CAPÍTULO 8, PROMETO HACER MADRE A MARÍA La terquedad de ese par ofreciendo sus úteros para ser inseminados apenas me dejó dormir al asumir que, si les daba rienda libre, esas birmanas me darían un equipo de futbol. ¡Me apetecía tener un hijo pero no una docena! Pensando en ello, me levanté a trabajar sin […]