tratarme- sollozó antes de caer desmayada de tanto placer.</p>



<p>Mis últimas detonaciones cayeron en su interior con ella ya sin sentido y sabiendo que no tardaría en recuperar la conciencia, pregunté a mis mujeres qué les parecía la chavala. Riendo, contestaron las cabronas:</p>



<p>-Pablo, con un poco de experiencia y bien dirigida, no creo que te vayamos a necesitar. Con ella, tendremos suficiente para satisfacer nuestras necesidades.</p>



<p>Cuando ya estaba a punto de mandarlas a tomar por culo, escuché a la pequeña hablar en mi favor:</p>



<p>-Mi señor, puede que ellas no lo necesiten. Pero su fiel putilla no podría vivir lejos de usted.</p>



<p>Agradeciendo su apoyo, la besé mientras elevaba el dedo índice hacia la pelirroja y mi prima&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">26</h1>



<p>Después de la tormenta siempre llega la calma. Tras una noche de pasión donde pusimos al límite nuestras fuerzas, nos despertamos agotados y a ninguno de los cuatro quisimos castigar nuestras adoloridas anatomías con un nuevo combate cuerpo a cuerpo. Por eso, al terminar de y Patricia nos rogó que alguien la acercara a la empresa para seguir con la auditoria, no solo me ofrecí a llevarla sino que previendo que ella y su grupo me podrían llegar a necesitar, informé a mi prima y a Elisa que me iba a quedar con ella. Supe que ambas la habían aceptado cuando comprobé que sus celos habían desaparecido y acercándose hasta la puerta, nos despidieron con un beso.</p>



<p>La ternura con las que trataron a la auditora mientras le decían que al salir de trabajar dejara el hotel y se instalara en la casa, me confirmó ese extremo. Lo que reconozco que no fui capaz de prever fue la reacción de la pequeñaja y es que mientras se sentaba en el asiento del copiloto, se echó a llorar. Impactado por sus sollozos, le pregunté qué pasaba y entonces reteniendo brevemente su llanto, me informó que jamás se hubiese imaginado al llegar a Lanzarote que en vez de un cliente iba a encontrar un hogar.</p>



<p>-Ni yo que tu jefe me iba a mandar una zorrita tan dispuesta- respondí mientras encendía el coche que nos había prestado la pelirroja.</p>



<p>No habíamos salido del jardín cuando vi que Isabel y Ricardo llegaban en un taxi. Al bajar la ventanilla para saludarlos, observé que la morenita venía llorando y que el hombretón tampoco le iba a la zaga. Al verlo, quise quedarme con ellos, pero entonces me pidieron que me marchara porque tenían mucho que pensar. Asumiendo que quizás su experiencia con la pareja no había salido cómo ellos anticiparon, decidí darles su espacio y saliendo a la avenida, me dirigí a la inmobiliaria.</p>



<p>Ya en ella, me llevé una alegría cuando los ayudantes de Patricia nos informaron que creían haber encontrado todo lo que habían ido a buscar y que el monto de lo defraudado no superaba los treinta millones de euros. Si alguien se pregunta por qué esa noticia me contentó, es sencillo:</p>



<p>La empresa de los hermanos era capaz de soportar ese quebranto, ¡pero no mucho más!</p>



<p>&nbsp;&nbsp;Con ello en mente, pregunté a su jefa cuanto tiempo tardaría en dar un informe provisional con el que Ricardo en el papel de presidente pudiera usar para elaborar la denuncia contra los culpables.</p>



<p>-Si me ayudas, un par de horas- contestó más necesitada de compañía que otra cosa, esa maravillosa criatura.</p>



<p>Sentándome frente a ella, fungí durante ese tiempo como su secretario sin quejarme cuando me mandaba buscar un dato o con los ovarios bien puestos me ordenaba hacer una fotocopia de un documento. Lo curioso fue la cara de satisfacción que sentía al verme obedecer e intrigado, llegó el momento que no pude contener la curiosidad y pregunté qué era lo que le pasaba.</p>



<p>-Si quieres saberlo, levanta tu culo y cierra la puerta- elevando el tono de su voz, respondió.&nbsp;</p>



<p>Descojonado con el modo tan autoritario con el que me lo ordenó, no dudé en mover mis posaderas y de un portazo cerrarla. Volviendo a la silla, alcé las cejas:</p>



<p>-¿Y?</p>



<p>Desabrochando lentamente uno de los botones de su camisa, contestó:</p>



<p>-A esta bella e inteligente sumisa le pone cachonda cuando su dueño, un cabrón malo y pervertido, le obedece.</p>



<p>Acercándome a ella, metí las manos en su escote antes de replicar:</p>



<p>-Y a tu amoroso y tierno amo, que seas tan zorra de pedirme que te follara mientras tu gente está al otro lado de la puerta.</p>



<p>Pegando un gemido al sentir mis yemas pellizcando uno de sus pezones, sollozó:</p>



<p>-Todavía no se lo he pedido.</p>



<p>-¿Y a qué esperas?- reí incrementando su turbación, izandola de su asiento mientras le levantaba la falda.</p>



<p>.-Upps, ¡se me había olvidado que no llevo bragas!&#8211;&nbsp; exclamó muerta de risa al ver mi cara.</p>



<p>Soltando una carcajada, la besé y ya me disponía a poseerla en mitad del despacho cuando escuchamos que alguien tocaba antes de entrar.</p>



<p>Apenas le dio tiempo de acomodarse la ropa antes de que Pedro, uno de sus ayudantes nos informara que un tal Ignacio Cifuentes quería verme. Confieso que me extrañó que fuera a mí con quien quisiera hablar, pero asumiendo que ese hombre pensaba que yo era el culpable de que los hermanos hubiesen descubierto los malos manejos, me senté en la silla del que había sido su despacho y haciendo como si para entonces ya fuera mío, respondí al auditor que lo acompañara hasta allí.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/239/53690760/53690760_013_fa1c.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Mientras llegaba, Patricia subrayo en rojo los veintinueve millones seiscientos mil euros que habían encontrado y añadiendo otros tres en virtud de los intereses se los sumó y tras obtener trienta y dos millones seiscientos, escribió a su lado en mayúsculas, CIFRA INICIAL A DEMANDAR. No pude más que reírme y dejándolo claramente a la vista, recibí al primo de los hermanos, poniendo geta de cabreado. El imbécil empalideció al ver a la mujer que se había atrevido a atosigar de pie con su mano en mi hombre, demostrando que formábamos un equipo.</p>



<p>Ignacio mismo fue quien nos informó que había hablado con alguien de KPMG Madrid para pedir referencias de la auditora cuando muy molesto me preguntó desde cuando conocía a la jefa de Back Office de la firma.</p>



<p>Fue la propia Patricia la que le contestó con otra pregunta:</p>



<p>-¿Quiere la realidad o la que sostendría en un juicio?</p>



<p>-Ambas- gruñó claramente cabreado por esa irónica respuesta.</p>



<p>Soltando una carcajada, la experta replicó:</p>



<p>-Ante un juez, diría que desde que fui contratada para llevar a cabo esta auditoría, pero cómo es algo que jamás podrá demostrar en confianza le voy a decir la verdad: ¡soy la amante de Pablo y de Elisa desde hace dos años!</p>



<p>La indignación del sujeto fue algo digno de haber sido grabada y más todavía cuando descojonándose de él se lo demostró forzando mi boca con su lengua. Comprendiendo que, si era así, no solo no iba a poder dividirnos, sino que el informe de auditoría que hiciera iba a ser totalmente proclive a los intereses de Ricardo y de su hermana, se avino a negociar.</p>



<p>-¿Cuánto nos ofrece para dar por zanjado este penoso asunto?</p>



<p>Mirando de reojo, la cantidad que resaltaba en el papel que tenía en frente, respondió:</p>



<p>-Estaríamos dispuestos a abonar treinta millones en este acto siempre que se comprometan a no demandar.</p>



<p>Siendo algo corto su ofrecimiento, comprendí que se debía aceptar por el bien de la compañía. Como yo no tenía poder alguno y debían ser alguno de los hermanos los que firmaran, llamé al gigantón.</p>



<p>Por desgracia, Ricardo no contestó. Ya estaba buscando una excusa para postergar la respuesta, no fueran a ponerse nerviosos y en vez de pagar lo defraudado, cogieran el dinero y huyeran cuando de improviso apareció la pelirroja por la oficina.</p>



<p>-Elisa, ¿podemos hablar un minuto?- le dije nada más entrar por la puerta.</p>



<p>Al contestar que sí, me fui con ella a otro despacho donde le informé tanto de la oferta como el peligro que correrían de no aceptar. La chavala que no era tonta comprendió mis temores y tras asegurarse de lo que yo haría en su caso, no contestó y dejándome con la palabra en la boca volvió donde su primo. Una vez allí, le soltó un guantazo para a continuación decir que firmaría ese compromiso en el momento en que desde el banco le informaran que el dinero estaba en sus cuentas.</p>



<p>Lleno de ira, Ignacio sacó su portátil y metiéndose en la web donde su padre y él tenían los fondos, los transfirió.</p>



<p>-Revisa tu cuenta y firma una puta vez, ¡zorra!</p>



<p>Pacientemente esperamos a recibir la cantidad acordada para que Elisa rubricara el documento.&nbsp; Entonces y solo entonces, dejé que la ira con la que recibí el insulto que había lanzado ese cretino y de un puñetazo en toda su jeta lo mandé directamente al suelo. Lo que jamás me imaginé que vengando esa afrenta y el modo en que había abusado de ella, tomando impulso, Patricia aprovechara para regalarle además una patada en los genitales.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/239/53690760/53690760_016_3693.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Como no podía ser de otra forma, no esperé a que esa nenaza dejara de llorar para echarlo de la oficina, avisándole que no se le ocurriera volver porque de hacerlo lo mataba. Tal y como preví, Ignacio se marchó de allí en silencio mientras oía que humillándolo aún más su prima le amenazaba con mandar a Ricardo a sodomizarlo.</p>



<p>Ya sin él, me giré y abrazando tanto a mi prometida como a la pequeñaja, les pregunté dónde íbamos a celebrarlo. Demostrando su ninfomanía, Patricia respondió muerta de risa:</p>



<p>-No hay mejor sitio que en la cama de mis amos.</p>



<p>Elisa aceptando de inmediato, le soltó un sonoro azote a modo de anticipo y mientras los empleados de la empresa y los auditores nos observaban alucinados, cogimos la puerta y nos marchamos directamente al chalet.</p>



<p>Lo cierto es que nunca llegamos porque ya estábamos llegando cuando vía telefónica Isabel nos informó de que en nuestra ausencia habían aparecido por la casa cinco de los amantes despechados de Ricardo y le habían dado una paliza.</p>



<p>-¿Está bien?- horrorizada quiso saber su hermana.</p>



<p>Para entonces, mi prima había tomado el teléfono y le dijo que, aunque no corría peligro, estaba en el “Jose Molina”. Dando un volantazo, Elisa cambio de rumbo y saltándose todos los semáforos que hallamos en el camino, al cabo de diez minutos aparcó frente a ese hospital y sin siquiera apagar el coche, salió corriendo a ver a su hermano.</p>



<p>Comprendiendo sus prisas, me ocupé de cerrarlo y de la mano de Patricia, fui a interesarme por el herido. Nuevamente, no llegamos a entrar en su habitación al interceptarnos antes Isabel y Maria. Viendo la tristeza de su semblante, me temí lo peor y horrorizado pregunté si Ricardo había muerto.</p>



<p>-No es eso, pero tenemos que hablar- contestó mi prima y pidiendo a Patricia que nos dejara, me llevaron a la cafetería del lugar.</p>



<p>No entendiendo nada, me senté en la mesa y aguardé a que esclarecieran los motivos de su tristeza. Echándose la culpa, Isabel me comentó que no solo que la pasada noche había descubierto que prefería ser dominante a sumisa, sino que hablando con Ricardo habían llegado a la conclusión que debían intentar vivir los tres juntos.</p>



<p>-¿Los tres?- pregunté sin entender todavía el alcance de sus palabras.</p>



<p>-Yo voy en el lote- llorando sin ser capaz de sostenerme la mirada, contestó María.</p>



<p>Mi mundo se derrumbó al oírla y con las misma lagrimas que recorrían sus mejillas, quise saber si había dejado de quererme.</p>



<p>-Sigo amándote, pero lo nuestro es imposible y mi lugar está junto al padre de nuestro hijo.</p>



<p>Comprendiendo su angustia, me negué a aceptar esa solución. Pero negándose en banda, la lacónica respuesta de mi prima fue:</p>



<p>-Para nuestro hijo, su padre es Ricardo y tú solo su tío. ¡Júramelo!</p>



<p>Su determinación me hizo plegar alas y forzando una sonrisa, le pedí que al menos me dejara ser el padrino. Lanzándose a mis brazos, me besó por última vez. Supe que Ricardo debía haber informado a su hermana, cuando al terminar ese interminable y doloroso beso, Elisa y Patricia me tomaron del brazo y me sacaron del hospital para que pudiese llorar en sus brazos.</p>



<p>Destrozando dejé salir mi angustia durante mas de una hora en el interior del coche hasta que, sabiendo que era lo mejor, decidí aceptar la imposición de mi prima y secándome las lágrimas, les comenté que aún no habíamos celebrado el acuerdo que daría viabilidad a la inmobiliaria.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Tienes razón- Elisa contestó y haciendo rugir los caballos del Maseratti, nos llevó al restaurant donde la había conocido.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al llegar descubrí que habían sustituido al maître y que en su puesto habían nombrado a una mujer de raza negra guapísima, dotada además de unas tetas y un culo de fantasía. Involuntariamente no pude más que comerme con la mirada mientras saludaba a la pelirroja. Viendo su complicidad, esperé a que nos tomara la comanda y nos dejara solos, para preguntar a Elisa quien era esa belleza.</p>



<p>-¿Luisa? ¿No me digas que te gusta? &#8211; contestó.</p>



<p>Al reconocer que no me importaría tener un encontronazo con ella, riendo me informó que eso mismo le había dicho ella al verla entrar de mi brazo y del de Patricia.</p>



<p>-Esa zorra, además de estar buena&#8230; ¡es bisexual!- añadió riéndose al ver mi cara.</p>



<p>Lo que Elisa nunca previó es que Patricia tomara al vuelo esa información y colorada, le pidiera saber qué tenía qué hacer para seducirla.</p>



<p>-¿Tú también me quieres abandonar?- protesté más que enfadado.</p>



<p>Posando su mano sobre la mía, me tranquilizó:</p>



<p>-Nunca podría abandonar a mis dueños. Lo decía para adelantar lo inevitable.</p>



<p>-¿Qué es lo inevitable?- desde su silla, preguntó la pelirroja.</p>



<p>A carcajada limpia, la impúdica criatura contestó:</p>



<p>-¡Qué esa diosa pase a formar parte de nuestra familia!&#8230;</p>



<p>FIN</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/239/53690760/53690760_011_69af.jpg" alt="" width="760" height="507"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;De vuelta al pueblo a casa con mi prima hermana 9&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Dec 2025 09:28:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
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					<description><![CDATA[Una vez fuera y cuando ya nos habíamos despedido del notario, Ricardo se desmoronó mientras me daba las gracias por haber descubierto los malos manejos de su tío mientras la gente que pasaba nos miraba impresionada. No tuve que esforzarme mucho para comprender lo grotesco que resultaba en nuestra sociedad ver a un hombretón de más de dos metros y cien kilos de peso berreando como un crío. Tratando de consolarlo, lo abracé. Nuestra diferencia de tamaño quedó nuevamente de manifiesto y un tanto cortado, me vi aprisionado entre una mole de músculos que de haber querido me hubiese roto [&#8230;]]]></description>
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<p>Una vez fuera y cuando ya nos habíamos despedido del notario, Ricardo se desmoronó mientras me daba las gracias por haber descubierto los malos manejos de su tío mientras la gente que pasaba nos miraba impresionada. No tuve que esforzarme mucho para comprender lo grotesco que resultaba en nuestra sociedad ver a un hombretón de más de dos metros y cien kilos de peso berreando como un crío. Tratando de consolarlo, lo abracé. Nuestra diferencia de tamaño quedó nuevamente de manifiesto y un tanto cortado, me vi aprisionado entre una mole de músculos que de haber querido me hubiese roto la columna. Sintiéndome indefenso, pensé en mi prima y su metro sesenta. Al lado de ese maromo, María debía creerse una muñeca de porcelana. Asumiendo mi propia fragilidad ante él, le tomé del brazo e intenté meterlo en su coche.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Por favor, conduce. Yo no me veo capaz.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cogiendo las llaves, encendí el motor y en vez de llevarlo a la oficina, quise dejarlo en su casa con la esperanza de que su hermana lo hiciera reaccionar. Pero se negó y me rogó que lo dejara en un bar de “ambiente”, diciendo que le apetecía tomar unas copas. Como no podía dejarlo en ese estado, entré con él. La rapidez con la que nos vimos acorralados en la barra por una cohorte de hombres dejó de manifiesto la fama de semental de mi acompañante.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/110/16767718/16767718_003_e98e.jpg" alt="" width="493" height="329"/></figure></div>


<p>―Se nota que eres popular― le dije al ver que dos cachas de gimnasio se habían colgado de sus brazos.</p>



<p>Tras rechazarlos educadamente diciendo que venía acompañado, contestó en mi oído:</p>



<p>―Creo que me los he tirado a todos, pero ahora necesito carne fresca.</p>



<p>Hasta el último vello de mi cuerpo se erizó creyendo que se refería a mí y estaba a punto de salir por patas cuando al ver mi cara, me tranquilizó:</p>



<p>. –No hablo de ti, sino de esa monada.</p>



<p>Juro que respiré al ver que dejándome solo se acercaba a un rubiales con cara de niña, el cual no pudo más que sentirse impresionado por mi amigo cuando le invitó a beber algo. Confieso que me quedé observando interesado el ritual de seducción que protagonizaron. A las inocentes caricias del principio donde Ricardo le rozaba la mano le sustituyeron unos arrumacos a los que el jovencito no pudo negarse y a estos unos apasionados besos que hubieran escandalizado al más pintado.</p>



<p>«A este paso, se lo tira en mitad del bar», estaba pensando cuando de pronto noté que alguien me tocaba el trasero.</p>



<p>Al girarme me encontré de cara con una pareja interracial compuesta por un alemán tan gigantesco como el prometido de María y un negrito con cara de niña.</p>



<p>―Veo que Ricardo te ha dejado solo― comentó el teutón: ―No te preocupes ese hombre es un portento de la naturaleza y todavía le quedarán fuerzas cuando acabe con esa criatura.</p>



<p>―Yo en cambio soy fiel― respondí insinuando que éramos pareja con la intención de poner una barrera.</p>



<p>―Bebé, no mientas. Se nota a la legua que eres hetero― señaló el morenito: ―Lo que no me explico es qué haces aquí.</p>



<p>Cogido en un renuncio, no pude más que echarme a reír:</p>



<p>―Soy el novio de su hermana.</p>



<p>― ¿De Elisa? No sabía que esa zorrita tenía macho y menos uno tan guapo como tú― susurró lamiendo mi oreja.</p>



<p>Percatándome que ese simpático capullo quería escandalizarme, decidí no dejarme intimidar y tomándolo con las dos manos, magreé su culo mientras me reía:</p>



<p>―Chaval, que no sea gay no quiere decir que está capado. Si cierro los ojos, puedo imaginarme que eres una tía y ponerte mirando a Cuenca.</p>



<p>&nbsp; La rapidez de mi respuesta lo hizo reír e invitándome a acompañarlos a la mesa, se presentaron como Hans y Mario. Mirando de reojo, comprobé que Ricardo había desaparecido y sin otra cosa qué hacer, decidí aceptar y sentarme con ellos.</p>



<p>Ya aposentado cómodamente en el sofá, comencé a charlar con ellos y así me enteré que esa pareja era amiga de ambos hermanos desde hacía al menos cinco años.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/110/16767718/16767718_005_a244.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me alegra saber que al final la pelirroja ha encontrado alguien que la comprenda. Donde la tropa ve a una mujer poderosa y resuelta, la realidad es que es una chiquilla necesitada de cariño― con su acento claramente germánico, Hans comentó.</p>



<p>―Los dos pecan de lo mismo y si Elisa te ha elegido es porque ha visto en ti a un hombre capaz de gobernar la casa y poner en vereda a su hermano― añadió su novio.</p>



<p>― ¿Ponerlo en vereda? ― pregunté.</p>



<p>―Acompáñanos― con una sonrisa teñida de complicidad, el moreno tomó mi mano.</p>



<p>Escoltado por ellos, recorrí el bar y entrando por una puerta disimulada en una esquina, me llevaron por un pasillo.</p>



<p>―Lo que vas a ver a lo mejor te rompe los esquemas― Mario comentó antes de hacerme pasar a una habitación desde la que a través de un espejo pude observar lo que quería enseñarme.</p>



<p>Confieso que no supe qué decir al encontrarme con una escena que hubiese hecho palidecer al más pintado. Ricardo se estaba follando a dos mientras otra pareja esperaba su turno.</p>



<p>―Tu cuñado es insaciable y metido en faena, pierde todo tipo de cordura.</p>



<p>―Se tira a todo el que esté disponible, sin pensar en las consecuencias― Hans añadió: ―Cualquier día coge el sida.</p>



<p>Como si nos hubiera oído, tras haber roto el culo de los dos primeros, cogió a uno de los que esperaban y poniéndolo a cuatro patas, sin más prolegómeno, lo empaló. La violencia de su asaltó me impactó y mientras escuchaba horrorizado los gritos que daba su víctima, me fijé en que el cuarto en discordia se estaba masturbando.</p>



<p>―El cabrón es famoso entre los nuestros. Se puede pasar horas follando sin que el cansancio haga mella en él.</p>



<p>Intrigado por los motivos que había llevado a esa pareja a mostrármelo, pregunté:</p>



<p>―Ricardo necesita alguien que le haga sentar la cabeza y que mantenga a raya su lujuria. Elisa lo sabe y por eso quizás te ha elegido.</p>



<p>No pude más que advertir que Mario estaba insinuando que yo debía ser ese hombre, lo cual no dejaba de ser paradójico ya que sabía que no compartía con ellos esa inclinación sexual.</p>



<p>― ¿Por qué me lo dices? Yo no me acuesto con él.</p>



<p>Demostrando que eran buenos amigos del gigantón, contestaron casi al unísono:</p>



<p>―No te pedimos que folles, sino que le tomes de las orejas y le haga ver su error. No puede seguir así o terminará mal.</p>



<p>Confirmé a lo que se referían cuando en la habitación de al lado los amantes de turno de Ricardo se aliaron entre ellos y mientras dos lo sujetaban, el que todavía no había participado hundió su estoque entre las nalgas de mi cuñado.</p>



<p>― ¿No vais a intervenir? ¡Lo están violando! ― exclamé escandalizado.</p>



<p>Desternillado de risa, Mario me tranquilizó:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/110/16767718/16767718_009_0699.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―El único que corre peligro es ese insensato― señalando al chaval que lo estaba sodomizando: ―En cuanto descanse un poco, Ricardo se zafará del resto y concentrará su furia en él. Aunque el pobre todavía no lo sabe, va a ser incapaz de sentarse durante un mes y eso siempre que no acabé esta mañana con un desgarro anal.</p>



<p>Tal y como habían previsto, el hermano de Elisa se deshizo con facilidad de los dos que lo sujetaban y a carcajada limpia, informó al que se había atrevido a violentarle el culo que había llegado su turno. El tipo palideció e intentó huir, pero soltándole un mandoble que lo hizo tambalear, se lo impidió.</p>



<p>―Es bastante habitual que tres o cuatro locas se unan intentando dominarlo― sonrió el teutón mientras Ricardo comenzaba su venganza desflorando a lo bestia el trasero del acojonado chaval.</p>



<p>Con sus alaridos resonando por el pasillo, volvimos al bar donde la pareja volvió a invitarme a otra copa para hacer tiempo mientras Ricardo saciaba su lujuria. No fue hasta pasada media hora que la puerta se abrió y en fila india y con las orejas gachas, los cuatro salieron con mi cuñado azuzándoles para que se dieran prisa en desaparecer.</p>



<p>Al verme con sus amigos, se acercó y bebiéndose mi whisky de un trago, se echó a reír:</p>



<p>― ¡No sabes lo bien que me han sentado estos polvos mañaneros!</p>



<p>Sabiendo que no era el momento, me abstuve de recriminarle nada. Hans en cambio no se cortó y aprovechando la amistad que tenían, le advirtió que no podía seguir así porque además de poder coger una enfermedad se estaba creando una serie de enemigos o por lo menos de amantes despechados.</p>



<p>―Lo sé&#8230; Te recuerdo que hace menos de un mes, tres tipos me atacaron al salir del Swing y si no llega a ser por vosotros, hubiese terminado en el hospital.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Juro que me quedé alucinado de que fuese consciente de ello y aun así siguiera cayendo en el error. No en vano, minutos antes había sido testigo de algo parecido en el local. Nuevamente, la pareja insistió en que debía cambiar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Joder, ya lo estoy haciendo. Lo creáis o no, voy a casarme y a ser padre.</p>



<p>Aunque en un principio no se lo creyeron, al ver que realmente lo decía en serio pidieron más detalles, pensando quizás que tenía novio y que iban a adoptar. Cuando Ricardo les explicó que se casaba con una mujer a la que yo había embarazado, pusieron el grito en el cielo y le preguntaron si estaba loco.</p>



<p>―Loco estaría sino me casara con ella. No solo me atrae sexualmente, sino que encima su hijo va a llevar mis apellidos.</p>



<p>Supe que estaban al tanto del testamento cuando Mario dejó caer si este no tenía nada que ver.</p>



<p>―También, casándome con María nadie podrá evitar que herede, pero eso no es lo trascendental. Lo más importante es que Elisa y yo nos vamos a unir a la familia que ha creado con Pablo. ¿Os imagináis?</p>



<p>Como no podía ser de otra forma, Mario me miró pidiendo explicaciones. Sabiendo que estaba en confianza, no dudé en explicarles que María era mi prima y que, Isabel se nos había unido para formar un trio. Siendo ellos mismo una pareja que había tenido que luchar contra los prejuicios sociales no se escandalizaron y solo insistieron como cuadraban los hermanos en todo eso.</p>



<p>―Al llegar a Lanzarote, conocimos a Elisa y se hizo nuestra amante – contesté comprendiendo sus reparos: ―Fue ella, la que nos presentó a Ricardo y tras hablarnos de sus problemas con la herencia, hicimos un pacto. Yo me casaría con ella y vuestro amigo con María.</p>



<p>―Entonces, ¿serán dos matrimonios de conveniencia? ― más que preguntar, afirmó el alemán.</p>



<p>&nbsp;―Eso era al principio, pero por increíble que os parezca he sucumbido a los encantos de María y creo que la amo.</p>



<p>― ¿Te has acostado con ella? ¿Se te ha levantado con una mujer?</p>



<p>Como se le acumulaban las preguntas, Ricardo fue por partes.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/110/16767718/16767718_008_5be5.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Antes de escandalizaros debéis conocerla. No solo me la he tirado cada vez que se lo ha propuesto, sino que poniéndose un arnés ese ángel del infierno me ha sodomizado haciéndome disfrutar como pocas veces en la vida&#8230; ¡María y su sumisa me han usado a su antojo y encima me dan un cariño que nadie me ha dado!</p>



<p>Impresionados con lo que estaban oyendo, preguntaron por Elisa.</p>



<p>―Mi hermanita está enamorada de Pablo y de la forma en que ama a sus mujeres. Y sé que este cabrón también siente lo mismo.</p>



<p>― ¡Menudo lio! ― exclamó el moreno mientras su novio se reía: ―Entonces sois dos hombres con tres mujeres. Hagamos recuento para que me entere. Por la parte femenina, una está embarazada, otra es sumisa y la última tu hermana. Y por la masculina, tú que eres más maricón que las amapolas y Pablo que ya nos ha dicho que es heterosexual.</p>



<p>―Como resumen se acerca a la realidad. Para que os hagáis una idea de cómo es posible la convivencia, por ejemplo, anoche mientras yo me tiraba a María, Pablo la sodomizaba y Elisa e Isabel le comían los pechos.</p>



<p>La imagen les hizo reír y llamando al camarero, pidieron la cuenta porque querían conocer al resto de nuestra atípica familia. Asumiendo que era bueno que las conocieran, accedimos a llevarlos a la casa que compartíamos y por eso al cuarto de hora, estamos entrando al chalet.</p>



<p>Allí, ajena al propósito de la visita, María creyó pertinente colgarse del hombretón y pegándole un morreo de los que hacen época, le pidió ser presentada. La pareja se quedó de piedra al contemplar la erección que ese beso había provocado en su amigo y creyéndole por primera vez, preguntaron por Isabel.</p>



<p>&nbsp;La morenita al escuchar que María la llamaba llegó totalmente desnuda sin saber que teníamos compañía y por eso intentó taparse.</p>



<p>―Os presento a la niña de la que os hablé, la segunda mujer con la que he estado en mi vida.</p>



<p>Avergonzada hasta decir basta, dijo un hola y salió corriendo a vestirse mientras Hans y Mario se reían. Al cabo de unos minutos volvió con Elisa. La pelirroja corrió a abrazarlos y tras un par de besos, les preguntó el motivo de su presencia en la casa.</p>



<p>―Queríamos comprobar que Ricardo y Pablo no mentían― contestó Hans.</p>



<p>―Y que nos confirmaras que también te casas― añadió su novio.</p>



<p>Riendo, respondió:</p>



<p>―Así es. Legalmente seré la esposa de Pablo, pero la realidad es que ya considero que María e Isabel son mis mujeres.</p>



<p>Y demostrando con hechos, su afirmación cogió de la cintura a ambas y las besó.</p>



<p>―Vuestras bodas serán el evento del año y no pienso perdérmelas, es más ¡quiero ser tu madrina! ― muerto de risa, Mario exclamó mientras la felicitaba.</p>



<p>Que sus amigos dieran su aprobación tan rápidamente fue algo que no se esperaba la pelirroja y por ello, me preguntó si me parecía bien. Desternillado, me acerqué al moreno y magreando por segunda vez su trasero di mi consentimiento:</p>



<p>―Estaré encantado de entrar del brazo de una diosa de ébano como tú.</p>



<p>Las risas de su novio resonaron en la sala mientras pedía que Ricardo descorchara una botella de champagne. El gigantón no solo trajo una sino tres y sacando unas copas, las rellenó mientras brindaba por su hijo todavía no nacido. Viendo que el imprevisto festejo se iba a prolongar, llamé a la auditora que estaba revisando la contabilidad y quedé con ella al día siguiente para que ese espinoso asunto no enturbiara la felicidad del momento.</p>



<p>Ya con el tema resuelto, me uní a la celebración y viendo que Elisa estaba sentada en las rodillas de Ricardo, tomé de la cintura a mi preciosa prometida de un lado y a mi prima del otro les dije que las amaba. Sin importarle la presencia de sus conocidos, la pelirroja buscó mis besos con una pasión difícil de catalogar revelando de esa forma que el sentimiento era mutuo. María no se quedó atrás y en celo, se restregó contra nosotros pidiendo participar en nuestras caricias. Como es normal y lógico mi pene se irguió bajo mi pantalón y fue entonces cuando quizás azuzado por el alcohol Hans sugirió que hiciéramos una orgía.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/110/16767718/16767718_013_235d.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>La primera en reaccionar fue Elisa, la cual aprovechando que estaba sobre Ricardo comenzó a menear su trasero mientras le bajaba la bragueta. Tal y como ya les había anticipado, el trabuco del gigantón reaccionó a las maniobras de la fémina.</p>



<p>―Veis, no os mentía cuando os dije que esta zorrita me ponía cachondo― comentó mientras le desgarraba las bragas y de un solo empujón le clavaba su erección.</p>



<p>El gemido de la morena al sentir su coño llenó fue el desencadenante de lo que vino a posteriori y mientras los dos gais se abalanzaron sobre el hermano de Elisa, ésta y María se comenzaron a desnudar. De forma que en poco menos de un minuto, el único vestido era yo.</p>



<p>―Hagamos que nuestro marido cumpla― susurró mi prima a la pelirroja.</p>



<p>Atacado por ambas, mi camisa no tardó en caer y fueron dos bocas las que mordieron mis pezones mientras me despojaban del pantalón. Para entonces, Isabel estaba siendo objeto de la curiosidad de Mario, el cual quiso comprobar si la boca de la morena provocaba el mismo efecto que la de Hans y por ello no dudó en metérsela hasta el fondo de la garganta.</p>



<p>―Coño, es diferente, pero me gusta― gritó al ver que mantenía su erección.</p>



<p>Alertado por su berrido, su novio los miró y sin rastro de celos, se echó a reír pidiendo permiso a la chavala para él también probar. Al dárselo, usó la boca de Ricardo para poner su arma a tono y al obtener el tamaño deseado, la empaló por detrás.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>―Por dios, ¡no paréis! – sollozó la sumisa al notar sus tres agujeros llenos.</p>



<p>Impulsados por la novedad, sus inesperados amantes acrecentaron la velocidad de sus embistes mientras se comían los morros entre ellos para que no se les bajara la excitación. Viendo el placer de la chiquilla al verse amada de esa forma, me desentendí de ella y me concentré en las otras dos mujeres que buscaban mis caricias.</p>



<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Y si nos vamos? ― preguntó María al notar que seguía incómodo.</p>



<p>Aceptando su sugerencia al vuelo, las tomé de la mano y las llevé a la habitación donde para mi sorpresa ese par de arpías se aliaron y antes de darme cuenta, me encontré atado de pies y manos a los barrotes de la cama.</p>



<p>― ¿Qué os proponéis? ― pregunté al ver el brillo que habían adquirido sus ojos al tenerme indefenso.</p>



<p>Sus risas me anticiparon que lo tenían planeado desde antes y por eso no me extrañó que abriendo un cajón Elisa sacara un spray de nata.</p>



<p>―Te vamos a endulzar antes de violarte.</p>



<p>Incapaz de moverme, solo pude observar como vaciaba el bote en mi entrepierna mientras María lo veía. La crema estaba helada y por eso mi pene perdió fuelle, provocando que las zorras se rieran de mí.</p>



<p>―Tranquilo, amor mío. Eso tiene solución― comentó la pelirroja de darme un primer lametazo.</p>



<p>La cabrona de mi prima no tardó en aproximarse e imitando a mi prometida sacó la lengua y la probó.</p>



<p>―Está rica, échale un poco en el pecho.</p>



<p>Elisa no dudó en cumplir su deseo y haciendo dos montecitos sobre mis pezones, tomó su móvil y me sacó una foto.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/5/110/16767718/16767718_016_a0ed.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Pienso ponerla de salvapantallas― mostrándomela, señaló.</p>



<p>― ¡Bórrala inmediatamente! ― protesté sin saber que la cabrona iba a aprovechar que había abierto la boca para embutírmela de crema.</p>



<p>&nbsp;―Cada vez que hables te la rellenaré― se carcajeó al ver mis dificultades para tragar la cantidad que me había echado.</p>



<p>Sabiendo que cumpliría su amenaza, opté por mantenerla cerrada al no querer terminar siendo diabético. Lo cual, la pelirroja aprovechó para terminarme de embadurnar. Lleno de nata por todas las partes de mi cuerpo, mirando a mi prima, sonrió:</p>



<p>― ¿Empezamos con el banquete?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quitándole el bote de la mano, respondió:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―No seas mala, Pablo también se merece comer.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tras lo cual, pulsando el pitorro, llenó su coño de crema y descojonada, se subió a horcajadas sobre mi cara diciendo:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Ponte las botas, mi amor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me quedó otra que obedecer. O se lo comía o moría asfixiado y valorando mi vida, preferí ponerme a tragar.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Me encantan tus ideas― rugió la rubia al sentir mi lengua recolectando ese dulce manjar entre sus pliegues mientras la pelirroja hacía lo mismo entre mis piernas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como es normal, mi erección no tardó en volver al sentir sus labios recorriendo mi tallo y por eso a Elisa no le costó que está recuperara su grosor.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Tenemos que hacer esto más― rugió empalándose</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin permitir que dejara de hurgar entre sus pliegues, mi prima buscó los besos de la pelirroja y mientras sus bocas se unían con pasión, las dos mujeres acompasaron sus movimientos cabalgando una sobre mi pene y la otra sobre mi cara. La insistencia de ambas casi violándome y por qué no decirlo su “dulce trato” las llevó al borde del precipicio del placer. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabiéndolo, mordí el clítoris de María mientras con la cadera daba una profunda cuchillada en el coño de Elisa. La reacción de las dos fue inmediata y cayendo en un orgasmo simultaneo llenaron mi rostro y mis piernas con su flujo mientras chillaban.</p>



<p>―Zorras, liberadme― pedí al verlas derrumbándose.</p>



<p>Las cabronas no solo no me hicieron caso, sino que aprovechando que mi pene seguía inhiesto mi prima intercambió su posición con la pelirroja y descojonada, se empaló mientras me daba un apretón a los huevos.</p>



<p>―Por hoy, no eres más que nuestro esclavo.</p>



<p>Viéndola ensartada por mí, Elisa se puso el arnés y acercándose ya armada a la embarazada, añadió:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Te aconsejo no protestar y menos correrte o cuando termine con nuestra amada, seguiré contigo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Asustado por si aprovechando mi indefensión, esas dos locas decidían estrenar mi trasero, me quedé mudo y dejé que María me siguiera cabalgando mientras la pelirroja la comenzaba a sodomizar usando el pene de plástico que llevaba adosado a la cintura.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Me encanta que me encules mientras Pablo me folla― gritó al sentir sus dos entradas ocupadas.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El destino quiso que al notar que acompasábamos nuestros ritmos mi prima se viera inmersa en un nuevo clímax que coincidió con el mío y por eso no se quejó al sentir que derramaba mi simiente en su útero ya germinado.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¡Qué delicia! ― bramó colapsando al empuje de los dos penes y olvidándose de mí le rogó a Elisa que continuara enculándola.</p>



<p>Mi prometida, tomándola de la melena, la azuzó a mover el trasero con mayor rapidez para que el aditamento que llevaba insertado en su interior la hiciera llegar al orgasmo.</p>



<p>―Mueve el puto culo, ¡zorra! ― exclamó mientras descargaba un azote sobre María.</p>



<p>El chillido de gozo de la rubia fue brutal al notar la ruda caricia sobre sus nalgas y acelerando el vertiginoso ritmo con el que la estaba rompiendo el trasero, la pelirroja se corrió.&nbsp;</p>



<p>― ¡Dios! ¡Esto hay que repetirlo!</p>



<p>Por precaución, no dije nada al sentir que se tumbaban a mi lado y menos me moví hasta que terminaron de desanudar mis muñecas. Decidido a vengar sus afrentas, maniaté a mi prima. Tras inmovilizarla, hice lo propio con Elisa, pero dada la vuelta sobre ella, de forma que el coño de María quedaba a disposición de la boca de la pelirroja y viceversa.</p>



<p>Viendo la doble equis que formaban, les avisé que si no querían que las castigaran quería verlas gozando mientras hacían un sesenta y nueve. No hizo falta que les insistieran ya que se lanzaron a devorarse mutuamente. Acababa de ordenárselo, cuando a través de las paredes me llegaron los gritos de Isabel. Como poco podía hacer ahí hasta que se corrieran de nuevo, me levanté y saliendo de la habitación, fui a espiar qué le pasaba a mi sumisa.</p>



<p>Desde la puerta del salón, quedé alucinado al comprobar que la morenita se había hecho con el mando de la situación y que fusta en mano estaba castigando a Hans mientras su novio y Ricardo permanecían amordazados esperando turno.</p>



<p>«¡Joder con la pequeña!», sonreí y dejando que continuara, me fui por una cerveza.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/5/110/16767718/16767718_015_3f47.jpg" alt="" width="645" height="430"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;De vuelta al pueblo a casa con mi prima hermana 8 &#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 27 Dec 2025 09:19:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[bisexual]]></category>
		<category><![CDATA[dominación]]></category>
		<category><![CDATA[erotismo]]></category>
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					<description><![CDATA[La rapidez con la que nuestra extraña relación se iba afianzando quedó de manifiesto cuando esa noche dormimos los cinco en la misma cama. Aunque con algún amigote había compartido cama mientras nos tirábamos a unas tipas, fue la primera vez en la que estuve con un gay. Por eso en un principio me mostré reacio y tuvo que ser mi prima la que le quitara importancia recordando a su prometido que no debía forzar el momento intentando un acercamiento a mí. ―Todavía estoy asimilando que me gusta estar contigo― respondió el gigantón tomándola de la cintura Sus enormes bíceps [&#8230;]]]></description>
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<p>La rapidez con la que nuestra extraña relación se iba afianzando quedó de manifiesto cuando esa noche dormimos los cinco en la misma cama. Aunque con algún amigote había compartido cama mientras nos tirábamos a unas tipas, fue la primera vez en la que estuve con un gay. Por eso en un principio me mostré reacio y tuvo que ser mi prima la que le quitara importancia recordando a su prometido que no debía forzar el momento intentando un acercamiento a mí.</p>



<p>―Todavía estoy asimilando que me gusta estar contigo― respondió el gigantón tomándola de la cintura</p>



<p>Sus enormes bíceps levantándola como si fuera una pluma me impresionaron de tal forma que, muerta de risas, Elisa susurró en mi oído si me estaba dejando seducir por la idea de estrenarme con su hermano.</p>



<p>―No― me defendí mordiendo sus labios.</p>



<p>Mi tono la hizo reír:</p>



<p>― Yo misma estaría cachonda con la idea que me follara si no estuviéramos emparentados. ¡Está de muerte!</p>



<p>Sin llegármelo a creer, me vi observando el trabuco de Ricardo un tanto acomplejado por su tamaño y es que además de medir dos metros, ese hombre estaba cojonudamente armado. Pero lo que me dejó completamente desmoralizado fue la entrega de María pidiendo que nos la tiráramos entre los dos.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/214/34388409/34388409_007_8cf5.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>― ¿Cuál de sus agujeros de apetece? ― comentó Ricardo dándome mi lugar.</p>



<p>Isabel que hasta entonces se había mantenido al margen señaló mi pene:</p>



<p>―Como no te ayudemos creo que te resultará imposible cumplir con mi señora.</p>



<p>La pelirroja captó de primeras el motivo de mi falta de deseo y pegándose, comenzó a lamer mis mejillas diciendo lo mucho que le apetecía verme compartiendo hembra con su hermano:</p>



<p>―No sabes lo importante que es para mí.</p>



<p>Su insistencia me hizo comprender lo unidos que estaban y por eso no pude negarme a intentarlo cuando entre ella y la morena comenzaron a levantar mi hombría con sus labios mientras mi prima se empalaba con el miembro del hombretón.</p>



<p>&nbsp;―Pablo, quiero sentir que soy la puta de ambos― recalcó moviendo el trasero.</p>



<p>&nbsp;Viendo sus pechos rebotar al son que marcaba su asalto, decidí que al menos debía probar y por eso, poniéndome tras de ella, empecé a restregarme con su culo.</p>



<p>― ¡Por dios! ¡Amor mío! Date prisa y tómame― rugió al notar la creciente dureza de mi verga jugando en su ojete.</p>



<p>Consciente de mis problemas, Ricardo se mantuvo callado. Todo lo contrario que su hermana y mi sumisa que desde la cama azuzaban mi desempeño besándose entre ellas.</p>



<p>―Encúlame ya de una puta vez― echándose para atrás, gimió mi adorada prima.</p>



<p>Con ese movimiento y a pesar de seguir todavía morcillona mi verga entró dentro de ella.</p>



<p>―Sigue cabrón, quiero ser follada por mis hombres― insistió la rubia.</p>



<p>Mi media erección me permitió continuar y asiéndome a las pechugas de María con desesperación, volví a metérsela. El gemido que pegó al sentirse horadada por ambos agujeros me hizo olvidar a su prometido y con más confianza comencé a cabalgar sobre ella. Poco a poco, me fui liberando de perjuicios y coordinando mis movimientos con los de Ricardo, cada vez que se la sacaba del culo, él se la metía hasta el fondo del coño.</p>



<p>―Ama, ¿qué se siente al ser empotrada por los dos machos de nuestra familia? – preguntó Isabel mientras era masturbada por Elisa.</p>



<p>Totalmente eufórica, la rubia contestó:</p>



<p>―Estoy en la gloria.</p>



<p>Al exteriorizar su calentura, la morenita se abalanzó sobre su dueña y llamando a Elisa, le pidió que tomaran juntas sus pechos. La pelirroja no puso objeción alguna y contagiada de la pasión reinante, tomó entre los dientes la areola que había dejado libre provocando las risas de mi prima:</p>



<p>― ¿Os habéis fijado que es la primera vez que estamos los cinco amándonos?</p>



<p>Fue entonces cuando reparé en que el gigante estaba acariciando tanto a Isabel como a Elisa y que a esta última no parecía importarle sentir los dedos de su hermano recorriendo su piel. Esa aceptación que en otro momento me hubiera indignado, curiosamente la hallé natural al no verlo como incesto sino como producto del cariño que compartíamos y alucinado conmigo mismo, grité:</p>



<p>―Hagamos saber a estas tres putas con qué clase de hombres se van a casar.</p>



<p>Azuzado por mis palabras, Ricardo cogió de la melena a la morena y tras morderle los labios, repitió el gesto con la que compartía los mismos genes. La sorpresa de sentir la lengua del gigantón forzando su boca hizo sollozar a Elisa, pero lejos de rechazarla se dejó llevar diciendo en su oído un “te quiero”. Impactado por lo que acababa de oír y dándose cuenta quizás de lo que acababa de hacer, volvió a besarla mientras le decía:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/214/34388409/34388409_009_5c3d.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Yo también te amo.</p>



<p>Esa tierna declaración de amor que nada tenía de fraternal azuzó más si cabe la lujuria de mi prima y demostrando lo poco que le importaban los convencionalismos sociales, pidió a la pelirroja que ya tendría tiempo de disfrutar de las caricias de su hermano.</p>



<p>―Es mi turno y quiero que la familia en pleno sea la que me folle.</p>



<p>Todos los involucrados vimos en ella a nuestra matriarca y respondiendo a su orden, obedecimos sin pensar y mientras Ricardo yo incrementamos el ritmo de nuestro asalto, las dos mujeres la besaron. Al sentir María, dos penes, cuatro tetas y ocho manos amándola no pudo más y pegando un alarido de placer, se corrió sobre la cama chillando de felicidad. Su orgasmo llamó al mío y el mío al del gigante y entre ambos llenamos sus dos agujeros con nuestra simiente mientras Isabel y Elisa sonreían.</p>



<p>― ¿A cuál de mis zorritas le apetece ser la siguiente en ser amada por mis dos machos? ― preguntó ya agotada.</p>



<p>La pelirroja no pudo dejar de sonrojarse al saberse incluida en la pregunta y asustada por las consecuencias, salió huyendo de la habitación. Asumiendo nuevamente que era la jefa del clan, mi prima mandó a Ricardo por ella:</p>



<p>―Creo que tenéis que hablar.</p>



<p>Comprendiendo que así era, se levantó y corrió tras su hermana, dejándome con Isabel y con María.&nbsp; Ya solos, la pequeña sumisa fue la que se atrevió a decir lo que todos éramos conscientes pero que nadie se había atrevido a mencionar:</p>



<p>―Los hemos forzado demasiado y quizás los perdamos a los dos.</p>



<p>Como era algo bastante probable, esperamos nerviosos que volvieran. Cuando retornaron con los ojos rojos, supimos que habían llorado y por ello cuando se tumbaron en la cama sin decir nada, ninguno preguntó y solo los abrazamos.</p>



<p>Al despertar, me vi solo en la cama con Ricardo sin la compañía de las mujeres y un tanto cortado al notar que quería hablar de lo sucedido, pregunté por la conversación que había mantenido con su hermana. Con lágrimas en los ojos, el hombretón se echó a llorar mientras me contaba que Elisa le había dejado clara su reluctancia a recibir de él algo más que amor fraternal.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ― ¿Acaso tú la deseas? ― tanteé extrañado por su dolor.</p>



<p>―No, pero anoche creí que ella sí y no queriendo que se sintiera al margen, la acaricié&#8230; –asumiendo por mi mutismo que lo comprendía, añadió: ―&#8230; ¡ahora me considera un cerdo!</p>



<p>A pesar de estar ambos desnudos, la angustia del saco de músculos me hizo abrazarlo al responder:</p>



<p>―Tranquilo, en cuanto asimile que fue un error, todo volverá a su cauce.</p>



<p>Berreando como un crio, me rogó que lo ayudara a conseguir su perdón.</p>



<p>―No podría soportar que me odiara― insistió posando la cara sobre mi pecho.</p>



<p>Plenamente consciente de su desnudez, me percaté de dos cosas: la primera es que ese adonis no provocaba en mí ningún tipo de deseo, pero también de que por extraño que me pareciera, no me desagradaba el contacto de su piel. &nbsp;Eso curiosamente, me agradó y consolándolo, le ofrecí mi ayuda:</p>



<p>―Si queremos ser una familia, nos tenemos que apoyar entre nosotros.</p>



<p>Levantando la mirada, sonrió:</p>



<p>―Eres un hombre del que me podría enamorar.</p>



<p>Horrorizado porque me hubiese malinterpretado, me separé de él. Al ver su cara de cachondeo, me giré y con la mano abierta, azoté su trasero riendo:</p>



<p>―Eres una loca libertina.</p>



<p>Denotando la misma naturaleza traviesa que tanto amaba en Isabel, el gigantón se puso a cuatro patas sobre la cama mientras exagerando sus gritos reclamaba que le diese otra nalgada. Sabiendo ambos que era broma, alternando ambas manos sobre sus cachetes, le sometí a una serie de azotes que atrajeron la curiosidad de la única que no habíamos previsto:</p>



<p>― ¿Qué ocurre aquí? ― desde la puerta preguntó la pelirroja.</p>



<p>Desternillado, respondí:</p>



<p>―Tu hermano está arrepentido y me pidió que lo castigara.</p>



<p>Percatándose que el motivo de la reprimenda era ella, sintió que debía participar en la misma y sacando la fusta que habíamos usado con Isabel, me sustituyó flagelando el trasero del gigantón. Lo que no previó fue que ese castigo despertara el carácter sumiso de su víctima y menos que con el pene erecto, le pidiera entre sollozos que siguiera:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/214/34388409/34388409_013_f502.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Me lo merezco por ser un pervertido que se excita con su hermanita.</p>



<p>Enfadada con su actitud, Elisa incrementó la potencia de sus mandobles sin reparar en el color que estaba tomando el culo del hombretón.</p>



<p>―Debería dejar que Pablo te rompiera el culo por maricón― añadió sin dejar de azotarlo.</p>



<p>La mera mención de mi nombre hizo que Ricardo eyaculara sobre las sábanas incrementando el cabreo de la pelirroja, la cual totalmente fuera de sí, tomó su verga todavía chorreando y retorciéndosela cruelmente, lo amenazó con castrarle. María alertada por los chillidos de su prometido llegó a la habitación y al contemplar la forma en que los hermanos estaban resolviendo sus diferencias, decidió no intervenir.</p>



<p>La indignación de Elisa alcanzó el camino de no retorno cuando notó que entre sus dedos crecía la virilidad que torturaba.</p>



<p>―Pásame el arnés.</p>



<p>Como es lógico me negué a dárselo y por el contrario intenté que recapacitara, sabiendo que luego iba a arrepentirse. Pero entonces desde la cama, el morenazo me rogó que se lo diera.</p>



<p>―Prefiero ser su juguete a que me odie.</p>



<p>Cayendo en lo cerca que había estado de violar a alguien de su propia sangre, la pelirroja contestó mientras lo abrazaba:</p>



<p>―Perdóname. No sé qué me ha pasado.</p>



<p>―Yo tampoco― replicó Ricardo acogiéndola entre sus brazos.</p>



<p>La ternura de esa reconciliación me hizo dejarlos lamiendo sus heridas y extendiendo la mano a mi prima, le pedí que me acompañara. Ya de camino a la cocina, María susurró satisfecha:</p>



<p>―Ahora que saben sus límites, no tenemos por qué preocuparnos.</p>



<p>Sin estar de acuerdo, preferí no mencionar que lo que habíamos sido testigo no era el final sino el comienzo y que, si no me equivocaba a ese asalto fraterno, le seguirían otros&#8230;</p>



<h1 class="wp-block-heading">21</h1>



<p>Tras el desayuno en el que nadie comentó lo sucedido, me fui en compañía de Elisa a recibir a los auditores mientras Ricardo se acercaba a la empresa con el encargado de sistemas para realizar un cambio en los servidores que hiciera inviable que alguien los borrara. Esa mañana fue la pelirroja la que condujo el Maserati, pero no me importó al darme eso la oportunidad de preguntarle cómo seguía. La chavala comprendió por donde iba mi pregunta y totalmente colorada, contestó:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ―Estoy todavía asimilándolo. No comprendo la mala leche que se me puso al verte azotando a mi hermano.</p>



<p>Intrigado, ya que hasta entonces había supuesto que su cabreo venía de haber sido manoseada por él, quise que se extendiera y para ello, comenté que no había nada sexual entre nosotros.</p>



<p>―Ahora lo sé, pero en ese momento sentí que me estabas traicionando.</p>



<p>Que sintiera celos despertó mis alertas, no en vano María y el retoño que crecía en su vientre eran mi prioridad. Por ello, midiendo mis palabras, le hice ver que amaba tanto a mi prima como a Isabel.</p>



<p>―Y por eso me traéis loca. Jamás había conocido unas personas tan abiertas sexualmente y sé que a vuestro lado seré feliz.</p>



<p>― ¿Entonces? ― insistí formulando una pregunta abierta para que fuera ella la que la dotara de contenido.</p>



<p>―Creía tener claro mis sentimientos hasta que vi al perro de mi hermano a cuatro patas disfrutando de tus azotes.</p>



<p>Que nuevamente insinuara un contenido erótico a lo que era un juego, me avisó que por ahí iban los tiros.</p>



<p>―Cariño, desde que tú misma provocaste que por un lado Ricardo y María se comprometieran y por el otro nosotros dos, sabías que nuestro destino sería formar una única familia.</p>



<p>―Coño, pero eso no incluía que tuviese que competir con mi hermano por tu amor. Para mí estaba claro que siendo cinco, formaríamos dos grupos unidos pero distanciados con María e Isabel como nexo de unión.</p>



<p>―Así es. Sigo considerándome completamente hetero y no me pasa por la cabeza tener un escarceo con Ricardo y comprendo que tú tampoco lo quieras.</p>



<p>Parando al margen de la carretera, se giró y con las mejillas coloradas, se atrevió a susurrar:</p>



<p>― ¿Qué me dirías si te reconociera que me excitó veros amando los dos a María?</p>



<p>Quitando hierro a su pregunta, contesté:</p>



<p>― ¿Recuerdas la otra noche cuando vimos el estreno de tu hermano con mi prima y nuestra sumisa? Contemplar como Ricardo disfrutaba me calentó, pero eso no quiere decir que deba por ello romperle el culo.</p>



<p>―Joder, ¡Pablo! Mi hermano no me tocó hasta que no me restregué contra él&#8230; ¡fui yo la que lo incitó a cometer incesto!</p>



<p>―Los dos sois mayores de edad y sería algo consensuado. Siendo diferente, María y yo ya pasamos por eso― señalé.</p>



<p>Respirando parcialmente consolada por mis palabras, contratacó:</p>



<p>―Para mí, sigue siendo un tabú y sé que me arrepentiría.</p>



<p>―Pues entonces, no lo hagas. No es necesario.</p>



<p>Creyendo que le había hecho entrar en razón, nunca me esperé que dijera:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/214/34388409/34388409_015_e818.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―No quiero sentirme aislada. Por eso cuando me enfadó tanto el verte con Ricardo&#8230; sé que, si algún día te lo tiras, tendré que acostarme con él para no perderos y eso es lo último que quiero.</p>



<p>―No tienes por qué preocuparte. Puedo llegar a considerarlo algo más que un amigo, pero no me atrae sexualmente.</p>



<p>Sonriendo, encendió el coche y se mantuvo en silencio hasta llegar al aeropuerto, donde antes de aparcar zanjó el tema diciendo:</p>



<p>―Si tú me lo pidieras, me dejaría empotrar por él siempre que estés presente.</p>



<p>Asumiendo que en realidad me estaba informando de su completa entrega, vi el momento de pellizcarle un pecho diciendo:</p>



<p>―Si tú me lo pidieras, puede que le rompiera el culo, pero nunca dejaría que me lo rompiera él.</p>



<p>La alegría de la pelirroja fue notable al exteriorizar mi complicidad y cogiendo el bolso, nos bajamos a recibir a los que iban a revisar las cuentas de la empresa que habían heredado. Jon había prometido enviarnos un equipo de tres auditores y por eso cuando nos encontramos con la sorpresa de que eran cinco, tuvimos que dividirnos en dos coches. La jefa del grupo, una castaña de unos treinta y tantos, decidió ir con nosotros mientras sus subordinados cogían un taxi.</p>



<p>―Quiero que me pongáis en antecedentes― comentó mientras metía su maleta en el Maserati.</p>



<p>La falta de experiencia de Elisa en esos temas provocó que fuera yo el que llevara el peso de la conversación durante el trayecto, de forma que al llegar a la inmobiliaria había conseguido explicar la situación que había descubierto a la tal Patricia. Por las preguntas que me hizo, comprendí que nada de lo que dije la tomó de nuevas. Tras aparcar frente a la entrada, se lo hice ver y quise que me explicara a qué venía ese interrogatorio cuando era evidente que con anterioridad a su llegada el socio responsable la había puesto al día.</p>



<p>―Quería confirmar el alcance de lo que tenemos investigar― contestó y sin reparo alguno, añadió: ― Por lo que entiendo, tú no trabajas en la compañía y tu intervención se limita a servirnos de enlace.</p>



<p>―Así es, directamente no tengo otro interés que ayudar a los hermanos.</p>



<p>Confieso que al desmarcarme mi intención había sido dar su lugar a los afectados con el supuesto desfalco, por eso me pilló con el pie cambiado cuando la pelirroja empezó a despotricar cabreada que eso era mentira.</p>



<p>―Por supuesto que te interesa. No eres un amigo, ¡eres mi prometido!</p>



<p>Sin comprender la razón de su cabreo, traté de tranquilizarla diciendo que el que nos fuéramos a casar no era relevante para lo que estábamos hablando:</p>



<p>―Desde un punto legal o fiscal, en tu empresa no existo. No soy ni tu empleado ni tu socio y que tengamos planeado un futuro en común no afecta en nada al trabajo de Patricia como auditora.</p>



<p>―Me da igual, tenías que habérselo explicado― insistió.</p>



<p>La recién llegada no se mordió la lengua cuando decidió intervenir:</p>



<p>―Doña Elisa, ya me ha quedado claro que es su hombre. Pero, aunque no lo fuera, existe un protocolo por el cual no podemos intimar con los clientes&#8230; y aunque técnicamente no lo es, en la práctica es quien nos ha llamado.</p>



<p>He de decir que hasta oírlo de sus labios no me había percatado de que su queja venía motivada por los celos y todavía asimilándolo, escuché a la pelirroja contestar:</p>



<p>―Ahora que todos sabemos a qué atenernos, os dejo trabajar. Cuando acabéis, amor mío, te espero en casa.</p>



<p>La sonrisa de la especialista viéndola marchar fue reveladora: para ella, Elisa era una celosa patológica. No pudiendo más que callar, esperamos que llegaran su gente para entrar a la oficina donde Ricardo aguardaba impaciente nuestro arribo.</p>



<p>―Ya hemos cambiado el protocolo del servidor. A partir de este momento, solo mi perfil tiene la capacidad de formatear los discos duros― nos anticipó al vernos entrar con el resto del equipo.</p>



<p>Como no podía ser de otra forma, la auditora alucinó con su cliente y recreándose la mirada en los voluminosos bíceps del hombretón, esperó a que se lo presentara. Tal y como preví, cuando Ricardo la estrechó entre sus brazos, Patricia se quedó babeando al sentirse minúscula frente al gigante mientras bajo la blusa los pezones la traicionaban.</p>



<p>«Menuda desilusión va a sufrir cuando se entere que es gay», estaba pensando cuando olvidando su antigua sexualidad el adonis se permitió el lujo de piropearla.</p>



<p>El color de sus mejillas dejó en entredicho la profesionalidad de la mujer y casi tartamudeando, empezó a distribuir el trabajo entre sus subordinados pidiendo mi ayuda a la hora de empezar a revisar todo aquello que había despertado mis alertas.</p>



<p>―Como verás los gastos financieros están desbordados― comenté señalando los rubros que me había parecido extraños.</p>



<p>Tras un primer análisis, la mujer se quedó pensando y llamando al informático le sugirió hacer un pequeño programa que agrupara los pagos por banco y sucursal y no por empresa receptora. Al preguntar el motivo, contestó:</p>



<p>―Cuando hay un desfalco, los responsables suelen usar varias empresas como fachadas para sacar los fondos, pero son pocos los que tiene la precaución de cambiar la ubicación de las cuentas. Te parecerá raro, pero al necesitar la colaboración de las oficinas bancarias para sus mejunjes lo habitual es que operen siempre en la misma.</p>



<p>&nbsp;Al ser algo sencillo, el chaval no tardó en sacar un listado y tras delimitar la sucursal donde operaban la compañía que había localizado, comprobamos que eran cuatro más las fachadas usadas por los familiares de los hermanos.</p>



<p>«Es acojonante», pensé al ver que los datos le daban la razón a Patricia.</p>



<p>La sonrisa de la castaña fue tan evidente que preferí quedarme al margen mientras iba desgranando los movimientos a estudiar. La rapidez con la que iba saltando de un apunte a otro me hizo comprender que había mordido en hueso y sabiendo que no tardaría en darme una primera valoración de lo robado, llamé a Ricardo:</p>



<p>―Macho, o mucho me equivoco o es peor de lo que pensaba. Yo que tú iría llamando a un abogado para que vaya preparando la querella.</p>



<p>El bonachón se me quedó mirando:</p>



<p>― ¿Tan grave es?</p>



<p>―Eso pienso y creo que debes asegurarte que tus primos no puedan entrar a estas instalaciones a robar información.</p>



<p>Durante dos horas, los auditores siguieron desgranando todos los movimientos sin anticiparnos lo que habían hallado hasta que cerca de las dos la jefa nos llevó a un despacho donde puso sobre la mesa las primeras conclusiones a las que habían llegado.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/1/214/34388409/34388409_016_60b8.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>―Siendo todavía preliminar, hemos encontrado indicios de mala fe en los registros de la compañía. De confirmarse&#8230;― comentó sin mojarse: ―&#8230; supondría un ilícito penal que acarrearía cárcel.</p>



<p>― ¿De cuánto hablamos? ― pregunté.</p>



<p>―Todavía es pronto para cuantificarlo, pero al menos en los cinco años que estamos revisando hablaríamos de quince millones de euros.</p>



<p>Al oír la cifra, nos quedamos petrificados. Como era un escenario que no habíamos contemplado, únicamente pregunté si la inmobiliaria corría peligro de quiebra.</p>



<p>―Afortunadamente, no. Hemos llegado a tiempo y la situación sigue siendo desahogada, pero mientras tanto desaconsejo la inversión en compra de terrenos en Casablanca que teníais preparada hacer la próxima semana.</p>



<p>― ¿De qué compra hablas? Nadie me ha hablado de invertir en Marruecos― asustado al fin, Ricardo comentó.</p>



<p>Sacando un expediente al que había llegado a través del banco involucrado, Patricia contestó:</p>



<p>― Según esto, la compañía va a comprar cien hectáreas de playa por noventa y ocho millones avalando la operación con los inmuebles que posee.</p>



<p>&nbsp;Desolado por las consecuencias, el hombretón se desmoronó como un crio y llorando me rogó que le aconsejara qué hacer.</p>



<p>―Antes te insinué que hablaras con un abogado para preparar una querella, ahora pienso que lo más urgente es que les quites los poderes para que no puedan actuar en tu nombre.</p>



<p>No hizo falta que insistiera y a pesar de ser domingo, tomó el teléfono y llamó al notario que le llevaba los asuntos.</p>



<p>―Manuel, tengo un problema y necesito que vengas a mi oficina.&nbsp; Voy a necesitar que traigas papel timbrado de tu notaria por si debo firmar algo.</p>



<p>El notario protestó por ser su día de descanso, pero el prometido de María no cedió y quedó con que se pasaría en media hora. Mientras lo esperábamos, el equipo desplazado a la isla desde las Palmas reunió más pruebas y por eso al llegar el encorbatado, ya no tenía dudas de lo que tenía que hacer y directamente le informó que quería el cese de todos sus familiares y que fueran despojados de la capacidad de obrar en representación de la inmobiliaria.</p>



<p>Al ser Lanzarote un lugar pequeño, ese hombre también era el notario del tío y temiendo que le salpicara el tema, no insistió y redactando los documentos que le requería le pidió que los firmara.</p>



<p>―Aprovechando que don Manuel está aquí, sería bueno que hiciera entrega a los involucrados de la cancelación de sus poderes para que se abstengan de usarlos― añadió Patricia demostrando que estaba versada en esos temas.</p>



<p>Cogiendo el toro por los cuernos y tras el plácet del notario, el gigantón se ofreció a acompañarlo al restaurante Aguaviva donde esa familia en pleno comía los fines de semana. Sin poderse negar, el fedatario público aceptó desplazarse hasta allí diciendo que podía ir solo.</p>



<p>―No se preocupe, será un placer verles las caras cuando les haga entrega del cese― Ricardo comentó.</p>



<p>No tuve que ser un genio para comprender que no se fiaba de él por los posibles vínculos y para hacer bulto más que nada, me uní a los dos mientras dejábamos a los auditores trabajando. Ya en el coche, la tensión se masticaba. Mirando de reojo a mis dos acompañantes, observé que ambos estaban al borde del infarto.</p>



<p>―Sería conveniente que llamaras a una empresa de seguridad que desde hoy les prohíba la entrada― dejé caer mientras aparcábamos.</p>



<p>Cogiendo el móvil, el prometido de mi prima llamó a un conocido y concertó con el que dos guardias jurados se acercaran esa misma tarde a la sede social para cerrarla a cal y a canto. Con eso resuelto, llegamos al local. Desde que vio sus coches en el parking, Ricardo supo que había acertado y que al menos sus primos estaban comiendo ahí.</p>



<p>―Al mal tiempo, buena cara― susurró para sí sacando el coraje que necesitaría en breves instantes.</p>



<p>Al entrar descubrimos que Ignacio como su hermano Andrés estaban charlando animadamente con su padre y sin saber lo que les venía encima, nos saludaron simulando una supuesta cordialidad que terminó en el instante en que el notario les hizo entrega de las escrituras con su cese.</p>



<p>― ¿Quién cojones te crees para echarnos de la empresa que creo mi abuelo? ― gritó su tío Eugenio.</p>



<p>Sin medir las consecuencias, contestó:</p>



<p>―El socio mayoritario de la misma y el que os va a meter en la cárcel si no devolvéis lo robado.</p>



<p>Supe que había cometido un error al anticiparles que se había enterado de sus malos manejos, pero jamás sospeché que haciendo alarde de lo bien que habían hecho las cosas ese anciano contestara que le iba a ser imposible demostrarlo.</p>



<p>―No dicen eso los auditores que tengo poniendo patas arriba la oficina y, por cierto, avisa a tus contactos que lo de Casablanca no se va a hacer.</p>



<p>―No sé a qué te refieres― replicó ya no tan seguro.</p>



<p>Envalentonado por la súbita palidez de sus familiares, Ricardo añadió:</p>



<p>―Hablo de la estafa que estabais preparando en mi contra.</p>



<p>Parcialmente repuesto de la sorpresa, Ignacio, el que hasta entonces había fungido como director financiero vio necesario tender un puente y buscar una negociación.</p>



<p>―La única forma de que no os denuncie es que me devolváis los veinte millones que habéis saqueado de las arcas― exagerando las cifras señaló.</p>



<p>En el rostro del tipo leí algo parecido a un alivio y echando un brindis al sol, rectifiqué al gigantón:</p>



<p>―Son más de treinta lo que por ahora les han pillado los de KMPG y eso sin profundizar mucho.</p>



<p>El prometido de María se quedó boquiabierto al ver que los tiros podían ir por ahí cuando los supuestos responsables del desfalco no pusieron el grito en el cielo al oír esa cantidad y antes de marchar, añadió:</p>



<p>―Recordad cuando me vengáis con una propuesta que ¡os tengo cogidos de los huevos!</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/1/214/34388409/34388409_012_ed9c.jpg" alt="" width="697" height="465"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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		<title>Relato erótico: &#8220;De vuelta al pueblo a casa con mi prima hermana 7&#8221; (POR GOLFO)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Administrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Dec 2025 11:56:00 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Como el Porsche era de dos plazas, la pelirroja cambió su coche con el del hermano y de esa manera, me vi nuevamente al mando del Maserati. Confieso que no me quejé. Tampoco hice mención alguna cuando las dos muchachas se sentaron en los asientos de atrás, y eso que ni siquiera aguardaron a que saliera de la urbanización para lanzarse una en brazos de la otra. Usando el retrovisor para espiarlas, sonreí al ver a Isabel sin camiseta.&#160; &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; -No sé cuál de la dos es más zorra- alzando la voz comenté al contemplar a Elisa devorándole las tetas [&#8230;]]]></description>
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<p>Como el Porsche era de dos plazas, la pelirroja cambió su coche con el del hermano y de esa manera, me vi nuevamente al mando del Maserati. Confieso que no me quejé. Tampoco hice mención alguna cuando las dos muchachas se sentaron en los asientos de atrás, y eso que ni siquiera aguardaron a que saliera de la urbanización para lanzarse una en brazos de la otra. Usando el retrovisor para espiarlas, sonreí al ver a Isabel sin camiseta.&nbsp;</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No sé cuál de la dos es más zorra- alzando la voz comenté al contemplar a Elisa devorándole las tetas como si no hubiese un mañana.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Soy yo- respondió mi sumisa mientras disfrutaba como una loca de las atenciones de mi prometida.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Si alguna se merece ese título no eres tú, sino yo. No puedo dejar de pensar en follar desde que os conozco &#8211; le corrigió en absoluta molesta la pelirroja.</p>



<p>Desternillado de risa intervine en esa cordial disputa proponiendo una competición. La morenita más habituada a mis pruebas preguntó qué debían hacer, pero sobre todo que premio obtendría la vencedora.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_031_d57a.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-La que consiga que la otra se corra más veces antes de llegar a nuestro destino, se habrá ganado el derecho a que me la tire en lo alto del volcán- repliqué creyendo que era algo justo.</p>



<p>Isabel también lo creyó y buscando con sus dedos bajo la falda de Elisa, se puso a masturbarla. Pero entonces sacando a la luz un carácter dominante que ni ella misma sabía tener, la ricachona le soltó una bofetada prohibiendo que la tocara a partir de entonces. Admitiendo su derrota, la sumisa se quedó paralizada mientras la mujer con la que me iba a casar terminaba de despojarla de la ropa.</p>



<p>-Ama, no es justo que se aproveche de mi condición- se quejó cuando la pelirroja la obligó a separar las rodillas exponiendo su vulva.</p>



<p>-La vida tampoco lo es y disfrutamos viviendo- contestó ésta agachándose entre sus piernas.</p>



<p>Al sentir la lengua de mi prometida hurgando entre los pliegues de su coño, pidió mi ayuda diciendo que su contrincante estaba haciendo trampas.</p>



<p>-Yo puse las reglas y según veo, Elisa no está quebrantando ninguna- comenté descojonado acelerando para no perder el coche donde iban mi prima y su hombretón.</p>



<p>Soltando una carcajada, la puñetera pelirroja ordenó a su víctima que se masturbara mientras ella le comía el chumino. Ante esa orden directa, Isabel nada pudo hacer y llevando las yemas hasta su clítoris, comenzó a tortúraselo diciendo:</p>



<p>-Mi señora no sabe lo rencorosa que puedo llegar a ser.</p>



<p>-Calla y solo habla cuando te vayas a correr para que pueda contar las veces que lo has hecho- hundiendo la lengua hasta el fondo, la que estaba ejerciendo de dominante replicó</p>



<p>Menos de cinco minutos después llegó a mis oídos el primero de los orgasmos de la morenita, la cual casi llorando pidió que al menos le dejara comerle el coño un poco.</p>



<p>-Si ahora mismo me declaras vencedora, lo tendrás todo para ti- replicó Elisa sintiendo que había ganado.</p>



<p>-Lo reconozco, Usted ha vencido.</p>



<p>Con el triunfo en la mano, mi prometida la tomó de la melena y la obligó a hundir la cara entre sus piernas mientras le decía que si no la satisfacía esa noche dormiría en el suelo. Incapaz de llevarle la contraria, Isabel se tomó en serio la orden y no solo lamió, mordisqueó y estrujó su clítoris, sino que, usando las manos, se dedicó a hurgar en su culo mientras decía lo bella era su dueña. Esos piropos unidos a la acción de su boca no tardaron en hacer llegar a la pelirroja, la cual sin importar la tapicería de su hermano con su extraña forma de correrse manchó no solo su asiento sino también el techo.</p>



<p>-Mi dueña tiene un geiser por chumino – susurró mi paisana mientras intentaba saciar su sed bebiendo entre los muslos de su oponente.</p>



<p>La pericia de mi paisana junto con su insistencia logró que Elisa uniera una sucesión de placenteros clímax impregnando con su aroma la totalidad del ambiente y tras media hora de viaje e innumerables orgasmos de mi prometida, llegamos al parking donde dejaríamos el coche.</p>



<p>Una vez ahí y nada más bajarse del coche, la pelirroja se colgó de mis brazos preguntando en qué volcán iba a follármela, pero entonces desde atrás Isabel comentó que era a ella a quien yo me iba a tirar y que como no era tan rencorosa no le importaría que su dueña la mirara siendo usada.</p>



<p>-Reconociste tu derrota y proclamaste que yo había ganado- escandalizada respondió la afectada.</p>



<p>Con su natural ternura, la sumisa respondió:</p>



<p>-No era yo quién debía hacerlo, sino Pablo y según mis cuentas mientras yo me he corrido una vez, usted lo ha hecho siete.</p>



<p>Despelotada al verse burlada, Elisa le juró que esa noche le haría sudar sangre. Sin alterarse, la morenita respondió que esperaría ilusionada su castigo colgándose de mi brazo.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_056_fdcd.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>Haciendo una turisteada, Isabel insistió en que contratáramos un paseo en camello para subir hasta las cumbres. Por eso me vi a lomos de esa máquina de tortura cuyos únicos partidarios son los beduinos y que no están pensados para las delicadas posaderas de un asturiano de pro. Sé que no fui el único que pensó igual ya que tras esos treinta minutos de castigo sobre humano, todos excepto la causante se quejaron de dolor de culo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Lo que os pasa es que estáis en pésima forma- se defendió la muchacha al oír la queja unánime de resto.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Queriendo darle un escarmiento, me acerqué a ella y susurré en su oído que ya que su trasero se encontraba ileso que fuera buscando un sitio donde pudiera disfrutar de él. No necesito decir que, al escuchar esa propuesta, la morenita palideció y excusándose en la presencia de público, me pidió postergar ese placer hasta que hubiese menos gente. La ricachona aprovechó esa evasiva para decir a Isabel que con ella había perdido la oportunidad y que por tanto era su turno. Tal afirmación provocó que discutieran sobre a quién le tocaba. Como no consiguieron un acuerdo, pidieron que María les sirviera de árbitro. Esta, tras escucharlas atentamente llegó a una conclusión:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Tras oír a las dos partes, he decidido que toca que quién se tire a Pablo sea…. Yo.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa decisión levantó las quejas unánimes de ambas, pero mi prima no dio su brazo a torcer:</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Os habéis pasado toda la noche con él, ahora es mi turno. ¿Verdad, mi amor?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las chavalas trataron de hacerla entender que no se podía quejar porque, si bien era cierto que ellas me habían hecho el amor, María lejos de estar sola, se la había pasado con Ricardo.</p>



<p>-Tenéis razón… dejo que os lo folléis.</p>



<p>&#8211; ¡Estás loca! ¡Es mi hermano! – protestó Elisa haciéndole ver que no se le pasaba por la cabeza el cometer incesto.</p>



<p>-El tuyo, pero no el mío- acomodándose los pechos y muerta de risa, respondió Isabel.</p>



<p>Como el gigantón sentía que ya había satisfecho su cuota de mujeres, no dudó en escabullirse conmigo al bar más cercano y mientras nuestras mujeres discutían cómo pensaban organizarse en el futuro, pedimos que nos trajeran dos rondas de cervezas. Y cuando digo dos, no fue un lapsus ya que la primera desapareció como por arte de magia en nuestros cogotes. Ya en confianza y sin la presencia de ninguna fémina, le confesé que tanto su hermana como yo les habíamos espiado y le pregunté que le había parecido la experiencia de haber estado en la cama con una mujer.</p>



<p>-Aunque te parezca extraño, tu prima me vuelve loco, pero no siento que soy menos gay. Por mucho que he intentado encontrar un sentido, no consigo comprender por qué me atrae tanto. Lo que si sé es que disfruté follándomela y siendo follado por ella.</p>



<p>Pensando en la escena en que la vi sodomizándolo, comenté:</p>



<p>-Quizás contigo ha podido sacar una vertiente masculina que conmigo no puede.</p>



<p>-Pues no sabes lo bien qué se le da- susurró para que nadie más que yo, lo oyera: -Nunca nadie me había dominado sexualmente como María. Me he creído un bebé en sus brazos.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que un tipo de dos metros admitiera que una dama de escaso uno sesenta y con un arnés en la cintura había sido capaz de zarandearlo como nunca antes, me dejó perplejo e, intrigado, le pregunté si le apetecía repetir con ella:</p>



<p>-Sí, pero ya me ha dicho que esta noche será tuya y que al igual que mi hermana nos tendremos que conformar con quedarnos mirando.</p>



<p>Confieso que no creí que Elisa fuese capaz de mantenerse al margen cuando nos viera disfrutando y estaba a punto hacérselo ver cuando las arpías hicieron juntas la aparición por el local. La sonrisa que traían no pronosticaba nada bueno.</p>



<p>&#8211; ¿No me puedo creer que no nos hayáis pedido unas? &#8211; se quejó Isabel al ver sobre la mesa solo cascos vacíos.</p>



<p>-Las embarazadas no deben beber- respondí mientras terminaba la que tenía en la mano.</p>



<p>Sonriendo, replicó que ella no estaba preñada y ya estaba pidiendo al camarero que le trajera una, cuando de pronto mi adorada prima la canceló diciendo:</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_087_dcb5.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-No lo sabes con seguridad ya que hace una semana que no tomas la píldora. Es más, si no lo estás, pronto lo estarás.</p>



<p>La chavala no se atrevió a contrariarla y por eso cambiando de bebida, pidió una schweppes de naranja. Juro que aduje el cambio a su carácter sumiso, pero entonces Elisa la imitó.</p>



<p>&#8211; ¿Desde cuándo no bebes cerveza? &#8211; preguntó su hermano.</p>



<p>-Desde que tu prometida, su zorrita y yo hemos llegado a un acuerdo.</p>



<p>&#8211; ¿Qué acuerdo?</p>



<p>Acercándose a él, María le recriminó ser tan curioso mientras le daba un tierno mordisco en la oreja. Viendo que el hombretón no iba a seguir insistiendo, lo pregunté yo.</p>



<p>-Ya lo veras en cuanto lleguemos a casa- contestó mi adoraba: -Solo puedo anticiparte que, esta noche, os pensamos exprimir a conciencia.</p>



<p>Isabel, la chiquilla, que hasta ese momento había mantenido un segundo plano llegó a mí y con su típica desfachatez, me informó que si no me gustaba la sorpresa podía vengarme usando su culote.</p>



<p>-No necesito estar cabreado para que me apetezca rompértelo- contesté al tiempo que le regalaba un azote.&nbsp;</p>



<p>Ricardo, al oír mi burrada, se desternilló de risa y atrayendo a la cría hacia él, dio un buen repaso a sus posaderas diciendo:</p>



<p>-Si tanto te gusta que te lo partan, pídeselo a un profesional.</p>



<p>La forma en que la magreó me hizo sospechar que al prometido de mi prima le estaban empezando a “inspirar” el culo de las mujeres y meditando sobre ello, di por probable que la sorpresa de María consistiera en aprovechar que estaríamos los dos para ser ensartada por ambas entradas.&nbsp; &nbsp;Dudando entre el morbo de follárnosla entre los dos y el miedo a que, en plena lujuria, ese gigantón cambiase de objetivo y buscara mi trasero, venció este último y por ello mientras nos repartíamos entre los coches, expliqué a la rubia cuáles eran mis límites.</p>



<p>-Algún día deberías probar qué se siente, a lo mejor te gusta- susurró en mi oído mientras alababa en voz baja el cuerpazo que tenía el susodicho.</p>



<p>-Quizás en otro momento, pero no hoy- contesté comprendiendo que no estaba listo para saltarme ese tabú que llevaba grabado en lo más profundo de mi mente.</p>



<p>Aceptando mis reparos, cambió de tema y llamando a Elisa, le preguntó a qué playa podíamos ir.</p>



<p>-Ya que estamos cerca, yo me decanto por cualquiera la caleta del Congrio.</p>



<p>Su hermano sonrió al escucharla, pero se abstuvo de decir nada. Por ello y como el lugar elegido estaba a menos de quince kilómetros, no me importó que la pelirroja fuera la que condujera, es más lo agradecí al ver que tras pagar tres euros se internaba en un camino de tierra.</p>



<p>«Yo me hubiese dado la vuelta», pensé al oír las piedras pegando contra los bajos del Maserati.</p>



<p>Ricardo, al mando del Porsche, en cuanto escuchó el primero de los golpes del suelo contra la carrocería se dio la vuelta y llamando por teléfono, nos informó que se volvía con Isabel a casa. Confieso que me resultó curioso que mi prima no insistiera en que su prometido se quedara, pero como me apetecía estar con ella sin el impresionante sujeto no dije nada mientras aparcábamos. La hermana del gigantón tampoco hizo ningún comentario y tomando una toalla del maletero, se encaminó a la arena.</p>



<p>-Esperadme, debo ponerme el traje de baño- comenté al ver que las dos mujeres se alejaban.</p>



<p>Girándose a mí, la isleña se echó a reír diciendo:</p>



<p>-Como quieras, pero aquí no te va a hacer falta.</p>



<p>Mirando hacia el mar comprendí a qué se refería al ver que una pareja se dirigía hacia la orilla en pelotas:</p>



<p>&#8211; ¡Es una playa nudista! &#8211; exclamé sorprendido.</p>



<p>-Naturista es el nombre que aquí usamos- contestó una madre con un crio colgado de su pecho desde mi izquierda.</p>



<p>Avergonzado por el zasca que acababa de recibir, me quedé observando como su bebé mamaba de ella y he de confesar que la ternura que sentí con la escena me hizo desear que el embarazo de María hubiese llegado a su fin y fuera mi hijo el que se estuviese alimentando de ella.</p>



<p>-Se te ve ansioso de echar un diente a una teta llena de leche- murmuró mi adorada sin importarle que la mujer pudiese escucharla.</p>



<p>Para sorpresa de propios y extraños, la desconocida comentó que le vendría bien una ayuda cuando su hijo se sintiera saciado para que no le dolieran los pechos. Sin saber a ciencia cierta si era una oferta o una broma, me quedé callado, pero no así Elisa que tanteando el tema le pidió que nos avisara llegado ese momento. La mujer, una agitanada treintañera, prometió que lo haría mientras se dirigía el lugar donde había plantado su sombrilla. A pesar de estar solos en la playa, la pelirroja puso nuestras cosas a escasos metros de ella y acto seguido se acercó a hablar con ella. Desde mi toalla, traté de escuchar de lo que charlaban, pero la continua brisa y mi pésimo oído me lo impidieron y por eso, solo pude certificar que aparentemente la madre y su retoño habían ido solos a la playa al no ver que tenían compañía.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_099_1fff.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-Menudo morro tiene, al final va a conseguir que le dé de mamar- comentó María viendo la animada charla que habían entablado entre ellas.</p>



<p>Solo pensar en que lo lograra me puso cachondo y contra mi voluntad, mi falo se irguió entre mis piernas sin que una tela por medio pudiera disimularlo al mirar esas hinchadas ubres. Mi prima se percató de mi deseo y solo la presencia de la treintañera evitó que se lanzara sobre mí para calmar la calentura que esa erección había provocado en ella.</p>



<p>-Nunca creí que el tener público fuera algo que te cortara- tomando mi dureza entre los dedos, reté a la rubia.</p>



<p>Respondiendo a mi provocación, María ya se había levantado y se dirigía hacia mí, cuando de pronto cambió de dirección y ante mi sorpresa, fue a sentarse junto a Elisa. No tardé en comprender sus motivos al ver que la pelirroja había sustituido al niño y que, contra todo pronóstico, estaba mamando de la desconocida.</p>



<p>«¡No puede estar pasando!», exclamé para mí al ver que, imitando a nuestra amante, mi prima se llevaba a la boca el otro seno de la morenaza.</p>



<p>El espectáculo alcanzó cotas nunca vistas por mí cuando reparé en que eran incapaces de absorber la producción de esos pechos y que dos hilillos blancos recorrían sus mofletes.</p>



<p>-Por favor, ¿puedes llevar el niño a su cuco? &#8211; con mis mujeres colgadas de sus tetas, mirando a mi entrepierna, rogó la madre.</p>



<p>Sin poder negarle tal ayuda, me acerqué y por ello no pude dejar de notar su calentura cuando cogí al crío de sus brazos. Y es que al sentir los labios de mis acompañantes succionando de ella no pudo dejar de gemir y con una expresión de lujuria sin igual en su rostro, aprovechó que estaba cerca de ella para echar mano de mi pene evitando que me fuera. Juro que me quedé anonadado al ver la urgencia con la que esa hembra se lo metió en la boca, pero también el cachondeo con el que María y Elisa se tomaron esa imprevista maniobra, ya que lejos de molestarse con ella, ambas azuzaron a la desconocida a deslecharme.</p>



<p>&#8211; ¿Seguro que no os importa? Desde que me embaracé, no he catado una- se disculpó la treintañera, sacándosela brevemente de la garganta.</p>



<p>-Siempre que nos sigas dejando mamar, puedes follártelo- adjudicándose el derecho de disponer de mi persona, contestó mi prima.</p>



<p>La pelirroja no quiso quedarse atrás y creyendo quizás que luego le devolvería el favor, sin separar sus labios del grifo en que se había convertido el pezón de la trigueña, comenzó a masturbarla. El grito de placer que pegó ésta al sentir unas yemas recorriendo sus pliegues, tras tantos meses a dieta, me alertó que no habría marcha atrás y que lo quisiera o no, iba a tener que poseerla. Por ello, sin recato alguno, le cogí la cabeza pensando en que antes de nada debía de disfrutar de esos gruesos labios.&nbsp; La madre no solo no puso objeción alguna a que me follara su boca, sino que el placer la dominó al sentir mi glande en su garganta y ante nuestros ojos colapsó presa de un ruidoso orgasmo.</p>



<p>&#8211; ¡Vaya forma de correrse! ¡Se nota que esta puta estaba necesitada! &#8211; Elisa comentó, muerta de risa, al escuchar los gritos que pegaba cada vez que sacaba mi estoque de su boca.</p>



<p>A la morena no le importó que mis compañeras se rieran de su urgencia, es más, creo que sus carcajadas la incitaron aún más y sin siquiera preguntar, cambiando de posición y poniéndose a cuatro patas sobre la toalla, me rogó que la follara. Por unos instantes dudé cuál de sus dos agujeros era más apetecible, si ese sobreexcitado chocho que derramaba flujo por doquier o el rosado ojete que vivía entre sus nalgas. Llevando una de mis yemas a este último, comprobé que estaba más que acostumbrado a ser usado al ver la facilidad con la que entraba y escuchar el gemido de placer que su dueña pegaba mientras me pedía que no la hiciera sufrir más. Asumiendo que esa sería la primera y última vez con ella, decidí no limitarme a uno y disfrutar de ambos mientras sumergía mi tallo hasta el fondo de su vagina.</p>



<p>&nbsp;&#8211; ¡Cómo echaba de menos una polla! &#8211; aulló descompuesta al sentirla rellenando su interior y llena de alegría, me rogó que no dejara de usarla.</p>



<p>Tras un par de empellones, saqué mi polla y colocándola en su ano, pregunté si podía. Como no contestó, di por bueno su silencio y con un rápido movimiento de caderas, se la incrusté en su trasero.</p>



<p>&#8211; ¡Qué bestia eres! &#8211; exclamó mi prima al escuchar el alarido de dolor de la mujer, dando por sentado, su cabreo.</p>



<p>Ante su asombro, la morena en vez de enfadarse e intentar quitarme de encima, casi llorando me rogó que la siguiera empalando. Yendo a lo mío y sin compadecerme de ella, la informé que me la iba a seguir follando por ambos agujeros y prueba de ello fue que tras forzar durante un minuto su entrada trasera, clavé nuevamente mi estoque en su coño mientras alertaba a mis acompañantes de que estaban desperdiciando la leche de nuestra amiga. Y es que, debido quizás a su deseo, esas dos moles no habían dejado de manar desperdigando su producción en la toalla que nos servía de soporte. Elisa fue la primera en reaccionar y tumbándose debajo de ella, se apropió de un pezón y como si fuera algo que necesitara para seguir viviendo, succionó de él mientras estrujaba el pecho que coronaba. María no tardó en imitarla, pero en su caso además de mamar se dedicó a morder la erizada espita de la que brotaba ese blanco elixir.</p>



<p>&#8211; ¡Por Dios! &#8211; sollozó de placer al sentir nuestro triple ataque y coincidiendo con la incursión de mi verga en su trasero, la joven madre volvió a correrse.</p>



<p>Juro que me encantó ver que se derrumbaba sobre María y Elisa, pero aun más que éstas aprovechando su desconcierto comenzaban a restregarse con ella mientras me exigían que siguiera amándola. Azuzado por ellas, aceleré mis incursiones y cuando tanto ella como yo creíamos que su trasero no iba a resistir más, mi pene explotó. La mujer sintió que mi semen aliviaba el escozor de su trasero, pero fue al notar que le servía de aceite facilitando mis incursiones cuando por tercera vez sucumbió al placer, pero esta vez definitivamente ya que mientras mi verga seguía regando simiente por sus intestinos, cayó como en trance. Reconozco que nos asustó ver el modo en que se retorcía sobre la arena por la intensidad de sus sensaciones y por un momento los tres creímos que le había dado un ataque epiléptico. Afortunadamente cuando ya estábamos a punto de llamar a urgencias, nuestra amante se recuperó y luciendo una sonrisa de oreja a oreja, nos dio las gracias por hacerle recordar que además de madre seguía siendo mujer.</p>



<p>&#8211; ¿Cómo podría pagároslo? &#8211; preguntó.</p>



<p>Sin tener que pensarlo, respondí mientras me acomodaba a su lado:</p>



<p>-Dándome de mamar.</p>



<p>Riéndose, cogió sus pechos y los llevó a mi boca…</p>



<h1 class="wp-block-heading">19</h1>



<p>Como esa noche y las siguientes nos quedaríamos en casa de los hermanos, creímos oportuno ir al hotel por nuestro equipaje y la casualidad quiso que acabáramos de salir del ascensor cuando a través del pasillo observamos que un tipo encapuchado salía de una de nuestras habitaciones. Al recriminárselo, el sujeto salió corriendo por la escalera y sin opción a alcanzarlo, preferí entrar a ver qué nos faltaba. Dando un rápido vistazo, como no habíamos traído nada de valor, solo ropa, al verla tirada por el suelo comprendí que de faltarnos sería poca cosa. Aun así, dejando a María en la habitación, bajé a recepción a quejarme y el nerviosismo del conserje me hizo comprender que de alguna manera ese hombre involuntariamente había metido la pata.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignright size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_120_fc38.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-Discúlpeme, yo mismo fui quien le dio la llave al decirme que era usted y que las dos que le habíamos dado se las habían quedado sus acompañantes- temiendo mi reacción honradamente reconoció.</p>



<p>Aceptando sus disculpas, pregunté si había una grabación de lo ocurrido y tras confirmarme que sí, exigí que me la mostrara por si podía reconocer al autor. El joven me explicó que ningún empleado del hotel tenía acceso esas imágenes al estar prohibido y que, por ley, para proteger la privacidad de los huéspedes tenía que ser la policía quien lo hiciera previa denuncia por mi parte. Elisa que me había acompañado y en vista de que en teoría no nos faltaba nada relevante, murmuró en mi oído que lo dejara estar porque no quería verse envuelta en ese robo. Juro que no comprendí sus razones hasta que casualmente paso por ahí el director del hotel y casi postrándose a sus pies, preguntó a que se debía su visita. Al explicar lo sucedido, el gerente comenzó a sudar y temiendo tanto por su puesto como por el del gerente, se trató de disculpar haciendo gala de que en los últimos cinco años era el primer suceso semejante.</p>



<p>-Usted lo sabe. Incluso don Ricardo nos felicitó en el último consejo- comentó en su descargo, haciéndome ver que la pelirroja y su hermano eran los dueños de ese establecimiento.</p>



<p>-No se preocupe, pero deben aplicarse. Puedo perdonar un error porque es humano, pero si vuelve a ocurrir no me quedará otra que tomar medidas- Elisa concluyó con pocas ganas de continuar allí y menos de correr el peligro que ese incidente llegase a oídos de algún periodista, porque no en vano eso afectaría a su negocio.</p>



<p>Que tuviese razón, no impidió que me quedara pensando y le hice ver lo raro que era que tras tanto tiempo sin haber un robo fuéramos nosotros las víctimas y que encima se supieran nuestros nombres.</p>



<p>-Tienes razón- concluyó y tomándome de la mano, me obligó a llamar a Rodrigo.</p>



<p>Cuando su hermano no contestó, se temió que le hubiese pasado algo y aprovechando que mi prima nos había alcanzado en el hall, salimos con toda prisa a su casa. La cercanía de la misma nos permitió llegar en menos de cinco minutos, cosa que agradecí porque durante esos trescientos segundos la pelirroja no paró de berrear como una magdalena, contagiándonos sus temores. Afortunadamente, al entrar corriendo en su cuarto nos enteramos que el gigantón no había respondido por estar ocupado al descubrir a Isabel atada de pies y brazos mientras la sodomizaba.</p>



<p>&#8211; ¡Hijo de tu puta madre! ¡Me cago en tus muertos! &#8211; tirándose en los brazos de su prometido, rugió mi prima mientras le golpeaba el pecho.</p>



<p>El pobre de Ricardo no comprendía nada y pensando que eran los celos los que la habían obligado a actuar así, usó sus manos para contenerla y por eso nada pudo hacer cuando Elisa lo abofeteó descargando los nervios que había pasado con él. Con la cara colorada del golpe, vio que yo era el único más o menos tranquilo y por eso, olvidando el escozor de su mejilla, quiso que le contara que era lo que nos pasaba.</p>



<p>-Es largo… mejor me invitas una cerveza- respondí tratando de alejarle de las dos fieras que todavía lo miraban preparadas para arañarle.</p>



<p>Actuando con sensatez y con tal de alejarse de ellas, vio en mi oferta una salida. Por ello, no dudó en llevarme ante la barra de la terraza y abriendo el mini bar, ofrecerme la primera de varias.</p>



<p>&#8211; ¿Me puedes explicar la razón de la hostia que me he llevado? ¿No se suponía que podía tirarme a vuestra sumisa? – preguntó todavía confundido.</p>



<p>Soltando una carcajada, tomé la birra y antes de mojarme el gaznate, le conté lo del robo y los miedos que habían sentido las dos al pensar que le había pasado algo.</p>



<p>-Ponte en su lugar, se habían imaginado que te iban a encontrar al menos herido y de pronto te pillan estoque en mano horadándole el culo a esa cría- añadí descojonado.</p>



<p>&#8211; ¡Coño! ¡No tengo culpa de que sean un par de exageradas! &#8211; protestó sin advertir que tanto su hermana como mi prima acaban de hacer su aparición por la puerta y lo habían oído.</p>



<p>No me quedó más remedio que apiadarme del adonis aquel cuando ejerciendo de futura esposa y con su apenas uno sesenta, María comenzó a zarandearlo mientras le recordaba todo su parentesco familiar.</p>



<p>-Tu prometida tiene razón- apoyando a su cuñada, Elisa añadió: -No te puedes hacer idea de lo que se nos pasó por la cabeza cuando no contestabas.</p>



<p>La indignación de ambas, pero en especial la de mi prima, creció exponencialmente cuando agarrándola de la cintura ese bonachón le preguntó si sus miedos se debían a que realmente sentía algo por él. Sin darse cuenta de mi presencia, mi adorada llorando volvió a cargar contra él mientras reconocía que lo amaba. No quise que nadie notara el dolor que sentí al oírlo y con el corazón encogido, desaparecí en silencio al ver que se besaban. A pesar de ello, Elisa se dio cuenta y cuando me alcanzó en el jardín, en vez de hurgar en la herida, se sentó junto a mí apoyando su cabeza en mi hombro. Aunque en un principio me molestó, lo cierto fue que el cariño y la comprensión que encerraba ese gesto me sirvieron de bálsamo y lentamente fui comprendiendo que, si no veía nada malo en desear y querer a más de una mujer, tenía que aceptar que María amara a dos hombres.</p>



<p>Cuando apenas había empezado a asimilarlo, la pelirroja pegó un salto separándose de mí:</p>



<p>-Coño, ¡nos hemos olvidado de Isabel!</p>



<p>No pude más que sonreír al recordar que la morenita debía seguir atada en el cuarto del gigantón y siguiendo a su hermana por la casa, nos la encontramos casi al borde del infarto.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="alignleft size-large"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/460/7/355/40138876/40138876_111_d459.jpg" alt=""/></figure></div>


<p>-¿Dónde os habíais metido? Llevo más de una hora inmóvil y sola- protestó al quitarle la mordaza.</p>



<p>Aunque la realidad es que todos nos habíamos olvidado de ella, la puñetera pelirroja aprovechó que estaba indefensa para cobrarse venganza y abriendo el armario donde Ricardo guardaba sus juguetes, sacó dos vibradores a cuál más grande.</p>



<p>-Puta, ¿qué te propones? &#8211; chilló al ver ese instrumento en las manos de Elisa.</p>



<p>-Cariño, recuerdas que esta mañana te juré que me las pagarías- descojonada, replicó esta mientras incrustaba el mayor hasta el fondo de su coño: &#8211; ¡Ha llegado la hora de cobrar tu deuda!</p>



<p>Algo me dijo que el descomunal berrido que pegó era fingido, pero me abstuve de comentárselo a su torturadora. No tardé en darme cuenta de que la ricachona no se había dejado engañar.</p>



<p>-Pobrecita- le dijo con voz tierna: -Es demasiado para lo estrecho que lo tienes, mejor te lo meto en el culo.</p>



<p>Esta vez sí fue genuino el alarido de su garganta al introducírselo entre las nalgas.</p>



<p>-Hija de puta, ¡me vas a desgarrar! &#8211; gritó la morena al temer que su ojete fuera incapaz de absorber ese trabuco.&nbsp;</p>



<p>Sin compadecerse de ella, puso esos artilugios a toda potencia y mirándome a los ojos, me pidió que me acercara. Ni que decir tiene, que obedecí y fue entonces cuando, colocándome a escasos centímetros de la cara de su víctima, Elisa se agachó y bajando mi bragueta liberó mi sexo.</p>



<p>&#8211; ¿Te gusta la polla que me voy a comer? &#8211; comentó mientras me regalaba un largo lametazo: &#8211; Es una pena que tengas tus dos agujeros llenos sino fuera así quizás la compartiera contigo.</p>



<p>-Zorra, ¡tengo la boca libre! &#8211; rugió tan envidiosa como enfadada.</p>



<p>-La tenías- le corrigió y sentándose sobre su cara, la alertó que le diera placer, si quería ser desatada.</p>



<p>En vez de responderla con un doloroso mordisco, la chavala comenzó a devorar su feminidad mientras su agresora se daba un banquete con mi verga.</p>



<p>&#8211; ¡Más adentro! ¡Fóllame!- alcanzó a aullar al sentir la lengua de la morena pasando al interior de su vagina.</p>



<p>La lujuria que destilaba su voz fue el acicate que necesité para dejarme de lamentar y pasar al ataque. Elisa estaba demasiado cachonda para protestar cuando cambiando las tornas libré a Isabel de sus ataduras y comencé a atarla a ella.</p>



<p>-Gracias, mi señor- gritó de alegría.</p>



<p>Al notar que podía mover sus manos, lo primero que hizo fue llevarlas hasta los pechos de la pelirroja para a continuación y ante mi beneplácito, pellizcarle dolorosamente los pezones a ésta. Los berridos que pegó me resultaron música celestial y colocándola de espaldas a mí, no dudé en empalarla.</p>



<p>&#8211; ¡Soy tuya! &#8211; gimió ilusionada al sentirse usada por mí.</p>



<p>La morenita ya había comenzado a marcar nuestro ritmo con azotes sobre esas ancas llenas de pecas cuando de pronto Ricardo llegó con María y olvidándose de mi prima, cogió a Isabel de la cintura mientras le preguntaba si deseaba terminar lo que habían dejado a medias. Al responder que sí, sacando su tremendo atributo del calzón se lo metió directamente. Por suerte, la hermana de esa bestia de dos metros involuntariamente había preparado el culo de la muchacha, porque, si no hubiera sido así, la violencia que mostró al sodomizarla le hubiera provocado una herida que sin duda la hubiese mandado al hospital. En vez de ello, solo fue un intenso dolor, pero nada irreparable.</p>



<p>-Amor mío, ¿me permites que te ayude con nuestra putita para que luego sea a mí a quien te folles? &#8211; sonriendo, mi adorada preguntó.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus palabras y el brillo enamorado de su mirada provocaron que mi corazón latiera a mil por hora y finalmente comprendí que teniéndola a ella y junto a los demás de la peculiar familia que íbamos a crear, sería feliz…</p>


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<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" src="https://cdni.pornpics.com/1280/7/355/40138876/40138876_137_3666.jpg" alt="" width="591" height="886"/></figure></div>]]></content:encoded>
					
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